Capítulo 1

No tenía punto estar peleando.

Incluso si disparaba a mis pies, abría de un golpe la puerta y corría afuera, nunca podría alcanzar a Anastasia cuando ella estaba tan lejos. Ella sería atrapada y disuelta mientras me esperaba.

Más importante aún, ¿había algo realista que pudiera hacer ahora?

Había considerado seriamente esa pregunta dentro de esta habitación.

—Maxwell.

—Dígame.

—Vamos a encontrar una forma de apoyar a Anastasia. Necesito tu ayuda.

—Entendido.

—¿Eh? ¿¡Qué!? ¿¡Maxwell-chan está ahí!?

Incluso en su situación, los ojos de Anastasia brillaron, pero algo más era más importante que su aterradora fortaleza mental.

—Anastasia, ¿te es familiar la geografía alrededor?

—Conozco la calle principal y puntos importantes. Visito Las Vegas unas cuantas veces al año.

…Eso sería suficiente para disfrutar en un carro lujoso con un chofer, pero para escapar de Archienemigos letales, quería más precisión que un GPS de un carro. Quería conocer cada callejón en la red de caminos.

La información era la más grande arma.

No podías predecir lo que dividiría la vida de la muerte. Incluso después de horas de estar constantemente concentrado, un solo momento de retraso podría costarte todo, así que quería eliminar todo lo que pudiera predecir por adelantado.

—Maxwell. Primero, quiero un mapa de Las Vegas, y una manera de revisar el daño esparcido. Eso cambiará hacia donde hagamos que escape Anastasia.

Al nivel más básico, quería saber si este daño estaba afectando a un solo bloque de Las Vegas, la ciudad entera, el estado entero o el país entero. Qué tan lejos esas gelatinas rojas se habían esparcido cambiaría donde estaría ubicada la línea de meta.

—No, estoy teniendo problemas en acceder al mapa civil en línea. Es posible que las personas de Las Vegas o personas viendo el daño desde afuera están sobrecargando el sistema.

—¿¡Estás bromeando!? Mejor plan siguiente: revisa reportes de pasados testigos o leyendas relacionadas a estas gelatinas. También revisa lo que está pasando en las redes sociales y foros. No tenemos tiempo de que te quedes con los brazos cruzados.

Miré alrededor de la pequeña habitación, y miré a la Representante de la Clase quien yacía en la cama en ropa casual.

—Representante de la Clase, ¿tienes alguna guía de Las Vegas por algún lado? Amabas leer esas cosas, ¿no es así? Ya sabes, revisar el programa de trenes para hacerte sentir como si fueras a un viaje.

—…Agh…

Ella con nauseas puso una mano en su frente y gruñó un poco, pero ella me apuntó en la dirección correcta. Encontré una guía del tamaño de bolsillo en el cajón de la mesa de noche.

Desdoblé el mapa detallado del tamaño de un poster dentro de la cubierta frontal. Bien, tenía todos los callejones también. ¡¡Sí!!

Sostuve mi Smartphone a un costado y fotografíe todo el mapa.

—Maxwell, toma, un poco de información. Usa el análisis de imágenes para leer el mapa.

—Claro.

—¡Necesito revisar de nuevo, Maiden! Estás ahora en la Cafetería de Camarones Cesar al lado de las Cuatro Esquinas del famoso Desnudo, ¿cierto? ¿¡Conocido por sus camarones fritos y langostas en mantequilla!?

—S-sí. Pero esto es malo…

Una vez más, Anastasia difícilmente estaba escuchando.

¿Ella había visto algo lo bastante malo para distraerla?

—No están solos… ¡Hay incluso más de ellos que antes!

—¿Pueden multiplicarse o dividirse?

—No lo sé. Además, ni siquiera sé de dónde están saliendo las gelatinas. Son del tamaño de un charco. Necesitarías un verdadero ejército dedicado de tanques o vehículos de gas para colarlos en la ciudad, y parecía como si repentinamente se fueran a multiplicar si fueran a salir de los pozos de registro o zanjas.

Como sea el caso, no era una cosa placentera de contemplar, pero eso solucionaba las cosas para mí.

—Maiden, necesitas alejarte de las zonas más pobladas. Los muros de personas te evitarán moverte, y quieres tener una vista clara de tus alrededores ya que las gelatinas pueden llegar a ti desde cualquier dirección. Encontremos una ruta a través de los callejones.

—¿Un callejón? ¿Dónde? ¿Dónde está la salida de aquí?

—Corre a través de ese café y sal por la puerta trasera. ¡Apresura!

La imagen de la cámara se puso horriblemente borrosa. Después de tomar tantas papas fritas como pudo, ella aparentemente comenzó a correr.

Su historia no era como una chica de 11 años normal, pero esas crudas experiencias a una edad tan joven venían de ayuda. Temía que ella entrara en pánico, que no escuchara a lo que dijera y sólo comenzara a llorar, pero no parecía que eso fuera a pasar.

Habiendo dicho eso, nunca sabrías qué tomaría para destapar las emociones de alguien. Incluso un adulto se haría del baño si estuvieran a punto de morir de ser disueltos en ácido. De esa manera, Anastasia realmente era fuerte.

—Anastasia, tu ropa de es seda, ¿cierto?

—¡Sí! Esto es lo último de Pucelle Blanche. Maldición, acabo de darme cuenta que se me olvidó presumirlo en las redes sociales. ¡¡Así que, no hay forma de que lo parta y lo use para vendajes como en las películas!!

—No, sólo me alegra que no es fibra sintética. Ahora, no tengo que preocuparme si hay algo de fuego.

—¿Se supone que eso me anime? ¡¡No voy a dejar que ni una sola partícula de ceniza de cigarro caiga en esto!!

De paso, no había nadie en la cafetería.

Los empleados ya fuera que huyeran por la puerta trasera o evacuado a la oficina de atrás.

Anastasia pasó de la registradora y entró al pasillo detrás.

—Necesito…am…oh, ¡hay demasiadas puertas!

—Maiden, busca la señal de salida de emergencia. Eso te dirá cuál puerta conduce al exterior.

—¡Ahí está!

Ella prácticamente tacleó la puerta inoxidable para abrirla.

La atmósfera era completamente diferente de la calle principal y todas sus señales brillosas. Un callejón deteriorado en una cultura de armas era algo que normalmente querría evitar a toda cosa, pero por el momento, era la telaraña necesaria de pasar para escapar del infierno.

El callejón se extendía de derecha a izquierda.

Comencé a preguntarme qué camino era más seguro para Anastasia, pero entonces…

¡¡*Bang*!! ¡¡*Bang* *bang* *bang*!!

Me agaché justo como Anastasia quien realmente estaba ahí.

Y le grité a mi Smartphone.

—¡No vayas a la izquierda! ¡Aléjate de los disparos! ¡Ve a la derecha!

—¡Entendido, Truth!

La imagen estaba inevitablemente borrosa mientras ella corría, lo cual hacía difícil hacer análisis detallados.

Así que inicialmente no entendía por qué se había detenido.

—¿Qué pasa, Maid-…

—Esto es malo.

Eso fue suficiente.

Escuché un horrible sonido húmedo y pegajoso más adelante del estrecho callejón.

Eran las gelatinas.

¿¡Ya habían llegado a esos caminos estrechos!?

…Pero si Anastasia se volteaba, ella correría justo a un diluvio de disparos. Los limos eran aterradores, pero también lo eran humanos en pánico y usando pistolas.

—Maxwell, analiza la imagen.

—Necesitará hacer una petición más específica.

—¡Revisa a través de la imagen pasada por escaleras de emergencia en el callejón!

—Claro. Hay una escalera de emergencia de metal sobre el muro exterior de un edificio a treinta metros atrás. Puedo estimar que el edificio es de trece pisos de alto.

—Maiden, regresa. Regresa treinta metros.

—¿¡Metros!? ¿¡Cuánto es eso en pies!?

—¡¡Sólo corre hasta que veas una escalera!!

Incluso yo estaba frenético a este punto.

Anastasia se volteó a lo que sonaba como barro amasado, y volvió a correr. Podía jurar que el pegajoso sonido se hizo más ruidoso. Casi como si estuviera detrás de ella.

…¿Eso quería decir que eran inteligentes?

—¿Es esta la escalera?

Anastasia subió una escalera de metal ubicada a mitad del callejón.

—¿Qué tan arriba debería ir?

—¡Al techo!

—¿En serio? ¡Soy una hacker, ¿sabes?!

—¿No la era de encerrarse en habitaciones oscuras había acabado? ¡Masajearé tus encantadoras piernas tanto como quieras después, así que sólo sigue corriendo!

—¡Truth, ¿no es eso más una recompensa para ti?!

No podía recordar cuál era la resistencia promedio de alguien de 11 años, ¿pero ella podría llegar hasta el 12vo piso? Sólo esperaba que no le diera un calambre o un estirón a un musculo de su pierna antes de llegar al techo.

—*Jadeo*, *jadeo*.

Ella comenzó a respirar pesadamente, pero incluso eso sonaba lindo. Ser una chica era hacer trampa.

—Truth, *jadeo*, este podía no ser el momento, pero estoy agradecida.

—¿De qué?

—Si hubiera estado sola, sé que lo habría arruinado justo desde el comienzo. Mis caderas se habrían puesto débiles, y no podría haberme parado de mi silla. Incluso si es a través de una conexión remota, significa mucho para mí tener a alguien como tú.

—*Jadeo*, *jadeo*. Lo hice. ¡Estoy en el techo! ¿Qué hago ahora?

Anastasia estaba sobre el techo, sostuvo la mascota robot que tenía su sistema de videojuego portátil como cabeza, y la giró en un círculo para grabar todo. Eso me decía la situación.

Había una hilera de unidades industriales de aire acondicionado, y unas cuantas antenas de satélites. No parecía ser un helipuerto. También vi la espalda de un letrero electrónico gigante que miraba a la calle principal.

—Las gelatinas podrían subir hasta ahí.

—¿¡Eh!? ¡Entonces estoy atrapada!

—¡¡Es por eso que necesitas moverte al siguiente edificio!!

Teníamos suerte.

—Esas unidades de aire acondicionado son bastante grandes. Maiden, son más altos que tú. Usa una moneda o alguna clase de herramienta para desatornillar el panel de un costado. Una vez que tengas esa larga pieza de metal, puedes usarla como un puente entre edificios. ¡Haz eso y podrás escapar de las gelatinas! ¡¡Generalmente se arrastran por el suelo o piso, y sólo saltan con el fin de atacar personas!!Empezar a correr es inútil dado qué tan lentos se mueven. ¡¡No deberían ser capaces de hacer saltos altos!!

—E-estás bromeando, ¿cierto? ¿¡Tienes alguna idea de en qué tan alto estoy!? ¡Si caigo, muero!

—¿Entonces vas a quedarte ahí? Llorar no va a cambiar nada una vez que te atrapen. ¡Así que apresúrate!

Anastasia escupió una maldición y, bastante molesta, sacó una autentica navaja suiza. Apenas si podía soportar ver el minucioso proceso de sus pequeñas y temblorosas manos removiendo un tornillo a la vez. Esos limos rojos podrían aparecen por las escaleras en cualquier momento.

—¡Ya, salió!

—La brecha hacía el este es la más estrecha, así que ve hacía ahí.

—¿¡Qué lado es el este!?

—Oh, por Dios. Es a tu izquierda, Maiden.

El punto de vista del video se bajó, pero no porque ella haya tirado el sistema de videojuego. Era a una posición estable justo en el suelo.

—Maiden, ¿qué tal si le quitas el móvil del cuello de ese robot mascota?

—¿Qué? Esta cosa fue hecha en Japón, ¿sabes? El sistema de videojuegos 3D y el perro robot se enchufan en él.

Debía haber sido algún sensor simple de control, y procesamiento de imagen porque la cámara siguió a Anastasia mientras tomaba el largo panel y caminaba torpemente por ahí. …No quería decirlo porque era una emergencia, pero su traje lujoso de seda tenía una minifalda como una de tenis, lo cual encajaba pobremente con este ángulo bajo.

—¿Es aquí realmente donde debo cruzar?

—Maiden, no mires abajo.

—¡¡Ahora estás tratando de hacerme mirar!!

En una esquina del techo, ella dejó caer el largo panel de metal para pasar al borde del otro lado y alcanzar el edificio vecino el cual era del mismo tamaño. La brecha era de sólo tres metros, pero ella estaba sobre el techo. Eso haría un mundo de diferencia.

—Tienes que estar bromeando, maldición…

Anastasia tomó a la inquieta mascota robot. Ella aparentemente intentó arrastrarse para cruzar.

Incluso el peso de una pequeña chica hizo que el panel crujiera debajo de ella. No había nada tranquilizante sobre la situación. El Panel podría doblarse a la mitad y tirarla al suelo en cualquier momento.

Mientras tanto, escuché más disparos.

—Guau…

En cuatro, Anastasia se detuvo a la mitad, y apuntó el rostro de la mascota robot hacía al suelo.

El callejón que estaba cruzando era bastante normal, pero la calle principal era mucho más amplia de lo que era común en Japón.

El camino era tan recto como una autopista, y había palmeras alineadas, pero estaba en un horrible estado.

No sólo eran cinco o diez de ellas.

Las gelatinas rojas estaban entrando y saliendo de los pozos de registro por todo el lugar, arrastrándose por el suelo, aferrándose a los muros y atacando personas.

—…Me pregunto de donde salieron.

—¿Y qué demonios son?

Un limo rojo estaba incluso arrastrándose por la puerta abierta de un carro de policía. Las gelatinas estaban por todo el lugar dentro y fuera de varias tiendas. Ya que no estaban disolviendo carros o muros…¿eso quería decir que no les gustaba el sabor del metal o fibra sintética? En cuanto a los humanos, todos parecían sacar armas y disparar: desde los oficiales de policía musculosos hasta las rechonchas y gordas esposas. Anastasia realmente no podía viajar por la superficie. No sólo estaban las gelatinas ahí, pero simplemente había demasiadas balas volando por ahí.

Y cuando esas balas golpeaban a los limos rojos translucidos, se retorcían un poco y se retiraban.

—¿Está funcionando…?

—No seas tonto, —dijo Anastasia. —Esas gelatinas no tienen vasos sanguíneos u órganos, así que, ¿cómo se supone que midamos el daño que reciben?

Mientras ella seguía viendo, los limos recuperaron su impulso y saltaron hacía las personas con armas.

Mi espalda se retorció con una clase diferente de miedo que ver la cabeza de alguien cortada o aplastada.

—¿Es en serio…? —gruñó Anastasia. —Tiene que haber muchos soldados aquí de la base aérea de Nevada, ¿pero eso no es suficiente?

Mientras tanto, en mi habitación:

—Usuario, algo ha captado mi atención.

—¿Qué sucede, Maxwell?

—En base a la imagen de la superficie, las gelatinas no se están acercando a ningún vehículo o edificios en donde haya fuego.

—Bueno, supongo son creaturas vivientes. Aunque unas muy extrañas.

—Claro. En ese caso, ¿eso explicaría por qué retrocedieron por las balas?

—…Así que, ¿no fue por las balas en sí sino al calor friccional?

Quería saber el exacto límite de calor por el bien de Anastasia, pero no había tiempo de realizar varias pruebas para verificar.

—Las Vegas es una ciudad desierto, ¿cierto? Así que, ¿pueden soportar asfalto caliente?

—No. En base a sus movimientos, son más activos mientras están en las sombras de los edificios. Y cando están en la luz directa del sol, en su mayoría viajan por las zonas más húmedas en los parterres en el camino y hierba mojada por rociadores.

Pero eso estaba lejos de ser suficiente información de muestra, así que, no teníamos una respuesta lo valiosa para arriesgar la vida de alguien. Era mejor dejarlo en “son débiles al fuego” por ahora.

—Además, están atacando más a las personas que están disparando armas.

Esta vez, la observación vino de Anastasia.

—Ahora que lo pienso, fue lo mismo al principio. Atacaron primero a los carros ruidosos y a los adultos que estaban gritando. ¿Eso quiere decir que sobreviví porque me quedé aturdida mucho tiempo?

—Suena a que las gelatinas no son tan inteligentes. ¿Sólo reaccionan a ruidos altos? Así que, es más sobre sus orejas que sus ojos.

—Podrían estar detectando las vibraciones pasando por sus superficies líquidas.

Pensé por un rato.

—Maxwell. ¿Hay teléfonos dejados por las personas atacadas en la superficie? Si siguen útiles, usa la señal de GPS para determinar sus números. Comienza a llamar a los teléfonos más lejanos de cualquier sobreviviente.

—Claro. Sin embargo…

—Lo sé. No puedes salvarlos a todos. ¡Pero eso está fuera de nuestro control!

Melodías vacías comenzar a sonar por todo el lugar.

Pero el resultado fue uno inesperado.

—No hay respuesta.

—¿El volumen está muy bajo? ¡¡Maxwell, un corto circuito en el litio de las baterías de los teléfonos para desencadenar una explosión!!

—Claro.

Estallidos que sonaban como pequeños disparos sacudieron el aire. Las gelatinas estaban preparadas para atacar a las personas aterradas que habían sido llevadas contra un muro, pero ellos cambiaron su dirección esta vez. Dejaron los objetivos con vida, y en su lugar atacaron a los teléfonos restantes.

—Oh, así que realmente es sobre el volumen, —dijo Anastasia.

—Maxwell, algunas de las gelatinas reaccionaron más que otras. ¿Puedes descubrir por qué?

—El margen de error es alto con tan poca información de muestra, pero sospecho que reaccionan a la presión del aire más que al sonido o vibración.

—¿El aire?

—Más precisamente, la fuerza de la humedad, polvo y otras partículas en el aire siendo empujadas por ellos. Las gelatinas podrían usar las partículas que disuelven en su superficie para leer los movimientos del aire y predecir la presencia de un objetivo.

—…Supongo que eso tiene más sentido.

Después de todo, eran gelatinas sin ojos y orejas aparentes. Todo lo que podíamos ver era su habilidad para digerir cosas, así que podría ser mejor asumir que sienten las cosas al disolver algo, y adquirir información de ello.

—Maxwell, ¿hay alguna señal electrónica y pantallas LCD todavía funcionando? Enciéndelas.

—Claro. …No hay respuesta. Parecen tener una débil o no existente habilidad para percibir la luz.

…Pensé que sus cuerpos rojos translucidos podían actuar como los globos oculares si se doblaban a la luz, pero no parecía ser el caso.

—De acuerdo, Maxwell. Vayamos con tu teoría. Están disolviendo las partículas en el aire para sentir cosas. Si sabemos eso, podemos tomar ventaja de ello.

—Esto suena como un trabajo para un hacker justo, —dijo Anastasia. —¿Pero no es eso aterrador? Sólo detona el teléfono de un objetivo y las gelatinas lo atacarán. Eso es más peligroso que un ataque cibernético en un carro que se conduce solo.

Tomando algo de tiempo para pensar parecía haber dado sus frutos. En algún punto, Anastasia había terminado de cruzar el puente.

Después de respirar un suspiro de alivio, ella miró atrás y entonces se tensó.

Los Archienemigos ya habían llegado al techo del edificio en el cual ella había estado.

—¡Anastasia, pon el puente de tu lado! ¡No tiene caso si pueden cruzar tu puente!

—Kh.

Ella rápidamente jaló el panel de metal con ambas manos. Y ella siguió cargándolo.

Las gelatinas aumentaron su velocidad y se acercaron, pero entonces se cayeron en la brecha entre edificios.

—E-eso estuvo cerca. …Pero esto parece estar funcionando.

—Esto fue demasiado complicado porque nunca hemos visto Archienemigos así antes. Sólo podemos pensar en ellos como un grupo de ejército de hormigas. Las gelatinas pueden pasar por cualquier clase de brecha, y pueden comer cualquier cosa viviente, pero son débiles al fuego y cruzar grandes cañones o ríos. Una vez que sabes sus características, no hay nada que temer.

—Y-ya veo. ¡Como se esperaría de Truth!

—No, —interrumpió Maxwell. —Cuando un ejército de hormigas se reúnen, pueden crean un puente con sus propios cuerpos, y todo el grupo puede cruzar un río. Ya que hemos visto un grupo grande muy similar de gelatinas, cruzar entre edificios no es suficiente para relajarse. Deben mantener su guardia en alto.

—Kh. Anastasia, sabes lo que tienes qué hacer, ¿cierto? Entonces sigue. No puedes relajar tu guardia incluso después de perderlos, así que sólo sal de ahí tan rápido como sea posible.

—…qué-…o oír…Tru…dijiste?

—Oye, ¿qué está pasando, Maxwell?

—Hay un problema con la señal. Ya sea que la estación base fuera destruida o restricciones fueron colocadas para prevenir que las líneas sean sobre cargadas durante la emergencia.

—¡Oh, mierda! ¿¡Puedes oírme, Anastasia!?

—¡Ksssh! ¡Kssshhh!

¡Esto no es bueno, maldición!

—Maxwell, ¿puedes sobrescribir nuestros paquetes para incluir el código de emergencia usado por la policía y departamento de bomberos?

—Claro. Lo intentaré, pero no puedo garantizar nada.

—Está bien. ¡Sólo hazlo!

Anastasia había aprendido a cómo “huir”, así que sólo podía esperar a que ella continuara moviéndose de techo a techo en lugar de sólo quedarse ahí.

Después de un minuto, la espera se sintió increíblemente larga.

¡Después de diez minutos, apenas si podía respirar!

¡¡Después de treinta minutos, estaba seguro que el mundo se iba a acabar!!

—¡Maxwell, ¿todavía no acabas?!

—Claro. La conexión ha sido reestablecida.

—¡Anastasia!

¿Dónde estaba?

La vista de la mascota robot que ella sostenía mostraba que ella ahora estaba dentro de un edificio en lugar de un techo.

Podía escuchar murmurar algo a través de la pantalla.

—1207, 1207.

—…¿Hm? ¡Espera, Maiden! ¡No me digas…!

Tan pronto como dije eso, escuché un fuerte golpe mientras la puerta de mi habitación, Habitación 1207, era pateada desde el exterior.

Una chica pequeña con un cabello rubio platinado entró. Era la estudiante hacker de universidad de 11 años, quien vestía una camisola roja tóxica con una minifalda tan corta como la de una de tenis.

La chica completa de seda, sostenía a una mascota robot con un sistema portátil de videojuego como cabeza, y ella todavía tenía una sonrisa triunfante en sus labios a pesar de qué tan cansada lucía.

—¿¡Anastasia!?

—Hola, Truth. Perdón que tuviera que ser así, pero lo diré de cualquier manera: Bienvenido a Las Vegas. ¿Esa chica enferma por el viaje será capaz de moverse?

[confidential] Extracto de un Reportaje Especial en Nu Mensual [storage A51]

Si sólo quieres un pedazo tan grande como el extremo de tu dedo meñique, los meteoritos del espacio pueden ser comprados fácilmente de un cazador de meteoritos o en una de las tiendas que frecuentan. Así que, ¿qué clase de piedra eligió el informado?

Siempre puedes ir por los metales raros y tierras raras, pero tiene que ser caliza si estás buscando algo de romance. Especialmente una con pequeños agujeros como una esponja. De esos hay por todas partes, ¿dices? ¿Aún puedes decir eso si sabes que eso es evidencia material de vida extraterrestre?

Hay algunos cuantos cuerpos celestiales que se sospechan que tienen agua u oxígeno, pero esos planetas y lunas tienen microbios activos, es natural que la roca será dañada. Y la piedra caliza reacciona al ácido en una forma que fácilmente deja túneles.

Por supuesto, las probabilidades son increíblemente bajas de que esta vida tenga la inteligencia para interacción verbal o la amabilidad de querer sostener una conversación pacífica.

Pero cuando tienes a ese compañero para tus observaciones astronómicas por la noche, casi se siente como si esa vida está contigo mientras te sientas ahí esperando.

Clasificación: C

Incrementen la observación sólo por si acaso.

A %d blogueros les gusta esto: