Capítulo 1: El Emocionante Paraíso de Nagisa by Jinnai Shinobu

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1

Era Noviembre.

El fin de semana finalmente había llegado, pero no pude dormir hasta el mediodía de hoy..

—Nnn…

Algo se sentía intensamente extraño en mi futón.

Sentí una suave sensación de piel retorciéndose. Detecté un dulce aroma parecido al incienso viejo más que el aroma floral químico de los champús y acondicionadores que mis compañeras usaban. Tan pronto sentí el calor corporal de alguien más debajo de la cobija, mi mente soñolienta rápidamente se concentró mientras me recostaba en un costado.

—¡Espera! ¡No otra vez tú, Zashiki Warashi Buena para Nada! ¿¡Por qué tienes que meterte en los futones de las personas!?

¡Quiero decir, me encantaría agarrarle sus tetas si pudiera y me inclinaría para poderla ver desnuda, pero había que pensar más que eso! ¡¡Necesitaba prepararme mentalmente!! ¡¡Esta clase de ataques sorpresa eran malos para mi corazón!!

Sentí la sangre reuniéndose instantáneamente en mi cabeza y esa oleada de calor movió mi mano debajo de la cobija. Estaba buscando a ciegas su delgado hombro para sacarla, pero…

—¡Au! ¿¡Qué demonios!?

Sentí un dolor punzante como si hubiera tocado la punta de un parte de gigantes tijeras de costura, por lo que rápidamente retiré mi mano.

Entonces un escalofrío recorrió mi espalda.

¿Eh? ¿Qué? ¿Tijeras? En otras palabras…¿una navaja? Ella definitivamente nunca trajo algo como eso al futón antes. No…no, espera. ¿Es realmente esta esa Zashiki Warashi? ¡Cuando se refiere a navajas, no podía evitar pensar en esa miembro del top tres de las yanderes del mundo! ¡¡No me digas que esta es la loca amiga de la infancia Nagisa-chan!! ¡Por favor, por favor no me digas que tuvo una recaída!

—¡Espera, espera, si la Nagisa está a veinte centímetros de mí, estaría muerto tres veces ya!

Frenéticamente jale la cobija. Sentía como si tardíamente me hubiera dado cuenta que me había ido a dormir sosteniendo en mis brazos un avispero.

Pero estaba equivocado.

Alguien se había acurrucado en mí con su cabeza justo al lado de mi pecho, pero no era esa Youkai de interiores en yukata roja o la amiga de la infancia del infierno quien se rumoraba sabía 34,000 métodos de asesinato.

—Ah.

—Nnn…*balbuceo*, *balbuceo*… Fwah, ¿qué pasa, papá?

—¿¡Aoandon!?

La chica vestía un kimono blanco y tenía un solo cuerno parecido a un cuchillo saliendo de su brilloso cabello negro creciendo de su frente. Ella lucía como una encantadora y pura chica (pero con unos pechos decentes), pero ella en realidad era un Youkai artificial creado al absorber cien historias de fantasmas. Ella también era literalmente una Oni malvada quien había planeado derrumbar a Japón y casi había sido destruida por el Hyakki Yakou, la más poderosa organización de ocultismo.

Esto me hizo darme cuenta que el dulce aroma no era el aroma de la Youkai Buena para Nada y que el calor de mi cuerpo sólo aumento de velocidad. ¡No fui capaz de calmarme a través de mi rutina usual!

—¿¡Qué estás haciendo!? ¿¡Por qué estás aquí!?

—Bueno, soy una colección de preguntas y respuestas de unas cuentas personas, incluyéndote. Eso nos hace como padre e hija. Sería muy aburrido llamarnos creador y creación, ¿no crees? ¿Así que qué es esto? ¿Estás diciendo que una bebé de sólo unos meses no tiene permitido dormir en los brazos de sus padres?

Agh…

Era verdad que su motivación había sido en su mayoría la de una bebé monstruo que quería hablar del mundo sin saber lo primero sobre el mundo y quería responder los gritos de las personas sin saber lo primero sobre las personas. Y cargábamos algo de responsabilidad por crearla y después abandonarla en el amplio mundo.

La Aoandon rió mientras se acurrucaba en el futón con un cuerpo demasiado desarrollado para que un chico de preparatoria la llamara su hija.

—Sé exactamente lo que puedo decir para evitar que me saques.

—¿Qué?

—No puedo causar directamente alguna destrucción debido al obturador mental dentro de mí. Justo igual que sentirías una duda ilógica al aplastar a un gato consentido debajo de tu pie. Pero puedo usar mi poder indirectamente. Por ejemplo, si fuera a planearlo en forma de un accidente no previsto.

Ella trazó su delgado dedo índice a lo largo de mi pecho más como una amante que como una hija.

Espera. ¿Qué este aroma a hierro oxidado que no había notado antes?

—Realmente no podía evitarlo☆ Tengo este cuerno parecido a un cuchillo en mi cabeza después de todo. Cuando me froté a ti como una niña encantadora, parece que partí tu pecho en pedazos, pero eso fue un completo accidente. No tramaba nada al hacerlo.

—¡¡Waaaah!!

Grité cuando miré abajo.

¿Q-qué es esto? ¡Estoy sangrando más que ese desastre al afeitarme cuando traté de lucir genial al usar esa gran navaja con una mano!

La Aoandon río por mi pánico.

Ella no tiene remedio. Podría ya no ser capaz de aplastar un gatito con su pie, pero eso no quiere decir que arreglamos nuestras diferencias. ¡Ella sólo está escondiendo su crueldad! ¡¡No se perdió!!

Aterrado por esta legitima Youkai letal, traté de alejarme, pero me topé con alguien más yaciendo en mi otro costado.

¿¡Es esta vez la Zashiki Warashi!?

Sin embargo, la piel se sentía como ramas secas y detecté un ligero aroma a viejo.

No, espera. No me digas… ¡¡Espera!!

El nuevo entonces habló detrás de mí.

—*Balbuceo*, *balbuceo*… Nnn…chico…

—¡¡No!! ¡¡¡¡¡No quiero que te aparezcas como el punch line, anciano!!!!!

En un lado estaba el símbolo de la calamidad que llegaba al final del Hyakumonogatari. Por el otro lado estaba el Aburatori, un símbolo de miedo no tradicional que era incluso peor que la Aoandon cuando se trataba de su especialidad de matar niños.

Como era usual, la Villa Intelectual estaba en plena forma desde lo primero en la mañana.

2

…Au, au.

La Aoandon realmente me había jugado una esa mañana.

Mi pecho estaba un poco ensangrentado, pero no estaba tan mal como parecía. Probablemente estaría bien sin alguna clase de tratamiento, por lo que llevé mi cuerpo punzante al cambiador/baño para lavar mi cara.

Comencé al recoger agua fría en mis manos y palmear mis mejillas. Entonces mezclé algo de agua caliente para agua tibia, hice espuma algo de crema para la cara y la froté en mi cara en movimientos circulares. Aunque me estaba refrescando, picó mis parpados. Podría no haber sido un buen juego para mi piel, pero al menos tenía que usar el tubo.

Después de enjuagar la espuma con agua tibia, miré arriba para ver a la Zashiki Warashi en yukata roja reflejada en el espejo.

—¿Hm? ¿Qué pasa, Youkai Buena para Nada?

—Esa es mi línea.

Ella sonaba exasperada mientras colocaba el kit de primeros auxilios en la lavadora y lo abría.

—¿De dónde obtuviste esas cortadas tan temprano en la mañana? Como sea, déjame verlos. No puedes simplemente ignorarlas.

D-de acuerdo.

Terminé dejándola hacer lo que quería. Podría haber lucido mal, pero realmente era sólo una ligera capa de piel lo que estaba cortado. No era más que una cortada de una navaja cuando te afeitas, así que había estado planeando en ignorarlo. ¿Este era un caso donde la sangre preocupaba más a los demás que a la persona herida?

—Hmm.

La Zashiki Warashi llevó un delgado dedo hacía mi pecho.

Dentro de la pijama destrozada por la Aoandon, ella trazó su dedo a lo largo de mi piel no dañada para limpiar la sangre que se había filtrado.

—No es muy profunda. Algo de desinfectante y una venda debería ser suficiente.

—Oye, Youkai de Interiores, esto es algo vergonzoso.

—Cállate. Necesito que te quites tu playera para envolver una venda alrededor de ti, así que levanta tus manos. Vamos, sube esas manos.

Ella estaba actuando como si estuviera ayudando a un niño pequeño a cambiarse de ropas.

El desinfectante picó un poco, pero personalmente hallé las bandas más difíciles. ¡Especialmente porque hacía cosquillas! ¡¡Sentí como tener un suéter esponjoso barato frotándose directamente contra mi pecho!! ¡¡No sólo era agridulce!!

Después de envolver la venda alrededor de mi pecho, la Zashiki Warashi arregló el extremo de la venda en su lugar con un pequeño clip de metal.

—Bien. Ya está.

—Repentinamente comenzaste a actuar como una hermana mayor algunas veces, ¿sabes eso?

Mi comentario casual provocó un tic a los hombros en frente de mí.

…¿Oh?

—¿Qué es esto? ¿No te gusta que te llame “de interiores” o “buena para nada”? ¿Prefieres que te llame “Nee-chan”? ¿Cómo se supone que lo sepa si nunca me lo dices?

—N-no tengo idea de qué estás hablando…

—No me importa cómo te llame. Pejejejeje. Nee-chaaan.

Yo nunca habría hecho esto un mes antes, pero había arreglado algunas cosas durante el incidente de la Aoandon. El viaje a diez años en el pasado probablemente jugó el papel más grande. La renuencia desagradable hacía este tipo de cosas se había desvanecido.

La Zashiki Warashi estaba congelada en su lugar lo bastante cerca para sentir su cálido respirar sobre la herida de mi pecho y su cabeza con cabello negro estaba temblando un poco.

—¡N-no puedo soportar esto! ¡¡Sé que has sido terriblemente contaminado desde entonces, pero no puedo negar que escucharte llamarme Nee-chan está sacudiendo mi corazón!!

—No actúes tan inocente después de manipularme en hacer cosas para ti tan seguido. Y aunque no tengo problemas en llamarte Nee-chan, no comienzas a pensar que eres mi superior o algo así.

—¿Qué?

—¡Ahí! ¡¡Justo ahí!! ¡¡Ese tono elevado al final!! ¡¡Definitivamente me estás menospreciando!! ¡Pero sé que te supero cuando se trata de cosas humanas como la educación, atletismo y sociabilidad!

—Shinobu. —Ella negó con su cabeza en exasperación. —Sé la forma perfecta de ver quién es superior a quien. Trata de acariciar mi cabeza y dime buena chica.

—…

*Caricia*, *caricia*.

Buena chica, buena chica.

—…¿Eh? ¿Qué sucede? Me siento mareado…y un poco enfermo…

—¿Ves? Está irremediablemente fuera de lugar, ¿no es así? Esto prueba que soy superior. Tu misma alma está rechazando la idea de menospreciarme.

¡Nhh!

No iba a dejarla tener la última risa aquí. Nunca dejaría que se rindiera mientras estuviera por delante(?). ¡¡Al menos terminaría esto en un empate (???)!!

—Shinobu, cuánto tiempo planeas seguir acariciando mi cabe-… ¿¡Kyah!?

Deslicé mi palma por debajo de su sedoso cabello, moviéndola de encima de su cabeza a la espalda. Entonces la jalé hacía adelante para sostenerla en mi brazo, coloqué su frente justo en frente de las vendas de mi pecho.

Sus palmas todavía estaban colocadas gentilmente en mi pecho y ella parecía extrañamente silenciosa.

Presioné mi nariz contra la parte superior de su cabeza.

¿Oh? Esta Youkai Buena para Nada huele muy bien.

—Creo que esto es mejor que acariciar tu cabeza. Hmm, pero no es tan divertido ya que nos pone al mismo nivel.

—……………………………………………………………………………………………………………………………………………………

—¿Hm? ¿Zashiki Warashi-san? ¿¡Onyah!?

—!?

Ella no debió haberle gustado que noté qué tan brevemente se congeló porque sus hombros dieron un gran sobresalto.

Cuando ella me miró desde mis brazos, me hice el tonto.

—¿Qué sucede, jovencita? ¿Tienes problemas al ocultar tu sorpresa de qué tan masculino encuentras al chico que siempre trataste como un hermano pequeño?

—¿¡D-dónde salió este Shinobu de corazón oscuro!? ¿¡Qué hice mal al criarte!?

Probablemente en las partes donde te bañaste conmigo y dormiste junto a mí cada noche. Me convirtió en algo como un gourmet.

¡¡Además, muajajaja!! ¡¡Ya no tengo idea de donde está la línea entre ganador y perdedor, pero definitivamente estoy por encima aquí! ¡¡Soy el rey de la montaña!! ¡¡O al menos, no podrás rendirte ya que has avanzado mucho esta vez!!

Pero…

—…No es justo.

Escuché una voz tranquila que sonaba como un viento helado soplando desde las profundidades del infierno.

Di la vuelta para encontrar a la Yuki Onna asomando la mitad su cabeza desde la puerta del cambiador y fulminándome con la mirada en modo yandere.

—¿Qué hay de bueno en tratar heridas? Yo también puedo hacerlo. ¿Sabías que el congelamiento inmediato puede detener el sangrando, prevenir la muerte de células y cortar las señales de dolor en los nervios? En otras palabras, puedo hacerlo mejor. Ahora, intentémoslo. Ven aquí y acaricia mi cabeza también.

—¡Espera! Ese método suena como si fuera a destruir las células en el proceso de congelamiento/descongelación y es probablemente una mala idea ya que está justo encima del corazón. ¡¡Estoy bastante seguro de que moriré!! ¿¡Y cuándo esa Zashiki Warashi escapó de mi brazo!? ¡Espera! ¡¡No me dejes atrás, Nee-chaaaan!!

Después de esa última palabra, los hombros de la sexy Youkai se crisparon y ella suspiró.

Ella ya estaba en su camino a salir por la pequeña ventana del cambiador, pero ella hizo un cambio de planes y se colgó de mi espalda por alguna razón.

Era como un Nininbaori o show de ventriloquismo. Sentí algo suave aplastándose contra mi espalda, pero no parecía el mejor momento para hacer una broma.

Ella entonces me susurró en el oído tan calladamente como pudo hacerlo.

—Primero, agarra los delgados hombros de la Yuki Onna en tus manos y muévela a la pared.

—?

Terminé haciendo lo que me dijo.

—Ejejeje. Puedo fácilmente congelar la herida con temperaturas de ochenta grados bajo ce-… ¿¡Hyahn!?

—Coloca tu mano en el muro al lado de su cabeza. Ahora mírala a los ojos mientras te inclinas sobre ella. ¡Haz saber de tu presencia y no tomes un no por respuesta!

—Qué-qu-qu-qu-qu-qu-qu-qu-qu-qu-qu-qu-qué-…

—Usa tu otra mano para agarrar gentilmente su barbilla entre tu pulgar y dedo índice. ¡Sí, y jala!

—…!!

—¡Termina al presionar tu frente contra la de ella!

—…!!!???

—Finalmente, suspira esto…

—…No me causes muchos problemas, Yuki Onna. ¿Entendiste eso?

—Ky-…

Los ojos de la Yuki Onna estaban girando y su cuerpo entero lucía rojo.

—Kyuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuun…

Ella se deslizó como si sus caderas hubieran cedido. Ella parecía haberse desmayado y su cuerpo con pecho plano se había derretido un poco.

Espera, ¿Eh?

¿¿¿Qué acabo de hacer???

—¿¡Qué fue eso!? ¡Estoy disgustado conmigo mismo! ¡Quiero ser el tipo de comediante popular, por lo que esto no es como soy! ¿¡Eso fue el Muro-Don, Piso-Don, Techo-Don, o como se llame de un manga shoujo!? ¡Ese cliché nunca funcionaría en la vida real! ¡Así que es incluso más desconcertante que acaba de funcionar aquí!

—Je. Los Clichés pueden ser poderosos si te apegas a ellos y no te acobardas. Son clichés por una razón, después de todo. Es sólo que ir con ello sin estampar los frenos es increíblemente difícil.

La Zashiki Warashi asomó su cabeza por detrás de mí con una mirada triunfante en su rostro.

Hmm. ¿Cómo debería poner esto?

—¿Así que esta es tu fantasía? No me digas que tú, la tipo de máxima hermana mayor, escribe en el baño imaginando que es una irreal chica de manga shoujo perfectamente proporcionada con toneladas de pestañas.

—¿¡Bfh!? ¡¡N-no comencemos a hacer ridículas acusaciones, Shinobu!!

3

3

La casa de techo de paja se había hecho bastante animada.

La Zashiki Warashi en yukata roja siempre había vivido ahí, pero bastantes recién llegados se habían añadido: la Yuki Onna plana, la Nekomata quien había estado deambulando por aquí, la Súcubo occidental, la Furutsubaki (Pequeña) quien había sido traída aquí durante el incidente de Australia, la Aoandon de la Villa Zenmetsu, el Aburatori letal quien había sido transformado en un Kaeshigami y Marguerite Steinhols, la bruja cuya alma había sido encarcelada por la Arcademonio Tselika.

Mi mamá amante de los Youkai había incluido incluso más con una Azukiarai, una Keseran-Pasaran y la Furutsubaki (Grande), por lo que había bastantes.

Eso podría ser por supuesto un problema, así que…

—Oye, Zashiki Warashi.

—¿Qué pasa?

—Y el resto de ustedes también. ¡Vengan aquí, todos!

Después de comer el desayuno, reuní a los niños problemáticos de la casa en la habitación del altar budista. Una humana como Marguerite casualmente estaba mezclada en esta oculta categoría, pero…

Espera. ¿Eso está bien? Su visa tiene que haber expirado, ¿así que no debería contar ella como una alíen ilegal?

Recé porque el gran Hyakki Yakou haya hecho algo al respecto y entonces pasé al asunto.

—Todos saben sobre mi tío, ¿verdad? Su nombre es Uchimaku Hayabusa y él trabaja en Tokio como un detective de policía.

—Oh, ¿el que dejó esta pacifica villa rural para arriesgar su vida en la gran ciudad porque él quería encontrar algunas chicas jóvenes de secundaria? Esa clase de enfoque agresivo no está mal.

Noté un malentendido ahí, pero estaríamos aquí todo el día si me molestaba en corregir cada pequeña cosa.

—Él llamó para decir que vendrá aquí para un trabajo hoy o mañana y quiere quedarse aquí en lugar de una posada. Sin embargo, los Youkai realmente parecen desagradarle y no creo que sepa que la casa en la que creció está llena de Youkai letales. …Sé que diferentes Youkai tienen diferentes características y tradiciones, pero no maten a mi tío. ¿Pueden prometerme eso?

El dúo de Furutsubaki asintió, pero aceptaron tan rápidamente que tenía problemas en creerles. Decidí ser más duro con esto en casa.

—¡Repitan después de mí! No atacaré al tío de Shinobu.

—No atacaré al tío de Shinobu.

—No atacaré al tío de Shinobu.

—No atacaré al tío de Shinobu.

—¡Bien! Ahora, no comeré al tío de Shinobu.

—No comeré al tío de Shinobu… Haaa.

—No comeré al tío de Shinobu… Haaa.

—No comeré al tío de Shinobu… Haaa.

—Estoy un poco preocupado por ese suspiro decepcionado, pero esto debería ser-… ¡Oye, Zashiki Warashi! ¿¡Por qué ya estás haciendo una pistola de goma con unos palillos y una banda de goma!? ¿¡Y no es ese el que diseñé que tiene la suficiente fuerza para partir un kiwi!? ¿¡No juramos sellar ese por siempre!?

La Zashiki Warashi en yukata roja permaneció sentada en una hermosa posición japonesa seiza, colocó una mano en su mejilla y elegantemente inclinó su cabeza.

—Sí, me pregunto por qué. No tengo verdadero interés en la visita de Hayabusa, pero todavía siendo una urgencia dentro de mí de preparar un ataque.

—¡¡Ahora estoy preocupado!!

—Si ya acabaste, estaré en el kotatsu. (Nekomata)

—Es noviembre. Es invierno. ¡¡Esa es mi estación!! *Jadear*, *jadear*. Siento una primera nevada aproximándose antes de lo usual. *Temblar*. ¡¡¡¡¡Por favor ven a pisotear mi nieve virgen!!!!! (Yuki Onna)

—Ahh, mis hombros están rígidos ahora. De acuerdo, Marguerite, regresemos al ático para continuar nuestro ritual secreto. Muajaja. ¡¡Sí, un ritual entre bruja y demonio que necesita ser mantenido en secreto!! (Súcubo)

Marguerite había tratado de hacer que la Nekomata persiguiera una faja de yukata, pero se rindió y lo hizo un corsé. Ella y los demás se esparcieron en todas las direcciones, pero tenía miedo de que dejar que este desliz creara algún punto crucial en la vida de mi tío.

Pero desafortunadamente, ya tenía planes.

—¡Oh, por Dios! Aburatori, encárgate del resto. No dejes que ataquen a mi tío. ¡Tienes el poder de un dios débil, así que puedes contenerlos, ¿cierto?!

—Soy la deidad guardiana de los niños, ¿sabes?

—¡No luzcas tan sorprendido, viejo! ¡Ni siquiera necesitas alguna lógica engañosa! ¡Mi tío fue un niño una vez! ¿¡No es eso suficiente!?

Todos se estaban moviendo ruidosamente alrededor, pero tenía que prepararme para irme.

Una Villa Intelectual era una zona rural con alta tecnología intencionalmente creada para crear cosechas de marca de ultra alta calidad, pero eso algunas veces podía ser inconveniente. Por ejemplo, comprar se confiaba enteramente en el internet y el tren sólo funcionaba cinco veces al día.

Ir a la siguiente ciudad para ir a comprar era un evento mayor. Con toda seriedad, perder el tren arruinaría todos tus planes del día. Hacía un poco de frio incluso para Noviembre, por lo que me puse una chaqueta blanca sobre mi camiseta.

—Ya me voy. …Maldición. ¿Cuántas veces más en sólo este año tengo que ir a conseguir un nuevo celular?

—Sí, y pensar que el feo modelo que tú y probablemente nadie más usa tendría problemas con sobrecalentamiento de batería. Jeje.

—No sé cuántas veces más en sólo este año tengo que preguntar esta pregunta, ¿pero realmente eres una Zashiki Warashi?

4

La Villa Noukotsu estaba rodeada por montañas a todos lados, pero había otra ciudad pasando esas montañas. Creo que se llamaba Ciudad Bozen. Normalmente pensé en ella como una base de entregas para tiendas en línea, pero estaba bastante bien desarrollada y bastante conveniente si ignorabas la infrecuencia de los trenes. Por supuesto, estaba ubicada en la base de una montaña, por lo que se sentía más estrecha que una gran ciudad construida sobre una llanura o al lado de una bahía. Aun así, se sentía bastante como una ciudad para alguien que había crecido en una villa rural.

Pase del lado de una señal diciendo no fumar en las calles.

La Villa Intelectual tenía algo de sociedad de villa en ella, aunque los rumores eran temporales… De acuerdo, de acuerdo. Lo admitiré. ¡No era fácil tener una vida amorosa cuando un sólo error podría conducir a que rumores se esparcieran a través de toda la villa! ¡Y el momento simplemente no era el justo para una escuela con romance! ¡¡Por lo que hasta que el calor baje, tratar de ligar algunas chicas en esta ciudad parecía como la mejor apuesta!! ¡¡Negociar este teléfono era mi razón principal para estar aquí, pero tendían a contratar chicas bonitas en estas tiendas!!

Pero como si fuera a cambiar mis planes, una voz moderada llegó a mí directamente por detrás.

—Ejeje. ¿Qué estás haciendo aquí, Shinobu-chan? ¿Estás perdido?

—…!!!???

Lo que escuché fue suficiente para mí tener problemas para respirar. Me di la vuelta con mi boca agitándose como un pez de colores.

Suave y esponjoso cabello castaño, hombros delgados y piel blanca. El pecho era un poco decepcionante, pero me encantaba la línea de su largas y suaves piernas hacía su trasero. ¡Ella sobresalía en los quehaceres del hogar, ella era lista y más importante, ella era devota a su hombre! …Pero todo era arruinado por la pesada mirada en sus ojos. Ahora, ¿a quién acabo de describir?

—¿¡N-N-N-N-N-N-N-N-Nagisa-san!?

—Buenos días, Shinobu-chan. Está haciendo mucho frío estos días, pero no te has resfriado, ¿o sí? ¿Qué tal si caliento tus manos con mi respiración?

Nagisa me sonrió con ojos que lucían incluso más pesados que el cielo plomizo el cual parecía al borde de nevar. En su lugar de su uniforme escolar, ella estaba usando un cárdigan blanco sobre un vestido de punto. Ella vestía la clase de sombrero que tenía que estar clavado en la cabeza. Los calcetines de gato a las rodillas eran transparentes como medias y tenía una cola de gato de accesorio colgando en la parte trasera de su cadera. ¡Juntos, era el traje de una gatita enfermera! Pero el Medidor Shinobu escondido en mi pecho no reaccionó en absoluto a su apariencia coqueta. Escuché que el medidor de un chico recibía un impulso completo de sus instintos de supervivencia en situaciones extremas, ¿pero eso significaba que eso era una patraña?

Aun así, esto era extraño.

Era el fin de semana, pero la obsesionada con el romance Nagisa-chan no estaba con su novio Akechi-kun. Incluso si no habían hecho planes, habría esperado que ella pasara todo el día escondida debajo del piso de su novio o dentro de su muro.

Sentía como una pequeña duda estaba conduciendo a una respuesta horrible. Sentí que el mundo que conocía podría ser volcado.

Tenía miedo de saber la respuesta, pero sólo sería aplastado por la duda si no sabía.

Dudosamente pregunté.

—A-am, ¿Nagisa-san? ¿Te encontrarás con Akechi en algún lado?

Ella no dudo de contestarme con una sonrisa.

Terminamos.

……………………………………………………………………………………………………………………………………………………Oh.

—¿¿¿¡¡¡Vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!???

—Espera, Shinobu-chan… ¿Por qué estás corriendo en lágrimas a una dirección al azar? Ejejeje. ¿Te estás haciendo el difícil?

Mis pensamientos se habían puesto en blanco completamente, por lo que lo siguiente que supe fue que Nagisa sostuvo mi cadera en un agarre de tornillo.

Pero por supuesto, este no era el tiempo para hacer una mueca de dolor.

Después de todo… ¡Después de todo, después de todo, después de todo!

No sabía que había terminado con Akechi. Eso significaba que una de las tres más grandes yanderes del mundo estaba libre. No sabía eso. Esto era muy, muy, muy malo. Ella colocaba a todas las siete billones de personas en este planeta en una de cuatro categorías: Enemigo, aliado, no interesada y amor extremo. Logré vivir hasta ahora con Akechi llenando el espacio de “amor extremo”, pero si ella estaba libre y ese espacio estaba abierto, entonces cualquier chico enfrente de ella podría terminar llenándolo. Aunque era verdad que era una yandere, ella era más peligrosa cuando estaba libre. ¡¡Era como un súper dulce juego de sillas musicales letales con una mina anti tanque en lugar de un cojín, y podría haberme sentado justo encima de esa mina!!

—Shinobu-chan…

Ella estrechó sus ojos y muy, muy lentamente me habló con una voz endulzada que sonaba como un pantano sin fondo de azúcar, miel y crema.

Había un… ¿qué era eso? Oh, cierto. Había un parapente circulando por encima, pero para mí parecía como un buitre circulando a un probable objetivo.

—Después de que rompimos, salí con muchas personas diferentes, pero ninguno de ellos duró incluso un mes. Ninguno de ellos podía compararse a mi primer amor… Por lo que he estado pensando algunas cosas.

—¡No es bueno ser demasiado obsesionado en algo y pensar en ello una y otra vez! ¡¡Desencadenará un Gestaltzerfall!!

—Creo que podría haber estado persiguiendo tu sombra en todos con los que salí desde entonces…

—¡¡Te lo estás imaginando!! ¡De hecho, le dirías eso a cualquiera, ¿no es así?! ¡Vas a decir que todos tus errores pasados fueron necesarios para conocerlos! ¡¡Sólo para ser claros, no puedes borrar tu historial de citas al inventar una gran “razón” para todas!! ¡¡No puedes forzarlo todo en un camino recto para pretender que cada uno es tu primer amor!!

—Ejejeje. Oye, Shinobu-chan. ¿Crees en el hilo rojo del destino? Creo que realmente podría haber algo que conecta a las personas que están destinadas a estar juntas☆

¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhh!! ¡Ella no está escuchando nada de lo que estoy diciendo! ¡¡Ella está fijada en mí ya!! ¡M-m-m-m-m-m-m-m-mis dientes están castañeando!

—¿P-p-p-p-p-p-p-p-pero qué pasó con Akechi? ¿¡Qué fue mal!?

—No lo sé, no me importa, y no veo por qué debería incluso molestarme en recordar cómo luce alguien que no amo.

Oh, no.

Repentinamente me lo imaginé cortado en pedazos con un machete y hervido en un tambor de metal. No podía dejar fuera eso. ¡Ya no podía dejar fuera nada! ¡¡Él fácilmente podría haber sido convertido en algo como un grueso estofado de carne cocinado por seis largas horas por un cocinero francés!!

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Sólo podía rezarle al dios en los cielos y a las habilidades de escape atléticas de Akechi-kun.

¡Logré salir vivo en el pasado, así que seguramente tú también puedes, Akechi!

—Pero… ¿¡pero qué pasó!? ¡Los dos estaban siempre acaramelados y coqueteando!

—…¿Realmente quieres saber?

Sus ojos pesados fueron acompañados por una ligera sonrisa en sus labios.

—Él era muy cruel. No recuerdo cómo lucía o qué número de novio era, pero él era muy cruel. Su pañuelo apestaba, él tenía cabello de cama, era sudoroso, le dije claramente que yo me pongo a la izquierda cuando nos tomamos de las manos y aun así se equivocó tres veces, él se tardó más de 120 segundos al verme en cinco ocasiones separadas, la sopa de miso tiene que ser hecha con sardinas secas, y sin embargo fui forzada a comer barro hecho de bonito seco y kombu y pretender que me gustaba, le tomó más de un minuto responder mis emails cuando le envié 97 en un día, y trabajé tan, tan duro para no enviarle más de 100 en un día, y así sucesivamente.

—¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!

La ilusión yandere de Nagisa parecía estar desgastando mi alma, por lo que la interrumpí con un grito.

¡No has cambiado en absoluto desde entonces! ¡¡Estás tan loca como siempre, Nagisa-chaaaaan!!

Mientras tanto, sus ojos parecían estar girando mientras se perdía en estos locos recuerdos.

—*Sollozo*, *sollozo*. Oye, Shinobu-chan. ¿A dónde vas hoy?

—B-bueno. Ajajajaja. Tengo muchas compras que hacer y va tomar mucho tiempo, así que deberías probablemente deberías apegarte a tus planes originales.

—No te preocupes. Me apegaré a ti. Por siempre.

Ah.

Reconocí esta situación. Si presionaba el asunto, ella adorablemente me susurraría en mi oído: ¿Por qué no me escuchas? Tal vez hay algo malo con tus oídos. No te preocupes, Shinobu-chan. Te los limpiaré. Vamos, recuéstate en mi regazo☆ Entonces me los limpiaría completamente hasta el tímpano.

—…Shinobu-chan.

Ella tomó mi mano, entrelazó nuestros dedos, abrazó mi brazo y se apoyó en mí desde un costado. Sentí un gentil aroma femenino, calidez y suavidad. Podía sentir la calidez de su respirar y la sedosidad de su cabello. Pero todo esto era su versión del engaño de pago contra entrega. ¡Era como encontrar el nido de un pájaro comestible o una aleta de tiburón enfrente de tus pies y entonces ser forzado a pagar el exorbitante precio después del hecho!

El anciano fumando sobre la banca de no fumar y el niño yendo a regañar al hombre por fumar no se dieron cuenta en absoluto que esta era una emergencia. ¡Estaba literalmente en una pelea por mi vida aquí! Este era el problema con chicas hermosas. ¡¡Sólo tenían que sonreír y todos se pondrían de su lado!!

¿A dónde vas hoy?

—A la…

¿Estaba llorando? ¿O el marcador de disco giró hasta formar una sonrisa?

No estaba seguro mientras forzaba a salir las palabras como apretar crema fresca.

—A la tienda de…celulares.

5

La tienda de celulares tomaba el primer piso del edificio de varios pisos un poco a lo lejos de la estación del tren pero seguía en el camino principal. La tienda brillante estaba cubierta en ventanas y lucía más como una oficina postal o vestíbulo de banco que una tienda de electrónicos. Sin embargo, las persianas estaban bajadas, por lo que no podía ver nada afuera. Había muchos sofás, pero eso debía haber sido porque los diferentes procesos dejaban a las personas con mucho tiempo para esperar. Tal vez para publicitar la compañía, un gran lector de libros electrónicos estaba preparado en el estante de revistas y la TV estaba mostrando una película de zombis transmitiéndose del internet.

Mientras miraba los panfletos instalados de los nuevos modelos en el lector de libros electrónicos, Nagisa habló con su hombro presionado contra el mío.

—Mira, Shinobu-chan. Es una correa de Kasha-chan.

—¿Qué? ¿¿¿Kasha???

—Es una colaboración con una mascota local. Oh, sí. El festival de invierno se está aproximando, ¿no es así? Espero que podamos ir este año juntos☆

La pantalla plana estaba introduciendo un modelo de la correa de un gato negro caminando en dos patas mientras jalaba una carreta del periodo Heian.

Hmm. ¿Qué clase de Youkai era el Kasha?

—#7: Nakisuna Okuri. Repito, #7: Nakisuna Okuri. Estamos listo para atenderlo, así que por favor pase al mostrador.

—Oh, finalmente es mi turno. Ese soy yo, soy yo.

Un joven con una barba se paró del sofá. Su brillante chaqueta naranja y pantalones estaban bien, pero su gorro de lana y lentes me hacían preguntarme si alguien lo confundiría por error con un ladrón. Era un vestíbulo libre de humo, pero él presionó una colilla de cigarrillo en un cenicero portable con forma de ese mismo Kasha-chan. El número era bastante bajo incluso tomando en cuenta que la tienda no había abierto hace mucho. No muchas personas estaban esperando, por lo que probablemente no tomaría mucho tiempo hasta que fuera mi turno. ¡No es que pudiera llamar a esto “progreso sencillo” cuando Nagisa estaba libre y junto a mí!

—#8: Jinnai Shinobu. Repito, #8: Jinnai Shinobu. Estamos listo para atenderlo, así que por favor pase al mostrador.

—Ejejeje. Buena suerte, Shinobu-chan.

Con ese ánimo sin sentido empujándome hacía adelante, caminé hacía la línea horizontal de los mostradores.

En el otro lado estaba lo que suponía era un empleado de medio tiempo. La pequeña chica tenía cabello corto con sus flequillos sostenidos por una horquilla. Ella vestía una chaqueta parecida a un traje de color verde ligero y una falda apretada con el nombre de la compañía impresa en grandes letras como una reina de carreras. Ella vestía el uniforme de la tienda perfectamente, pero ella luciría como en casa en los pasillos de mi escuela si se cambiara en el uniforme escolar. Aun así, ella probablemente caería en la categoría de “Kohai”.

La etiqueta con su nombre sobre su modesto pecho decía que ella era Nozaki Haru.

—Am, ¿qué necesitas?

—Bueno, no sé los detalles, pero… sabes, había un artículo en su página web y estaban hablando sobre ello en las noticias. La batería del D512 puede sobrecalentarse, ¿verdad? Bueno, sucede que tengo ese mismo modelo.

Cuando saqué mi teléfono de mi bolsillo y lo coloqué en el mostrado, Nozaki-san comenzó a ondear sus manos de atrás para adelante. Parece que se le había dado un guion para seguir, pero ella estaba teniendo problemas para recordarlo.

Hmm. Así que ella es del tipo de animal pequeña.

Entonces una voz fría me llegó por detrás.

—¿Shinobu-chan…?

¡O-oh, no! ¡Mi descuidada adoración de esta chica de un mundo más conmovedor había desencadenado los sensores de Nagisa! ¡¡Esta empleada va a terminar enterrada en las montañas!!

Nozaki-san aparentemente tenía pésimos sensores de peligro a pesar de estar tan nerviosa, así que ella no notó a Nagisa.

—Am, am, muchas gracias. No, quiero decir… ¡Entendido! Ahora, ¿remplazaré la batería?

—¿Qué? Pensé que la página web decía que me darían un modelo diferente de características similares libre de cargos.

—Bueno, am, ah, cambiamos nuestra política…no, quiero decir…hemos actualizado nuestros medios de soporte acerca de este asunto. Hemos descubierto que podemos proveer apoyo sin reemplazar todo el teléfono. Transferir la información toma tiempo, así que podría ser menos molestia para ti, el cliente.

—Bueno, realmente no me importa. —Dije sin pensarlo realmente. —Oh, ¿pero la nueva batería ya estará cargada? ¿O necesito cargarla una vez que llegue a casa?

—¿¡Qué!? Am, am… ¡D-discúlpame! ¿¡Puedes esperar sólo un momento!?

—¿Eh? Bueno, si no sabes, esto también está bien.

—¡K-Kamimaki-san! ¡¡Disculpa, pero sobre la petición de este cliente!!

Nozaki-san casi en lágrimas fue por algo de ayuda de un empleado masculino moviéndose de aquí para allá detrás del mostrador.

¿T-tiene ella un fuerte sentido de la responsabilidad? No puedo dejar de mirarla, pero…sí. Debería mantener eso un secreto.

Este Kamimaki-san parecía ser de la edad de un universitario. Su cabello negro estaba partido a la mitad y lucía como una clase refrescante de persona. Me preguntaba si contrataban a estos trabajadores basados en sus apariencias. Aunque el uniforme masculino no parecía tan bueno.

—Nozaki-san, no deberías ponerte tan nerviosa delante de un cliente. Lo que quieren de nosotros es una sensación de tranquilidad. Aunque no es un producto en sí, aun así, es algo que tenemos que proveerles. ¿De acuerdo?

—D-de acuerdo. Pero sobre lo que este cliente necesita…

Sentí a alguien mirar desde el stand de al lado.

Sin embargo, no me estaba viendo a mí. Una empleada sexy estaba lidiando con el cliente vecino. Cuando ella se volteó para ver, su cuerpo se puso rígido y sus manos vagaron por el aire. Era inapropiado, pero era algo lindo ver a la chica mayor con grueso lápiz labial luciendo tan preocupada.

—Oye, Kamimaki-san… Oh, cielos. No otra vez.

¿Estaba teniendo ella problemas también? Ser su asesor debía haber sido duro.

Sin embargo, el cliente no necesariamente iba a estar esperando. El chico con la gorra de tela y lentes se inclinó hacia adelante con su codo en el mostrador.

—Vamos, no tienes que estar tan irritada. Si tienes que esperar, ¿entonces qué tal si tenemos una charla rápida, Akehara-chaaan? ¿Es ese arete un Near Elf? ¿Sueles pasar por las zonas del norte de aquí?

El arete de la empleada cubría más que sólo el lóbulo de la oreja. Un extremadamente detallado “lado” de metalistería parecía afilar la silueta general de su oído. El hombre con barba sonrío y jugó con él.

Parecía que él estaba aquí por las empleadas también. Pero ya que él estaba mostrando una carta de queja mientras le preguntaba cosas privadas de su vida, me preguntaba si realmente pensaba que con eso se la iba a ganar.

El largo pelo castaño de la joven mujer estaba atado atrás y ella con su sonrisa forzada estaba un poco rígida, pero basado en el momento, podría haber sido más por el aroma a cigarrillo proviniendo de la boca de ese chico Nakisuna y su chaqueta. Escuché que personas sensibles a ese tipo de cosas realmente eran susceptibles a ello.

Las cosas estaban tensas y turbias entre los empleados y los clientes.

¡Miré a la distancia mientras pensaba cómo la vida podría ser agridulce, pero el que estaba en más peligro aquí probablemente era yo ya que Nagisa tenía su mirada fija en mí! ¡¡Ni siquiera podía imaginar cómo la situación podría empeorar!!

Pero rápidamente se me probó que estaba mal por lo que pasó después.

Un camión de basura amarillo que tenía un peso de más de diez toneladas se estrelló en la tienda, atravesando la ventana y las personas.

6

Fue más una onda de choca que un ruido.

Un torrencial horizontal de vidrios y una masa de metal demasiado grande pasaron detrás de mí. La línea ordenada de sofás fue derribada, se estrellaron en el muro opuesto, y algo de cableado debió haber sido cortado porque las luces parpadearon inestablemente.

—¿¡Whoaaaaaaa!? ¡A-au! ¿¡Qué demonios!?

El hombre con barba con gorra de tela y gafas – ¿Se llamaba Nakisuna-san? – gritó algo, pero él en realidad no había sido golpeado por el camión de basura. Uno de los sofás lo habían golpeado en la cadera. Eso no importaba, por lo que lo ignoré y miré alrededor de la tienda arruinada. Afortunadamente, rápidamente encontré un rostro familiar.

—¿Estás bien, Shinobu-chan?

—¿Y tú, Nagisa? …O más bien, ¿alguien fue golpeado por eso?

—Ejejeje. Shinobu-chan estaba preocupado por mí…

Fue una fortuna que había habido tan pocos clientes.

Esos clientes estaban enfocados en el frente del camión de basura que se había estrellado en el muro. Dudosamente todos miramos en esa dirección. …¿El conductor estaba bien? Al menos, el compartimento del conductor no había sido aplastado como una lata vacía.

Los empleados por supuesto no habían sido entrenados para algo así, por lo que todos estaban congelados.

Mientras tanto, escuché un crujido.

La puerta del costado del conductor lentamente se abrió y algo cayó. Al principio pensé que era una bolsa de basura, pero no lo era. Era un humano. Era un hombre de mediana edad en un uniforme de trabajo.

O… ¿él realmente era de mediana edad? Algo estaba mal con su cabello. Estaba realmente seco y cerca de ser blanco. También tenía ojos turbios y toda su piel se había vuelto roja o purpura. ¿Tenía hemorragia interna? ¿Estaba herido? Por lo que podía ver, sus ropas no estaban manchadas de rojo y sus extremidades no estaban dobladas en extraños ángulos.

Al principio, nadie se movió para ayudarlo.

Eso podría haber sido porque nadie estaba seguro si él había sido un culpable o una víctima.

Pero mientras pasaba el tiempo, la tensa atmosfera se relajó y ganamos más libertad de movimiento. El primero en liberarse fue el cliente llamado Nakisuna.

—¿¡Qué demonios piensas que estás haciendo!?

Él colocó una mano en su espalda y furioso se acercó al conductor quien lentamente se estaba comenzado a parar.

—¿No te enseñaron a decir lo siento incluso si matas a alguien? Ni siquiera te trates de llamar la víctima después de lo que hiciste. ¿Estás siquiera escuchando? ¡¡Deberías estar inclinándote y rogando por perdón!!

—¿¡E-espera, señora!?

Una vez que Nakisuna tomó el cuello del conductor, el empleado llamado Kamimaki frenéticamente comenzó a subirse al mostrador.

Sin embargo, nadie de nosotros podía haber predicho el aroma a hierro oxidado que detectamos un momento después.

Con un sonido brusco, el conductor de mediana edad violentamente mordió la cadera de Nakisuna.

—¿Eh? ¿Ah…?

Al principio, el hombre con gorra de tela y gafas simplemente lucía confundido.

El sonido de alguien mordiendo a través del cartílago de un pollo le siguió.

El dolor y miedo debieron haberse elevado dentro de él como si le recordarán que esto era real.

—E-espe-qué-estás-¿¡ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!?

Instintivamente retiró su mano, ¿pero fue eso la decisión correcta o no?

Hacerlo desplomó el balance del conductor de mediana edad, causando que cayera encima de Nakisuna. Parecía como un abrazo entre viejos amigos reunidos en el aeropuerto.

Pero un momento después, un grito ensordecedor hizo erupción en ellos.

El conductor mordió y arrancó un enorme trozó de carne de un punto cerca del cuello más que del hombro. Plumas de la chaqueta flotaron por el aire, pero estaban teñidas en rojo.

Nakisuna gritó y desesperadamente forcejeó, pero no tenía caso. Él sólo logró tirar su billetera y su cenicero de Kasha-chan de su bolsillo.

—¿¡B-bfah!? ¡¡Abhbhbhhbh!! ¡¡Bhbhbhhb!! T-t-tú..tú…¿¡bbbhhbbhbhbhbbbhbhhbbb!?

Ya ni siquiera estaba hablando el lenguaje humano.

Pero Nakisuna no era el único.

Gritos y más gritos provenían por todos lados. Alguien cayó al suelo, pero los demás se precipitaron hacía la salida sin siquiera estirarse para ayudar.

—¡A-ayúdenme! ¡Por favor ayúdenme! ¿¡Qué está sucediendo!?

Esa voz en lágrimas y mocos provenía de Nozaki-san la empleada de medio tiempo quien tenía temblando su cara pálida. Akehara-san, la empleada mayor quien había estado del otro lado del mostrador de Nakisuna, estaba golpeando la espalda del empleado masculino, pero cuando el hombre no hizo nada, ella chasqueó su lengua, movió sus delgadas piernas cubiertas con medias y caminó al frente por su cuenta.

Sólo entonces mis pensamientos finalmente se recuperaron de su modo de cámara humano.

Sentí la urgencia de actuar más porque no quería sentir la culpa de dejar al hombre morir más porque sintiera la necesidad de salvarlo. Trabajé con la empleada bien proporcionada en zapatillas para agarrar los brazos del conductor de mediana edad, envolví un brazo alrededor de su cadera, y traté de jalarlo a la fuerza.

Fruncí el ceño cuando sentí una pegajosidad desagradable, pero rápidamente me di cuenta que es la última de mis preocupaciones.

—Espera…¿¡Qué!? ¡¡No se mueve!!

—Estás bromeando, ¿cierto? ¡Oye, tú! ¡Aléjate de él! ¡¡Dije que te alejes de él!!

Sentía como si estuviéramos jugando al juego de la cuerda contra una máquina elevadora o una excavadora. Estaba jalando muy fuerte que pensé que un vaso sanguíneo en mi cabeza estallaría, pero él no se movía ni un milímetro.

De hecho, estaba siendo jalado hacía él.

Él ignoró nuestros esfuerzos y dio un paso adelante.

—¿¡Wah!?

—¡¡Kyah!!

Akehara-san y yo fuimos jalados por el conductor. Nuestras piernas se rindieron y estábamos siendo jalados por el suelo. Mientras tanto, el conductor se apoyó sobre Nakisuna quien estaba yaciendo boca arriba en el suelo.

Con un sonido húmedo, el olor sangriento se hizo más fuerte.

Nakisuna había sido tan ruidosamente antes, pero ahora él estaba en silencio. Sus brazos y piernas estaban temblando antinaturalmente, pero dudaba que eso estuviera bajo su control.

Espera.

¿¡No es esto realmente muy malo!?

Esta vez, agarré su cabello seco en lugar de su cuerpo, pero se le cayó inmediatamente. Me hizo estremecer qué tan fácilmente se cayeron.

—¡¡Por qué estás…!!

Aún en el suelo, tomé el lector de libros electrónicos del tamaño de una libreta que había caído cerca y golpeé la nuca del conductor mientras se concentraba en mover su boca. Escuché un sonido fuerte, pero él no reaccionó. Lo golpeé de nuevo, esta vez con la esquina en su lugar de la superficie plana, pero él me ignoró completamente.

¿¡Q-qué le pasa a este tipo!?

¡Un golpe en la nuca con la esquina de una libreta normal al menos haría a tu visión parpadear por el dolor, y esto era una pieza electrónica más dura y pesada!

—Shinobu-chan…

Ahí fue cuando escuché la voz de una chica que sonaba demasiado gentil para pertenecer a esta escena.

—Oye, Shinobu-chan. No sé qué está pasando, ¿pero debería ayudar? Podría ser un esfuerzo en junto impulsado por nuestro amor…sólo bromeo.

—¡¡Si piensas que puedes ayudar, entonces haz algo!! ¿Qué es este tipo? ¿¡Es realmente humano!? ¿¡Y estamos seguros que no es él un Youkai que luce realmente igual a un humano!?

Era posible que haya pasado por algo el concepto más básico aquí.

La bizarra vista de un humano comiendo carne humana podría haber dejado mi mente en blanco.

De otra manera, nunca le habría pedido ayuda a Nagisa de todas las personas.

Ella sostenía una pala en sus manos. Parecía fuera del lugar en la tienda de celulares, por lo que podría haber estado pegada al camión de basura para transportar suciedad y grava.

Un momento después, escuché un sonido sordo.

Ella ondeó la pala como un palo de golf y la pesada punta cortó el cuello del conductor.

Mis piernas parecían haberse convertido en goma.

Ella sostuvo el pesado mango de la pala y lo giró como una batuta. Ella hábilmente lo controló incluso cuando movía sus manos por encima de su cabeza o detrás de su espalda. Me recordaba a un arma en un juego en línea que había jugado. El arma lucía como una taza en el extremo de un palo y había lanzado una piedra usando la fuerza centrífuga. Después de reunir poder, dio un rugido.

La escena era tan descabellada que no parecía real. La fuerza previa del hombre se desvaneció, por lo que Akehara-san y yo caíamos hacía atrás como si la cuerda en el juego de jalar la cuerda se hubiera roto. Entonces escuché un grito agudo parecido al cristal quebrándose.

Sin embargo, no era en respuesta a Nagisa decapitando a alguien.

Ni era en repuesta al cadáver sin cabeza cayendo sobre nosotros.

—…¿Ah?

Volteamos el cadáver sin cabeza, quitándolo de nosotros para ver.

Incluso con el cuerpo cortado, la cabeza continuó mordiendo el cuello de Nakisuna.

Los sonidos sordos de la masticación continuaron y significaba que los dientes estaban ahora crujiendo a través de los huesos en lugar de carne y sangre. ¿Qué era esa cosa? Ahora que lo pensaba, no había mucha sangre. No habíamos sido empapados por una fuente de rojo.

Finalmente, escuché un chasquido sordo.

Después de morder limpiante a través de la carne de Nakisuna, la cabeza restante cayó al suelo como si fuera lavado por el torrente de rojo del hombre viviente. Rodó a una esquina como una pelota de basquetbol, pero no quería revisar para ver si todavía se seguía moviendo.

—¿Q-qué demonios es esto?

Algo justo en frente de mis ojos había ahogado incluso la anormalidad de Nagisa. Incluso eclipsó el hecho de que Nakisuna estaba yaciendo completamente inmóvil en el suelo.

—Tienes que estar bromeando. ¿¡Qué demonios pasó!?

Para distanciarme de la situación, finalmente miré al mundo exterior más allá de la ventana completamente destrozada. Estaba haciendo lo mismo que los otros clientes que ya se habían ido.

Y ahí vi un infierno colorido de rojos y negros.

Para ponerlo simple, ninguno de aquellos de los que se fueron seguían por el alrededor. Para ponerlo de otra manera, ese conductor no había sido el único monstruo anormal. Pon esos dos juntos y obtienes esto:

Alguien fue inmovilizado por otras muchas personas.

Podía escuchar un sonido parecido a alguien mordiendo a través del cartílago de un pollo con sus muelas.

Alguien más estaba jalando algo suave mientras seguía vivo.

No había gritos ni chillidos.

Todos estaban tratando de regresar a dentro, pero los monstruos agarraron sus brazos o piernas.

Era una orgia de violencia llena con ojos nublados, piel roja y purpura y pálido cabello blanco.

Cubría toda la ciudad. Dudaba que pudiera encontrar una ventana que no estuviera rota. Carros había chocado en postes de teléfono y semáforos y las personas gritando dentro estaban siendo sacadas por incontables manos. Los monstruos no eran todos hombres musculosos. El niño que había visto correr alrededor antes y el anciano que había estado sentado en la banca estaban entre ellos. Los dientes de esas personas normales no eran exactamente afilados, pero eso los hacía lucir más horripilantes cuando los desenvainaban.

No tengo idea de que alguien estuviera adentro ya pero un traje de la mascota local Kasha-chan estaba rasgado y yaciendo a un costado de la calle. El hecho de que incluso estaba siendo aplastado me hacía sentir como si estuviera viendo el fallecimiento de la moralidad.

No tenía el tiempo para pensar sobre salvar a alguien o descubrir qué hacer.

Ya se había acabado, por lo que simplemente no tenía tiempo para pensar.

Podía saber al mirar que no podía salvar a nadie al correr ahí.

Y entonces incontables ojos se voltearon hacía nosotros. Las bocas y ropas de esas figuras inmóviles estaban teñidas de rojo. Akehara-san uso sus dos manos y se inclinó hacia adelante para empujar a un lado el conductor sin cabeza. Nozaki-san parecía haberse escondido en algún lugar hasta ahora, pero ella nerviosamente se apareció sosteniendo sus zapatos y una bolsa de tela.

—¡K-Kamimaki-san, ¿qué deberíamos hacer sobre cerrar las registradoras?!

—¿Qué hay con ese bolso de abuelita? …¡No me digas que es tuyo! ¡Y necesitamos cerrar este lugar antes de preocuparnos sobre el dinero! Podemos cerrar el obturador para-…

—¡Ambos pueden esperar! ¡Necesitamos concentrarnos! ¡¡Este no es el momento de preocuparse sobre el negocio!!

La discusión entre los empleados cerca parecía tan lejano.

Subconscientemente tomé mi celular.

Sólo ahora la obvia idea de llamar a la policía vino a la mente.

Pero…

—Oye, salgamos de aquí.

Mis pensamientos se interrumpieron cuando alguien tomó mi hombro.

Kamimaki-san abandonó la manera educada de hablar de un empleado a un cliente.

—¡¡Podemos llamar a la policía después!! ¡Se precipitarán aquí y nos matarán mientras esperamos a que la policía llegue! El obturador de metal no es tan fuerte como suena. Se quebraría muy fácilmente si unas docenas de personas tratan de destruirlo. ¡Somos blancos fáciles si nos quedamos aquí! ¡¡Necesitamos irnos a un lugar seguro!!

—¿Pero dónde sería seguro!?

Mis dedos temblorosos operaron el teléfono mientras le gritaba al hombre.

Marqué al número más simple de tres dígitos, pero algo no estaba bien.

No conectaba. ¡No estaba conectado en absoluto!

—¿Cómo debería saberlo? Pero estamos jodidos si nos escondemos en este pequeño edificio. Afortunadamente, tenemos el camión de basura aquí. ¿¡No crees que sería mejor escapar afuera de la ciudad!?

Casi podía sentir que el sentido común se estaba desmoronando dentro de mi mente, pero era obvio que permanecer aquí conduciría al mismo destino que aquellos quienes habían salido.

—Vayamos en eso. ¿¡Puedes conducir!?

—Es básicamente una palanca de cambios gigante, ¿cierto? ¡Creo que vale la pena intentar cuando la alternativa se está rindiendo!

Con ese comentario, el tiempo parecía comenzar a moverse una vez más.

Aunque el camión de basura era grande, no podía contener muchas personas. Sólo tres al menos. Nagisa y yo dejaríamos que esos empleados tomaran esos lugares. En su lugar subiríamos a la parte trasera del camión, donde la grava y suciedad normalmente sería recogida.

—¡¡Nagisa!! Eso está bien para ti, ¿cierto? ¡Si no nos apresuramos, comenzarán a llegar aquí! ¡¡Así que apresúrate y-…!!

Me detuve porque algo creció del suelo al lado mío.

Era Nakisuna cuyo cuello había sido comido hasta el hueso.

—Qué-…¿eh?

Mi mente se puso en blanco.

Él se detuvo a unos centímetros a la distancia. Era difícil de decir si había cambiado de color ya que su cabello estaba teñido, pero sus ojos estaban turbios y su piel estaba oscurecida. Sus brazos agarraron mi pierna como un niño haciendo un berrinche. Si esto era lo mismo que antes, entonces él me estaba sosteniendo con la misma fuerza que un oso pardo o un oso grizzli. Cuando recordé cómo Nakisuna había sido asesinado, intenso rechazó llenó mi mente.

Pero ahí fue cuando la pala de Nagisa dio un rugido.

La punta de la pala se clavó en la juntura donde el hueso de su cuello ya estaba visible. Ella colocó su pie sobre la pala y lo pateó. Entonces colocó todo su peso en el talón presionándose contra la pala.

Con un chasquido sordo, la cabeza rodó como una pelota.

La fuerza abandonó el cuerpo sin cabeza y Nagisa lo alejó.

Entonces me habló, sin lucir algo de diferente de lo normal.

—Apresúrate, Shinobu-chan.

—…

Me di cuenta qué tan loco, retorcido y mal estaba todo esto.

Pero no por cómo estaba actuando Nagisa.

Era porque esta situación me estaba haciendo sentir aliviado de tenerla alrededor.

7 (3rd person)

Tan pronto el kotatsu fue sacado del almacén de la casa Jinnai, se había convertido en el reino independiente de la Nekomata.

Sin embargo, esa Nekomata ahora estaba bostezando gruñonamente y rascándose la oreja con su pata trasera a una distancia corta del kotatsu.

Había una simple razón: la Furutsubaki (Pequeña) se había enterrado dentro de la cobija del kotatsu.

Cuando la madre amante de Youkai de Shinobu le preguntó qué estaba pasando, la Furutsubaki (Pequeña) había sacado su cabeza para gritar a todo pulmón con sus mejillas infladas.

—¡¡Ella se comió mi pudín!! ¡¡Incluso tenía “Furutsubaki” escrito sobre él en tinta permanente!!

—Hmm… Pero Furutsubaki podría referirse a dos diferentes Youkai en esta casa.

—¡¡Ella hizo lo mismo con las galletas, los chocolates y la paleta al ver la nieve!! Ella debe estar haciéndolo a propósito. ¡¡Ella siempre se come mis cosas!!

—¿Entonces por qué no escribir Furutsubaki (Pequeña) la próxima vez?

—¿¡Y a qué pequeña parte te refieres!? ¿¡Mi estatura o mis pechos!? ¡¡Esa es una importante distinción!!

La madre de Shinobu estaba inmutada por las estridentes quejas.

—No tienes que preocuparte sobre el pudín. Puedo hacerte más.

—…¿Puedes hacerlo?

Eso debió haberla conmovido entretelas porque la Fortaleza Kotatsu Furutsubaki (Pequeña) se crispó en respuesta.

—¿¡Puedes hacer pudín!? ¿¡Cómo!?

—Jejeje. Crecí en un restaurante japonés tradicional, por lo que me rebelé a mis padres al aprender a cómo no hacer otra cosa sino comida occidental.

Habiendo dicho eso, la mujer sólo había ganado ese prejuicio occidental después de absorber todas las habilidades de un restaurante bien establecido de alta clase en Kioto, por lo que claramente ella estaba altamente cualificada. Y después de más o menos fugarse para entrar a la familia Jinnai, ella había absorbido las habilidades de la abuela de Shinobu también.

—Puedes…¿puedes hacer pudín?

El corazón de la Furutsubaki (Pequeña) había sido sacudido por esta impresionante verdad, por lo que ella salió arrastrándose un poco del kotatsu.

Sin embargo, ella regresó rápido a sus sentidos.

—¿¡Ah!? No, no. No estoy molesta porque no puedo comer pudín. ¡Estoy molesta porque me robó mi pudín! ¡¡No aceptaré nada que no la castigue!!

—Vamos, eso realmente no importa, ¿o sí?

—¡Sí importa! ¡¡Realmente importa mucho, mucho!!

—Vamos, vamos. Si sigues en ese kotatsu arruinarás tus ropas. ¿Realmente quieres que esa decoración en el cabello se arrugue cuando Shinobu regrese? Tu kimono se va a arrugar también.

—…

La Furutsubaki (Pequeña) finalmente se quedó en silencio y después salió arrastrándose de debajo del kotatsu.

Sin embargo…

—¡Esto no quiere decir que no estoy molesta! ¡¡No me moveré de este lugar hasta que ella haya sido castigada!!

—Sí, sí.

Parece que la zona alrededor del kotatsu iba a permanecer siendo su territorio después de todo. Si Shinobu, el legendario Maestro Furutsubaki, hubiera estado ahí, podría haberla llevado al éxtasis al listar 100 buenos puntos sobre cada una de las dos Youkai quienes eran casi indistinguibles, pero la Nekomata estaba harta de todo y decidió dejar la habitación por un rato.

Los entarimados eran demasiado fríos para acurrucarse en la terraza en noviembre, y había otra conmoción afuera en el patio de cualquier manera.

La Yuki Onna estaba saltando con sus manos en el aire.

—Está aquí. ¡¡Mi estación finalmente está aquí!! La primera nevada… ¡¡Mi nieve virgen!! Je… Eejejeje…¡¡ejejejejejejejejejejejeje!!

—¿En serio? Eso explica por qué ha hecho tanto frío hoy. La nieve es una molestia cuando se acumula…

La Nekomata estaba realmente molesta ahora, pero la Yuki Onna no estaba escuchando.

—Kejejeje. Sí, sí. Puedo sentir mi poder crecer… Esto es lo que significa ser una Yuki Onna. ¡El caliente verano me estaba robando la mitad de mi encanto antes, pero ahora mírame ahora, Jinnai Shinobu! ¡¡Esta es la verdadera Yuki Onna!!

—¿Ella está al máximo poder? ¿Se va a convertir en una completa mujer madura o algo?

El pequeño cuerpo de la Yuki Onna comenzó a brillar y el brillo pronto creció en una explosión de luz. Un destello de luz tan brilloso como el sol que duró unos cuantos segundos.

Y después…

—…Espera.

—Ahh…

La Yuki Onna ahora estaba incluso más joven.

Si Jinnai Shinobu lo hubiera visto, probablemente habría cubierto su cara con sus manos.

Las mangas de su kimono también habían cambiado para crear recortes de copos de nieve.

La Zashiki Warashi había salido después de escuchar la conmoción, y ella estrechó sus ojos mientras le daba su opinión.

—¿Por cuál camino estás tratando de ir?

—Ahora que lo pienso, tenías algo de pecho durante el verano, ¿no es así? No me digas que mientras más poder obtengas del clima, más pequeña te vuelves.

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—¿Pero no se volvió un poco pequeña cuando la debilitó el agua caliente del baño? Ella se derritió un poco.

—¿Así que se achica cuando está caliente y se achica cuando está fría? Ya puedo imaginar a ese chico lujurioso sosteniendo su cabeza en sus manos.

La ropa blanca de la Yuki Onna era un símbolo de virginidad, por lo que no estaba equivocado para ella hacerse más virginal mientras más creciera su poder.

También había historias de viajeros invitando a la Yuki Onna a tomar baños calientes, sin saber qué era ella, y después encontraban un carámbano flotando en la tina.

En otras palabras, ella podía fácilmente hacerse más pequeña por cualquier dirección que tomara.

—Bueno, si ella está feliz, supongo que eso es todo lo que importa.

—Parece como una clase de maldición para mí.

Pero mientras las otras dos Youkai estaban hablando…

—…?

La mirada de la Zashiki Warashi saltó hacía arriba.

8

Estaba comenzando a nevar un poco.

Escuché ocasionalmente pesados ruidos metálicos mientras el camión de basura grande conducía por la ciudad que apestaba a muerte. Nagisa y yo estábamos sentados en cubo de metal largo en la parte trasera, así que no podíamos ver que estaba sucediendo afuera. Sin embargo, eso podría haber sido lo mejor.

No podía ver nada en la dirección horizontal, pero podía ver un poco cuando miraba hacia arriba.

Un anciano sobre el techo de un edificio estaba quemando un estandarte para pedir ayuda. El estandarte estaba publicitando el festival de invierno, por lo que Kasha-chan estaba sonriendo y anunciando que la Ciudad Shouryou, Ciudad Kumotsu y otras ciudades compañeras alrededor del país estarían celebrando también.

Vi varias ventanas salpicadas de rojo por algo en el interior.

Ocasionalmente, una ventana se quebraría y un puñado de figuras violentas de cabello blanco llovería como una cascada.

Había incluso algunas personas vivas que había perdido toda esperanza y saltado por su cuenta.

Y eso era sólo una pequeña fracción de nuestros alrededores. Si tuviera una clara vista de todo, podría haberse rostizado alguna clase de cableado dentro de mí.

—Es como una película zombi…

Escuché una voz de mi celular.

Le pertenecía a Kamimaki-san en el asiento del conductor. Con alguno de nosotros dentro del camión y algunos de nosotros afuera, no podíamos hablar directamente, así que estábamos usando nuestros teléfonos como transceptores. En lugar de hablar por medio de una torre celular como es normal, nuestros teléfonos estaban conectados directamente el uno al otro. Creo que estaba usando el mismo servicio que inalámbricamente conecta tu teléfono a tu impresora. Sí, era lo misma cosa que Ranzono Sachi había usado durante ese incidente de Oomukade.

Había una increíblemente simple razón de que estuviéramos usándolos de esa manera.

Las llamadas de teléfono, emails e incluso llamadas de emergencia a la policía o bomberos no estaban funcionando. Básicamente, lo que fuera que usara torres de celulares. Debido a todo este problema, en realidad no había obtenido un reemplazo de teléfono o batería y estaba un poco preocupado por el sobrecalentamiento, pero tenía cosas mucho más grandes por las qué preocuparme.

—Hay cadáveres por todos lados. Algunos han sido destrozados en pedazos y otros se han parado después de ser comidos. No sé lo que está sucediendo, pero parece como la si la muerte se convirtió en uno de ellos.

Zombis.

Escuchar esa palabra casi me hacía reír. El sentido común gobernando este pequeño mundo mío se había quebrado completamente si necesitaba usar esa palabra para planear supervivir.

—Lo que lo causó no importa, —dije. —Alguien más lo investigará. Dejemos eso a la policía y concentrémonos en salir de la ciudad. Quedarnos aquí sería muy peligroso.

—Estoy de acuerdo. Pero esto definitivamente no es normal. Me pregunto si un Paquete relacionado a una clase de Youkai está involucrado.

Otra vibración sacudió el camión.

Hice una mueca y apoyé mi espalda contra la pared de cubo gigante.

Superé las urgencias de vomitar.

Podría haber sido una ciudad rural, pero un camino de asfalto nunca estaría así de lleno de baches. ¿Entonces qué estaba causando esas vibraciones? Nadie se estaba preocupando en las luces de tráfico y zombis estaban deambulando alrededor en busca de presas, ¿así que qué era lo que las llantas del camión de basura estaban arrollando?

No era difícil de imaginar.

Ahh, ahh.

La muerte estaba aumentando, los zombis estaba inundando las calles y las formas humanas estaban devorando carne humana. Estaba concentrado en todo eso, ¿pero era posible que en realidad hubiéramos matado más personas que alguien más en esta ciudad?

—¿Qué sucede, Shinobu-chan?

—…¿Nagisa?

—No luces muy bien. Si estás preocupado por algo, podría ser capaz de ayudar. …Jeejee. Una pareja se supone que comparta sus preocupaciones y sus alegrías.

Nagisa estaba actuando completamente normal mientras abrazaba la pala ensangrentada como un animal de peluche.

¿Qué la había hecho así?

Mi relación con ella se había derrumbado completamente durante la secundaria, pero algo más la había quebrado más directamente.

—No luzcas tan deprimido. No hiciste nada malo. ¿Qué? ¿Quieres que te golpee o algo así?

Su abuelo me había dicho eso a mí.

Sí, eso fue.

Ella siempre había tenido un San Bernardo con ella. Como la Zashiki Warashi conmigo, ese perro había sido su compañero desde antes de que ella siquiera hubiera nacido. Pero una mascota no era lo mismo a un Youkai. Incluso si la deliciosa comida de una Villa Intelectual les permitía vivir una vida más larga y feliz de lo normal, un perro se haría viejo en diez o quince años y podría incluso sucumbir a una variedad de enfermedades. Sus funciones motrices podrían deteriorarse, sus órganos podrían deteriorarse, o podrían enfermarse de demencia o Alzheimer.

Esos días finales del San Bernardo habían sido especialmente malos. Él aparentemente había sido incapaz de distinguir a su dueño de más de una década de un completo extraño. Él no podía moverse muy bien, pero él había mostrado sus colmillos y ladrado a cualquiera que se acercara. Incluso su familia tenía que ser cuidadosa cuando se le daba su comida o serían mordidos. Eso aparentemente había continuado por un tiempo.

Pero una noche, él había sido incapaz de pararse dentro de su jaula y él continuó babeando y ladrando sin fin. Nagisa aparentemente se le había acerado entonces.

El chillido que le había seguido aparentemente se había quemado indeleblemente en los oídos de su abuelo.

Cuando Nagisa regresó, ella había estado cubierta en sangre. Ese era el resultado de abrazar al San Bernardo por mucho, mucho tiempo mientras él no podía reconocerla. Ella había sido rasgada al ser mordida por todos lados, pero ella había dado dos palabras reportando con su expresión congelada como hielo: “Se acabó”.

¿Cómo se habría sentido eso?

Decir que él no era humano no consolaría. Él había estado con ella desde el momento que nació, sino es que antes, y ella había dado por completo hecho su presencia. Incluso si no se podía hablar con él, él todavía era miembro de su familia. ¿Cómo se habría sentido observar su vida declinar, verlo hacer nada excepto sufrir, y entonces tomar su vida con sus propias manos en el mismísimo final? El resto de su familia había sido incapaz de hacerlo, pero esa chica había cargado toda la responsabilidad y había sido quebrada por ello.

Sería parecido como yo quebrar el cuello de esa Youkai Buena para Nada.

—Así que no fue tu culpa. Es nuestra culpa que Nagisa comenzó a seguir el “amor eterno” y “lazos inquebrantables” como si fueran el mantra de alguna clase de culto. Si te quedas con Nagisa ahora, realmente desgastaría tu vida. Nadie te culpará si la dejas.

Después de pensar todo eso, lentamente sacudí mi cabeza.

Estaba huyendo de la realidad a favor de mis pensamientos. Mis recuerdos de Nagisa no iban a mostrarme una forma de sobrevivir a esta situación extrema. La única razón por lo que me estaba perdiendo a mí mismo en esos recuerdos era para evadir enfrentar la realidad ante mis ojos.

—¿Qué hacemos ahora?

No quería permanecer en esta ciudad, por lo que estaba por completo a favor de irme. ¿Pero realmente estaríamos a salvo entonces? ¿Quién dijo que este desastre estaba limitado a esta ciudad?

Además, la Villa Intelectual en la que vivíamos estaba a sólo una montaña de distancia. Si esto se había esparcido ahí, la situación difícilmente podría ser peor.

Tenía un teléfono pero no podía contactarlos.

Si tan sólo podía llamar al Smartphone de la Zashiki Warashi y revisar si estaban bien. Podría liberar un peso de mi corazón.

Mis pensamientos fueron interrumpidos de nuevo.

Escuché un fuerte sonido de metal chocando. El camión de basura llegó a un repentino alto y Nagisa y yo fuimos sacudidos en el cubo gigante. Terminamos en una pila juntos. Podría sentir su suave cuerpo en mis brazos, pero me concentré en gritar en mi teléfono.

—¿¡Qué pasó!?

—¡H-habla Nozaki! Am, el camino está bloqueado por carros chocados. Un puñado de carros fueron abandonados después de chocar. Tratamos de empujarlos con el poder del camión de basura, pero no está funcionando muy bien…

—Esto es terrible…

El camión retrocedió y condujo por una ruta diferente, pero la situación gradualmente se enfocó.

—Shinobu-chan, parece que hay un embotellamiento en todos los caminos.

—Por supuesto que los hay. Si un sólo carro es detenido en el camino, detiene a todos detrás.

—Ejeje. Pero estaremos bien. Nos conocemos bastante bien para pelear en la línea en un parque de diversiones.

Las cosas estaban muy calladas para un embotellamiento. No podía escuchar ningún claxon sonando furiosamente o ruidos de motores. La tranquilidad de la muerta se sentía en todo.

Pero eso era difícilmente sorprendente. Era obvio qué harían los zombis a los conductores una vez que se detuvieran los carros. Mientras más víctimas hubiera, más carros abandonados habría. Todos por supuesto tratarían de dejar la ciudad con esto sucediendo, por lo que las rutas fueras de la ciudad habrían sido las primeras en ser bloqueadas por los carros abandonados. Los puentes y túneles probablemente eran intransitables.

Incluso el pesado camión de basura no podía desafiar el diseño preestablecido de los caminos. No podíamos dejar los caminos y destruir la ciudad como quisiéramos.

Podía escuchar a los tres en el compartimiento del conductor discutiendo.

—¿¡Qué hacemos!? ¡Evitar los embotellamientos está bien, ¿pero no estamos dando vueltas en círculos ahora?!

—¡Pero no podemos simplemente detenernos! Hay zombis por todos lados. ¡¡Si nos detenemos, se sujetarán al camión!!

—Pero no tenemos un suministro ilimitado de gasolina. ¿Q-qué hacemos?

Lo que hiciéramos ahora realmente era la pregunta del millón de dólares. Mientras más evitáramos los embotellamientos y carros abandonados, más nos alejaríamos de las salidas de la ciudad. Pero incluso si tratáramos de forzar nuestra salida, ni siquiera este camión de basura podría continuar moviéndose mientras hace de lado a los otros carros. Si alcanzábamos nuestro límite y nos deteníamos, definitivamente estaríamos rodeados de zombis. Pero incluso si conducíamos sin rumbo, nos quedaríamos sin gasolina y llegaríamos al mismo destino.

—Oye, Shinobu-chan. Tal vez sería mejor encontrar un lugar para escondernos antes de que se nos acabe la gasolina.

—¿¡Pero dónde!? Las escuelas y los hospitales están cubiertos en ventanas. ¡Si nos encerramos ahí, los zombis podrían entrar por cualquier lado!

El camión de basura era en realidad una fortaleza decente ya que era una caja móvil y un arma móvil.

Sin embargo, no duraría por siempre.

Las rutas de la ciudad estaban bloqueadas. Si sólo conducíamos adentro de la ciudad, sólo estaríamos esperando hasta que nos quedáramos sin gasolina.

Comencé a entrar en pánico, pero entonces miré al cielo.

Espera…

—Oigan, no la ciudad Bozen algunas veces hace eso…¿cómo se llama? ¡Ese deporte donde vuelas alrededor con una hélice gigante adjunta a una cosa como un paracaídas! Para…am, para… ¿qué era? Oh, demonios. Pensé en eso no hace mucho.

—Parapente.

—¡Sí, eso! ¡Parapente! ¡¡Aunque no sé los detalles!!

—Sí, hay algo como eso en la cima de la montaña. ¿Era llamada la Plaza de Perro? Tienen una instalación que cría una o dos cientos de perros de pedigrí. Creo que funciona también como un aeródromo parapente.

—¿Tienes que llevar tu propia maquina o puedes rentarlos?

Todos se quedaron en silencio brevemente.

Sí. Incluso si no podíamos salir, siempre y cuando pudiéramos libremente usar los caminos dentro de la ciudad, podríamos conducir hasta la cima de la montaña. Y si escapamos a través del cielo, no tendríamos que preocuparnos sobre los zombis mordiéndonos.

—No lo sé, pero es mejor apostarlo que esperar a que se nos acabe la gasolina.

Escuché las grandes llantas desgarrando la carretera y el camión de basura cambió de dirección.

Estábamos en camino hacía la ruta del cielo.

Si esto no funcionaba, nuestra situación de hecho no tendría remedio.

9

El camión de basura condujo por el camino de la montaña.

Conducir por ese camino sinuoso en un camión gigante era ya bastante desconcertante, pero también estaba comenzado a nevar y no teníamos cadenas para neumáticos ni llantas sin clavos.

Dejar el centro de la ciudad nos distancia del sangriento infierno de esos malditos zombis, por lo que me paré dentro del cubo y revisé el mundo exterior desde arriba.

—Con el clima así, podríamos haber estado arruinados si nos hubiéramos tomado media hora más en decidirnos, —dijo Kamimaki-san mientras conducía.

A diferente de la Villa Intelectual, esta montaña no era cuidada altamente. Estaba esperando nada excepto espesos bosques, pero parecía que las cosas eran diferentes aquí. Podía ver ocasionalmente techos a lo largo de la pendiente.

—Hay casas aquí, —comenté. —¿Por qué las construirían en un lugar tan inconveniente?

—Am, escuché que esto era realmente la Ciudad Bozen original.

—?

—O tal vez debería decir, en una época antigua, la altura de tu residencia estaba directamente relacionado a tu estatus social en la Ciudad Bozen. Las clases sociales estaban alineadas de la punta a la base. La base ha sido más desarrollada en años recientes para transporte y otros servicios, pero el estado real, bancos y otras tiendas importantes siguen siendo construidos en la montaña.

Eso era suficiente para deprimirme.

Si había toneladas de personas en las montañas, entonces podría haber zombis aquí también.

Estaba pensando sobre eso, pero Nagisa parecía estar pensando sobre algo completamente diferente.

—Pero en ese caso, ¿por qué esa Plaza De Perro estaría en la mera cima, Shinobu-chan?

—¿Qué?

—La cima de la montaña sería el mejor lugar, ¿cierto? Así que habría esperado encontrar un castillo o mansión ahí.

Era ciertamente extraño, pero la información local de este pueblo vecino no importa justo ahora. Necesitábamos concentrarnos en cómo sobrevivir de estos zombis.

—Me gustaría llegar a la cima antes de que la nieve comience realmente a apilarse, —dijo Kamimaki-san mientras el camión de basura comenzaba a pasar un puente de metal sobre un valle.

—Shinobu-chan, ¿sabes cómo volar un parapente?

—No quiero pensar en eso. Sólo podemos rezar que sea más fácil que subir a un monociclo.

—Jejejeje. Si vamos a hacerlo, deberíamos subir a uno juntos. ¿Llaman a eso un paseo tándem? Puedes estar debajo y yo encima. Estaré en tu regazo así.

Ella parecía feliz con lo que fuera siempre y cuando involucrara romance.

Respiré un suspiro a su felicidad en general, pero entonces explosiones ocurrieron en la base de las piernas del puente.

El puente comenzó a caer, comenzando desde atrás.

En este corto tiempo, llegué a comprender algo.

No importaba qué tan irrazonable era la situación e incluso si no sabías quién era el responsable, todavía querrías quejarte.

—¿¡Bwah!? ¿¡Q-qué demonios es esto!? ¿¡Por qué harían esto!?

El camión de basura se sacudió violentamente.

Alguien probablemente había cubierto de explosivos con adhesivo y los colgó en cuerdas para pegarlos al lugar. Sólo la parte trasera del puente había estallado, pero el daño creó diferencias en altura a lo largo del puente también. Estaba cayendo. Estaba siendo tragado por el fondo del valle. Un temblor extra grande pasó a través del camión, así que suponía que Kamimaki-san lo había pisado. Sonaba como si el motor fuera a quemarse y la masa de diez toneladas o más condujo a lo largo del nuevo puente en pendiente.

A penas si lo logramos.

Tan pronto el camión llegó al extremo opuesto del valle, el puente se cayó completamente.

—¿¡Qué piensas que fue eso!? —preguntó Kamimaki-san.

—Si nos tenían de objetivo, habrían puesto la bomba en el medio del camino en lugar de en el puente, —contesté. —Tal vez estaban tratando de cerrar las puertas del castillo para que ninguno de los zombis pueda venir de la ciudad en la montaña.

—Hmm. En ese caso, Shinobu-chan…

—No sé dónde salieron, pero la zona aquí arriba podría seguir siendo segura.

Parte de esa presunción era el hecho de que mi corazón no podía soportar lo opuesto.

—No podemos en sí quejarnos cuando estuvimos huyendo por todas las luces rojas con este camión de basura, pero es difícil de creer que ya estén haciendo esto, —dijo Akehara-san. —Están dispuestos a usar explosivos para permanecer vivos, y están dispuestos a bloquear la ruta a cualquier que podría necesitar escapar. Los zombis podrían no ser lo único en lo que tendremos que preocuparnos. Si no hacemos algo pronto, no seremos capaz de confiar en otra creatura humanoide que-…

Ella se detuvo porque el largo camión de basura gentilmente se detuvo en medio del camino de la montaña.

Estábamos acercándonos a una gran casa con techo de paja construida para ser enterrada en el verdor.

Podía ver el exterior al asomarme por encima del muro del cubo, pero no podía ver nada adelante porque el compartimento del conductor era incluso más alto.

—¿Por qué nos detuvimos? —pregunté.

—Hay unos tambores de metal tirados en el camino… No son más bombas, ¿o sí?

—No, espera. ¡¡Espera!! ¡¡Kamimaki-san, retrocede ahora!!

—¿Eh? ¿Nozaki-san?

—¡No son bombas! Oh, por dios. ¡¡Estaban destinados a hacernos parar al-…!!

Sucedió antes de que ella pudiera terminar.

Con el sonido de aire siendo partido, chispas naranjas se esparcieron del costado del muro del cubo.

Al principio no pude entender por qué un rayo golpearía tan cerca, pero mi mente lentamente lo entendió y llevó un escalofrío a mi cuerpo.

¿¡Un rifle…de cacería!?

—¡Si no quieren morir, entonces salgan de ahí! ¡¡Entreguen el camión y no los mataremos!!

—¡Sí! Finalmente alguien condujo acá. ¡Estamos salvados! Ahora podemos llegar a los parapentes en la cima. ¡¡Ese hilo de esperanza es nuestro!!

Cuatro o cinco hombres y mujeres salieron de donde se escondían. Podrían haber compartido una cajetilla porque tenían idénticos cigarrillos en sus bocas. Había una pendiente pronunciada un poco más allá de la barandilla y aparentemente se habían ocultado en ese punto parecido a un acantilado esperando a que un vehículo pasara por ahí.

¿Eran de la casa cercana? ¿O eran alguien completamente diferente?

—¡¡Tú, el chico rubio en la parte de atrás!! Sal tú también. Eso te deja con menos oportunidades de ser disparado y tirado en el camino.

Levanté mis manos cuando apuntaron hacía mí usando el rifle de cacería con una culata de madera.

No podía hacer contacto visual descuidado y tenía que mantener mis pensamientos silenciosos en mi cabeza.

Nagisa.

Ella estaba sentada al lado mío en el cubo gigante y frotando su mejilla contra mi muslo. Ella y su traje de enfermera gatita estaban completamente escondidas de la vista, por lo que nadie había notado que una extrema chica yandere estaba ahí.

—…

Las puntas de sus dedos dejaron mi pierna y comenzó a tomar la pala al lado suyo en su lugar. Coloqué un pie sobre el mango de la pala como una señal invisible de que debería detenerse. Entonces obedecí las instrucciones de los emboscadores y salí del camión de basura.

Akehara-san, Kamimaki-san y Nozaki-san dejaron el asiento del conductor y el asiento del pasajero al mismo tiempo. No parecía que los emboscadores estuvieran buscando dinero porque no mostraban algún interés en el arete de Akehara-san o el bolso de tela de Nozaki-san.

Extrañamente, el arma hecho en casa al envolver alambres de puas alrededor de un bate de metal parecía mucho más siniestro que el rifle de cacería.

Tragué y pregunté algo.

—¿Por qué están haciendo esto?

—Mira en el espejo y entenderás. La única diferente es si tratamos todo lo que podemos hacer para sobrevivir o no.

—¿Qué tanto saben sobre los zombis? ¿¡Qué son!?

—Déjame preguntarte esto: ¿nos dirías si nuestras situaciones estuvieran invertidas?

Kamimaki-san de cabello negro forzó su voz a pesar de que las esquinas de su boca se convulsionaron un poco.

—P-por favor esperen. La parte trasera del camión probablemente puede cargar una docena de personas. ¡Les daré la llave y no me importa quién esté en el asiento del conductor, pero no tienen una razón en sí para dejarnos aquí!

—No sé qué han hecho para llegar tan lejos, ¿pero ayudaron incluso al menos un sobreviviente extra durante ese tiempo?

—…

—Esto es lo mismo. No se trata de cuántas personas quepan. ¿Cuánto más va a continuar el pánico zombi? ¿Cuánta comida y agua tendremos? ¿Cuántas armas y escudos tendremos? Mientras más personas tengamos, más personas que la cagarán y se convertirán en zombis. Y ni siquiera sabemos cuántos parapentes hay en la cima. ¿Así que qué posible razón tendríamos para recoger más personas vivas?

Una razón.

En este mundo, tenías que pesar la vida humana contra esa palabra.

Incluso algo tan básico como detenernos en las luces rojas y cruzar con la luz verde parecía horriblemente distante ahora.

—Ahí lo tienen. Los dejaremos aquí, pero no los mataremos. No haremos algo tan sórdido como traer sólo las chicas con nosotros. Aunque no porque nos quede algo de consciencia. Es porque no tenemos el tiempo para desviarnos con algo como eso. Oh, pero todavía podrían tratar de alcanzar la cima sin el camión. Y si hay algún parapente después de que hayamos escapado, entonces podrían ser capaces de escapar también.

Ahí fue cuando mire algo increíblemente desagradable en la esquina de mi ojo: Nagisa.

Esa chica asomó su cabeza por encima del muro del cubo para observar.

¿Qué está haciendo?

Inmediatamente, mis pensamientos parecían explotar en millones de pedazos.

Oh, no.

Ella no había estado ondeando su pala decapitando personas porque eran zombis.

Ella colocaba a las siete billones de personas en este planeta en una de las cuatro categorías: Enemigo, aliado, no interesada y amor extremo. Los zombis habían caído en la categoría de “enemigos” para ella. Entonces, ¿qué tal estas personas tratando de robar nuestro camión de basura…no, estas personas apuntando armas a Jinnai Shinobu?

Podría decir que el sudor estaba brotando de mi cuerpo.

Habíamos estado libres de crímenes antes, pero esto definitivamente daba un paso completamente fuera de los límites.

Pero incluso cuando comenzaba a respirar pesadamente, la situación había progresado mucho más de lo que podría haber imaginado.

Nagisa sonrió y apuntó sus delgados dedos a la distancia.

Un momento después, escuché un sonido sordo y un pedazo de carne fue mordido del hombro del hombre con el rifle de cacería.

—Ah…¿eh?

Sus ojos se abrieron al límite a ese dolor repentino. Mientras tanto, el tiempo continuaba pasando. Escuché un sonido húmedo. Vi cabellos blancos, ojos turbios y piel azul. Un monstruo con trozos de carnes faltantes en su costado y muslo similarmente mordieron en la piel de alguien más.

Era un zombi.

Cinco o seis de ellos repentinamente aparecieron de matorrales cercanos en la pendiente. No, había todavía más. Podía escuchar crujidos desde adentro.

…¿Hm? ¿Vienen de la pendiente?

—¿¡Agfwah!? ¿Q-qué? P-p-p-pero el puente está… No debería haber ningún zombi aquí aú-…¡¡bgweh!!

Su voz se distorsionó al final, pero no porque un zombi haya mordido a través de su tráquea.

Uno de sus compañeros había usado un bate de metal envuelto en alambre de púas para aplastar la cabeza del hombre que había sido mordido.

No perderemos nuestro tiempo con un tipo que sabemos que será convertido en un zombi, —escupió. —¡¡Más importante aún, necesitamos este rifle!! ¡¡Necesitamos hacerlos retroceder a-…!!

Él también se detuvo.

Justo como en una película o una serie, alguien más había pateado el rifle que había caído al camino.

—¿Qué-…?

El hombre del bate miró hacia arriba y el cigarrillo cayó de su boca abierta.

Era Kamimaki-san con apariencia refrescante. El tembloroso joven estaba retrocediendo mientras casi caía hacía atrás. Él estaba tratado de hacerse lo más lejos posible.

¿Pero de qué?

De los zombis de cabello blanco por supuesto.

Quién se convertiría en el siguiente objetivo estaba determinado por quién y quién no se movería durante los siguientes pocos segundos.

—¿¡Bhah!? ¡¡Gah!! ¡¡Tú…pedazo de…!!

Un enjambre de carne purpura, una forma humana siendo tragada, sonidos de masticación y un solo brazo retorciéndose a través del aire. Aunque todavía estaba temblando y se hacía para atrás, Kamimaki-san repitió lo mismo una y otra vez como un hechizo mágico.

—¡¡No lo maté, no lo maté!!

El hombre del bate sólo había estado pensando en recuperar el rifle y hacer retroceder los zombis, por lo que él no pensó en cómo escaparía.

Todo lo que quedaba era un escenario infernal de gritos. No tenía idea de dónde provenían, pero más y más zombis de cabello blanco saltaron hacía los emboscadores. Sus armas realmente parecían haber funcionado contra ellos. Se detuvieron brevemente para decidir entre pelear y huir, pero si se volteaban y corrían sin dudar, podrían haber escapado sin ser mordidos.

—¡R-rápido! ¡¡Tenemos que irnos de aquí!! ¡Suban al camión! ¡¡Rápido!!

Kamimaki-san nos gritó mientras se lanzaba a agarrar la puerta del costado del conductor del camión de basura.

Escuché un sonido sólido.

—¿Eh?

Y entonces una ligera voz de sorpresa.

Antes de que Kamimaki-san pudiera abrir la puerta, un zombi de cabello seco pareció abrazarlo. Él ni siquiera tenía el tiempo para gritar antes de que mordiera su hombro. Un poderoso hedor de sangre se esparció mientras su piel era arrancada por familiares dientes humanos más que por una navaja máquina o colmillos de una bestia.

—¡¡Bhah!! ¿¡Bhahh!?

—¡¡W-waaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!

Akehara-san con su cabello castaño atado atrás tomó el bate con alambre de púas con sus dedos perfectamente cuidados y lo osciló con toda su fuerza. El primer golpe derribó el brazo derecho del zombi, el segundo chocó con el hombro de Kamimaki-san y el tercero golpeó la cabeza del zombi.

Con el sonido de una sandía podrida siendo aplastada, la forma de esa cabeza cambió extremadamente. Cabello blanco se esparció, la forma de la mandíbula purpura se derrumbó y el hombro de Kamimaki-san finalmente se liberó.

El Zombi continuó caminando, por lo que ella logró alejar a Kamimaki-san y su uniforme verde pálido enrojecido.

El camión de basura era un caso perdido ahora.

—¡¡No importa donde!! ¡¡Sólo necesitamos escapar a algún lado, Nagisa!!

—Jeje. Iré a donde me digas, Shinobu-chan.

Una sola figura saltó ágilmente del cubo del camión de basura.

Unos cuantos zombis parecían haberla notado, pero ella era más rápida.

Escuché a la pala dar un rugido y entonces escuché varios impactos. Algunas veces ella intencionalmente sacudiría la pala en frente de ellos, barrer sus pies debajo de ellos cuando estuvieran cerca y abaniquear la pala hacía sus nucas para aplastarla. Algunas veces ella abaniquería la pala para aplastar sus rodillas, presionar la punta de metal contra sus cuellos cuando colapsaran, colocaría su talón sobre la pala y cortaría el cuello. Nozaki-san parecía haber sido captada con la guardia baja mientras sostenía su bolsa de tela en sus brazos.

—S-si ella puede hacer todo eso, ¿no podríamos dejárselo todo a ella?

Ahí fue cuando escuche el sonido de algo grueso rompiéndose.

El mango de la pala se había roto cerca del frente y voló a la distancia con la parte metálica pegada.

Nagisa miró la madera rota e hizo de lado el mango restante.

—Se zafó. Parece que es todo lo que puedo hacer.

—¡¡C-corran!!

10

Era un completo desastre.

Corrimos con todas nuestras fuerzas mientras apoyábamos a Kamimaki-san cuya carne de su hombro había sido mordida. El único refugio cercano era la casa de techo de paja en el camino. El único pedazo de suerte era qué casi todos los zombis estaban ocupados devorando la carne de los emboscadores. De cualquier modo, corrimos dentro de la casa con Nagisa y Akehara-san. No estábamos en algún estado tranquilo para siquiera pensar en remover nuestros zapatos.

Rápidamente cerramos la puerta desde adentro, ¿pero qué tanto ayudaría realmente eso?

La puerta corrediza no parecía nada confiable como lo era la de un apartamento. Tenía el presentimiento que sería volcada de sus rieles inmediatamente incluso cuando estaba cerrada.

—Qué…¿qué se supone que hagamos?

Esta no era una fortaleza de ladrillos. Tenía puertas corredizas de papel, ventanas de vidrio y persianas para la lluvia de madera. Dejando a un lado los zombis, incluso yo probablemente podría patearla y entrar a la casa.

Una vez que el gore esparcido en el camino se había ido, definitivamente vendrían aquí, ¿así que qué podríamos hacer mientras tanto?

—Oh, cielos☆—dijo Nagisa mientras veía los objetos colgando en los muros del pasillo. —Mira, Shinobu-chan, hay equipo de cacería por todo el lugar.

En adición a las sombrillas e impermeables de paja, había sogas y marcos de madera desgastados en la parte trasera para ayudar a llevar cosas. Cuando miré más de cerca, incluso encontré algo como una jaula cuadrada de 150 centímetros. Tenía una entrada grande y estaba hecho para dejar caer una guillotina.

Era una jaula para cazar osos.

—¿Eso quiere decir que tienen equipo hechos para matar osos?

Ese rifle de cacería podría haber venido de esta casa.

Mientras tanto, Nagisa tomó algo del muro como si estuviera en un escaparate.

—Oh, este es lindo. ¿Qué opinas, Shinobu-chan? ¿Me queda? Jeje…

Era una cuchilla para ganado.

Como el nombre lo sugería, era una navaja gruesa usada para cortar una vaca gigante en pedazos individuales. Un machete normal sería de sólo treinta a cuarenta centímetros de largo, pero este tan grande como una espada japonesa. Y dado el grosor de la navaja, pesaba más que una espada.

El nombre impreso en la base era Namagusa. Era un término arcaico para matar y comer carne, haciéndolo un nombre irónico para matar zombi.

Ella lo había hecho tan bien con la pala, ¿así que qué pasaría si sostenía esa cuchilla para ganado especializada?

Los zombis no eran mi única preocupación. Necesitaba mantener un ojo puesto en las acciones de Nagisa también.

—Más importante aún, ¿vieron un kit de primeros auxilios en algún lado?

La sexy Akehara-san interrumpió mientras tocaba su arete, tal vez como un hábito para calmarla.

—¡La herida de Kamimaki-san está sangrando más de lo que esperaba! ¡¡Necesitamos detener el sangrado!!

Eso nos dio una tarea en la cual enfocarnos.

No teníamos ideas de cómo fortalecernos aquí o escapar, así que esto podría haber sido algo como leer un manga que encontraste mientras limpias tu cuarto.

Revisamos los estantes en la sala de estar y otras habitaciones, pero no encontramos nada. Era posible que esos emboscadores hubieran tomado el kit de primeros auxilios con ellos. Terminamos transigiendo al tomar una toalla, algunas ropas y un puñado de papel japonés y entonces recostamos a Kamimaki-san en el suelo.

—*Jadeo*, *jadeo*…

Él estaba sangrando más de lo que pensaba.

Akehara-san había tenido razón.

No sabía a qué se refería específicamente una “tez pálida”, pero esto podría haber sido eso. Un amarillo barroso parecía estarse filtrando por debajo de su casi piel blanca. El color de su cabello no lucía bien tampoco. Estaba secándose rápidamente y perdiendo su color. Su respiración estaba vacía y sus ojos vagando perezosamente, pero él estaba sudando muy profusamente.

—C-como sea…¡Como sea, detendremos la hemorragia ahora! ¡¡Kamimaki-san, mantente fuerte y no te vayas a dormir!!

Akehara-san lo llamó y llamó y presionó la toalla y ropas contra su hombro…bueno, en realidad más en su cuello. Rápidamente se pusieron rojas, por lo que realmente podría él haber estado en problemas. Sabía cómo desinfectar una herida y cerrar con un bandita o vendajes, pero no había nada que pudiera hacer más allá de eso. Si necesitaba ser cosido, ¿qué se suponía que hiciera?

—Por favor…

Kamimaki-san habló con sudor derramándose de su frente, pero ya no parecía sentir dolor.

Sus ojos desenfocados vagaron sin rumbo, su voz estaba febrilmente débil y no parecía estarle hablando a alguien en particular.

—Tengo miedo. Tengo miedo de convertirme así y tener mi corazón aplastado por el miedo. De cualquier manera, me convertiré en un monstruo. Así que…

—¡No! ¡¡No!! ¡¡No dejaré que eso pase!!

Akehara-san continuó presionando contra la herida y gritó como si contuviera la sangre con su voz. Estaba tan exaltada que su cabello comenzó a desarreglarse.

Mientras tanto, Nagisa estaba vertiendo los contenidos de un hervidor de agua eléctrico en una pequeña tetera.

Ella despreocupadamente apuntó hacía los papeles colocados en los tatamis.

—Mira esto, Shinobu-chan.

—¿¡Q-qué!? Esto realmente no es el momento…

—Pero dice algo interesante.

Ella se estaba refiriendo a una de las cosas que habíamos reunido para usar en lugar de vendas: el puñado de papel japonés que había tomado.

La escritura serpentina era difícil de leer, pero algunos puntos eran apenas legibles.

—Dice “Kasha”, Shinobu-chan.

—¿Kasha?

Lo primero que me llegó a la mente era la mascota local Kasha-chan que había visto sobre la correa, el traje desgarrado y el estandarte para el festival de invierno en la ciudad en la base de la montaña.

¿Pero qué clase de Youkai había sido originalmente?

Hmm.

—?

Comencé a inclinar mi cabeza pensándolo, pero entonces me di cuenta de algo.

No sólo era el pedazo de papel al que Nagisa estaba apuntando.

El rollo de papel colgando del muro, el biombo en una esquina de la habitación y el rollo de papel en el cuadro de una foto todas representaban al Kasha.

Lo que tomé parecía haber sido originalmente un libro ligado a lo tradicional, por lo que revisé la dura cubierta de papel.

¿Qué dice esto? Festival Sellado Kasha Maligno, ¿tal vez?

Después del problema que tuve leyendo los viejos kanjis en la Villa Zenmetsu, los había estudiado un poco. Este parecía ser alguna clase de manual, pero realmente no podía leer el contenido.

Miré al rollo de papel colgando y al biombo en su lugar.

Las imágenes estaban dibujadas en estilo plano muy diferente al estilo occidental de perspectiva. Mostraba llamas, viento, esqueletos, un cubo redondo y lo que parecía como sombras negras bailando en el techo. Era una imagen bastante desconcertante. Me recordaba a una caricatura de un dios de la muerte esparciendo la plaga en Europa que había visto en mi libro de historia.

Y mientras lo observaba, algo en mi mente se fue estimulado gradualmente.

Lo era… sí, era un Youkai que roba cadáveres de los funerales y tumbas. No, posee los cadáveres y…¿eh? ¿Los controlaba? No puedo recordar bien los detalles, pero sé qué hacía algo malo con los cadáveres. Excepto que no creo que cualquier cadáver sirviera. ¿Robaba sólo los cadáveres de los pecadores? Ya que tener un cadáver robado por el Kasha traería vergüenza a la familia, creo que tenían alguna clase de talismán que prevenía que arruinara el funeral. Creo que lucía como un gato quemándose, ¿pero realmente lo era?

—Pero.

Roba los cadáveres.

Movía los cadáveres.

—¿Los zombis podrían estar conectados a ese Youkai?

—Hay algo más, —dijo Nagisa mientras vertía té en el juego de tazas que estaban destinadas para un esposo y esposa. —Dice “Mikuchi-sama” aquí, pero es mencionada como el nombre de un lugar. …Agh, este té es un té de segunda al ras. Bueno, supongo que podría ser peor afuera de una Villa Intelectual. Pero podrías estar bien con ello ya que te gusta tu café negro, Shinobu-chan. Ejejeje.

—¿Mikuchi-sama?

No creo que ese fuera un Youkai. Ciertamente nunca lo había escuchado antes.

Seguí la mirada de Nagisa para seleccionar uno de los pedazos esparcidos de papel japonés. Parecía ser un viejo documento escrito con brocha y tinta negra. Algo como venas de agua subterránea estaban retorcidas a lo largo de una sección transversal de la montaña de la Ciudad Bozen. Eso lucía de varios siglos de viejo, pero alguna clase de cinta transparente había sido colocada encima. La escritura más nueva encima lucía bastante moderna e incluía la palabra Kasha.

No, espera.

¿Qué tal si estas no son venas de agua subterránea? ¿Qué tal si son túneles dibujados a mano?

Había todavía muchos misterios alrededor de donde habían venido originalmente los zombis. Había asumido que habían aparecido en la ciudad en la base y gradualmente se habían hecho camino hasta las montañas, pero habían estado camino por la montaña incluso después de que el puente había sido volado.

¿Pero qué tal si aquí fue de dónde vinieron?

¿Qué tal si vinieron de lo profundo de las montañas? ¿Qué tal si los zombis originales habían aparecido de los incontables túneles llenando la montaña como una colonia de hormigas?

Hace poco los zombis aparecieron de un matorral creciendo de la pendiente en forma de muro, ¿así que no debería haber habido ahí una entrada a la cueva escondida por ese césped alto?

¿Qué?

¿Qué es este Mikuchi-sama?

—Eso no importa.

Mis pensamientos fueron interrumpidos por una voz femenina que parecía cargar una maldición.

Era la voz de Akehara-san y algunos hilos de su cabello desarreglado habían caído en su boca.

—¡¡Hay alguien!! ¡¡Justo aquí!! ¡¡Que podríamos ser capaces de ayudar!! ¡Así que nada de lo demás importa! ¡¡Apresúrense y ayuden ya!!

Escuché la puerta corrediza abriéndose y vi entrar a Nozaki-san.

Akehara-san naturalmente se descargó con ella también.

—¿¡Qué piensas que estás haciendo!? ¡Siempre estuviste manipulando a Kamimaki-san y no siendo mas que una molestia! ¡Pero cuando realmente puedes ayudarlo, ¿todo lo que haces es vagar alrededor con esa bolsa de abuelita?! ¿¡No quieres pagarle de vuelta por lo que él ha hecho por ti!?

La respuesta de Nozaki-san se retrasó un poco. Fue algo sutil, como el sonido cortando un video en línea por una fracción de segundos, pero quemó peligrosamente mis nervios por alguna razón.

Después, Nozaki Haru habló con una luz sin brillo en sus ojos.

—Oh. ¿Ustedes dos siguen vivos?

La boca de Akehara-san se abatió silenciosamente, pero no parecía molestarle a Nozaki-san. De hecho, ella sacó algo de su bolsa de tela y roció el contenido en la cabeza de Akehara-san.

¿Es eso un cenicero de…Kasha-chan?

—Eso debería bastar. ¿Qué tal si dejas de disfrazar tu fealdad? Esto te queda mejor, ¿no lo crees?

—¡Bweh! ¡¡*Toser*, *toser*!! ¿¡Qué demonios estás-…!?

Pensé que Akehara-san iba a explotar, pero me equivoqué.

La gran energía creada por una onda de personas se estrelló contra ella. ¡La pared pantalla corrediza detrás de Nozaki Haru fue destruida en pedazos mientras incontables manos rojas y purpuras irrumpieron!

—¿¡W-w-waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!?

Grité y Nagisa tomó mi mano mientras sostenía la gigante cuchilla de ganado llamada Namagusa.

Por supuesto, la que fue más tomada con la guardia baja fue Akehara-san mientras trataba de agarrar a Nozaki Haru.

—Ah, espe-…

Ella fue agarrada, agarrada, agarrada y como con un formón cortada, cortada, cortada y también con las uñas, uñas, y más uñas.

—¿¡Bhrabgweh!? ¿¡Gbah!? ¡Ah! ¿¡Por qué!? Tú…¿¡Bgwah!?

Ella trató de agarrar a Nozaki-san, pero lo más que logró fue tirar la horquilla en los flecos de la chica.

Los zombis no mostraron piedad.

Su cabello, su arete y sus medias cubriendo sus delgadas piernas estaban arruinadas. Primero, las incontables manos la tiraron al suelo y se desvaneció entre toda la carne. Kamimaki-san apenas podría moverse en los tatamis, por lo que era obvio qué destino le esperaba con tantos depredadores aquí. Ninguno de ellos gritó, pero eso podría haber sido porque sus tráqueas habían sido arrancadas. Sólo los sonidos de masticado permanecía.

Nozaki Haru estaba parada en ese infierno de rojo y purpura como un pez payaso viviendo simbióticamente con una anemona de mar. Sus flequillos colgaron hasta la ligera, ligera sonrisa en su rostro.

Debía parecer como si hubiera visto algo verdaderamente increíble.

—Tú…¿¡llamaste a los zombis aquí!?

—¿Oh? ¿Es eso realmente tan sorprendente? Akehara-san ya hizo lo mismo.

No tenía idea de a qué se refería mientras estaba ahí parada sosteniendo su bolsa de tela.

A menos…

—Piensa de nuevo cuando Kamimaki-san fue mordido. Justo cuando trató de abrir la puerta del camión, él dejó de moverse como si hubiera entendido algo y sólo entonces fue atacado. Y en estos días, puedes cerrar la puerta de un vehículo sin meter la llave. Sólo tienes que presionar el botón en la llave.

—Quieres…decir…

—Alguien cerró la puerta en la confusión. Akehara-san estaba rebuscando el cuerpo sin cabeza del conductor, así que fácilmente podría haber encontrado una llave de repuesto. Dudo que haya esperado que esas personas con el rifle nos atacarían, pero ella probablemente pensó que era su oportunidad.

Pero eso no tenía sentido.

Si Akehara Ritsu hizo que intencionalmente Kamimaki-san fuera mordido, ¿por qué estaba actuando tan preocupada sobre detener el sangrando después? Estaba teniendo dificultades para creer que todo era actuado.

—Piénsalo al revés.

—?

—Había dos chicas y un chico. Ya sea en una banda o como compañeros de cuarto, eso está destinado a conducir a peleas. Y era obvio que ella tenía sentimientos por él. ¿Pero qué tal si él no estaba interesado? Y entonces este increíblemente explotable pánico zombi llegara también. ¿Qué haría ella si ella quisiera hacerlo suyo sin importar lo que tomara?

—………………………………………………………………………………………………………….Estás…bromeando, ¿cierto?

Ese era su motivo.

Esa era su razón para lanzar un humano viviente a los zombis.

Es por eso que ella había tomado las acciones contradictorias de hacer que lo mordieran y entonces apresurarse a detener el sangrando.

Ella había querido crear una herida mínima y tener un zombi estable para domar.

—Jeje. Ahora que lo pienso, ¿recuerdas lo que ella dijo cuando estuvo buscando el kit de primeros auxilios, Shinobu-chan?—pregunto la Monstruo del Amor Nagisa mientras sostenía la cuchilla para ganado parecida a una espada. —Ella dijo que él estaba sangrando más de lo que ella esperaba. Me pregunto qué tanto había planeado ella.

Kh…

—¡¡Esto es una locura!!

—Sí, lo es. ¿Tienes alguna idea de lo que se siente estar atrapada entre personas cuyas cabezas están girando con pensamientos de amor y romance y teniéndola a ella llamándome constantemente una puta o una ladrona detrás de la tienda? ¿Kamimaki-san? ¿A quién le importa él? ¿Akehara-san? ¡¡Ella necesitaba callarse y dejar de tratar de esconder su envejecimiento detrás de su maquillaje!! ¡Ella era como una animal en celo que simplemente no cerraría la boca! ¡Ella no le daba sentido a nada si no estaba relacionado al romance, como si viviera en alguna canción barata de amor! ¡¡Ella puede vivir en ese pequeño mundo si lo quiere, pero que no me arrastre a él!! Hay muchas cosas más importantes en la vida. ¡Este bolso de tela fue el tesoro de mi abuela muerta! ¡¡Y ella se burló día tras día de él!! ¿¡Quién se cree que es esa zorra!?

Akehara Ritsu había estado loca, ¿pero qué hay de Nozaki Haru quien la había castigado?

Las personas que habían volado el puente o atacado el camión de basura podrían haber estado igual. Su frustración podría haberse aumentado poco a poco y el pánico zombi simplemente había roto la presa en sus corazones.

De cualquier manera, sólo una única cosa estaba llenando su mente ahora.

—Tu venganza se ha acabado. ¿Así que qué vas a hacer con nosotros?

—Quién sabe.

Ella habría cruzado una línea.

Los engranajes se habían roto, por lo que ella inclinó su cabeza ilesa con sus flecos colgando huecamente entre los zombis.

—Para ser honesta, no me importan, pero estas cosas los atacarán y se los comerán de cualquier manera. No puedo controlarlos.

—!? ¿¡E-entonces cómo hiciste…!?

—Jeje. ¿Realmente piensas que te diré?

Después del rechazo, los monstruos ensangrentados se voltearon hacía nosotros.

11

Algunas veces vería películas rentadas en línea con la Zashiki Warashi. Cuando veía las de zombis, algo siempre me parecería extraño, incluso si era grosero mencionarlo.

Los zombis por supuesto no tenían inteligencia.

¿Pero cómo distinguían humanos vivientes de sus compañeros zombis?

Si no podían distinguirlo, un pánico zombi no duraría. Si te ocultabas por un tiempo, los zombis simplemente se devorarían entre ellos. Los zombis, siendo zombis, no sabrían cómo esconderse, por lo que serían los primeros siendo atacados mientras estaban parados en medio del camino.

Sin embargo, eso no fue lo que pasó.

Los zombis rodearían y devorarían una sola víctima, pero ellos nunca comenzarían canibalismo entre ellos una vez que se juntaran.

Tenía que haber algo.

No podían hablar, no podían leer y no eran lo bastante inteligentes para seguir su presa usando sus huellas y ramas rotas. Aun así, con precisión buscarían personas escondiéndose detrás de un refugio o sobrevivientes yaciendo entre una pila de cadáveres. ¿Cómo lo hacían?

Los zombis en realidad no existían.

Incluso una recreación perfecta de las “verdaderas leyendas” de Haití y el Vudú no crearían el tipo de zombis vistos en películas. Eran algo completamente diferente.

Por lo que mi hipótesis sólo podía confiar en creaturas actualmente existiendo.

¿A qué concluimos la Zashiki Warashi y yo mientras yacíamos comiendo palomitas y bebiendo sodas?

Oh, cierto.

Ya recuerdo.

12

Un sonido sordo sonó.

Justo antes de que incontables zombis nos atacarán como una gran onda, había pateado hacía adelante el juego de tazas a mis pies. Eran las que Nagisa despreocupadamente había vertido té a pesar de la situación de vida o muerte.

—¿¡Está caliente!?

Nozaki cubrió su rostro con sus manos, pero no importaba mucho con un líquido. Cubrió la mayoría de su cabeza y gritó más por sorpresa que nada.

Los ojos detrás de sus flecos estaban hirviendo con furia.

—¿¡Pero qué se supone que esto logre!? ¡¡Eso no cambiará na-…!!

Ella se detuvo.

Los zombis de cabello blanco retorciéndose alrededor de ella estaban actuando extraño. Ellos tenían dos objetivos obvios, Nagisa y yo, pero claramente estaban teniendo problemas en decidir a quién atacar.

¿Funcionó?

—Sí, el agua caliente no cambiará nada. Pero esa cosa era un poco diferente. ¡¡Aunque Nagisa no pareció gustarle el sabor de ese té tanino de segunda al ras!!

—No puede ser…

¡¡El olfato!!—grité para responder todo. —¡¡La mayoría de los animales buscan la comida usando sus sentidos del olfato!! Debiste haberlo revisado en algún punto. ¡¡No sé si lo consideran un compañero zombi o sólo no están interesados, pero parece que no atacan ninguna carne dando el hedor de la descomposición!!

Basado en el momento, podría haber sido después de que llegamos a esta casa con techo de paja. Mientras estábamos buscando el kit de primeros auxilios, Nozaki Haru se había desvanecido. Ella probablemente debió haber tenido sus dudas y entonces uso los zombis devorando a los emboscadores como su primera y última prueba.

Si personas habían vivido en esta casa hasta hoy, entonces ella fácilmente podría haber encontrado algo podrido en la basura de la cocina.

Y si un olor podrido actuaba como los frenos, entonces un olor a cigarrillo podría haber actuado como el acelerador. Las cenizas que ella había tirado sobre la cabeza de Akehara-san no sólo habían sido para provocarla. Era frecuentemente dicho que los bebés tragaban cigarrillos por el tamaño y forma, pero una teoría decía que también era una reacción al efecto de estimulación.

En el intercambio entre el hombre del bate y Kamimaki-san, los zombis se habían reunido alrededor del hombre del bate quien había estado fumando. Nakisuna había sido el primero en ser atacado y él había sido la única persona fumando en ese vestíbulo en área de no fumar. No tenía nada que ver con la distancia o la hostilidad. Los zombis habían sido atraídos por el olor y habían fijado su propiedad ahí. Atacarían a cualquiera, pero comenzaron con los que daban el aroma de algo estimulante como el tabaco.

Desde ese primer ataque, la teoría debió haberse lentamente solidificado en la cabeza de Nozaki Haru.

Una mirada más cercana al cenicero de Kasha-chan mostraba que era el que usaba Nakisuna.

Cuando Akehara-san le gritó antes de que dejáramos la tienda, ella había cambiado también sus zapatos.

Pero…

—Entre el acelerador y los frenos, los frenos parecen tomar precedencia. Una vez que ese olor se desvanece, ¿qué te pasará a ti? Convencionalmente, el té tiene un efecto desodorizante. Y el segundo té de ras que le desagrada a Nagisa tiene incluso más tanino que lo usual. ¡¡Fácilmente podría deshacerse del balance perfecto que has mantenido!!

—Ah…ah…

Todos los zombis se voltearon al centro de su grupo.

Se voltearon hacía el objetivo más cercano de todos: Nozaki Haru.

Ella sacó lo que parecía una botella de perfume de su atesorada bolsa de tela, pero era demasiado tarde.

—¿¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!?

Su pequeño y delgado cuerpo estaba siendo tragado al centro de ese escenario demente de rojo, purpura y blanco lodoso.

Sus manos nadaron a través del aire como un hombre ahogándose aferrándose a la paja y la botella de perfume cayó al suelo y rodó.

¡¡Si sólo podíamos poner nuestras manos en eso!!

—¡¡Nagisa!!

Una ráfaga de viento azotó la habitación.

La pesada cuchilla de ganado llamada Namagusa cayó a los tatamis. Apuñaló los dedos de un zombi y entonces la parte inferior del mango goleó la mandíbula del zombi una vez que perdió su balance. Los zombis no podían sostenerse bien para empezar, por lo que dio un salto mortal hacía atrás y se estrelló con el grupo detrás. Sí, los zombis no hacían canibalismo entre ellos. Nagisa usó el tiempo que esto le compró para levantar la cuchilla de ganado como si pudiera usar la diferencia de altura para un poderoso ataque, incluso si significaba dejar su cuerpo sin guardia. La larga cola osciló. Permanecí agachada y corrí a través de la brecha en la masacre para agarrar la botella de perfume de los tatamis.

Me di la vuelta para encontrar a Nagisa a punto de ser tragada por los zombis.

Incluso cuando ella los decapitó, los cuerpos continuaron caminando. La cabeza parecía ser la que hacía las decisiones, pero los cuerpos todavía se estaban moviendo. Y mientras ella los pateaba fuera del camino, más zombis totalmente funcionales se precipitaron.

¡¡Supongo que ni siquiera Nagisa puede hacer retroceder una docena o más de zombis!!

No tenía el tiempo para preocuparme acerca de medidas de seguridad.

Sentía un estrujo en mi corazón, pero tenía que actuar ahora.

—¡¡Maldición!! ¡¡Atrápalo, Nagisa!!

Lancé la botella de perfume.

Podía sentir claramente el hilo de esperanza dejar mis dedos.

También estaba en medio del grupo de zombis con cabello largo, así que sabía exactamente lo que me pasaría sin el olor de la solución que había encontrado Nozaki Haru.

—¡¡Vengan por mí!! ¡¡Mataré hasta el último de ustedes!!

No tenía realmente un arma. Solamente me estiré y agarré un hervidor de agua eléctrico mientras les gritaba. Sabía que no tenía salvación, pero al menos quería reducir el número de zombis dirigiéndose hacia donde estaba Nagisa.

Jaja. Ser un ex-novio es una cosa extraña.

Nuestros caminos podrían nunca volverse a cruzar. No podíamos regresar a ser amigos. No teníamos más que una conexión de extraños. Incluso si podíamos repetir el pasado, nunca intentaríamos salir de nuevo.

Pero…

¡Todavía quería irresponsablemente que ella fuera feliz!

El tiempo parecía detenerse.

Incontables locas miradas turbias se clavaron en mí.

Vamos.

¡Vamos!

¡¡¡¡¡Vamos!!!!!

Sonidos sordos sonaron por la habitación.

13

El amargo olor de sangre llenó las profundidades de mis pulmones.

Vi rojos mezclados con negros y purpuras.

La violencia parecía invadir la zona más allá de la muerte.

Inexpresivamente miré la abrumadora escena mientras colapsaba en el suelo.

Había llegado tan repentinamente y dije su nombre.

—¿¡Zashiki Warashi!?

Una tormenta roja me respondió.

Ella sostenía un cortador de ramas hecho de una navaja que se abría y cerraba pegada al extremo de un largo palo de hierro sin manchas. Lo ondeó como una lanza mientras lo clavaba en los pechos y cabezas de los zombis, desgarraba sus interiores, los partía y cortaba los hilos de esas marionetas. Nagisa había estado bastante impresionante con la pala y la cuchilla para ganado, pero la Zashiki Warashi lo llevaba a al siguiente nivel.

Más importante aún…

—…

Uno de los zombis la mordió en el brazo, pero no había señales de sangre sobre el delgado brazo de la Youkai Buena para Nada. Los ataque físicos eran inútiles contra Youkai. Ella ondeó su brazo, aplastando la cabeza del zombi contra una columna cercana. Cabello blanco se esparció por todos lados.

Ella tenía literalmente fuerza súper humana y un cuerpo inmortal que no podía ser dañado.

Ella era el enemigo natural de los zombis.

No creo que esa tormenta roja durara siquiera diez minutos. Eso fue todo lo que tomó para que ese aparentemente invencible enjambre de zombis colapsara al suelo y dejara de moverse.

—Eso debería bastar, —dijo la Zashiki Warashi con el cortador de ramas descansando en su hombro.

No entendía nada.

—¿Cómo…llegaste aquí?

—Caminé. Incluso si es cruzando la montaña, esto es sólo la siguiente ciudad.

—¡No eso! ¿Cómo supiste sobre el pánico zombi? ¡E incluso si sabías sobre eso, ¿cómo sabías que estábamos en esta casa?!

—¿Quién fue el que cambió la historia para darme de vuelta mi poder durante el incidente de la Aoandon? Con el poder de la Zashiki Warashi Prototipo Ver.39 del Hyakki Yakou, fácilmente puedo sentir a mi familia en peligro y remover ese peligro. Podría no gustarme, pero una Zashiki Warashi protege la buena fortuna de su familia.

—¿E-estás diciendo que nunca te involucraste en los incidentes pasados porque tus engranajes como una Zashiki Warashi estaban rotos?

—Shinobu, ¿tiene algún punto discutir una línea de tiempo alternativa? Aunque para ser honesta, esa manera fue mucho más fácil para mí.

Ella realmente sonaba molesta, pero finalmente logré respirar un suspiro de alivio.

Agarré la bolsa de tela del piso. Nozaki lo había llamado el tesoro de su abuela. Ella lo había soltado, por lo que afortunadamente no había sido teñida con sangre.

Los zombis eran peligrosos y quería salir de esta ciudad tan pronto como fuera posible, pero los vientos estaban cambiando. Tenía a Nagisa y su cuchilla para ganado (incluso si ella era difícil de tratar) y tenía a la Zashiki Warashi quien bien podría tener todos los códigos trampa activados. Esto era como que te dieran un lanzallamas y una ametralladora con munición infinita en una película zombi donde no habías hecho nada sino ser perseguido todo el tiempo. O quizá era como convocar a un demonio de un grimorio después de solo tener un cuchillo y una pistola para pelear un enjambre de zombis.

Era posible que realmente pudiéramos seguir moviéndonos mientras barríamos todos los zombis fuera del camino.

—Nagisa, ¿estás bien? No fuiste lastimada, ¿o sí?

En el instante que alejé la mirada de la Zashiki Warashi para hablar con Nagisa, llegó a mí.

Ni siquiera sabía por qué el pensamiento llegó a mí.

Pero…

No teníamos idea de qué convertía a las personas en zombis. Sólo teníamos una vaga idea de que las personas que eran mordidas o asesinadas se convertían en zombis.

Esto parecía involucrar al Kasha, el cual se decía que robaba o movía los cadáveres de los pecadores para que así se desvanecieran de sus funerales o tumbas. Aunque no podía recordar las reglas exactas.

¿Pero qué tal si las reglas estaban concentradas en mover los muertos? ¿Qué tal si el factor importante era estar muerto y no ser mordido por los zombis?

¿Qué clase de Youkai era un Zashiki Warashi?

Ella era una colección de los bebes asesinados por sus padres durante las hambrunas y similares.

En ese caso, ella contaba como estar “muerta” desde el principio.

¿Qué tal si eso creaba un agujero de seguridad que encajaba las condiciones para ser controlado por el Kasha sin ser mordido por un zombi?

—¿Zashiki…Warashi…?

No pude darme la vuelta.

No podía mirar atrás.

Si ese era el caso, esto no podía ser peor. ¡Sería el peor de los peores casos! Los zombis humanos eran ya una gran amenaza, por lo que todo estaba perdido si una zombi era hecha de algo que era inmune a navajas y balas y fácilmente podía controlar el destino humano en forma de buena y mala fortuna. No habría nada que pudiéramos hacer. ¡Ella se convertiría en el peor y más grande monstruo de todos ellos!

Así que rogué para que no fuera verdad.

Rogué de que me estuviera preocupando por nada.

Parecía que estaba rezándole a dios mientras rogaba muy, muy, muy fuerte en mi corazón, pero entonces un aliento de olor dulce voló a mi oído.

Un momento después, escuché algo.

Sonaba como el gruñido de una gran bestia.

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