Capítulo 1: Esta moneda antigua no sirve para nada

—Maldición, esto realmente se ha vuelto malo.

Sin saber qué hacer, y sin tener nada de dinero, esas palabras flotaban en su mente. Aunque decir que no tenía nada de dinero no es completamente correcto. En la cartera dentro de su bolsillo, tenía unas monedas y unos cuantos billetes.

Había salido a la tienda de autoservicio más cercana de su vecindario, pero su estado financiero sólo le había alcanzado para comprar el almuerzo y hacer unas compras en la librería.

Y con tal cantidad como esa, es mejor decir que no tenía nada en qué caerse muerto.

Sea como sea;

—Maldición, la tasa de cambio actual es totalmente diferente a la anterior…

El joven soltó un gran suspiro; en su mano tenía una moneda de 10 yenes– La extraña moneda antigua conocida como “gizajuu”.

Era un joven común y corriente. Cabello negro y corto, ni tan grande, ni tan pequeño, tenía una estatura promedio. Su constitución física estaba poco entrenada, vestía un jersey gris barato, que le daba un aire como de hombre deportivo.

Sus ojos daban la impresión de ser muy perceptivos, pero hoy no se podía notar esa chispa en ellos, ni siquiera ambición alguna.

Una apariencia tan mundana que podía fácilmente no distinguirse entre la multitud.

Pero, a la vista de las personas, aunque era algo “extraño”, tenía un misterioso toque profundo.

Y después vendría lo inesperado—

Una gran multitud se quedaba observando a ese joven, podría decirse el único con cabello “negro” y con un “jersey” puesto.

Entre la multitud podía verse diferentes colores de cabello, que iban desde un café claro, un verde, hasta azul, rubio y color blanco. Varios colores. Y sus indumentarias eran armaduras, ropa de bailarinas, vestidos color negro, demasiado “no comunes”.

Era tan presuntuoso, que el joven no podía creer lo que estaba viendo.

—Entonces, esto es lo que creo que es…

Trono sus dedos, y mientras la multitud veía cómo había hecho ese chasquido, gritó;

—¡He sido invocado en un mundo alterno!

En ese momento, pasó frente a sus ojos, una especie de gran lagartija tirando de un vehículo parecido a un carruaje.

 

※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※

 

Natsuki Subaru, nacido en el periodo Heisei, en una época donde la educación ya no era un problema de presión. Originario de Japón.

Tenía 17 años, y para hablar sobre toda su vida se necesitaban 17 años.

Así que omitiremos muchas cosas, y para contar acerca de su situación actual basta con decir que “dejó de ser un estudiante de tercero de preparatoria para volverse un Hikikomori”.

Entrando en detalles: “La temporada para prepararse para los exámenes de la universidad había llegado, no es como si mis padres tuvieran muchas expectativas, así que decidió encerrarse en su propio mundo”, y así fue como sucedió.

No hay razón en especial por la cual se volvió un hikikomori.

Los días normales entre semana, se le venía a la mente “Ah, qué fastidio me da levantarme hoy”. Y con ello comenzó a poner en práctica su holgazanería. Con esa actitud de pereza, aumentaron los días en que dejó de ir a la escuela, y se convirtió en un completo Hikikomori que  decepcionó a sus padres.

El día entero, se la pasaba holgazaneando, sin comunicarse y hundido en el internet–

—¿Y por eso fui invocado en un mundo alterno…? Ahora que lo pienso bien, no entiendo nada.

Al tratar de comprender la situación nuevamente, Subaru ya había olvidado el número de suspiros que había hecho.

Se había movido del lugar hasta el que hace unos momentos había estado, y se sentó en un callejón algo oscuro.

El suelo estaba pavimentado, y comparado con el Japón actual, no estaba para nada mal.

—Suponiendo que ahora estoy en un mundo alterno de fantasía, ¿está esto ambientado en la era medieval? No he visto que haya máquinas, los materiales de construcción parecen ser piedras y madera unida—…

La información comenzó a ordenarse en su mente hasta que se sentó en una parte del callejón oscuro, para concentrarse en pensar.

El tiempo no era un problema para sentarse a pensar en aquella loca idea, ya que lo mejor era prepararse en dado caso de que hubiera sido “invocado a un mundo alterno”.

Primero hay que pensar con calma las diferencias entre este tiempo y el Japón actual, como las necesidades indispensables: comida, hogar, y vestimenta.

Es necesario verificar la diferencia entre los fenómenos físicos, si es posible o no establecer contacto con sus habitantes “criaturas humanoides”.

—Bien, ya estoy listo. No te hagas delirios de grandeza. Ya he comprobado el nivel de esta civilización. Aunque, por el momento no he comprobado lo del dinero. Ahora lo siguiente es hablar con un vendedor, la comunicación no será un problema.

Y el primer lugar al que Subaru se dirigió luego de ser invocado, fue la… ¿verdulería?… con el objetivo de negociar.

Acomodadas frente a la tienda, había unas… ¿manzanas?, pero al tratar de comprarlas, rechazaron sus monedas de Japón.

Por lo que he visto hasta ahora, parece ser que las monedas usadas en este mundo son: el oro, la plata y el cobre.

Es fácil entender la forma de ver el mundo de estas personas, la moneda en sí misma tiene su precio. Podría decirse que es muy común en un mundo alterno de fantasía.

—No importa, luce como una combinación de bienes inferiores. Parece una moneda coreana de 500 won, aunque algo obsoleta.

¿No son muy pesadas para llevar con uno mismo? Susurro para sí mismo, y nuevamente pasó frente a él un carruaje tirado por una gran lagartija. Formando una gran nube de arena ante la cual la multitud actuó indiferente, como estando acostumbrada a ello.

—Aunque si los comparo con los automóviles, hay muy pocos de esos carruajes… Ahora que lo pienso, no he visto a ningún perro ni gato.

Sin embargo, la gran lagartija que tiraba del… ¿carruaje?, era mucho más grande que un caballo.

En cierta parte más delgadas, en general parece ser que la masa no es del todo diferente, pero ver a esos gigantes reptiles provocaba una gran inquietud.

—Creo que es algo… Normal. Las lagartijas y la apariencia de las personas.

Y lo último que quedaba por confirmar, era la extraña apariencia de las personas de ese mundo.

El hecho de que sus cabellos eran muy coloridos ya estaba más que reconocido. Ya que era posible aceptar que tuvieran cabellos de diferentes colores en ese mundo alterno de fantasía.

El problema era otro, por ejemplo, esas “orejas de animal”.

A simple vista podían observarse “orejas de perro” y “orejas de gato”. Si hubiera “orejas de conejo”, les daría un parecido más a un “hombre lagartija”.

Y esta fue la conclusión a la que llegó Subaru:

—El género es de un mundo alterno de fantasía. La civilización es la clásica cultura medieval. Claramente son semihumanos, puede que tal vez haya guerras y aventuras. Un poco diferentes a los animales, pero no hay variaciones en sus roles… ¿Eh?

Después de haber hecho todos sus cálculos, Subaru dejó salir un gran suspiro.

Frunció el ceño, después de haber tratado de hablar para sí mismo sobre tal desarrollo de la situación en la que se encontraba.

Si en verdad el desarrollo de todo esto es una alucinación como ya lo había establecido, debería tratar de dominar el conocimiento actual, y poner en práctica la “TEEI” (transformación de la educación de los estudiantes en ingeniería), todo debido a que hay ligeras diferencias en la forma de usar y ver el conocimiento de este mundo.

—Tengo un plan perfecto en dado caso de que me hayan enviado al periodo de guerras de estado del pasado…. Pero, si realmente me han enviado al periodo de guerras de estado, definitivamente ayudaré a que Nobunaga se adueñe de todo.

En un mundo alterno de fantasía, el máximo conocimiento al que podrían llegar sería la pólvora negra.

Además, de acuerdo al nivel de civilización de este mundo, eso no tendría sentido.

En un mundo alterno de fantasía, la magia debería existir, es por eso que la pólvora solo podría usarse en fuegos artificiales, ¿no?

—Bueno, aunque la magia no es una cosa omnipotente ni nada de eso, es como un tipo de contrato. Si en dado caso puedo hacer alguna contribución al desarrollo de la ciencia, entonces haré mi mejor esfuerzo… El problema ahora es…

La razón por la que me invocaron en este mundo alterno, aún no tengo muy claro el punto de cuál es mi propósito.

Recuerdo muy bien lo que estaba haciendo antes de ser invocado aquí.

Hace un tiempo, había salido de mi casa, había comprado un ramen instantáneo para mi cena, y estaba de camino regreso a casa. Como no tenía ganas de usar la bicicleta había ido a pie.

Y a medio camino, repentinamente, volteé a ver al cielo oscuro, y pensé Ah, hoy hay media luna llena”. Hasta ahí es donde recuerdo.

Y en un abrir y cerrar de ojos, sin darme cuenta, ya era mediodía.

En un instante, pasó de ser noche a mediodía.

E inmediatamente había ocurrido algo muy extraño, pero eso era lo único que sabía.

Ahora estoy algo calmado, pero cuando pienso en ello pierdo algo de mi calma, sonaré como un cobarde cuando se lo cuente a mis descendientes.

—Bueno, un hombre como yo, que no sabe ni siquiera dónde está, es imposible que tenga descendientes.

Mientras balbuceaba eso, Subaru volvía a revisar sus pertenencias.

Después de todo, su equipamiento inicial en este mundo alterno de fantasía, era muy importante.

Ahora no importaba que tan fino era el hilo, sino que estuviera bien unido.

Lo primero, el celular (sin señal), la cartera (un montón de tarjetas de socio de tiendas de renta de videos), el ramen instantáneo que compró en la tienda de autoservicio (sabor shoyu), un par de dulces (sabor corn potage), su amado jersey gris (sin lavar), y sus tenis usados (dos años de uso), eso era todo.

—Terminé de revisar todo… ¿Por qué no traje conmigo una pistola?… ¿Ahora qué hago?

Parece que lo único que tengo para llenar mi estómago son los dulces. Aunque algo es algo…

—Esta es una situación alarmante. Y justo como pensé, desconozco la razón de haber sido invocado aquí. No recuerdo haber atravesado un espejo, ni haber caído en un estanque, y lo más importante aún, si fui invocado aquí ¿en dónde está la linda chica que me invocó en este lugar?

Como quién diría, la heroína principal estaba ausente. Algo que, definitivamente no ocurriría en  el mundo dimensional. Parecía que hubiera sido invocado y después dejado abandonado como cualquier cosa.

La realidad era que no pudo siquiera confirmar la situación en la que se encontraba y sin poder escapar de la realidad, Subaru agachó la cabeza.

—¡Ah, por favor, denme un respiro! ¿Qué se supone que debo hacer?

Hizo un pequeño refunfuño, como diciendo “quiero regresar”, que rápidamente se crispó como un llanto.

Si era una ilusión, entonces no habría problema. Jamás le habría pasado por la cabeza algo como ser invocado en un mundo alterno,

¿Qué más podía hacer, excepto vacilar acerca de que fue arrojado a este mundo y lo divertido que sería poner en práctica el TIEE?

—Bueno, no importa. Mi objetivo actual es sobrevivir… Pero, ¿qué puedo hacer siendo tan malo para comunicarme con los demás?

Exceptuando a su familia, no había entablado conversaciones de frente más que con el dependiente de la tienda de autoservicio. Había vivido de esa manera por casi un año. Y junto con ello, también había olvidado la manera de medir distancia entre las personas.

—Si se tratara de un chat, soy del tipo rápido para comunicarme…

Decía Subaru un tanto preocupado, mientras movía sus dedos extrañamente.

Y entonces, su expresión cambió, debido a un ruido. El sonido de unos pasos, provenientes del frente del callejón.

Daba la impresión de que tres hombres estaban parados tapando la entrada al callejón.

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