Capítulo 10

—Touya-kun, algo de luz por favor.

La voz de Misasagi-senpai sonó.

Cuando Homura repentinamente recuperó la consciencia, descubrió que ya no estaba sosteniendo las manos de los otros dos y había caído sobre sus rodillas sobre un piso duro hecho de roca sin darse cuenta.

Sus alrededores eran oscuros. Parecían ser un cuarto sellado donde ni siquiera una corriente de aire podía sentirse.

Ella todavía podía sentir la sensación de la mano de Misasagi-senpai la cual había sido colocada en su espalda hasta justo ahora, lo que la hacía sentir extrañamente sin miedo.

—Sí…

Touya respondió de algún lado cerca, seguido del sonido de un murmuro muy bajo.

Misasagi-senpai sostuvo su respiración y esperó. Cierto, ella había dicho algo sobre luz-

—…Lo siento, senpai.

Touya se disculpó con una voz débil, y Misasagi-senpai inmediatamente continuó donde él se había quedado murmurando.

—Hi (Hidrogeno)… Ox (Oxigeno)… Sr (Sulfuro)…

Chispas azules se esparcieron por el aire, y una luz apareció en la punta de los dedos de senpai.

Mientras la luz parpadeante se contraía, su intensidad se incrementaba, hasta que se volvió tan brillante como una pantalla de un teléfono celular.

Homura y los demás estaban en una pequeña habitación con un techo más bajo que el del Cuarto de Transportación.

Parecía como una celda de piedra sin ventanas. Cajas de madera y barriles estaban apilados sistemáticamente a lo largo de los muros, mientras que el espacio vacío estaba asegurado en el centro de la habitación. Aunque había un ligero aroma a moho, no era lo suficientemente fuera para hacer que la nariz de Homura se arrugara. El aire también estaba bastante seco.

Después de pararse, Homura cuestionó a Misasagi-senpai mientras tocía.

—…¿Fuimos transportados? ¿Hemos llegado?

—Sí. Ya estamos en la Tierra Imaginaria, Nutella.

Cuando ella se dio la vuelta para mirar a senpai, Homura fue sorprendida. Por un instante, ella pensó que una completa extraña estaba parada ahí. Incluso cuando inmediatamente se convenció a sí misma que era un truco de la luz, su palpitante corazón no se pudo calmar.

—Touya-kun, ¿puedes pararte?

—…Sí, de alguna manera…

La gentil voz definitivamente pertenecía a senpai, pero…

Una vez que sus ojos se acostumbraron a la tenue iluminación, Homura pudo ver a Touya y caminó hacia él.

—Touya-kun, ¿estás bien?

Touya asintió con vigor fingido mientras senpai lo apoyaba.

—Sólo estoy sufriendo de enfermedad de transporte. Estaré mejor después de que descanse un poco. ¿Estás bien, Hinooka-san?

—Sí, parece que ya estoy bien.

Observando a Touya mareado en cuclillas sobre el suelo, Homura ayudó a quitarle la mochila sobre su espalda y le prestó su hombro para ayudarlo a levantarse.

—…Lo siento.

—Aquí vamos… ¡Está bien!

Misasagi-senpai se levantó primero y los condujo hacía las escaleras de piedra conduciendo hacía arriba.

—No estás sorprendida en absoluto, ¿eh? —dijo senpai a Homura sobre sus hombros.

Ella cuidadosamente abrió empujando la puerta de madera de la habitación y comenzó a subir las escaleras.

El piso de arriba también estaba envuelto en oscuridad pero una ligera luz se filtraba por las brechas a lo largo de los cristales de las ventanas de la habitación, iluminando el polvo en el aire.

Misasagi-senpai extinguió la luz en la punta de su dedo y fue a apoyar a Touya junto con Homura.

Sentaron a Touya sobre una silla de madera a lo largo de una mesa dentro de la habitación.

—Por favor cuida de Touya-kun por un momento.

—Ah, claro.

Misasagi-senpai rápidamente fue hacía las ventanas y habitaciones contiguas y confirmó el estado de las cosas afuera a través de mirillas.

—Fufu, ¿acabo de lograr que estés en deuda conmigo, Touya-kun?

—…Si vas a alardear de eso, al menos llámalo hacerme un favor.

Senpai regresó sin problemas.

—Está bien. Es seguro. Obtengamos un poco de aire fresco aquí. Hinooka-san, por favor encárgate de la puerta de enfrente.

—Claro. Sólo necesito abrir el cerrojo, ¿cierto?

¿A dónde se había ido su previa ansiedad?

Homura fue hacía la puerta de en frente con muchos ánimos.

El cerrojo de la puerta era del tipo que ella imaginó ver en una serie histórica, por lo que Homura fue capaz de descubrir inmediatamente cómo abrirlo.

El cerrojo estaba completamente cubierto en polvo, a pesar de que la visita de Misasagi-senpai y Touya hacía Nutella debía haber sido hace sólo tres semanas.

—*Toser*, *toser*.

Mientras tosía otra vez, Homura abrió la puerta del frente.

Un viento refrescante sopló hacía adentro, llevando consigo una luz de sol y el aroma de árboles.

Después de dar unos pasos afuera mientras hacía bizcos por el repentino brillo, Homura fue entonces abrumada por la vista que se expandía delante de ella.

—…

Era un castillo de piedra sobre una pendiente en una montaña.

Estaban usando una sección restaurada de un castillo colapsado y abandonado.

La habitación en la que estaba Homura, la cual pensó que debía ser la entrada del primer piso, era de hecho una terraza que sobresalía ligeramente de la montaña.

Una pendiente para ir y venir del castillo sobresalía de ambos lados de la terraza, extendiéndose hacía la base de la montaña y más allá hacía un océano de árboles que se extendían hasta el horizonte.

Delante de sus ojos había una vista ininterrumpida de un valle abierto y espacioso. Un río serpenteando a través del valle lucía como si estuviera fluyendo gentilmente hacía abajo desde su perspectiva.

El horizonte se sentía como si fuera mucho, mucho más alto y lejos de lo que ella estimó, incluso creaban la ilusión de que ella estaba parada muy adelante al borde de caerse. El brillo que ella pensó que eran nubes extendiéndose en la distancia era de hecho las crestas de muchas montañas nevadas de pie una tras de otra. La vista continuaba más y más a cómo podía ver la vista de Homura.

Homura miró a esta impresionante cortina plateada natural mientras se agarraba de la baranda de la terraza.

—Oye, no salgas por tu cuenta…

Touya también salió hacía la terraza mientras sacudía su cabeza.

Con sus ojos ampliamente abiertos, Homura se dio la vuelta aturdida.

—…Esto es asombroso.

—Sí.

Sonriendo, Touya apuntó hacía el cielo.

—Realmente lo es.

Mirando hacia el cielo, Homura fue dejada en un asombro mudo.

Un muro gigante blanco se elevaba hacía el distante cielo.

Era un rascacielos de blanco puro que dibujaba un gentil arco por el cielo de un lado del horizonte al otro, audazmente llenando el lienzo del cielo azul.

Era la vista más magnifica que Homura había visto hasta ahora, incluyendo las cosas que ella había imaginado en su mente.

—…

Completamente adormecida emocionalmente, Homura se sentó en el suelo como si estuviera mareada.

—Nutella también tiene muchas lunas, pero esa Bagel es la que resalta más.

—¿Bagel? Es…¿¡una aurora!? ¿¡Una luna!?

—Son anillos. Los anillos planetarios de Nutella. Es la misma clase de cuerpo celestial que los anillos de Saturno. Sus diámetros son de trescientos millones de metros.

—E-eso es bastante substancial…

—Algunas personas lo llaman la “Mesa Redonda”. Aunque prefiero llamarlo Bagel.

—…¿Ah? Touya-kun, ¿tus lentes?

Habiéndose quitado sus lentes sin que se diera cuenta Homura, Touya le mostró sus lentes los cuales estaban guardados en su estuche.

—Parece que cuando vengo aquí, mi visión aumenta. No necesito lentes aquí. ¿Qué tal tú?

—…Hee, mis ojos estaban bien desde el comienzo.

—Si sientes algún cambio en tu cuerpo, dinos inmediatamente.

Misasagi-senpai había salido también.

—Wah.

Homura retrocedió en sorpresa nuevamente.

Ahora que Homura podía verla de nuevo bajo la luz del sol, ella se dio cuenta que la apariencia de Misasagi-senpai no era el mismo al de sus recuerdos.

—¿Senpai…?

—Sí.

Los colores de sus ojos y piel eran completamente diferentes. Su físico parecía haber cambiado sutilmente.

Lo que resaltaba más era su cabello plateado con un tinte azulado leve.

—Los humanos que vienen a Nutella secretan hormonas especiales debido a efectos de ser reconstruidos en el transporte y por la luz reflejada de Bagel, causando que su constitución física cambie bastante. Soy del tipo que su apariencia exterior cambia y soy clasificada como una Elfo.

—E-Elfo… Pensar que la hermosa senpai fuera a ser incluso más perfeccionada…

—También me impresioné la primera vez que la vi.

La manera en que Misasagi-senpai actuaba avergonzada mientras sus dos kouhais la miraban era muy de ella. Su reacción resultaba incluso más combinada con sus gestos y apariencia.

—Touya-kun es…normal… Un completamente humano, ¿eh? —resaltó Homura.

—¡Tú también, por lo que parece!

—Una vez que acabemos de organizar nuestro equipaje, revisaremos la condición física de Hinooka. Esa es uno de los objetivos de esta misión.

—E-e-estoy bien. ¡Nada de mí ha cambiado en absoluto!

—Tenemos que revisar, ya que incluso hay personas que les crece una cola, ¿sabes?

—¿¡Una cola!? —Homura entró en pánico mientras apresuradamente presionaba su falda.

—También necesitamos una muestra de sangre tuya.

—¿¡Soy un conejillo de indias!?

 

Después de calentar agua que Touya sacó de un arroyo cercano, ellos comieron una merienda simple.

La condición física de Touya se recuperó después de un rato también.

El viejo castillo había sido usado como la base para acampar del Club de Exploración por mucho tiempo, habiendo sido modificado para funcionalmente ser habitado y usado. Las herramientas guardadas aquí consistían de mitad herramientas tomadas de la Tierra y la otra mitad de los objetos hechos aquí por el Club de Exploración. Los cuartos estaban aparentemente preparados más adentro también, pero no los usaban mucho.

Habían sacado una mesa hecha a mano y la habían colocado en la terraza.

Mientras disfrutaba la sabrosa sopa que olía a frutas y la pintoresca vista que se expandía delante de ella, Homura preguntó algo.

—¿Esas chispas crujientes que vi en el sótano era “magia”?

—Sí, —Misasagi-senpai confirmó asintiendo.

—Lo siento.

Touya se disculpó mientras dejaba caer su cabeza, pero Misasagi-senpai negó con su cabeza sus palabras.

Cada vez que el cabello de Misasagi-senpai brillaba con la luz de sol, Homura no podía evitar sentir que su corazón saltaba en conmoción, y aún no estaba acostumbra a su apariencia.

—¿También puedes convocar magia, Touya-kun? Asombroso.

—Como dije antes, fallé en convocarla. Es lo más básico de lo básico. Si no puedes convocarla en una emergencia, las cosas pueden terminan muy mal.

—Qué bien. ¡También quiero aprender a cómo usarlo! ¡Por favor!

—Por supuesto, —Misasagi-senpai le aseguró.

—Pero hay cosas que tienes que aprender antes de eso, ¿de acuerdo? —Touya se aseguró de añadir.

—Qué amargado. ¿Cuál era ese cantico?… ¿Hidro… Oxi… Sulfu…?

Homura levantó su dedo con expectativa en sus ojos.

Pero nada paso. Fue lo mismo incluso cuando lo intentó de nuevo.

—Nada, ¿eh? Bueno, aunque ya me esperaba eso.

—El cantico no es requerido. Lo que se necesita es tu imaginación. El cantico es simplemente para ayudar eso.

—Ya veo, imaginación, eh… Algo así… una ola… de tortuga…

Mientras Homura comenzaba el entrenamiento vacío al poner fuerza en sus palmas y lanzándolas hacía adelante, Touya puso una mirada de incredulidad, pero Misasagi-senpai la observó gentilmente.

—Estaré encantada si Hinooka-san logra volverse una Maga.

—¡Sí, daré mi mejor esfuerzo! ¡Definitivamente me convertiré en una! ¡Me convertiré en la más grande Maga en la historia del Club de Exploración!

—Ajá, ¿en serio?

Touya suspiró.

—Gracias a Dios que senpai es una Guerrera Mágica. Puedes aprender técnicas de pelea y magia de ella.

Al escuchar eso, los ojos de Homura se iluminaron incluso más.

—¿¡Una Guerrera Mágica!? ¡Una Elfo Guerrera Mágica! Ya veo. Ah, deseo también ser del tipo Elfo~. Guerreros de peso ligero son muy amargados.

—¿Qué hay con esta actitud de una humana completamente normal?

—También hay personas cuyos cuerpos gradualmente cambia mientras pasan largos periodos de tiempo aquí. También luzco más allegada a mi forma de la Tierra aquí.

—Hoh, ¿en serio? Entonces todavía hay esperanza… Ah, eso es.

Repentinamente dándose cuenta de algo, Homura sacó un bulto de servilletas envueltas del bolsillo de su pecho.

—¿Esto es…?

—¡Es la tarta que hizo senpai! Es lo último que quedó. No había forma que le dejará el último a Mori-chan en casa~

—Amm.

Mientras Misasagi-senpai trataba de decir algo, Touya la detuvo con una mirada.

—?

Homura puso una expresión de desconcierto justo mientras se rellenaba sus mejillas.

—…Yo…garh…

Homura hizo una expresión como si estuviera mordiendo arena.

—Aah… kuh… agh…

Con ojos llorosos, Homura lanzó una mirada de protesta a Touya.

—No sabe bien, ¿verdad? Pero lo trajiste sin permiso. No desperdicies la comida.

La senpai que parecía ansiosa le entregó algo de agua.

—La comida traída de la Tierra pierde sus valores nutricionales a un grado extremo aquí, excepto por ciertos sabores. No es tan malo como el veneno, pero si comes mucho, tu estomago se…

—Agh, pero… era la tarta en la que senpai trabajó tan duro en hacer…

Mientras fulminaba con la mirada a Touya con reproche, Homura lentamente se comió la tarta.

 

Homura todavía estaba algo interesada en su base del campamento en el viejo castillo, pero ellos inmediatamente comenzaron a prepararse para marcharse a su misión después de comer.

—Tendremos algo de tiempo en ruta. Puedes preguntar lo que quieras mientras caminamos.

—¿Pero no hablar mientras te mueves usa demasiado la concentración y te cansa…? —Touya humildemente interrumpió.

—Está bien. Nuestro viaje esta vez no tomará un camino pesado. Es una ruta que el Club de Exploración previamente cultivó, —dijo Misasagi.

Ignorando completamente la expresión preocupada de Touya, Homura preguntó otra cosa de una manera despreocupada.

—…Así que, ¿a dónde vamos?

La cabeza de Touya se desplomó en desaliento. Misasagi-senpai también abrió ampliamente sus ojos en incredulidad.

—¿Eh?

—¿Ves? Es esta la clase de persona que es.

—En ese caso, tengo que aplicar restricciones tanto como sea posible…

—No te preocupes. ¡Por alguna razón, me siento con muchas energías ahora! ¡Podría caminar docenas de kilómetros!

Con un ruido sordo, Homura se puso sobre su cuerpo la mochila que Touya estaba cargando.

—Agh.

—Touya-kun, mi equipaje está incluido aquí, ¿cierto? Llevaré mi parte por mi cuenta.

—…¿Qué deberíamos hacer, senpai?

—Muy bien.

Misasagi-senpai lo permitió tan fácilmente que era anticlimático.

—Haremos que lo cargues hasta que lleguemos a nuestro primer punto de descanso.

—De acuerdo~. Vamos, pásalo.

Touya a regañadientes dividió el equipaje.

Adentro incluía cosas como bolsas para dormir, ropa interior, vajillas, colchonetas plegables, un kit de medicina y cantimploras. También había herramientas de supervivencia que Homura no tenía idea de cuál era su uso.

El equipaje era tan pesado que la haría retroceder si esto fuera un viaje de compras, pero extrañamente se sentía ligero para ella.

No obstante, las diversas herramientas eran compactas en su mayoría, y la mayoría del espacio era tomado por paquete de comida preservada separada del resto.

—Hay muchas cajas de almuerzos para sólo quedarnos una noche… ¿Son reservas?

—Sí, son reservas. Dejaremos el exceso atrás.

—¿Tiraremos comida?

—Nuestro destino actual es el 2do campamento de relevo. Los campamentos de relevo son una de las bases que el Club de Exploración ha colocado. Cuando tenemos exceso, dejamos tanto equipo como sea posible y lo almacenamos.

—Ya veo. ¿Entonces en ese caso lo que llevas contiene comidas preservadas, senpai?

Homura miró al estuche pesado que estaba sujeto a la mochila de Misasagi-senpai.

—Esto es…

Justo cuando estaba a punto de responder, Misasagi-senpai repentinamente sonrió traviesamente.

—Un secreto de estado, supongo que le puedes llamar.

—Eh~, no puede ser~.

—Es algo importante. Te lo mostraré una vez que lleguemos al campamento de relevo.

—¿Lo prometes?

Los miembros del Club de Exploración finalmente terminaron de re-empaquetar el equipaje.

Los objetos finales que Touya y Misasagi-senpai tenían equipados eran armas.

Misasagi-senpai tenía equipado un carcaj de flechas y un arco compuesto plegable, el cual era incluso más pequeño que los usados en arquería, sobre su espalda.

Por otro lado, Touya adjunto por separado una espada larga y otra corta sobre su cintura.

—Oooh… Un juego… Es justo igual que en un juego…

Mientras los rodeaba para verlos por completo, Homura habló en admiración.

—Como pensé, un dragón o algo así va a aparecer, ¿cierto…?

Cuando Homura se inclinó y trató de levantar una de las pesadas vainas de espadas sin permiso, Touya golpeó su cabeza.

—¡Sí, claro! A lo mucho, un jabalí salvaje podría salir… ¿cierto?

Después de que dijera eso, la expresión de Touya repentinamente se volvió incierta, y él miró a Misasagi-senpai.

—Así es. Y, considerando la temporada justo ahora, un oso podría aparecer también.

—…

Touya se puso rígido mientras colocaba una mano en la empuñadura de una de sus espadas.

—Amm.

Homura levantó su mano ávidamente.

—También me gustaría equiparme con un arma genial, ¿saben…?

—¿Planeas llevar incluso más de lo que ya llevas? Definitivamente te cansarás, ¿sabes?

—Muy bien.

—Eh, espera, ¿senpai?

Una vez más, Misasagi-senpai dio su consentimiento rápidamente.

Ella regresó una vez más al arsenal y entonces regresó poco después.

—En ese caso, toma esto, un cuchillo plegable. Hablando apropiadamente, es una herramienta para uso interior, pero fue hecho para ser resistente, por lo que también puede ser usado como arma.

Misasagi-senpai le dio el cuchillo, el cual tenía su navaja plegada en su empuñadura, a Homura.

No podía ser comparado a las espadas de Touya, pero Homura aun así sintió suficiente retroalimentación al sostenerlo. Podría ser incluso más pesado que el cuchillo más grande en la cocina de la familia Hinooka.

Poniendo un poder inesperado en él, Homura tímidamente desplegó la navaja.

—Est… ¿Esto puede pelear con un oso?

—Imposible. Hinooka-san, si encuentras un animal peligroso, por favor abandona todo tu equipaje y huye.

—Ah, es tan poco genial…

—También me gustaría huir a máxima velocidad si me encontrara un oso, ¿sabes? —Touya añadió. —Pelear con un trozo de musculo como ese no es cosa de broma.

Misasagi-senpai asintió con un rostro serio.

—Por supuesto, la primera prioridad es no tratar de encontrarnos con esas creaturas. Pero los animales salvajes en Nutella no conocen humanos. Si nos encuentran, deberían correr por instinto, pero también hay casos en que se acercan por interés. Sólo ha pasado diez años desde que los humanos llegaron a Nutella. Todavía no hemos clarificado completamente qué clase de peligrosas creaturas viven aquí.

—…

Homura miró a Misasagi-senpai muy dócilmente.

—…Senpai… Así que puedes hablar en largas oraciones como esa… Y también sin tartamudear…

La cabeza de Homura fue vigorosamente golpeada desde un costado.

—¡Oye! ¡Esto concierne a tu vida, sabes! ¡Escucha al menos un poco seriamente!

—…Lo siento.

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