Capítulo 11

Finalmente, Homura y los demás salieron de la base de campamento en el viejo castillo.

—Mi primera misión… ¡mi primera expedición…!

Homura estaba entusiasmada mientras miraba al sol en los cielos y el anillo blanco circulando Nutella.

El viejo castillo, muy lejos de ellos ahora, era la única señal de que habitaran humanos en medio de la naturaleza que se extendía tanto como el ojo podía ver. Homura ni siquiera podía comenzar a suponer cuántos meses y años había pasado mientras pasaba por este valle desde lo alto de la colina. Ella repentinamente se sintió sola y dolorosamente renuente al pensar en ello.

Pero el clima del valle eran tan espléndido que sopló esos sentimientos tristes, y si no fuera por el equipaje obstructivo en su espalda, serían las condiciones climáticas ideas para alpinismo.

El Club de Exploración tenía a Touya como la vanguardia y Misasagi-senpai tomaba la retaguardia, y habían descendido la apenas visible y gentil pradera inclinada de la colina.

—¿Oh?

Homura pronto notó una anormalidad sobre su cuerpo el cuál no había sido claro dentro del castillo.

—¿Tan ligera?

Era un extraño sentimiento, como las articulaciones en sus rodillas que eran varias veces más duras y flexibles que antes, como si estuviera caminando sobre las nubes en un sueño.

—Senpai, ¿Nutella tiene una gravedad más débil que la Tierra o algo así?

—La gravedad planetaria a esta latitud es casi la misma que la de la Tierra.

—Entonces, esto es…

Homura saltó extra alto mientras caminaba como si estuviera rebotando sobre un sillón.

—Las habilidades físicas de Hinooka-san han mejorado.

—Guau, asombroso… mi cuerpo se siente como un globo.

Como prueba, comenzó a correr con varios pasos y saltó del suelo con toda su fuerza, superando más allá de su destino objetivo por varios metros y aterrizando justo al lado de Touya quien estaba caminando adelante.

—¡Woah…!

Si Touya no hubiera escuchado el grito de alegría de Homura y esquivado a un costado, habría sido una colisión de cuerpo completo.

—Oye, eso es peligroso, ¿sabes?

—¿¡Puedo tratar de correr un poco!?

—¡Oye!

Ignorando la advertencia de contenerse de Touya, Homura comenzó a correr a máxima velocidad y su corazón estaba emocionado por la sensación del paisaje alrededor poniéndose borroso mientras pasaba.

El fresco viento soplando a través del valle y el calor durante el día cayendo sobre la hierba se mezclaba y acariciaban sus mejillas. Cada vez que Homura daba horcajadas sobre la tierra, ella aceleró como un cohete multi-fase. El viento en contra pasando sobre su cara y haciendo revolotear su cabello por todo el lugar era fuerte que lastimaba.

Incluso la sensación de todo su peso pasando sobre sus pies como en una curva en arco era cómodo, y ella no pudo evitar reír mientras se maravillaba del cómo correr podría ser tan agradable.

Ella corrió por la pradera en un parpadeo y rápidamente llegó al borde del bosque.

—¡Woah, espera-!

Como un avión aterrizando sobre agua, ella repentinamente puso los frenos al patear la tierra con sus talones, y entonces un grito se aproximó a ella desde atrás.

—¡Oye, estás actuando tan espontáneamente otra vez!

Después de acercarse a ella por detrás, Touya llamativamente se hizo hacía adelante y temblorosamente cayó al suelo al lado de Homura.

—¿Estás bien, joven?

Homura miró desde arriba a la cara con muecas de Touya mientras se recostaba con su cuerpo extendido sobre la hierba.

—…Yo no soy el problema aquí. Estoy más preocupado sobre si tu cabeza está bien, repentinamente corriendo cuando no sabes la ruta.

—Eso fue asombroso. ¡No puedo creer que puedo moverme así! ¡Tengo que decirles a todos sobre esta sensación!

—Bueno, entiendo cómo te sientes.

Levantándose, Touya se sentó de piernas cruzadas sobre el suelo.

Misasagi-senpai pronto llegó, sonriendo sin señales de estar particularmente preocupada.

—No hay caminos distinguibles pasando este bosque. Correr es difícil incluso para veteranos investigadores, así que al menos mantén un ritmo fijo.

—¡Entendido!

—Al menos respondes bien.

—Touya-kun, tú también corriste hasta que tus zapatos se desgastaron en tu primera expedición, ¿recuerdas?

—¿He? ¿Tus zapatos? ¿Los adquiridos con los impuestos? ¿Los preciados zapatos cuya importancia está solo debajo de nuestras vidas y comida?

Dándole una mirada de soslayo a Homura mientras se burlaba de él, Touya rascó su cabeza.

—Senpai, no menciones eso…

 

Mientras observaba la corriente del río a su lado mientras caminaban, Homura y los demás llegaron al bosque.

A intervalos consistentes, cintas rojas visibles atados a los troncos de los arboles aparecieron mostrándoles el camino correcto.

Su camino estaba obstruido por arboles podridos y llenos de agujeros, un talud con rocas esparcidas donde el nivel del río se volvía bajo, y matorrales de bambú tan altos que sólo las puntas de los dedos de uno podrían alcanzarlos por encima, para Homura, quién tomaba siestas de forma innata, el alpinismo normalmente la había arrojar la toalla inmediatamente, pero ahora ella estaba siendo capaz de acabarlo como una caminata en el parque.

Incluso así, lo horripilante de las telarañas, que persistentemente se torcían alrededor de su cabello, y los hormigueros, los cuales eran tan altos que tenía que mirar hacia arriba para verlos, la dejaron estupefacta.

—Fiu… Esto verdaderamente es un bosque primaveral.

—¿Verdad? Aparentemente la Tierra así fue en la prehistoria.

Mientras llenaban sus mejillas con nueces y dulces de azúcar endurecida, Homura y Touya una vez más hablaron en miedo y admiración.

Dentro del oscuro bosque de coníferas, el canto de los pájaros podía ser escuchado al punto de ser molesto.

Misasagi-senpai también observó sus alrededores mientras ponía una cantimplora en su boca.

—Aparentemente, este lugar tampoco está intacto por completo.

—¿Quieres decir que hubo vestigios de explotación de árboles?

—Encontramos rastros de incendio de bosques cerca del arroyo de esta montaña, y parecen que han ocurrido periódicamente en un lugar diferente. Es demasiado antinatural para ser incendios naturales, por lo que pensamos que probablemente es debido a tala y quema de agricultura sucediendo en la zona. También encontramos cereales que han regresado a ser salvajes en las proximidades.

—Entonces, ¿personas vivieron aquí? ¿¡Nutelleanos!?

—¿Eh? Oye, oye, ¿te has olvidado de nuestra base de campamento?

—Ah.

Homura presionó sus mejillas dándose cuenta.

—Es cierto… Tampoco hay forma que ese decrepito castillo fuera hecho por nuestros senpais en el Club de Exploración… ¡Entonces, realmente hay Nutellanos…!

—Es cierto que hubo personas aquí que poseyeron civilización, —dijo Misasagi-senpai. —Pero sólo podemos suponer qué clase de personas fueron… Ruinas como la que usamos también puede encontrarse por todo el lugar.

—Asombroso, eso es tan romántico.

—Sí.

Misasagi-senpai sonrió felizmente.

—Es considerado un logro distinguido si puedes encontrar un cementerio en buenas condiciones del cual nadie haya reportado aún, ¿sabes?

—Ya veo… un cementerio o una tumba, ¿eh? Como las pirámides, Taj Mahal o Indiana Jones…

Mientras Homura murmuraba como si estuviera soñando, Touya la fulminó con la mirada peligrosamente.

—No la instigues innecesariamente, senpai. Inmediatamente se dejará llevar.

—Aspiración nunca es un desperdicio. Es la energía detrás de cada uno de nuestros pasos. Toma.

Mientras decía eso, Misasagi-senpai sacó algo de dulces de su papel envuelto y después lo presionó en la boca de Touya.

—Nrgh…

Touya rápidamente tuvo su cara roja.

—Yo también, aliméntame también.

—Claro, Hinooka-san, aquí tienes.

Mientras Homura la molestaba como un pájaro bebé, Misasagi-senpai le ofreció un caramelo mientras sonreía.

Touya permaneció con su cara roja mientras presionaba sus labios.

Mientras atravesaban el bosque mientras platicaban así, gruesas nubes comenzaron a oscurecer el cielo azul que se asomaba a través de las copas de los árboles.

Homura miró lamentablemente hacía arriba a mirar el Bagel cubierto por nubes.

Cuando finalmente salieron del bosque, entraron a una pequeña cresta. Era un lugar apropiado para mirar la zona alrededor, pero el viento soplando había congelado el clima de la tarde.

—Se ha puesto un poco frío…

Cuando Homura trató de cerrar los botones de su pecho que habían estado abiertos hasta ahora, se dio cuenta que eran botones falsos, y en su lugar una vez más cerró la cremallera escondida debajo del frente de su traje.

—¿Qué tan lejos hemos llegado?

—Miremos el mapa.

Misasagi-senpai rápidamente extendió el mapa y cambió su orientación de acuerdo a los puntos cardinales.

—Esta es la base de campamento de donde comenzamos… El río que hemos visto constantemente a nuestra derecha está en esta línea. Nuestro destino es la cumbre de esta cresta.

Homura miró desde arriba el mapa junto con Touya.

—¿Entiendes dónde estamos justo ahora? —Misasagi-senpai respondió.

Mientras recordaba su camino hasta ahora, Homura trazó la ruta sobre el mapa con su dedo.

—…Aquí…no, ¿aquí?

—¿Qué tal tú, Touya-kun?

Touya silenciosamente apuntó con su dedo. Su ubicación designada estaba bastante alejada de la de Homura.

—Muh.

—Touya-kun está en lo cierto.

—Eres como una niña perdida.

—…Hay una notificación de un niña perdida. Pero en la Tierra, claro está…

—Tienes una idea general de la distancia, Hinooka-san. Siempre elegimos rutas con tan poca diferencia en elevación como sea posible, así que puedes juzgar nuestra ubicación y distancia con las líneas de contorno del mapa si entiendes eso.

—…Entonces eso quiere decir que seguimos a la mitad, eh…

—Si consideras nuestro camino de regreso también, es una cuarta parte de nuestro viaje.

—Uwah, por favor detente.

Homura una vez más vigiló sus alrededores.

Y cuando pensó en cómo todavía tenían que cruzar muchas montañas que yacían más adelante, sintió fatiga por primera vez.

—Nos estamos moviendo a un buen ritmo. No hay necesidad de apresurarse.

Misasagi-senpai cuidadosamente dobló el mapa para que así no fuera soplado por el viento.

—Vamos a subir y bajar muchas pendientes a partir de este punto. También hay cuestas muy elevadas en nuestro camino. Hinooka-san, ¿hay algún problema con tu condición física? Podemos tomar un descanso, ¿sabes?

—¡Estoy perfectamente bien! …Eso es lo que quisiera decir, pero la verdad es que estoy un poco cansada.

Después de que Misasagi-senpai intercambiara una mirada con Touya, se movieron hacía un revestimiento de roca debajo de la sombra de la cresta donde el viento no podía llegar.

El Club de Exploración se sentó contra el revestimiento de roca y tomaron un respiro.

—Aunque realmente sería lo mejor si hubieran unas aguas termales esperándonos al final de toda esta caminata, —Homura refunfuñó.

Touya habló en acuerdo mientras estiraba sus rodillas.

—¡Sí, unas aguas termales serían realmente buenas! Pero supongo que eso es pedir demasiado… No hay ningunas por aquí, ¿cierto, senpai?

—Ninguna ha sido descubierta en las cercanías.

—Qué mala suerte, —los otros dos desalentadamente respondieron al mismo tiempo.

—Las aguas termales siempre son acompañadas por volcanes, por lo que conllevan el peligro de gas, y por su puesto erupciones volcánicas también. Por lo tanto, los lugares con aguas termales son inadecuados para las actividades y bases del Club de Exploración.

—Ya veo…

—No hay necesidad de estar tan decepcionados. Más adelante hay algo mejor que aguas termales esperándonos.

—¿Qué?

—¿Qué es?

—Esperen con ansias la sorpresa.

Homura comenzó a protestar gruñonamente, aunque Touya logró consolarla, y entonces comenzó a mover los contenidos de su equipaje en su propia mochila.

—Dije que yo lo cargaría, mono de montaña…

—Es porque el suelo aparentemente es malo más adelante.

—…Touya-kun, ¿también es tu primera vez llegando tan lejos?

—Sí, sólo he llegado hasta el bosque de antes. Sólo conozco el resto por el mapa. Por cierto, senpai… Descubriste los puntos cardinales sin mirar al compás antes. ¿Te es familiar la zona?

—Sí, lo descubriste inmediatamente.

Lo cierta que el terreno estaba cubierto con cuestas muy similares y el cielo nublado ahora hacía sombras más débiles y menos distinguibles, por lo que Homura no había sido capaz de diferenciarlos con sus ojos novatos. Además, cuando un punto de referencia abrumador como el Bagel que cortaba un camino blanco por el cielo desapareciera de la vista, la hacía sentir bastante ansiosa.

—Sí, así es. Esta es una ruta familiar por la que he pasado muchas veces mientras colocaba las bases de relevo. Miren, la marca en esa roca es algo que hice con pintura. Se ha desvanecido más ahora. Debería repintarla pronto…

Misasagi-senpai tenía una expresión nostálgica mientras miraba el camino a lo largo de la cuesta adelante.

Homura repentinamente miró a Touya, y él estaba viendo dolorosamente el rostro de senpai desde el costado junto a ella. Era como si Touya tristemente leyera algo en la mente de senpai de lo que Homura no sabía nada.

Notando la mirada de Homura, Touya frenéticamente miró hacía el paisaje y estiró su cabeza.

—Jaja… Cuando ya has estado tres años en el Club de Exploración, supongo que puedes saber la dirección en la que te encuentras incluso sin un compás.

—Yo también puedo hacerlo.

—Como no… espera, ¿realmente puedes?

Touya fue sorprendido. Homura levantó su mano con aire de suficiencia.

—¡Sí! Sabes, puedes saberlo basado en la estreches de los anillos anuales de los árboles-

—Ese método no funciona en lugares donde el lado norte está inclinado o fuertes vientos hacen que las ramas se inclinen a un costado, ¿sabes? Lo comprobé por mi cuenta.

Asintiendo a Touya, Misasagi-senpai a punto a sus ojos.

—Mis ojos parecen ser capaces de captar líneas geomagnéticas. Aunque sólo como aproximación.

—¿L-líneas magnéticas? —Homura repitió confundida.

—Líneas geomagnéticas… ¿cómo lucen?

—Es difícil de explicar en palabras, pero… es como una clase de patrón de Moiré que se superpone en mi visión, —Senpai dijo mientras se concentrada, y entonces sus ojos extrañamente coloridos claramente cambiaron incluso más.

—Ooh… ¿Puedes evitar perder tu camino incluso en una noche oscura?

—No, eso va más allá de mis habilidades. Pero puedo distinguir la dirección al menos.

—Eso es asombrosamente suficiente con sólo eso.

Aunque ella actuaba avergonzada mientras Homura y Touya abiertamente la admiraban, Misasagi-senpai todavía logró reprenderlos gentilmente.

—Es verdad que esto es un maravilloso don dado por Nutella. Pero no deben sobrestimar sus habilidades y confiar en ellas demasiado. Deben pensar bien y fuerte para determinar cuál es su verdadero poder.

—…

Los dos kouhais continuaron mirándola con incluso más fuerte admiración, causando que Misasagi-senpai se pusiera increíblemente roja y mirara a otro lado avergonzada.

 

Los tres caminaron por la cuesta.

Estaban caminando por un camino rocoso al cual Homura no estaba acostumbrada.

Cuando estaba teniendo algunos problemas para atravesar el camino, Misasagi-senpai le habló por detrás.

—Hinooka-san, por favor usa este mástil.

Senpai sacó un ligero y sin embargo solido bastón plegable. El extremo puntiagudo estaba hecho para que no se deslizara sobre una superficie de roca. Era una de las herramientas cuyo uso Homura no pudo entender antes.

—Un bastón…

—Es bastante conveniente. Me hace caminar más fácilmente. Ligeramente lo agarras con ambas manos como si estuvieras esquiando y…

—Amm, estoy bien, en serio. Parece que sería difícil mantener mi equilibrio mientras lo agarro.

—Oye, ¿Hinooka? Deberías escuchar apropiadamente a senpai y-

Interrumpiendo a Touya mientras trataba de reprender a Homura, Misasagi calmadamente continuó hablando.

—En ese caso, ¿qué tal si te pones unos guantes? Se encargará de la fricción mientras usas tus dos manos.

—Claro…

Homura renuentemente asintió.

Sinceramente, su principal razón para rehusarse al bastón era que tenía una torpe imagen de algo que usaban los ancianos para ella.

Los guantes que Misasagi-senpai sacó después eran ligeros, pero le encajaban cómodamente a Homura y perfectamente protegían sus manos cuando ella ligeramente los golpeó contra una roca. Las mangas de los dedos estaban hechos para resistir resbalarse.

Estos objetos eran demasiado toscos para el sentido de estética de Homura, pero su belleza funcional los ponía en un rango permisible para ella.

—Touya-kun, es hora de cambiar la posición de vanguardia.

—…Ah, lo siento. Inconscientemente me apresuré demasiado.

Touya vergonzosamente se disculpó, pero Misasagi-senpai negó con su cabeza.

—No, en absoluto. Tomaré una ruta en la que sea más fácil caminar como sea posible, así que asegúrate de seguirme mientras cuidadosamente vigilas mis pasos.

Regresaron a una procesión de fila india y comenzaron a caminar una vez más.

Su ritmo bajó un poco, pero el hecho de que estaban avanzando en posturas de espalda doblada no cambió.

La pendiente tortuosa gradualmente se hizo más pronunciada, forzando a Homura a casi arrastrarse en sus cuatro extremidades. Los guantes inesperadamente ayudaron mucho ahí.

—¿Qué es esto, alpinismo? Pero es más como arrastrarse que escalar, ¿cierto? ¿Entonces es arrastrarse en rocas? ¿Soy una arrastrada en rocas?

Aunque Homura bromeó así, ninguna respuesta provino de Touya.

Cuando Homura no pudo desahogarse a sí misma hablando, sus pensamientos se fueron por direcciones desagradables.

—…

Ella sentía como si su terrón de resistencia, el cual había pensado que no tenía fondo, se hubiera disminuido extremadamente y se enfriara.

En su mente, Homura había imaginado las Exploraciones como un grupo que galantemente conquistaba praderas mientras era acariciada por un gentil viento por debajo de la vista majestuosa de Nutella, y sin embargo, ¿qué era esto?

Lo que yacía delante de sus ojos eran rocas perfectamente ordinarias y tierra seca en todas direcciones.

Encima de ellos sólo estaba un simple cielo nublado, y además los alrededores estaban cubiertos por niebla, estimulando la opresiva y sofocante sensación que se apoderaba de Homura. Muy plano; era todo completamente plano.

Su cabello se enroscó por el aire húmedo. Hablando de ello, ella no se había visto en un espejo desde que se marcharon. Lo máximo que había hecho era haberse lavado la cara en el rio mientras caminaban.

Por encima, el cabello de Misasagi-senpai era hermosamente suave como el de una muñeca delicada como era usual, tanto que inmediatamente podría aparecer en comerciales de cosméticos justo como estaba.

Misasagi-senpai se volteó para mirarla.

—Saldremos a una cuesta plana justo adelante.

—¿En serio?

Sería una mentira decir que Homura no estaba irritada al cómo Misasagi-senpai regularmente volteaba para confirmar su ritmo.

Homura todavía no podía creer en sus palabras anteriores sobre que este era la ruta más sencilla. Sentía como si hubiera sido engañada simplemente porque senpai quería que se emocionara.

Simplemente porque ella quería ver la forma sin gracia de Homura como resultado…

—…No, no.

Como era de esperarse, los pensamientos de Homura no se habían hechos tan malos y desagradables, pero ella claramente podía saber que Misasagi-senpai estaba bajando su ritmo usual. Por alguna razón, Homura no podía honestamente aceptar el ver que ella hiciera eso.

Ellos finalmente pasaron la pendiente pronunciada.

El camino natural clavado en la cuesta se convirtió en un camino plano y nivelado.

La niebla se convirtió en un bulto definido y se alejó de Homura y los demás.

A la derecha había un muro de rocas que era al menos demasiado vertical para escalar.

Y a su izquierda había un acantilado. El fondo estaba muy lejos de la vista. El ancho del largo y estrecho del punto de apoyo donde estaban parados, en su mayoría, era igual a la estatura promedio de una persona. En algunos lugares, era sólo de unas cuantas docenas de centímetros. Lo bastante pequeño para cubrirlo al estirar un brazo.

Sin embargo, no era tan impresionante si lo comparabas con una pequeña y estrecha plataforma de una estación del metro.

Había un puente firme de madera construido a lo largo de lugares donde el camino estaba cortado aquí y allá.

Obviamente, fue construido por antiguos miembros del Club de Exploración. Homura no podía entender el esfuerzo y pasión que pasaron para traer los materiales necesarios aquí usando su propia fuerza.

Ellos cruzaron el puente sin probar alguna emoción.

Simplemente podían pasar algo como esto sin tener miedo.

—Si pasaron por el problema de hacer esto, debieron haber añadido barandales tam-

Repentinamente, su pie perdió la sensación de tocar la superficie y su cuerpo estaba en el aire.

Ella podía haber escuchado a Touya pronunciar sin decir nada: “Ah”.

—…

Ella no era capaz de dejar escapar un solo ruido.

En películas o series, esta sería una escena donde la persona gritaría mientras caía. Definitivamente.

Pero Homura no pudo dejar escapar ni un respiro de su rígido y congelado cuerpo.

Voy a morir.

Ese único miedo gobernaba su cuerpo entero.

 

Cuando recuperó el conocimiento, ella estaba recostada boca arriba.

Ella sólo podía sentir el débil latir de su corazón, como si estuviera en el fondo de una piscina.

—¡C-caída!

Ella no entendía dónde estaba.

Con su estrecha visión, sólo había el cielo nublado y ramas de pino que le cubrían la vista del cielo.

No había señales de Misasagi-senpai o Touya a la cercanía. Ella estaba sola.

—¡Una cuerda! ¡Sé cuidadosa de las rocas que caen! ¡La aseguraré!

Caliente. Su espalda estaba caliente.

Cuando ella pensó eso, ella se dio cuenta que era la sensación de una roca presionándose contra ella a través de su mochila.

Era ligeramente doloroso cuando se agitó.

Sus palmas, se arrastraban por ambos lados de su retaguardia, tocó una superficie tosca, pero los talones de sus pies no tocaron nada y parecía estar suspendida en medio del aire.

Hablando de ello, inmediatamente después de cruzar el puente, ella había pisado una manta de hierba, pero más allá de esa hierba había estado una pila de rocas inestables… y ella no tenía recuerdos después de eso.

—No te muevas, Hinooka-san.

Mientras permanecía yaciendo boca arriba, ella escuchó una voz por encima de su cara.

Era la voz de senpai. Ella sonaba como si estuviera en un lugar muy lejos.

Los sonidos se hacían cada vez más cerca, hasta que finalmente llegaron justo a su lado.

El rostro de senpai miró desde arriba a Homura, mirándola al revés desde su perspectiva.

—¿Puedes respirar? ¿Te duelen los pulmones?

—…

¿Qué debería de decir en respuesta? Incluso mientras pensaba eso, Homura sólo logró medio abrir su boca y asentir ligeramente.

Misasagi-senpai rápidamente confirmó el estado del cuerpo de Homura y entonces gentilmente la ayudó a sentarse.

Ella agarró los dedos de Homura con una mano y acarició su espalda con la otra mientras la sostenía a ella.

—Estás bien, —Misasagi-senpai le susurró en su oído.

—…Senpai…

Ella finalmente pudo hablar de nuevo.

Senpai no se alejó mientras continuaba sosteniendo a Homura.

—Amm… Estoy bien ahora.

—Estaré un poco más así hasta que me calme.

—Hah, claro.

Homura pudo escuchar el latir del corazón de senpai mientras sus pechos se presionaban entre sí. Sonaba tan claro para ella que Homura se preguntaba si estaba latiendo más rápido que el suyo.

Mientras era abrazada por un cuerpo cálido, Homura miró a sus alrededores por encima del hombro de senpai.

Estaban sobre una pequeña plataforma que sobresalía a mitad del acantilado. Varias rocas grandes y pequeñas estaban esparcidas. Más allá de eso una vez más estaba ese precipicio del acantilado aparentemente sin fondo.

Ella había caído cerca de seis o siete metros. El hecho de que ella había caído sobre su espalda había sido amortiguado por un matorral de extraños pinos que mientras caía parece haber reducido el daño a su cuerpo.

Ellas permanecieron así cerca de diez minutos.

 

Mientras eran jaladas por una cuerda desde la cima del acantilado, Homura fue ayudada por Misasagi-senpai desde atrás y logró regresar a su camino original. Escalar el revestimiento de roca con la cuerda había sido anti climáticamente simple.

—…

Touya la saludo con un rostro drenado de sangre.

—¿Puedes caminar?

—Sí. Mi espalda fue golpeada un poco, pero mis pies están completamente bien.

—Ya veo. Gracias a Dios.

Fue entonces que Homura inclinó su cabeza profundamente hacía ellos.

—Lo siento. No estaba prestando atención.

Touya palmeó su pecho en alivio.

—Estaba impactando cuando repentinamente desapareciste.

—No, realmente lo siento por eso.

Mientras Misasagi-senpai reconfirmaba la ubicación donde había caído Homura, Touya diligentemente limpió el polvo de la cuerda y la replegó.

Después, su grupo siguió viajando por la cuesta mientras intercambiaban palabras entre ellos.

—…¿Qué gritaste antes?

—Ah, dije “caída”. Fue con el fin de informar a senpai de que habías caído. Bueno, aunque senpai parecía ya haberlo notado.

—Heh, “Caída”, ¿eh? No parece que haya alguna oportunidad de que lo diga por mi cuenta.

—…No, no hay forma de saber eso. Además, lo usamos para avisar de rocas cayendo también.

Mientras caminaban por un tiempo mientras intercambiaban pequeños pedazos de conversación, el camino se convirtió en un gentil descenso y se alejaron del precipitoso terreno.

Repentinamente, el recuerdo del camino precipitoso hasta ahora vívidamente aumento en la mente de Homura.

—…Kuh…

Un escalofrío se reafirmó a través de su cuerpo y sus rodillas sintieron como si la fuerza se les hubiera drenado.

Si no hubiera habido coincidentemente una plataforma en ese entonces. Si las ramas rotas no hubieran reducido su caída y habría golpeado la superficie de roca sobre su cabeza. Si ella hubiera sido herida y abandonada en esa plataforma. Completamente sola, sobre este planeta inhabitado.

Pero ella discretamente abrazó su cuerpo acobardado.

Pero al mismo tiempo, Homura sólo recordó la calidez de Misasagi-senpai, quien estaba conduciéndoles el camino en frente en este momento.

Ella no estaba sola.

 

Para el momento que las nubes se habían aclarado y un intervalo de clima templado parecía asomarse sobre ellos, el cielo se había vuelto de un azul profundo y pronto se puso completamente oscuro.

La puesta de sol roja tiñó las ligeras nubes, y el espectáculo reflejado por el lago debajo era tan majestuoso como para ponerlo en palabras.

También había algo anormal sobre el muro en el cielo que había aparecido una vez más.

—El Bagel ha sido comido…

En el otro lado del horizonte de la puesta del sol, una cierta sección del Bagel había sido completamente cortada.

—Eso paso cuando el Bagel entra en la sombra de Nutella. Puedes verlo de nuevo en la noche.

—Qué misterioso.

Las estrellas estaban parpadeando.

Entre ellas, las que brillaban más y se hacían notar más eran los satélites de Nutella.

—Hinooka-san, estás también cansada, ¿cierto?

—Sí, la verdad es que mis pies estaban completamente cansados… ¿Ya casi llegamos a la base de relevo?

—No está tan lejos ahora, pero llegaremos a la base mañana. Esta noche, acamparemos afuera. Hay un buen lugar para acampar cerca.

—Tengo mucha hambre, —Touya gruñó.

Misasagi-senpai dejó escapar una risita y levantó el arco sobre su espalda por un poco.

—Iba a cocinar un ave o un conejo como cena para esta noche si podía capturar alguno, pero están algo lejos de aquí… Por favor haz uso de la comida preservada y sopa por esta noche.

—¡Eso es más que suficiente! Ah, así que has encontrado animales salvajes. ¿¡Algo como un ciervo por ejemplo!?

—Bueno, son similares a ciervos, pero son una especie endémica para Nutella, —Misasagi-senpai explicó. —Son bastante sabrosos.

—Así que los has comido antes.

—Senpai, basta de la charla de comida. Me está haciendo incluso más hambriento.

—Pero lo que es inclusive más delicioso son los que parecen ratones de tierra…

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