Capítulo 13

Después, ellos abordaron el tren local de Enoshima, y se dirigieron a la Estación Fujisawa a través de la línea de rieles principal.

Homura permaneció en silencio, y malhumorada en el tren de camino a casa.

Ella siguió jugando toscamente con el cubo de Rubik blanco en sus manos, su ánimo fracasó en mejorar.

Además, ella completamente ignoró todo lo que Touya dijo, quizá en una indicación de qué tanto le importaba el comentario que él dijo hace poco.

Sin inmutarse, Touya de mala gana cambió sus planes de ir a casa inmediatamente, y en su lugar pasó a la calle de tiendas en frente de la estación.

—Hay mucha gente por todos lados.

El cielo se había aclarado completamente a este punto, y el viento refrescante después de la lluvia sopló por el tráfico en frente de la estación. Aun así, Homura seguía fulminando con la mirada a Touya con ojos entrecerrados, creando una atmósfera sombría que le pesaba a él.

—Hmm.

Mientras estaban en un paso peatonal en frente de la estación, Homura apuntó a una repostería occidental que acababa de entrar a la vista. También funcionaba como un café adentro. Ya está decidido que voy a pagar, ¿eh? Con un suspiro mental, Touya obedientemente hizo como quiso Homura.

 

Justo cuando estaban a punto de dirigirse a la tienda.

Homura chocó con una mujer que acababa de salir del hotel cerca de la estación.

—¡Wah!

—Ah, lo siento.

La mujer alta ágilmente esquivó el choque, e inclinó la cabeza en disculpa. Homura frenéticamente se disculpó también.

—No, soy yo quien debería disculparse…Espera, ¿Mori-chan?

—…Gyah…kuh…

En el instante que Homura dijo su nombre, la mujer se puso rígida y dejó escapar un chillido sofocado.

—¿P-por qué? —Ella miró a Touya y a Homura en turnos.

Ella estaba vistiendo una blusa de encaje blanco y una falda con plisado hasta las rodillas (¿¡Eh!?). El traje estaba acentuado por un cinturón de malla que holgadamente adornaba su delgada cintura.

Con un traje locamente fuera de lugar, ella no lucía como la maestra que conocían en absoluto, sino…

—Eres Mori-chan, ¿cierto? —repitió Homura.

—Fujimori-sensei, ¿qué estás haciendo en un lugar como este? —preguntó Touya arrinconándola más.

—…N-no lo- ¡Se equivocan de persona!

Desesperadamente sacudiendo su cabeza, y negando sus palabras, Fujimori, no, la joven mujer que de casualidad estaba pasando al frenéticamente escondiendo su cabeza, y se alejó caminando rápidamente. Homura y Touya la observaron irse con expresiones asombradas.

—…¿se equivocan? ¿Mori-chan cree que realmente logró engañarnos con eso? ¿Crees que ella estuvo aquí para verse con alguien?

—No vi nada. No vi a nadie en una situación que sólo gritaba “¿¡Qué he hecho!? ¡Este es el error de toda una vida!” o algo así.

—¿Hmm? Eso es inesperadamente amable de tu parte, Touya-kun.

Homura bromeando actuaba impresionada por la elección de Touya de fingir ignorancia.

—Sí. No tengo idea si ella era Fuji-o como se llame-sensei, pero esta es la primera vez desde un rato que la he visto vistiendo algo más que jeans fuera de la escuela. Y ella incluso estaba llevando una bolsa de mano. Realmente le queda. Ella no tenía que huir así.

Bueno, esta era Fujimori-sensei de la que estaban hablando, ella salió de un hotel normal de la ciudad, que no tenía absolutamente nada sospechoso. Ellos trataron de mirar en el lobby del hotel a través de la puerta de vidrio del frente, pero no vieron ningún rostro familiar adentro.

 

Dejando ese inesperado encuentro a un lado por la exigencia de Homura, los dos pasaron la puerta de la cafetería occidental.

La atención de Homura fue atrapada por el timbre de latón que sonó a su entrada. Touya estaba aliviado de que ella parecía haber olvidado su furia de hace poco con él después de encontrarse con Fujimori.

Mientras eran dirigidos a sus asientos designados por el empleado de la tienda, la mirada de Homura de casualidad pudo ver una cierta mesa vacía.

Un conjunto de té de porcelana blanco yacía en la mesa. Pedazos de lindo papel decorativo con patrones de flechas de plumas y orquídeas estaban esparcidas a su alrededor con varios origamis.

Al lado de la mesa estaba una silla de ruedas eléctrica yaciendo doblada al lado. Era la clase de silla de ruedas robótica que recientemente había ganado popularidad, construido para que el viajero pudiera libremente bajarse y subirse a la silla por su cuenta, y automáticamente podía ponerse en una maleta después de ser usado. Y en cuanto al origami…

¿Una…rana?

Una rana de origami todavía sin acabar sobre la mesa lucía como renacuajo al borde de la adultez con sus piernas ocultas saliendo de la espalda.

Mientras esperaban por su orden de pastel, Homura inmediatamente descubrió quien hizo el orginami.

Ella escuchó una voz familiar de la dirección del baño, y de casualidad pudo encontrarse con los ojos de esa persona en ese momento. Eran brillosos y destellantes ojos verdes.

—¿Homura-san? ¿Y Takumi-san también? ¡Qué coincidencia encontrarlos aquí!

La que los llamó alegremente no era otra que Ameno. Ella les sonrió a los dos mientras ayudaba a una anciana a caminar. La anciana sosteniendo la mano de Ameno volteó a preguntarle algo.

—¿Son conocidos tuyos, Ameno-chan?

—¡Sí!

Después de que Homura y Touya pasaran a sentarse con ellos por la invitación de la anciana, Ameno los presentó.

—Dejenme presentarla. Ella es Akado Tsuwako-san.

—¿Akado-san? Entonces…

Homura reaccionó a ese apellido, el cual estaba todavía fresco en su memoria.

—Sí. Ella es la abuela de Akado Fukiko-san del laboratorio de investigación del instituto Honba.

La anciana era la abuela de Akado-san, la asistente trabajando en el laboratorio de investigación con Toneri. La mujer calmadamente miró a Homura y a Touya mientras los saludaba.

—Mucho gusto, Touya-san, Homura-san. Así que son los compañeros en el Club de Exploración de Ameno-chan.

—Sí, —los dos afirmaron asintiendo. Ahora que miraban de cerca, podían ver que sus rasgos se parecían a Akado-san.

Ella también tenía mirada afilada a pesar de su comportamiento elegante.

Sin embargo, sus rodillas y espalda parecían estar debilitándose por la edad, así que aparentemente tenía problemas para moverse por su cuenta.

—Y Takumi-san es mi compañero de clases también.

—Oh, vaya, ¿en serio?

Con una sonrisa amplia en su rostro, Ameno orgullosamente contó los detalles de su vida escolar a la anciana, haciéndola lucir como una nieta amorosa a pesar de que sus apariencias no encajaban.

—Fukiko-san nos ayudó recientemente, —dijo Touya mientras la saludaba.

—¿En serio? Fukiko ha estado muy animada desde que se transfirió a su lugar de trabajo actual. Pero, siendo muy gracioso, los días que estoy siendo apoyada por la misma Ameno-chan más que con Fukiko-chan están aumentando.

—Ah, tienes razón. —Homura asintió comprendiéndolo, recordando los gestos de ayuda de hace poco de Ameno. —Tu forma de cuidar es casi pintoresca, Ame-chan. Luciste muy natural en eso.

—Sí. Los chicos en nuestra clase estarían sorprendidos si te vieran, lo garantizo.

Ameno movió sus manos frenéticamente.

—Para nada. En realidad, yo soy la que siempre está aprendiendo cosas de Tsuwako-san.

Aunque trataba de ser humilde, ella claramente estaba avergonzada mientras cubría su rostro por el elogio repentino.

Justo el otro día, Homura y Touya habían vislumbrado el modelo de Robot Cuidador en la sala del Instituto Honba.

Aparentemente, la Sra. Akado era una de las personas que se habían puesto de voluntarias en respuesta al reclutamiento de sujetos de prueba de la contratación interna en laboratorios entre las familias de empleados, para el bien de conducir pruebas de estudio inicial en la aplicación de robots cuidadores.

Con el fin de obtener la información de robots cuidadores en producción en masa, los sujetos de prueba fueron invitados a la habitación modelo, y recibieron atenciones de los robots como una prueba inicial. Ameno había aprendido cómo tocar físicamente, y apoyar movimientos humanos apropiadamente como una de los robots cuidadores ahí.

Fue una experiencia valiosa para Ameno, para seguro ayudarla en sus actividades en el Club de Exploración también.

—Eso no es todo. Tsuwako-san solía trabajar para el instituto Honba también, ¿cierto?

La Sra. Akado asintió.

—Aunque, decir que “trabajaba para el laboratorio” podría ser una exageración. Fui más una empleada ahí como una contratista exterior. Fue hace mucho tiempo.

—¿En Instituto Honba? ¿Qué clase de trabajo hizo? —preguntó Touya con su gran interés.

—Tracé planos. Mi descripción del trabajo fue redacción de maquinaria, aunque no podrían ser capaces de imaginar la clase de trabajo que se involucra en el término nada más. Usaba herramientas como delineante y Regla T para diseñar bocetos, —explicó la Sra. Akado mientras imitaba los gestos de hacer pasar una pluma directamente por una mesa inclinada con una mano. —Aunque justo antes de retirarme, comenzamos a usar software CAD.

—¿¡Entonces hizo diseños de motocicletas!? —exclamó Homura.

—No, nada tan extravagante. Pero sí diseñé varios componentes de motocicletas individuales.

Mientras discutían varios temas con la Sra. Akado, incluyendo cómo Akado le enseñó a su nieta Akado Fukiko, lograron escuchar anécdotas de su pasado.

Originalmente iniciando como una trabajadora de oficina en una fábrica de máquinas, ella comenzó a aprender diseño en la recomendación de las personas alrededor de ella, y pronto llegaron a evaluar altamente su trabajo rápido y metodológico, aparentemente conduciéndola a moverse por varias fábricas.

Eventualmente, ella se estableció en el Instituto Honba, y trabajó ahí a tiempo completo con descansos por maternidad dejándola hasta los treintas. El nombre del fundador del Instituto Honba también se mencionó ahí, y fue que ella recordó su pasado.

—Estoy en gran deuda con Honba-san, especialmente ya que gracias a que trabajé en el instituto es que conocí a mi esposo. El trabajo ahí era siempre agitado debido a la falta de personal, pero logró trabajar duro ahí hasta que di a luz a mi segundo hijo.

Repentinamente, la Sra. Akado miró a su lado con una expresión bromista.

—Pero nunca pensé que terminaría siendo ayudada por la hija de Honba-san también.

Dándose cuenta que la Sra. Akado se estaba refiriendo a ella, los ojos de Ameno brillaron felizmente. Su sonrisa orgullosa estaba irradiando bajo la luz del sol por la tarde.

—Ejeje. La verdad es, que cuando fueron a visitar el laboratorio la semana pasada, fui a visitar a Tsuwako-san al hospital después de su operación con Chiayu-san. Lo siento, no estuve ahí para guiarlos.

—Je, ¿en serio? ¡¡En ese caso, felicidades en salir del hospital!! —dijo Homura.

—No fue una gran operación, saben. No me habría molestado si le dabas prioridad a tus amigos, Ameno-chan.

—¡No podía hacer eso! ¡¡Tsuwako-san es mi preciada abuela después de todo!

—Qué dulce de tu parte, Ame-chan. Hiciste la decisión correcta, —estuvo de acuerdo Homura.

—Sí. Fukiko-san hizo un gran trabajo mostrándonos el laboratorio, así que no fue un problema. Por cierto, ¿cómo está su salud después de la operación, Tsuwako-san?

—La operación estuvo bien. Me siento un poco mejor ahora. Ameno-chan ciertamente tiene amigos educados.

Touya miró a su silla de ruedas con una mirada ligeramente preocupada, y quizá percibiendo su preocupación, la Sra. Akado lo felicitó por su amabilidad antes de regresar al tema.

—Ya que pasé por una operación y todo, tengo que evitar mover el cuerpo tanto como sea posible por el momento. Y ya que Ameno-chan hizo todo para pasar tiempo conmigo, estoy haciendo que me ayude.

—Pídeme ayuda cuando sea. No tengo intención de quedarme atrás de esos modelos en producción en masa~

Ameno apretó sus puños con resolución.

—Por cierto, ¿Mori-chan estuvo con ustedes hoy?

Ameno asintió a la pregunta de Homura.

—Sí. Ella vino con nosotros en carro. Ella debería haber regresado ya, pero ella parece estar tardando.

—Si los dos están teniendo una conversación animada, entonces eso es maravilloso.

—Haah.

La Sra. Akado tenía una expresión satisfecha mientras Ameno respondía en un tono algo dudoso.

Las palabras de la Sra. Akado solidificaron la confianza en la suposición que Homura había formado antes.

—¿Podría ser que Fujimori-sensei…fue a una entrevista de matrimonio hoy?

—¿¡Cómo sabes eso!? ¡Y después de que Chiayu-san prohibiera estrictamente cualquier filtración de información!

Los ojos de Ameno se abrieron ampliamente por la impresión.

—¿Entrevista de matrimonio? ¿Fujimori-sensei?

La sorpresa de Touya era igual a la de Ameno.

—Yo soy la que está sorprendida aquí…D-Después de todo, Mori-chan está…

Antes de que Homura podía decir algo más, las siguientes palabras de Ameno vinieron volando de un ángulo inesperado.

—Diría que tú y Takumi-san son los que realmente sorprenden, yendo a una enamorada cita juntos. ¿Fueron a Enoshima?

Touya se ahogó con el té que sorbió. Sin prestarle atención, Ameno continuó con una expresión ansiosa.

—Si sólo Chiayu-san pudiera aprender de su asertividad, entonces no preocuparía tanto a Tsuwako-san.

Mientras, el rostro de Homura se volvió letalmente serio, y su mano destelló en frente de ella mientras negaba con ésta que sus movimientos no podían ser visto con el ojo.

—No, no, no, es un malentendido, —Homura rápidamente respondió. —Ya he decidido que mi corazón le pertenece a Kujou-san.

Ameno asintió un poco inciertamente, y Homura orgullosamente puso un dedo en su barbilla mientras explicaba.

—Hoy sólo pasé a darle una charla animada al preocupado chico Touya-kun. Después de todo, Nutella es un ambiente que fácilmente te hace enloquecer, así que- guhoh!

Liberando ese extraño gorgoteo, el rostro de Homura se plantó en la mesa.

Clavando su codo en el costado de Homura, quien estaba diciendo lo que ella quería, Touya desesperadamente trató de cambiar el tema.

—P-por cierto, ¿qué hay con esos origamis?

—Ah, Tsuwako-san y yo los hicimos mientras esperamos a Chiayu-san.

Con una mirada de cerca, había de hecho varias clases de origamis en la mesa.

Había una rana, un venado, rinocerontes, un león y un panda hecho de papel que era blanco de un costado y negro del otro.

—Es sólo un pasatiempo que tengo como una forma de evitarme volverme senil, —explicó la Sra. Akado.

—Tsuwako-san fue la que me enseñó a cómo hacer origami, —añadió Ameno.

—Heh, —remarcó Touya en admiración.

Cada origami estaba tan elaboradamente doblado que fácilmente podían ser llamados una obra de arte, claramente desviándose de un mero pasatiempo para prevenir la senilidad.

—El Jefe Toneri también estuvo bastante obsesionado con ello por un tiempo, ¿saben? —dijo Ameno. —Él murmuraba cosas como “Esto podría servir como un avance para el renormalizado de la teoría cosmológica.

—Sky-kun muestra interés en casi todo, —remarcó la Sra. Akado.

—Pero él no estuvo en ello tanto tiempo al final.

—Oh, cielos. Ah, sí, antes de que lo olvide.

La Sra. Akado sacó un pequeño pero grueso sobre de su bolsa.

Ella entonces le dio forma a un pequeño pedazo de origami que cabía perfectamente en su palma.

—Ameno-chan, finalmente serás capaz de viajar y explorar Nutella como siempre has querido, ¿cierto? Quiero darte esto como un amuleto protector. Si quieres…y si no te estorba, por favor llévalo contigo.

—…!

Ameno abrió ampliamente sus ojos por el origami verde claro que la Sra. Akado casualmente le dio.

Era una rana origami, como la clase que Ameno frecuentemente hace en su tiempo libre en el edificio del club. Tenía una linda forma que incluso podía aumentar sus mejillas.

Sin embargo, difería ligeramente de los que Ameno hacía, y tenía una pequeña rana bebe encima de la espalda de la madre rana.

—Guau, es tan lindo~ —exclamó Homura inocentemente al verlo. —Qué genial, Ame-chan. Has obtenido un amuleto protector maravilloso.

Después de recibir el origami, Ameno lo miró intensamente.

—E-esto es asombroso…¿Cómo lo…?

—…¿Ah? …¿Eh? Espere, ¿está…doblado con un sólo pedazo de papel?

Touya también notó el secreto de la rana. Él llevó su rostro cerca del origami encima de la palma de Ameno para mirar mejor.

—Bueno, ¿quién sabe? Siempre he sido buena usando mis ojos para finas y delicadas cosas, por lo que si estuviera un poco más sana, me gustaría colocar otra encima.

La Sra. Akado sonrió con un poco de orgullo.

Ameno le hizo una reverencia.

—Muchas gracias. Pensaré en esto como Tsuwako-san, y lo llevaré a Nutella conmigo.

Era sólo un pedazo de papel doblado, pero Ameno apreciadamente lo envolvió dentro de sus palmas, completamente conmovida.

—Hablando de ranas, Chiayu-san parece que finalmente regresó. Me preguntó cómo le saldrían las cosas.

En la dirección que la Sra. Akado estaba mirando, estaba Fujimori, de pie tímidamente en la entrada de la cafetería.

Ella notó la mesa en la que estaban sentados, pero parecía dudar en acercarse. Su rostro estaba desanimado, desperdiciando el maquillaje que ella tuvo que ponerse. ¿En dónde y qué tanto tiempo desperdicio después de que Homura y Touya la vieran?

Hmm, es un verdadero desperdicio, pero…

Después de comer el último pedazo de tarta de fresa, Homura aplaudió sus manos.

—De acuerdo, Touya-kun. Pretendamos que no escuchamos nada sobre entrevistas de matrimonio.

—¿No ya es demasiado obvio que sabemos después de vernos con Tsuwako-san y Ameno?

—¡No, no, no escuchamos nada! Si nos paramos y nos vamos ahora, Mori-chan podría pagar la cuenta por esta orden de pastel, ¿sabes?

—Eso es extorsión.

Dándose cuenta del plan de Homura, Ameno se inclinó hacia adelante.

—En ese caso, ¿qué tal si pretendemos que me comí sus raciones? —sugirió Ameno.

—Eso es presionar demasiado, —dijo Touya con una sonrisa irónica.

Naturalmente, Homura estaba interesada en los resultados de la entrevista de matrimonio de Fujimori-sensei, pero incluso ella se sintió dudosa de indagar demasiado en la privacidad de su maestra.

Además, Homura podía simplemente preguntarle la próxima vez que se vieran.

 

Después de finalmente resignarse, Fujimori entró a la tienda, y Homura y Touya se pararon para saludarla.

—Gracias por la comida, sensei.

—Estuvo delicioso, sensei.

—S-sí…eh, ¿qué es esto? ¿Una cuenta por un pastel y un té negro?

Fujimori tenía una expresión atónita mientras le entregaban la cuenta ellos dos.

Ella inmediatamente percibió el intento de sus dos descarados estudiantes. Ella fulminó con la mirada agriamente a Homura.

—Ya han terminado su tarea de verano, ¿verdad? …Especialmente tú, Hinooka…

—*Tragar saliva*.

—Voy a recordar esto si no la entregas en la fecha límite incluso por un segundo…

Homura se encogió al ser amenazada por Fujimori, cuya atmósfera era completamente diferente de la usual.

—D-daré mi mejor esfuerzo…

—Como pensé, no has siquiera empezado. ¡Apresúrate y ve a casa!

—Entendido~ —Y con eso, Homura y Touya obedientemente se marcharon.

 

Un poco después, finalmente era hora de que Homura y Touya se marcharan después de bajar del tren, mientras la gruesa sombra del verano envolvía la plataforma del tren.

Touya y Homura tomaban diferentes caminos a casa a partir de ahí. Homura iría derecho por la puerta de entrada, y caminaría a casa, mientras que Touya cambiaría de líneas de trenes para dirigirse a la siguiente estación.

Homura casualmente mató tiempo mientras se quedaba con Touya mientras él esperaba el siguiente tren.

Mientras ella miraba el cielo de la tarde que estaba comenzando a ponerse naranja, Homura recordó un cierto asunto que había estado molestándola por un rato, y le preguntó a Touya al respecto.

—¿”Sandu…leak”? ¿Qué lenguaje es ese? ¿Cómo se deletrea? —preguntó Touya en petición de más detalles.

—No lo sé.

—…Como pensé. Como es costumbre, ni siquiera te molestas en investigar las cosas por tu cuenta, Hinooka.

—Jajaja, el clima está realmente despejado ahora. —Homura forzó una risa mientras volteaba a ver uno de los puestos en la estación. —¿Es una tienda de pan o algo así? ¿O tal vez una vieja tienda que se especializa en sándwiches de pastriami que han estado desde el Periodo Edo?

—…¿Realmente escuchaste a Toneri-san decir esa palabra?

—Él realmente me preguntó. “¿Tienes algún recuerdo de esta palabra?”.

Touya sacó su celular, y realizó una búsqueda web con el deletreo que casi parecía el más probable. Él inmediatamente encontró una respuesta probable.

—Sanduleak…es probablemente el nombre de una persona. Es un nombre familiar rumano…Se deletrea “Sanduleak” en inglés. No sé más que eso.

—Pero hay una cierta frase que resalta con abrumadora frecuencia en búsquedas web. “Sanduleak-69° 202a.

—…¿Sesenta y nueve, doscientos dos?

Touya le mostró su celular a Homura. La pantalla mostraba varias imagines cortadas casi idénticas.

—¿Imágenes de alguna galaxia? No, espera, ¿esto es una nebulosa?

—Sí. Para ser precisos, es una nebulosa de emisión, las ruinas de una estrella. Los restos de una supernova.

—¿Las ruinas de una estrella? Ah, eso. Una sepultura de una estrella, como lo que estaba escrito en los libros de texto.

—No eso. Aunque ambas tienen que ver con supernovas.

Touya asintió mientras leía las entradas que revisaba.

—Esta es una constelación del Dorado. Fue una supernova en el siglo pasado… Fue varios años antes de que naciéramos.

—Hmm. En ese caso, parece tener aún menos relación.

La estrella llamada Sanduleak era originalmente, una gigante azul a 168,000 años luz del sistema solar, con veinte veces la masa y cientos de veces más de luminosidad que el sol. O eso leyó Touya en la base de datos en línea.

—”Una estrella de neutrones debería haber nacido en el centro de la supernova, pero todavía tiene que ser descubierto por observación visual…” hee, me preguntó a donde fue.

Homura sin entusiasmo escuchó la explicación de Touya.

Ella miró de cerca las imágenes en cuestión en su teléfono después de que Touya se las reenviara.

—Heeh…pero, cuando lo miras de cerca, parece como un anillo.

Esta vez Touya fue quien miró el celular de Homura.

—Ahora que lo mencionas, tienes razón. Un anillo, ¿eh?

Touya llevó su rostro cerca del celular mientras anudada su frente pensando, y Homura involuntariamente se sonrojó por la cercanía de él hacía ella.

Pronto después, el tren de Touya llegó, y Homura se despidió de él después de que apresuradamente lo hiciera prometer que la ayudaría con su tarea.

Y así, lo poco de lo último de las vacaciones de verano de Homura pasó en un santiamén.

FIN

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