Capítulo 16

—El resultado del análisis de las piezas de pelaje de perro de las montañas que tomaste volvió. Parece ser de una especie que tiene un fuerte parecido al extinto lobo Hokkaido.

El día de su siguiente misión.

Después de que los miembros del club hubieran acabado sus preparaciones, y se hubieran reunido en el Cuarto de Transportación, Fujimori les explicó los resultados del laboratorio.

—Sin embargo, de acuerdo a un reporte del grupo de la Preparatoria Hiyoshizaka quien examinó las huellas en la zona, esta raza parece ser más grande en tamaño que el lobo Hokkaido. Nuestra conjetura dice que su longitud total de cabeza y torso es de 1.8 metros; su peso corporal es de ciento veinte kilogramos. Su estructura rivaliza la de un tigre de Sumatra. Definidamente son más grande que cualquier lobo encontrado en la Tierra. Es una forma común de adaptación evolutiva en Nutella.

La presidenta del club Misasagi escuchó la información con seriedad.

—El hecho de que se mueven en manadas en lugar de actuar independientemente es especialmente peligroso. Si terminan siendo la presa, no hay forma que ninguno de ustedes pueda huir. Serán forzados a confrontarlos en ese caso.

Touya puso sus manos sobre los mangos de sus nuevas espadas que obtuvo para reemplazar a las viejas. Ambas espadas habían sido templadas para que pudieran encajar en el estilo de Touya de usuario a doble espada, y estaban balanceadas apropiadamente para corresponder su fuerza muscular adicional en Nutella.

Comparado con eso, la herramienta de autoprotección de Homura era sólo spray de gas lacrimógeno, pero para ella, era mucho más tranquilizador que tener un cuchillo que ella no sabía cómo usar.

Homura se sentía ansiosa y lista para irse mientras miraba la muestra de lo que Fujimori le había entregado.

Pero entonces, Fujimori le habló cortantemente a ella.

—Ahora bien, Hinooka. No tienes que participar esta vez.

—¿Eh?

—Puedes saltarte la expedición y quedarte en espera aquí en el edificio del club.

Homura no podía ocultar su sorpresa, sintiendo como si la alfombra hubiera sido jalada debajo de ella.

—Esta misión involucra viajar a través de territorio desconocido. La meta es llenar alguno de los espacios vacíos en este mapa.

Fujimori desenrolló un mapa hecho a mano para que lo vieran.

Después de que Fujimori intercambiara una mirada con Ameno, quien estaba al lado suyo, un mapa de la zona alrededor del campamento base fue mostrado sobre la pantalla de la pared del Cuarto de Transportación.

En la zona norte del mapa, había un espacio gris en forma de cuña. Zonas que ya habían sido investigadas estaban mostradas con un matiz blanco más brillante.

Imágenes borrosas tomadas de satélites y tipografías tridimensionales que eran virtualmente generadas con base en los alrededores sobreponiéndose entre sí estaban medio transparentes en la zona gris.

—Esta zona que está entre los rangos de estas dos montañas no ha sido explorada por nadie aún. Está cubierta de niebla todo el año, y nunca hemos logrado obtener una imagen no obstruida del lugar con los satélites debido a su horario de vista limitado que nunca encaja al momento justo, desafortunadamente. Pero definitivamente hay un río ahí, y lo más probable es que haya un lago o una cascada también.

—¿No es un poco similar al valle donde está nuestro campamento base…?

Cuando Homura murmuró eso, Fujimori sonrió.

—Así es. Los lugares donde hemos encontrado ruinas previamente tienen todas las mismas similitudes entre ellas. Se desconoce si la tierra es arable o no, pero un río es necesario para transportar las piedras para construir un castillo. Bueno, en otras palabras, no perderemos nada incluso si elevamos nuestras esperanzas un poco.

Fujimori enrolló el mapa y lo colocó contra su hombro como una espada de bambú.

—Viajar por un territorio desconocido es lo más básico de lo básico para un investigador. Hay mucho que puedes aprender en esta misión, pero la dificultad también es muy grande en respuesta. Bastante así que—

—Así que… ¿está diciendo que sería un obstáculo para el equipo?

Fujimori volteó para mirar a Homura directamente.

—No importa quienes sean, nadie nunca se ha vuelto un obstáculo en Nutella. Siempre estamos faltos de equipo. Pero si incluso una persona carece de cuidado, incrementa el peligro hacía el grupo entero; ese siempre es el caso. Esta también es la primera experiencia de Touya viajando por un territorio que no está en el mapa.

Fujimori le dirigió la misma mirada a Touya.

—Lo que quiero confirmar con ustedes dos es si tienen o no la resolución para enfrentar lobos voraces en una situación donde serán arrojados a sus límites físicos y mentales.

—Bueno…

Incapaz de contestar inmediatamente, Homura le dio una mirada de reojo a Touya.

Aunque había nerviosismo en su expresión, no había vacilación o duda. Era una clara expresión que desbordaba un fuerte espíritu de pelea, listo para enfrentar cualquier desafío. De alguna manera, ver eso irritaba a Homura.

—¿Ameno-san, todavía es, incapaz de, participar, en las, expediciones?

Cuando senpai preguntó eso, Ameno inclinó la cabeza en tono de disculpa.

—Así es… Lo siento, presidenta, chicos. La verdad es que los resultados del examen de prueba que se me hizo el otro día no fueron buenos. Incluso si puedo soportar el proceso de transportación, en el peor de los casos, podría repentinamente dejar de funcionar durante la expedición sin previo aviso…

—…Eso sería malo, —dijo Touya.

—Así que tu participación se ha pospuesto de nuevo, ¿eh? —Homura remarcó.

—Pero~, ¿saben~? Podría estar alardeando un poco~, pero soy un modelo hibrido, así que mi cuerpo es un tanto diferente de los electrodomésticos en estado sólido que ustedes normalmente llevan a Nutella~.

Ameno se acurrucó en Misasagi-senpai como si tratara de hacer una venta, pero Fujimori agarró su cabeza y la jaló a la fuerza.

—Como si pudieran llevar algo problemático que podría repentinamente convertirse en peso muerto mientras escalan y cayera como una roca.

—Ah, ¿te acabas de referir a mí como un pedazo de roca?

Ignorando las quejas de Ameno, Fujimori miró el indicador de tiempo sobre la pantalla del muro.

—…Es justo antes del mediodía en Nutella ahora mismo. Es hora de su respuesta final.

Fujimori miró a Touya y Homura.

—Touya… Parece que ni siquiera necesito molestarme en preguntarte. ¿Qué tal tú, Hinooka?

—Iré. Quiero intentar la magia en la que trabajé tan duro por entrenar.

Aunque sus movimientos eran espasmódicos, Homura aun así asintió.

Ameno también asintió tan felizmente como si la decisión de Homura fuera la suya.

—Muy bien.

La Profesora Fujimori recogió el Anillo de Transportación ligeramente brillando de la bandeja que sobresalía del muro y se lo entregó a Misasagi.

—Cuento contigo, Misasagi. Si piensas que es peligroso, usa la retirada de emergencia sin dudar.

Senpai asintió firmemente.

—Ahorrar frecuentemente es esencial, ¿saben? —Ameno añadió.

—Aunque es problemático si lo usas si no lo quieres hacer. Touya, Homura, asegúrense de no separarse de Misasagi.

—Sí… con la excepción de ir al baño, claro está.

—Incluso cuando vayan al baño, si es posible.

Homura inmediatamente hizo una mueca por las palabras de Fujimori.

Misasagi unió sus manos con los dos y se preparó para partir.

—Que todos estén a salvo… Ah, por favor esperen un minuto. Déjenme darles un ritual de despedida para la buena suerte.

—¿Ah?

Ameno sacó unas piedras de su bolsa y las frotó juntándolas, causando que pequeñas chispas se esparcieran en la habitación ligeramente iluminada.

—…¿Por qué estás juntado esas rocas? —preguntó Fujimori.

—Estás son piedras pedernal. ¿No las conoces, a pesar de que eres una maestra de Japonés Moderno?

—Por supuesto que las conozco, son usadas para alejar el mal, y no tienen nada que ver con el Japonés Moderno. No asignes los presagios históricos de Japón cuando eres una simple chica golem.

—Como dije, fui hecha domésticamente en Japón, ¿sabes?

Homura y los otros dos se pararon en círculo con sus manos unidas en el centro del Cuarto de Transportación.

Mientras la exaltación de la transportación invadía a Homura, la vista de Ameno tratando de replicar obstinadamente sin aprender la lección y siendo noqueada por Fujimori se puso borrosa dentro de su estrechada visión.

—…Kuh…

Cuando el instante de la transportación pasó y la conciencia de Homura una vez más reunió su concentración, lo primero que ella vio fue los brillantes y punzantes rayos del sol. Ella inmediatamente cubrió sus ojos con su mano.

La sensación debajo de sus pies era definitivamente el piso de piedra de la base del castillo, pero ella sintió viento cálido sobre sus mejillas. Cuando ella dio un paso atrás, ella se topó con un pilar de madera justo detrás de ella.

—A pesar de que entrené tan duro para aprender el hechizo de iluminación…

Cuando ella tímidamente abrió sus ojos, lo que apareció delante era una vista que era difícil de creer.

Como si hubieran sido golpeadas una y otra vez por un puño gigante, las piedras apiladas de los muros fueron partidas en pedazos, los pilares fueron quebrados, y el techo había colapsado en un gran agujero. Es por eso que ella podía ver el cielo desde la base.

El equipo del Club de Exploración que había sido alojado aquí estaba esparcido por todas partes.

Era una vista terrible, acompañada por un olor débil de algo quemado.

—…

Con sus labios apretados, Misasagi-senpai miró el castillo que era una mera sombra de lo que antes era.

—Qué terrible…

Touya parecía estar sintiendo náuseas después del transporte como era normal, pero él de alguna manera logró levantarse por su cuenta esta vez.

—Fuego…no, ¿un rayo…?

—Esto no fue un desastre natural.

Después de hurgar rápidamente por los restos, senpai cuidadosamente observó sus alrededores desde la cima de la pequeña torre derrumbada. Su cabello plateo de elfo ondeó en el viento.

Había varias huellas de animales gravadas en la tierra que había sido mandada a volar del suelo y que estaba esparcida por todos lados.

La expresión de Senpai se volvió incluso más rígida.

—Esto es similar a restos de rastros de magia…

Homura y Touya se dieron por vencidos con las piedras cubiertas de escombros, y se ayudaron entre sí para subir por los muros destruidos hasta que lograron salir.

—El campamento base…nuestro hogar…que hicimos todos juntos está…

Senpai estaba impactada por esta horrible escena mientras lo veía una vez más.

Homura y Touya también notaron las huellas de animales.

—Senpai…esto podría ser…

Senpai silenciosamente asintió.

—…Los lobos antes mencionados.

Homura sintió a su propio corazón apretarse por la vista de la expresión triste de senpai, la cual la hacía lucir como si pudiera colapsar sobre sus rodillas en cualquier momento.

—¿Estuvieron buscando comida aquí…? Esto es demasiado, —dijo agriamente Touya.

—¿No luce como si hubieran volcado el lugar como alguna clase de broma…? Como los cuervos pescando a través de bolsas de basura, —conjeturó Homura.

—¿Una broma? ¿Tienen alguna clase de resentimiento contra nosotros? Maldición.

—…Nos siguieron hasta aquí… y hace mucho.

De acuerdo al análisis de la Presidenta Misasagi, las huellas de animales eran de hace dos o tres días. Ella dio la misma estimación de tiempo para la destrucción del campamento base. No había habido lluvia aquí por los pasados días, por lo que las huellas parecían haber sido bien preservadas.

El único pedazo de suerte dentro de esa mala suerte es que no habían sido transportados a Nutella en ese peligroso momento mientras todo estaba sucediendo.

A Homura se le dio una pequeña cámara análoga y fue puesta a cargo de tomar fotos para grabar el escenario. Era una cámara equipada con un filme para fotos especial en blanco y negro que podía tomar fotos incluso en Nutella.

Primero, ella se concentró en las huellas de animales, y entonces tomó fotos del castillo destruido desde diferentes ángulos.

Muebles hechos a mano aplastados por los escombros, barriles de madera rotos que tenían sus contenidos filtrados, tapices de lana tejidos a mano carbonizados en negro, bolsas de papel de comida preservada cubiertas en polvo, incluyendo esas con estampas de un pez de colores y un gato en ellas e incluso las que estaban etiquetadas como súper picantes para Touya. La única sección que había escapado a salvo del colapse del castillo era la armería, la cual yacía en la parte más profunda del castillo.

Mientras observaba los restos de todo lo que senpai y sus compañeros miembros del club había logrado, los ojos de Homura se humedecieron. Simplemente era muy triste y miserable.

—Saquemos lo que todavía parezca utilizable. Y debemos asegurar un lugar protegido de la lluvia ahora, mientras podemos también.

Homura estaba sorprendida por las palabras de la presidenta del club.

—¿No vamos… a regresar a la Tierra?

—Tal vez si estuviéramos en medio del bosque o si fuera hora de dormir, pero—

Senpai negó con su cabeza.

—Esta no es razón suficiente para regresar. Es verdad que… es muy triste que se volviera así, pero podemos simplemente reconstruirlo de nuevo. Quisiera pedir la ayuda de ambos en ese momento también, Hinooka-san, Touya-kun.

—…Sí. Por supuesto.

—Haré lo que sea necesario.

Las palabras de Touya al final les faltaba su usual tono lleno de energía, y ahora estaba con discreción.

—Pero, ¿senpai…? ¿Animales salvajes serían capaces de hacer algo tan extremo como esto? ¿No esto refleja una clara animosidad?

—…Tal vez. Aunque es raro, hay algunos animales que pueden usar magia. Son altamente inteligentes y han sido determinados como sagrados. Los lobos que vinieron aquí podrían ser alguna de esas especies…

Senpai se apoyó sobre el suelo al lado de los muros del castillo y observó las huellas.

—…Si Inari-san estuviera aquí, ella habría sido capaz de descubrir más, pero…

Homura no se perdió ese repentino murmuró de senpai.

—¡Entonces…! ¡Entonces vamos por Inari-san y regresemos en otra ocasión con ella! De alguna manera la idea de simplemente ir a investigar cómo están las cosas me está dando un mal presentimiento.

—…No podemos confiar en alguien que está renunciando al club. Lo siento, sólo olvida que dije algo, —dijo senpai con una sonrisa para desalentar a Homura de que indagara más en el tema.

Touya sólo permaneció en silencio y observó mientras las dos hablaban.

—Por como luce, tenemos suficiente comida aún para la duración de nuestra investigación. Podemos sacar algo de agua nueva después. Si un objeto luce como si hubiera sido llevado por un tornado, sólo ríndanse de él y sigan con el siguiente.

Cuando se les dijo eso senpai, quién debería sentirse la más lastimada por dentro de ellos, Homura y Touya no pudieron decir algo en respuesta.

Si consideraban la situación desde la posición de senpai—

Era cierto que, si posponían la misión para otra ocasión, el equipo dejado en este campamento destrozado se desgastaría por el clima y sería dañado por los animales, disminuyendo los objetos que todavía podían ser utilizados. También se les dijo que la temporada de lluvias se estaba acercando rápido.

Homura no sabía si sería capaz de tener la decisión de continuar la investigación después de saber que había una clara amenaza presente. Tampoco se sentía como si este no fuera un caso donde el juicio solitario de su directora Fujimori sería suficiente para proceder.

Mientras examinada los muros de piedra todavía intactos, senpai les habló a los dos.

—Incluso si encontramos los lobos, por favor no traten de lastimarlos. Traten de evitarlo a menos que sea absolutamente necesario. Son diferentes de los conejos y ciervos que usamos para comer. Son animales con un fuerte sentido territorial. Si no les mostramos que somos indefensos, dañará incluso más las relaciones con ellos.

—Así que tenemos que soportar sin pelear, eh…

Touya tenía una expresión de enfado. Homura negó con su cabeza a esa absurdez.

—Lastimarlos… ¡eso es imposible de cualquier manera! ¡Sólo mira a este lugar; es como las ruinas de una explosión!

Ellos tomaron una tienda de reserva y esparcieron la tela diagonalmente, usando un muro levantado como soporte de un poste, y entonces movieron todos los bienes salvables debajo de ella.

—Hinooka-san, por favor ayuda a Touya-kun por un momento. Voy a revisar la armería.

Diciendo eso, senpai fue a lo más profundo del castillo.

—Claro~… Ah, en realidad, ¡yo iré también!

—¡Oye, no holgazanees!

—Estoy tomando un descanso para ir al baño.

Mientras senpai continuaba caminando con una sonrisa torcida, Homura la siguió dando un pequeño trote.

La armería era oscura y sombría, con sus altos muros bloqueando los rayos directos del sol, y lo que en mayoría a travesaba era la ligera luz reflejada del Bagel brillante en el cielo. La habitación no tenía rastros de haber sido destruido en absoluto.

—¿Los lobos sintieron que esta habitación era peligrosa o algo así?

—…Eso me pregunto. No venimos aquí mucho, por lo que podría no haber restos de olor humano para que lo rastrearan aquí.

Senpai inclinó su cabeza en confusión a la sorpresa de la armería intacta.

Mientras arrugaba su nariz por el olor del metal y el aceite antioxidante, Homura observó la armería.

—¿No sería mejor limpiar este lugar y usarlo como una nueva habitación?

—Esa es una buena idea.

—La ventilación parece un poco mala, pero al menos tiene un techo. Agh…pero entonces eso significa dormir con él…

—Estará bien si es Touya-kun.

—No otra vez con eso, senpai. Bajas mucho la guardia.

Senpai encontró su arco favorito colgando en el muro de la armería y lo tomó. El arco había sido guardado cuidadosamente. Senpai desdobló las partes plegables y revisó la condición de la cuerda del arco.

Mientras tanto, Homura revisó las armas y herramientas personales que no podía distinguir apropiadamente en la oscuridad con una actitud desinteresada.

—Incluso Touya-kun tiene sus propias espadas personalizadas. Tal vez debería aprender a cómo usar un arco. Aunque una espada también es tentadora.

Ella tomó una espada de entre aquellas que estaban apoyadas en un soporte de madera.

Justo entonces, una piedra amarilla en forma de diamante rodó a los pies de Homura.

—¿Eh?

Una luz suave provino de la piedra y voló en el aire. La piedra, que abandonó el suelo, rápidamente se puso negra.

Las sombras de las vainas apiladas contra el muro cambiaron de acuerdo a la subida de luz.

Senpai también notó que algo había pasado y miró a Homura.

—Senpai, ¿usaste magia de iluminación—?

Cuando Homura se volteó para preguntar, ella encontró hilos de llamas detrás de ella, las cuales rápidamente se unieron hasta que se hicieron una bola de fuego.

—…!

Tirando su arco, senpai corrió hacía Homura.

Pero Homura, aunque podía sentir el incremento de calor por la bola de fuego en su mejilla, sólo podía estar ahí parada con los ojos abiertos, congelada.

—¿Qué es…esto…?

—¡Hinooka-san—!

Misasagi tomó el brazo de Homura y la jaló, mientras arrancaba la correa de cuero de la cantimplora en su cadera y luego la arrojó al aire.

—¡Hi2 (Deuterio)!

Mientras se elevaba por el aire, la cantimplora de metal repentinamente se hinchó y entonces se abrió rompiéndose.

Un pálido arrollo de agua salió de la grieta y se expandió en un escudo que las cubrió.

—*Destello*

—…?

 

Mientras Touya estaba cargando una caja de madera tan grande que era el doble de su peso por su cadera, él se tambaleó por el temblor que repentinamente sintió a través de la tierra.

Siguiendo el sonido de muros de piedra colapsando, un ruido extraño sonó.

*Piiiiiiiiiiiiiiiiiii*….

Por el humo negro que ahora se estaba elevando del otro lado del muro, un solo penacho de humo blanco se elevó en el cielo. Ese sonido agudo como el de una flauta no era algo que Touya hubiera escuchado o aprendido antes.

—…Eh… ¡Oigan!

Después de brevemente mirar el rastro de humo blanco boquiabierto, Touya recuperó sus sentidos y comenzó a correr hacía la armería.

*Fuuuuuuuuuoooooo*…

En respuesta a la señal de humo que había sido disparada, aullidos escalofriantes respondieron desde el bosque debajo del castillo. Touya sintió sus cabellos poniéndosele de punta.

Mientras pasaba corriendo por el equipaje colocado al lado del muro, Touya rápidamente recogió sus espadas personales.

 

Humo negro que tenía chispas mezcladas llenaron completamente la armería.

Pedazos de escombros estaban esparcidos por todos lados, y todavía retumbaba por la fuerza de la explosión.

En medio de los bloques de madera que habían servido como estantes de madera, ahora se habían convertido en carbón, y espadas y protectores que estaban esparcidos por todos lados, Homura y Misasagi yacían apiladas una sobre otra sobre el suelo mientras parcialmente eran enterradas por los escombros.

—…—

Misasaig-senpai cuidadosamente se levantó y movió sus labios para decir algo.

—…Sen…pai…

Mientras Homura yacía ahí en estupor, el escuchar finalmente regresó a sus oídos.

—¿-Estás herida?

—…Senpai, ¿nos cubriste con magia…?

—Es un hechizo especializado mío.

La sonrisa de Misasagi hizo olvidar el dolor de Homura.

Ese destello de explosión que ella había visto sobre el hombro de Misasagi cuando se movió para cubrir a Homura, todavía estaba marcado en sus retinas. Ese escudo de agua se había convertido brevemente en un espejo que bloqueó la luz y parecía soportarlo por un instante, antes de inmediatamente hacerse espuma y ser mandado a volar. Golpeadas por la onda de choque, las dos habían sido arrojadas al otro extremo de la habitación y se estamparon contra el muro.

—…Kuh…

—…¿Senpai?

La sonrisa desapareció del rostro de Senpai, la cual ahora estaba torcida en dolor.

—¡Senpai! ¡Hinooka!

Touya gritó mientras él llegaba corriendo a la armería.

—Esto es malo. Esto era una trampa. Están viniendo justo ahora…eh…

—¡Touya-kun, senpai está—!

Cuando él vio a Misasagi apoyada en Homura con su cabeza colgando, la respiración de Touya se atrapó en su garganta.

Touya débilmente caminó hacia adelante y se agachó sobre una rodilla.

—¿Senpai…?

Con la ayuda de Homura, Touya sostuvo una mitad del cuerpo de senpai y la levantó.

No había respuesta de ella. Incluso con su cabello desarreglado y pegado a su rostro, ella seguía siendo hermosa, luciendo como si sólo estuviera durmiendo.

En el extremo de su brazo que estaba estirado sin fuerzas, su anillo mágico estaba brillando.

—¡Retirada…de emergencia…!

Mirando primero a la inconsciente senpai y después a Homura, quien le regresaba la mirada con dolor, Touya se decidió y habló.

—Hinooka, activa el Anillo de Transportación en lugar de senpai. Sólo hazlo exactamente como se te enseñó.

Homura asintió rígidamente.

—E-es cierto que es la única opción ahora, pero senpai dijo que las probabilidades de éxito de la transportación son divididas cuando una persona está inconsciente, tendríamos que dejar a senpai si nos vamos.

—…

Los dos observaron a senpai, y después se miraron entre sí, llegando a la misma respuesta al mismo tiempo.

—Ya veo.

—Hinooka, lleva a senpai al sótano. Deberías estar a salvo ahí.

—Sí- , espera, ¿¡qué hay de ti, Touya-kun!?

—Yo…

Los dos podían escuchar claramente varios aullidos a la distancia.

 

Los dos apoyaron los hombros de senpai y la sacaron de la armería.

Lo impensablemente ligero del cuerpo de senpai los hacía sentir visceralmente los efectos de fortalecimiento de Nutella sobre sus cuerpos.

De acuerdo a lo que se les había dicho, el sótano era un lugar con una órbita establecida para conectar al Cuarto de Transportación en el edificio del club en la Tierra, la cual minimizaría las probabilidades de fracaso del transporte. Si ellos iban ahí, incluso los inexpertos Homura y Touya podrían lograr la transportación, o eso era lo que pensaban.

—¡Senpai! ¡Senpai, despierta!

Homura desesperadamente la llamó.

Ella se estremeció por la húmeda sensación que tocaba sus dedos.

Sangre, rezumando del uniforme de senpai, estaba goteando por su brazo.

—…Maldición…

Touya miró hacia adelante con una expresión sombría, sombras grises habían salido de un salto del bosque uno detrás del otro y ahora estaban corriendo por la suave pendiente de la pradera.

Eran bestias majestuosas cuyo tamaño superaban lo que Homura había imaginado. Largas patas gruesas pateaban el suelo. Ojos punzantes. Y había al menos quince de las bestias—

Incluso mientras se apresuraban hacía el sótano, Homura y Touya no pudieron alejar sus ojos de una cierta cosa.

—…¿Qué…?

—Hay alguien con ellos.

Sus ojos fueron atrapados por—

…una joven chica vistiendo ropa azul, quien estaba montando el lomo de uno de los lobos.

La manada se movió en formación con el lobo que la chica montaba en el frente, y acortó la distancia entre ellos en un parpadeo.

Repentinamente, la chica saltó del lomo del lobo y rodo por la hierba antes de rápidamente enderezarse, y después comenzó a correr hacía Homura y los demás con una fuerza en sus piernas que no era inferior a la de los lobos.

Los dedos de Touya se movieron hacía los mangos de sus espadas.

—¡Ve, adelántate! —gritó Touya.

Mientras Homura era dejada para llevar a senpai por su cuenta e involuntariamente se quedaba petrificada, sin saber qué hacer, Touya le dio un empujón para hacer que se siguiera moviendo antes de voltearse para enfrentar a los lobos.

Incluso mientras corría hacía el viejo castillo, la chica vestida de azul hábilmente metía sus brazos en sus mangas sin perder su balance.

—Tekerettsunooooo-

En el instante que ella se detuvo y apoyó su pie desnudo sobre la tierra, ella sacudió sus brazos en un amplio arco.

—¡—pa!

Con un grito vigoroso, ella lanzó algo de sus manos.

Dos luces amarillas volaron por el aire hacía Touya, dejando dos ligeros rastros en su despertar.

Los lobos inmediatamente se detuvieron, todos a la vez.

Homura abrió ampliamente sus ojos y le gritó a Touya.

—¡Touya-kun—corre!

—!

Touya percibió el significado de esas palabras y el peligro aproximándose a él.

Sin tiempo para sacar su larga espada, él la llevó al frente con la vaina todavía adjunta en una posición de defensa y observó directamente enfrente.

*Ka-Kaa*

En lugar de evitar las luces, él corrió hacia adelante para enfrentarlas. Con movimientos fluidos, él usó la espada para reflejar una hacía un lado, mientras que la otra fue disparada de vuelta en la dirección por la que había venido.

—¡Agáchate—!

Touya gritó eso sin quitar sus ojos del enemigo.

Homura inmediatamente se dejó caer al suelo, cubriendo a senpai mientras lo hacía.

Las piedras, con su trayectoria altamente desviadas por el impacto de su objetivo, se volvieron bolas de fuego y explotaron en medio del aire una tras otra.

*Kyuu… Voooo—*

Homura una vez más fue golpeada por una onda de choque que parecía aplastar sus pulmones.

—…Uhyaaah~… ¿Oh?

La chica, acurrucada en el suelo mientras sostenía su cabeza, cuidadosamente levantó su cabeza.

Los lobos también estaban yaciendo boca abajo.

La chica se levantó en cuclillas y se estiró para alcanzar una bolsa colgando de su cintura, pero parecía estar vacía, así que ella se deshizo de ella tirándola al suelo.

—¡Vayan por ellos, ya no tengo!

Fue en ese instante—

—¡Iyaaaaaah—!

La chica levantó su cabeza en shock por ese grito de lucha penetrante.

Touya estaba justo delante de ella.

Él puso pie en rango audazmente y girando la espada envainada horizontalmente con una mano, pareciendo rozar el costado del rostro de ella.

Pero él sólo logró golpear su adorno del cabello.

La chica esquivó la espada por, literalmente, un pelo y saltó hacía atrás, su agilidad también era demasiado rápida para incluso los ojos de Touya seguirles el paso.

La chica se apoyó en el suelo en cuatro y fulminó con la mirada a Touya mientras ponía una posición baja que era de distancia el largo de dos espadas lejos de él.

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—¡Ruuuu…!

La chica gruñó, casi como si fuera una bestia en sí.

Touya persistentemente trató de perseguirla sin un momento de descanso, pero él fue bloqueado por lobos gruñendo y cortando hacía él.

—¡Te fuiste demasiado lejos, Touya-kun…! ¿¡Qué está pensando…!?

Mientras jalaba a senpai al apoyarla con su hombro, Homura caminó hacía la pendiente de escombros que yacía en el sótano.

Cuando Homura trató de ajustar su postura para envolver su brazo alrededor de la espalda de senpai, senpai gruñó por el dolor.

Incluso lágrimas caían por sus ojos, Homura desesperadamente levantó a senpai en sus brazos, bajó su trasero para deslizarse por la pendiente sin preocuparse en ensuciarse.

Los furiosos aullidos de los lobos y los amenazadores gritos de Touya, que llegaban a los oídos de Homura sin importar que tan lejos se fuera, hacía congelar el corazón de ella.

Después de colocar a senpai sobre el suelo del sótano, Homura miró atrás.

La que apareció más allá del muro y ágilmente saltó por encima de él no era Touya, sino esa chica. Ella descansó sus manos y sus pies sobre el muro roto y miró desde arriba a Homura y a Misasagi.

—Esa está…herida, ¿eh?

Cuando ella notó la sangre, la cual estaba tiñendo la ropa de senpai, el rostro de la chica, la mera imagen de la inocencia, se nubló aún más.

Sin importar que ella se estaba enfrentando a una enemiga desconocida, Homura gritó furiosa con una expresión que amenazaba en romper en lágrimas.

—…Kuh… ¡Es tu culpa!

La chica estaba abrumada por la furia de Homura.

—Bueno, es verdad que fui una idiota por caer en la trampa, pero… ¿¡Qué les pasa, repentinamente atacándonos de la nada!? ¡Ustedes le hicieron esto a nuestro campamento!

Después de decepcionantemente agachar su cabeza, la chica sacudió su cabeza como un perro y una vez más fulminó con la mirada a Homura.

—…¡C-cállate, maldita ladrona!

Maldiciendo a Homura, la chica puso fuerza en sus piernas y se dobló hacía adelante como preparación para saltar directo a Homura.

—¡Aléjate!

Homura apoyaba a senpai con su espalda y sacó la navaja en su cintura.

—Hi (Hidrógeno)—

Ella apuntó la navaja directamente hacía la chica y comenzó a recitar.

Haciendo un rostro sospechoso, la chica vio la pequeña llama que apareció en la punta de la navaja y se dio cuenta de lo que estaba haciendo Homura.

—¡—Sekkachimaru!

La chica gritó mientras saltaba hacía abajo del muro en un destello.

Mientras desesperadamente mantenía su concentración para no quebrar el patrón que había construido en su mente, Homura se puso en ataque contra la chica mientras ésta aterrizaba cerca.

La chica tenía cabello negro y parecía tener doce o trece años de edad. Habiendo perdido uno de sus dos adornos de cabello, su cabello desatado colgaba flojamente sobre su mejilla. Incluso con pasto y ramitas pegándose sobre ella, su ropa era de alta calidad con un diseño extranjero en él.

Ella era definitivamente la chica que Homura había encontrado esa noche.

Mientras ella observaba a la chica para ganar más confirmación con base en lo que ella recordaba de ese breve encuentro, Homura comenzó a impactarse cuando su vista se pasó a uno de las muñecas de la chica.

El brazalete añadido definitivamente era—

—!

Una sombra que parecía ser una máscara de Bagel en el cielo repentinamente saltó cerca de Homura.

Era un lobo blanco gigante. Había parches de piel gris en sus patas y en el puente de su nariz hacía sus cejas.

Sin perder la apertura que dio Homura cuando instintivamente retrocedió, la chica pasó de Homura y saltó hacía senpai quien dormía en su espalda.

La chica deslizó sus dedos alrededor de la correa de arnés de Misasagi-senpai y la levantó, mientras estiraba el otro brazo para alcanzar el hombro del lobo blanco y agarrar su pelaje.

—¡Qué—espera!

Homura abandonó la navaja y se aferró a senpai.

El cuchillo ligeramente botó contra el piso de piedra.

La bola de fuego que previamente había estado en su punto instantáneamente se contrajo hacía dentro por su cuenta, e inmediatamente después, su línea de fuego se sacudió y se desordenó. La energía magia inmediatamente perdió el patrón, el cual había abandonado su formación rotacional.

—…! Oh, no…

La llama se apagó y se convirtió en grueso humo, el cual se esparció explosivamente.

El lobo blanco cortó el humo envolviendo el lugar y saltó. Saltó hacía el muro de piedra y llegó afuera del viejo castillo, mientras tres personas cabalgaban su lomo.

Sin embargo, Homura no pudo soportar el impacto de aterrizar y fue arrojada al suelo.

Mientras ponía a Misasagi, quien estaba boca abajo, en frente de su cintura, la chica sobre el lobo se volteó hacía atrás para mirar a Homura por un instante. Pero entonces ella inmediatamente chasqueó su lengua a los alrededores y comenzó a llamar a los otros lobos.

—¡Espera! *Toser* …Espera, ¿tú eres—

Homura se tambaleó y llamó a la chica mientras se ahogaba de los fluidos gástricos regurgitados de su estómago.

Sin embargo, la chica simplemente sacó su lengua con odio y dejó a Homura en el polvo detrás.

En otra parte.

Touya había sido forzado a contenerse y repeler las garras y colmillos que llegaban hacía él. En su mano derecha estaba su, ahora desenvainada, larga espada en su mano izquierda estaba su vaina, el cual estaba usando en lugar de su usual espada corta.

Los lobos rodeando a Touya comenzaron a alejarse y retirarse uno detrás de otro.

Aunque lo halló extraño, él aun así se volteó para correr hacía Homura.

—¿Estás bien? ¿Dónde está Misasagi-senpai…? ¡Oye, ¿Homura?!

Cuando él siguió la mirada en blanco de Homura quien estaba ahí boquiabierta, el color facial de Touya cambió.

—¿Senpai…se la llevaron ellos…?

—…¡Lo siento…!

Homura asintió mientras apretaba sus dientes y apenas se evitaba de sollozar mientras lágrimas caían de sus ojos.

—¡Persigámoslos! ¡No podemos dejarlos irse!

Pero incluso mientras decía eso, los lobos se alejaban más y más, hasta que ellos desaparecieron en una sola fila en los senderos de animales en el bosque.

—Ese brazalete…

—Oye, ¿me estás entendiendo? ¡Estoy diciendo que tenemos que ir a salvar a senpai!

—No, ese no era un brazalete… ese era un cascabel…

—¿Qué estás balbuceando en un momento como este…? Con cascabel, ¿te refieres a uno de esos de juguetes para niños?

Touya le preguntó mientras era incapaz de ocultar su irritación.

—Sí. Está bastante desgastado y roto, pero estoy segura. Que lo he visto antes—

Homura agarró el brazo de Touya, el cual estaba cubierto en laceraciones, y habló con urgencia.

—Esa chica es de la Tierra. Ella es una niña perdida que fue secuestrada hace tres años.

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