Capítulo 17

Los dos tomaron su equipo y comenzaron a perseguir a la chica y a la manada de lobos.

Mientras caminaba, Homura golpeó el hombro de Touya y dejó escapar quejas.

—¿¡Por qué no viniste con nosotras!? ¡Sólo te adentraste por tu cuenta! ¡Justo en medio de esa gran manada!

—Sólo pensé que tenía que atraerlos de alguna manera. De lo contrario, podrían habernos eliminado todos a la vez al arrojar esas bombas explosivas en el sótano.

—¡P-pero repeliste uno, ¿no es así?!

—Sólo hice eso en el impulso del momento y… Maldición.

Touya apretó sus dientes.

—Sí, me equivoqué. Es justo como dijiste, Hinooka. Debí haber ido directo al sótano con ustedes.

Sin detener el ritmo de su paso, Touya bajó su cabeza.

—Lo siento.

—…No, estoy aliviada de que no estés lastimado después de todo eso.

—Tú igual, Hinooka.

Dejando escapar una ligera risa incluso mientras se hundía en lamento, Touya parecía incluso más adulto que de lo usual. Él estaba viendo el camino por el bosque, aún aparte de sí mismo con la preocupación de Misasagi-senpai herida.

—Los lobos no me atacaron con seriedad. Era como si sólo estuvieran haciendo tiempo al mantenerme ahí. Tenían de objetivo a senpai desde el comienzo.

—No puede ser. ¿Por qué?

Touya sacudió su cabeza.

Cuidadosamente vigilaron sus alrededores y buscaron rastros dejados por los lobos.

El camino natural y gentilmente curveado a través del valle estaba flanqueado por el río y montañas a cada lado, y siempre y cuando no trataran de repentinamente cruzar las montañas, el terreno no se abriría excepto hacía el sur. Si ellos trataran de cruzar el río hacía la orilla opuesta, deberían ser capaces de expandir su rango de visión.

Sin embargo, al final del valle no había nada sino un tramo de árboles, y los dos no pudieron pensar en cómo sería mejor ir tras de ellos.

Afortunadamente, Homura fue capaz de seguirle el paso a Touya sin quedarse sin aliento.

—Más importante aún, esa niña. ¿Deberíamos llamarla la chica lobo por ahora? Como sea, dijiste que era una niña perdida, pero…

—¿Dudas de mí? No es sólo el brazalete; cuando la miré de cerca, ella tenía el mismo rostro que la bebé en esa foto. Definitivamente es ella.

—Incluso si ella vino a Nutella hace tres años, ella debería, al menos, tener dieciocho años ahora. Los números no encajan.

—Agh, eso… quizá hubo un problema con su crecimiento físico o algo así…

—Pero, ciertamente, es más creíble eso a que ella sea una Nutelliana. Después de todo, pudimos entender nuestras palabras mutuamente. Ella incluso usó japonés.

Homura notó eso por primera vez ahora que Touya lo había mencionado.

—¡Sí! ¡Lo hizo! Pero parecía como si ella estuviera usando un dialecto muy viejo. Su ropa también. Nunca he visto ropa como esa.

—…

Mientras Touya silenciosamente pensaba el rango de las posibilidades, Homura le preguntó nerviosamente;

—Si no alcanzamos a senpai, ¿estaremos atrapados en Nutella y moriremos en el borde del camino?

—No…

Touya de mala gana negó con su cabeza.

—Simplemente podemos ir al campamento base de la Preparatoria Hiyoshizaka. Está muy lejos, pero sé su ubicación. Si no regresamos con el tiempo establecido, Mori-chan enviará una búsqueda de rescate y la ayuda vendrá. Tendremos que esperar varios días hasta que los miembros del club de la Preparatoria Hiyoshizaka acaben de preparase y vengan aquí, pero no moriremos. Tenemos suministros de comida también.

—Ah… Ya veo. Está esa opción también.

La expresión de Homura se iluminó por un instante, pero entonces se nubló inmediatamente de nuevo.

—Pero entonces, senpai—

—Quizá terminaremos dejándola atrás. Pero ella tiene el Anillo de Transportación.

—…Sí. Si tan sólo recupera la consciencia, ella debería ser capaz de regresar inmediatamente a la Tierra.

Homura asintió con esperanza.

Cortaron a través del bosque y llegaron a un río.

El flujo era lento y gentil aquí, con muchas rocas en medio del río que actuaban como asidero para cruzar, y Homura y Touya ya habían experimentado el cruzar el río durante su última misión.

Después de diligentemente mirar la suave tierra a lo largo de la orilla, Touya encontró lo que estaba buscando ahí.

—Huellas. ¡Se están dirigiendo al norte!

Todavía había rastros húmedos sobre las rocas sobresaliendo de la superficie del río como una fuente.

Después de tomar de nuevo su equipaje, Touya miró el lado opuesto de la orilla del río.

—¡Espera, Touya-kun!

Justo cuando Touya pisó en el bajío del río, Homura lo llamó para detenerlo.

—Mira estas…

Ella levantó sus manos, y en ellas había la mini bolsa con múltiples herramientas y el cuchillo plegable que senpai había estado llevando.

—Fueron abandonadas en la tierra por ahí. Y…

Con una voz temblorosa, ella levantó un anillo plateado entre sus dedos.

—¡Este es el Anillo de Transportación…!

—…!

Definitivamente era el Anillo de Transportación que Misasagi-senpai había estado usando en su dedo.

No sabían por qué había sido tirado aquí.

A pesar de que era su herramienta más importante y un medio indispensable de escape, era lo último que Touya quería ver justo ahora. Su expresión angustiada mostraba claramente eso.

Después de un pesado silencio, Touya finalmente habló, estrujó las palabras de entre sus dientes apretados.

—Vamos a regresar.

—…¿Regresar a dónde?

—A nuestro campamento base, obviamente. Podemos llegar ahí rápido si corremos.

—¿Eh…? ¿Qué hay sobre senpai?

—Apresúrate. O será muy tarde.

Touya dio la vuelta sobre sus talones y comenzó a retroceder su camino, mientras Homura estaba estupefacta mientras lo observaba.

—¿Por qué? ¿Por qué vamos a regresar?

—No podemos permitir que la transportación fracase en esta situación, sin importar qué tan bajas sean las probabilidades. Tenemos que regresar al sótano.

—¡Estoy preguntando qué vamos a hacer respecto a senpai!

—¡No hay nada que podamos hacer por ella por nuestra cuenta! ¡Tenemos que regresar y obtener la ayuda de Koma-senpai y los demás!

Aturdida, Homura se dio la vuelta y miró las ligeras huellas que se estaban limpiando gradualmente por el ´rio a sus pies, y de las ligeramente teñidas marcas de lobo encima de las rocas.

—…Pero no sabemos a dónde fue llevada senpai. No podemos simplemente dejarla sola en este enorme planeta por su cuenta.

—Lo único que podemos hacer es creer en senpai.

—…No. No puedo hacer eso. Senpai estaba herida. ¡Tenemos que rescatarla…!

Touya se contuvo un respiro agitado y le habló a Homura como si la amonestara.

—Por favor entiende, Hinooka. Me lo acabas de hacer notar justo ahora, ¿recuerdas? Pollos sin experiencia como nosotros que no saben nada sobre Nutella o cualquier técnica de supervivencia sólo se creerían de más y se adentrarían temerariamente, simplemente incrementando el número de víctimas.

En su cabeza, Homura entendió que lo que dijo Touya era correcto. Aun así, Homura no era alguien que se echara para atrás.

—…¡Deja de actuar como senpai!

Homura golpeó el pecho de Touya y dejó escapar su furia.

—¿Te sientes responsable sólo porque me invitaste al Club de Exploración? ¿Crees que eres mi tutor? ¡Somos de la misma edad! ¡Tú entraste al club sólo un mes antes que yo!

—¿Ah? ¿Qué dijiste?

Touya la fulminó con la mirada, pero a pesar de que estaba siendo intimidada, ella lo ignoró y dejó explotar sus sentimientos.

Homura siempre había confiado en el serio y diligente Touya y ella nunca había sido un desafío para él, pero algo en su corazón estaba gritando que no podía ceder y retirarse en este asunto.

—Touya-kun… ¿no estás preocupado por Senpai? Si nos vamos ahora, ¿cuándo piensas que regresaremos?

—Bueno… necesitaremos dar un llamado de emergencia para invocar a miembros del club y hacer preparativos para buscar… El tiempo más corto serían ocho horas. En la Tierra, claro está.

—¡Cuarenta y ocho horas pasarán en Nutella durante ese tiempo! ¿Qué tal si llueve? ¿Qué tal si el rastro es cubierto por otros animales? ¡Ya no seremos capaces de encontrar las pocas pistas restantes hacía donde senpai fue llevada! ¡Y en su mayoría de todo, no hay prueba de que senpai esté a salvo…!

No prestando atención a las lágrimas fluyendo por sus mejillas, Homura le suplicó a Touya mientras presionaba sus puños, apretados con frustración, contra el pecho de él.

—Podríamos no ser capaces de regresar a Nutella, ¿cierto? ¡Si nos vamos, usaremos toda la energía mágica cargada en este Anillo de Transportación! Tendremos que dejarle el resto a Koma-senpai y a los demás al final. ¿¡Estás de acuerdo con eso!?

—…No se puede evitar…

Esto era difícil para Touya también. Homura entendía eso. Pero aun así.

Limpiando sus lágrimas, Homura le preguntó una cosa más.

—Touya-kun, si estuvieras solo en esta situación, ¿qué harías?

—…

—Contéstame honestamente—

Touya miró a Homura con una expresión mortificante.

Eventualmente, él suspiró y habló.

—Iría tras senpai. Sin importar lo que me dijera cualquiera.

Homura sonrió y asintió. Sus sentimientos eran los mismos.

—Vamos. Tan lejos como podamos.

Después de decir eso, Homura recogió su equipaje.

Touya sacó el mapa y rascó su cabello.

—Si no podemos seguir sus rastros en algún punto, vamos a hacer una retirada de emergencia justo ahí y cuando pase, ¿de acuerdo?

—Sí. Por supuesto.

Ellos estaban bastante al tanto de que esto era una apuesta arriesgada.

Primero, los dos ordenaron su equipaje y sólo se quedaron con lo mínimo necesario de equipo.

Ellos no tenían idea de cuántos lugares bruscos se encontrarían durante su persecución. Ya que no tenían experiencia con el ambiente natural de Nutella, ellos le dieron prioridad a las herramientas para escalar o para atravesar un pantano con el fin de evitar tanto peligro como fuera posible.

Sus suministros de comida consistían de doce comidas divididas entre los dos. Era originalmente la porción de una sola persona para esta misión. Por lo que sabían de los lobos, esta cantidad no estaba ni cerca de ser suficiente para compensar el de rango de ataque de los lobos. Incluso si la comida preservada estaba hecha compacta y portable, todavía tomaba la mayor parte del espacio de su equipaje.

Implícitamente acordaron entre ellos que esto sería sus suministros de comida para un viaje de sólo ida. Si ellos perdían de vista por mucho a sus objetivos durante su persecución, sería difícil quedarse aquí más tiempo adicional.

Las aves también parecían ruidosas en la dirección a través del bosque en la que la manada de lobos había pasado.

—¿No las cosas serían más fáciles si tuviéramos transmisores o un radar?

—Pero no los tenemos. Y no hablemos de aquí en adelante.

—…

Homura respondió al cerrar su boca con un “hmph” y forzando con sus oídos un gesto exagerado.

Los dos concentraron sus sentidos mientras comenzaban a adentrarse en el bosque a un ritmo de trote.

Varios rastros claros de los lobos enormes pasando se habían quedado, más de los que hubieran esperado.

No sólo estaban las huellas talladas en el suave suelo del bosque, también había rastros de ramas rotas y distintos mechos de pelaje gris visibles. Incluso excremento algunas veces.

Aunque perdieron de vista los rastros cuando cortaron en varios puntos, siempre lograron encontrar nuevos rastros cada vez, pareciendo cultivar sus vagos instintos para encontrar qué caminos los lobos tomaban mientras lo hacían.

En particular, Touya demostró un sentido extraordinario del sentido del olfato, y vio a través de caminos sin rastros uno detrás del otro, impresionando a Homura.

Dentro de un matorral alto que hacía imposible ver adelante con vista humana, pasaron a través de un camino de animales que actuaba como un túnel, y cruzaron un barranco entre acantilados que haría dudar a cualquier humano, y finalmente encontraron nuevos rastros de lobos otra vez del otro lado.

—Asombroso, Touya-kun. Siempre terminas encontrando sus rastros. ¿Conoces el aroma de senpai? ¿Eres un perro policía? ¿Eres un Dober-Hombre?

—Oye…

Mientras ponía su cantimplora en su boca, Touya limpió su sudor.

—Probablemente no piensan que los estamos persiguiendo.

—En ese caso, tenemos una oportunidad.

—Me pregunto si eso será verdad.

En otras palabras, tenían mucha confianza en su velocidad de correr.

Touya miró el camino adelante con ansiedad.

—Se están alejando más y más…

Al principio, los rastros parecían estarse dirigiendo al suroeste, pero entonces repentinamente cambiaron al sureste. Después de eso, se dirigieron directo al este, aparentemente tomando un camino con algunas elevaciones o caídas que generalmente se tejían a través de las franjas de la colina.

Los lobos continuaron moviéndose sin descansar. Los dos vagamente podían suponer a donde se estaban dirigiendo. No lo mencionaron en voz alta, ya que su desesperación podría conducirlos al peor camino posible.

Los lobos parecían estar dirigiéndose hacia la zona inexplorada la cual no estaba en el mapa.

Las colinas del norte finalmente se volvieron crestas de montaña, elevándose tan alto con cimas cubiertas de nieve.

Durante la primera misión de Homura, ellos habían tomado un desvío amplio alrededor de la cordillera que rodeaba la zona inexplorada en ambos lados, planeando en su lugar proceder desde el sur. Era un desvío mucho más largo que el del este, pero las montañas que aparecieron por el camino eran mucho más bajas en altura.

Y entonces—

Los dos milagrosamente lograron seguir los rastros de los lobos, pero finalmente perdieron de vista los rastros. Miraron por todos lados en los bosques alrededor de una hora, pero no pudieron encontrar el camino de los lobos.

No sólo Homura, sino incluso Touya no tenía confianza de qué ruta tomar a continuación. El hecho de que prácticamente estaban al borde del territorio de lo que cubría el mapa avivó más su ansiedad.

Al pie de la cordillera que se torcía siniestramente hacía el norte, encontraron huellas de animales.

—Estos no son de lobos…

Touya negó con su cabeza decepcionantemente.

—Estás son huellas rotas. Probablemente son de una especie de ciervo o buey de montaña.

Las huellas parecían dirigirse en la dirección de la cordillera.

—¿Huyeron porque los lobos vinieron? En ese caso—

Touya no podía pensar tan optimistamente como Homura.

—No lo creo, pero soy un novato de cualquier manera. ¿Qué deberíamos hacer? ¿Deberíamos regresar y tratar de buscar alrededor de nuevo?

—…Adelante o atrás, ¿eh?

O podían hacer la retirada de emergencia aquí—

Si ellos continuaban, ellos estarían entrando directo a la zona inexplorada, y además en medio de las claramente traicioneras montañas.

Hasta ahora, apenas habían sido capaces de conocer su ubicación a través del mapa y las marcas dejadas por los miembros del Club de Exploración sobre la cresta de la montaña, pero ellos perderían esa garantía después de esto.

—¿Está bien si decido…? ¿No tendrás un resentimiento contra mí sin importar qué?

—Sí. Voy a apostar a tu buena suerte, Hinooka.

Touya asintió con un semblante humilde.

Eso hizo emocionar a Homura al principio, pero entonces ella repentinamente inclinó su cabeza confundida.

—Ah, ¿entonces no estás confiando en mi juicio?

Al final, Homura tomó la arriesgada decisión de seguir tanto como pudieran, y estando de acuerdo, los dos fueron a tientas a través del camino de las montañas. Ellos encontraron huellas de vez en cuando, pero no eran tan confiables como pistas.

Después de que cruzaran una pequeña corriente y subieran más, finalmente salieron de los árboles y llegaron a una zona con rocas rotas esparcidas por todos lados, aparentemente tendidas ahí hace mucho tiempo.

Una pendiente llena con fragmentos esparcidos de piedras blancas servían para poder pisar, y ellos no pudieron ver ninguna huella en ningún lado.

Touya calmadamente miró arriba a la superficie desnuda de la montaña y apuntó con un dedo.

La fuente de las huellas que vieron estaba sobre la superficie rocosa precipitosa como si colgaran de ella.

—Esos no son ciervos. ¿Son cabras?

—Probablemente, basado en esos cuernos. ¿A dónde se están dirigiendo…?

Diez cabras peludas estaban saltando el muro de roca que era completamente impasable para Homura y Touya. Su piel que les volvía a crecer parecía como parches de diferentes tonos.

—No hay más praderas, allá arriba… ¿se están dirigiendo a un abrevadero o hay algo allá arriba…?

—Pasamos toneladas de corrientes hace poco.

—Sí, eso es verdad.

Mientras movía su cabeza perpleja, Homura dio un paso hacía el acantilado.

Touya rápidamente se puso del lado de Homura.

—Oye, ¿realmente estás planeando escalar esto?

—¿No te inquieta a ti también? Quizá hay un camino secreto ahí.

Touya estaba completamente renuente, pero por otro lado, él no podía refutar ese argumento, así que él tomó una soga y se preparó para lo peor.

Ellos subieron la pendiente sin camino que estaba amontonada y ancha debajo de la escarpada de la pendiente.

Mientras Touya iba por el frente, rocas rodaron debajo de sus pies golpeando a Homura muchas veces.

Ella quería quejarse de ello, pero por otro lado, ella no tenía la confianza de que pudiera ir al frente y atravesar su camino mientras son cuidadosos de sus alrededores y observar donde pisaban.

—…?

Justo cuando pensó que otra piedra había caído hacía ella, ella sintió que algo estaba mal y cuidadosamente observó el objeto que calló.

Ella dio unos cuantos pasos hacia adelante para acercarse al objeto que se había detenido a lo largo de la gentil pendiente de grava.

La pendiente por ahí era pareja y fácil de caminar, haciendo a Homura preguntarse por qué Touya y las cabras habían elegido caminar por la pendiente brusca.

Y después, el pie izquierdo de Homura se hundió hasta el tobillo en la pendiente sin ninguna resistencia.

Ella frenéticamente trató de sacar su pie y abrazó su pierna derecha, pero entonces esa se hundió hasta la rodilla también.

Ella perdió su balance y puso su mano sobre el suelo detrás de ella para agacharse, pero también se hundió.

Mientras más forcejeaba para salir, más era succionada en la pendiente.

—…

Homura se puso rígida sobre sus manos y piernas con su rostro apuntando hacia arriba, como si estuviera jugando Twister.

Sudor frío recorrió su espalda mientras veía a Touya alejarse más y más en su visión.

¿Fue su imaginación el que había sombras como de rapaces volando en el cielo encima de ella?

—T-Touya-saaan~.

—¿Qué? No digas mi nombre tan escalofriantemente.

—Amm. Pensé que ir por este camino…sería más fácil, pero…

Cuando Touya se volteó por el sonido de la débil voz de Homura, su expresión se puso rígida por un instante, pero después de unos cuantos segundos, él estalló de risa.

—Buhaha… Sí, definitivamente te resbalaste ahí.

—Oye, es cruel reírse.

—Lo siento. Sacaré algunas sogas ahora mismo, sé paciente.

Después de acercarse cuidadosamente, Touya fijó la soga a una roca robusta justo detrás de Homura, y entonces le arrojó el extremo de doble lazo de la soga a Homura.

—¿Puedes tomarlo? Si no puedes, iré por ti.

—No… No es necesario… Aquí vamos.

Al torcer su cuerpo, ella se hundió hasta su cintura, pero ella aun así logró de alguna manera tomar y sostenerse de la soga.

Homura detuvo a Touya cuando él trató de sacarla, y en su lugar deslizó su cuerpo horizontalmente a través del suelo usando la soga como palanca.

—Oye, ¿qué estás tratando de hacer? Si sigues jugando, estarás en peligro seriamente, ¿sabes?

—Lo siento…Sólo otros diez centímetros…

Ella estiró su mano con toda su fuerza y logró tomar el objeto que cayó hace poco.

Pronto, Homura fue sacada del montón de grava.

El objeto el cual ella confundió al principio como una hoja seca era de hecho una pequeña pieza cuadrada de papel. Y cuando Homura lo olfateó, ella pudo saber que había un ligero dulce aroma dejado en ello.

Ella pasó el papel enfrente de la nariz de Touya después de que él terminara de re-empaquetar cuidadosamente la soga.

—¡Touya-kun, mira! ¡Mira esto!

—…?

Aunque él puso una cara dudosa al principio, Touya también notó la verdadera identidad del papel.

—¡…Esto es…envoltura de caramelo para nuestros bocadillos de repuesto…!

—¡Sí, es de un caramelo! ¡Esa niña y los lobos debieron haber pasado por aquí! ¿¡Cierto!?

Si esta fuera una zona bastante transitada, sería débil como prueba, pero no había duda en esta situación.

Lo más probable era que la chica lobo había comido un caramelo y hubiera arrojado la envoltura aquí. Un miembro del Club de Exploración nunca arrojaría descuidadamente basura en el suelo en primer lugar.

Touya abrió ampliamente sus ojos, impresionado.

—Asombroso… Hinooka, eres realmente asombrosa. Nunca hubiera notado esto.

—Fufuf. Ahora que sabes hacía donde se dirigieron, continuemos, Touya-kun.

—Muy bien, vamos. Y ya no vagues por lugares extraños.

—Ya entendí.

Aunque escalaron la pendiente sin un destino en mente, los dos repentinamente recuperaron su vitalidad.

Después de cuidadosamente subir la ligera pendiente, la cual se volvió rápidamente más empinada a mitad del camino, ellos llegaron a una planicie de pequeño nivel que parecía haber sido hecha ya fuera por la pendiente de la montaña quebrándose a la mitad por alguna razón o por un deslizamiento de tierra.

Lo primero que vieron ahí fue el rebaño de cabras de antes.

—…¡Ah…!

Y cuando vieron otra silueta más atrás, los dos se pusieron rígidos.

Era un oso.

Era un oso negro adulto con un punto blanco en forma de media luna sobre su pecho.

Las cabras herbívoras y el oso carnívoro estaban algo distanciados de entre sí mientras que todos miraban a la cuenca que yacía a lo largo de la superficie de rocas. Había charcos de agua aquí y allá sobre el suelo; parecía que agua de un manantial se estaba filtrando de entre las grietas de las rocas.

—…

Homura extendió una mano hacía su spray lacrimógeno mientras pasaba saliva ruidosamente.

El spray era una herramienta que ella no había usado antes, ya que desafortunadamente no lo había tenido a la mano durante el ataque de los lobos.

—…Básicamente no hay ruta de escape en un lugar estrecho y confinado como este.

Touya murmuró con una voz rígida.

Touya también había movido sus manos inconscientemente hacía las empuñaduras de la espada.

Sin saber qué hacer, Homura sólo podía ocultarse detrás de la espalda de Touya.

Sin embargo, cuando el oso levantó su cabeza y se volteó hacía ellos, sólo los observó por un breve momento antes de darse la vuelta para marcharse del abrevadero.

—¿E-está viniendo hacía nosotros…?

Homura inconscientemente puso fuerza en sus dedos los cuales estaban agarrando los hombros de Touya.

Sin embargo, el oso no mostró ningún interés y calmadamente pasó de ellos justo frente de sus ojos. Pasó tan cerca que ellos incluso pudieron detectar su olor corporal, el cual era claramente diferente de los lobos.

Después de observar como casi el oso parecía saltar para bajar de la pendiente, Homura se tiró al suelo de donde ella estaba.

Incluso mientras yacía ahí aturdida, Touya se agachó al lado del abrevadero y lo inspeccionó.

De alguna manera logrando calmar su corazón mientras escuchaba los tranquilos balidos de las cabras, Homura siguió a Touya.

—¿Ese oso vino aquí a beber agua…?

—…*Sorber*.

Touya recogió algo de agua de un charco ennegrecido y lo puso en su boca, entonces frunció el ceño.

—…¿No es agua de manantial?

—Definitivamente es agua de manantial, pero esto no es bebible.

Homura puso un dedo en el frío charco y lo lamió para probarlo por su cuenta.

—Agh…qué picante. Es muy amargo… o más bien, sabe a metal…

—Esto es agua con sal.

Cuando los dos miraron de cerca, grumos recristalizados de sal estaban esparcidos por el abrevadero, y las cabras parecían estar lamiéndolos.

—Lo más probable es que haya una capa de halita cerca, y el agua congelada que pasó a través de aquí se mezcló.

—Ooh. Entonces, los animales vienen aquí por eso.

En otras palabras, era un campo natural para el secado de sal.

Cuando era considerado de esa manera, estos parecían charcos insignificantes de agua que lucían como tierras sagradas en su lugar.

—Si hay una halita, eso quiere decir que este lugar solía ser cubierto por el mar, ¿cierto?

—Sí. Si investigamos por aquí cuidadosamente, podríamos incluso encontrar fósiles.

—Fósiles, eh… Si recuerdo correctamente, el Club de Exploración no ha encontrado ningún fósil aún, ¿cierto?

—Sí, eso parece.

Homura repentinamente se emocionó por la idea de desenterrar amonitas.

Frenéticamente sacudiendo su cabeza, ella bajó su cabeza y comenzó a buscar por el abrevadero por rastros de lobos pasando.

—…

Mientras Touya fue a pararse al borde del acantilado que acababan de escalar, él miró con ansiedad el cielo, el cual había comenzado a nublarse.

Los dos lograron encontrar algo como un camino más allá del abrevadero de halita también y continuaron hacía adelante.

El revestimiento de roca cubierta en pilas de riscos continuó sin cambio.

Cuando llegaron a una cresta con buena vista, Touya observó las siluetas de los animales corriendo por la espina de la cordillera de las montañas, aunque sólo por un breve momento. No había prueba de que esos fueron los lobos.

Por otro lado, ranas gradualmente envolvieron la base de la montaña y empeoraba su visión mientras trataban de seguir el paso.

El viento también aumentó, y Homura se sorprendió por la frialdad de sus manos y pies, los cuales se habían enfriado completamente sin que se diera cuenta.

Junto con su fatiga, el frío ralentizó los movimientos de Homura, y ella se resbaló y cayó sobre las rocas varias veces.

Touya buscó un lugar para evitar los continuos golpes de viento alto sin temor de que rocas caigan, pero él no pudo encontrar un buen lugar para descansar.

Manteniendo sus sentimientos de impaciencia al margen, él esperó a Homura para que siguiera el paso.

—¿Están bien tus piernas?

—Estoy bien. Además, no podemos hacer un vivac en un lugar tan abierto e indefenso como este, ¿cierto?

—Sí, pero…

Touya miró el rostro de ella con preocupación, pero Homura hizo lo mejor para fanfarronear y sonreír.

—¿No se te están poniendo azul tus labios? Trata de poner algo en tu boca. Toma, ten un caramelo.

—Sí, gracias.

El sol casi se hundió completamente en el horizonte y el brillo del Bagel gobernó en el cielo.

Aunque parecía tan hermoso en su misión anterior, ahora el Bagel lucía solemne y aterrador para Homura.

Incluso ese gran anillo celestial estaba siendo cubierto por nubes de azul oscuro.

—…

La expresión de Touya se oscureció mientras miraba el cielo.

Él no podía decir “Sólo un poco más” a este punto.

No había garantía de que fueran a ser capaces de salir de esta zona rocosa a tiempo.

Y si se retrasaban, senpai se alejaría mucho más. Homura también entendía eso, y parecía tragarse todas las quejas que crecían por su garganta muchas veces.

—Ah.

Homura, quien no estaba muy consiente, casi se tropezaba justo en Touya, quien se había detenido para esperarla adelante.

—¿Vamos a colocar una tienda aquí?

—Hinooka, te prometí llevarte en mi espalda antes, ¿recuerdas?

—¿…Eh?

Touya sonrió y le dio la vuelta a su bolsa por lo que ahora la llevaba enfrente de él, con su espalda hacía Homura.

—Sí, pero no tenemos una bicicleta justo ahora, ¿sabes?

—Sólo súbete ya. Está bien.

Touya se agachó y esperó a que Homura se subiera en su espalda.

—Nadie está aquí para ver, de cualquier manera. No te preocupes, vamos.

—…Pero tú estás aquí, Touya-kun…

—Piensa en mí como una atracción de un parque de diversión o algo así.

Aunque ella todavía estaba dudosa, Homura fue presionada por la expresión de Touya y finalmente puso sus manos en los hombros de él.

Touya fácilmente la levantó en su espalda e inmediatamente comenzó a caminar.

—¡Hyah!

—Lo siento. Eres más ligera de lo que pensé.

—Sí, sí, alágame todo lo que quieras.

Las mejillas de Homura estaban un poco rojas, pero ella era la única al tanto de eso.

—Si estoy a punto de tropezar, podría quitar mis manos de soportar tus piernas, así que asegúrate de agarrarte firmemente a mi cuello.

Haciéndolo como se le dijo, Homura se recostó en Touya con sus brazos alrededor de su cuello.

Incluso sin eso, su fatiga llegó a pesarle bastante, haciéndolo difícil sostenerse más.

Ellos procedieron por el revestimiento de roca, confiando sólo en la luz tenue del cielo nublado.

Sin apresurarse por el pánico, Touya se movió firmemente y a paso estable hacía el frente.

Eventualmente, una ligera llovizna comenzó a caer.

Aunque la ducha de paso era débil, el viento se sentía más frío como resultado.

—¿Tienes frío?

Homura silenciosamente negó con su cabeza. En verdad, la espalda de Touya en realidad se sentía cálida para ella.

—Soy literalmente equipaje de exceso ahora mismo.

—Jaja, eso es verdad. Sabes cómo golpear en donde duele, ¿eh?

—¿No podemos usar algo de magia de iluminación?

—Tengo más miedo de lo opuesto ahora mismo. Mis ojos ya se han acostumbrado a la oscuridad.

—…

Mientras Touya veía un camino a través de los riscos, y se concentraba en las rocas cayendo y las grietas, Homura simplemente no podía hablarle casualmente en esta situación.

Homura se adormeció por el oscilar regular de la espalda de Touya.

El incesante sonido del viento. El respirar rítmico de Touya. Las frías gotas golpeando su cuello desnudo.

Ella se estaba preocupando por las pistas del paradero de senpai siendo lavadas por la lluvia.

Un corazón que nunca vacila—

Ella distraídamente recordó las palabras de senpai.

Al final, el coraje y la imprudencia son la misma cosa, ¿no?[1]

Si las cosas resultaban bien al final, era coraje. Si terminaban como un fracaso, las personas dirían “te lo dije” y lo llamaría imprudencia.

Ahora mismo, estaban sólo sus corazones. Sus corazones, los cuales estaban tratando de seguir adelante.

Cuando ella despertó de su sueño, Homura estaba sentada contra el muro de roca.

Ella tenía una toalla alrededor de su cuello. La sensación de tener su cabello mojado siendo secado todavía se sentía ligeramente en su cabeza.

—Ah…

Cuando ella levantó la mirada, ella vio a Touya remover rocas sobresaliendo de la tierra llena de grava mientras mantenía un hechizo de iluminación prendido por encima de su hombro.

Estaban en una gran depresión horizontal donde comparativamente un revestimiento de roca blando a lo largo de la superficie de la montaña había sido labrada, y aunque no era lo suficientemente profunda para ser llamada una cueva, era suficiente para evitar la lluvia y el viento.

—…Encontraste un buen lugar.

—Y tú te quedaste profundamente dormida. Si estás despierta, ven y ayúdame.

Ella sintió que había estado oscilando en la espalda de él por más de una hora. Ella no notó cuando la bajó, en lo absoluto.

Sus ropas estaban hechas para ser hidrófugas, por lo que sólo estaban ligeramente húmedas incluso después de ser empapadas en la lluvia.

—¿Vamos a poner una tienda?

—No podemos seguir caminando hasta que esté más iluminado, de cualquier manera. Sólo podemos dormir por ahora.

Apoyando su lento cuerpo, Homura se levantó.

Aunque, incluso si Touya le decía que ayudara a asegurar su zona para dormir, la única preparación que necesitaban era levantar un vivac y sus bolsas de dormir. El albergue consistía de una pequeña tienda ligera adecuada para llevar. Firmemente la colocaron a los postes y sogas para que así no fueran a ser derribadas por el fuerte viento que ocasionalmente soplaba adentro.

Después de terminar su construcción y silenciosamente comer, los dos se metieron en sus bolsas de dormir sin dudar debido al frío del viento.

Comprensiblemente, estaba bastante apretado con dos bolsas de dormir yaciendo una al lado de la otra en una tienda tan pequeña. Incluso así, Homura no se quejó. Había sido un gran trabajo sólo para colocar esta.

Mientras Touya yacía acostado sobre su hombro derecho, Homura no pudo dejar de retorcerse sin descanso al lado de la espalda de él.

—Mi espalda está dando comezón… El suelo no es parejo…

—…Fuiste tú quien colocó el mate derecho sobre el suelo porque dijiste que era demasiado voluminoso y poco manejable, Hinooka.

—No puedo dormir así…

—Podría ser mejor si estiras tu chaqueta debajo de ti.

—No quiero dejarlo todo arrugado…

Después de obstinadamente continuar revolviéndose sobre su espalda, Homura finalmente hizo como dijo Touya y logró encontrar una postura apenas cómoda.

La ligera iluminación nocturna perforaba a través de la ligera tienda de tela.

Ellos escucharon el sonido del incesante viento a través del agujero de ventilación encima de la tienda, y las gotas de lluvia golpeaban la tienda cuando fuera que el viento se fortalecía de vez en cuando.

—…Siento como si estuviera en medio de un doloroso sueño.

Homura murmuró mientras escuchaba el sonido del viento.

—Sólo duérmete.

—…Sí.

Pero incluso si le decían eso—

Parcialmente porque se durmió un poco antes mientras estaba siendo cargada, ella no parecía poder dormirse ahora. Aunque ella entendía que esta era una situación de emergencia, ella no podía evitar estar consciente de la audaz situación en la que estaban.

Sintiéndose aburrida, Homura junto ambas manos dentro de su bolsa de dormir y trazó el anillo el cual todavía no estaba acostumbrada a usar en su dedo.

Homura había visto el anillo con molestia cuando ella lloró y cuando quería regresar durante su primera misión, pero ahora era su única forma de salvación.

—¿Senpai dejó caer el Anillo de Transportación a propósito?

Homura inclinó su cabeza y preguntó eso por encima de su hombro, y Touya renuentemente respondió.

—…Por supuesto que no. Si ella hubiera recuperado la suficiente consciencia para hacer eso, ella podría haber hecho una retirada de emergencia, o podría haber huido mientras los lobos no estuvieran viendo sin usar el anillo.

—Hmm~… Esa podría ser la conclusión más lógica, pero considerando la personalidad de senpai, no creo que fuera a escapar a casa por su cuenta.

—…Bueno, estoy de acuerdo contigo en eso.

—Quizá la chica lobo lo tiró para evitar que senpai escapara.

—¿Piensas que ella descubrió la función del anillo a primera vista? Más bien, ¿no querría un accesorio como el anillo para ella? Como esos adornos para cabello que estaba usando. El asunto es quién le contaría a ella sobre el anillo…

—Sí, eso es extraño.

Homura asintió estando de acuerdo en ese punto. Pero ella todavía no estaba convencida.

—…

Touya era calmado y tenaz, y siempre pensaba un paso delante de Homura. Homura no podía pensar en otro chico quien pudiera ser capaz de actuar así de calmado en la misma situación. Bueno, aunque también él era un poco inflexible.

Antes de que este largo día termine, debería decir al menos unas palabras de agradecimiento—

Pero incluso aunque pensó eso, ninguna palabra de agradecimiento salió.

En su lugar, ella sintió la necesidad de apuntar las faltas de él, contra lo mejor del juicio de ella.

—Oye, Touya-kun… ¿Te has quedado conmigo porque soy una miembro del Club de Exploración?

Después de un largo silencio que hizo pensar a Homura que él se había quedado dormido, Touya respondió en una voz soñolienta.

—Realmente te gusta preguntar lo obvio, ¿verdad?

Esa respuesta franca era muy de él. Hacía más molesta a Homura.

—…No es obvio.

Ella protestó mientras golpeaba su espalda a través de las bolsas de dormir.

—Auch… No actúes violenta. Está muy estrecho aquí.

—Eso sólo fue el resultado de una coincidencia. Sólo fue casualidad que tuviera una aptitud IE, y sólo fue de casualidad que no fuera parte de algún club.

—¿Hay algo de malo de que fuera debido a una coincidencia?

—Sí.

—Sólo vete a dormir ya.

—Si renuncio al Club de Exploración, ¿seré sólo una extraña para ti?

—¿Y por qué lo serías?

Touya se volteó molestó, pero Homura terminó justo frente a él ya que ella lo había estado observando desde una inesperadamente cercana proximidad.

—Uoh.

—…

Aunque los dos se fulminaron con la mirada brevemente, Touya pronto estalló en risas al rostro de abucheo de Homura. Él regresó a su posición original para dormir y trató de contener sus risas.

—No te rías de mí~

—Ya entiendo completamente qué persona tan graciosa e interesante eres.

—No me gusta dejarlo así, a la mitad y vago entre nosotros.

—¿Ah? ¿Y qué? ¿Quieres algo más estereotípico? Entonces sólo piensa en nosotros como compañeros cercanos.

—Compañeros cercanos…¿quieres decir amigos?

—Sí. Amigos cercanos.

—…

—Eres una cercana y problemática amiga para mí.

—…

El puño de Homura silenciosamente golpeó la parte de atrás de la cabeza de Touya.

—Oye, eso duele… Si a que fue debido por una coincidencia es malo, ¿entonces te sentirías más aliviada si fuera asegurado por alguien? Casi todo en el mundo es decidido a través de la coincidencia. Las únicas cosas que podemos decidir por nuestra cuenta son las cosas que están a nuestro alcance.

Las cosas al alcance de uno. Mientras pensaba en la distancia que la separaba de su casa en la Tierra, Homura tocó con el dedo el amuleto colgando de su cuello.

—…¿La razón por la que te llegó a gustar senpai fue debido a una coincidencia?

—Cielos, eres muy persistente. Tengo mucho sueño, ¿sabes?

—Senpai es hermosa, amable y cumple con lo académico y en las artes marciales; supongo que es natural que te llegara a gustar. ¿Cierto, Touya-kun?

—¿Por qué me estás preguntando eso, idiota?

—Dime. ¿Fue amor a primera vista?

Touya dejó escapar un suspiro exasperado intencionalmente que resonó por la tienda.

—Te lo diré. Pero sólo después de que tú, senpai y yo estemos de vuelta en la Tierra.

—Hmph… Esa es una apuesta con probabilidades algo amplias…

—Sí, sí. No hay necesidad de decirlo, pero va a ser muy pesado mañana. Prepárate.

—Estará bien.

—¿Esa misteriosa confianza tuya de nuevo?

—Estará bien… Está bien perderse y tomar un desvío. Siempre y cuando tomes la Línea a Oedo… eventualmente llegarás a tu destino incluso si tomas un desvío.

—…Ya veo. Sí, es verdad.

—…

Dentro de su bolsa de dormir, Touya repentinamente inclinó su cabeza en perplejidad.

—¿…Ah? Oye, no la Línea a Oedo es en realidad una línea del subterráneo en bucle. ¿No la Línea a Yamanote sería un mejor ejemplo? No llegarás a tu destino si sólo vagamente te subes en la Línea a Oedo, ¿sabes?

—…

Homura no respondió, devolviendo sólo respiración somnolienta.

Aunque estaba un poco confundido, Touya se volteó para dormir mientras rezaba para que la lluvia se detuviera.

Esa noche, Homura soñó.

Aunque ella olvidó completamente qué clase de sueño fue cuando ella se despertó.

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[1]Por el Autor
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