Capítulo 2

Después de dejar el hogar de Inari, Touya y Homura se dirigieron al gimnasio local.

Bebieron algo de jugo mientras estaban en al autobús con aire acondicionado.

Ya que era el primer día de las vacaciones de verano, había muchos pasajeros en el autobús, incluso en un día entre semana como este.

—Es tan inconveniente de que no puedo mirar las fotografías que tomo inmediatamente.

Homura gruñó en el asiento al lado de Touya.

Usando la excusa de que era para conmemorar su visita, Homura había tomado una foto durante el curso de la conversación sobre cámaras.

Era una foto de un Touya tenso y el padre de Inari-senpai sonriendo mientras hacía la señal de paz mientras estaban de pie juntos, una situación que era difícil de descifrar desde el punto de vista de un tercero.

…Pero ella aun así les tomó una foto independientemente.

—El revelado de las películas de las cámaras está a cargo de las máquinas, para que eso iguale las desventajas, ¿cierto? El dispositivo de revelado de la película exclusiva para el Club de Exploración es bastante importante, ¿sabes?

—No me importa eso. Ah, eso me recuerda, Mori-chan se jactó cómo ella tuvo que revelar la película a mano en sus días en el club.

—No puedo imaginar a Mori-chan haciendo esa clase de trabajo problemático.

—¿Verdad? Ella probablemente se lo impuso a alguien más.

Era aterradoramente creíble.

Tal vez las dificultades de esa desafortunada persona había sido parte de lo que condujo a la introducción de cámaras para uso en Nutella y dispositivos de revelado de película automático.

El estrecho camino de la colina ondeaba en la cresta de la colina mientras el autobús conducía. Más allá de las ventanas del autobús había los colores verdes típicos del verano y un cielo sin nubes.

—El gimnasio, ¿eh? Sólo he ido ahí para eventos escolares y para apoyar a Tsuyu y sus eventos de animadoras. ¿Qué tal tú, Touya-kun?

—¿Hmm? Sí, he estado ahí unas cuantas veces.

—…¿En serio? ¿Para competencias y esas cosas?

Touya asintió.

El gimnasio local era un lugar donde varios torneos deportivos, incluyendo porristas, se llevaban a cabo. Era natural que Touya lo conociera.

—El padre de Inari-senpai dijo que ella estaba en sesiones de rehabilitación en el gimnasio. ¿Acabo tiene esa clase de instalaciones?

—No lo sé. Tampoco estoy tan familiarizado con todo lo de ahí.

—Touya-kun, ¿lamentas haber dejado el kendo?

—¿Ah? No, realmente no lo he dejado.

—Pero solías entrar a torneos nacionales para ello.

—Acabo de decir que no lo dejé. Aunque es verdad que ya no entro en torneos.

Touya fulminó con la mirada a Homura mientras él ajustaba el puente de sus lentes.

—¿No hubo nadie que tratara de detenerte de que lo dejaras?

—Realmente no te rindes, ¿cierto…? No, todo fue muy simple y claro, y nadie dijo realmente algo al respecto.

—¿En serio? ¿Pero no eso te hizo sentir un poco solo?

—Todavía visito el dojo de vez en cuando. Aunque parece que mi padre estaba decepcionado.

—Hmph… No persigas a aquellos que se van[1], ¿eh?

Después de pensarlo un poco, Homura suspiró.

—Lo que estamos haciendo justo ahora en ir a ver a Inari-senpai es precisamente eso. Estamos persiguiendo a alguien que se marchó.

—…Uugh.

 

Homura y Touya llegaron al gimnasio público local.

Como se esperaba, había muchas personas aquí, y el lugar estaba tan brillante con la animada atmósfera del verano.

Ellos fueron mirando varias instalaciones y salas de conferencias adentro, pero no había señales de que alguien que se pareciera a Inari-senpai. Y ahora lo pensaban, se dieron cuenta de que tampoco ninguno de ellos sabía cómo lucía ella.

—Ella probablemente tiene un rostro desagradable, —dijo Touya.

—¿Y exactamente cómo luce un “rostro desagradable”?

—…Bueno, sólo he podido dar una breve mirada a ella en un álbum de fotos antes. ¿Había algo de ella en el vestuario de mujeres del edificio del club?

—¿Quieres que la encuentre siguiendo su olor o algo así? De ninguna manera, no soy como tú, Touya-kun.

—¿Qué se supone que significa eso?

Mientras ellos reprendían los planes aleatorios del otro, mientras caminaban por el gimnasio, ellos se toparon con su objetivo en un lugar inesperado.

—…Touya-kun, espera un segundo.

—…¿Ah?

Llamado para que se detuviera, Touya miró en la dirección que Homura apuntó.

Por ahí había un pequeño patio interior, al cual no le habían prestado mucha atención hasta ahora.

Ellos podían escuchar ruidosos ánimos en idiomas extranjeros proviniendo de los campos de práctica de ahí, el cual estaba dividido a la mitad por una red baja como la que se usaba en bádminton.

En medio del grupo de jugadores de piel oscura de apariencia surasiática, una pequeña chica podía ser vista corriendo con muchas energías.

—¿Re…habilitación?

—…

Moviéndose con pasos rápidos, la chica saltó en medio del aire y giró sus piernas en lo alto, y entonces bajó de golpe con un grito agudo que resonó por el gimnasio.

Una pelota hecha de plástico cayó en el campo del equipo opuesto.

Un defensor rápidamente saltó para golpearla de vuelta pero no la alcanzó a tiempo, y la pelota rebotó en una dirección inesperada y estalló pasando la línea de límite del campo del equipo contrario.

—Guau… ¡Nunca había visto una juego de pelota como ese!

—¿V-volibol de pie? ¿¡Qué demonios es eso!?

Una chica convaleciente y un deporte de pelota acrobático.

Homura y Touya fueron tomados por sorpresa por esta inesperada combinación.

No estando al tanto de estos dos espectadores, la chica palmeó manos en lo alto con sus compañeros de equipo.

La chica, habiendo tomado la misma posición que antes en el campo mientras el juego continuaba, nunca se quedó atrás con los adultos alrededor de ella a pesar de su diferencia de altura, y compitió con ellos equitativamente en ofensa y defensa.

Su cabello de color claro estaba atado en un moño, con un solo mechón de cabello colgando por su espalda como una cola. Ella era un poco más baja que Homura.

En base a las varias ropas que no encajaban que todos los jugadores vestían, parecían ser un equipo amateur, pero su práctica fue realmente una vista impresionante de ver. Sin embargo, cuando Homura y Touya se voltearon para ver a la chica por un momento, sus movimientos eran bastante hábiles y llenos con una vivacidad con energía, causándoles mirarla en particular sin palabras mientras jugaba.

El juego de práctica tomo un breve descanso, y la chica regresó al costado del campo.

Ella limpió su sudor con una toalla y lentamente reguló su respirar mientras empujaba su pecho de adentro para afuero.

Su delgado cuerpo hacía difícil de creer que ella había ejecutado repetidamente hazañas que desafiaban la gravedad en el curso del juego.

—¿Qué?

Por primera vez, la chica se volteó a mirar a los dos.

Parecía que ella no los había notado hasta ahora debido a su intensa concentración durante el juego.

Sus ojos brillantes miraron a Touya y Homura en donde ellos estaban parados esperando todo este tiempo.

Su mirada era clara y transparente, como si ella pudiera ver a través de sus valores y personalidad con sólo esa mirada.

Homura nerviosamente comenzó a hablar.

—Amm, ¿eres Inari-san—err, Inari-senpai?

—Sí, esa soy yo.

Después de tragar un gran trago de su botella de bebida deportiva, ella habló de nuevo.

—¿Son estudiantes de la Preparatoria Seiran?

—Sí, —confirmó Homura.

—Soy- —comenzó a decir Touya.

—Ah, conozco esa voz. Eres el novato en el Club de Exploración, ¿cierto?

Sin siquiera mirarlo, Inari adivinó bien.

—Sí… Soy Touya Takumi, el que fue a visitar tu casa antes…

Touya obviamente estaba muy incómodo mientras hablaba.

Homura rápidamente se presentó también y continuó hablando en el lugar de Touya.

—Visitamos tu casa hace poco. Y escuchamos que estabas aquí.

—Heeeh…. ¿Hmm?

En ese momento, sus compañeros de volibol de pie comenzaron a reunirse de nuevo.

Sus palabras tenían un sonido peculiar. Era un lenguaje extranjero con consonantes geminadas en ello.

Inari inclinó su cabeza en manera de disculpa y entonces se volteó para volver a jugar.

—¡Maaf! ¡Sramattingarjunparagi!

—?

—?

Homura y Touya sólo podían ver en asombro las palabras de Inari.

—¡Dadasamasama!

—¡Dadasamasama!

Después de dar ese alegre saludo(?), los jugadores regresaron a su práctica.

Mientras tanto, Inari-senpai recogió su bolsa del suelo y se alejó del campo por su cuenta.

—¡Inari-senpai, eso es asombroso! ¿¡Tienes fluides en lenguaje extranjero!?

Homura no pudo evitar expresar su emoción.

—No, no entiendo su lenguaje en absoluto. Vagamente entiendo el significado. Creo que es un idioma de una u otra cosa.

Los hombros de Homura se cayeron por la decepción.

—Eh, ¿pero no eres un miembro de ese equipo de volibol de pie?

—No. Sólo pensé que lucía divertido cuando los vi jugando durante una visita que hice antes. A veces vengo aquí y me les uno. Son buenos chicos. El nasi goreng que hacen también es súper delicioso.

—Nasi goreng…

Nasi goreng era un platillo de arroz frito indonesio.

Tal vez eran un grupo de chefs que trabajaban en un restaurante étnico.

—Ah, también te gusta la comida étnica, ¿cierto, Touya-kun?

—…

Homura cambió el tema mientras ella recordaba una conversación pasada sobre eso, pero Touya no estaba de ánimos para responder eso.

Después de alcanzar y seguirle el rápido paso de Inari, Touya habló de nuevo.

—¿Tienes algo de tiempo libre después de esto, Inari-senpai?

—No.

—…

Homura y Touya involuntariamente bajaron su paso por esas palabras.

Homura estaba acostumbrada a esta clase de franqueza por Kujou-san.

Aunque, por supuesto, eso no significaba que las defensas de su corazón se habían elevado de acuerdo a ello…

Sin embargo, Inari detuvo sus zapato de interiores y se volteó hacía a ellos en ese momento.

—Todavía tengo asuntos de los cuales encargarme, ¿así que qué tal si me acompañan?

 

La entrada del gimnasio.

Justo mientras veían reaparecer a Inari en la entrada después de brevemente ir al vestidor, ella repentinamente pasó a dar carrera a velocidad máxima.

—¡¡¡Corraaan!!! —ella gritó a los sorprendidos Homura y Touya, y por lo tanto, a pesar de no entender que sucedía, ellos corrieron con Inari a la parada del autobús cercano y entraron de un salto al autobús que acababa de llegar.

Una vez más estaban en el autobús que pasaba por la ciudad, esta vez con Inari.

Por alguna razón, se sentaron en el asiento más lejano del autobús, con Inari en el medio. Homura y Touya jadearon sin aliento mientras el autobús conducía, sin estar al tanto de su destino.

Inari sacó un costal de una tienda de conveniencia empaquetada y casi a punto de estallar de su bolsa y la puso en su regazo, y entonces comenzó a hurgar los contenidos sin dudar.

Dentro del costal había: bolas de arroz, sándwiches, bebidas de jalea, wafles y jugo enlatado. Era una colección de productos alimenticios que habían sido elegidos al azar sin pensar en el balance en lo dulce, amargo o nutricional. Inari notó a Homura mirando a su comida.

—¿Quieres un poco?

Inari le ofreció una barra de energía.

Homura fue sorprendida por la repentina oferta.

El aroma persistente distintivo de haber salido de bañarse flotaba cuando fuera que Inari se moviera.

—Ah, en ese caso, ¡tomaré uno!

Inari daba otra imagen con su cabello suelto.

Ella tenía cabello sedoso y ondulado que lucía como si tomara mucho tiempo y cuidado cepillarlo.

Homura no pude evitar tener sus ojos atraídos del cabello de Inari, todavía un poco mojado debido a la falta de tiempo, rebotaba con cada sacudida del autobús.

Sentándose a su lado así, Homura todavía no podía creer que Inari había realizado esas hazañas acrobáticas hace poco con ese delgado cuerpo suyo.

Inari se volteó y le ofreció una barra energética a Touya también.

—¿Qué tal tú?

—Estoy bien… Bebí algo de jugo hace poco…

Absteniéndose de cualquier palabra educada, Touya simplemente dijo la verdad y declinó su oferta.

Homura desesperadamente trató de darle una señal con el contacto visual fuera del campo de visión de Inari.

Su telepatía parecía haber llegado a él, Touya levantó su mano muy, muy renuentemente.

—…Bueno… Tomaré uno, supongo.

Inari se lo pasó al estamparlo en la palma de él.

Entonces ella se volteó hacía el costal llenó de calorías en frente de ella y continuó con su ingesta de alimento.

—Mover mi cuerpo me da hambre.

En realidad, Inari murmuró algo como “Harphhoffmerfhang” mientras ella rellenaba sus mejillas con una bola de arroz, pero sus oídos lograron a penas descifrar a lo que ella se refería.

—Voy a moverme un poco más, así que necesito reabastecer mi energía mientras tengo la oportunidad.

*Morfheerfgofhoff.*

¿Eh? ¿Harás más ejercicio después de eso? Homura y Touya pensaron eso simultáneamente en sorpresa.

Trataron de preguntarle a Inari en específico, pero después de que finalmente tragó y se tomó un momento para respirar, ella preguntó algo en su lugar.

—Homura, ¿por qué estás acompañando a este tipo para verme? ¿Eres parte del consejo estudiantil o algo así?

—No, bueno, también soy técnicamente… *balbuceo, balbuceo*… una miembro… del Club de Exploración.

—Hmph. Así que hay dos nuevos miembros este año.

—Así es, —dijo Homura, después de recordar algo y negar con su cabeza.

—H-hay una más, ¿sabes? Hay tres miembros de primer año ahora.

Así es. Sería un problema si se te olvida[2].

—Eso sí que es una cosecha. Era la única nueva miembro el año pasado.

—Ya veo… ¿En serio?

Insertando una pajilla en un jugo de manzana en cartón, Inari se volteó a ver el paisaje afuera de la ventana.

—Bueno, como sea, eso es algo del pasado… para mí.

Los tres se bajaron del autobús en la última parada de su ruta.

—¿El zoológico?

Ahí yacía el parque natural de animales más prominente en la prefectura.

Homura había visitado el lugar unas cuantas veces antes, pero esta era la primera vez que ella escuchaba de una instalación deportiva dentro de sus terrenos.

—Tres boletos con…aaah, aaah…descuento para estudiantes, por favor… ¡Achuuu!

Inari mostró su identificación de estudiante en la ventana de la taquilla y compró sus boletos de entrada.

Cuando ella regresó con Homura y Touya, ella levantó los tres boletos como un abanico en su mano hacía ellos, y ellos procedieron a tomar uno.

—Ah, gracias… ¿Qué sucede, senpai?

Inari estaba frotando incesantemente sus ojos.

Mientras Homura inclinaba su cabeza con curiosidad, Inari sacó una máscara de polen de su bolsa.

—Senpai, pagaré por mi boleto.

Touya dijo eso y trató de darle dinero a cambio por el boleto, pero Inari no escuchó y simplemente se abrió camino hacía los terrenos del zoológico.

Touya y Homura no tenían más opción que seguirla, como personajes secundarios en el equipo de la protagonista.

Inari los codujo por el zoológico sin darles una sola mirada de soslayo mientras pasaban por un par de elefantes indios que eran padre e hijo, un rinoceronte negro, un ejército de monos de montaña, un capibara durmiendo, una parvada de flamencos y un tapir malayo.

Mientras todo el tiempo ella estornudaba varias veces debajo de su máscara.

La curiosidad de Homura fue molestada por el repentino estornudo de Inari, pero su interés también estaba siendo incitado por los animales alrededor ya que esta era su primera visita aquí después de hace mucho.

—Aaagh… conejos… ranas… conejillos de indias…

Mientras tanto, una cierta persona entre ellos estaba dolorosamente renuente mientras pasaban por la esquina para acariciar a pequeños animales…

Cuando ellos llegaron a un espacio rodeado por muros altos, ellos encontraron una piscina de blanco azulado hecha a partir de la apariencia de los icebergs encontrados en los océanos polares.

Había un puesto popular ahí para mirar desde arriba a los osos polares del zoológico.

El oso polar es un tipo de oso con un abrigo de pelaje blanco.

Había dos osos polares que estaban vagando libremente dentro de la zona de la piscina.

Inari se colgó de la cerca de acrílico inoxidable y transparente mientras se paraba de puntitas para mirar emocionada la vasta piscina.

Sin embargo, era claro por la forma que ella no paraba de buscar con sus ojos rojos hinchados que su objetivo no eran los osos debajo.

—Aaagh… él no está afuera hoy…

Ella gruñó en obvia decepción.

Homura preocupada miró a Inari-senpai desde el costado.

—Senpai, ¿estás bien?

—Eddoy biiiien… edoy… biiien…

…Ella realmente no lucía bien.

Sus dedos se ondearon a través del aire vertiginosamente mientras buscaba algo.

Comprendiéndolo, Touya le pasó un paquete de pañuelos, y ella sopló su nariz.

—Senpai…

—Podría ser que…

—¿Eres alérgica a los animales? —¿Eres alérgica a los animales?

La persona en cuestión inmediatamente negó las acusaciones de sus kouhais.

—No. Es por el polen en el aire.

—…

—…

Y entonces ella comenzó a estornudar otra vez. Parecía ser un caso bastante serio.

Homura lastimosamente trató de salir con la mentira obvia.

—…Sí, es bastante malo… Hay mucho polen peludo aquí…

Inari asintió con otro estornudo.

Aunque ella no lo reveló en el exterior, Homura estaba bastante sorprendida en el interior. Touya probablemente se sintió igual.

Homura recordó cómo, durante una previa expedición a Nutella cuando encontraron huellas de lo que parecía animales salvajes, Misasagi-senpai dijo que Inari Sunao sería capaz de distinguir de qué animales eran, en más detalle.

Y sin embargo, estaba esta inexplicable diferencia. Y pensar que ella era alérgica a los animales…

Mientras se quedaba de pie ahí, un cuidador de animales vistiendo botas de cuerpo entró a los terrenos del animal.

Él se paró sobre una plataforma elevada encima de la piscina y arrojó varios pescados de la cesta que él llevaba.

Los osos polares arrojaron sus enormes cuerpos al agua con un salpicar y se sumergieron para tragar el pescado uno tras del otro.

—Los osos polares sí que son buenos nadando.

Touya murmuró en asombro.

—Es cierto. Touya-kun, ¿es esta tu primera vez viniendo al zoológico de aquí?

—No, pero la última vez que vine fue hace mucho tiempo.

—…Ah…ya veo.

En ese momento, el cuidador escuchó el estornudo de Inari y volteó arriba para mirarlos.

Después de acabar de alimentar a los osos polares, el hombre regresó a la cabaña de los cuidadores. Al mismo tiempo, Inari bajó de la cerca y comenzó a moverse.

—¿Hmm? ¿Senpai?

—Síganme.

Ella caminó hacía la cabaña de los cuidadores dentro del iceberg.

Ella los condujo hacía la entrada del personal que era prohibida para los visitantes, y en ese punto el hombre de antes salió de la puerta.

—Hola, Sunao-chan. Bienvenida.

Inari inclinó su cabeza educadamente.

Sin estar al tanto de la relación del hombre con Inari, Homura y Touya simplemente la siguieron inclinado la cabeza también.

—¿Así que trajiste amigos? Y tampoco es la usual Neyakawa-san. Técnicamente, sólo personas autorizadas tienen permitido entrar, pero…

El hombre miró a Homura y a Touya con un rostro ligeramente preocupado.

El letrero en su pecho decía “Kitoro”. Un nombre bastante extraño.

—Estos chicos son…mis kouhais del…Club de Exploración en la escuela.

—¡Hoh!

Cuando Inari masculló su respuesta debajo de su máscara, los ojos del hombre se iluminaron.

—Entonces haré una excepción especial.

Siendo llamados por él, los tres pasaron por la entrada del personal.

Cuando entraron a la cabaña del cuidador, el olor en el aire se volvió muy punzante y la temperatura de la habitación también estaba baja.

Era un lugar parecido a una cueva que esperarías dentro de un iceberg artificial. Se parecía a la atmósfera del edificio del Club de Exploración con sus pocas ventanas.

Touya miró alrededor con curiosidad desde atrás del grupo, mientras Homura repentinamente habló.

—Ah…

Homura miró al oso polar que estaba sentando dentro del corral de crianza dentro de la cabaña y balanceaba su cuerpo para adelante y para atrás.

Había algo plateado de inocencia remanente en su apariencia. Era un cachorro que había crecido al punto donde era casi tan grande como un oso polar adulto.

—Polar… ¿Él es Polar? ¡Él está muy grande! —gritó Homura sorprendida.

Sí, el nombre del cachorro era Polar.

Homura recordó al cachorro de oso polar, del cual ella se había olvidado por completo hasta ahora.

Cuando ella había visitado el zoológico en el pasado, ella lo había visto en el corral de crianza con muro de vidrio especial, aunque él había sido tan pequeño como un osito teddy en ese entonces.

El cuidador asintió.

—Sí, él se ha puesto muy grande. Su peso es ahora de doscientos veinticinco kilos.

Homura estaba impresionada por ese número, pero la expresión de Inari se oscureció.

—Él se ha adelgazado mucho… ¡Pole!

Al llamado de Inari, Pole dejó escapar un rugido y se acercó a ellos.

Él presionó su nariz contra la puerta reticulada del corral de crianza, claramente agitado.

—Espera, sólo espera un segundo, Pole.

Inari también estaba agitada. Ella se volteó hacía el cuidador con una expresión de súplica.

—Kitoro-san, perdón por pedir esto, pero por favor.

—Sí. Conoces el lugar, ¿cierto?

Tan pronto ella aceptó una llave con una etiqueta adjunta de la mano del hombre, Inari se dirigió a un pasillo cercano con un ligero correr, dejando a Homura y a Touya detrás.

—¿Qué? ¿Senpai?

Para el momento que Homura se volteó, Inari ya se había ido.

Mientras tanto, Touya expresó su gratitud al hombre una vez más.

—Muchas gracias, Kitoro-san. Estoy muy agradecido por esta oportunidad, ¿pero está realmente bien…el dejarnos entrar aquí?

—¿No los miembros del Club de Exploración están acostumbrados a los ojos y otros animales?

Touya y Homura furiosamente negaron con sus cabezas.

Kitoro-san sonrió a qué tan sincronizados estaban.

—Este lugar realmente no está fuera de los límites de los visitantes. Es bastante común el de que estudiantes de primaria y secundaria vengan aquí como parte de una vistita de experiencia laboral. Bueno, debido a ciertas circunstancias, sería malo si esto fuera revelado en el internet. Pero ya que ustedes son miembros del Club de Exploración…

Mientras él hablaba, Kitoro-san mantuvo sus oídos pegados hacía el pasillo.

El sonido de la puerta de un armario ruidosamente abriéndose y cerrándose hacía eco a través de los pasillos, e Inari regresó pronto después.

Su cambio de apariencia era tan extraña que Homura se retiró varios pasos hacía el muro.

—¡Muy bien, estoy lista para ir!

No fue hasta que ella aplaudió sus manos cubiertas de guantes y dejó escapar un amortiguado, pero grito emocionado debajo de sus enormes gafas protectoras y máscara cubriendo su rostro que Homura se dio cuenta que esa era Inari-senpai… o más bien, una ser humana en realidad.

Ella estaba cubierta desde encima hasta el fondo en ropa blanca protectora, como aquellos usados por profesionales que desactivan bombas.

Inari, quien se había convertido de una pequeña y delgada chica a una baja y robusta mascota Michellin, caminó para pararse desalentadoramente en frente de la puerta del corral de crianza.

Homura, no fue capaz de contenerse más, estalló en risas.

—Fu,bu, ¡ajajajajaja! Senpai, ese atuendo es muy gracioso, ¡ajajajajaa!

—Realmente no tienes tacto, riéndote así… buh…

Aunque él la reprendió, Touya también tenía su rostro volteado mientras su cuerpo temblaba minuciosamente.

Sin prestarle atención a sus kouhais, Inari se dedicó seriamente a hacer estiramiento de calentamiento.

Después de que Homura y Touya se movieron a la urgencia de Kitoro-san, el bulto blanco se deslizó por la puerta al corral de crianza y saltó adentro con sus botas de seguridad.

¿Eh?

Mientras Homura apretaba sus costados y jadeó por aire por reírse demasiado, los pensamientos de Touya se detuvieron.

Además, Kitoro-san fue a cerrar la puerta del corral detrás de Inari.

¿Eh? ¿¡Eh!?

Dentro del corral, el cachorro de oso polar (aunque él había crecido para ser de doscientos veinticinco kilos a ese punto) dejó escapar un grito y saltó hacía adelante para saludar a Inari.

La voz alegre de Inari (y ocasionalmente estornudando) recorrió el corral de crianza.

—Ajaja, ajajajaja, Pole, Pole, Po—

Inari felizmente abrazó a Pole alrededor de su largo cuello, pero la emoción del cachorro le causó que fuera sacudida y enviada a volar.

Ella rodó por el suelo como una bola de boliche antes de estamparse en la puerta con un gran ruido.

—¡Auch! ¡Eso duele!

A pesar de la furia en su voz, Inari inmediatamente se levantó y saltó hacía adelante para abrazar a Pole de nuevo.

En este punto, Homura finalmente entendió qué estaba sucediendo, y ella se puso rígida en medio de sus risas.

—…No puede ser…

—¿Q-qué demonios está…? ¿Kintaro[3]?

—Bueno, ella frecuentemente dice “Hago entrenamiento de lucha en sumo con el fin de lidiar con osos♪”, aunque no puedo saber si es verdad o no, —dijo Kitoro-san.

—Espere, ¿por qué suena como si hubiera el símbolo de una nota musical al final de eso…?

—¡Ese no es el punto aquí! ¡Senpai va a morir! ¡Como el ser estirado por una secadora!

—Eso supongo.

Homura se puso pálida a la respuesta despreocupada del cuidador.

Cuando Homura se volteó al sonido de las risas revoloteando alrededor de por aquí y allá, ella vio la aterradora vista de Pole sosteniendo a Inari el cuello con su boca y ondeándola.

—¡Oye, suéltame! ¡SUÉLTAME! ¡Oryaaaah!

Podría sonar dulce llamarlo jugueteo amistoso, pero sólo lucía como un forcejeo de fuerza y violencia.

Cuando Inari frotó sus mejillas contra Pole, ella fue arrojada con un puño; cuando ella saltó en su espalda, Pole rodó y la aplastó con su cuerpo.

Pero incluso así, Inari no se rindió y envolvió sus piernas en una llave de cangrejo alrededor del cuello de Pole para doblarlo y que se alejara de ella, y entonces ella usó el muro cercano como un punto de apoyo para saltar y darle una patada… todo eso fue completamente ridículo.

Si Homura entrara en este rincón para acariciar (en modo difícil), ella definitivamente sería convertida en una piscina de sangre en diez segundos. El blanco y esponjoso oso polar, en contraste a la apariencia de su oso teddy, tenía colmillos afilados y una aterradora lengua azulada profunda, lo que realmente era una bestia salvaje.

—Ese lindo Pole está ahora…

—Asombroso… ambos están ridículamente animados.

—Bueno, ellos se detendrán cuando se cansen.

Kitoro-san se sentó en una caja de herramientas cercana.

Él básicamente dejó la situación como estaba en el corral de crianza, la cual estaba resonando con gritos indistinguibles que no eran gritos de horror o risas.

Aunque todavía estaba preocupada por la seguridad de Inari, Homura repentinamente se preguntó qué haría esa chica, Suzuran, en esta situación.

Ella fácilmente se podía imaginar a esa chica, quien había recorrió las montañas salvajes en el lomo de un lobo blanco gigante, jugar con Pole justo igual de alegremente y bruscamente que Inari-senpai.

—…¿Senpai viene aquí mucho?

Eligiendo voltear sus ojos del combate feroz por un momento, Homura cuestionó a Kitoro-san.

—Sí. Y Saho-kun del mismo Club de Exploración viene seguido también.

—Saho-kun… Ah, ¿se refiere a Akiho-kun de la Preparatoria Hiyoshizaka?

Kitoro-san asintió.

Después del incidente con Subaru-hime, el Club de Exploración de Homura de la Preparatoria de Serian había ido de visita al Club de Exploración de la Preparatoria Hiyoshizaka para expresar su agradecimiento por su ayuda en ese entonces.

Durante esa visita, les habían presentado uno de los nuevos miembros masculinos del Club de Exploración Hiyoshizaka, Saho Akiho.

Él era un investigador de Nutella novato como Homura.

Touya, quien había mirado atenuantemente el combate mano a mano de interespecies presentándose del otro lado de la reja, se volteó por esas palabras.

—Espere… ¿quiere decir que Saho hace lo mismo que senpai está haciendo ahora…?

—Ajajaja, la única que puede hacer esto es Sunao-chan. Sunao-chan es una especialista lidiando con Pole. Saho-kun ha sido un visitante regular en este zoológico incluso antes de que se uniera al Club de Exploración. Él es un visitante estable que incluso le informamos cuando sea que un animal no se encuentre bien aquí.

—Heh. Estoy un poco sorprendido.

—Oh, ¿en serio?

Saho era un personaje único.

Después de que Homura intercambiara direcciones de correo con él durante su primer encuentro, él estuvo mensajeándola todo el tiempo, hasta el punto donde que fue demasiado y Fujimori-sensei y Koma-senpai lo regañaron.

Aunque eso en su mayoría era porque Homura siempre estallaría de risa cada vez que leyera sus mensajes, y no era capaz de concentrarse en su entrenamiento y estudios después de la escuela como resultado.

—Sunao-chan no fue capaz de venir a jugar con Pole por un tiempo, lo cual lo puso muy triste… Fue hasta el mes pasado que ella fue capaz de regresar regularmente aquí de nuevo.

—¿…El mes pasado? Entonces, antes de eso…

Touya se movió para estar al lado de Kitoro-san con su espalda contra el muro.

Intercambiando una mirada con Touya, Homura preguntó tímidamente la pregunta en su mente.

—¿Podría contarnos más al respecto…?

—Seguro. No es un tema del cual ella se enojaría que se hable, —dijo Kitoro-san en consentimiento.

—Saben que ella fue hospitalizada por un rato, ¿cierto? Sunao-chan no tuvo nada de apetito por un largo rato. Ella estaba delgada como una ramita y perdió peso al punto donde incluso yo podía levantarla con una sola mano.

—Nada de apetito… ¿quieres decir anorexia? —preguntó Touya.

Kitoro-san asintió.

—Pero ella todavía impulsó su cuerpo para venir a ver a Pole. Lo peor fue cuando ella estaba en silla de ruedas. Naturalmente, no había forma que le permitiera entrar al corral de crianza en ese estado. Después de que ella se esforzó para recuperar su fuerza, ella finalmente obtuvo el permiso para entrar comenzando el mes pasado.

—No estoy segura que…eso pueda ser llamado seguro incluso en su estado actual…

Detrás de ellos, podían escuchar los golpes y demás de una feroz batalla de lucha libre.

Sonriendo amargamente al honesto asombro de Homura, Kitoro-san continuó hablando.

—Fue un tiempo muy duro. Pole es un niño problemático en sí. Él logró acostumbrarse a este ambiente, pero su condición física todavía se pone mal frecuentemente. Me gustaría si Pole aprendiera de la rehabilitación de Sunao-chan y que se recupere por completo también… Esos dos son como hermanos, una hermana mayor y su hermano menor.

—¿Hermanos? —preguntó Touya.

—Bueno, si recuerdo bien, Pole fue traído de la naturaleza de un país extranjero, —dijo Homura mientras recordaba los paneles de exploración que ella había visto la última vez que ella visitó el corral de crianza especial.

—Traído… ¿así que realmente nació en la naturaleza? —preguntó Touya.

—Así es. Pole no nació aquí, o incluso en otro zoológico en un país extranjero.

—…

Al escuchar eso, Homura no pudo evitar recordar a Suzuran.

Después de recuperarse de un breve periodo de debilitamiento físico, Suzuran había regresado a salvo con su madre.

¿Le estaba yendo bien ahora? ¿Se estaba sintiendo sola en Japón sin los lobos con los que había sido criada juntos como hermanos?

Una vida llena de cosas con las que ella no estaba acostumbrada le esperaba aquí en Japón. Con tantas cosas para que aprendiera Suzuran, a Homura se le había dicho que la dejará sola tanto como fuera posible con el fin de darle tiempo de promover los lazos con su nueva familia, pero… Homura todavía estaba preocupada por la chica.

—La verdad es, el que recogió a Pole cuando todavía era un recién nacido fue el padre de Sunao-chan, mientras estaba recolectando información en el Ártico. Deberían preguntarle a su padre por los detalles. Al final, Pole terminó viviendo en la casa Inari hasta que fue decidido que fuera traído aquí y se ajustara a su nuevo ambiente. Es por eso que son como hermanos.

—¿¡Pero qué hay de las alergias a los animales de Inari-senpai…!? —preguntó Homura sorprendida.

—Curiosamente, sus síntomas son más débiles cuando está con Pole.

—¿Qué?

—No puedo creerlo…

Una cierta escena apareció en la mente en Homura.

Un cachorro que sólo era una bola de lindura felizmente persiguiendo a una joven Inari.

La chica gentilmente frotaría las mejillas con el cachorro mientras él dormía en la cabecera de su cama.

Homura se cambió a sí misma con Inari en ese escena y jugando con el cachorro en su imaginación.

Era suficiente para hacer agua a su boca.

—Desearía poder tener un esponjoso oso blanco de hermano menor en lugar de una descarada y mala hermana menor…

—Oye… no deberías decir esas cosas incluso como broma…

Touya se apartó de ella.

—No serías capaz de hacer una lucha sin reglas contra un oso teddy que ha crecido a una bola de carne y músculos como ese… …¿Hmm?

Mientras ellos estaban hablando, se dieron cuenta que el corral de crianza se volvió tranquilo.

Al principio Touya y después Homura lo notaron, ellos nerviosamente fueron a echar un mirada por la puerta, preguntándose si la pelea se había tranquilizado de una terrible y trágica manera.

—…

—…Están durmiendo.

En algún punto, Inari y Pole se habían dormido mientras se abrazaban entre sí.

Ellos yacían ahí apilados mientras sus pechos gentilmente subían y bajaban por el respirar.

Para el corto siguiente momento, los tres meramente observaban silenciosamente el breve respirar del enorme hermano menor y la pequeña hermana mayor.

Al anochecer.

 

Los tres estudiantes ahora estaban sentados en una esquina de un restaurante de Frescas Hamburguesas.

Después de dejar el zoológico, Homura y los demás habían regresado a la estación Honmachi.

Le dieron sus gracias a Kitoro-san por haberse tomado el tiempo de dejarlos visitar cuando él estaba ocupado, y después tomaron la ruta de autobús de regreso a casa.

Inari, quien había estado somnolienta y distraída por un rato, había dado un giro completo de ciento ochenta grados y ahora estaba sentada con sus brazos doblados como un imponente comandante antes de que las tropas de las hamburguesas se alinearan en la mesa. Era una fuente de operación impresionante que mostraba cada parte del menú.

—Perdón por estarlos llevando por ahí hoy, chicos. Están hambrientos, ¿verdad? Adelante y coman.

Homura tragó saliva.

No había forma que ella pudiera rehusarse cuando sus pensamientos ya estaban siendo lentos por el hambre.

—¿Está bien? En ese caso, pediré una hamburguesa de pollo.

Homura se estiró sin dudarlo.

—Aun así, Pole estuvo realmente lindo hoy. Sus dientes eran un poco aterradores… ¡pero su rostro durmiente sigue siendo el de un niño inocente!

Inari dio una risita y asintió vertiginosamente con mejillas ligeramente sonrojados.

Mientras bebía su té de naranja, ella notó que Touya no se había movido para agarrar algo de comida, así que ella avanzó el Gran Ejército de Hamburguesas hacía él con un empujón.

—Tú come algo también, Touya Takumi. ¿O no te gustan las hamburguesas?

—No hay tal cosa como un chico de preparatoria que le desagrade el refresco y las hamburguesas.

Homura habló burlonamente, mientras Touya la miró con molestia.

—Aunque creo que hay muchos chicos así.

—Toma.

Inari le pasó a la fuerza a Touya una hamburguesa doble, la más grande de todas.

Era verdad que él se estaba sintiendo con hambre también, así que Touya se rindió y le agradeció a Inari la comida.

Después de dejar escapar un “humph”, Inari alcanzó la hamburguesa más cercana a ella.

—¿Pole siempre está en ese corral de crianza?

—No… pero todavía necesita que lo vigilen cuidadosamente. Lo dejan vagar afuera tanto como sea posible. Pero, de acuerdo a los veterinarios, parece haber una anormalidad en su cerebro…

El rostro de Homura se puso severa a esas palabras, pero Inari le ondeó sus manos negando para evitar ese estado de ánimo negativo.

—Pero él gradualmente se está poniendo mejor. Está bien, no hay de qué preocuparse.

—Espero que él pueda jugar mucho afuera pronto.

—Lo hará. Y pronto también.

Aliviada por la seguridad de Inari, Homura entonces preguntó;

—Inari-senpai, viajaste por el mundo cuando eras una niña, ¿cierto? Tu padre nos mostró unas fotos de ese entonces.

—Sí. Aunque más que viajar, era más como vivir donde fuera que fuéramos, por meses cada vez. América, el Amazonas, las montañas y pastizales de Asia, la jungla Polinesia, e incluso la Antártica. Aparentemente fuimos a muchos otros lugares también, aunque no recuerdo algunos de ellos.

Las fotos de Inari en el álbum de fotos, cuando ella todavía era una niña pequeña quien no había desarrollado sus alergias a los animales.

Ella jugó con cachorros de león, la lamieron leopardos mientras ella lloraba, tuvo búhos descansando sobre su cabeza, durmiendo pacíficamente mientras se apoyaba contra una lagartija gigante…

—Había muchas fotos de animales interesantes. Así que, ¿te uniste al Club de Exploración por la influencia de tu padre?

—No sólo me uní porque me gustaban los animales. Aunque es verdad que estoy acostumbrada a las actividades al aire libre en la naturaleza.

—¿Entonces qué te hizo unirte al club? —preguntó Touya.

El interior del restaurante de hamburguesas no era el lugar ideal para la discusión sobre el Club de Exploración que Touya quería tener, pero afortunadamente no había otros clientes cerca de ellos.

—¿Eso es lo que quieres preguntar? Fui arrastrada por Mori-chan y el presidente del club.

—Ah, ¿el primer presidente del club? Todavía no lo conozco.

—…¿Qué hay de Misasagi-senpai? —preguntó Touya sospechosamente.

—¿Mayo…? Ella no parecía tan emocionada de que me uniera.

—¿Eh?

Homura inconscientemente exclamó por la sorpresa, mientras que la expresión de Touya se puso confusa a su lado.

—Bueno, es obvio. Después de todo, realmente no tengo ninguna clase de habilidad especial o conocimiento, e incluso soy alérgica al polen. Incluso mi Respuesta IE fue más baja que el promedio.

La respuesta de Inari era probablemente una evaluación precisa, pero para Homura inmediatamente parecía como modestia.

—P-pero Misasagi-senpai estaba realmente emocionada cuando me invitó al club. B-bueno, aunque ella hizo cosas en su mayoría detrás de escena para hacer que me uniera sin que nunca lo viera. En primer lugar, ¿no tienes excelentes reflejos, Inari-senpai? ¡Tus talentos son más útiles para el Club de Exploración que alguien que sólo está para aparentar como yo!

—Eso… como dije…

Mientras sus palabras vacilaban, Inari dejó caer su cabeza en el aire inciertamente mientras sostenía su hamburguesa.

—¡Suficiente! ¡No vinimos aquí para hablar sobre esto! —dijo Inari beligerantemente mientras se volteaba a mirar a Touya y mordía su hamburguesa desafiantemente. —Así que, ¿¡qué es lo que quieres decirme!?

—Por favor regresa al Club de Exploración, Inari-senpai.

—¿Mayo hizo que vinieras con esto?

—No. Vine a hablar contigo por mi propia voluntad.

—¿Qué? ¿Así que esto es una confesión? ¿”Te necesito” y todo eso?

—Como dijimos antes, nuestro club actualmente tiene cuatro miembros, pero sólo tres en realidad pueden ir a las expediciones ahora mismo, y Misasagi-senpai es la única miembro experimentada. La única. Sin ti, no seremos capaces de mantener nuestras actividades del club, Inari-senpai.

—…

Fulminando con la mirada a Touya, Inari silenciosamente descuartizó la tortilla de tocino en su mano. Y después de que lo terminó, ella inmediatamente tomó otro, esta vez una hamburguesa con una salsa de apariencia agria, y ella lo mordió sin mirarlo apropiadamente y agresivamente lo pasó por su garganta.

Homura frunció el ceño por esta glotonería que claramente era mala para la digestión, pero la mirada de Inari permanecía fija en Touya, y Touya la miró de vuelta también.

Después de un trago final, Inari habló.

—¿”No seremos capaces de mantener nuestras actividades del club”~? Esa sí que es una respuesta ejemplar. La clase de respuesta tonta que cualquier podría pensar.

Tomando la servilleta de papel que le ofreció Homura para limpiar su boca, Inari continuó hablando.

—Hmph. No me importa tu postura oficial. Dime lo que realmente piensas. ¿Viniste aquí sólo para hablar conmigo cordialmente?

—…!

Touya vaciló por un instante, pero inmediatamente puso auto resolución y habló.

—Porque el club te necesita, Inari-senpai. No es una postura oficial o algo así. No podemos dejar a Misasagi-senpai por su cuenta. Y yo—

Mirándolo directamente, Inari le instó que continuará con una mirada seria sin vacilaciones.

—No puedo soportar la idea de que simplemente dejaras el Club de Exploración porque decidiste que era aburrido e inútil.

—¿Así que quieres sobrepasarme por eso?

—Oh, como se esperaría de un chico de kendo, —dijo Homura con un aplauso. Sin embargo;

—¿Te sientes igual?

—¿Eh? ¿Yo? Armm;

Homura estaba desconcertada por repentinamente tener el centro de la conversación concentrada en ella. Homura simplemente fue con el flujo de las cosas y vino porque parecía divertido… Pero sería difícil de decir eso en esta atmósfera. En su lugar, ella dijo las palabras que repentinamente recordó en ese momento.

—A-am, ¿a qué te refieres con “No te involucres demasiado con el Club de Exploración”…?

—¿Hmm? ¿Qué es eso?

—Me dijiste esas palabras antes. ¿No lo recuerdas, Inari-senpai? —dijo Touya.

—…Supongo…que lo hice.

Inari inclinó su cabeza para mirar al ventilador en el techo.

Mientras tanto, Homura se reacomodó.

—Tú y Misasagi-senpai se ayudaron entre sí durante el curso del año de las actividades del club, ¿cierto? Parece un desperdició el simplemente abandonar todo ese trabajo en equipo. Y tenemos un problema de nuestro lado. El campamento base que tú y senpai hicieron fue destruido.

—Tch.

¿Realmente acaba de decir “Tch”?

Era la casa del Club de Exploración, en el cual Inari definitivamente había tomado parte en construir y sin embargo…

Estimulada por la actitud irrespetuosa de Inari, las palabras de Homura involuntariamente se volvieron exageradas.

—¡Y-y además! ¡Hicimos un asombroso descubrimiento! Si lo escuchas, definitivamente querrás regresar.

Touya obviamente se movió para tratar de detener sus impertinentes palabras, pero era demasiado tarde.

—…

Mirando a Homura, Inari dobló sus brazos y habló.

—¿Descubrieron Nutellianos?

La respuesta correcta era sí.

Pero aun así;

—Ajajaja, ¿quién sabe? De cualquier modo, definitivamente es un asombroso…descubrimiento…

Aunque su corazón casi saltó fuera de su garganta por la inesperada respuesta de Inari, Homura hizo lo mejor para dar una reacción simple. Pero se volvió obvio que sus esfuerzos fueron completamente inútiles cuando ella miró a su lado.

Touya tenía una expresión atónita y rígida. Sólo eso lo hacía obvio, pero incluso él se estaba doblando hacía atrás para revisar sus alrededores en una manera descarada. Aún no había otros clientes además de ellos tres en el restaurante.

—¿Qué? ¿Así que vinieron a decirme algo así…?

Inari se estiró hacía atrás y suspiró en exasperación, pero ella también estaba revisando indiferentemente sus alrededores.

—Oye, Touya-kun…

—No, pero no pude evitarlo…

Homura ya sabía que él era terrible en esconder cosas, así que esto realmente era la culpa de ella al final.

Pero aun así, Homura sintió que la calmada actitud de Inari era demasiado extraña.

—Inari-senpai… ¿ya lo sabías…?

Homura bajó su voz y se inclinó hacia adelante en la mesa.

El grupo de Club de Exploración de Homura de la Preparatoria Seiran había encontrado un residente previamente desconocido de Nutella, una mujer quien era mitad Nutelliana y mitad Terrícola llamada Princesa Iotsumisumaru.

¿Cómo podía permanecer tan calmada por tales noticias tan impresionantes que era igual a un impacto global como la humanidad encontrando por primera vez alienígenas?

Ignorando los miedos y sospechas de Homura, Inari se inclinó hacia atrás en su silla y desinteresadamente sorbió de su bebida.

—Chicos… No les han enseñado nada. Mayo realmente se los está poniendo muy fácil.

—…

Incluso si ella era su senpai, Homura no podía ocultar su irritación que sentía por esa actitud despectiva. Ella se levantó de su silla en protesta, pero fue interrumpida mientras Touya hablaba, sacudiendo su agitación inicial.

—Sí, es verdad que todavía somos inexpertos, —dijo Touya, en voz calmada que mantenía su furia en control. —Pero senpai siempre amablemente nos da instrucciones y nos guía.

—Bueno, por supuesto, obviamente Mayo les enseñaría lo que fuera conveniente para ella.

Inari ondeó su mano en burla.

—En ese caso… por favor entrénanos también, Inari-senpai. Por favor enséñanos. Si hacemos algo peligroso, por favor, adelante y regáñanos.

Cuando Homura dijo eso, Touya abrió ampliamente sus ojos en una manera ligeramente burlona.

—Y pensar que escucharía algo como eso de Hinooka…

—Oye, Touya-kun.

La expresión de Inari se suavizo un poco mientras miraba la riña de ellos dos, pero su decisión no cambió.

—Mayo se equivoca. Hasta que esa tonta terca se dé cuenta de eso, absolutamente no regresaré al Club de Exploración.

—”Tonta terca”… Mira quien habla…

Homura no sabía la razón por la que Inari estaba tan seria en su postura. Pero Homura sintió que, incluso si ella persistentemente cuestionaba a Inari aquí y ahora al respecto, sólo la alejaría cada vez más y la atmósfera entre ellos sólo se volvería incluso más peligrosa.

Touya tampoco se exaltó y eligió permanecer paciente.

—No me rendiré. Vendré a verte de nuevo.

—Haz lo que quieras. Pero suficiente con las visitas formales. En primer lugar, estaré asistiendo a la escuela comenzando el siguiente semestre. Pueden verme normalmente ahí, ¿saben?

—Ya veo. Es verdad.

Y cuando Homura imaginó a Misasagi-senpai e Inari-senpai encontrándose en la escuela, ella se sintió impotente a la idea de cómo sería ese encuentro.

Inari puso el resto de las hamburguesas en la bandeja.

—Gracias por la comida. Senpai… ¿qué harás con eso?

—Ordené mucho, después de todo. Pueden tomar tantos como quieran.

Inari puso la pesada bandeja en las manos de Homura.

—Hmm, en ese caso, ¿por qué no lo dividimos entre nosotros? Senpai, ¿cuántos tomarías?

—He…agh…tenido suficiente.

Inari dolorosamente sostuvo su estómago.

—No hay tal cosa como una estudiante de preparatoria que no le guste las hamburguesas. Toma, ten uno.

Homura hizo una mueca.

—No… como dije… Bien, dame el que sea. Ni siquiera puedo privarlo a este punto.

—Entonces aquí está la nueva hamburguesa de pollo Tandoori a la venta. Tomaré este y este. Y dejaré el resto a Touya. No me gusta el queso azul~.

—Sí, sí. Ya veía esto venir.

 

Ellos caminaron por la banqueta por el parque en frente de la estación mientras el sol comenzaba a ponerse.

Homura y Touya se estaban dirigiendo a la estación. Inari se estaba dirigiendo a la parada de autobuses en frente de la estación.

Con Inari de baja estatura al frente, los tres caminaron juntos por el camino corto a la estación.

—Por cierto, tengo un consejo para ustedes como su poco confiable senpai quien se saltó la escuela.

Cuando estaban a punto de despedirse, Inari apuntó un dedo hacía los dos.

—Los medios de comunicación pronto va a comenzar a actuar con fuerza máxima. Presten atención a sus alrededores. Ustedes definitivamente van a ser observados por ellos. Y no sólo los medios de comunicación. Cuídense entre sí para que no sean arrastrados en algún incidente violento.

—Eso realmente no es nada nuevo para el club, y Misasagi-senpai ya nos advirtió precisamente de eso.

—Ya veo.

Inari se volteó resentidamente después de escuchar la respuesta franca de Touya.

Sonriendo amargamente, Homura trató de cambiar los ánimos al hablar.

—Fue así hoy también, pero es difícil de tener en mente que estamos involucrados en secretos de estado clasificado…Touya-kun, quizá Inari-senpai lo descubrió gracias a las fuentes internas de su padre.

—¿Eh…? ¿La red de comunicación de los medios ya llegó tan lejos? —preguntó Touya mientras se volteaba hacía Inari.

—Hmph, ¿quién sabe? Ya no soy una miembro del club, así que no sé mucho sobre eso. Pero probablemente lo descubrirán pronto, incluso si no lo quieren hacer.

Con su espalda todavía volteada, Inari habló de una manera insinuante. Aun así, Homura sintió un ligero y desagradable escalofrío.

Y entonces, justo cuando estaba a punto de marcharse, la actitud inflexible de su senpai que había durado hasta ahora, se desvaneció. E Inari Sunao se volteó para verlos con la expresión de una chica desamparada.

—Touya Takumi… Hinooka Homura…

Sus siguientes palabras probablemente era el pequeño consejo que ella realmente quería decirles.

—…No se dejen engañar por la impresión de que Nutella es la única realidad.

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[1]Un dicho de Confucio
[2]Esta es la última referencia que pongo, incluso Eternal Dreamer ya no lo remarca. Esto lo dijo el autor. Se notará al ver que sin que sea cita, la oración está en presente continúo.
[3]Un héroe japonés por llevarse chingón con los animales y poseer fuerza sobrehumana.
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