Capítulo 20

Touya despertó sobre un piso de piedra.

Su sueño lánguido fue rasgado por el frío en el aire y entumecimiento de sus extremidades.

Había ahí un olor polvoriento similar al del sótano del campamento base. El aire también se sentía húmedo.

En el espacio poco iluminado, varias herramientas de supervivencia yacían en el piso en una forma desordenada.

Él también podía ver débilmente los contornos de varios objetos parecidos a herramientas cuyo propósito él no pudo identificar; y el hecho de que él podía verlos significaba que no era de noche ahora mismo.

Es como si estuviera en medio de un doloroso sueño.

Esas palabras, se las había dicho alguien a él antes, resurgieron en su mente.

Había rastros de lágrimas secas dejadas en las esquinas de sus ojos, y la sensación de haber visto un mal sueño acechando en su mente.

Él tensó sus orejas mientras permanecía en su posición prona, y él escuchó el débil sonido de una cascada.

La sensación extraña sobre sus tobillos eran grilletes colocados encima. Sus manos estaban también atadas con sogas, evitando que se moviera libremente.

—Oye, oye.

Repentinamente, la punta de un pie descalzó ligeramente le tocó su cabeza.

—Ani-san. Oanii-san[1]. ¿Estás muerto?

Al menos, sus recuerdos comenzaron a llegar a él, y su consciencia recuperó su concentración.

—Traje comida. Si estás vivo, párate y cómelo.

Una pipa de bambú quemada estaba girando frente a sus ojos.

La pipa todavía caliente estaba emitiendo burbujas de una pasta de arroz y emitiendo vapor.

Parecía ser pescado asado cocinado con arroz en su interior, y generaba un olor sabroso que causó que el hambre olvidada de Touya lo atacará desde el pozo de su estómago.

—…Kuh…

Soportando el dolor, Touya levantó la parte superior de su cuerpo y quedó frente a frente con una pequeña niña quien estaba agachada y mirándolo inquisitivamente.

Ella también estaba masticando un pedazo de fruta en sus manos.

Touya cambió de estar sentado de piernas cruzas a apropiadamente mirar a la chica mientras rascaba su cabeza.

—Eres ese niña lobo, ¿cierto? Esa chica perdida que Hinooka mencionó.

—¿Hah? Soy Suzuran.

—…Ya veo, Suzuran, ¿eh?

Al escuchar su nombre repetido por él, el rostro de la chica se puso ligeramente rojo.

Parecía que ella no estaba acostumbrada a que dijeran su nombre directamente a su rostro así.

—Es un secreto de Hime. Apresúrate y come.

—¿Ni dijiste que no te importaba si un ladrón moría?

La chica levantó su delgado mentón y resopló desafiantemente.

—No mataste ninguno de mis lobos con tu espada.

—Estaba sólo muy ocupado tratando de defenderme en ese momento.

Touya dijo sus francos sentimientos, pero la chica continuó hablando.

—Sekkachimaru tampoco te mató. Así que te ayudaré.

—Con Sekkachimaru, ¿te refieres a ese enorme lobo blanco?

—¿Vas a comerlo o no?

—…

La chica lo fulminó con la mirada.

Incapaz de ganarle a su hambre, Touya recogió la pipa de bambú.

Él no tenía palillos o un tenedor, así que él tomó la hoja de bambú dentro de la pipa y cuchareó la comida encima mientras usaba sus manos desnudas para comer. Teniendo vajilla no habría cambiado su falta de libertad, considerando sus manos atadas.

Sin embargo, el sabor era diferente de lo que Touya había esperado, haciendo que su rostro reflexivamente hiciera una sonrisa.

La chica llamada así misma como Suzuran lo miró felizmente como si ella fuera la que estuviera comiendo.

Juzgando por el brillo en el aire, parecía ser la mañana justo ahora.

La luz que se filtraba en la habitación gradualmente iluminaba más, y Touya logró entender que él estaba en una cueva arqueada construida en la base de un castillo, lo más probable que fuera un establo.

Incluso mientras él comía, los aterradores recuerdos de los eventos de ayer se volvieron a mostrar en la mente de Touya uno tras otro.

Era el recuerdo de un forcejeo completamente unilateral, con el feroz lobo blanco arrinconándolo y fácilmente aplastando las ramas que él había usado en lugar de sus espadas. Él finalmente fue golpeado por sus garras y lanzado en la zona rocoso del río, al borde de ser aplastado por su enorme cuerpo.

Él no podía creer que él todavía estaba vivo justo ahora.

Justo antes de que se desmayara, él había levantado la mirada del suelo y visto los fríos ojos de la bruja mirándolo desde arriba.

—…Te daré esto de vuelta.

Después de limpiar sus dedos en sus puños, Touya sacó un adorno para cabello de su bolsillo.

Había sido arrancado de la cabeza de Suzuran del golpe que le había dado a ella durante el ataque sorpresa inicial hace unos días.

—¡El horquilla que obtuve de Hime…!

La chica tomó la horquilla como si se lo fuera a robar.

—Tch, así que realmente eres un ladrón.

—Jaja. Intentaba traerlo de vuelta como prueba de hacer nuestro primer contacto, pero no estoy en una posición de decir eso ya.

—¿Fausto kontaku?

Mientras Suzuran arreglaba de nuevo la horquilla en su cabello, Touya habló una vez más.

—Con Hime, ¿te refieres a esa mujer aterradora? ¿Es esa persona la…señora de este castillo?

—Así es. Hime es mi maestra y mi madre adoptiva.

—¿Madre adoptiva…? ¿Entonces qué hay de tu madre real, Suzuran?

—Mi mamá es Sekkachimaru.

—¿Eh?

—No lo recuerdo yo misma, pero aparentemente Sekkachimaru me recogió dentro del bosque cuando era un bebé. Es por eso que Sekkachimaru es mi mamá.

—…Ya veo.

Dejando a un lado la veracidad de lo que dijo, sus palabras parecían apoyar la conjetura de Homura.

—¿Hay alguien más aquí?

—Hay muchos. Kirimaru, Kosuke, Koroku—

—¿No son esos…los nombres de los lobos? Estoy preguntando si hay otros humanos viviendo en este castillo.

—No hay ninguno. Sólo hemos sido siempre Hime y yo aquí.

—…Sólo las dos…¿eh?

Touya no podía ocultar su decepción al escuchar eso.

Y aunque él realmente quería hacer su siguiente pregunta desde el inicio, la vociferó dudosamente.

—Oye, ¿qué le pasó a mis compañeras?

—Murieron.

—…!

—Esa chica que usó Matemática huyo con esa persona Mayo, antes de morir juntas.

La chica lo declaró francamente.

—Mayo…¿te refieres a senpai? ¿¡La persona que te llevaste!?

Touya se inclinó hacia adelante y la cuestionó acusadoramente, y Suzuran desconforme arrugó su nariz.

—Es porque ella se fue y huyó por su cuenta…

—¡Mentirosa! ¿¡Ella murió!? ¿¡Realmente murió!?

—No estoy mintiendo… Observé todo desde lejos mientras me ocultaba…

Suzuran abrazó sus rodillas y se acurrucó.

—Saltaron a la cuenca de la cascada mientras eran perseguidas por Hime, y entonces hubo un destello enorme, y ellas no volvieron a emerger después.

—…¿Un destello…?

Touya inmediatamente supuso el verdadero significado de la vista que describió Suzuran.

Ese destello brillante seguramente era la luz de una retirada de emergencia.

Incluso si ese no era el caso, era demasiado antinatural el que ellas dos sólo desaparecieron después de saltar en el agua. Esto le decía a él que ellas habían logrado escapar de la bruja de alguna manera.

Touya gradualmente recuperó su calma. Aun así, él todavía no contenía su furia mientras continuaba cuestionando a Suzuran.

—¿Por qué secuestraste a senpai?

—…

La chica desanimada bajó sus hombros y rehusó mirar la mirada de él, luciendo sólo como un perro siendo reprimido.

Si ella estaba al tanto del hecho de lo que había hecho estaba mal, entonces había esperanza de que ella pudiera cambiar y rehabilitarse.

—Últimamente, Hime ha estado actuando extraño… Los lobos tampoco escuchan lo que digo…

La chica murmuró en un tono desanimado, por lo que Touya trató de hablarle seriamente.

—Suzuran, tengo algo importante que decirte. Por favor escucha.

—Tengo que irme ahora. Hime despertará pronto.

Suzuran se levantó y se movió para marcharse.

—¿Por qué estás huyendo de Hime?

—Ella se molestará conmigo.

—¿No es ella tu maestra y la persona que te crio?

—…

La expresión de Suzuran se hundió mientras inconscientemente jugaba con su horquilla, y sobre el brazo que ella levantó estaba el brazalete del que Homura había hablado.

Consistía de un anillo de plástico desgastado y reforzado con hilos de vainas. La parte que tintineaba estaba rota, pero definidamente eran los restos de lo que una vez fue un sonajero.

—…¿Tenías miedo, Suzuran? ¿Es por eso que secuestraste a senpai, Mayo? Para tener un repuesto de Hime. Tener un reemplazo de madre. Sí, es verdad que senpai e Hime lucen un poco igual.

La chica dudó mientras estaba a punto de marcharse y no pudo negar las palabras de Touya.

Soportando el dolor de su cuerpo, Touya se levantó.

—Suzuran. Tu madre no es ni Sekkachimaru o Hime. Tu verdadera madre está en la Tierra. Regresa a la Tierra conmigo.

—…¿Tierra?

—Sí, es de dónde vienes.

—…Kuh…No puedo hacer eso. ¡No puedo dejar sola a Hime…!

En ese momento, una voz llamando su nombre provino del exterior, haciendo saltar a Suzuran.

—…Suzu, ¿estás ahí?

—…!

El momento que ella escuchó eso, la chica se puso frenética y tiró varias herramientas al suelo mientras corría fuera del establo.

—¡Oye, Suzu! ¡Regresa aquí!

La voz la regañó.

La dueña de la voz entró el establo mientras gruñía.

—A pesar de que es hora de su práctica matutina… Esa niña ya debería empezar a actuar conforme a su edad…

Touya se puso en guardia.

La persona que había entrado en el establo poco iluminado vio a Touya parado al lado del muro y repentinamente dejó de caminar.

—¡Hyah!

Ella vaciló al sorprenderse y presionó sus manos contra el pecho de su kimono, el cual estaba envuelto en una faja. Sin embargo, Touya era el que estaba sorprendido aquí.

Su apariencia era definitivamente la de la bruja que había atacado a Touya y a Homura ayer. Pero la atmósfera que ella daba era de alguna manera diferente ahora.

—¿Q-qué fue eso? No me sorprendas así.

Mientras ajustaba su respiración y dando profundas respiraciones, ella miró fijamente a Touya.

—¿Eres—

Ella miró las cuerdas atando sus manos y pies, y entonces miró de cerca al rostro de Touya.

—¿Kumagorou?

—…¿Eh?

—Entonces, ¿tal vez Hachi?

—No.

Ella aplaudió entendiendo.

—Jaja, entiendo; eres el jubilado de la casa vecina, ¿cierto?

—¡No soy Kumagorou, Hachi, o el jubilado de la casa vecina!

—…?

Ella tocó por completo las mejillas de Touya con una expresión perpleja.

Touya se había preparado para tener su vida en peligro, pero él simplemente no podía seguirle el paso a esto.

—Cielos, pensé que eras un muñeco con vida, ¿pero podría ser que eres un invitado de muy lejos?

—Invitado… Supongo que esa es una forma de ponerlo. Como sea, no soy un muñeco, soy un humano.

—Si eres un humano, ¿por qué estás atado? ¿Eres un criminal?

—…¿Realmente no lo recuerdas? Tú hiciste esto. Tú enviaste el lobo tras de mí.

—¿Eso hice?

Ella se apuntó a sí misma e inclinó su cabeza confundida.

—No recuerdo eso en absoluto.

Touya no podía evitar suspirar y se sintió agotado por la diferencia que había de su verdadero y aterrador comportamiento de bruja de ayer.

Repentinamente, los grilletes de hierro sobre sus piernas se abrieron por su cuenta con un sonido metálico.

Rodando sus mangas, la bruja le hizo señas.

—Levanta tus brazos… Hmm… Esto fue muy fuertemente atado…

Ella sacó un pequeño cuchillo y cortó la soga. Touya era repentinamente libre.

Mientras Touya frotaba sus brazos hinchados, la bruja gallardamente inclinó su cabeza a él.

—Lo malentendí como otra de las bromas de Suzu. Por favor perdóname.

—…Basado en tu comportamiento, no pareces recordar a senpai o a Homura tampoco.

—…?

La bruja se quedó perpleja de nuevo.

Esta era una oportunidad una en un millón de escapar para Touya.

Pero Touya eligió no hacer eso.

Si Homura y senpai habían con seguridad completado la retirada de emergencia, ellos pedirían ayuda para salvarlo y otros investigadores eventualmente vendrían aquí. Cuando ese momento llegara, ellos tendrían que evitar convertirlo en otro conflicto a cualquier costo. Eso era lo que pensaba Touya.

Y él también estaba preocupado por Suzuran, quien había huido para esconderse.

—Soy Touya Takumi.

—Touya.

La bruja asintió mientras ponía de vuelta sus manos dentro de sus mangas de una manera tranquila y relajada.

—Puedes referirte a mí como lotsumisumaru no Hime[2]. Le dije a Suzu que me llamara Subaru o sólo Hime, así que no me importara si haces lo mismo.

—…Entonces, ¿puedo llamarte Subaru-hime?

—Eso me haría sonrojar.

La bruja sonrió mientras ondeaba su haori alrededor de ella para escapar del frío aire matutino.

Touya fue sorprendido de cómo la apariencia de ella, mientras dejaba escapar una respiración blanca en el frío aire, le recordaba a senpai una vez más.

—¿Deberíamos ir desayunar? El sol ya se habrá elevado si esperamos a esa chica vaga poco femenina.

Cuando Touya mencionó que Suzuran lo acababa de alimentar.

—Entonces deberías beber algo de té. Eres un raro y preciado invitado, después de todo.

A Touya se le dio un tour dentro del castillo.

Era un viejo castillo de piedra el cual había sido mantenido limpio.

La construcción del castillo era en realidad muy similar a su campamento base. Ambas probablemente habían sido construidas al mismo grupo de artesanos en eras cercanas una de la otra. Sin embargo, casi no había puntos de comunalidad entre ellas cuando se trataba de diseño interior. Los muebles y decoraciones encajaban bien con este castillo, prueba de que años sustanciales de trabajo y entrenamiento habían pasado para hacer el lugar.

El castillo fue construido sobre un acantilado con la montaña a su espalda, y el establo en el que Touya había sido atado estaba en un semisótano que llegaba desde de la planta baja hasta el sótano del castillo.

Y ahora, Touya estaba mirando a la vista hacia abajo del castillo desde una terraza alta después de haber subir unas escaleras.

Delante de él había una pequeña planicie ubicada en un valle de la montaña.

Había orquídeas y un pequeño campo de cultivos en una esquina de la planicie, donde muchos muñecos podían ser vistos labrando el suelo. Subaru los había llamado “muñecos”, y el muñeco con apariencia humana que Touya y Homura habían encontrado en el bosque pantanoso probablemente eran los mismos. Él sintió intriga por la idea de muñecos que se movían con magia.

Touya también podía ver corrales de ganado cerca de ellos, y algunas veces él podía escuchar el cacareo de las gallinas.

Recintos que parecían mucho a pérgolas de té japonesas podían vislumbrarse en medio de la villa, y la villa en su totalidad, la cual lucía muy diferente al estilo de construcción y decoración de este viejo castillo, daba una extraña y misteriosa sensación para Touya.

—Es tan pacifico…

Mientras él tranquilamente se sentía impresionado por esta vista, a Touya se le ofreció sentarse a la mesa de la terraza.

Parecía como una vida compacta y pacífica, con más que suficiente para que Subaru-hime y Suzuran vivieran aquí por su cuenta siempre y cuando la mano de obra de muñecos fuera mantenida. Touya no vio tampoco algo como vallas para bloquear invasores.

Había una máquina de tejer con tela tejida todavía insertada en ella sobre la terraza. La tela tenía el mismo patrón de diseño extraño al del kimono que Suzuran y Subaru vestían.

Después de colocar utensilios de té sobre la mesa, la bruja se sentó frente a Touya y miró a lo mismo que él veía con una taza de té en mano.

—¿No consumiste algo de rábano curtido?

—Haah. ¿Esas verduras crecieron en esos campos?

—Así es.

Mientras Touya daba las gracias por la comida y estiraba una mano hacía el plato, la bruja lo miró con una expresión de orgullo.

Touya parecía haber olvidado la situación en la que había sido colocado de una manera muy despreocupada.

Sin embargo, fue la bruja quien abordó el tema.

—Ahora bien, Touya. El hecho de que podemos hablar el mismo lenguaje quiere decir que vienes de Edo o algún otro dominio feudal en la tierra del sol naciente, ¿correcto?

—¿¡Lo puedes saber…!?

—Por supuesto. Te es familiar el Tengu Kakushi, ¿correcto? No debió haber sido difícil.

—Entonces, ¿también eres de la Tierra…de Edo?

—No. Nací en esta tierra y tomé mi primer baño como un infante en el agua de esa cascada.

En ese punto, las palabras de Subaru se detuvieron y tomó un ligero respiro.

—El que provino de Edo fue mi padre.

—¿Tu…padre?

En ese caso, ella era una mestiza de una Nutelliana y un Terrícola de siglos de años; Touya pasó saliva subrepticiamente.

—Mi padre fue un secuaz del shogun, sirviendo como el tesorero jefe.

Touya ya estaba sorprendido por sus primeras palabras, pero era incluso más desconcertante escuchar la clase de palabras de series históricas como “secuaz” y “tesorero jefe” de la boca de una princesa de cabello dorado quien no parecía japonesa en absoluto.

Él sintió que no podía menospreciar a Homura ya por molestarlo diciendo que todo era como un juego.

—Con secuaz, te refieres a que él fue un samurái de clase alta sirviendo directamente por debajo de un shogun, ¿cierto? Entonces, ¿cuál era el nombre del señor feudal al que servía…?

—Era llamado Ienari el Tonto.

—El Tonto… ¿eh…?

Cuando él escuchó el nombre del shogun, Touya reflexivamente se encogió de hombros.

Tokugawa Ienari fue el shogun que gobernó varias décadas alrededor de 1800 AD.

En el flujo de tiempo de Nutella, eso habría sido al menos mil años en el pasado.

A pesar del hecho de que la apariencia de Subaru-hime lucía tan joven como la veinteañera Fujimori-sensei.

—Ienari el Tonto le impuso a mi padre la responsabilidad por los actos ineptos que él y su consejo de ancianos habían cometido, forzándolo a un ligero exilio. En la tierra donde estuvo bajo arresto domiciliario, mi padre aparentemente conoció al Tengu Kakushi.

—¿Ligero…exilio?

—¿Has escuchado de los detalles de lo que pasó después de su desaparición allá?

—…No, desafortunadamente. Los únicos eventos que sé de ese periodo son…ahh… —Touya rascó su cabeza con un quejido. —…En su mayoría, cosas como la venganza de los Cuarenta y Siete Ronin… Espera, esa es de una era diferente.

—Ya veo. Bueno, no te preocupes, a mí particularmente no me importa. Bueno, tengo un ligero apego persistente, pero, bueno, no importa.

—Lo siento.

Después de mirar hacía la tierra debajo del castillo con unos ojos abatidos, Subaru se controló y una vez más volteó a fijar su mirada en Touya.

—Incluso si eres un criminal, eso no te hace malo o servil. Las leyes del shogunato no llegan aquí tampoco. Por supuesto, depende de qué tan grande y malo sea el crimen, pero…ah, es cierto.

De la nada, la bruja dejó su silla, y cuando regresó, ella estaba sosteniendo una espada familiar en sus manos.

—¡Mi espada…!

Touya reflexivamente se levantó, y la bruja asintió.

—Como pensé.

La bruja desenfundo la espada y examinó la navaja mientras la sostenía a lo alto.

—Nunca había visto una forjadura tan completa y pura. Esta es una navaja excelente.

Mientras Touya miraba a la bruja con la espada entre ellos, él no pudo evitar tensamente recordar lo que pasó en el cementerio.

Él todavía no podía creer que esta era la misma persona de ese entonces.

Notando el rostro con ansias de Touya, la bruja suavizó su expresión y volví a guardar la navaja con otro movimiento elegante.

—La navaja es el alma de un guerrero. Nunca se separa de la persona.

Diciendo eso, ella le pasó el mango a Touya.

—¿Me la estás devolviendo?

—¿Piensas que es descuidado de mi parte? Pero esta navaja no carga el aroma a sangre.

—…No. Muchas gracias.

Touya respetuosamente aceptó su espada.

La bruja asintió satisfecha y regresó a su asiento.

Sin embargo, ella habló después en una manera desalentada.

—Encontré esa espada durante mi paseo matutino, pero…el cementerio de mi clan fue terriblemente dañado por bestias.

Touya se congeló por la impresión mientras buscaba un lugar para bajar su espada.

—Este castillo y la región alrededor están dentro del dominio de los lobos. En raras ocasiones, bestias que podrían ser bastante enormes para destruir lápidas se arrastran en este dominio para robar los cultivos de las tierras, pero…

Su triste expresión era insoportable de ver.

“El daño fue causado por tu magia”… Incapaz de decir la verdad, Touya no sabía cómo consolarla. ¿Qué tal si ella eventualmente revelaba su personalidad de bruja aterradora de nuevo? Sería una mentira de decir que él no estaba con ansiedad por eso.

Incluso así, sus sentimientos de lamento por ella no cambiaron.

—Te ayudaré a limpiar y reparar las tumbas.

—…Ya veo, gracias. Esto es un trabajo difícil para los muñecos, y Suzuran es una chica muy indomable para hacerlo.

Subaru-hime masticó unas verduras picadas mientras miraba a la superficie de la hermosa montaña.

Repentinamente, ella se volteó hacía Touya y preguntó algo.

—Por cierto, Touya, ¿has escuchado del Otoshibanashi?

—¿Otoshibanashi…?

—¿También es llamado Rakugo? ¿Nunca has visto una actuación de ello?

—¿Rakugo? S-sí, tengo algo de experiencia con ello. —Aunque él sólo lo había visto una o dos veces en televisión.

—Qué inesperado. Suzuran sigue molestándome para que se lo actué. Ya he realizado todas las que aprendí de mi padre. ¿Ha habido nuevas historias?

—¿Realizas Rakugo?

—Así es.

Rodando sus mangas, Subaru tomó un abanico doblado fijado con tejido transparente de la manga hacía el marco de madera, e hizo una pose bastante Rakugo-esca mientras continuaba a hablar.

—Eh~, peces de colores, peces de colores, tres peces de colores, el pez de colores del medio, el pez de colores con el ojo salido. Dioses celestiales, tres dioses celestiales, el primer dios celestial tiene su nariz astillada, el dios celestial del medio es un buen dios. Los rugidos de los tigres, los rugidos de los tigres, los tigres rugen mucho. El cachorrito~ ronca~. Era originalmente igual. Si iba al pino donde nos despedimos, ¿el pino se marchitaría o serían mis lágrimas? Ajurakamokuren, kyuuraisu, tekerettsunopa.

Subaru acabó expandiendo sus brazos.

—…

Touya se puso rígido, preguntándose qué acababa de pasar.

*Toser*.

Subaru aclaró su garganta un poco y corrigió su postura al sentarse.

—…A-a mi padre le gustaba el Rakugo. Aparentemente, él incluso llevaba un libro de Rakugo cuando el cayó en el Tengu Kakushi. Cuando fuera que me cansara durante mi entrenamiento y estudios en mi niñez, él hablaría mucho sobre Rakugo y los actuaría para mí.

—¿Memorizaste todas las historias del libro de Rakugo?

—Así es. Eso fue inesperadamente útil. Esa chica es del tipo que fácilmente se aburre… Sí. Justo por esta ventana…

Subaru nostálgicamente miró a la mesa.

—Si sólo te digo historias de Rakugo, entonces es bastante fácil. Desafortunadamente, no recuerda alguna, pero podría mostrarte muchos libros de Rakugo después de que regresé—

—¿Regresar…?

Repentinamente, la expresión de Subaru se oscureció.

Touya sintió un escalofrío recorrer su espalda.

Al final, Suzuran no regresó al castillo.

Por lo que Subaru y Touya fueron a reparar el cementerio por su cuenta.

Aunque él honestamente quería ayudar con el trabajo de reparación, la mayor prioridad de Touya era persuadir a Subaru y a Suzuran de dejarlo llevar a la pequeña niña de vuelta a la Tierra.

Después de que Touya y Subaru caminaran las escaleras de piedra del castillo, un lobo blanco apareció delante de ellos.

—…!

Subaru calmadamente dio un paso adelante.

—No hay necesidad de asustarse. Este es Yukiwarimaru. Él es el líder de los lobos que han servido a mi familia por generación. También es Yukiwarimaru el que encontró a Suzuran en los bosques.

—¿Yukiwari…?

Esa palabra en particular sonaba familiar para Touya.

—Sin embargo, esa chica nunca ha sido capaz de deshacerse de su hábito de leer el kanji para Yukiwari como Sekkachi, y sigue llamándolo Sekkachimaru todo el tiempo. Yukiwarimaru también tiene problemas por eso, ¿cierto?

Después de que dijeran su nombre, el lobo miró a Subaru con unos ojos cafés con un rojizo profundo.

Humana y bestia.

Con la señora del castillo parada entre ellos, Touya y Yukiwarimaru se miraron cautelosamente entre ellos.

La espada de Touya no estaba sobre su cintura. Ahora mismo, él sólo estaba cargando el canasto de bambú conteniendo las herramientas de trabajo. Después de una consideración cuidadosa, Touya decidió dejar la espada en el castillo.

Él miró con sentimientos complicados el duro cuerpo del lobo, cuyos músculos ondulaban debajo de su pelaje blanco cada vez que caminaba.

—…Él tiene una marca gris en su ceja, por lo tanto el nombre el Yukiwari… ¿eh?

—Así es. Eres muy perceptivo.

—Proviene del nombre de la prímula… ¿cierto?

—Así es. La prímula está conectada con mi lema familiar.

—Lema familiar, ¿eh?

Touya tragó saliva al presentimiento que estaba comenzando a crecer en él.

Los dos ahora estaban delante de las hileras de tumbas dañadas.

Subaru suspiró con sus manos sobre sus caderas.

—Realmente dejaron un desastre en este lugar. Ni siquiera sé dónde empezar.

Touya miró a la desastrosa escena también.

—¿Todas las personas enterradas aquí son Nutellianos?

—¿Nutellianos?

—Ah, no, ahm- quiero decir, ¿todos eran nativos que vivían en esta tierra?

—El nombre “Nutelliano” tiene un extraño sonido… Mi padre los llamaba las Personas de la Sagacidad. Por supuesto, hay ancestros de mi familia enterrados aquí también.

—¿Las Personas de la Sagacidad? Así que todos vivieron y murieron en el castillo.

—…No.

Subaru negó con su cabeza.

—Desde que fui lo bastante mayor para comprender mis alrededores, los únicos que recientemente han sido enterrados en este jardín de almas son mi madre y padre. Sólo escuché sobre los difuntos durmiendo en las otras tumbas a través de historias y nunca los conocí directamente.

—…

Touya fue golpeado una vez más por un sentimiento inexplicable, porque él no podía creer que esas eran las palabras de alguien como ella que había vivido por muchos, muchos años en esta tierra.

Si eso era realmente cierto, ¿por cuánto tiempo había vivido completamente sola…?

—Mi madre fue la hija del jefe de la villa. Las Personas de la Sagacidad viven naturalmente por mucho tiempo, pero mi madre desafortunadamente nació con un cuerpo débil. Ella murió cuando era muy joven. Sólo recuerdo un poco su rostro.

—…Eso debió ser muy solitario para ti.

—Está bien. Tenía a mi padre. Las Personas de la Sagacidad quienes vivieron en el castillo se marcharon y fueron a un viaje a una tierra lejana.

Subaru se inclinó delante de una lápida y recogió una flor dañada con la punta de sus dedos.

—¿A dónde fueron?

—…Eso no tiene nada que ver contigo.

Subaru respondió sin voltear, la frialdad de su tonó confundió a Touya.

Su espalda parecía decir claramente “no quiero responder eso”.

—De cualquier forma, varios años ya han pasado desde entonces. Mi padre permaneció en esta tierra. Porque él amaba esta tierra donde él vivió con mi madre. Me siento de la misma manera, incluso ahora.

Colocando flores sobre su rodilla, Subaru recorrió un dedo a lo largo de la lápida que parecía japonesa, la cual Homura y Touya habían notado antes.

—Personalmente tallé las palabras que mi padre dejó en esta lápida. Tuve mucho tiempo para hacerlo, de cualquier manera.

—Entonces… has estado aquí completamente sola desde entonces…

Touya se quedó sin palabras.

Subaru continuó mirando las lápidas de sus padres, lucieron con pocos ánimos.

Preparándose, Touya decidió preguntarle una gran pregunta.

—Subaru-hime. Tengo una petición.

—¿Qué pasa?

La bruja tranquilamente preguntó sin voltear.

—Es verdad de que vengo aquí desde Japón, desde la Tierra. Lo mismo es con esa niña, con Suzuran. Probablemente sé su nacimiento y parentesco.

—¿Estás haciendo una propuesta de matrimonio justo después de haberla conocido? Eres bastante precipitado.

—No, no eso, me refiero a que no vine aquí a través del Tengu Kakushi.

—Hoh.

—Suzuran tiene una familia. Definitivamente eres su familia también, pero su verdadera familia está en la Tierra. Quiero llevar a Suzuran de vuelta a la Tierra.

Después de un breve silencio, Subaru tocó la flor sobre su rodilla con la punta de su dedo.

—Pensé que sería algo como eso. Sin embargo…

La bruja murmuró decepcionada.

—Aquellos que fueron elegidos por el Tengu Kakushi sólo experimentan desgracia cuando tratan de regresar a su hogar de origen. Si dices que no es el caso contigo, puedes regresar a la Tierra o como gustes. Pero por favor no vuelvas a amenazar esta tierra otra vez.

—…Pero Suzuran—

—Suzu es mi hija. Es mi única hija, a quien personalmente alimenté y crie desde que era una bebé.

—…

Mientras la bruja tranquilamente se ponía de pie y se daba la vuelta, la flor en su mano rápidamente se marchitó delante de los ojos de Touya.

—Parece que no lo has notado, pero el flujo del tiempo aquí es diferente de la Tierra. Esa es una cruel providencia. Incluso si ella era la verdadera hija de alguien, ellos ya no serán capaces de reconocerla.

—Eso no es verdad. ¡Homura se dio cuenta! Su verdadera madre seguramente lo hará también.

—Aun así, ¿eso le daría felicidad a Suzu? ¿Puedes prometer que Suzuran no llorará después de ser alejada de estas colinas y campos familiares para ella y de los lobos con los que ella fue criada como hermanos?

La flor marchita se quebró y se dispersó de la punta de sus dedos.

—…No lo sé.

La bruja puso una cara de desprecio al ver que sus expectativas se volvían realidad.

—La desgracia ya ha ocurrido. Ya ha pasado. Por lo tanto, ¿qué más hay para buscar?

—Esa es sólo tu propia opinión; es algo que Suzuran debe elegir por su cuenta.

—Ella todavía es una pequeña niña.

La vista de Subaru se volvió aguda como cuchillos.

—¿Por qué te quedaste aquí? ¿Tu padre deseó que te quedaras aquí?

—…Kh…Silencio.

—Por favor entiende. Confiar tus sentimientos a Suzuran es igual de cruel.

Sin dudar ante la mirada de furia de la bruja, Touya habló con resolución.

—Te quedaste sola por tu propia elección. Pasaste por algo tus compañeros vivos y elegiste a los que ya se habían muerto. Los que te extrañan no son tus padres muertos, sino tus compañeros. Incluso ahora, alguien por ahí, seguramente siguen pensando en ti, Subaru.

—¡Silencio! ¡No pronuncies otra palabra!

—…

Touya se dio cuenta que se había vuelto incapaz de decir palabras con su boca, justo como la bruja había ordenado.

No sólo eso, su cuerpo enteró comenzó a rápidamente entumirse.

—No traigas la calamidad aquí desde afuera de esta tierra.

Un flujo verde apareció y se ondeó entre los dedos de la bruja.

Los ojos de la bruja brillaron siniestramente mientras ella lo miraba, causando que la consciencia de Touya inmediatamente se oscureciera.

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[1]Nuevamente aquí hay dialecto antiguo como con Subaru, Suzuran, se refiere a Onii-san, hermano mayor, o chico
[2]Hime es princesa en español. Así que sería la Princesa de lotsumisumaru
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