Capítulo 24

En un cierto día libre de la escuela.

—Y pensar que mi siguiente cita sería en un hospital… Realmente tienes gustos extraños…

Homura gruñó amargamente.

Su mirada llena de reproches estaba concentrada únicamente en Touya, quien estaba comprando algo de jugo en una máquina expendedora en el pasillo del hospital.

—¿Quieres pan, entonces? La tienda está por allá.

—Eso no es diferente a los almuerzos de nuestra escuela. ¿Hay algún comedor por aquí?

—No sé tanto. Además, nunca escuché de algún hospital en el que la comida sea sabrosa.

—¿Me llamaste aquí de la nada y sin embargo carecer de un plan?

—Nunca dije que esta era una cita.

—Hoh, ¿entonces qué es esto? ¿Qué es? ¿Eh? ¿Eh?

—Estás siendo muy ruidosa. Baja la voz, ¿de acuerdo?

Touya la fulminó con la mirada mientras le pasaba un café con leche de la máquina expendedora. Mientras plenamente desaprobaba ser callada con tal soborno, Homura aun así aceptó la mercancía.

—…¿Por qué nos estamos escondiendo aquí?

—Porque hoy no estamos aquí, oficialmente hablando…

—?

Todavía incapaz de entender la situación, Homura decepcionantemente llevó la pajilla a su boca.

El clima estaba en declive hoy, por lo que la hermana mayor Homura había forzado de mala gana a la hermana menor Tsuyu que la acompañara a comprar. Justo cuando ellas llegaron al centro de compras en Honmachi, ella recibió una llamada de Touya.

—Sólo ven aquí ahora mismo, ¿de acuerdo?

Después de que le dijera eso, Homura renuentemente cambió rutas de autobuses para venir aquí. Ella le forzó las compras a Tsuyu, y ella también añadió algunos productos problemáticos y fácilmente incomprendidos a la lista de compras para que ella los consiguiera mientras estaba en ello.

—Ah, mierda.

—¿Qué?

Touya agachó su cabeza después de echar una mirada a la entrada de servicio del hospital.

Homura y Touya, un par de estudiantes de preparatoria, ahora estaban acechando detrás de la máquina expendedora con el fin de esconderse desesperadamente de una mujer vistiendo unos jeans quien había entrado al hospital.

—¿Mori-chan?

—Así que la información filtrada que recibí era correcta.

Era la Profesora Fujimori, y a su lado estaba un hombre vistiendo pantalones chinos y tirantes.

—Así que…¿vinimos aquí para atrapar el acto de impropiedad de la maestra?

—¿Qué? Mira de cerca a quién está detrás de ella.

—Oh, pero si es Tanakura-sensei de la Preparatoria Hiyoshizaka. Él no estaba vistiendo una bata blanca de laboratorio hoy. ¿Qué? ¿Así que ellos son los que están en una cita?

—Como dije, esta no es una cita.

—¿Este hospital está conectado con Tanakura-sensei?

—Me pregunto eso, aunque no lo creo. Este lugar es una rama del hospital de la policía.

—¿Hospital de la policía? …¿En serio? Aunque luce como un hospital general normal…

Ella miró alrededor en la sala de espera, pero no había señales de oficiales de policías gravemente heridos, pacientes en uniformes rayados de prisión o jefes de Yakuzas seguido de guardaespaldas como ella se imaginaba que habría en tal lugar.

—…Es verdad que luce como un hospital normal a primera vista. Esta es mi primera vez viniendo aquí también.

Los dos maestros estaban apoyados contra una columna en el lobby sin hablar mucho, pareciendo que esperaban a alguien.

De los dos, Fujimori era la que estaba actuando incomoda y aburrida. Ella siguió mirando a su reloj y trató de usar su celular sólo para ser reprimida por Tanakura.

—…¿Qué le pasa con esa actitud?

—Mori-chan es justo igual que un pingüino en el zoológico.

—Touya-kun, algunas veces dices cosas realmente crueles.

Mientras se adentraba en esa conversación susurrada, Homura mencionó un tema que repentinamente se le ocurrió.

—Touya-kun, no fuiste al concurso de Caja de Almuerzos durante el festival.

—Y ahí vas, tomando tangentes abruptas de nuevo.

Touya la miró con una asombrosa exasperación.

—…Admito que hice mal. En realidad, ya me disculpé por eso, ¿no es así?

—Pero si hubieras estado ahí para votar por mí, probablemente habría obtenido una completa y abrumadora victoria.

—¿Tienes algún resentimiento contra mí por eso? El sólo estar peleando por el primer lugar ya es una victoria, ¿no es así?

—…Eso es verdad, pero…

Homura le dio un sorbo a su café con leche con una expresión cada vez más disgustada.

—Aun no me dices la razón por la cual no fuiste.

—Estaba ocupado con un asunto familiar. No podía hablar sobre ello.

—Estás e-m-b-e-l-l-e-c-i-e-n-d-o la pregunta, ¿no es así?

—Cállate, idiota que muestra tener variedad de cerebros. Me llamaron para ver a mi madre.

—Eh… ¿Tu madre que no vive contigo?

—Bueno, aunque ella no llegó al final. Pasa muy seguido.

—…¿Fuiste plantado…? ¿A pesar de que ella fue la que te llamó? …Eso debió haber sido una decepción.

—No te preocupes. Ella sólo es una persona irresponsable.

—…

Touya se encogió de hombros.

—Habría sido capaz de ganar el primer lugar en mi competencia también si el agua de la piscina hubiera sido 5 pulgadas más profunda…

—¡Gah!

—¡Wah!

Ameno apareció detrás de ellos en algún punto sin que lo notaran.

Ella estaba mirando a los dos profesores mientras imitaba la postura a escondidas de Homura y Touya.

—…¿¡Ame-chan!?

—Chiayu-san es realmente cruel. Ella me dejó sola en el carro. Eso es abuso de menores, ¿sabes?

—¿Así que te saliste sin permiso?

—Ejeje. Buenos días para ti también, Takumi-san, Homura-san. Salí sin permiso, pero no te preocupes, estoy monitoreando remotamente la zona a través de la cámara a bordo del carro justo como se me dijo.

—¿Quieres decir que estás monitoreando el estacionamiento?

—Sí.

Ameno estaba vestida con ropas simples hoy también. Después de todo sería problemático vestir un uniforme escolar aquí.

Su atuendo consistía de unos pantalones que ella probablemente había obtenido de Mori-chan, una gorra de caza bajada hasta sus ojos, e incluso un par de gafas coloreadas… En realidad la hacía parecer más llamativa.

Entre sí, Homura se decidió a ayudar a coordinar las ropas normales de Ameno, fuera de su uniforme y trajes de cosplay.

—Ya veo. Sería problemático si los medios de comunicación estuvieran al tanto de esto, así que estás manteniendo vigilancia. Nosotros también estamos tratando de no atraer atención.

—…Los medios de comunicación… Entonces, para citar la frase “esconder un árbol en un bosque”, deberíamos pretender ser pacientes. Muy bien, como alguien que nunca ha tenido la enfermedad fingida “La Culpa” descubierta por nadie, pueden dejarme esto a mí—

—Hinooka, no hagas nada.

—¿Debería detener mi corazón, en ese caso?

—Estoy diciendo que no necesitamos pretender ser pacientes.

—Yajajajaja-Ah.

Repentinamente, la vista de Ameno se fue a la distancia.

—Parece que han llegado al estacionamiento…

Los tres miembros del Club de Exploración intercambiaron miradas.

Subieron las escaleras y se movieron a una ubicación donde el atrio de la entrada podría ser vista.

Corriendo mientras se doblaba hacía adelante, Ameno rodó por el piso entre los sofás y presionó su espalda contra un muro bajo frente al atrio.

—Hmm. Despejado.

—Estamos en un hospital, ¿sabes?

—A esos tipos, los miembros de la agencia no les importa esas cosas.

—Agencia… Ah, quieres decir paparazzi, —dijo Homura con una sonrisa torcida.

Mientras tenían esa conversación susurrada, los tres lenta y calladamente se movieron con sus espaldas contra el muro.

Eventualmente, las personas que estaban esperando, entraron normalmente por la puerta del frente.

El grupo que apareció en la entrada eran dos hombres en trajes de negocios y una mujer.

—Hmm, ese hombre de ahí me parece familiar… ¿Es el patrón de Mori-chan…?

—Ese es mi papá.

—Ups… Hablando de ello, lo vi en esa foto en tu casa…

—El otro hombre es probablemente el director del departamento de las investigaciones criminales de la policía local…

—¿Así que él también es un policía?

—Probablemente, —dijo Touya asintiendo.

Por el otro lado, la mujer acompañando a los dos policías era alguien que Homura recordaba vívidamente.

Era la madre de la chica lobo Suzuran.

—…

Ella lucía saludable y vigorosa comparada con la última vez que Homura la había visto. A diferencia de los dos policías que parecían nerviosos e inquietos, ella lucía extremadamente calmada en comparación. Ella estaba cerrando concienzudamente su sombrilla mientras entraba.

Los tres adultos se encontraron con Fujimori y Tanakura, y entonces se dirigieron al elevador.

Homura y los demás sigilosamente los siguieron.

Ellos procedieron a la sala de espera detrás de la estación de enfermería. No era una habitación cerrada como una sala de conferencias, sino un espacio compartido y abierto con una vista clara y sin obstrucciones a través de la ventana. Era conveniente para Homura y los demás, ya que podían echar una mirada secretamente para mirar lo que estaba sucediendo. Ellos podrían haber elegido la ubicación por consideración con el fin de aligerar la tensión en los participantes.

Desafortunadamente, el clima afuera estaba llenó con nubes y lluvia.

—…

Homura miró a la ventana mientras pensaba que era una lástima, ya que un clima despejado habría sido perfecto para este día conmemorativo de reunión.

Después de varios minutos conteniendo su respiración, ella llegó.

Ella estaba vistiendo ropas apropiadas para una niña y su cabello estaba bien peinado, dando una impresión muy dócil comparada a cuando ella estaba en Nutella.

Pero ella parecía saludable y con buen espíritu.

—…Gracias a Dios…

—Ah, ahí está senpai.

Senpai también estaba ahí, acompañando a Suzuran.

Senpai estaba vestida en ropas japonesas tradicionales. Ella parecía muy acostumbrada a vestirlos, y el atuendo le quedaba bastante bien.

Tal vez sorprendida con el número de personas presentes en la sala de espera, Suzuran estaba colgándose con ansiedad a la cintura de senpai.

Homura y Touya fueron sorprendidos al qué idéntica esa escena era a la de Subaru-hime y Suzuran acurrucadas juntas en el castillo de Nutella.

Ellos sabían que Misasagi-senpai frecuentemente había visitado recientemente a Suzuran.

Eso era debido al juicio de Fujimori y el deseo personal de senpai.

Incluso en el camino de regreso campamento base, Suzuran había estado muy apegada a senpai, tanto que ella mantuvo a Homura en la distancia como una intrusa molesta.

Sin embargo, durante los pasados días desde su regreso a la Tierra, Suzuran había experimentado efectos desconocidos por el transporte y se debilitó al punto que ella ni siquiera podía caminar, preocupando a todos los miembros del club. Aunque, afortunadamente, no había riesgo en su vida, y con el cuidado de senpai ella pronto recuperó la salud.

A Homura y Touya no se les había informado donde estaba siendo cuidada Suzuran y sólo habían descubierto esto a través de los reportes filtrados dados a senpai.

—Aaagh…

—Homura-san, el color de tu rostro es #AA8877… ¿Estás bien?

—Gah… M-mi estómago me duele…

—Auch, de aquí, soy yo quien tiene dolor. Hinooka, deja de clavar tus uñas en mis hombros.

A pesar del hecho de que Homura había hecho una declaración con confianza en frente de Subaru, ahora ella en realidad estaba observando la reunión entre madre e hija, ella se sentía increíblemente inquieta.

Su bebé había estado perdida por tres años. Y ahora, cuando la madre fue finalmente capaz de reunirse con su hija cara a cara, su hija había crecido a tener casi diez años de edad. ¿Simplemente qué estaba sintiendo esa mujer después de ser arrojada a estas circunstancias?

Mientras Homura observaba mientras rechinaban sus dientes, la mujer finalmente se levantó tranquilamente y le habló a Suzuran.

—Has crecido mucho, Eri-chan.

Su voz era gentil y clara.

—Eras todavía pequeña en ese entonces, así que probablemente no recuerdes a tu Mamá. Veo que el cabello largo que tenías entonces también te lo cortaron.

—…

—¿Está bien si te toco?

Suzuran tímidamente asintió.

La chica se separó de senpai, y la mujer envolvió sus brazos en sus hombros de ella y gentilmente la abrazó.

Homura y los demás no podían ver la expresión de Suzuran, pero ella parecía estar con una mirada aturdida.

—…

—¿Eres llamada Suzuran ahora?

—…Ah…sí. Hime me dio ese nombre.

—Esa es la persona que actuó como tu madre en Nutella, ¿cierto? Algún día, tengo que conocer a esa princesa y darle las gracias. Gracias por proteger a Erika-chan.

—…N-no ahora. Si vas a conocerla, tiene que ser en un día despejado. Ella se enoja incluso más fácil en días cuando la niebla es más espesa.

—¿En serio? Entonces será en un día despejado.

Dejando escapar una risita, la mujer se separó un poco y miró completamente a su hija crecida.

—Por favor déjame ver bien tu rostro…

La mujer tocó amorosamente con sus dedos las mejillas de Suzuran mientras la miraba.

—Qué extraño… Eres muy pequeña no hace mucho, y sin embargo…

Pareciendo tener cosquillas, la chica torció su cuerpo para escapar de los dedos.

Las otras personas en la habitación silenciosamente observaron desde la distancia mientras las dos trataban de re-forjar su confuso lazo de madre e hija. El inspector asistente de policía mayor, quien había participado en la búsqueda de la chica, había estado limpiando sus ojos con un pañuelo desde el momento que la madre e hija se vieron cara a cara.

Poniendo ambas manos sobre los hombros de su hija, la mujer habló de nuevo.

—Si lo prefieres, puedo llamarte Suzuran también.

—…

La chica incómodamente desvió sus ojos y envió una mirada perdida e incierta a senpai, quien estaba parada cerca, pero entonces ella regresó su mirada a la mujer y habló.

—Está… está bien, puedes llamarme Erika.

—¿En serio?

—En cambio… ¿P-puedo llamarte Mamá?

La mujer felizmente asintió.

—…Mamá…

—Sí.

Cálidas lágrimas una vez más aparecieron en los ojos de la mujer quien hace mucho había dejado de llorar—

—Mamá… Mamá, Mamá, ¡Mamá!

Los gritos ahogados de la chica comenzaron a salir.

Mientras abrazaba fuertemente a su hija, quien se colgaba de ella, la madre siguió asintiendo una y otra vez.

Mientras sus voces que partían el corazón resonaban a través de la sala de espera, Homura repentinamente se levantó.

—Eso es suficiente. Me iré a casa primero, ¿de acuerdo?

—…¿Hinooka? Oye.

Homura abruptamente se marchó y se dirigió hacia las escaleras adjuntas al costado de la entrada.

Touya se levantó para ir tras de ella, pero su manga fue jalada.

Cuando se volteó, Ameno le guiñó un ojo mientras ondeaba su dedo.

—¿Qué sucede, Misasagi?

—No, no es nada.

Después de que se le hablara, senpai volteó su mirada hacía Fujimori.

—Es mejor que no mires ese pasillo de ahí por mucho tiempo. No necesitas incitar problemas innecesarios.

—…Es verdad.

Senpai sonrió.

—Pero en otra ocasión.

—Sí. Sería lindo si eso pasa.

Después de tomar un respiro, la mujer se puso delante de senpai, Fujimori y Tanakura, e inclinó su cabeza profundamente.

Con la chica en medio de ellos, el grupo intercambió felicitaciones y palabras de gratitud respectivamente.

 

—Fuu.. Guh… *Esnifar*…

Cada vez que ella descendía un escalón de las escaleras, lágrimas cayeron a los pies de Homura una tras de otra.

Cuando ella logró contener sus lágrimas, esta vez dejó escapar una extraña voz.

Pero ella estaba feliz, muy feliz.

Homura se detuvo después de bajar las escaleras.

Y entonces cubrió su rostro con ambas manos y dejó que sus ojos lloraran.

Ella probablemente estaba haciendo un rostro terrible que sería un gran espectáculo para cualquiera que lo viera.

Pero a ella particularmente no le importaba si ella hubiera llorado en ese entonces.

Ella realmente no le importaba si Touya y Ameno la veían así.

Ella habría incluso entrando de golpe en la habitación y sorprendido a Suzuran y los demás sin importarle las circunstancias.

Era sólo que ella tenía dificultades al respirar por el shock y se sentía ahogada.

Ella se sentía desconcertada y abrumada al hecho de que en el fondo de una persona como ella, quien siempre trató de embellecer sus emociones mientras miraba las reacciones de las personas que la veían, tales sentimientos francos y honestos podían desbordarse, y que esos sentimientos eran una oración de felicidad.

Estará bien. Ella seguramente será capaz de compartir sus sentimientos la próxima vez, con sus amigos y compañeros.

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