Capítulo 3: Esa es una Batalla Mortal por el Futuro

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Ella había caído.

La dragona de 1000m había sido derribada.

La Thousand Dragon herida perdió su balance en medio del aire, y cayó directamente abajo. La dragona negra derribó árbol tras árbol en el bosque, y dejo grandes marcas de garras en la tierra.

Ella se cayó sorpresivamente cerca de donde estaba la casa de Buu Buu.

Ella había circulado toda la isla, y regresó a una zona de maleza salvaje. Contenía varias estructuras abandonadas cubiertas en moho verde. Lucían como tiendas hechas de grandes hojas con plantas y flores colocadas encima, pero debieron ser alguna clase de casa en un principio.

Estaba destruida ahora, pero todos reconocieron ese lugar.

La villa de Orcos Ibéricos había estado ahí.

—…

El Sabio con armadura roja y minifalda blanca hizo a un lado el objeto que sostenía en el guantelete de su mano. Era Ladrona de Cadáveres Líder, quien estaba convulsionando un poco. Su pecho y caderas estaban sacudiéndose irregularmente, pero nadie encontraría algo de atractivo sexual en eso. Su rostro estaba golpeado e hinchado más allá del reconocimiento, y el hecho de que todavía podía respirar era un testamento de la maravilla de la vida.

El impacto inesperado le había robado al Sabio la oportunidad de entregar el golpe final.

Y ella honestamente, particularmente no le importaba si esas personas vivían o morían.

La posición del sol ha cambiado un poco, pero el cielo seguía siendo azul mientras el Sabio lentamente miraba alrededor con su cabello rojo y plateado oscilando detrás de ella. Esta villa fue un lugar de los inicios y de los finales. Ella era la clase de persona lógica que había cambiado el curso de la historia de la Tierra al introducir el nuevo sistema tecnológico conocido como Magia, pero ella todavía se preguntaba no científicamente si esto era el destino. O quizá era ese lado de ella que la conducía a llamarlo Magia en lugar de Xenofísica o Teoría Elemental Especial.

La hermosa mujer miró a la caída Thousand Dragon.

La dragona tenía heridas aquí y allá, pero la mayoría de la sangre provenía de su lomo. Más que las largas puntas de flecha en forma de anclas de un barco, y mas que la Magia disparada por las del Máximo Nivel, eran las heridas hechas por los Orcos Ibéricos reactivados que habían hecho más daño.

El Sabio puso su mano con guantelete sobre las escamas de la dragona débilmente respirando.

Ella estrechó sus ojos y le susurró.

—Buen trabajo protegiendo al mayor y a los demás por tanto tiempo. Torciste tu cuerpo en el instante del impacto para apenas evitar la villa, ¿no? Tienes mi aprecio por eso.

Entonces ella lentamente se dio la vuelta.

Ella sintió olor bestial espeso y muchos gritos de animales. Los Rojos habían sido arrastrados al nivel de bestias no inteligentes y sin cerebro, mientras ponían pie también en la antigua ubicación de su villa.

El Sabio una vez había asesinado a estas preciadas personas.

Y ella también las había resucitado.

—¡Awawa! ¡Awawawa! ¡Despertaron! —gritó Huldra. —¿¡Eso quiere decir que estamos jodidas!? ¿¡Los ángeles del apocalipsis soplaron las trompetas allá arriba!?

—Un oficial de policía viendo un ángel mientras está sobrio probablemente es una señal del final de los tiempos, pero no tenemos tiempo de lamentar nuestro destino, —dijo Wildefrau. —La Puerta más cercana está a menos de un kilometro de aquí. Ese es el que Beatrice usualmente usa, ¿cierto? Hagamos lo que podamos. Si no construimos una línea defensiva aquí, la invasión de la Tierra realmente comenzará.

El grupo en el lomo de la dragona gigante probablemente estaba tratando de detener el sangrado, pero el Sabio no estaba escuchando mientras su largo cabello y minifalda revoloteaban en un viento cruzado.

Alguien dio un paso adelante del grupo de Rojos. Ella sabía antes de mirar quien sería: el mayor. Cruzar los limites del tiempo, y la barrera entre la vida y la muerte para enfrentar al Sabio una vez más sería una carga demasiado grande para cualquier de los demás.

—Mayor…

—…Sabio.

Una conversación extendida no era necesaria.

Primero, la sensual mujer sacó su estoque remandado de su cadera una vez más. Era un dispositivo de procesamiento en paralelo personalizado hecho al reunir las Armas Brillantes de cazar y asesinar a cada miembro de la unidad especial que una vez había masacrado a los Orcos Ibéricos, sin pensarlo mucho. Era un símbolo de venganza irrazonable que ella había tomado al invitarlos a actuar para después detestar la desconsideración de las personas que habían estado de acuerdo, pero también era un arma siniestra que concentraba la muerte de toda la villa en un sólo punto.

Por otro lado, el mayor no tenía un arma específica. Él colocó un grueso tronco de árbol caído en su tobillo, ligeramente lo pateó hacia arriba, y lo atrapado en el centro con una sola mano.

El Sabio hizo una mueca porque le hacía pensar en una lanza china como una Xian Qiang o Lang Xian. Las ramas crecidas lucían toscas a primera vista, pero se enredarían, y atraparían el ataque de un enemigo mientras hace más difícil la evasión para ellos. Y el grueso tronco en sí era lo bastante poderoso para derribar la puerta de un castillo si un grupo de personas lo blandían.

La acción del mayor parecía irreflexiva, pero era en realidad bastante lógico.

La manera en que había pateado ligeramente esa brutal y primitiva arma, y la manera en que la blandía como una espada de bambú era suficiente para decir qué tan aterradora era su fuerza muscular como un Rojo.

Él probablemente no podía controlarse a sí mismo. Las riendas podrían romperse en cualquier momento. Y él dijo una corta declaración mientras sus músculos temblaban al borde de la explosión.

Esto era el último fragmento de su mente.

Él reunió toda su razón para decir lo que había sido incapaz de decir antes.

—Te dejé con un papel doloroso, ¿no es así? Buu, lo siento.

—No digas eso. Era a la única a quien se lo podías pedir, ¿cierto?

El largo tiempo que habían pasado juntos había profundizado su entendimiento mutuo.

Por lo tanto, no necesitaban una señal.

La mente racional del mayor repentinamente se desvaneció. Justo como dejar escapar una banda elástica gruesa estirada hasta el límite, él se cargó hacia adelante con intensidad explosiva, pero el Sabio no se contuvo tampoco. En lugar de defender o evadir, ella activamente se cargó hacia adelante. Su largo cabello se esparció, un circulo mágico brilló en su espalda, y alas de llamas estallaron. Todo mientras ella sostenía el Arma Brillante remendada, creada al reunir todas las cuchillas que una vez habían masacrado a los Orcos Ibéricos.

El grueso árbol del mayor fue instantáneamente reducido a astillas.

No, él lo había sacudido con toda su fuerza a pesar de saber que se quebraría.

Al hacerlo astillas contra el estoque del Sabio, él había reducido la fuerza del ataque de ella, y envió una lluvia de filosas astillas hacia ella como el disparo de una escopeta. Con proyectiles así de pequeños, ella no podía bloquearlo sin importar qué tanto sostuviera su estoque. Pero el Sabio era el Sabio. Nadie sabia mejor de la Magia que ella. No importaba si ella podía o no bloquear la lluvia horizontal de destrucción con su estoque.

El círculo mágico extraño en su espalda brilló incluso más.

Luces coloridas rugieron furiosamente.

—¡¡¡¡¡Granada de Man- Tormenta de Fueg- Detona- Volca- Acero Derret- Fricci- Humo Químico!!!!!

Una tormenta de luz se esparció desde su estoque. Todo eso era Magia de Fuego. Cada una fue enviada hacia las filosas astillas del árbol, golpeándolas con precisión y derribándolas. Su rojo y plateado cabello y su minifalda blanca revolotearon violentamente en su propia explosión.

No, ella hizo más que sólo interceptar el ataque.

Ella también envió una gran cantidad de Magia pasando de los ataques, y dirigiéndose hacia adelante. Era como disparar una pistola gatling.

Hubo un sonido desconcertante mientras el aire era rostizado.

Pero el mayor no estaba ahí.

Fue un ataque constante. Las llamas del Sabio parecían abrir un agujero en el espacio en sí, pero él saltó al costado cada vez, y se mantuvo fuera del peligro al moverse en un círculo alrededor de ella.

El mayor no tenía un arma por su cuenta.

Él tomó otro árbol cubierto con ramas en cada mano, sacudió sus armas desechables hacia la Magia de disparo rápido cuando la alcanzó, y destruyó sus armas para abrir un agujero en la barrera del Sabio.

Él usó ese agujero para acercarse.

Él ya no tenía un arma.

Sus manos abiertas en sí contenían fuerza mortal. Si él la tomaba con ellas, ella sería aplastada en su agarre, sin importar qué tanto se fortaleciera a sí misma con Magia.

—!!

Ella no podía seguirle el paso al sacudir su arma horizontalmente.

Sí, los proyectiles de disparo rápido en realidad le dieron a él más oportunidades cuando él estaba así de cerca. Era justo como acercarse a un ventilador girando era la mejor manera de evitar ser tocado por su viento.

El Sabio sintió un jalón en la minifalda soplada por el viento detrás de ella. Esa era una clase de advertencia. Ella escuchó los pasos de una bestia gigante arrancando la tierra negra detrás de ella. El mayor se había movido rápidamente en un círculo alrededor de ella, y él finalmente usó su feroz intensidad para reducir el radio de su circulo mientras él se movía detrás de ella.

Sin embargo…

—Volcán de Piedra.

La tierra hizo erupción a los pies del Sabio. Su largo cabello y minifalda se sacudieron locamente con la explosión. En viejos tiempos, algunas minas terrestres eran hechas al cavar un agujero, colocar explosivos adentro, llenarlo con cosas como piedras del tamaño de un puño y pedazos de ladrillo, para después llenar el agujero de nuevo. Cuando los explosivos detonaban, las “balas” volarían hacia arriba, y atacarían al objetivo.

Esta era su última opción.

El Sabio había dominado toda la Magia usando su habilidad para reasignar los Puntos de Experiencia, por lo que habían sido los Orcos Ibéricos quienes le habían enseñado habilidades de movimientos de combate básicos. Ella dudaba que pudiera seguirle el paso a él en ese campo.

—No puedo esperar derrotarte cuando se trata de aspectos básicos. ¡¡Sabía desde el comienzo que ibas a colocarte detrás de mí, mayor!!

El Sabio giró alrededor como un torbellino, su cabello rojo y plateado se estiró detrás de ella, y ella intentó hacer un giro horizontal de su estoque remendado, pero la mano del mayor rodeó su delgada mano por completo. Debió haber sido un golpe directo, pero él avanzó sobre ella de todos modos.

En el instante antes de que ese agarre aplastante oprimiera una muñeca tan delicada como el vidrio, una flecha de fuego de Magia voló desde el costado, y golpeó al mayor en la sien derecha.

Parcialmente se incrustó en su cabeza.

Una pequeña explosión hizo erupción, pero su gran cuerpo sólo se osciló a un costado un poco.

Su mano se aflojó muy poco, y el Sabio usó ese momento para saltar hacia atrás, y ajustó la distancia entre ellos. Ella estaba demasiado preocupada como para molestarse en su falda.

Todo tomó menos de 10 segundos.

Y habría sido mucho menos si el tiempo gastado en hablar fuera descontado.

—U-uehh…

Ese gemido provino de Meridiana, quien estaba observando después de descender a la superficie. Esa Hada del tamaño de una palma estaba volando alrededor de Sutriona, quien miraba abajo al campo de batalla desde el lomo de la dragona negra.

—A-ambos lados son increíbles, ¿pero hay alguna forma de unirse a esa pelea y ayudar?

—¿Quién piensas que soy? —La chica en un vestido de listón negro puso sus manos sobre sus caderas y suspiró. —Además, ¿piensas que están en igualdad? …A este paso, esa mujer perderá.

Un tenso sonido llegó a sus oídos.

Sonidos desconcertantes provinieron del antebrazo derecho del Sabio. Esto era más que sólo su armadura partiéndose.

En algún momento, el brazo de la hermosa mujer había sido transformado en algo como un cinturón de piel.

Las atrayentes curvas no estaban en ningún lado. La piel y huesos habían sido aplastados dejando sólo piel plana para sacudirse en el viento, pero el Sabio no se tomó el tiempo para hacer una mueca.

—Ni siquiera sentí que lo agarraras.

Sin siquiera un temblor en sus cejas elegantes y suaves mejillas, el Sabio miró a su brazo destruido.

—En lugar de tocarlo, ¿empujaste el aire con tu mano para aplastar mi brazo con sólo la presión del viento?

El Sabio podía libremente elevar cualquier Defensa Elemental que quisiera. Ya que el mayor usaba exclusivamente golpes físicos, ella debería haber sido capaz de neutralizar todos sus ataques al aumentar el Elemento de Pelea físico al 100%. …Esa simple teoría no era suficiente porque diferentes Elementos habían hecho apariciones sorpresa tales como el Elemento de Fuego de la fricción y el Elemento de Viento de la presión de viento.

Incluso entonces, podía haber sido peor.

Si él usaba su fuerza muscular al máximo, él probablemente habría sido capaz de arrancar la puerta de una bóveda de un banco como si estuviera hecho de jarabe de azúcar. Justo como un proyectil hecho de uranio empobrecido o acero de tungsteno podría penetrar un tanque blindado como si lo derritiera.

No eran necesarias las espadas legendarias o lanzas sagradas.

No importaba elevar sus estados base con equipo para hacer trampa en el nivel. Los Orcos Ibéricos se habían llevado a sí mismos al límite, por lo que sus armas definitivas eran las manos con las que nacieron.

El Sabio tenía varias agujas de acupuntura de 30cm flotando en el aire, y la apuñalaron en su completamente destruido brazo desde cada dirección. Con silenciosos sonidos punzantes su delgado brazo y dedos como pescado congelado recuperaron su forma como un globo desinflado siendo llenado con aire.

Sí.

Su extenso conocimiento de la Magia incluía Magia de Recuperación.

Sin embargo, la Magia de Recuperación aumentaba una resistencia o inmunidad. Por lo que, mientras más la usara, menos curaría. No podía ser usada continuamente para mantener un estancamiento.

Esto era parte de la razón por la que Sutriona había juzgado que ella perdería a este paso.

—Ahora bien.

La Reina Hada dijo eso casualmente casi al mismo tiempo que la hermosa Sabio y el violento mayor se enfrentaban de frente.

Meridiana del tamaño de una palma habló con una voz preocupada.

—¡P-por favor espere! ¡Ciertamente no va a unirse a esa palea! Ellos siguen causando todas esas increíbles explosiones.

—No seas tonta. Ese no es el único enemigo.

Con el vestido de listón negro decorado con flores cubriendo su cuerpo no desarrollado, Sutriona sonaba molesta, e hizo un gesto con su mentón hacia los otros Orcos Ibéricos teñidos de rojo.

—La comunidad de Orcos Ibéricos está construida alrededor de su jefe. Se están conteniendo ahora por el más fuerte de ellos, pero eso no durará mucho. Creo que los humanos se refieren a ello como Tánatos en su psicología. Comenzarán a esparcirse, y no habrá forma de detenerlo. Alguien tiene que contenerlos en su lugar antes de que eso pase.

Esto no sonaba humanamente posible, pero Sutriona no era humana.

Ella cepillo su largo cabello plateado fuera de su hombro, y alas rojas de mariposa se esparcieron de su expuesta espalda blanca.

—Por Dios, nunca pensé que estaría en una pelea que no sabría que pudiera ganar. Debo agradecerles, pobres y valientes bárbaras. No había sentido mi sangre bombear así desde hace mucho tiempo.

Ni siquiera Sutriona podía fundamentalmente resolver este problema. Si pudiera, lo habría hecho sin confiar en las humanas.

Ella sólo podía hacer tiempo.

El único golpe de suerte era que cada uno de los enemigos era un Orco Ibérico Rojo. Si encontraban si quiera una sola debilidad, aplicaría a todos ellos. La batalla dependía en si la Break News sería debilitada y asesinada antes o si las humanas podían usar su inteligencia para encontrar esa vulnerabilidad primero.

Era una apuesta pobre, pero eso era lo que lo hacía tan divertido.

La Reina Hada se preguntaba por qué esto no se sentía tan feo como cuando ella peleó contra Elkiad en la batalla del Inframundo.

Quizá era porque la extrema fuerza de los Orcos Ibéricos les evitaba el ocultar el núcleo de su ser, lo cual era muy improbable en esos humanos que se especializaban en los engaños.

Su pequeño pie ligeramente pateó el lomo de la dragona de 1000m.

Inmediatamente el grito de la agonizante Thousand Dragon retumbó.

Con un rugido explosivo, las escamas negras fueron metidas en su cuerpo, y la Reina Hada lo transformó en líneas rojas y negras que se cargaron hacia el centro de los orcos. Tan pronto ella aterrizó, una explosión en forma de domo derribó todos los árboles del bosque a su alrededor. Las gruesas manos de los Orcos Ibéricos tomaron los árboles cubiertos de ramas desde al aire, y rodearon a Sutriona, quien tronó su cuello y les hizo un gesto hacia ella con un encantador dedo apuntando.

—¡Vamos! ¡¡Vengan!! No me romperé fácilmente. ¡Quieren satisfacer sus primitivos deseos de pelear, ¿no?! ¡¡Bueno, me encargaré de hasta el último de ustedes!!

—Awawa, awawawawa.

Meridiana se quedó sola, pero ya que ella estaba observando desde arriba, ella vio quien más se estaba acercando.

—Vamos. Si estás tratando de hacer tiempo, ¿por qué no confías en alguien que puede reusarse?

—Hmph.

Onda de Calaveras llegó con un verdadero océano de huesos blancos, e Ileana llegó como la más fuerte planta. Alice voló hacia ahí mientras observaba eso.

—¡¡Ah, eres tú!!

—La vida es finita, así que aléjate si no quieres perder la tuya, pequeña señorita.

Eso fue todo.

Esos monstruos podían actuar como un grupo a pesar de estar solos y se precipitaron hacia los Orcos Ibéricos como un ejército. Y, a diferencia de Sutriona, nunca siquiera pensaron en pelear al mismo nivel con sus oponentes. Trabajaron para detener a los Rojos usando sus habilidades para crear más de ellos mismos sin importar cuantos fueran destruidos.

—¡Hmph! Oye, esqueleto, mi cosecha requiere nutrientes en la tierra. Si no quieres que la isla entera se seque, arrójame algunos huesos. ¡¡Puedo enriqueces la tierra con ellos, por lo que así podré hacer crecer más de mí misma!!

—Ciertamente requieres mucho mantenimiento.

—Soy la más grande de las Mandragoras. Incluso cuando sea derrotada, mis fluidos corporales esparcidos actúan como agentes adormecedores y durmientes, por lo que puedo ralentizar a los Rojos de varias formas. Mis muertes importan. ¡¡Por lo que la verdadera carne de cañón debería felizmente entregar esos nutrientes!!

—Si no te vieras tan bien, te golpearía por decir eso. ¡¡Pero eres bastante sensual, así que lo haré!! ¡Pero sólo porque eres sensual! Jejeje. ¡¡Los fluidos corporales de una sensual mujer!! …Mmm, no estamos hablando de las grotescas cosas en tus intestinos, ¿o sí?

Entonces una luz blanca comenzó a brillar irregularmente desde el lomo de la dragona negra.

La Invocadora Cazadora Gruagach sonaba nerviosa.

—¿Eh? ¿Qué pasa, Tselika? …¿Quieres que lo golpee? ¡Hyah! ¡Pensé que acordaste en que no controlarías mi cuerpo! Tenemos un contrato, así que por favor haz lo que te di- ¿¡kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!?

—¡Espera, ¿mi esposa está justo ahí?! ¡¡¡¡Dime estas cosas más a tiempo!!!!

Un rayo blanco de luz salió corriendo, y Onda de Calaveras apenas se quitó del camino antes de que perforara la Piedra del Sabio colocada en su sombrero de vaquero. Entonces la flecha de la Reina Demonio que perfora todo hizo su aparición en la línea de batalla.

—*Moler*, *moler*. *Moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*, *moler*.

—¡Puedes hablar, ¿no es así?! ¡Mi esposa Reina Demonio puede usar palabras para comunicarse, ¿no es así?! ¡M-mierda, ¿por qué ella no puede ser de la clase que me perdonaría porque soy útil?!

Parece que tal creatura conveniente no podría encontrarse tampoco en ese mundo.

Las flechas blancas parecían primordialmente tener de objetivo a algo más que los Orcos Ibéricos, pero aun así introdujo un factor impredecible a línea de batalla. Un disparo desviado seguía siendo una amenaza. Los Rojos fueron arrojados fuera de balance, por lo que Sutriona se precipitó hacia ellos con solo sus manos una vez más.

Con la fuerza de los Orcos Ibéricos, incluso un arma contundente podía fácilmente derribar una bala de rifle desde el aire, por lo que sus árboles debían haber sido suficientes para derribar a la Reina Hada, quien estaba hecha de piel, sangre y huesos.

Sin embargo.

—¿Lo olvidaste?

Un sonido pegajoso sonó.

Un cuerpo de casi 4m hizo un giro horizontal de su árbol cubierto de ramas, pero él no sintió el golpe. No hizo contacto con suave piel o incluso el vestido de listones negros tejido de la seda de la Araña de Tierra.

—Un árbol sigue siendo una cosa viva. Por lo tanto, mis toxinas lo afectan.

El árbol se había podrido dese las raíces, y se escurrió.

La Reina Hada ilesa produjo un brillo siniestro de las alas rojas de mariposa en su espalda, presionó su frente con la frente del cerdo gigante, y sonrió ferozmente.

—¡¡Y, Rojo!! No sé que hice que ustedes los Orcos Ibéricos perdieran sus mentes, pero mis alas los afectarán también. Veamos cuál tiene el más fuerte control en tu cuerpo: ¡¡¡¡¡esa Rojez o mis alas!!!!!

Mientras tanto, el cabello rojo y plateado, y la minifalda blanca del Sabio revolotearon mientras peleaba contra el violento mayor con su estoque remendado. Ella también miró los ataques de los Break News.

Tenían que saber desde el inicio que no había forma de derrotar a los Orcos Ibéricos Rojos incluso si todos los del Máximo Nivel en la posada del pueblo trabajaran juntos. El Sabio era la más fuerte de todos ellos. Incluso si ella hacía uso de cada forma de Magia, una humana como ella no podía derrotar a un Orco Ibérico.

Por lo tanto, la llave para esto podrían haber sido aquellos que no caían en la categoría de humanos.

El Sabio miró al mayor, y pensó.

(Así que esa es una opción también. Pero ese método es como aliviar el dolor de un veneno al sobrescribirlo con un veneno diferente. No garantiza su salud de ninguna manera. …Necesito darle a esa mocosa unas buenas nalgadas después por usar un método tan poco seguro.)

—¡¡¡¡Bshhh, bshhhh!!!!

La respiración del mayor casi sonaba como una máquina de vapor mientras agarraba una piedra grande en una mano, y se aproximaba. Sólo eso había pasado una barrera letal. Los Humanos y Orcos Ibéricos inhalaban una cantidad diferente de oxigeno cuando respiran. Por lo que, si estaban atrapados en una carrera de ejercicio anaeróbico, la delgada Sabio llegaría a su límite primero. Ese era un problema anatómico, por lo que ninguna cantidad de trabajo duro lo superaría.

—¡Quema de Vap- Jabalina de Hie- Cortador de Agu- Resistencia de Ond- Ballesta Congela- Boomerang Adhesi- Cuchilla Calie- Ráfaga de Bal- Contenedor Riza- Gotero Venenoso!

Un ataque inminente de Magia fue liberado del estoque remendado del Sabio como el disparo de una escopeta.

Cientos de ataques de Agua fueron esparcidos, pero el mayor ni siquiera estaba rasguñado.

Él lo hizo fácilmente.

Su gigante cuerpo rojo oscuro saltó de lado a lado esquivándolos con precisión mientras se acercaba con la piedra en mano. Al ver eso, el Sabio dio un solo paso hacia atrás.

Una pequeña esfera se tambaleó encima de la piedra levantada del mayor.

—Mina de Agua.

La masa de agua transparente del tamaño de una pelota de baseball no se partió por el aire a varias veces la velocidad del sonido, ni era varias veces más sólida que el acero.

En su lugar, podía rodar por la tierra por su cuenta para esconderse detrás de cubierta y en puntos ciegos. Una vez que la potencia de fuego directa haya clavado al enemigo detrás de una gruesa pared, ese escorpión letal podría escabullirse hacia el enemigo mientras este respira un suspiro de alivio, y lo elimine. No era tan llamativo u obvio como muchos de sus otros ataques, pero este compañero definitivamente había apoyado los éxitos del Sabio en batalla.

Ella sabía mejor que nadie lo que el mayor haría. Eso naturalmente incluía sus tácticas. Si ella sabía que él tomaría los objetos a su alrededor para procurar armas, ella podía colocar “bombas” en ellos.

Un estallido sonó.

Pero no era el sonido de la mina de agua de ultra alta presión del Sabio detonando.

(¿Fue una falsa?)

El mayor había sacudido la piedra, y aplastado la bomba entre ella y la tierra. Pisar una mina desencadenaría una explosión, pero no si la mecha era destruida antes de que detonara. Su correcta respuesta fue mucho más violenta e inesperada. Habiendo fracasado en ralentizarlo, la línea defensiva del Sabio había sido perturbada. El mayor se movió directamente hacia ella después de levantar la piedra en su mano derecha una vez más.

El estoque remendado y la piedra del tamaño de un carro chocaron.

El rugir de la piedra partiéndose estalló, pero el mayor aun así abrió sus dos manos y la tomó.

La presión de viento al apretar su puño había sido suficiente para aplastar el brazo del Sabio, por lo que un golpe directo de eso aplastaría la armadura compuesta de un tanque como si fuera pudín.

Sólo había una opción.

Agua explotó del pie del Sabio.

Esto era lo mismo que la mina anterior, pero ella no había estado apuntado al mayor con ésta. Ella había colocado esta para atraparse en la explosión. Golpeada por la masiva pared de agua liberándose de la masa de agua ultra comprimida, ella fue lanzada hacia atrás. Ella logró dejar de moverse al estrellarse de espalda en el tronco de un árbol distante.

Hubo un rugido de llamas furiosas.

El concepto era idéntico al motor de diésel. La mano del mayor vagó por el lugar el cual acababa de evacuar el Sabio. Él sólo apretó su puño en el aire, pero la presión fue tan poderosa que produjo mucho calor la cual encendió dentro de su mano.

—Ya veo…

El Sabio completamente empapada, ligeramente giró su estoque remandado.

—Estas no son más que técnicas humanas. Parecen lo bastante convenientes, pero no es más que una tapa manteniendo nuestras cabezas agachadas. Pueden llevar a una cierta distancia, pero no nos permitirán pasar un cierto punto. Y su conveniencia nos evita dejarlas ir. Por lo que no hay escape.

Ella cepilló su cabello húmedo hacia atrás con una mano, y dio un ligero suspiro.

Un momento después, ella hizo lo que debería haber sido imposible para una humana de la Tierra.

Ella lo tiró.

Ella fácilmente hizo de lado el Arma Brillante que controlaba toda su Magia.

Ni siquiera el Sabio podía usar Magia sin su varita de bruja. En el duro ambiente de este mundo alterno, las opciones eran limitadas para un chimpancé desnudo que había perdido sus colmillos, garras y pelaje. El Sabio no tenía nada ahora. Sin proyectiles poderosos, ninguna Resistencia Elemental para negar ataques individuales y sin manera de curarse para compensar los errores.

Sin embargo, ella ni siquiera lo miró.

Sin mostrar preocupación por el estoque remandado que ella había echo a un lado, el Sabio, con su armadura roja empapada y minifalda blanca, estiró sus brazos con una libertad largamente esperada, y rio ferozmente.

—…Entiendo la lógica, pero me tomó mucho para realmente hacerlo. Así es. Ya sabíamos que los humanos no tendrían una oportunidad. Por lo que aferrarse tercamente a eso no lograría nada.

—…

—Por lo que, esto debe ser resuelto con algo fuera de la humanidad. Estoy contenta, mayor. Las artes marciales de los Orcos Ibéricos que me dejaste se han convertido en mi última esperanza.

Una explosión sonó.

Mientras el mayor se cargaba directamente hacia ella, el Sabio se volteó a un lado para esquivar la mano roja oscura que azotaba el viento. Esto no era más que un golpe con la palma. Él quebró el tronco del árbol, el cual la había apoyado a ella, lo tomó, rotó su cuerpo entero como un torbellino, e hizo su siguiente ataque.

Dado el alcance de los largos brazos de los Orcos Ibéricos, ella debería haber sido asesinada instantáneamente.

Pero ella se agachó debajo del tronco del árbol cubierto con ramas sacudido horizontalmente, y no se detuvo ahí, y golpeó el arma del mayor con su puño con guantelete en algo parecido a un gancho al mentón.

Era como golpear el costado de una espada.

El resultado fue la destrucción del arma.

Una vez que el árbol se quebró en dos, el Sabio tomó una mitad. Ella y el mayor ahora sacudían armas idénticas. No, iba más allá de eso. El mayor pateó las pequeñas astillas flotando en el aire, el cabello desplegado del Sabio aturdió los ojos de todos los que veían, y las astillas no apuntadas habían pasado cerca de su rostro para arrancar la tierra alrededor como un golpe de artillería.

Fue un golpe de relámpago.

El sonido de las astillas llegó sólo después de la gran explosión.

El Arma Brillante de Buu Buu era anormal. Generalmente los Orcos Ibéricos no usaban un arma en especifico por los inmensos poderes colisionando en sus batallas. Ni siquiera una espada legendaria o lanza sagrada sobreviviría hasta el final. Por lo que usaban troncos de árboles, piedras, los huesos de bestias gigantes y pedazos oxidados de metal. Tomarían todos los objetos en el escenario, los levantarían y los transformarían en un compañero.

Estaría quebrado, aplastado y partido, pero incluso usarían los pedazos y fragmentos.

El Sabio y el mayor destruyeron todo dentro del alcance de sus brazos, mientras repetidamente se enfrentaban como dos tornados destrozándose. El campo de batalla era gobernado por la abrumadora velocidad y peso. Justo como el agua y el aire se convertirían en armas cuando eran comprimidos al límite, todo se convertiría en una amenaza en sus manos. Para ellos, el mundo entero era su arma. Si alguien descuidadamente intentara intervenir, esas manos asesinas los tomarían y los sacudirían.

Era una reunión de violencia primitiva, pero también era como un baile elegante entre una dama y un caballero, quienes estaban en perfecto ritmo.

De hecho, eso era probablemente cómo el Sabio lo veía.

No importaba qué forma tomara, ella había esperado una reunión así.

Ella había elegido matar a los Orcos Ibéricos afligidos con el Rojo como ellos pidieron, ella había reclutado a los antiguos soldados de Elkiad como la fuerza de pelea necesaria, y ella había detestado lo horrible de esos humanos quienes habían estado de acuerdo rápidamente. Una vez que todo se había acabado, y ella estaba sola en ese infierno sangriento, sus pensamientos se habían convertido en el absurdo sueño de perfectamente resucitar a las mismas personas que ella mató.

Ese sueño se había vuelto realidad.

Ella fue capaz de verlos de nuevo.

Incluso si era un error absoluto, ella incluso había hecho uso del Inframundo, y ella misma les había devuelto sus vidas. Por supuesto, eso inspiraría una respuesta emocional.

Ellos estaban en rango cercano. En ese campo de batalla extremo, el tiempo parecía haberse detenido, y el aire en sí parecía haberse espesado como la melaza. Los delgados dedos del Sabio tomaron las varias astillas que parecían detenidas en medio del aire, y el mayor sacudió su pie como un jugador de futbol soccer para estar a punto de hacer un disparo. Astillas fueron arrojadas, y el polvo fue sacudido al aire. Los puntos afilados y las piedras solidas colisionaron y se aplastaron entre sí como si fuera arcilla.

El aparente flujo del tiempo regresó a la normalidad, y realmente llegó a ellos.

Ruidos ensordecedores destructivos continuaron una y otra vez, y el Sabio definitivamente sonrió mientras algo de su cabello se quedó atrapado entre sus encantadores labios. Cada ataque era como un acto divino imposible, como si estuvieran disparando escopetas entre sí a menos de un metro de distancia, y dispararan exitosamente hasta el ultimo del disparo que el otro hacía. Si tan sólo uno de ellos atravesaba, su hermoso rostro sería aplastado en pedazos o su delgado torso sería arrancado, pero no era miedo lo que impregnaba su cuerpo maduro. La adrenalina bombeaba a través de sus venas. La elación de una batalla extrema le recordaba de sus combates de practica con el mayor en esa una vez simple villa. Esos eran los días más importantes de su vida porque la habían enderezado después de que caminara por un camino tan retorcido.

—Jeje.

No había forma que el color de esos recuerdos palideciese.

Su brillo nunca se apagaría.

—Ajaja. Jajaja. ¡¡¡¡Ajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja!!!!

La alegría de muchos de esos días incrementó más su precisión. Su adrenalina, norepinefrina, dopamina y endorfinas habían alcanzado zonas peligrosas. ¿Las células de su cuerpo se quemarían o no? Ella se aproximó a su enemigo hasta el limite, experimentó la misma proximidad a la muerte precisa como en un juego de la gallina, y dio un paso en el mundo de los Orcos Ibéricos a pesar de ser humana. Ella sacudió vides como látigos, chasqueó semillas desde la punta de sus dedos como balas y empujó raíces de arboles como lanzas. Su apego estaba al mismo nivel que un niño perdido chillando quien finalmente había encontrado a su madre en la multitud. Ella había pasado demasiado tiempo lidiando con los tontos intereses de los humanos en la Tierra y de sus varias barreras tecnológicas. Dada la vida que ella había vivido, su reacción podría no haber sido completamente equivocada.

Entonces el Sabio notó algo sobre su formidable enemigo tan de cerca.

Ella vio lágrimas derramándose de los ojos del Orco Ibérico mayor.

Él tensó todos los músculos de su cuerpo, apretó sus dientes y desesperadamente intentó suprimir esta locura.

Los Orcos Ibéricos Rojos destruirían todo.

Aquí en Ground’s Nir y en la Tierra, devorarían todo con el alcance de un brazo, tomarían los puntos fuertes de cada especie y continuarían su evolución optima. Si eran liberados aquí, nadie podría detenerlos. Ese resultado era inevitable.

Pero ese era un asunto de función.

¿Qué querían en sus corazones?

¿Querían consumir otros, forzarse a sí mismos sobre otros, ascender al trono de los más fuertes, desarraigar todo hasta donde el ojo pudiera ver y crear una tierra estéril? Si hubieran atacado como grupo, podrían haber conquistado todas las otras vidas en esa pequeña isla que podía ser caminada en tres días, pero permanecieron en su villa para esconderse de los demás. Después de pasar por tanto para evitar conflictos, ¿los Orcos Ibéricos realmente buscarían el débil título del más fuerte? ¿Realmente quitarían a otros del camino, ignorarían sus sentimientos y erigirían el camino de una felicidad personal?

Lo habían resistido.

Lo habían soportado.

El Sabio estaba en la cima de la humanidad. Ella había dominado todas las formas de Magia y artes marciales de Orcos Ibéricos. El mayor que dirigía a los Orcos Ibéricos estaba al borde de verdaderamente perder su vida para ella, y aún así, él golpeó los frenos lo mejor que podía. Él se suprimió, y, sin embargo, aun la superaba.

La luz de la razón parpadeó en los ojos de ese rostro de locura roja oscura.

Mátame, esos ojos le suplicaban a su antigua amiga. Este no era sólo un sueño. Estaba dirigido a la única forma de vida que realmente había logrado eso en el pasado.

Sin embargo…

Por eso…

—Estoy muy feliz, mayor…

Había un muro impasable ahí…

Nunca hubo alguna esperanza de derrotar a un Rojo con Magia humana. En cuanto a artes marciales de Orcos Ibéricos, ella nunca realmente había derrotado ni una vez al mayor en sus encuentros.

Era por eso que un truco barato tuvo que ser necesario en el pasado. Sin la ayuda de personas sin escrúpulos como Elkiad, y sin el apoyo de esos idiotas que habían confundido la fealdad única de la humanidad como prueba de su superioridad como formas de vida, la suplica desesperada de los Orcos Ibéricos nunca podría haber sido respondida.

Ahora que ella estaba en un encuentro directo, el Sabio no tenía esperanzas de ganar.

Pero a ella no le importaba.

Con una feroz sonrisa de furia, esa hermosa mujer rugió.

—Tan feliz de que tú, el mayor, estás mostrando esta debilidad a mí. Tan feliz de que confíes en una humana como yo. Pero no dejaré que pase. No de nuevo. Nunca más. ¡Nunca pasaré por ese lamento de nuevo! No soltaré tu mano. Esto podría terminar si te matara como quieres, pero me dejaría como un cascaron vacío en un mundo gris. ¿¿¿¡¡¡Para qué podría vivir entonces!!!???

Un estruendo fuerte estalló.

¿Qué pasaría si ella continuaba en esta batalla que no podría ganar?

El hermoso cuerpo del Sabio fue enviado a volar en una caída en barrena. Ella derribó varios gruesos árboles, rodó por el suelo y finalmente se detuvo.

Nadie tenía la culpa.

El mayor Orco Ibérico afligido con el Rojo había relajado su tensión sólo ligeramente. Eso era suficiente para que cruzara una línea. Los músculos de su brazo se hincharon explosivamente, y un porcentaje extra de puntos fue añadido encima de su poder destructivo original.

Eso fue todo lo que pasó, pero el resultado fue devastador.

El Sabio estaba en la cima de la humanidad de la Tierra, y ella había dominado las artes marciales de Orcos Ibéricos, pero ella acababa de ser derrotada. Incluso si ella se arrastraba por la tierra en busca de su estoque remendado, la diferencia en fuerza ya había sido probada. Los poderosos brazos del mayor derribarían todo lo que se pusiera en su camino.

Los Break News estaban suprimiendo a los Rojos esparcidos, pero eso no era una solución fundamental. Ni habían llegado a una. Habían esperado que el Sabio encontrara la respuesta mientras ellos hacían tiempo, por lo que su derrota cayó en ellos pesadamente.

Un temblor recorrió la tierra.

Un largo paso se dio hacia la hermosa mujer, quien ni siquiera podía pararse apropiadamente.

Las respiraciones del mayor Orco Ibérico sonaban como a vapor, y sus músculos rojos oscuros se sacudían mientras caminaba hacia ella. Él rompió un árbol desde la base del tronco, y lo tomó como un arma que enviaría a volar sus hojas por solo la onda de choque, y era mucho más difícil de esquivar que una espada o lanza normal debido a las ramas dentadas extendiéndose del tronco.

Los destellos ocasionales de razón en sus ojos contenían una insinuación de decepción.

Si esto era lo mejor que el Sabio podía hacer, entonces nadie podía detenerlo. El lamento del mayor era palpable. Él había sido muy amable, por lo que el mero pensamiento de la glotonería y barbarismo que estaba a punto de comenzar podría haberlo hecho sentir con ganas de desmayarse.

El Sabio no podía pararse, y sus piernas estaban temblando desde la base, pero ella sonrió un poco.

Ella saboreó la sangre en sus labios temblando, pero ella aun así le respondió gentilmente a él.

Para su amigo.

Para su salvador.

—Oye, mayor…

—…

—No intento presumir, pero no soy estúpida. Bueno, podría no ser tan inteligente como ustedes los Orcos Ibéricos y sus cerebros al nivel de supercomputadoras. Pero, aun así, sabía que esto pasaría desde el comienzo. Sabía que nunca podría ganar ya fuera usando Magia humana o artes marciales de Orcos Ibéricos. Ese es el límite de la humanidad. Justo como no podemos vencer a un pez nadando o a un ave volando, no podemos superar los limites de nuestras especies en el campo de la destrucción.

¿Él aplastaría su cabeza y devoraría su intestino, o él aplastaría sus extremidades y estaría en ella a la fuerza?

No.

¿O el mayor resistiría la Rojez como mejor pudiera al darle a su amiga una muerte sin dolor?

—Así que puse mis esperanzas en otro lado desde el comienzo.

A ella no le importaba.

El Sabio había sabido que perdería de igual manera.

Sin embargo, ella había pasado a desafiarlo. ¿Por qué? Porque el cómo había perdido ella era un punto importante. Alguien tan lista como ella, por supuesto que había considerado esto.

—Yo, por supuesto, no puse mis esperanzas en otro humano. Ni con los Break News arrastrándose por el suelo. Ahora, una pregunta, mayor. ¿Qué es lo que puede derrotar a un Orco Ibérico? Debes saber la respuesta. Una vez me dejaste la respuesta, mayor. En ese día hace mucho tiempo, me pediste que permitiría al niño no infectado el escapar de la villa. ¡Dijiste que el contenía una esperanza de salvar el mundo de su crisis!

Un rasgado agudo sonó.

Era un eco desconcertador, como la bala de un rifle de francotirador derribando hojas de las ramas.

—No fue porque presumiblemente pensé que podría ganar que pasé a artes marciales de Orcos Ibéricos. Ni necesitaba una recuperación milagrosa. Era todo para proporcionar una oportunidad para aprender. Mayor, sus mentes rivalizan supercomputadoras. Ya que él era muy joven en ese tiempo, él pudo no haber aprendido las técnicas de artes marciales de Orcos Ibéricos apropiadamente. Pero al mostrarle una sesión de combate, le he dado una oportunidad. ¡¡Los humanos podrían ser demasiado ignorantes y lentos mentalmente para lograrlo, pero otro Orco Ibérico debería absorber todo eso como la arena del desierto absorbe el agua!!

¿Fue la mente del mayor o los instintos del Rojo que eligieron esquivar?

Como fuera el caso, ese cuerpo rojo oscuro gigante saltó directamente hacia atrás como si fuera repelido. Y entonces sucedió.

Piedras llovieron entre el Sabio y el mayor. La altura podía ser usada como arma. Cada una de las rocas era demasiado pequeña para considerarse una amenaza, pero después de caer desde la distancia de los cielos, ellas rivalizaban balas. ¿Y qué pasaría si fueran liberadas como una densa llovizna?

Para la persona que las arrojó, debería haber sido tan casual como arrojar comida para peces en el estanque, pero podía haber sido una mayor amenaza para aquellos a quienes les lluvia.

Y como una pregunta más fundamental. ¿quién estaba bastante alto en el cielo para hacer uso de esa abrumadora ventaja de terreno?

¡¡Vamos, Buu Buu!! ¡¡Todo lo que pude hacer fue matar a mis salvadores a través del engaño, por lo que no tengo cabida para tomar el papel principal!! ¡¡Estás mejor capacitado como la última esperanza del mayor y los demás!!

Sucedió repentinamente.

Después de apenas escapar a salvo, el mayor volteó su mirada hacia el cielo azul.

Inmediatamente después, un poderoso viento azotó. Algo se estaba deslizando por la tierra con una velocidad feroz. Mientras la atención del mayor estaba en una dirección diferente, un gigante gris sosteniendo un Arma Brillante parecida a un tronco o una viga de acero se precipitó hacia él. Más de una persona habían ido al viaje al cielo. Tener a una persona cerca en la superficie mientras otra proporcionaba una distracción desde los cielos había sido una opción.

Él había llegado desde un punto ciego.

Pero el mayor no confiaba en su sentido de la vista. Justo mientras su gigante nariz se crispaba ligeramente, su brazo derecho sacudió el grueso árbol en su agarre, como si él fuera un arma de intercepción completamente autómata.

El árbol cubierto en ramas y el Arma Brillante chocaron.

Pero entonces los ojos del Sabio se ampliaron. La forma gris no había sacudido su arma con toda su fuerza. Él intencionalmente había atrapado el ataque del mayor antes de torcer su muñeca para rotar a la mitad el Arma Brillante. Como resultado, él negó la fuerza del impacto como si permitiera que se deslizara, y el árbol permaneció en su lugar sin quebrarse. El mayor había intentado partir su arma, y usar las astillas para su siguiente ataque, por lo que permitirle a su arma sobrevivir en realidad lo había sacado fuera de ritmo.

La destrucción no era la única manera de acercarse a él.

Y como si fuera para llenar el vació que quedó, el gigante gris rotó como un torbellino, y su cruda Arma Brillante realmente dio un rugido esta vez. Él tuvo de objetivo el rostro del mayor afligido con el Rojo. El mayor no tuvo tiempo de levantar el árbol cubierto de ramas para defenderse. En su lugar, él sacudió su propio rostro hacia el arma contundente acercándose, y atrapó el arma de su oponente con sus gigantes colmillos, los cuales podían ser vistos como el símbolo de un Orco Ibérico.

El sonido era ensordecedor.

Gris y carmesí. Ambos Orcos Ibéricos se hicieron retroceder por el impacto, por lo que ambos eligieron retroceder más. Una ligera brecha se abrió entre ellos.

Ellos lucían parejos, pero no lo estaban.

El que se estaba esforzando para suprimir un temblor que se reusaba a dejarlo era el mayor afligido con el Rojo. Él había recurrido a medidas desesperadas. La cabeza era comúnmente el punto débil de todas las vidas, por lo que él atrapó el ataque de su oponente con sus colmillos para evitar un golpe limpió ahí, pero ese había sido un movimiento irregular para él.

La figura gris lentamente respiró una larga cantidad de oxigeno.

—*Chillido*…

Era Buu Buu.

Él cambió su Arma Brillante de aquí para acá entre manos. Después de aprender técnicas de Orcos Ibéricos del mayor y el Sabio, él había realizado algo que incluso esos expertos habían fracasado en predecir.

Dominar la Magia desarrollada por los humanos no era suficiente para derrotar a los Rojos.

Y un humano no podía esperar estar en igualdad a los Rojos cuando imitaban las artes marciales de Orcos Ibéricos.

Por lo que el Sabio había concluido que un Orco Ibérico sólo podía ser derrotado por otro Orco Ibérico. Y por lo tanto, la mejor opción era sacrificar su propia vida con el fin de incrementar la fuerza de Buu Buu, el único Orco Ibérico que todavía tenía sus sentidos.

Sus habilidades auto aprendidas lo habían llevado lo bastante alto como para ser conocido como el Dragon Eater, pero ella lo había llevado a un grado incluso más alto.

—Buenos días, mayor. ¿Dormiste bien?

—…

—Si sigues somnoliento, sólo tendré que darte una cachetada en el rostro para despertarte. Buu, y no necesito contenerme contra otro Orco Ibérico. ¡¡Te mostraré qué tanto he crecido!!

2

Finalmente.

Finalmente, Buu Buu se enfrentaba directamente contra el Orco Ibérico más fuerte. Él una vez no había sido más que una presa indefensa, él había sido perdonado sin saber que la villa había sido destruida, y él había estado en el mero fondo de la cadena alimenticia. Pero con sólo una promesa en su corazón, esa figura gris había crecido al punto que podía derrotar a un dragón de 1000m.

El deseo de vivir.

El deseo de sobrevivir.

Incluso si sabías que era demasiado tarde.

El mayor y los demás habían sido llevados a la locura por el Héroe y ese deseó dentro de él. Al mirar hacia arriba, el cielo todavía lucía azul, pero ahora era el verdadero cielo azul sin nada entre eso. Nada permanecía ahí para perturbar al mayor y a los demás.

Ellos una vez habían sido un pequeño niño y un mayor.

Levantaron sus armas, y suavemente las tocaron con su colmillo derecho.

Ese era la vieja señal de un duelo.

—¡¡¡¡¡Bmooaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!

—¡¡¡¡Pshhhhhkeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!

Ninguno humano podía imitar sus rugidos.

De sólo eso, el Sabio podía haberse dado cuenta que ellos habían dado un paso a un escenario más alto. El mayor había removido los lazos de su propia supresión, y se alzó al nivel de combate de un área que nadie podía esperar alcanzar.

Él podría haberse puesto algo descuidado.

O quizá pudo haber confiado en su oponente.

…Él sabía que otro Orco Ibérico no sería destruido por algo como esto.

Él no necesitaba contenerse.

Con cada respiración, ellos tomaron una impensable cantidad de oxigeno, pero en lugar de hiperventilarse, ese sobre exceso fue completamente convertido en energía cinética. Un encuentro entre dos monstruos como ellos era el comienzo.

Incluso sin el apoyo de la Magia, los sentidos humanos no podían seguirles el paso a sus movimientos. Dos o tres imágenes remanentes fueron plasmadas en las retinas de los observadores, y el resto era borrado por el velo de lo real e imágenes falsas.

—¡¡Kyah!!

Mientras sonidos explosivos continuaban a un ritmo irregular, la Bruja Blanca Filinion con lágrimas se agachó y cubrió su cabeza por las afiladas astillas y pedazos de rocas que volaron hacia ella con la fuerza del disparo de una escopeta cada vez que esos dos colisionaban. Un solo rasguño podría arrancar un gran pedazo de su carne, y no se necesitaba decir que haría un ataque directo a su rostro o torso.

Ya no había una zona segura.

La Espadachina Santa Beatrice sacó su estoque Arma Brillante, y disparó fuego mientras la Sacerdotisa de Combate Armelina rehízo su bastón de metal en un bote pequeño, y lo usó como un escudo.

—Así que llegamos. ¿¡Cómo están Sibyl y Marinka!?

—Espera, Beatrice. ¿Estás segura que arreglamos esto? ¡¡Pensé que sólo teníamos que esperar hasta que ellos se detuvieran ahora que destruimos la barrera atmosférica artificial del Héroe!!

Nada había pasado dentro de los cuerpos de los Orcos Ibéricos.

Era como si la atracción gravitatoria enloqueciera a las personas.

Todo había sido causado por la barrera atmosférica artificial que el Héroe había creado para alterar a la fuerza el ambiente, pero la Magia de Beatrice había destruido eso. El cielo azul que podían ver desde aquí se convertía en un cielo estrellado si estaban tan alto en el cielo como el sol. Ya nada estaba alterando los cielos y la superficie.

Sólo tenían que soportar.

Haciendo eso, y todo se acabaría.

…Sin embargo, este espacio era lo bastante pequeño para caminar el perímetro en tres días, y estaban contra Orcos Ibéricos Rojos quienes se habían convertido en encarnaciones de destrucción. La amenaza era mucho mayor que pasar una noche en una escuela abandonada o un campamento con un asesino serial vagando por ahí. Si cualquier humano normal intentaba jugar el papel de tanque, serían destruidos en un instante.

—*Chillido*.

—Shwiii…

Al sólo ver su fuerza física, el mayor era más fuerte. Su cuerpo ya crecido por completo tenía sus límites removidos por la Rojez, por lo que eso era obvio. Pero Buu Buu tenía un Arma Brillante. Parecía un tronco o una viga de metal, y era lo bastante resistente para permanecer intacta incluso cuando la blandía con la gran fuerza de un Orco Ibérico.

Para cada ataque, el mayor tenía que procurar una nueva arma; ya fuera un tronco, una roca, los huesos de una bestia gigante o un pedazo oxidado de metal, lo cual le daba a Buu Buu una ligera pero definitiva ventaja.

Esta no era una oportunidad que él hubiera obtenido por su cuenta.

Hace mucho, mucho tiempo, el Sabio había dejado al joven Buu Buu con esa arma después de destruir su villa. Y a pesar de que había sido demasiado grande para él, él nunca la soltó.

—No perderé.

El gris se acercó al inquietantemente pulsante rojo.

Él se acercó, y levantó su Arma Brillante.

—Esta Arma Brillante ha protegido la vida de Beatrice. No podría haberlo hecho por mi cuenta, por lo que tuve la ayuda de sus almas selladas aquí. Ustedes salvaron a Beatrice, y nunca los olvidaré. Así que no me rendiré de ustedes. ¡¡Ganaré y los salvaré!!

El mayor saltó hacia atrás.

Pero eso no era suficiente para escapar de Buu Buu. Él se movió hacia adelante para cerrar la distancia entre ellos, y reunió fuerza en sus músculos para hacer un golpe cuando él aterrizara.

Entonces algo extraño pasó.

El mayor en el aire se detuvo. Él fue atrapado en medio del aire. No, él pateó el aire. En lugar de aterrizar en la tierra, él cambió direcciones a la mitad del camino, e hizo una patada voladora directamente desde arriba.

—!?

En la Tierra donde los humanos vivían, ha habido largas historias de expertos que podían correr sobre el agua. Era un rumor ridículo, pero nunca olvidado que podían usar la resistencia del agua para mover su pierna derecha hacia adelante antes de que la derecha se hundiera.

Pero el mayor Orco Ibérico fue más allá de eso.

El agua y el aire podían ser explicados usando las mismas dinámicas de fluidos. Y ya que la fricción y presión existían, el aire tenía resistencia también. …Por lo que el resto era una cuestión de escala. Incluso si la fuerza de la pierna humana no era suficiente, la fuerza de la pierna de un Orco Ibérico estaba en un nivel completamente diferente. Siempre y cuando estuviera en base a una teoría apropiada, sus cuerpos extraordinarios podían tomar ese concepto teórico, y producir un fenómeno real.

Era un ataque meteórico.

La patada voladora tenía en ella todo el peso del mayor teñido en rojo.

Para reiterar, los Orcos Ibéricos confiaban más en sus brazos y piernas que en armas desechables. Buu Buu levantó su Arma Brillante por encima, pero la masiva pierna del mayor atacó desde arriba de eso. El meteoro estaba cayendo. La propia Arma Brillante de Buu Buu golpeó su cabeza, y la fuerza extrema del ataque envió su forma gigante a volar hacia atrás. Si él hubiera estrellado con un humano normal, podría haber terminado en el hospital, pero Beatrice era uno de los de Máximo Nivel. Ella reforzó su delgado cuerpo con Magia para que ella pudiera detener y apoyar el cuerpo rodando de Buu Buu.

Para un Orco Ibérico, el combate era como nadar entre aire viscoso.

Los humanos estaban atrapados por los rápidos conceptos de correr y saltar, por lo que no podían seguirles el paso a un nivel fundamental.

La Reina Hada Sutriona había estado peleando en otra parte, pero ella bajó revoloteando cerca.

La Break News había estado haciendo tiempo en la tierra, por lo que habían puestos sus esperanzas ya fuera en el Sabio, quien había dominado la Magia o en Beatrice, quien había ido a recolectar los tres tesoros. Ya que el Sabio había sido derrotada, y Buu Buu ya estaba siendo superado por el mayor, ella podría haber estado preocupada.

—Oye, ya que regresaron del cielo, ¿encontraron algo?

—El problema fundamental ya ha sido solucionado, pero este tren fuera de control no se va a detener inmediatamente.

Después de decir eso, Beatrice se dio cuenta que un residente de Ground’s Nir no sabría lo que era un tren. Las Hadas del tamaño de palmas habían construido una montaña rusa para Buu Buu Land, por lo que tenían la tecnología para colocar rieles, pero eso era irrelevante aquí.

—Y no sólo estamos siendo superados. Gracias por su duro trabajo. Ahora podemos suprimir a los Rojos.

—?

Sutriona frunció el ceño confundida, y Beatrice continuó.

Ella uso su estoque Arma Brillante que controla su Magia para apuntar en la dirección general de los distantes Orcos Ibéricos Rojos, y una bola de fuego del tamaño de una pelota de baseball destelló en su punta chata.

—¡Sibyl! ¡¡Marinka!! ¡¡Estamos en posición!! ¡¡Usa mi apoyo apuntando para comenzar inmediatamente!!

Algo más que el sol destelló en el cielo.

Y el resultado fue inmediato.

3

Un rayo de luz combinando azul, zafiro y azur celeste cayeron directamente desde el cielo.

4

Las estrellas decoraban los muy altos cielos. En el lado reverso del extinto sol, la Elfa Real Sibyl y la Arcángel Marinka concentraron sus mentes.

La llave eran los tesoros ocultos protegidos por las tres familias reales.

El aro con las tres joyas azules adjuntadas podía ver por todo el mundo. El principio básico era el mismo a un acelerador de partículas o a un microscopio de electrones. Los Elementos del fuego, agua, viento y tierra estaban concentrados y estaban emitiendo para revelar los detalles de los materiales de muestra invisiblemente pequeños.

Ahora. ¿Qué tal si eso podía ser usado para más que revelar las estructuras de los objetos? ¿Qué tal si una masiva cantidad de un Elemento podía ser concentrado en un solo punto, y pudiera ser liberado por completo para propósitos destructivos?

Produciría un efecto similar a un cañón de partículas cargado que envía protones y electrones alrededor de rieles circulares lo bastante grandes para rodear la isla entera de Ground’s Nir, acelerarlos a más de 90% la velocidad de la luz, guiarlos a la salida y dispararlos al mundo exterior.

En el centro de una catedral parcialmente colapsada, la pequeña chica morena susurró con los brazos de la delgada ángel blanca todavía en su espalda.

—…El poder es así de grande incluso sin la Mayor Sirena Vivian.

Sibyl continuó.

—Eso sería el por qué tuvo que ser dividido en tres, y guardados por los gobernantes de la tierra, el mar y el cielo. Pero si pudiéramos usarlo de manera apropiada también…

El aro completado les permitía “ver todo”, por lo que sería fácil apuntar a cualquier vida en ese mundo.

Todo lo que necesitaban era que Beatrice produjera una llama con su Arma Brillante controlando su Magia, y destellarla como una señal obvia. Entonces podrían usar esa señal para llevar a cabo el bombardeo seguro.

—Sibyl. He confirmado la señal de bombardeo.

—Entendido, Marinka. Entonces acabemos con esto. Sólo esta vez, no necesitamos dudar. ¡Somos gobernantes! ¡¡Debemos usar nuestra posición en la cima para eliminar todo el caos de este mundo!!

5

Era como una espada apocalíptica.

Mientras daba instrucciones desde la superficie, Beatrice lo veía como dibujar una línea entre dos puntos.

Ella disparó pequeñas bolas de fuego desde su estoque, y las incrustó en el suelo en los puntos de destino.

Ella envió una a una cierta ubicación, y otra a una diferente, a una ubicación más distante.

Inmediatamente, una luz azul lo bastante brillante para ocultar el sol, cayó del cielo. Sólo el ancho era más del doble de la casa de ladrillos de Buu Buu. El aterrador rayo disparó con precisión hacia la bola de fuego que Beatrice usó, y entonces se deslizó más de 100 metros hacía la otra bola de fuego.

Todo entre eso fue destruido, y una marca de garra gigante fue dejada en el suelo. Podría haber sido similar a la presión. Los alborotados Orcos Ibéricos Rojos inmediatamente se dividieron a cada lado para evitarlo, y algunos de ellos no escaparon a tiempo y fueron aplastados con la tierra desgarrada. Fueron derribados en un santiamén.

Era increíblemente poderoso, pero era por eso que ningún error era aceptable. Ese poder destructivo podía incluso decapitar a la Thousand Dragon si era atrapada por ello.

—Margen de error: +2.

La Espadachina Santa con armadura roja reunió información en su marco rectangular y líneas rojas, y dio instrucciones como si estuviera jugando tsumeshogi.

—Para el segundo y tercer disparo, corrijan el margen de error entre el valor teórico y la coordenada real, y dividan al ejercito en dos una vez que los Rojos hayan sido alejados. Sacrifiquen el cuarto disparo para comenzar a guiarlos, y usen el quinto hasta el séptimo disparo para derrotar su fuerza principal. Fuego.

Muchas más líneas gruesas fueron dibujadas, y los Rojos fueron abrumados mientras los desconcertantes sonidos del aire friéndose los rodeaban. La Bruja Blanca Filinion sostuvo una mano nerviosa en su boca mientras observaba.

—Awawa…

Ella no tenía miedo del enemigo.

Ella tenía miedo de llegar muy lejos. Esto era la misma confusión que la Primera Guerra Mundial.

—E-esto es una locura. La inflación de poder está fuera de control. ¡Estoy bastante segura que estamos abriendo de golpe toneladas de puertas que deberían realmente quedarse cerradas!

—…No diré que la tecnología en sí esté equivocada, pero me pregunto si así es como se sintieron los Hermanos Wright y Einstein.

La Oficial de Policía Armelina no lucía exactamente encantada tampoco.

Mientras tanto, Beatrice fue atacada por incontables miradas llenas de bastante hostilidad como para solidificar el aire. Los Orcos Ibéricos no eran estúpidos. Debieron haber observado la situación y ubicado el núcleo del problema. Y ya que no podían destruir inmediatamente la amenaza flotante en los cielos, primero aplastarían a Beatrice quien estaba dando instrucciones desde la superficie.

Y esto naturalmente incluía al mayor quien los guiaba.

—Prueba. Cambien el objetivo esperado hacia el mayor, y preparen los disparos 9 y 10. Fuego.

Ella colocó una bola de fuego entre ella y el mayor Orco Ibérico, y una espada gigante de luz azul aplastó y partió el suelo. Entonces se deslizó. El increíble poder de bombardeo arrancó el suelo, y un segundo disparo fue lanzado después de un breve retraso. Pero el mayor pateó el aire para saltar a velocidad de la luz, apenas esquivando las espadas intersectándose de las tres familias reales.

Quién era más aterrador aquí: ¿el mayor quien podía esquivar el ataque asegurado que había eliminado al resto de los Rojos en un solo movimiento, o la Espadachina Santa quien podía hacer todo esto mientras lo llamaba una prueba?

Beatrice le habló a su compañero mientras estaban espalda a espalda, protegiéndose entre sí.

—…Sabía que no lo sería, pero supongo que no será así de fácil, Buu Buu.

—*Chillido*.

—Él probablemente se concentrará en mí. ¿Puedes encargarte del mayor?

—¿Tienes que preguntar? Puedo encargarme de todo.

Ella lentamente calmó su respiración.

Y ella le respondió sin voltear.

—Muéstrales que ya no eres ese pequeño Buu Buu que no podía hacer nada. ¡¡Muéstrales que puedes proteger a las personas que quieres!!

La situación comenzó a moverse una vez más.

El sonido de alguien pateando el suelo estalló.

Las instrucciones en bolas de fuego de Beatrice eran las mismas a una pistola de bengalas: estaban confiadas en una línea de visión directa. Para dirigir un bombardeo precisó desde una posición ventajosa, ella tenia que moverse de ahí con sus dos pies. No había necesidad de decir que Buu Buu tenía que hacer lo mismo. Él se movió hacía el mayor quien se estaba cargando hacia Beatrice.

El mayor podía patear directamente desde el aire, así que no importaba qué tan largos se hicieran sus pasos, él podía encontrar apoyo incluso en medio de un salto. Él podía dejar de preocuparse sobre un punto de aterrizaje porque él podía acelerar y cambiar la dirección en cualquier momento. Él podía atacar en cualquier dirección, incluyendo arriba, y él podía pelear en medio del aire, por lo que su libertad de movimiento estaba en un nivel completamente diferente. Y diferencias en movilidad conducía a diferencias en opciones de ataque.

Sus gigantes manos rojas oscuras ya no tomaron árboles o piedras.

Él estaba desarmado.

Pero ese era el verdadero estilo de pelear de un Orco Ibérico. Su increíble fuerza podía arrancar la puerta de una bóveda de un banco o la armadura compuesta de un tanque como si fueran hechos de pudding o yogurt. Simplemente el abrir y cerrar sus manos era el ataque definitivo.

La Rojez dentro del mayor fue más estimulada, y más de sus lazos eran removidos.

¿Su locura era avivada por su miedo a los tres tesoros reales o su deseo de pelear al crecido Orco Ibérico frente a sus ojos?

—!!

—!?

Buu Buu estampó su Arma Brillante parecida a un largo tronco o viga de metal, hacia el brazo rojo oscuro, pero el mayor colocó su otra mano en el costado de esa arma. Él tomó la Arma Brillante entre sus dos manos, y la torció para jalarla fuera del agarre de Buu Buu.

El mayor giró para acelerar el giro del arma contundente horizontalmente como el lanzamiento de un martillo o una patada circular.

Buu Buu lo tomó de nuevo, y los dos pelearon de aquí para allá por la misma Arma Brillante.

Otro rayo de luz azul cayó de los cielos.

Con una explosión, la luz brillante destructiva barrió entre los Rojos, y el mayor agarró el Arma Brillante una vez más. Pusieron toda su fuerza en sus manos para una prueba de fuerza mientras se fulminaban con la mirada a quemarropa extrema.

—¿Qué? ¿Eso es todo lo que tu Rojez alborotada puede hacer?

—…

—No he usado mi fuerza completa aún. Todavía no me quedo sin aliento. Porque eso no es sólo mi fuerza. Estoy siendo apoyado por todos los que me trajeron hasta aquí. ¡¡Y, mayor, eso te incluye a ti y a todos los demás que me criaron en nuestra villa!!

Una luz azul cegadora pasó cerca, pero estaban demasiado preocupados para concentrarse en ella.

—Así que ya no tienes que preocuparte de esa carga.

Buu Buu no sucumbió a la presión en los ojos del mayor.

En las sociedades formadas por animales como los monos y leones, oponerse a las decisiones del jefe era para desafiarlos a un duelo con el fin de convertirse en el nuevo jefe. Ganara o perdiera, la relación original nunca regresaría.

Él sabía eso, pero, aun así. Lo dijo.

—Mayor, te quitaré de tu posición del más fuerte. ¡¡Los salvaremos, así que es hora de que caigas!!

6

Buu Buu y Beatrice parecían tener todo bajo control por su cuenta, pero, ¿qué hay de Filinion y Armelina?

—¡¡Cuidado!!

—¡¡Jefa!!

Los pilares de luz azul creados por los tres tesoros familiares estaban cortando aquí y allá, pero el Arma Brillante de Armelina podía transformarse en toda clase de armas contundentes. Si ella elegía un bote de metal o algo más con un área de superficie larga, funcionaba como el escudo más fuerte y rígido, por lo que ella era la persona que podía sobrevivir al estar en el camino de la luz azul. Si ella simplemente levantaba el escudo, sería aplastada junto con el, por lo que ella clavó el fondo en la tierra, para que así la gran presión escapara en la tierra.

Los Orcos Ibéricos no eran tan estúpidos como su apariencia lo sugería, por lo que aprenderían una táctica que ya habían visto.

Eso quería decir que las del tipo resistente(?) como Armelina y Sutriona tenían que contener a los Rojos en su lugar para que no pudieran esquivar el bombardeo en base a las instrucciones de Beatrice.

Por supuesto, si intentaban una competencia directa de fuerza, serían aplastadas en pedazos.

Sólo durarían unos cuantos segundos a lo mucho.

Lo que importaba más era Aturdirlos antes de que el bombardeo golpeara. Incluso con un arma tan grande en mano, ella aun así podía ser asesinada instantáneamente si ella baja su guardia. El escudo de Armelina le permitía bloquear el rayo azul si ella no podía escapar a tiempo, por lo que era un mayor punto a su favor.

—Filin- …oye, ¡¡vaca inútil!! ¿¡Por qué estás holgazaneando ahí!? ¡Estamos reuniendo a todos los Rojos para el clímax!

—¡¡Hay algo gravemente incorrecto con querer poner a tu curadora en la línea frontal, cabeza de chorlito obsesionada con el combate!! Y-y todos ellos me están dando miradas muy aterradoras. ¡Kyah, ¿soy tan atractiva que todos los Orcos Ibéricos han puesto su mirada en mí?!

—Estás generando demasiadas feromonas, vaca con lentes.

—Pero, Armelina, estás en contacto con ellos directamente en la línea frontal, así que, ¿por qué ninguno te está prestando atención? ¿No ven a Amazonas musculosas como muje-…

—Beatrice, has que bombardeen a la vaca. Lo que acaba de describir aplica para ti también.

Un rayo azul barrió por la línea de batalla, incluyendo donde algunas de sus aliadas estaban, por lo que Filinion rápidamente rodó por la tierra.

Armelina particularmente no quería ser popular con los Orcos Ibéricos enloquecidos, sino el principio del asunto.

La chica con lentes era tan poco atlética que no pudo rodar en una línea recta, terminó moviéndose diagonalmente, y finalmente regresó a su punto de partida.

—¿¿¿¡¡¡Estás tratando de matarme, idiota!!!???

—Tch.

—Ah, esa chasqueo de lengua sonó genuino…

—No puedes soportar ser golpeada, pero no eres nada mala cuando se trata de esquivar. Además, probablemente tengas algunas pociones secretas escondidas en tu manga, por lo que te recuperarías incluso si pierdes una extremidad o una cabeza.

—No actúes como si fuera una supernova de algún juego conveniente. ¿Has olvidado qué tan fácilmente morí en el Inframundo? No puedo recuperarme de esas cosas una y otra vez sin ingredientes de clase Ileana.

Era divertido cómo la voz temblorosa de una planta podía ser escuchada a la distancia.

Armelina miró al sol por encima mientras continuaba.

—Hmm, entonces supongo que tendré que usar a la vaca como carnada sin una opción de recuperación.

—¿¡Por qué!? Si quieres atraer a los orcos gigantes, usa carne en huesos o algo así. ¡¡No entiendo por qué tienes que tenerlos persiguiendo a una bruja como yo!!

—Quizá esta molesta vaca podría ser buena carnada si la ato al extremo de una caña de pescar.

La Sacerdotisa de Combate podía procurar una bola de metal con una cadena, así que eso no era algo de lo que Filinion se pudiera reír.

—¿Qué están haciendo Wildefrau y Huldra encima de la Thousand Dragon? Oye, Filinion, si estás de ociosa sin nada que hacer, entonces sube al lomo de la dragona, y cura sus heridas. Eso nos dará una gran fuerza de combate. Traer de nuevo a una Break News debería hacer una gran diferencia, y también liberará a todas las que están ocupadas atendiéndola.

—¿Eh? ¿Finalmente obtengo mi debut de idol? ¿S-siquiera qué dije? Lo siento, no puedo suprimir todo el encanto que irradia de mí todo el tiempo, perdedoras.

Armelina derribó a la inútil pedazo de mierda, envolviéndola en una cadena, y lanzándola al lomo de la dragona fue algo así como lanzamiento de martillo. Asumiendo que sus bultos de grasa no se volvieron crema por la fuerza centrífuga, ella encontraría algo que hacer ahí.

Justo entonces, una nueva forma levantó su cabeza por donde la ofrenda de la vaca había sido hecha. Con la Bruja Blanca curadora lanzada ahí, las otras debieron haber sido liberadas justo como Armelina predijo.

El pelo largo castaño de esta persona estaba esparcido detrás de ella, y su cuerpo de doncella sin desarrollar estaba contenido fuertemente en un traje bondage de cuero que incluía similitudes con un escorpión.

—Yo, la Invocadora Cazadora Gruagach, tengo una propuesta a la amenaza delante de mis ojos. Orcos Ibéricos, si desean una razón para su violencia caótica y sin sentido, entonces revelen sus verdaderos nombres y acepten mi contrato.

—¡¡Tienes agallas para vestirte así en frente de una oficial de policía!! ¿Estás en exámenes de entrada? ¿O de tu vida amorosa? ¡¡¡No sé qué clase de estrés estás sintiendo, pero ¿¿¿quieres que te tome a custodia preventiva por cargos realmente tontos, prestigiosa adolescente exhibicionista???!!!

—¡¡Tu obsesión por la justicia puede esperar!! Ahora, Reina Demonio blanca Tselika, proporciona tu Encanto a mi cuerpo y palabras. ¡¡En este lugar, no debería haber diferencia entre un sí y un no, y debo recibir un acuerdo incondicional a todas mis peticiones!!

Gruagach hizo su proclamación, mientras se sonrojaba y se ponía inquieta con su cuerpo (como si fuera demasiado para ella el soportarlo), y ella atrapó a uno de los Rojos. El gigante de casi 4m flotó desafiando a la gravedad, torció su cuerpo y fue tomado dentro de una flecha.

No importaba que estuviera afligido por la Rojez.

Con los poderes de la Invocadora Cazadora y Tselika, cualquier No-humano podía ser atado a la fuerza con un contrato, y tener su poder controlado. No habían hecho esto antes porque el contrato requería confirmación de la mente del No-humano. Despertar a los Orcos Ibéricos durmientes habría sido un suicidio, pero ahora que ya estaban despiertos, no había necesidad de contenerse.

El poder de Encanto prestado de Tselika lo controló a la fuerza, hizo que asintiera con su cabeza a pesar de lo que su voluntad dijera, y robó su poder del más fuerte.

Con su cuerpo restringido por su traje bondage, Gruagach blandió su arco y muchos círculos mágicos flotaron en frente de su ojo derecho. Y ella dijo la misma palabra que Beatrice dijo cuando comandó esa arma a gran a escala.

—Fuego.

Un rayo de luz roja oscura perforó en el centro de los Rojos con el mismo color.

Fue su velocidad y peso lo que se levantó a la superficie.

Quizá porque normalmente golpeaban cosas con armas contundentes, la destrucción era más aplastante que perforante. Golpeados por una onda de choque invisible, y presionados al suelo como si fuera por un techo suspendido, varios Rojos cayeron al suelo.

—Yo, Invocadora Cazadora Gruagach, tengo una propuesta para la amenaza delante de mis ojos. Orcos Ibéricos, si desean una razón para su violencia caótica y sin sentido, entonces revelen sus verdaderos nombres y acepten mi contrato.

Sus palabras continuaban mientras el ejercito vacilaba.

Ella sólo tenía que repetir el mismo texto.

— Ahora, Reina Demonio blanca Tselika, proporciona tu Encanto a mi cuerpo y palabras. ¡¡En este lugar, no debería haber diferencia entre un sí y un no, y debo recibir un acuerdo incondicional a todas mis peticiones!!

Primero, ella ataría un contrato con un Orco Ibérico, y los volvería una flecha para reducir sus números. Entonces ella usaría su flecha recientemente adquirida contra el grupo para un resultado definitivo.

Podría ser una pequeña bola de nieve al principio, pero una vez que comenzara a rodar por la montaña nevada, ella tendría el control completo. Su poder podía incrementar infinitamente. Nadie podía detenerla.

Por supuesto, el bombardeo con instrucciones de Beatrice continuó.

Beatrice y Gruagach.

Azul y Rojo. Las dos formas de ataque se cruzaron, e interrumpieron el escape de los Orcos Ibéricos. Finalmente eran capaces de colocar un poderoso fuego cruzado. Tomaba coraje cargarse ahí incluso con un gran escudo.

Pero como se dijo antes, los Orcos Ibéricos no eran estúpidos.

Si sus poderosos cuerpos podían soportar el feroz ataque, eventualmente terminarían de comprenderlo. Se acostumbrarían a ello, y encontrarían una contramedida para incluso esta extrema situación. Ellos leerían las inconsistencias e idiosincrasias que eran inevitables con humanos al control, y se deslizarían por las brechas para derrotar a la Espadachina Santa y a la Invocadora Cazadora en el centro de todo.

Sin embargo.

Eso era sólo si sus cerebros al nivel de supercomputadoras podían funcionar a su máxima capacidad.

Con un aleteo de sus alas rojas de mariposa, la Reina Hada se rio ferozmente.

—¡¡Hajajaja!! Sí, sí. Esta sensación de muerte constantemente colgándose de mi espalda no me dejará aburrirme. Sentirse así podría estar equivocado, pero esto es muy divertido, Orcos Ibéricos. ¡¡Y ustedes también no están contentos con el aburrido tipo del más fuerte que pelea para probar que no puede perder!!

Una pequeña figura estaba en el centro de todo.

Con el bombardeo azul de Beatrice, las flechas rojas de Gruagach y los Orcos Ibéricos Rojos esquivando, y buscando una oportunidad de contraatacar, se había desarrollado en una pelea caótica, pero la Reina Hada repetidamente se movió en círculos pequeños como si bailara.

Todo mientras esparcía sus alas de sangre toxicas, por supuesto.

Los Orcos Ibéricos tenían sistemas digestivos poderosos, que podían manejar carne podrida y agua lodosa con facilidad, por lo que eran altamente resistentes a toxinas. Sin embargo, esa Tormenta de arena de Locura Roja estaba definitivamente interfiriendo con sus pensamientos de ultra alta precisión.

Eso afectaba a la habilidad de los Orcos Ibéricos de aprender, y tener el mínimo de seguridades que les evitaban el destruirse a si mismos con sus poderosos músculos.

Un Rojo se tropezó encima de nada, y otro se dobló como si hubiera sido golpeado por un golpe de cuerpo. Los brazos y piernas de niña delgadas y sensibles de Sutriona sólo reflejaban y detenían los ataques de las armas contundentes y puños gigantes. Los Rojos estaban siendo dañados por los Rojos en sí. Sus increíblemente poderosos músculos rugían dentro de sus cuerpos, y aplicaban presión a sus propios vasos sanguíneos, nervios y órganos.

No había tal cosa como fácil fuerza del mas fuerte que no tuviera represalias de alguna manera.

De hecho, la polarización era la esencia del más fuerte.

Justo como una gran espada especializada para fortalecer un solo ataque haría que perdiera el balance su portador con su peso, justo como una armadura de plumas vendida por su ligero peso sería tan frágil que se quebraría en el segundo que fuera golpeada, y justo como las armas de fuego que los humanos reconstruyeron en este mundo golpearían el hombro o palma del disparador con su retroceso.

Ya que cada Break News se especializaba en un campo muy estrecho, la Reina Hada entendía perfectamente bien qué tan retorcida podía ser las palabras “el más fuerte”. Había compatibilidad de problemas entre Break News, y no había una sola cima fijada. Ya fuera que las condiciones o ambiente le permitieran a uno tomar ventaja de los fallos y debilidades creadas por esa torcedura de la palabra o no, podían gravemente influenciar la batalla en general.

Cualquier que quisiera ser el más fuerte claramente nunca había sido el más fuerte.

Aquellos que tenían el trono regresarían a lo básico. El combate era más sobre oportunidad que habilidad individual. Y aquellos que habían dominado tales cosas entendían el porque eran tan aterradoras.

—Cuando lo piensas, lo más aterrador es una colección de personas con diferentes poderes. No sólo estoy siendo idealista cuando digo que todos estirando sus manos y trabajando juntos son lo más fuerte de lo más fuerte. Una mezcla de venenos es más aterradora que un solo veneno. Cuando atacas desde varias direcciones a la vez, podrías ser capaz de cubrir la debilidad de cada uno.

Sutriona aleteó sus alas rojas de mariposa, puso sus manos en sus caderas, y sonrió en el centro de la región más letal y peligrosa.

—Rojos, individualmente podrían ser los Orcos Ibéricos aterradores, pero no hay tal diversidad en un grupo de la misma raza. Y no llamen a esto injusto. Juntar personas de diferentes especies toma mucho esfuerzo. ¡¡Pero sus cartas están limitas porque confían en sus fuerzas individuales, y por lo tanto se vuelven flojos!!

Con ese grito, la feroz toxina fue esparcida.

Y mientras la confusión causada por los movimientos de los Orcos Ibéricos bajaba la velocidad un poco. El bombardeo azul de Beatrice y las flechas rojas de Gruagach sin piedad atacaron en fuego cruzado.

—¡¡Mézclense, Orcos Ibéricos!! ¡¡La puerta ha estado abierta desde el comienzo!! ¡En lugar de llamarse a sí mismos olorosos, feos y patéticos como una excusa, pongan un esfuerzo para hacerse más agradables! ¡¡Entonces; y sólo entonces!! ¡¡¡¡También serán parte de esta de los más fuertes!!!!!!

El mayor y los demás vieron su villa afligida por la Rojez, desesperación, y le rogaron al Sabio que los asesinara, para que así no molestaran a nadie.

Pero eso no había sido lo correcto de pedir.

Si muchas más personas hubieran trabajado juntas, y si hubieran tenido el coraje de exponer sus debilidades a todas estas personas, el milagro apunto de ocurrir aquí y ahora podría haber sucedido mucho más pronto. Tengo miedo. Duele. Quiero vivir. No quiero morir. No importaba qué tan tontos, feos y tercos eran, esos lamentables deseos habrían atraído y conectado con un gran grupo.

Quizá nadie tendría que haber muerto.

Quizá el Sabio nunca tendría que haberse ido por el mal camino.

Incluso si esto era sólo algo tonto hipotético, e incluso si sólo estaría criticando un pasado que nunca sucedió, alguien tuvo que haberles dicho. Incluso si hubiera pasado en un el pasado distante, no podían pretender que no tenía nada que ver con ella. La Reina Hada no era de una corta vida como los humanos. Incluso con su larga vida, Sutriona no había sabido. Ella había vivido en esa isla, la cual era lo bastante pequeña para que los humanos la caminaran en tres días, pero ella no había sabido que el Sabio y los Orcos Ibéricos estuvieron sufriendo en secreto, y habían llegado a esa tonta conclusión. Sutriona se había visto a sí misma como la más fuerte, y vivido en una bendecida ignorancia.

—…Llámenlo injusto si quieren.

Si ella hubiera sabido, ella nunca habría dejado que eso pasara.

Y la Reina Hada no habría sido la única enfurecida por ese pensamiento.

No simplemente se veían a sí mismos como los más fuertes.

Los verdaderos más fuertes estaban por todas partes en esta isla.

—Ustedes tontos, se condenaron al ostracismo sin siquiera tratar, perdieron sus vidas en secreto para así no molestar a nadie, y en serio creyeron que eso era una virtud, ¡¡pero fui bendecida con otra oportunidad de estirar y tomar sus manos!! Así que no me haré para atrás. Tomaré sus manos. No me importa si toma una resurrección, renacimiento o volver de los muertos. ¡¡Incluso si viola las reglas establecidas por el dios en el cielo, les mostraré a ustedes solitarios queriendo ser los más fuertes cómo luce alguien que es el más fuerte!!

7

Más y más explosiones azules y rojas hicieron erupción.

Pero en medio de todo, Buu Buu y el mayor estaban de pie en un campo de batalla solemne.

Incluso si estaba afligido por la Rojez, él estaba en la cima de la jerarquía de los Orcos Ibéricos. El bombardeo de Beatrice, las flechas de Gruagach y las alas de mariposa de Sutriona podrían haber sido efectivas contra los demás, pero el mayor era la única excepción.

Él era un individuo excepcional.

La destrucción de la villa fue probablemente llevada a cabo como un acuerdo secreto entre él y el Sabio. La mayoría de los Orcos Ibéricos sufriendo por la enfermedad no tendrían idea de lo que les estaba pasando cuando eso pasó. Pero incluso si se les hubiera dicho de antemano, ¿cualquiera de ellos podría haber detenido su decisión? Él era conocido como el mayor porque podía tener un criterio propio. Si los otros no hubieran reconocido su abrumadora fuerza, no lo habrían llamado el mayor en primer lugar.

El joven Buu Buu no estaba consciente de ello en ese día.

Él había sido débil y tonto, y era por eso que había sido perdonado sin que se le dijera algo. La verdad se le había ocultado, para que así no estuviera atado a la culpa y venganza. En este caso, no notarlo y dejarlos morir era casi idéntico.

Pero eso había cambiado.

El mayor siempre estuvo en el liderazgo, pero Buu Buu lo había alcanzado, y podía colocar su mano en el hombro del mayor.

—¡¡¡¡¡*Chillidoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo*!!!!!

—¡¡¡¡¡Bmooaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!

Con respiraciones explosivas, los dos inhalaron tanto oxigeno como era posible, y después se enfrentaron de frente. Un periodo ilimitado de ejercicio anaeróbico había comenzado. Un sólo combate entre Orcos Ibéricos era más que sólo los movimientos de sus brazos y piernas. Era un juego de la gallina donde cualquiera que se le acabara el oxigeno primero, dejaría de moverse, y sería expuesto a los feroces ataques de su oponente.

Mientras los dos monstruos gigantes se movían a través del grueso y pegajoso aire, al aire giró en espiral, fue comprimido intensamente, y producía la misma feroz ignición que un motor de diésel. El cambio no estaba limitado a sus manos y pies. Sus cuerpos enteros eran envueltos en llamas, pero ninguno de ellos tenía el tiempo de hacer una mueca de dolor.

Ellos se sumergieron por al aire viscoso desagradable.

Buu Buu sostenía un Arma Brillante que parecía un tronco o una viga de metal.

El mayor se acercaba desarmado.

Esto era más sobre que sólo tomar daño para hacer incluso más daño. Ligeras heridas no eran de consecuencia. En este solo combate, todo estaba determinado por su nivel de oxigeno restante.

Buu Buu era casi de 4 metros, y el mayor podría llegar a los 5 metros.

Esa diferencia en tamaños estaba directamente relacionado al tamaño de los pulmones, la cantidad de hemoglobina en la sangre y la cantidad de oxigeno tomada en cada respiración. Y ya que Buu Buu cargaba una pesada arma, él consumiría oxigeno en una cantidad mayor.

El mayor tenía la ventaja en la toma y el consumo.

Por lo tanto, no importaba si su piel era partida o sus huesos quebrados. No importaba qué tanto él fuera herido. Buu Buu sería el primero en quedarse sin oxigeno, y se dejaría de mover. Esto era un problema anatómico, por lo que no podía ser superado con esfuerzo psicológico. Una vez que se acabara, el mayor sólo tendría que hacer una lluvia de ataques feroces para acabar a su objetivo con incluso más daño que el que se le hizo a él.

Él sólo tenía que durar hasta el final.

Él no necesitaba arriesgarse. La victoria sería suya si él hacía las cosas con normalidad, por lo que no había necesidad de bajar su velocidad para igualar a su oponente, y reflejar cada uno de los ataques de éste.

Él parecía estar peleando, pero en realidad estaba huyendo.

Ya que él estaba yendo hacia una victoria sin sentido a instancias de la Rojez, no era claro si el ganar sería algo feliz para él o no.

Pero.

Justo entonces.

El Arma Brillante gigante de Buu Buu repentinamente giró. Esto funcionó en contra de su centro de gravedad, y amenazaba con destruir la articulación de su hombro. ¿El joven Orco Ibérico había tratado de precipitar una técnica mayor antes de que el nivel de oxigeno lo alcanzara? No.

El mayor reconoció esta acción. Era la técnica que él y los demás le habían dejado a Buu Buu sólo una vez cuando él fue incapaz de salvar a Beatrice, cuando ella había tratado de asesinar al líder de Elkiad por furia, después de saber la verdad sobre el ataque a la villa de Orcos Ibéricos.

Era una técnica de arte marcial secreta sólo conocida por los Orcos Ibéricos.

En lugar de su fuerza en el brazo, él movió el arma como un látigo, ajustó el ángulo y la usó como para nadar a través del aire para torcer su trayectoria.

Eso le permitió moverlo a un ángulo más pronunciado que con sólo sus músculos le hubieran permitido.

Y ya se había dicho innumerables veces que los Orcos Ibéricos no eran estúpidos. Si él hubiera usado una táctica una vez, él habría analizado, y la habría hecho suya.

Esto era lo mismo.

Él lo había heredado.

En ese momento, Buu Buu había alcanzado el mismo nivel que el mayor, por lo que naturalmente había una absoluta diferencia entre el que estaba vertiendo hasta el ultimo esfuerzo para desafiar a su oponente y el que estaba tratando de escapar a salvo de la batalla.

Buu Buu había dicho desde el comienzo que él nunca los olvidaría por salvar a Beatrice.

Mientras el Arma Brillante de Buu Buu giraba, hacía encender el aire alrededor, y se deslizó justo fuera del agarre del mayor. Entonces el arma gigante contundente continuó como si se estuviera arrastrando hacia arriba por la muñeca del mayor hasta su hombro.

Si eras un humano nacido en la Tierra, pudieras imaginarlo como tomar puntería con una pistola.

Y después de seguir el brazo desde la muñeca hasta el hombro, naturalmente apuntó al rostro.

Esta era una repetición de ese día. Todo era igual como cuando las almas de los Orcos Ibéricos le habían enseñado la técnica secreta necesaria para proteger la vida que a él le importaba.

Era como un estudiante en duelo con su maestro, y presumiendo la técnica que él había aprendido para asegurarse de que lo estaba haciendo bien.

En ese momento final, el mayor afligido con el Rojo sonrió débilmente.

¿Qué era más agradable para un maestro que ver a su estudiante superarlo?

Él sonrió y trató de atrapar el ataque de Buu Buu en los colmillos que era como su defensa final.

Por supuesto que no había necesidad de contenerse.

Esos gruesos colmillos se quebraron.

El arma contundente de Buu Buu se hundió en el rostro del mayor, y rápidamente lo noqueó.

8

En lo alto en el cielo, la isla del falso sol había perdido su luz.

—…Fiu.

La Elfa Real Sibyl suspiró y abrió sus ojos cerrados mientras usaba el aro sosteniendo las jemas azules de las tres familias reales. Esos tesoros le permitieron ver todo en el mundo, pero parecía colocar una gran carga en su mente más de lo que esperaba. El sudor se vertía de su cuerpo, pero sus extremidades se sentían frías desde su centro. Se sentía muy parecido como cuando tenía que pasar días sin dormir trabajando con el Sabio. El inapropiado control de temperatura corporal significaba que sus nervios autonómicos no estaban funcionando bien.

Arcángel Marinka, quien la había estado apoyando, le habló.

La pequeña chica morena habló con los delgados brazos de la mujer blanca en su espalda.

—¿Qué pasó?

—Los Orcos Ibéricos Rojos han sido incapacitados. Los derrotados han entrado en un contrato con la Invocadora Cazadora, y su poder ha sellado sus acciones. El extraordinario mayor era el problema, pero el hijo del bosque arregló las cosas con él.

Estaban a una gran altitud para ver las estrellas cuando miraban hacia arriba, pero la distancia desde la superficie no significaba nada para el poder de los tesoros escondidos. Sibyl entendía el estado del campo de batalla como si lo tuviera en la palma de su mano.

—Los efectos de la barrera atmosférica artificial del Héroe deberían permanecer por un rato después de su destrucción, pero esto previene cualquier caos durante ese periodo de frenado. Ahora sólo esperaremos a que los efectos del Rojo se desvanezcan.

—…¿Eso quiere decir que esa Invocadora Cazadora humana tiene el poder de la Reina Demonio Tselika y una villa entera de Orcos Ibéricos para ella? Oh, cielos. Podríamos necesitar designar a una nueva Break News.

Ella no parecía estar bromeando.

Después de todo, si los Orcos Ibéricos se volvían locos, podían destruir los dos mundos. Uno sólo tenía que considerar qué significaba que ese poder estuviera bajo el control de una sola persona.

Justo como la vida del Sabio había sido cambiada completamente por la increíble cantidad de Puntos de Experiencia que ella recibió un día, los humanos vivían poco, pero cambiaban rápidamente. Sólo proporcionaban sorpresas para una Elfa Real quien había vivido por mucho tiempo.

De cualquier modo, las cosas se calmaron por el momento. El balance de poder permanecería inestable, pero esa preocupación era prueba de que podían concentrarse en algo más que la amenaza inmediata.

Por lo que.

Ella podría haber bajado su guardia por sólo un momento.

El problema estaba solucionado, y la carga había sido inesperadamente enorme. Debido a eso, Sibyl se quitó el aro, que podía verlo todo, de su frente, pero eso fue un error definitivo. Si ella se lo hubiera dejado puesto, ella podría haber sentido las señales, y prevenirlo.

Esas chicas estaban en el lado reverso del falso sol, pero un sonido crepitante provino de incluso más arriba. Se parecía mucho como el destello de la electricidad. Sibyl y Marinka miraron al techo de la catedral. Y a través del agujero colapsado ahí, vieron…

—…¿La barrera atmosférica artificial?

—Oh, no…

La Elfa Real Sibyl se deshizo del agotamiento, y rápidamente se colocó de nuevo el aro en su cabeza.

Y descubrió la verdad.

Ya que podía verlo todo, esa gobernante del bosque entendió todo muy bien.

—¡¡¡¡Oh, no!!!!

9

¿Qué pasa con ese objeto inorgánico que produjo este resultado?

¿Era venganza por ser destruido? ¿O estaba interesado en la nueva cima que había derrotado incluso a los más fuertes Orcos Ibéricos?

Sin importar eso, la barrera atmosférica artificial cubriendo el mundo, esa falsa sombrilla creada por el Héroe que quería vivir, destelló siniestramente a pesar de ya no funcionar debido al agujero penetrándola. Casi parecía estar rodeada por una aurora roja como la sangre.

Y.

Y.

Y.

10

Con una explosión, una corriente roja de alto voltaje apuñaló desde el cielo, como la explosión de tubo de rayos catódicos o tubo de neón roto.

Penetró la isla sol, pero no se detuvo ahí. Continuó directamente hacia el suelo.

La isla flotando en el medio no importaba.

—!?

La Espadachina Santa Beatrice ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar.

Cayó y estalló.

—¿¿¿¡¡¡Gahhhh!!!???

—¡¡Beatrice!!

Perforó su cuerpo entero, por lo que Buu Buu gritó su nombre, y corrió hacia ella a pesar de su dolor y cansancio. Su gran mano apoyó a la chica, quien estaba a punto de colapsar sobre sus rodillas.

—¿Buu…Buu…?

—No te preocupes. Todavía estás viva. ¡¡Así que podemos arreglar esto, Filinion!! ¡¡*Chillido*, por favor salva a Beatrice!!

Sin embargo.

Por alguna razón, Filinion y Armelina se mantuvieron de pie sin acercarse. Wildefrau y Huldra asomaron sus cabezas desde el lomo de la Thousand Dragon, y se tensaron una vez que se dieron cuenta de lo que pasó.

Buu Buu no entendía.

Era verdad que la armadura de Beatrice había estallado y estaba gravemente herida, pero ella seguía respirando. La Magia humana podía curar cualquier herida, por lo que no había razones para entrar en pánico. Esto no valía dejar que su corazón latiera con terror. Él tenía que creer eso.

Sin embargo.

Las humanas que podían usar técnicas, que él no comprendía, lucían como si hubieran visto el fin del mundo. Él quería que se detuvieran porque lo hacían preocuparse, pero ninguno de ellas escucharía a su petición.

—Beatrice, tú…

Finalmente, la Oficial de Policía Armelina dudosamente abrió su boca.

—…¿Tu Arma Brillante está bien? ¡¡Oye!!

—?

Sólo después de escuchar eso, Buu Buu entendió.

El agarre de Beatrice se había debilitado por el relámpago rojo, por lo que su estoque Arma Brillante había caído al suelo.

No.

¿¡Espera!?

—¿La espada…está quebrada?

Había sido destruida.

Esta no era una clase normal de destrucción. Parecía haber estallado desde adentro.

Era como el estallido en su armadura y minifalda, lo cual era Magia dándoles esa forma, había sido tan grande y resurgido desde el Arma Brillante.

La empuñadura estaba atrapada en delgados dedos, pero no había una espada más allá de eso. Las decoraciones habían estallado, y la espada estaba yaciendo en el suelo después de quebrarse fuera de la base. Era por eso que lucía como si ella lo hubiera tirado. Chispas azuladas ocasionalmente se esparcían desde el extremo roto de la empuñadura. Su intensidad gradualmente se estaba debilitando, por lo que eventualmente dejarían de funcionar.

El Arma Brillante se estaba convirtiendo en nada más que chatarra de metal.

—Sin su Arma Brillante, ella no puede usar las Puertas para regresar a la Tierra.

Filinion parecía tener dificultades para respirar, pero ella logró decirle esas palabras a Buu Buu de poco a poco.

—Y los humanos sólo pueden quedarse en Ground’s Nir por unos cuantos días. Con las cosas así…¡¡no hay forma de salvar a Beatrice!!

11

¿Era esto la maldición del Héroe muerto desde hace mucho tiempo?

El miedo y sufrimiento antiguo en la fuente de todo ahora estaba pesando en la Espadachina Santa Beatrice.

Entre Líneas 3

Finalmente                              lo encontré.

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