Capítulo 3: Giro@Hishigami Mai & Usuario de la Magia de la Enfermedad

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1 (3rd person)

Roppongi, Tokio.

Tal vez debido a la influencia de la TV, esa tierra en sí parecía tener una imagen de marca. Entre los muchos edificios altos de ahí, un hombre usó todo el último piso de un edificio de cincuenta pisos como su segundo hogar.

Su nombre era Banjou Akira.

Él tendría cuarenta y cinco este año y él era frecuentemente introducido en la TV como un filántropo. Él donaría dinero al nivel de unos ganadores de lotería, a individuos o grupos afligidos con varios problemas sociales o que trabajaban para resolver esos problemas. Podría ser de medio tamaño o una corporación pequeña desarrollando robots cuidadores, una compañía productora haciendo comerciales para reducir el número de basura de cigarrillos o un ama de casa dando comida a los vagabundos.

Cada esquina de los muros a prueba de sonido de su habitación teatro en casa estaba cubierto en periódico, recortes de revistas e impresiones de artículos en sitios en línea. Todos alababan a Banjou. Mientras sonreía gentilmente al ojo de los medios, él realmente está increíblemente preocupado cómo lo veían otros.

Además…

Un muro reflejaba una brillante luz blanca. Un proyector visualizaba la información personal de los asesinos y secuestrados que habían preocupado al mundo en los últimos años. Específicamente, eran los que habían usado un Youkai y por lo tanto no podían ser juzgados por las leyes o eran reducidos a un crimen menor que podía ser juzgado. Atracos letales eran tratados como robos y secuestros eran tratados como obstrucción engañosa del negocio.

Algunas de las fotografías tenían una gran X roja sobre ellas.

Una causa de muerte estaba escrita justo al lado de ellas: un accidente de tráfico durante transporte, molido a golpes hasta la muerte en su celda, o un ataque de una avispa o una araña venenosa.

Al final, él había financiado esa clase de acciones justo al igual que sus donaciones oficiales.

Banjou Akira sólo se preocupada sobre problemas sociales.

Y oficiales y en secreto, él no escatimaría gastos para ayudar a cualquier que estuviera trabajando para resolver esos problemas. Incluso si él terminaba tomando la vida de alguien más, él no sentiría una pizca de culpa.

Pero su gordo cuerpo se inclinó a un costado de su silla de cuero. Él cayó al suelo. Banjou Akira no se movería de nuevo y una mujer lo miraría desde arriba a su forma inmóvil.

—Se ha acabado.

Su nombre era Hishigami Mai. La hermosa mujer vestía una camiseta sin mangas y pantalones cortos y ella usó un largo celular satelital para llamar a la chica de diez años llamada Hafuri quien dirigía el Hyakki Yakou.

El pequeño Youkai canino a sus pies, el Sunekosuri, estaba temblando de miedo. Sus dientes habían estado castañeando y él no había sido capaz de decir una palabra.

—Acabó de lidiar con el patrocinador de Shinshou Hitsubatsu. Su cuenta bancaría se congelará cuando las noticias de su muerte salgan a la luz, por lo que incluso si él establece transferencias automáticas, no obtendrán más dinero. Sólo espero que esto detenga su trabajo.

—¿Cómo lo hiciste?

—Brandy de alta calidad y pastillas para dormir. Las personas realmente necesitan leer las precauciones antes de usar esas cosas. El cada día está llena de peligros.

—Pero ese es su segundo hogar, ¿no es así? Ya que es la casa secreta de una celebridad, su familia no va a encontrarlo. ¿No podría tomar más de un mes antes de que sea encontrado?

—Es por eso que llamaré al servicio de emergencias en el teléfono de casa cuando acabe de hablar contigo. Haré que el cadáver sostenga el receptor y nunca diga una palabra al teléfono. Puedo alterar la configuración del humidificador para estimar un tiempo de muerte, por lo que no importa que el orden sea al revés. Su cuerpo será encontrado más rápido que un casillero de monedas de un bebé.

Con ese comentario, Mai miró hacía la pantalla del teatro en casa.

Al hombre debía haber disfrutado la luz serena porque él había llenado la pantalla con fotografías que actuaban como retorcidos trofeos de sus objetivos. Una foto en el centro era especialmente grande.

La foto era de una niña genio de diez años llamada Ranzono Sachi.

Ella era una criminal que había construido un Paquete de Oomukade por su cuenta. El crimen relacionado a un Youkai y su joven edad lo hacían difícil de presentar cargos a la corte, por lo que había sido un golpe doble para el dueño del cuarto obsesionado con la justifica.

Y actualmente, ella era el máximo objetivo de una organización llamada Shinshou Hitsibatsu.

—Supervisaremos las acciones de Shinshou Hitsubatsu, —dijo Hafuri.

—Claro, claro. Pero si esto no los detiene, la situación podría volverse un poco complicada. Si llegamos a eso, quizá veré si puedo obtener la ayuda de él.

—Dudo que él nos ayude ahora.

—No estés tan segura. Apuesto a que podrías convencerlo inmediatamente si le haces ojitos de cachorrita llorando.

Mai sonaba como si realmente no le importara.

—Ese Usuario de la Magia de la Enfermedad es súper fácil de entender. ¡Estoy segura que él sigue corriendo a máxima velocidad por el camino del soldado que huye con una mirada oscura en su rostro!

2 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

—¡Señorita! ¡Señorita! ¡¡Un udon kitsune!! ¡Me estoy muriendo de hambre!

—Oh, cielos. ¿Realmente debería Inugami Gyoubu tanuki ordenar udon kitsune? ¿No Osakabe-Hime se reiría de ti?

—¡¡*T-tragar*!! ¡N-no! Soy un humano, lo juro. ¡Mira, no hay una cola o algo así!

—Bueno, puedes ordenar lo que quieras siempre y cuando el dinero no sea en realidad hojas. ¡Aquí está tu udon kitsune!

La salsa de soya aplicada había perdido algo de su sabor, por lo que usé un tipo de Magia de la Enfermedad para fermentarla mientras escuchaba a esas voces energéticas.

Parece que en todos lados servían udon en Shikoku. Eso no estaba aislado de Kagawa. Si entrabas en cualquier restaurante, estabas ligado a encontrar udon. Yo no era tan quisquilloso sobre la cocina o comida, pero sentía que había estado comiendo nada sino udon zaru congelado recientemente.

Algunos decían que la textura o el agua usada era el corazón real del udon, pero no había elegido este restaurante para algo así. Su simple sabor no tenía positivas notables, pero cualquier punto desagradable había sido removido completamente. Eso encajaba en mis gustos bastante bien.

Mi Magia de la Enfermedad no se apoya en Youkai. Había nacido del estrés que creé yo mismo. Esos “puntos desagradables” podían hacer mucho más daño a los órganos internos de lo que las personas pensaban.

Tomen este artículo del periódico como ejemplo:

—El agua había sido cortada por todo Hakata, Fukouka. ¿Algún error en la purificación de la planta de agua contaminó el suministro de agua?

O este reportaje de las noticias en la TV:

—El incendio que inició ayer en el sitio de reserva de aceite Aomori no muestra señales de extinguirse. El gobierno ha enviado a un equipo de híper rescate para apoyar a los bomberos locales.

O este chisme:

—Oye, señorita, ¿ha escuchado del Puente Shikoku que ha sido bloqueado desde la mañana? Los accidentes de camiones realmente son aterradores. Y no hay forma de prevenirlo cuando el conductor ha sufrido un golpe repentino. *Temblar*, *temblar*.

No importaba si tenía alguna conexión conmigo o no. Sabía que me hacía una persona difícil, pero cuando fuera que escuchara cosas así, me llenaba con desagradado y acortaba mi vida.

Básicamente, estaba cubierto en gotas de sudor que lucían muy pequeñas para mi figura de dos metros. Incluso ahora, podía verme fruncir el ceño sin sentido en mi cara en la mesa pulida.

Por lo que mientras hacía lo que fuera para proteger mi tiempo de vida, las personas empezaban a tratarme como un héroe. Cuando comencé a dejarme a llevar un poco, la organización llamada Hyakki Yakou me reclutó.

Por supuesto, mi conexión con el Hyakki Yakou ya había terminado.

Había perdido todo para guiar mi vida y sin embargo aquí estaba. No tenía idea de a dónde ir.

—¡¡Hola, Magia de la Enfermedad-chan!! No te había visto desde Kioto, ¿pero cómo has estado?

Mis pensamientos fueron interrumpidos por una mujer con pocas ropas dejándose caer en la silla enfrente de mí. Para ser honesto, sentía que sólo esto tomó varios años de mi vida, pero a ella no parecía importarle. Ella miró por el restaurante en vez de revisar el menú y ella comenzó a mirar al grande hombre quien aparentemente copió el traje del trabajador del restaurante cuando se transformó.

—Oh, un tanuki está comiendo el udon kitsune. ¡¡Señorita, deme un udon kitsune también!!

—¡¡N-no, soy un humano!! ¡¡Mi cola está oculta y todo!!

La trabajadora del restaurante ignoró el alboroto del tanuki y llevó un tazón hacía nuestra mesa. Ella entonces le dio una mirada curiosa a la mujer frívola llamada Hishigami Mai.

—Haaa, nunca hubiera pensado que este tipo conociera a alguien tan hermosa. ¿Quién es él de ti?

—Ejeje☆ ¿Tú qué piensas?

Hishigami Mai sonrió e hizo un guiño perturbador.

La trabajadora del restaurante puso sus manos en sus caderas.

—Bueno, realmente no importa siempre y cuando él tenga alguna clase de amigo. Este extraño con mirada sombría sigue viniendo a la misma hora a comer este simple udon zaru, por lo que los rumores dicen que él está aquí para cometer suicidio y está tratando de aumentar su resolución.

Ella río mientras se iba, pero el pequeño Sunekosuri canino fue descubierto mientras lo hacía. “¡Señorita, me aterran los perros!” “¡No soy un perro! ¡¡Soy un Sunekosuri, tanuki!!” “¡¡Ayuda!!” La mujer tuvo que ir a calmar a los dos Youkai peleando.

Ahora que estamos solos, le pregunté algo tranquilo.

—¿Por qué estás aquí?

—Si quieres pelear, espera hasta después de comer. Esperar hasta después de que escuches lo que tengo que decir sería incluso mejor.

Hishigami usó sus palillos para clavar el udon kitsune. Casualmente observé que ella parecía ser del tipo que guardaba el tofu frito hasta el final y ella finalmente levantó la mirada de nuevo.

—Tengo un trabajo para ti.

—¿Un trabajo?

—Sí. Pero no te confundas. Este trabajo no es de mi parte. La joven señorita del Hyakki Yakou lo está pidiendo. ¿Estás interesado ahora?

—…

—Bueno, te arrastraré a esto incluso si no quieres.

Ella agarró el tazón en ambas manos y espléndidamente tragó el caldo.

—¿Has escuchado de la organización llamada Shinshou Hitsubatsu? Son un puñado de asesinos que proclaman que sólo matan personas porque no les gusta cómo no son juzgados apropiadamente los crímenes relacionados con Youkai. Algunos miembros altos de Hyakki Yakou fueron eliminados por ellos, por lo que están siendo cazados por venganza.

—¿Entonces por qué no empezar? Incluso sin mí, todavía tienen cuatro de los Top Cinco. ¿Qué hay de la Veneno o del Reliquia Familiar?

—Desafortunadamente, no podemos hacerlo de esa manera. Para ser franca, su fuerza de pelea es demasiado única. Un ataque sencillo no va a dañar. Está al punto que queremos la opinión de alguien con trabajo similar.

…No me digas que-.

En mi discusión silenciosa, Hishigami sonrió y continuó con una rebana de cebolla (tenía que haber sido intencional) todavía pegada a su mejilla.

—Así es. El enemigo esta vez es un usuario de Byouki… Es experto en enfermedad y maldiciones, igual que tú.

El silenció cayó.

Un Byouki era una variante del kodoku creada al tener insectos venenosos asesinándose entre ellos en una jarra. Ese gato Youkai tenía sus orígenes en el continente y poseería a su objetivo al comando del usuario. A partir de ahí, esparciría la enfermedad y transformaría al infectado en asesino.

Ambos nos fulminamos con la mirada, pero nuestras expresiones eran polos opuestos. La mujer Hishigami tenía una sonrisa placentera en su rostro. ¿O así era cómo lucía cuando estaba lista para pelear?

—Ahora, ¿qué harás? Por supuesto, si llega a una pelea directa entre el Hyakki Yakou y Shinshou Hitsubatsu, el Hyakki Yakou puede ganar a la fuerza. Pero las perdidas serán muy altas. Sería como un grupo de tijeras tratando de derrotar una roca en una pelea de piedra, papel y tijeras. Y si el poder del Hyakki Yakou es debilitado, otras organizaciones hostiles podrían saltar a la oportunidad. …Y más importante aún, la joven señorita luciría muy triste si más personas mueren.

—…

—Además, tú sólo estás vagando sin nada qué hacer, ¿cierto? ¿Viniste a Shikoku para una peregrinación? ¿O por pepinos sellados? De cualquier manera, el poder de un individuo no es suficiente para manejar una maldición al nivel de un rencor que puede destruir Kioto. Creo que deberías olvidar tu resentimiento, inclinar al Hyakki Yakou y tomar prestado algo de su incienso.

Hishigami sonaba completamente despreocupada.

—Además, si una maldición de tu nivel es forzada en ellos, cada santuario y templo en el país estaría en problemas. No me molestaré, así que dime la verdad. Tú fuiste quien casi destruyó el Togenuki-Jizou en Sugamo, ¿no es así? Cuando la joven señorita fue a inspeccionarlo, ella se inclinó al sacerdote jefe. Él estaba impactado, déjame decirte.

…Nhh.

—En serio, avergonzar a tu amo así normalmente sería para hacer seppuku, ¿sabes? ¡Así que paga tu deuda, ronin creador de sombrillas! Jejeje. ¡¡No eres una chica virgen, así que puedes pagar con tu cuerpo!!

¿¡Nhhhh!?

—Casi, ¿eh? ¡Entonces sólo dejaré unos documentos completamente sin relación justo aquí!

Hishigami colocó unos pedazos de papel copia del tamaño A4 en la mesa. Parecían ser los resultados de una investigación a alguien, pero no reconocía a la niña en la fotografía.

—¿Qué es esto?

—El principal objetivo por el momento del Shinshou Hitsubatsu. Ella es Ranzono Sachi-chan, diez años de edad. …Y ella es una criminal involucrando un Paquete. Con sólo eso, la enfermedad del Byouki la atacará primero. Un grupo de adultos – y profesionales en ello – la atormentarán hasta la muerte.

—¿Y qué? Ella no tiene nada que ver conmigo.

—Ni siquiera lo intentes, samurái. Puedo saber desde aquí que ansias hacer algo. Tienes aproximadamente tres días, pero es lo máximo que conseguirás. Si ignoras esto, un profesional matará a una niña de diez años de edad. Aunque es verdad que ella no tiene nada que ver contigo.

Ella sonrió y continuó hablando, sabiendo perfectamente bien qué llegaría a mí mejor que nada.

Sí, ella dijo que me arrastraría a esto.

—Investigué algo a Ranzono Sachi. Ella es una lamentable niña genio que construyó un Paquete por su cuenta y peleó contra el mundo entero para proteger el hogar de un Oomukade y Tsuchigumo. Oh, pero para bien o para mal, ella aparentemente no había matado a nadie aún. Ella fue detenida antes de que pudiera hacerlo.

—…

—Y todo el asunto con los hogares del Oomukade y Tsuchigumo me parece extraño. Sachi-chan fue criada en Tokio, pero un Paquete de Yamanba llevando a ancianos a la muerte solitaria estaba activo en ese momento. Es posible que alguien jugó con ese Paquete para darles algo de ingreso secundario. Sólo tenían que enviar ese odio hacía los Youkai.

—En otras palabras, ¿esta Ranzono Sachi nunca se habría salido del camino apropiado si no es por alguien de nuestra industria?

—Es lo más probable. Ella fue arrastrada a nuestra industria y ahora ella será asesinada por ello. …Esas son las circunstancias en que Sachi-chan se encuentra. ¿Así que qué harás, Sr. Samurai? ¿No sería divertido salvar a la chica aldeana quien fue manipulada por una historia de venganza equivocada y ahora será ejecutada por el crimen?

Este era mi negocio. Ella sí tenía que ver conmigo. Nosotros la habíamos arrastrado a esto.

Silenciosamente apreté mis dientes mientras miraba los papeles en la mesa.

—De paso, Sachi-chan fue derrotada en la Villa Intelectual llamada Villa Noukotsu y pasó por la ciudad vecina Bozen en el camino para ser procesada. Ella probablemente será atacada en el camino. Si sabemos la ruta exacta siendo usada, sería fácil matar o protegerla, pero el mundo nunca lo hace tan fácil.

En otras palabras, ella estaba esperando que la Ciudad Bozen se convirtiera un campo de batalla entre mi Magia de la Enfermedad y el Byouki como si cazara a la fuerza de pelea principal del Shinshou Hitsubatsu.

—Bien.

Un sonido pegajoso ligero podía escucharse.

Tan pronto una mancha negra apareció en los papeles, se desintegraron y se desvanecieron de este mundo.

—Tan pronto confirme que esta petición realmente es del Hyakki Yakou, comenzaré. Pero si estás mintiendo, me desharé de ti. ¿Entiendes?

—Seguro. Actuaré como tu apoyo. Estoy ansiosa de trabajar contigo, Magia de la Enfermedad-chan. Hagamos nuestro mejor esfuerzo para salvar al Hyakki Yakou y a Sachi-chan☆

3 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

La ciudad rural Bozen se había desarrollado por una montaña de camiones de depósito que apoyaban la red de orden de correos de la Villa Noukotsu. Tenía una población de cien mil. Llegué en tren, metí billetes arrugados en la caja de donaciones de plumas blancas frente a la estación, y recibí una llamada en mi celular modificado.

—Bienvenido a la Ciudad Bozen, Magia de la Enfermedad-chan.

…¿Ella me está observando de algún lado?

Miré alrededor, pero no vi a nadie como ella entre la multitud.

—Quiero compartir el mínimo de la información necesaria para proveer apoyo, ¿así que al menos podrías decirme dónde vas a atacar?

—Para Magia de la Enfermedad, un Byouki, o un poder paranormal relacionado a enfermedad, el objetivo es lo que más importa.

Mientras deslizaba unas notas conteniendo una extremadamente simple formula química en la mano de un joven partidario quién aparentemente tuvo problemas en desarrollar un tratamiento para la ELA, caminé por la multitud y continué la conversación.

—Si pueden adquirir la ubicación de Ranzono Sachi, simplemente tiene que dejar que su enfermedad se esparza sin fin desde una ubicación remota. Eso quiere decir que el usuario de Byouki o alguno de sus peones deben construir un sistema de búsqueda de personal. Deben estar apresurados reuniendo material para eso, por lo que puedo capturarlos si los interrumpo. Si es el usuario en sí, estoy muerto. Si es un subordinado, sólo tengo que hacerlo hablar.

—En otras palabras, ¿tienes que ver tu objetivo para atacar?

—Por supuesto.

—¿Hm? ¿Pero no decías que la magia de la enfermedad podría cubrir la mitad de Europa con enfermedad si quisieras? Eso parece más allá de lo que puedes ver al ojo desnudo.

—Tuve apoyo satelital cuando trabajé para el Hyakki Yakou. Tengo cerca de cuatrocientos de esos satélites civiles de treinta centímetros que hacen en los distritos de compras de cualquier lado.

—¿¡Ugeh!? ¡Haces sonar eso simple, pero eso es incluso más que la red GPS de América! ¡¡Si pudiera usar eso, habría notado lo que estaba sucediendo en Isla Mina de Oro mucho más rápido!!

—Esto no es nada comparado con lo que podría hacer si trabajara con Clarividente Veneno del Top Cinco. Pero sin nada de ese apoyo, mis habilidades son limitadas.

Me había salido del tema.

—Como sea, perseguiré las extremidades del Shinshou Hitsubatsu y los usaré para encontrar la cabeza. Ese es el procedimiento estándar de operación.

—Claro. …Pero tengo un consejo para ti. Sé cuidadoso de cómo manejas cualquier prisionero que tomes. Sé descuidado y se derretirán.

—?

—Lo digo literalmente. La persona del Byouki ha metido algo dentro de sus subordinados. Intenté amenazas, negociación, sobornos y lavado de cerebro, pero sus cuerpos siempre se derritieron tan pronto eligieron traicionar. Ese es el verdadero problema que me evitaba conseguir algo de información.

—Ya veo.

Había incontables tipos de mohos y gérmenes que crecerían en el cuerpo humano. El hongo Trichophyton que causaba el pie de atleta es un buen ejemplo. Si le dieron un aumento extremo con poderes paranormales, podrían convertirse en armas biológicas que disolvían el cuerpo humano hasta los huesos.

—¿Eso quiere decir que tienes una lista de personas que quieres interrogar, pero no puedes hacer nada con ello? Entonces entrégala, sellaré la enfermedad y los haré hablar.

—Es por eso que te hablé. Comenzaré dándote el nombre más grande de la lista, hasta donde sé. Probablemente tiene información importante, por lo que tenía miedo de hacerla derretirse.

—¿Quién es?

—Una persona muy conocida. ¿Has escuchado de la Ladrona Incendiaria?

4 (3rd person)

La joven mujer podría o no haber llegado a los veinte. Ella tenía largo cabello rubio lacio suficiente para llegar a su cintura, lentes de gafas delgadas que le daba una apariencia intelectual, una falda pegada de color rojo fuerte, y medias con un ligero negro. La ropa parecía de un traje, sin embargo ella no lucía como una productiva miembro de la sociedad. Incluso una anunciadora llamativa dudaría antes de estar en frente de la cámara en eso.

Ella era la Ladrona Incendiaria.

Ella estaba sentada en el asiento al lado de la ventana en el segundo piso de un restaurante italiano mientras hablaba con alguien por su celular.

—Sí, sí. Está yendo de acuerdo al plan. Ajaja. ¿Ya está en las noticias? No te preocupes. Toda la evidencia terminará en cenizas o carbón. La policía y bomberos no serán capaces de saber qué se robó de ahí.

De manera simple, ella proveía suplementos para la organización llamada Shinshou Hitsubatsu.

Ella reuniría todo lo necesario para un trabajo. Y ella lo haría con seguridad. Ella era muy cuidadosa para asegurarse de nunca dejar algo que se pudiera rastrear y dejar a sus compañeros en problemas.

—Si quieres parar de que te busquen, yendo a la cima es en realidad mejor. Un intento a medias al ocultar la evidencia sólo dejará más para que ellos encuentren. Incluso si esto termina como uno de los grandes incendios de la Edo, no pueden localizarnos si no pueden encontrar nada.

Ella era esa clase de ladrona.

Ella irrumpiría, mataría, robaría, iniciaría un fuego y escaparía. Ella se especializaba en uno de las grandes ocupaciones criminales que habían sido especialmente odiados y despreciados por trescientos años.

—Una vez que tengamos por lo que estoy aquí, podemos buscar la ubicación de Ranzono Sachi. Incluso si es una menor, no podemos permitir una exoneración cuando un Youkai está involucrado. Después, te ocuparás del resto con tu enfermedad, Byouki. Igual que siempre.

La Ladrona Incendiaria no mostraba signos de notar la contradicción de cometer un crimen para castigar un crimen o usar un Youkai para derrotar un objetivo que había protegido un Youkai.

Al final, esa era la clase de organización que era Shinshou Hitsubatsu.

Después de colgar, ella puso su celular en su bolsa de mano. En su lugar, ella sacó un dispositivo más grande que una cámara SLR y lo colocó en la mesa. Era una sierra circular eléctrica que lucía horriblemente fuera de lugar con su traje que tenía el color rojo de un carro deportivo. El exterior de la sierra era rosa, por lo que era extrañamente humorístico.

—¿Hm? Oh, algunos de los dientes se han caído. ¿Es hora de comprar unos nuevos?

Ella trazó la punta de sus dedos cubiertas por un guante por el borde y lentamente se levantó de su asiento. Después de mirar alrededor del restaurante vacío, sus ojos se detuvieron en una esquina en particular.

Ahí, una triste familia de tres yacía en el suelo con sus brazos, piernas y cabezas atadas o cubiertas con cinta adhesiva.

Una y otra vez, la niña de segundo año de secundaria llamada Sakashita Sou en blanco se preguntaba a sí mismo cómo pudo haber pasado esto.

Su padre era un chef. Él se había ido a Italia para entrenar y había regresado a Japón después de finalmente conseguir ese título. Ella frecuentemente había estado sola cuando toda su familia no podía ir a sus festivales deportivos y días de padres en la escuela, pero ella aun así apoyo el sueño de su padre. Cuando de él celebró como un niño después de encontrar una manera de elevar el dinero necesario para empezar su propio restaurante, ella había sonreído y sabía que había hecho la elección correcta. Hoy, ella y su madre habían venido al día de la apertura para inspeccionar el restaurante y ser servidas como las primeras clientas.

¿Así que cómo había pasado esto?

—Perdón por esto, pero mis poderes paranormales pierden su brillo sin algo de mantenimiento periódico a mis herramientas. Por lo que me gusta tener algunas partes en reserva por si acaso. Y esto me da un escondite improvisado, por lo que eso son dos pájaros de un tiro.

La mujer en vestido rojo levantó su brutal sierra circular. El arma rosa casi parecía cómica. Incluso con sus brazos y piernas atados, los padres de Sakashita Sou se recostaron encima de ella para protegerla. Por un momento, ella pensó que iba a ser cortada en pedazos por el poder de la herramienta como una escena de una grotesca película de horror, pero se equivocó. Una mirada más de cerca reveló la verdad.

El borde del metal redondo estaba cubierto por dientes humanos reales.

—¿¡W-wah!? ¡¡Mghah!! ¿¿¿¡¡¡Mghoh!!!???

Cinco o diez dientes no iban a cortar. Había al menos diez veces esa cantidad. ¿Cuántas personas habían sido sacrificadas para crear y mantener una herramienta así? Y ese mantenimiento estaba siendo llevado acabado periódicamente y constantemente. Sakashita Sou sentía como si su vista del mundo estuviera siendo freída.

La hermosa mujer colocó un conjunto de alicates de metal en la mesa y sonrió.

—No se preocupen. Los mantendré vivos hasta que los saque todos. Es como donación de sangre. Los materiales tienen una fecha de expiración. Sólo tomaré uno a la vez y, cuando haya quitado todos, no los necesitaré más a ustedes.

—…!?

—Oh, no se preocupen por este lugar. No importa cuanta evidencia sea esparcida, simplemente puedo quemarlo todo al final. No pueden tomar las investigaciones forenses de la policía a la ligera, pero si obtienes todas las partes importantes y manejas la decoración apropiadamente, el calor dejará todo limpio.

Ellos serían usados como una cama de flores para hacer crecer dientes, sus dientes serían sacados uno a la vez para partes de la herramienta de esa mujer, y una vez que se quedaran sin dientes, serían cortados en pequeños pedazos y se desharía de ellos.

Y el restaurante en el que su padre había soñado desde que era niño y había recibido el apoyo de su familia se quemaría para completar el sistema de esta mujer.

(¿Por qué…?)

Sakashita Sou entendió todo eso, pero ya no podía sentir furia.

La abrumadora sensación de injusticia y miedo drenaron todo lo demás. Incluso si ella estaba avergonzada de ella misma por ser dócil, ella no podía detener el mismo núcleo de su cuerpo de temblar de miedo por esta loca.

(¿¡Por qué está pasando esto!?)

Su repetición de esa pregunta incontestable era prueba de que ella dejó de pensar. La situación de ella y su familia era simplemente desesperanzadora. No tenían forma de escapar y ninguna ayuda venía. Pero ella no podía soportar aceptar ese simple hecho, por lo que sus pensamientos entraron en un bucle infinito sin sentido.

Pero entonces, ella escuchó un ruido fuerte.

La puerta de las escalares se abrió a la fuerza y un joven hombre voló como una bala.

La Ladrona Incendiaria estrechó sus ojos ligeramente.

El hombre era uno de los guardias que ella había colocado alrededor del restaurante. Él rebotó por el piso unas cuantas veces como una pelota, arado por las sillas y mesas en el camino, pasó deslizando por la mujer en vestido rojo y finalmente se detuvo después de estrellarse con la ventana.

¿Había sido golpeado o pateado?

Después un sombrío hombre grande entró y fulminó con la mirada a la Ladrona Incendiaria.

—¿Quién eres? —ella preguntó.

—Al menos, no soy como tú.

Eso fue todo lo que dijo él.

Tan pronto el hombre agarró un amuleto entre sus dedos, algo como una niebla oscura hizo erupción de su cuerpo entero. Se remolinaba alrededor, pero antes de que tomara concreta forma y atacara, la Ladrona Incendiaria usó su pulgar para encender el interruptor de su sierra circular de dientes humanos.

Un tremendo estallido rugió. Ella estampó la navaja contra una mesa cercana y chispas naranjas salieron como una cascada.

Un momento después, las chispas absorbieron algo y llamas se inflamaron explosivamente hacía el exterior. No, este no era un mero incendio. Podría haber sido un diluvio de metal fundido al rojo vivo. El misterioso fuego del infierno devoró el oxígeno en el aire mientras surgía hacía el hombre grande y lo tragó por completo.

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—¿Eres del tipo de la enfermedad como el Byouki?

La Ladrona Incendiaria se burló de la antorcha humana recién hecha. Entonces ella añadió un mosquetón en forma de corazón a la empuñadura de su cierra rosa circular y añadió una correa de fibra sintética a eso. Ella lo ondeó. La feroz estrella del alba se balanceaba alrededor mientras partía el piso, muros, techo y muebles. Cada vez que golpeaba algo, chispas saldrían volando, produciendo un fuego del infierno abrasador de una variedad de ángulos. La inundación naranja se apresuró por todas las direcciones.

—Pero las enfermedades son tradicionalmente débiles al hervir y al fuego. Antes de la llegada de bacteriología, la humanidad aprendió de sus experiencias y tejió eso en sus leyendas. Es malo, lo que sea que seas.

—Ya que usas dientes humanos, ¿usas un Kitsunebi?

Una voz calmada la interrumpió.

No era la voz de un hombre siendo quemado vivo en un horno.

—Se dice que un zorro golpea los huesos humanos para crear una llama hechizante. …Si es así, ese es un sistema demasiado decorado e ineficiente. Probablemente puedo recrear esto con una substancia química fosforescente.

Un tremendo rugido estalló.

El tornado negro desgarró y dispersó las llamas naranjas desde adentro.

—¿¡Qué-!?

—Hay incontables bacterias resistentes al calor. Como las que crecen en la caldera de un volcán y consumen sulfuro. Puedo fácilmente sobrevivir a esto usando mi Magia de la Enfermedad para crear una sombrilla basada en ellas.

La Ladrona Incendiaria se dio cuenta que sus pensamientos les pusieron un alto.

Ella estuvo peligrosamente cerca de tocar su propia sierra circular mientras ondeaba la estrella del alba eléctrica para rechazarlo todo. Ella crearía una conflagración bastante masiva para quemar cualquier y todas las inconveniencias.

Pero…

—Podría ser reforzado por lo paranormal, pero sigue siendo el chasis.

La carpeta de llamas llenando el restaurante se desvanecieron completamente como si todo hubiera sido una broma.

La expresión del hombre grande no había cambiado ni ápice.

—Al crear bacteria aeróbica – me refiero, a la bacteria que consume oxigeno – puedo fácilmente borrar esas llamas. El agua es inútil contra llamas de rondas químicas incendiarias, pero la arena funciona bien. Todas las llamas se hacen frágiles si les robas su oxígeno.

—…

La Ladrona Incendiaria no podía dar ni un solo paso. Ella dejó de ondear la sierra. La herramienta de energía cayó al suelo, se movió tan loco como un perro mal entrenado y sólo esparció chispas tan insignificantes como pisar un poste de teléfono.

—¿Qué tal si hablamos esto?

Eso fue todo lo que el hombre grande dijo mientras comenzaba casualmente a caminar por el piso.

Él se llevó toda la atmósfera de la escena con él.

—¿Qué pidió el usuario de Byouki y a dónde lo llevas? Si no hablas, imitaré Alzheimer o la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y le preguntaré directamente a tu cerebro.

—Ja..Jaja.

Mientras temblaba, la hermosa en vestido rojo río tensamente sin ningún lugar al que huir. Y mientras lo hacía, un cierto pensamiento llenó su cabeza: He ganado.

Ella podía controlar todo tipo de llamas y usar sus características variantes: quemar, consumir oxígeno, reunir la atención de las personas, saltar de un objeto a otro, estallar como una trampa cuando una puerta es abierta, etc.

Y eso incluía las llamas hipnotizadoras que conducía a las personas a alucinar.

Había varias clases de hipnotismo, pero una manera de inducir un estado hipnótico era tener al objetivo mirando a una llama parpadeando. Algunas teorías decían que era por eso que el Hyakumonogatari usaba candelabros o linternas. La Ladrona Incendiaria secretamente ondearía esas llamas en la batalla para lentamente invadir el cerebro de su oponente.

(No importa si mis llamas no funcionan contigo.)

Los ojos no concentrados y músculos faciales relajados sin pensarlo eran ambo signos de que su objetivo no estaba en un estado mental normal.

Ella jaló la correa para recuperar la loca sierra circular y la agarró con ambas manos.

(¡¡Puedes creer que ganaste y pararte ahí sin sentido mientras tus órganos salpican el suelo!!)

Un momento después, un extraño sonido explotó en sus manos. La navaja rotando ferozmente se había partido por su cuenta. La navaja, el motor, la cubierta y cada pedazo se desarmaron separadamente al suelo. La rápida rotación continuó, por lo que la navaja casi cortó su pie cuando caía.

—………………………………………………………………………………………………………………………………………………¿Eh?

Esta vez, los pensamientos de la Ladrona Incendiaria realmente se detuvieron.

—Hay moho que corroen el metal. Este capta algo de atención cuando dañó un avión de pasajeros.

El hombre respondió con una expresión serena, pero ese no era el verdadero problema aquí.

(¿¡Por qué!? ¿¡Cómo!? ¡¡Él debería estar bajo mi control hipnótico!!)

El enemigo caminó directamente hacía ella a zancadas. Él podía claramente verla apropiadamente. La hermosa mujer sólo podía sacudir su cabeza a la abrumadora injusticia de todo, pero ella finalmente entendió un momento después.

(Él no está pensando por su cuenta.)

Un escalofrío recorrió su espalda.

(¿Él detectó la rareza e infectó su propio cerebro y columna vertebral con su Magia de la Enfermedad? ¿¡Envió un virus a su cuerpo para escapar de mi hipnotismo y continuó peleando semiautomáticamente!?)

Ella tenía la respuesta correcta, pero eso no revelaba una salida a su predicamento.

Antes de que la Ladrona Incendiaria pudiera hacer algo, el hombre grande tomó su cuello, la levantó con un brazo y estrelló su espalda contra el suelo.

El sonido producido por su diferencia en altura era mucho más grande que el de un lanzamiento de judo.

5 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

Había derrotado a mi objetivo. Todavía necesitaba liberar a los ciudadanos atados, pero tomé como prioridad a la Ladrona Incendiaria. Cuando fuera que un miembro del Shinshou Hitsubatsu rebelaba información, serían infectados y asesinados por una grave forma de pie de atleta.

Tomé a la mujer inconsciente y la arrastré hacía la cocina.

Abrí el refrigerador industrial, revisé los contenidos y toqué el costado de la cabeza de la mujer con la punta de mis botas militares.

—Despierta.

—¿Eh? Ah… ¿¡*Toser*, *toser*, *toser*!?

Cuando despertó confundida, ella se ahogó un poco y abrió ampliamente los ojos.

Me agaché y sostuve un utensilio de comida común frente a su cara.

—Si me dices sobre el usuario de Byouki, removeré el “collar” envuelto en tu garganta.

—E-estás bromeando, ¿cierto?

—Esto se llama sellador de pepino. Es un ritual Shikoku para rezar por la salud y la seguridad. Como el nombre lo sugiere, sellas tu enfermedad dentro de un pepino y lo entierras en la tierra. Depende de ti si quieres intentarlo o no, pero si te rehúsas, tus opciones son morir por un pie de atleta por tu cuerpo o ser forzada a ser una esclava de por vida. ¿Qué vas a elegir?

—…

—Esta es tu única oportunidad. ¿No quieres vivir en libertad?

Podía escucharla apretar sus dientes incluso a mi distancia.

Podría llamarlos camaradas o su organización, pero parecía que ella sabía la verdad.

—Si realmente puedes hacerlo, pruébalo antes. Pruébame que puedes salvarme con ese pepino.

—Una tarea fácil, pero no te olvides que todo lo que hace es “sellar” la enfermedad. Hasta que sea enterrado, todavía puedo regresarte el pie de atleta agravado en cualquier momento.

El ritual en sí no era difícil. Después de recitar una maldición ceremonial, la enfermedad oculta en su cuerpo fue transferida al vegetal.

Una vez que acabó, ella miró a su pecho sospechosamente.

—¿Realmente funcionó?

En lugar de responder, lancé el pepino infectado hacía la ventana de la cocina. El impacto la partió en dos y el vidrio transparente fue instantáneamente cubierto en hilos blancos como de hifas. Era como una bomba hecha de moho de fango.

Por miedo al sonido y vibración, un ciempiés en la pared cerca de la ventana se arrastró a una brecha en el fregadero.

La mujer estaba estupefacta, pero yo tenía que ir a los negocios.

—Habla.

—S-sí, claro. No tengo ninguna obligación con ellos ya. …Estaba adquiriendo la información necesaria para construir un sistema de buscador personal para el objetivo, Ranzono Sachi.

—¿Específicamente?

—¿Realmente piensas que tienes tiempo para eso?

La mujer sonrió ligeramente desde el suelo y apuntó al techo.

No…

—Ya le entregué la memoria USB al mensajero del Shinshou Hitsubatsu. Si no te apresuras, se escapará.

Ahí fue cuando un sonido ensordecedor sonó por encima.

¿Era un helicóptero? Pero no había visto uno cuando revisé los alrededores del edificio antes de mi ataque.

Sin embargo, era verdad que no tenía tiempo.

Usé mi Magia de la Enfermedad para exterminar el pie de atleta agravado en la ventana de la cocina, abrí la ventana y saqué mi cabeza. Todavía no podía ver nada, pero la fuente del ruido estaba muy cerca y el viento se estaba elevando extrañamente en el camino de enfrente. Aparentemente estaba a punto de ascender, por lo que todavía tenía una oportunidad. Como de costumbre, sólo tenía que usar mi Magia de la Enfermedad, por lo que saqué mi amuleto.

Después de lidiar con lo que se necesitaba hacer, miré atrás y vi a la mujer preguntándome algo con una sonrisa servil en su rostro.

—No te detendré. Soy libre de irme, ¿cierto?

—Por cierto, ¿a cuántos has matado como la Ladrona Incendiaria?

—No lo sé. Cien o doscientos quizá.

Eso no era mucho. Yo no era alguien para acusarla de algo, pero tenía que solucionar esto. Saqué un nuevo amuleto.

—Entonces puedes comenzar por dormir cerca de doscientos meses.

—¿¡Qué-!? Eso no es lo que tú-…

La silencié con mi Magia de la Enfermedad y dejé la cocina. Me acerqué a la familia de tres atados con cinta adhesiva y liberé sólo sus bocas.

—¿Q-qué es esto…? ¿Quién eres?

—Desafortunadamente, no puedo responder eso.

Crucé la habitación y tomé prestado un mantel nuevo. Lo infecté con Magia de la Enfermedad y pequeños hongos comenzaron a crecer de él.

—Este son un tipo de hongos espirituales. Puedes venderlos por más que hongos orugas. Si te diriges a la Montaña Tomi o a Yokohama y los vendes en una tienda de medicina china al azar, tendrás suficiente para renovar tu restaurante con dinero de sobra. Lamento que quedaran atrapados en medio de esto.

Ellos lucían estupefactos, pero los dejé y llamé a la policía en el teléfono del restaurante.

—Sí, esta es la policía. Por favor guarde la calma y explique su situación. ¿Está respondiendo un crimen o un accide-…

—Un ladrón irrumpió en un restaurante nuevo en el Bloque Este 3 de Ciudad Bozen. Envíen a la policía inmediatamente.

Con eso dicho, lancé el receptor al suelo sin colgar. Ya fuera que me creyeran o no, ellos rastrearían la fuente de la llamada y enviarían a alguien. La familia podría decirles qué pasó. Poderes paranormales o no, incluso un novato podía saber quién era el perpetrador y quién era la víctima.

En mi negocio, personalmente proveer a la policía con testimonios de testigos no era la mejor idea. Esa mujer Hishigami podría haber silenciado a la familia, pero yo no tenía una razón para asesinarlos.

Con eso en mente, dejé el restaurante.

Ya tenía un nuevo objetivo. Tenía que perseguir ese helicóptero invisible.

6 (3rd person)

Las misteriosas desapariciones de un Tengu eran el arma usada por Seidou Tagane, el mensajero del Shinshou Hitsubatsu. El joven hombre vestía un traje llamativo y gafas de sol y tenía su cabello blanqueado de blanco puro, pero más importante aún, él podía ocultarse a sí mismo siempre y cuando estuviera volando. Él por supuesto podía ocultarse a sí mismo, pero el efecto también influía todo lo que él estuviera controlando, ya fuera un helicóptero, un barco de colchón de aire, un avión de pasajeros o un asteroide. El Tengu era un Youkai volador que hacía desaparecer a las personas. Él usó esa característica para llevar su carga útil por la ruta más corta a través del cielo abierto. Nada podía ser más seguro o más confiable.

Él dejó que un piloto trabajando para él se ocupara del helicóptero mientras él cruzaba sus piernas en el asiento trasero y gritaba a su celular para ser escuchado por encima de los fuertes rotores. —¡Sí! Estaré ahí a tiempo. ¡Además, parece que hay alguien detrás de nosotros! Trata de contactar a esa mujer Kitsunebi. ¡¡Si no puedes localizarla o está actuando extraño, usa el pie de atleta!! ¡Nos vemos!

Él colgó y vio al piloto sacudiendo su cabeza. Él preguntó que estaba sucediendo y se dio cuenta que el piloto estaba tratando de revisar el vidrio reforzado enfrente.

—Am, ¿es esto polvo o algo así? Está nublando mi visión…

—¿Qué?

Seidou Tagane se inclinó hacia adelante para revisar por su cuenta. Realmente había un fino polvo cubriendo toda la superficie del vidrio y parecía como arena, pero no lo era.

(¿Qué es esto? ¿Moho?)

Un momento después, él escuchó el sonido de chispas y su maldición sigilosa robando las misteriosas desapariciones de un Tengu se desprendió. El título de “helicóptero invisible” ya no aplicaba y el chasis era enteramente visible en el cielo azul.

—¿¡Q-qué!? ¿¡Qué acaba de pasar!?

7 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

Refuerzo muscular, flexibilidad incrementada de los vasos sanguinos y cartílago, protección de órganos internos, reajuste del ritmo de consumo de energía, activación de la mitocondria y un cambio de la distribución de la sangre para prevenir la pérdida del conocimiento.

Después de tomar todas las medidas necesarias con mi Magia de la Enfermedad, hice de lado varios amuletos usados, y corrí de la acera a la carretera.

Mi cuerpo inmediatamente comenzó a correr a 100 kph. Y a partir de ahí, mi velocidad incrementó con un crecimiento cuadrático. Rápidamente alcancé los 400 kph en línea. Esa era la misma velocidad de un drag racer o un helicóptero.

Ya había capturado a mi objetivo.

Había esparcido muchos tipos de moho desde la ventana del segundo piso del restaurante cuando el helicóptero se había preparado para despegar. Parecía ser un tipo de maldición sigilosamente usando las misteriosas desapariciones de un Tengu, pero eso simplificaba las cosas. La leyenda decía que el Tengu no secuestraba personas que habían comido caballa porque odiaban el olor a caballa.

Ya que la maldición sigilosa confiaba en un Tengu, podía removerlo químicamente sintetizando el olor.

Los había dejado al desnudo.

Podían ignorar los caminos y terreno para tomar el camino más corto a su destino. Yo estaba desafortunadamente ligado a esas cosas, pero no podía permitirles escapar. Tenía que asegurar una ruta al usuario de Byouki sin importar qué.

Superé a los carros en el camino, salté sobre las personas en el cruce de caminos, y ocasionalmente correría por el muro de un edificio para dar una vuelta pronunciada sin perder mucha velocidad. Escuché gritos y voces confundidas alrededor de mí, pero cada vez, usaba mi Magia de la Enfermedad para borrar unos cuantos segundos de su memoria de corto plazo. Escatime a los niños pequeños porque sería peligroso para ellos, pero los adultos asumirían que los niños estaban soñando despiertos.

Entonces el helicóptero cruzó un río.

A más de cincuenta metros de ancho, era demasiado lejos para saltar y no había un puente cerca.

—Compone una Magia de la Enfermedad basado en blastocladia.

Saqué un amuleto, me dije a mí mismo y salté hacía el río. Sin importar cuanto impulso hubiera creado, iba a caer en el río a la mitad. Pero tan pronto mis pies tocaron la superficie, algo como la hoja de un loto blanco puro se extendió. Creé mi propio suelo basado en un germen que se adjunta a las frutas que caen al agua.

Salté por la superficie como una piedra saltando en el agua y llegué a la orilla opuesta.

Sin embargo, esto nunca terminaría si continuaba corriendo por la superficie.

Para acabar esto, necesitaba una vía larga o una autopista.

8 (3rd person)

Finalmente, Seidou Tagane se dio cuenta de lo que estaba pasando.

Él vio una figura corriendo por la superficie a una increíble velocidad. Lo que sea que fuera, estaba siguiendo el helicóptero mensajero ahora que la maldición de sigilo se había roto. El helicóptero se estaba moviendo a más de 350 kph y podría ignorar el terreno y los caminos, pero este oponente no parecía mostrar signos de importarle.

El piloto dio un grito estridente.

—¡¡Perdámoslo!! ¡¡No necesitamos permanecer en esta ruta!!

—¡Estúpido, perdimos nuestro sigilo! ¡Todos pueden vernos ahora!

—¿¡Y no es por eso que estamos siendo perseguidos!? ¡¡No sé quién sea, pero es alguna clase de monstruo!!

—¡Sí, y el radar de la torre de control del aeropuerto puede vernos también! Añadir un plan falso de vuelo por el internet es lo máximo que puedo lograr. ¡¡Comienza a volar por todo el lugar y mandaran algunos fighters de sigilo domésticos para venir tras de nosotros!!

El cielo no era tan libre como parecía.

Estaba más concurrido que los caminos en la superficie. Incontables señales de faro dividían los caminos de los vuelos y todo que dejara esos caminos serían considerados peligrosos y ordenados a aterrizar. Si no respondía, tenían permiso para derribarlos a disparos.

Eso significaba que Seidou Tagane y el piloto ya no podían escapar.

Sabían que alguien estaba tras de ellos, pero no podían girar la columna de control alrededor como en una película.

—Maldición, qué demonios-…

Seidou Tagane se detuvo.

Él apenas había alejado la mirada del suelo para discutir con el piloto. Sólo habían sido unos cuantos segundos, pero él perdió vista del perseguir corriendo por la superficie.

—¡Encuéntralo! ¡Maldición, ¿a dónde fue?! ¡¡Encuéntralo!!

El mensajero gritó nerviosamente, pero entonces él vio algo extraño.

Alguna clase de estructura blanca cubrió la entera vía recta. Iba más allá de un kilómetro de largo y lucía como la primera subida de la montaña rusa o la catapulta de aceleración electromagnética de un conductor de masas en una novela de CF. Repentinamente, él se tensó.

¿Una catapulta?

Un momento después, el hombre grande corriendo a 400 kph voló por el aire y chocó con el costado del helicóptero.

Él ya había excedido la velocidad de despegue de un avión de pasajeros. Al cambiar su vector hacía arriba usando rieles resistentes hechas de hifas, él logró saltar cinco o seiscientos metros en el aire.

El vidrio reforzado y la puerta de metal no significaban nada.

Algo debía haberlos corroído porque fueron desgarrados como arcilla.

El hombre subió adentro.

—¿¡E-eeeek!?

Conducido por el miedo, el piloto sacó su pistola, pero eso fue un obvio error.

Él había confirmado que él era hostil y no tenía nada con qué negociar. Más importante aún, ambos trabajaban en el bajo mundo. El hombre grande tomó a su “enemigo” con una sola mano y lanzó al piloto fuera del helicóptero.

Seidou Tagane estaba empapado de sudor y tenía la mirada de un hombre que había subido a un elevador tarde por la noche por un hombre con una navaja caminando por un piso intermediario.

—¿Q-quién eres? ¿¡Quién eres!?

—Dime lo que sepas sobre el usuario de Byouki que está tras Ranzono Sachi.

—¿Crees que realmente te diré? ¡Sería asesinado!

—Entonces te asesinaré ahora.

El hombre sacó un amuleto.

Con un sonido pegajoso, la silueta del helicóptero se desmoronó. Él sintió como si hubiera pisado en un humus, Seidou Tagane se encontró a sí mismo ya liberado en el aire vacío.

—¿Eh?

Él no sabía lo que había pasado.

—¿Eh?

La aeronave llevándolo se había corroído y desvanecido en sólo unos cuantos segundos.

—¿¡Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!?

La sensación de caer apretó su estómago y el agitó sus extremidades en vano. Mientras tanto, la expresión del hombre grande permanecía sin cambios mientras se volteaba, tomó el cuello de Seidou Tagane, y habló cerca de él.

—El usuario de Byouki.

—¡No lo sé, maldición! ¡¡No lo sé!!

—Golpearás el suelo en otros diez segundos. ¿Esa es tu respuesta final?

—¡¡Lo sientooooo!! ¡¡Te diré todooooo!!

El hombre grande suspiró irritadamente por el rostro lleno de lágrimas y mocos de Seidou Tagane. Él sacó un amuleto y algo como una sombrilla blanca pura se abrió de su espalda. Él no parecía estar usando un paracaídas y el material era extraño. Era un paracaídas extraño hecho de un moho de fango o algo así.

El hombre grande lentamente y cuidadosamente descendió en la orilla del rio y lanzó a Seidou Tagane en un matorral.

Entonces él demandó unilateralmente.

—Dime todo lo que sepas.

9 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

Acabar con la maldad era un deseo común, por lo que había incontables rituales para ello por todo el mundo. Como el sellador de pepino de antes, los objetos a mano frecuentemente eran suficiente para realizar alguno de ellos. Esta vez, usé el río y papel. El método específico era similar a una procesión de barco espiritual. La procesión de barco espiritual estaba destinada a expulsar a la muerte, pero con unas cuantas modificaciones, podía hacer un barco con algo de papel, colocar la maldad o enfermedad abordo y expulsarlo.

Podría haber lucido simple, pero era bastante parecido a la cirugía. Requería conocimiento precisó y precisión de extracción al milímetro o aún más pequeño.

Una vez que acabó, fulminó la mirada al hombre quien estaba respirando pesadamente en el matorral a un costado del río. Un ciempiés se alejó del camino en la hierba para que no lo aplastara bajo mis pies.

—El usuario de Byouki quería un sistema de búsqueda. Ranzono Sachi es nuestro objetivo, pero no sabían su ruta exacta. Querían un sistema para saber su ubicación para asegurarse de que termine muerta sin importar la ruta que tome. El Byouki podría parecer como trampa, pero no es tan poderoso y tiene que seguir unas ciertas secuencias.

—¿Eso es…?

—Un sistema de intercepción de radio. Pero añadiendo un programa especial, pueden tomar las ondas electromagnéticas enviadas por los frenos robot del vehículo. Estoy seguro que has visto los comerciales sobre un carro detectando obstáculos y deteniéndose por su cuenta incluso si sueltas el volante.

El mensajero limpió sudor de su frente mientras se sentaba en el suelo.

—Dicen que no pueden identificar el vehículo de un individuo basado en las ondas de radio, pero eso en realidad no es verdad. Después de todo, los carros conducen en filas y también están expuestos a ondas de radar del tráfico en el carril opuesto. Si llegan a las ondas de radar de otro carro y se estrellan en los frenos, fácilmente podría causar accidentes inesperados, por lo que los frenos robot tienen una información secreta incrustada en ellos. Hay un número de registro justo como el número de la placa.

—¿Quieres decir que el usuario de Byouki quiere recoger las señales de los frenos robots del vehículo de transporte de prisioneros llevando a Ranzono Sachi?

—No importa que ruta tome, el Byouki puede matarla. Recientemente, hubo unas noticias ridículas sobre una aplicación civil que podía capturar la señal de los vuelos gubernamentales y revelar sus caminos de vuelos, ¿recuerdas? Esto es casi lo mismo. Los frenos robots son muy comunes estos días, por lo que puedes descubrir dónde están los carros blindados llevando dinero para bancos y los lujosos carros negros llevando VIP’s.

—La mujer Kitsunebi dijo que te dio una memoria USB.

—Lo siento. —El mensajero levanto ambas manos mientras seguía sentado. —Tan pronto te vi, lo lancé al cielo. Está enviando una señal de baliza, por lo que el Byouki probablemente la recogió justo ahora.

—…

Eso significaba que no tenía tiempo que perder.

¿Perseguiría y atacaría al usuario de Byouki o buscaría y protegería al vehículo de transporte de prisioneros llevando a Ranzono Sachi? Tenía que decidirme, pero no tenía una pista de asegurar el éxito para cualquiera de las opciones.

Pero entonces el mensajero hizo una sugerencia.

—Si deseas escuchar, me gustaría ayudarte. ¿Así que podrías tal vez perdonarme?

—Habla.

—Soy un mensajero, pero soy bueno haciendo dinero en el camino. Hice una copia de la memoria USB sin decirle al Byouki. No puedo decirte donde está, pero puedes usar esa información para recoger la señal de frenos robots para encontrar a Ranzono Sachi. No quieres recostarte esperando al Byouki, ¿no es así? ¿Así que qué harás?

—Bien. Pero sólo si juras inmediatamente retirarte de esta industria y nunca volver a usar tu poder o habilidades para causar problemas a los civiles.

—Por supuesto, por supuesto. Si hubiera sabido que había personas como tú allá fuera, nunca me habría metido en este negocio en primer lugar. Creo que regresaré al campo y comenzaré con la agricultura o algo así. Por lo que no tengo ningún uso para esta información de cualquier manera.

—Ya veo. Entonces déjame darte algo más de iniciativa.

—?

Saqué un amuleto.

Un sonido pegajoso estalló desde la cabeza del mensajero.

—Qu-…¿¡bah!? ¿¡Qué…hiciste!?

—Añadí algo de Magia de la Enfermedad en tu hipocampo el cual está profundamente relacionado a tus recuerdos. Si rompes tu promesa, dañarás tu propio cerebro. Podrías ser capaz de engañar a otros, pero nunca podrás engañarte a ti mismo. Ten en eso en mente.

—Maldición. ¡Tienes que estar bromeando! ¡Maldición!

Después de tomar el medio de almacenamiento del hombre gimiendo, dejé la zona hice una llamada en mi celular modificado.

—Hola, —dijo la mujer Hishigami.

—Haz tu trabajo.

—¿No podrías al menos pedirme ayuda? Vas a romperme el corazón si sigues siendo un tsundere de un nivel tan alto.

Ignoré sus tonterías y mentalmente planifiqué mis planes.

Ranzono Sachi venía primero. Si podía protegerla al derrotar el Byouki enviado tras de ella, el usuario de Byouki se rendiría con su ataque de largo alcance. Y si trata de forzar su camino en un ataque directo, interceptarlo y deshacerme de él probablemente sería más rápido.

10 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

—De acuerdo, encontré esa señal del freno robot. Parece que están abusando de la antena de la torre de celulares. Añadieron un comando para recoger algo de señales extra por la ciudad y las envía a servidores secretos. Eso me deja buscar cualquier carro en Ciudad Bozen, no sólo el vehículo de transporte de prisioneros de Sachi-chan. ¡Guau! ¿Por qué está detenido el carro de la primera secretaria del alcalde en un costado del camino ahora mismo? ¿Está disfrutando él algo de adulterio de sexo en el carro? Él probablemente no tiene nada mejor que hacer mientras el gran jefe está en junta con el consejo de la ciudad.

—Ve al punto.

—Incluyendo señuelos, hay tres vehículos de transporte de prisioneros. El verdadero está viajando por el paso de la montaña.

—El sistema de búsqueda sólo te dice el tipo del vehículo y su ubicación, no lo que está adentro.

—Estoy usando un método diferente para recibir imágenes de cámara cerca de la estación de policía. Los tontos dejan el objetivo abordo a plena vista de esas cámaras. Es por eso que necesitas construir un estacionamiento subterráneo.

Ahora que tenía esa información, no necesitaba más de ella. Colgué y comencé a irme al destino. No había leyes que prohibieran que un humano viajara a 400 kph a pie, por lo que me esforcé bastante.

Encontré un pequeño camino perdiéndose en los densos bosques y una barandilla que se había vuelto verde más por la corrosión que sólo la oxidación. Este era una de los caminos nacionales poco mantenidos de los que escucharía hablar algunas veces. Habría sido difícil para dos vehículos ligeros pasar entre sí aquí.

Y a lo largo de una curva muy cerrada, la barandilla estaba muy rota.

Miré hacia abajo y vi un vehículo de transporte de prisioneros en la zona rocosa varios metros debajo.

¿Había llegado el Byouki antes que yo?

Salté hacía la zona rocosa y me acerqué al vehículo que no sólo había caído a su costado sino que estaba atrapado entre dos grandes rocas. Primero, usé mi Magia de la Enfermedad para corroer el parabrisas reforzado que se hacía blanco puro por todas las grietas. Después de arrastrar afuera al conductor, di la vuelta en círculo hacía la parte de atrás y destruí la puerta de acero también. Incluyendo al conductor, había tres oficiales de policía adentro. Sus uniformes estaban todos empapados de rojo con sangre.

Pero eso era todo. No había señal de Raznono Sachi quien habría sido detenida adentro.

—…Uuh…

Ellos apenas estaban respirando. Quería preguntar sobre Ranzono Sachi, pero no podía tratarlos bruscamente con sus heridas. Mientras removía todos los gérmenes de las heridas y usaba sus corbatas para detener el sangrado, una idea llegó a mí.

¿Qué clase de heridas eran estas?

Inicialmente pensé que la caída del camino lo había hecho, pero estaba equivocado. Sus cuellos y pechos habían sido desgarrados por bandas anchas de un centímetro. Una herida contundente no causaría eso. Habían sido rasgados y rotos casi hasta la garganta.

—Cui…

Un oficial de policía joven gimiendo trató de decirme algo mientras me veía al ojo.

Llevé mi cara cerca para escuchar su voz desvaneciéndose.

—Cui…dado. ¡¡Detrás de ti!!

Inmediatamente me di la vuelta, pero era demasiado tarde.

Ranzono Sachi se cargó hacía mí como una bestia carnívora y saltó hacía mi tráquea.

Sangre fresca salió rociando.

Inmediatamente había sacrificado mi brazo derecho. Escuché un sonido de rasgado inusual mientras usaba un amuleto y Magia de la Enfermedad para cortar el dolor. Ondeé mi brazo y su pequeña figura voló como una pelota, pero ella hábilmente se dio la vuelta en medio del aire, recuperó su balance y cuidadosamente aterrizó en las inestables rocas de la montaña.

Escuché un gruñido que sacudió la sangre reunida profundamente en su garganta.

Ella había sido originalmente una niña simple.

Ella lucía bastante diferente de la foto en los documentos que había visto, pero incluso niñas usaban maquillaje estos días. Si le quitaba todo, probablemente encontraría el rostro que estaba viendo.

Pero…

Incluso eso había sido borrado por su expresión animal.

La chica bajó sus caderas y dejó que sus brazos colgaran como un depredador arrastrándose en cuatro patas.

¿Ranzono Sachi había hecho esto?

Tenía sentido. Las heridas de los oficiales de policía lucían como si hubieran sido rasgados con uñas humanas.

¿Entonces el vehículo se estrelló porque se había puesto loca adentro? Podía ver que ella había rotó sus esposas, a pesar de su delgado cuerpo. Los bizarros brazaletes de plata brillaron débilmente en sus muñecas.

Ahí fue cuando la respuesta llegó a mí.

—El Byouki

Un Byouki era un Youkai gato del continente que fue creado en un ritual Kodoku, una poderosa maldición hecha al colocar incontables insectos venenosos en un solo jarrón y hacer que se mataran entre ellos. Su poder primario era aplicar una variedad de enfermedades a quien fuera que lo poseyera.

O llevarlos a la locura y hacerlos asesinar indiscriminadamente.

El término “Toori-Ma” era usado para describir criminales normales en tiempos modernos, pero originalmente se refería a un fenómeno paranormal. Se creía que un Toori-Ma poseía a las personas y causaba que cometieran crímenes impensables.

Además, el usuario de Byouki pertenecía al Shinshou Hitsubatsu, una organización que lidiaba con criminales que terminaban no siendo condenados de sus crímenes originales porque un Youkai estaba involucrado.

—Así que es eso.

Poseerían al criminal y harían que cometieran otro crimen. Enviarían al criminal de nuevo a la corte hasta que finalmente recibieran pena de muerte. Estaban causando más crímenes para castigar criminales y estaban usando también un Youkai que hacía el castigo bastante difícil, pero era obvio que se veían a sí mismos como una excepción. Probablemente proclamaban que estaban haciendo un noble sacrificio mientras dejaban que civiles murieran a las manos de su Toori-Ma.

¿Así que qué iba a hacer?

Ranzono Sachi no era la clase de Toori-Ma de la que hablaba en tabloides. Su poder y deseo para destruir habían sido amplificados por un ser paranormal conocido como un Byouki. El hecho de que su apariencia y fuerza física no encajaba era bastante obvio por los cortes crueles en los oficiales de policía y las esposas rotas con sus manos desnudas.

Podía por supuesto solucionar esto enviando mi Magia de la Enfermedad.

Sin embargo, no tenía garantía de que su pequeño cuerpo pudiera soportar cualquier otra carga. No estaba al tanto de algún estudio clínico para determinar qué le pasaba al cuerpo humano cuando ambos un Byouki y Magia de la Enfermedad era colocados adentro.

Eso quería decir que podía intentar contenerme.

Pero eso sólo funcionaba si estaba solo. Miré a los oficiales de policía apenas respirando yaciendo en el suelo. ¿Realmente podía contenerme mientras también los cubría a todos ellos?

Estaban al borde de la muerte, pero no estaban muertos aún.

Ranzono Sachi podía todavía escapar de esto sin convertirse en una asesina. …Incluso si esto significaba el fin de su corta vida.

—¿Qué harás?

Ella únicamente me gruñó de vuelta.

Estreché mis ojos y decidí cuestionarla tanto como pudiera.

—¿Cómo quieres acabar esto?

No obtuve una segunda oportunidad.

La bestia se acercó con un ruido tremendo. Ella levantó sus garras listas y colmillos ensangrentados, por lo que su hostilidad era clara. Mi máxima prioridad era lidiar con el usuario de Byouki, aplastar el Shinshou Hitsubatsu y remover esta espina en el costado del Hyakki Yakou. Ranzono Sachi en sí era únicamente un desvío.

Parte de mí se preguntaba si esa era la manera correcta de pensar sobre esto.

Y esa duda permitiría que los crímenes de Ranzono Sachi continuaran y mancillaran incluso más su alma.

Por lo que me decidí, saqué un amuleto y me preparé para liberar la Magia de la Enfermedad.

Pero antes de que pudiera, la montaña se partió mientras un Oomukade se aproximaba y actuaba como un escudo contra la violencia de Ranzono Sachi.

Con un sonido metálico, sus garras fueron reflejadas hacía atrás. Mantuve mi Magia de la Enfermedad en espera, estreché mis ojos y pregunté algo.

—Un ciempiés, ¿ah? Estabas en ese restaurante y en la orilla con el mensajero, ¿no es así? Aunque tu tamaño era un poco diferente.

—¿Me dejarías Sachi a mí?

—Explícate.

—Revisé por la zona dentro de la tierra. El usuario en sí estará aquí pronto. Derrotarlo es lo que tú-…

—No, —interrumpí. —No te estaba preguntando por qué debería irme. Quiero saber por qué te pondrías en peligro.

El Oomukade parecía dudar poco pero finalmente dio una respuesta clara.

—Sachi terminó así porque ella cometió un crimen para protegerme. Ella se salió del camino porque traté de protegerla.

—…

—¡Ella es mi amiga, por lo que simplemente no puedo permitir que se termine así! Y le hice una promesa a los que la detuvieron de sus crímenes. Prometí que regresaría a Sachi a ese lugar. ¡¡Tenía la esperanza de que ella tendría un futuro con esas personas que la habían aceptado!!

—Entonces haz como desees, —dije.

Le di mi espalda a Ranzono Sachi.

Ella no era mi verdadero enemigo, tenía alguien más con quien lidiar.

—Lidiaré con el insignificante Byouki. Puedes tener el papel protagónico esta vez.

Salté de la zona rocosa hacía la curva muy cerrada encima y utilicé mi sentido del olfato. Estaba cerca y se estaba acercando. Miré alrededor, detuve mis ojos en un punto, y corrí en esa dirección.

Dejé el camino pobremente mantenido y entré al muy oscuro bosque.

Los usuarios de la Magia de la Enfermedad y un Byouki se encontraban en la corrosión y descomposición de la naturaleza.

Escuché una risilla.

Ella lucía como de trece o catorce años. No era tan delgada como Ranzono Sachi quien había sido convertida en una Toori-Ma, pero seguía siendo una niña pequeña. Su cabello negro lo tenía largo hasta los hombros y tenía piel blanca con un saludable rubor. Sin embargo, ella lucía algo enfermiza con un parche en un ojo y varias vendas alrededor de ella en algunos lugares. Ella vestía un vestido pequeño amarillo chino que tenía suficiente tela removida para ver su ombligo. Encima de eso, ella usaba una decoración de orejas de gato y una chaqueta azul. Ella controlaba un Youkai del continente, por lo que ella era la barrera conteniendo la creatura paranormal. En otras palabras, ella era el jarrón usado para crear un veneno Kodoku. El azul representaba la oscuridad y el amarillo el color de peligro de un insecto venenoso. …No, ella podría no haber pensado demasiado en el simbolismo. No podía explicar la calceta larga en sólo una pierna o las cómicas vendas pegadas alrededor de su otra pierna.

—Qué genial.

Ella sonaba justo como una niña pequeña.

Era un comentario puro y despreocupado como el de un niño viendo un superhéroe en la TV.

—Realmente eres genial. Jaja. Ni siquiera estoy siendo irónica, onii-san. ¡Nuestra industria está llena de poderes que rompen las reglas, por lo que es súper genial que puedas vivir como alguna clase de samurái! Nunca podría haberlo hecho yo.

—…

—No tengo esperanza. Completamente sin esperanza. Todo sobre mí no tiene esperanza. Estoy tratando de hacer un buen trabajo y tengo el mejor posible plan en mi cabeza, pero nunca funciona. Todo se desmorona al final. Así que, verás…

Ella colocó su delgado dedo índice en sus suaves labios rosas y río.

—Jaja. Así que no puedo contenerme☆ No estaré a salvo a menos que te mate.

Un gran rugido estalló.

Sombras oscuras se estiraron en todas las direcciones desde los pies de la usuaria de Byouki. Ellas instantáneamente tragaron toda la superficie de la tierra, transformando todo el bosque en su territorio. Los árboles comenzaron a crujir como si la montaña en sí estuviera hablando detrás de mi espalda.

—Odio cuando las cosas se estancan, así que explicaré todo desde el inicio, onii-san.

Mientras el mundo entero pulsaba misteriosamente, la usuaria de Byouki mantuvo sus ojos destellantes en mí y abrió su boca.

—Mi Byouki está hecho muy inteligentemente. De manera simple, incluso si no lo establezco manualmente, encontrará sus propios objetivos. Buscará a cualquiera que yo considere mi enemigo y automáticamente producirá la cantidad y calidad de Byouki necesaria para derrotarlo.

Con un sonido como sorbiendo barro sombras, sombras, sombras y más sombras crecieron alrededor de mí. Masas de enfermedades que lucían justo como la chica llenaron el mundo en un instante. Había tantas que números como cien o doscientos eran inútiles.

—Así que no importa qué tanto se esfuerce, señor. Mientras más listo te pongas, más Byouki habrá y te agotarán con sus números. El Byouki se multiplicará sin fin hasta que destrocen en pedazos con sus largas garras. ¿Entiendes las reglas ahora?

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—…

Yo por supuesto no tenía la intención de quedarme de brazos cruzados y dejar que me matara.

Esparcí amuletos alrededor. Dentro de la tormenta de papel de mi propia creación, levanté los dedos índice y medio de mi mano derecha herida y los empujé hacía adelante como si estuviera sosteniendo una espada.

La Magia de la Enfermedad se reunió como una tormenta y se convirtió en una espada negra.

—Espada Maldita – Michizane.

—Oh, por favor. ¿No te dije que mientras más serio sólo crearía más Byouki?

—Autodestrucción. …Transfórmate como una lección para todas las enfermedades.

—?

La usuaria de Byouki frunció el ceño perpleja cuando vio a la espada estallar desde adentro.

Yo continué sin importar qué.

—Espada Sagrada – Tenjin. Deshecha tu forma como una herramienta del espíritu vengativo de Sugawara y libera tu divinidad.

Luz blanca pura surgió.

En el instante de su manifestación, borró incluso el concepto del sonido.

Una brillante espada estalló desde las puntas de mis dedos con el doble de fuerza anterior. Esta era una porción del noble poder que había comenzado como un espíritu vengativo con un rencor contra Kioto y había sido eventualmente adorado como divinidad. Justo como un suero podría ser hecho de una toxina, podría transformar mi gran conocimiento de poder negativo en este poder positivo. Este era el archienemigo de enfermedades como nosotros.

Así no era como se suponía fuera usado, por lo que podía sentir rasgándome desde el interior.

Pero ignoré eso, apunté la punta de la navaja y miré directamente al rostro de mi enemigo.

—Ja… Jaja☆

—Aquí voy. Prepárate.

—¡Guau! ¡Guau, guau! ¿¡Cómo puedes hacer cosas así!? Los usuarios de enfermedad se supone que son aterradores, personas sucias que viven rodeadas de desprecio y asco, ¿¡así que cómo puedes transformar eso en un modo de vida tan refrescante!? ¡Eres asombroso! ¡¡Eres tan maduro!!

La usuaria de Byouki se estaba regocijando como si ella realmente estuviera muy, muy impresionada por algo.

—Pero, —ella añadió. —¿No te lo dije? Te agotaré con números.

Con un ejército de miles…no, diez mil de ella a su entera disposición, la chica se transformó de una soldado a una comandante.

Ella proclamaba estar suministrada con exactamente la fuerza de pelea que necesitaba. Si eso era verdad, no había forma que yo ganara. No importa cuánta fuerza reuniera, estaba destinado a caer sobre mis rodillas aquí.

Pero eso sólo significaría mi derrota.

No significaría la derrota del Hyakki Yakou. Mi derrota aseguraría el sistema del enemigo y prevería un punto de partida para derrotarlo. Y si el Oomukade podría traer a Ranzono Sachi de nuevo a sus sentidos, la chica tendría una oportunidad de desaparecer. Siempre y cuando ella no confiara en un vehículo, el sistema de búsqueda usando el sistema de frenos robots sería inútil.

Oh.

Así que incluso si pierdo, todavía ganaría.

—¿Listo para rendirte?

—No tengo razones para hacerlo. Ni una.

—Jaja. Onii-san, realmente eres genial, así que dime tu nombre. Estás haciendo latir mi vientre, así que quiero llamarte por tu nombre al menos una vez.

Mi nombre.

Esa era una petición obvia, pero casi reí.

—Ya no tengo una bandera que elevar o una casa a la cual regresar.

Preparé mi espada de luz brillante mientras respondía.

Así que…

—Puedes llamarme un soldado sin nombre.

Eso fue todo lo que dije.

E inmediatamente después, la Magia de la Enfermedad y Byouki se enfrentaron.

11 (3rd person)

El Oomukade sin cambió confrontó a la completamente cambiada Ranzono Sachi en las rocas de la montaña.

Las palabras ya no llegarían a la chica. El más ligero error le permitiría a ella desgarrar a los oficiales de policía apenas respirando y colocaría el crimen definitivo del asesinato en sus hombros. Pero si él descuidadamente golpeaba su delgada figura, él podría fácilmente asesinarla.

La leyenda decía que la concha del Oomukade era lo bastante dura para reflejar el ataque de cualquier arma.

Sin embargo, él no podía confiar en eso tampoco.

Después de todo…

—Grr…grr…¡gwaaaah!

Cada vez que la chica gruñía, baba fluía de su boca como un animal hambriento.

El Byouki, un tipo de Toori-Ma, poseería personas y revelaría su lado violento.

Ranzono Sachi había recibido el más doloroso no por los cambios de su apariencia exterior forzados en ella por Kasane_12 o por el seminario de alteración de personalidad destinada a transformarla en una chica genio. La herida más grande había sido darse cuenta que nadie sabía quién era realmente.

Y el Oomukade en sí había rechazado su plan criminal y tratado de detenerla.

El Oomukade creía que él había estado en lo correcto al hacerlo, pero ella se debió haber preguntado por qué él no lo entendía.

Así que…

Los destructivos deseos fueron sacados a la fuerza de ella y la habían puesto en contra del Oomukade.

—¿¡Aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh!?

—¡¡Sachi!!

La velocidad de la chica superaba completamente la del Youkai.

Ranzono Sachi se movió completamente fuera de su visión y se aproximó a su punto ciego. Ella cargó hacía su largo cuerpo y mordió su repulsivo cuerpo.

Esa era su debilidad.

De acuerdo a la leyenda, un Oomukade había sido asesinado por una flecha con saliva en ella, pero el arma más primitiva cubierta de saliva era por supuesto el diente humano.

No importa qué tan largo creciera un ciempiés, no podía escapar de su posición como una víctima en la cadena alimenticia.

El Oomukade escuchó un tremendo sonido desgarrando como si su concha exterior fuera partida. Un sonido pegajoso le siguió y un fluido no rojo característico de los insectos se derramó.

Desde el inicio, había sido imposible para él atacar a Ranzono Sachi.

No era un asunto de fuerza. En un nivel más fundamental, era simplemente imposible para él.

Por lo que él se había preparado para que ella lo devorara así.

Pero…

—¿Lo has olvidado, Sachi?

Incluso mientras era consumido, él relajó su cuerpo entero y habló.

—El ciempiés se convirtió en un Youkai por más que sus muchas patas y desagradable apariencia. Se creía que tenía un veneno lo suficiente poderoso para actuar como el catalizador para una maldición. Fue la colección de ese miedo que creó un Youkai como yo.

En otras palabras…

—Si deseas comerme…*toser*…entonces come tanto como quieras. ¡¡Pero recuerda una cosa: ese veneno llegará a tu cuerpo antes que nada, Sachi!!

La pequeña chica comenzó a convulsionarse. Como si un interruptor se hubiera activado, ella colapsó al suelo sin poner la más ligera resistencia. Esta era una neurotóxica. Rápidamente selló sus movimientos sin tomar su vida.

Después, sólo su sombra se estiró antinaturalmente fuera de ella.

No, era el Byouki que la había poseído en forma de una sombra.

—Tú eres la versión de Kodoku del continente, ¿no es así?

—…

La sombra no se movió. Ya no podía controlar a la chica ahora que estaba paralizada y no podía moverse como una sombra nada más. Necesitaba controlar algo que produjera una sombra con el fin de moverse.

—En otras palabras, eres un Youkai creado al sellar insectos venenosos y bestias peligrosas dentro de un jarrón y dejando que se maten entre ellos. Para ponerlo de otra manera, otro insecto venenoso o bestia peligrosa debería ser capaz de devorarte.

El Oomukade reunió toda su fuerza y abrió sus mandíbulas.

Él protegería a Ranzono Sachi. Y protegería ese voto, él ya había ofrecido sus propias entrañas.

—Así que intentemos esto, ¿no? ¡¡Veamos cuál de los dos prevalece y cuál de los dos es consumido!!

12 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

Corté.

Corté y rebané y piqué.

Corté y rebané y piqué y rompí y partí en dos.

El único sonido era el constante de mi navaja decapitando a mis enemigos. Ya había cortado más de quinientos Byouki, pero la usuaria permanecía imperturbable. Ella sonrió y se dio la vuelta en su lugar. Algo como humo negro estalló en todas las direcciones de su pie y el doble del número de enemigos que había derrotado apareció.

Estaba siendo agotado, estaba siendo rodeado y gradualmente se estaban acercando a mí.

—Jaja. Esto es justo como una película zombi, onii-san.

Y una voz extrañamente impresionada se clavó en mis oídos.

—Eso es lo que hace esto tan asombroso. Normalmente, huirías cuando zombis te rodearan. Tú pones tus emociones negativas a completa vista, alejas a todos del camino, arrojas la puerta en sus caras y la cierras. ¿¡Así que cómo puedes seguir actuando como un samurái!? ¡¡Asombroso!! ¡¡Tienes mi respeto!!

Ella había dicho que su elogio no era irónico.

Ella había dicho que no podía vivir este estilo de vida.

La vida que ella había vivido tenía que haber sido una sin esperanzas. No importa qué tan poderosa fuera – no, era porque así de poderosa – ella no podía obtener nada de lo que quería y había sido constantemente rechazada por todo alrededor de ella. Ella había sido tratada como un cadáver infectado siendo llevado al incinerador. Podía ver esa vida equivocada en mi imaginación.

Le tenía lastima, pero la situación no me dejaba simpatizar con ella.

Trabajar con el Shinshou Hitsubatsu para matar criminales relacionados con Youkai no regresaría su vida de vuelta. No tenía de objetivo a Ranzono Sachi porque ella quisiera ayudar a alguien. El Byouki fue creado al dejar insectos venenosos y bestias peligrosas matándose a sí mismos en un jarro, por lo que ella no tenía una razón apremiante para atacar la comunidad de Ranzono Sachi que había reunido un Oomukade y un Tsuchigumo en un lugar.

Ella había decidido que otras personas eran menos importantes que ella y quería creer que podría probar su superioridad al atacarlos. El Shinshou Hitsubatsu proclamaba que tenían una causa noble, pero estaban esencialmente asegurando un objetivo para molestarla con el fin de crear un lugar para ellos mismos. No eran diferentes de las horribles personas que sabían que serían el siguiente objetivo, por lo que ofrecían a alguien incluso más débil para que así pudieran unirse al grupo delincuente por su cuenta.

Pero este quizá podría haber sido el final perfecto para mí.

Había traicionado a mi ama, vagado en busca de un lugar para morir y continué viviendo una vida sin rumbo, por lo que habría sido absurdo para mí desear una muerte apropiada. Si iba a ser asesinado, sería por una persona horrible, sin ni una buena razón y en un tiempo y lugar sin sentido. Ese era el final apropiada para un guerrero caído.

O eso pensé.

Un momento después, una masa gigante de metal cayó hacía la usuaria de Byouki.

—!?

Por primera vez, ella dio una mirada de sorpresa y agitó sus brazos. Una masa de oscuridad inmediatamente se retorció hacía arriba y desgarró el objeto contundente que la habría aplastado.

Entonces ella se dio cuenta de qué era.

—¿¡Una bomba aérea!? ¿¡Pero de dónde!?

Ambos miramos al cielo azul por encima. Un grupo de naves con forma de ala volante y una escolta de fighters volaron tranquilamente por encima de las nubes.

Entonces…

¿¡Eso es…!?

Mi celular sonó. Respondí mientras ondeaba la Espada Sagrada – Tenjin en una mano y escuché a la mujer Hishigami riendo.

—¡¡Ajajaja!! ¿Sorprendido, Magia de la Enfermedad-chan? ¡¡La jovencita del Hyakki Yakou dijo que sería una pena perderte, por lo que ella voló hacía aquí sin pensar en el peligro!! ¡Así que vas a seguir pretendiendo ser un guerrero caído, ¿hm?!

—…!!

Me molestaba escucharla hablarme del Hyakki Yakou.

Aun así, esto era demasiado para un honor. No había simplemente algo que pudiera decir.

—Es por eso también que la bomba tenía el fusil removido. Pero no te preocupes. Estoy apoyándolos desde la superficie usando una orientación laser. No tiraremos accidentalmente uno en tu cabeza, así que continúa.

La usuaria de Byouki dudosamente miró hacia mí.

Ella lucía impresionada antes, pero…

—Asombroso…

Ahora ella lucía el doble de impresionada.

—Mi Byouki escanea un objetivo o elemento hostil y automáticamente suministra la fuerza de pelea apropiada, por lo que todo lo que tengo que hacer es estar aquí.

—Pero tu escáner tiene un rango, —dijo la mujer Hishigami. —No puede alcanzar diez mil metros en el aire. …Por lo que, Magia de la Enfermedad-chan, la ecuación del Byouki se ha derrumbado. Más te vale vivir para las expectativas de la jovencita.

Una vez más me puse frente la usuaria de Byouki con mi espada brillante en mano.

—Jaja☆

El enemigo río.

Era una risa rota con una mirada solitaria en los ojos.

—¡Asombroso! ¡¡Eres simplemente asombroso!! Eres un mal, una enfermedad y una epidemia justo como yo… ¡¡Eres tan parecido a mí, pero tienes tantos amigos!! Y sin embargo yo… ¡¡No pude hacer ni siquiera uno!!

—Suficiente.

Yo no soy nadie especial.

Justo como Ranzono Sachi tenía al Oomukade, yo sólo tenía de casualidad al Hyakki Yakou.

Si esta chica hubiera tenido al menos algo así, ella no habría acabado así.

Por lo que…

—Una vez que acabe todo esto, te pararás con tus propios pies. Yo seré eso especial para ti.

Corrí por ese mundo de la ecuación perfecta que se había derrumbado.

La curva blanca surgió y corté a través de la enfermedad negra.

13 (3rd person)

Un desagradable sonido pegajoso continuó.

Un líquido morado pegajoso goteaba de la gran mandíbula del Oomukade para probar que había devorado al Byouki sin forma.

Con esa variante de Toori-Ma marchado, Ranzono Sachi cambió. Ella todavía estaba inconsciente por el veneno de Oomukade y su frente estaba cubierta con un sudor de fiebre, pero el duro aspecto de pesadilla en su rostro se había relajado algo.

El Oomukade respiró lentamente, pero no se había acabado.

Un sonido siniestro provenía de su cuerpo donde la boca de la chica lo había rasgado. La herida no estaba creciendo. Era lo opuesto. Él había sido atacado por su gran debilidad – una navaja cubierta con saliva también conocida como el diente de un depredador – pero la herida ya estaba burbujeando siniestramente y lentamente encogiéndose. Sin más, pronto se cerraría.

Él había comido al Byouki.

Él lo había hecho como una parte del ritual herético Kodoku que establecía insectos venenosos y bestias peligrosas contra sí mismas en una jarra y reunir su fuerza en el último sobreviviente.

Había sido necesario para proteger a Ranzono Sachi, pero los efectos ya se estaban comenzado a comer su cuerpo.

—Sachi…

Aun así, el Youkai estaba satisfecho.

Si le hubieran dado esta opción cientos de veces, él creía que daría la misma respuesta todas las veces.

Sin embargo…

Él escuchó a alguien caminando bruscamente por la maleza.

Entonces el rostro de alguien se asomó por detrás de la barandilla rota.

—¡Hola, hola! Sabía que algo interesante tenía que estar sucediendo aquí. Tenía razón de retrasar nuestro plan hasta el último segundo.

—¿Quién eres?

—Hola. Soy la Aoandon. Podría sorprenderte, pero soy la jefa final. Mucho gusto☆

Una oni femenina vestía un kimono blanco, tenía largo cabello azulado y un solo cuerno como una cuchilla en su frente. El Oomukade había escuchado las leyendas de su aparición al final del Hyakumonogatari.

Ella casualmente chasqueó sus dedos.

Eso fue todo lo que tomó para que Ranzono Sachi despertara de la neurotóxica del Oomukade.

Esto no complació al Oomukade.

Se sentía como si este otro Youkai tuviera un interruptor o control remoto para la chica.

—Ya, ya. No te preocupes. Soy el ser encontrado después de reunir cientos de diferentes miedos. Necesitas más que tus dedos para contar el número de poderes paranormales que puedo usar. Remover el veneno de su cuerpo es pan comido.

—¿Qué quieres con nosotros?

—Quiero darles una invitación.

La Aoandon sonrió mientras respondía.

Una luz fosforescente azulada quemaba en la punta de su cuerno mientras tanto.

Estaba pensando en destruir Japón un poco, por lo que si quisieras, ¿te unirías a mi equipo? Parece que los dos tienen una razón la bastante interesante para hacerlo.

—¿Qué-…?

—Soy la aliada de cualquier que quiera cambiar, por lo que respeto la decisión de Sachi-chan para crear un repulsivo mundo equitativo para el Oomukade, Tsuchigumo, Nue y cualquier otro Youkai que sea llamado aterrador o desagradable. Estoy dispuesta a hacer más débil mi propio cuerpo para ayudarlos a cumplir eso. ¿Así que qué harán?

—No puedes. ¡¡No puedes, Sachi!! ¡No debes escuchar lo que ella te dice! ¡Recuperaste el sentido en la Villa Noukotsu, ¿no es así?! ¡¡Recuerda lo que te dijeron las personas ahí!!

Pero las palabras del Oomukade no llegaron a ella.

Pero eso no era porque Ranzono Sachi se había fijado demasiado en una cosa que perdió vista de todo lo demás.

—Puedo…ayudar a todos mis amigos…

—¡¡Sachi!! …No, espera. ¿¡Qué es esto!?

El Oomukade fulminó con la mirada a la Aoandon, pero la oni femenina todavía estaba sonriendo con su cuerno emitiendo su fosforescencia.

—¿Eh? Oh, vamos. Todo lo que hice fue abrir la puerta al corazón de Sachi-chan. No estoy escribiendo nada extra ahí.

—Esa hechizante llama en tu frente… ¡No afecta a los Youkai, pero hace algo al corazón humano, ¿no es así?! ¡¡Estás usando eso para engañar a Sachi!!

—Es aparentemente un tipo de hipnotismo. Pero puedes dejar esto de lado, ¿no es así? El ritual del Hyakumonogatari del que fui hecha involucra linternas y candelabros en una habitación oscura. No crearías cuántos tontos han intentado escribir de mí como un lavado de cerebro, sugerencia o histeria en masa. Ese es un problema para mí, ¿así que qué hay de malo con inventarlo al usar esos métodos para mí misma?

Incluso mientras hablaban, Ranzono Sachi comenzó a moverse.

Ella se movió tambaleándose por la zona rocosa y se dirigió hacia esa Aoandon en el acantilado.

Sus pies estaban a punto de deslizarse y ella estaba al borde de caer en abismo de abajo.

—No permitiré que esparzas la violencia aún más…

—¿Y? ¿No te dije que era el ser encontrado después de juntar cien diferentes miedos? Tú sólo eres una de mis comidas, ¿así que qué puedes esperar a hacer?

Podría ciertamente no haber nada que él pudiera hacer.

Ella estaba en un nivel mucho más alto que él como un Youkai, por lo que quedarse quieto sin hacer nada podría haber sido la mejor decisión.

Pero…

Si él se resistía, él sería asesinado y ni siquiera proveería una distracción que le permitiría a esa chica escapar.

Él sabía eso, pero todavía tenía algo de esperanza muy profundo en su corazón. Después de que su amiga se había decidido en todo lo que había hecho, él quería ver que esa chica viera de nuevo a esos chicos de la Villa Noukotsu de nuevo. Él quería ver a Ranzono Sachi como realmente era ella rodeada por sonrisas humanas.

Así que…

Un gran rugido estalló.

En ese momento, el Oomukade se convirtió en un dragón. El viento se arremolinó alrededor de él y él se elevó hacía arriba. Él saltó por encima de Ranzono Sachi y trató de devorar a la Aoandon en el acantilado.

Él en realidad no la lastimó en lo más mínimo.

Él fue bloqueado por un muro invisible y sus mandíbulas fueron detenidas justo en frente de su cara.

—¡¡Ajaja!! ¡Sí, eso es! ¡Ese “pero”! ¡Ese “así que”! ¡Eso es lo que es tan hermoso! ¡Ves, puedes hacerlo si lo intentas! Estaba segura que ibas a devorar tu propio estómago para cometer suicidio y robarle su motivación a Sachi-chan, así que…

Una mirada de orgullo llenó la cara de ella, pero ella se detuvo.

Un líquido purpura se goteó de la boca del Oomukade.

Esta era su nueva característica ganada al devorar al Byouki y sobrescribirse a sí mismo con el ritual Kodoku.

Esa sola gota cayó justo en el bello rostro de la Aoandon.

—!!!???

Un intenso sonido chisporroteante le siguió como si alguien estuviera friendo en un wok.

Ella sostuvo su rostro y finalmente dio unos pasos tambaleantes hacía atrás. Pero entonces ella reveló por qué.

—Jaja.

Ella estaba riendo.

Ella no estaba abrumada con la furia. Ella estaba abrumada con puro deleite. Ella había echado un vistazo a un mundo exterior de la armonía pre-establecida y ese mundo era creado por aquellos que deseaban ayudar a otros por medio del cambio, por lo que ella formó una sonrisa sublime.

—¡¡Ajajajajajajajajajajajajajajajajaja!! ¡Asombroso! ¡Eso es realmente asombroso! ¡Regocijante! Estaba planeando sólo traer a Sachi-chan conmigo, pero tú has atraído mi curiosidad. ¡¡Estoy tan, tan interesada en ti ahora!! ¡¡Por lo que te tomaré a ti también y te dejaré unirte a mi equipo!!

—¡¡Nunca pedí eso!!

—Pero Sachi-chan se unirá a mí.

Ella dio la vuelta. Para el momento que ella inclinó su cabeza, la brillante quemadura que debía haber estado ahí se desvaneció completamente. Más importante aún, sus palabras habían desgarrado el corazón del Oomukade.

—Y una vez que ella se vaya, nunca serás capaz de encontrarnos de nuevo. ¿Así que qué harás? Personalmente, creo que deberías venir con nosotros si realmente quieres salvar a Sachi-chan.

Él no tenía opción.

Él chasqueó sus mandíbulas abriéndolas y cerrándolas, pero él tenía que obedecer.

Él recordó la Villa Noukotsu y a los chicos que se habían puesto de pie para salvar a Ranzono Sachi. Él expresó sus más profundas gracias a quien había llamado Sachi bonita después de ver su verdadero rostro.

Y después de eso, él se decidió.

Incluso si tenía que salirse del camino apropiado, él regresaría Ranzono Sachi a esos chicos.

—Entendido. Haré lo que desees.

—Jeje. ¡No esperaría menos de alguien que quiere cambiar! Realmente me gusta esa decisión.

—¿Pero estás segura? Estoy preparado para hacer lo que sea para salvar a Sachi. Ciertamente casi destruiría tu plan desde adentro.

—¿Así que serías la mosca en la sopa? ¿¡O quizá un ciempiés en la sopa!? ¡¡Sólo bromeado!!

La Aoandon río como una chica joven, pero no porque no viera al Oomukade como una amenaza. Él de hecho la había herido, pero ella todavía lo estaba aceptando. Después de todo…

—¿No te lo dije? Soy la aliada de cualquiera que quiera cambiar.

14 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

Había derrotado a la usuaria de Byouki.

La Espada Sagrada – Tenjin no era una espada letal. Se le había dado el nombre de un dios que odiaba la sangre, por lo que eso era de esperarse. Corta a través de las distorsiones de las leyes del mundo, por lo que corrige las fluctuaciones en los corazones de las personas. Y lo hacía tan a la fuerza como fuera posible. Una mente normal quedaría postrada en la cama por dos o tres días.

—¿Todo acabó?

La mujer Hishigami apareció sosteniendo una larga unidad de binoculares que era probablemente el dispositivo de apoyo de guía por láser para el bombardeo. El pequeño canino Sunekosuri estaba temblando y mirando alrededor desde sus piernas.

—Eso debería ser obvio.

—¿”Yo seré eso especial para ti”? Por favor, ¿estás diciendo que el Hyakki Yakou hico todo esto sólo para ayudar a un ronin creador de sombrillas a encontrar una esposa? ¡¡No puedo creer esto!!

—Deja de retorcer mis palabras.

—¿Retorcer tus palabras? ¿De qué podrías estar hablando? Teehee.

—Deja de actuar como una niña. Es aterrador para alguien tan vieja como tú.

—Cállate, sombrío pedófilo sin esposa. ¿No te das cuenta que son cosas como llamarme “vieja” que causa que las personas toman lo que dijiste de la manera equivocada?

—Más importante aún…

—Sí, ¿qué tal si te inclinas ante la jovencita? Ella no puede aterrizar aquí, por lo que tiene que ser en el aeropuerto más cercano.

Pero mientras estábamos hablando, algo más repentinamente llegó a la escena.

El intento asesino era tan abrumador que la mujer Hishigami y yo casi dejamos de respirar.

—Qu-…kh…¿¡ah!?

Envié Magia de la Enfermedad a través de mi cuerpo para controlar conscientemente los movimientos de mis órganos y sangre, pero incluso entonces, tenía mis manos al máximo simplemente tratando de evitar que me desmayara.

La mujer Hishigami no…iba a ser de ayuda alguna. Ella supuestamente había modificado la estructura de su cuerpo en sí, pero ella también tenía sus manos restantes consientes. No estábamos en un estado para pelear.

Sin necesidad de decir que el Sunekosuri se había desmayado.

Mientras tanto, “él” llegó.

Él rudamente caminaba justo por el campo del Hyakki Yakou.

—Qué molestia. Pensé que entendía lo que era ella cuando uní fuerzas con ella, pero no esperaba que jugara tanto y se relajara tanto con sus propios planes. Eso me deja con mucho trabajo que hacer.

Él era un joven sin expresiones en un traje oscuro.

Silenciosamente lo fulminé con la mirada y él respondió sin siquiera mover sus labios, como si fuera un ventrílocuo.

—Mi nombre es Saiki Kazu, ex asesino, ex adivino, ex suicida, ex empleado y ahora…¿siquiera qué soy ahora? Ni siquiera yo sé.

A pesar de que él daba su introducción despreocupada, no nos estaba viendo.

Él estaba viendo a la usuaria de Byouki yaciendo en el humus.

—¿Qué estás…planeando hacer?

—Recuperarla. La Aoandon la quiere. No quiero que se ponga de mal humor la Aoandon, por lo que estoy cumpliéndole tantos caprichos egoístas como pueda.

—…

—Detente. No quiero hacer esto tampoco. Ranzono Sachi, el Oomukade y la administradora de los Departamentos Ubasute… ¿se llamaba Yamame Kyouka? Como sea, ella persiguió esos vehículos de transporte de prisioneros para recuperarlos. Y ahora es la usuaria de Byouki en el centro del Shinshou Hitsubatsu. Mezclar un grupo tan multicolor es casi cómico. ¿Ella cree en paz mundial o algo así?

Cuando conecté los nombres que tenía en mi cabeza, algo se sintió intensamente mal.

—Juntarlos nunca haría una fuerza de pelea coherente.

—No. Lo más probable es que terminaran matándose entre sí. Pero eso está bien siempre y cuando la pelea provea al ganador suficientes puntos de experiencia. Al final, nos seguirá dando una poderosa adición a nuestro equipo.

Me recordaba al ritual Kodoku.

Incontables insectos venenosos y bestias letales eran metidos en un jarro donde pelearían a muerte para incrementar el poder de una toxina o maldición.

¿Qué tal si la extraña aura que sentí de este hombre llamado Saiki Kazu era lo mismo?

¿Qué tal si su “equipo” era lo exactamente opuesto a un grupo que se lamian las heridas entre sí?

—La Aoandon hará su movimiento dentro de poco.

Ese monstruo maldito cargó a la usuaria de Byouki sobre sus hombros y habló sin mover sus labios.

—Una vez que el tiempo llegue, entenderán todo muy bien.

Finalmente, él pareció notar un cambio en la formación de las alas volantes en el cielo. La escolta de fighters había cambiado posiciones rápidamente.

Pero era demasiado tarde. Si él había notado el cambio, él necesitaba dejarnos y escapar a máxima velocidad.

Saiki Kazu miró al cielo azul y formó una pistola con su mano.

Él dijo “bang” y pretendió disparar.

Eso fue todo lo que hizo.

El ala volante llevando a la máxima líder del Hyakki Yakou fue destruida.

Fui tomando completamente fuera de guardia.

Casi olvidé todo lo demás debido a la tensión quemante e impaciencia.

Mientras tanto, incontables fragmentos llovieron sobre la ciudad rural. La gran altura de diez mil metros parecía demostrar que mientras más alto estuviera, más duro caería.

—Este es nuestro poder. Por lo que no pueden detener nada de lo que hacemos. Ni una sola cosa.

Esa voz parecía provenir de muy lejos.

—Por lo que tiemblen en miedo y esperen a que el mundo cambie.

Después de susurrar esas palabras, la sombra en traje oscuro se fue con la chica sobre sus hombros.

Él no dejó nada detrás.

15 (Usuario de la Magia de la Enfermedad)

Corrí.

Corrí y corrí y corrí y corrí.

Por toda la ciudad rural, ventanas fueron destrozadas y los obstáculos que cayeron del cielo habían causado accidentes de tráfico. La ciudad estaba envuelta en humo oscuro y hollín. Incluso vi algunas casas con techos completamente colapsados.

Mientras me movía más y más, los escombros se hacían más grandes y las parpadeantes llamas naranjas se hacían más comunes.

En algún punto, la destrucción de un ala volante se clavó en la tierra como una tumba y un grupo con el mismo aroma que yo estaba reunida alrededor. Ellos estaban rodeando algo…no, a alguien.

El Hyakki Yakou le importaba la línea de sangre más que todo lo demás. Cuando se encontraban con problemas como este, ellos se reunirían naturalmente y se aferrarían a la “sangre”.

¿Así que a quién obedecían primero y ante todo? ¿Quién tenía la sangre más noble?

—Hafuri-sama…

El nombre escapó de mi boca.

La última vez que la vi, ella había tenido diez años. ¿Qué le habría pasado a esa pequeña niña siendo atrapada en la explosión y lanzada al aire a mil metros de altura?

—¡¡Hafuri-sama!!

Forcé a mi consciencia sacudida para cooperar y correr al centro. El grupo se dio la vuelta hacía mí. La onda de personas se dividió a los lados como si crearan un camino y revelaran la verdad.

Y ahí frente a mí, la encontré…

—No hay necesidad de preocuparse. Estoy aquí, Magia de la Enfermedad.

Encontré una voz digna.

El Hyakki Yakou no estaba muerto. Podría no haber sido mucho, pero esa “sangre” había preservado.

El Mamedanuki que actuaba como su doble se puso de pie al lado de ella y la pequeña mano de Hafuri-sama consoló a un bebé Sunekosuri llorando.

Los otros cuatro del Top Cinco habían abordado esa ala volante. Varios Youkai también lo habían hecho. Uno o todos ellos debieron haber usado sus poderes para proteger a Hafuri-sama. Ellos eran muy leales cuando se comparaban con alguien como yo que solamente mataría.

—Magia de la Enfermedad.

Hafuri-sama me habló.

Inmediatamente doblé mis rodillas, coloqué mis manos en el suelo y presioné mi frente en la suciedad.

—Tomaste parte en un golpe de estado y permaneciste a la fuga después de que fuera anulada, por lo que normalmente sería forzada a darte juicio. Pero dada la situación, sabes que no hay tiempo para ocuparse de esos asuntos, ¿cierto?

—Por supuesto.

—No puedo permitir esta escena de llamas y humo que veo. El grupo de la Aoandon intenta esparcir esta escena por toda la nación, por lo que debemos detenerlos. Somos los descendientes de aquellos que fracasaron en convertirse en cangrejos en la batalla de Dan-no-Ura. Somos aquellos que aceptaron nuestra caída y comenzaron a trabajar detrás de escena en vez del escenario principal de la historia. Pero todavía vivimos y hemos decidido crear un mundo en el cual podamos sonreír junto con aquellos que viven aquí con nosotros.

—Por supuesto.

—Magia de la Enfermedad.

En ese momento, la máxima líder del Hyakki Yakou era lo bastante amable para hablar con un forajido.

—Derrotaremos a la Aoandon y su grupo y salvaremos este país. Si han robado algo, lo recuperaremos todo, ya fuera una persona o un objeto. Únete a mí para lograr eso.

No había otras palabras que pudieran superar esas.

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