Capítulo 3: Siete Llamas y Dragon Eater

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1

Podría haber parecido un “y vivieron felices por siempre”, ¿pero no nos estamos olvidando de alguien?

—¿¡Bhah!?

Una tormenta roja cubrió toda la posada del pueblo.

Ese pigmento tóxico quemó la racionalidad de las personas y las trasformó en bestias bípedas.

La mayoría de las personas huyeron a interiores y sellaron las puertas y ventanas para escapar de la amenaza. Aquellos que fueron demasiado lentos fueron llevados fuera de la posada del pueblo por Buu Buu.

Sutriona había esparcido su extraordinaria influencia para asegurarse de que terminara de esta manera.

Pero había algunos que no encajaban dentro de ese marco.

—Ah, gah…¡¡*toser*, *toser*!! …¿¡gahh…!?

Elkiad.

Soldados de una cierta nación se habían disfrazados como un Gremio. La mayoría de ellos, derrotados por Buu Buu, permanecían caídos mientras el pigmento rojo se bañaba sobre ellos.

Podrían simplemente haberse olvidado de ellos. Sutriona no tenía la obligación de salvarlos también, y estaba poco claro si una paradoja con alma siquiera consideraba esto como “atacarlos”.

—Ja, jaja…hagh…¡¡jajaja!!

El hombre que una vez había dirigido a Elkiad colocó su mano sobre el muro y lentamente caminó hacia adelante a pesar del color rojo cegándolo. Su barba sin afeitar había sobresalido en primer lugar, pero su tosca impresión fue incrementada más por sus ojos desenfocados, pesado respirar y sudor desconcertante.

El pigmento tóxico había entrado a su boca, nariz, ojos y todos sus poros de su piel.

Antídotos y Defensas eran inútiles aquí.

Pero incluso sin un ataque final de Sutriona, la psique del comandante de Elkiad tarde o temprano alcanzaría su límite.

Ya no le quedaba nada a él ahora que había fracasado en detener al grupo de Beatrice, y su país no podía comenzar la guerra que querían en el mundo real.

Él técnicamente podría regresar, pero él tendría que tomar la responsabilidad tan pronto lo hiciera.

Y eso significaba algo al nivel de una “purga”.

La Pieza cebo probablemente había sido registrada ya, por lo que ese resultado ya no podía ser volcado. Si él no quería morir, su única opción era nunca regresar y vivir el resto de su vida en Grandnir. Si enviaban personas por él, él tendría que pelear.

Pero había un problema inevitable con eso.

Su antiguo mundo y Grandnir eran similares, pero a la vez diferentes. Por ejemplo, la gravedad, el número de horas en un día, la composición y densidad del aire, etc. Esas diferencias gradualmente introducirían efectos negativos en la estructura del cuerpo, especialmente el reloj interno, por lo que permanecer demasiado tiempo arrojaría a su mente y cuerpo fuera de balance.

Algo en él eventualmente se quebraría.

Encontrándose con una situación sin esperanza, el ex comandante de Elkiad no estaba pensando en cómo reunir sus tropas restantes para una retirada rápida que minimizaría la confusión. Él en su lugar estaba pensando en tomar venganza en todo lo que condujo a esta situación.

Él era de Elkiad, la mafia militar que se había convertido en un crisol de peligros morales.

Mientras los circuitos de su mente se quemaban, él caminó hacia adelante como un zombi.

Con su futuro destruido, él actuó sólo en la persecución de la oscuridad y placeres fugases.

2

Una semana había pasado desde la conmoción que Elkiad y Sutriona habían causado en la posada del pueblo.

Buu Buu caminó por la montaña con una gran cesta en su espalda. El hada llamada Meridiana había tejido la cesta en una sola noche mientras él dormía, pero Buu Buu ni siquiera se cuestionó sobre la herramienta que repentinamente apareció en su casa cuando abrió sus ojos.

Buu Buu era totalmente autosuficiente, por lo que la mitad de su día se la pasaba en busca de comida.

——— Ardilla Blanca con Nido en Edificios

—Puedo comerte.

——— Escorpión Emperador Venenoso.

—No puedo comerte.

———Conejo Guardián del Tesoro.

—Tú eres sabroso.

———Araña de Tierra.

—Puedo comerte, pero sabes muy amargo.

———Polluelo Gigante Solitario.

—Puedo comerte después de que crezcas.

Beatrice se puso pálida y tembló mientras observaba a Buu Buu dividiendo sus capturas y arrojándolas en la cesta.

Ella tenía una sensación de que los que terminaban en la cesta, eran todos los animales suaves y esponjosos que parecían como premios de un juego de grúa.

—Ah, ahh, ahhhhh…

—¿Hm? ¿Qué pasa, Beatrice?

No, ella entendía. Realmente lo entendía.

Esto era para que fuera autosuficiente y Buu Buu moriría si no comía. Y con su gran tamaño y fuerza, él tenía que comer mucho.

¡¡Ella entendía eso!! Pero…

—Kutsu kutsu. (←Ardilla Blanca con Nido en Edificios)

—Kyuu Kyuii. (←Conejo Guardián del Tesoro)

—Kweh… (←Pingüino Andante en Tierra)

—Nia nia. (←León Palmtop)

—Piyo Piyo… (←Gallina No Voladora)

La variedad de lindos ojos redondos quemaron la sensación de culpa de Beatrice. Ella podría decir que estaría bien si los animales fueron horribles, pero ella sentía que esa línea de razonamiento eventualmente volvería para criticar a Buu Buu. De cualquier manera, ella no podría soportar observar a un Buu Buu de cuatro metros masticando animales de peluche vivientes como si fueran bocadillos. Fácilmente podría quebrar el sólido pilar soportando el mundo de ella.

(¡¡Lo siento, Buu Buu!!)

—¡Uups! ¡¡¡¡Se resbala mi manoooooooooooooooooooo!!!!

Ella reunió toda su habilidad de actuación mientras sacaba su Arma Brillante en forma de estoque y barrió el pie de él por debajo. Con un chillido, él cayó hacía adelante y todos los animales de peluche vivientes se salieron de la cesta en su espalda. Las creaturas redondas parecían confundidas y se acercaron a ella, por lo que ella levantó su Arma Brillante para amenazarlos. Finalmente, se esparcieron y huyeron.

Buu Buu alzó su porcino rostro con lágrimas en sus ojos.

—¿¡Cómo pudiste hacer eso, Beatrice!? ¡Toda mi comida se escapó!

—Lo siento, lo siento, Buu Buu. Mi caso crónico de enfermedad de Golpe de Golfista en Entrenamiento parece que está afectando. Esto pasa mucho, así que no te preocupes.

—¿Eh? ¿¡Estás enferma, Beatrice!?

—No, am, no se supone que te tomes esto tan seriamente, Buu B-…

—Sé cómo hacer una gran medicina. Primero, arrancas los dientes frontales del Hámster Amante de Gatos, y…

—¡¡E-estoy bien, Buu Buu!! ¡¡Sólo vas a hacer que vuelva a pasar!!

—?

Pero ya que Buu Buu moriría si no comía, Beatrice comenzó a pescar en el río mientras lo tranquilizaba.

(Hmm. ¿Así que no tengo problemas en poner un gusano en un gancho para pescar un pez? Los humanos pueden ser creaturas crueles también.)

Una caña de pescar de Grandnir no tenía carreta o hilo sintético. Era hecho de manera simple, por lo que el hilo o cuerda se quebraría si ella trataba de capturar algo demasiado grande.

—Por cierto, Buu Buu, ¿has logrado ayudar a personas?

—Sí. Estoy haciendo lo que la Bruja Blanca y la Sacerdotisa de Combate me pidieron hacer.

—Ya veo. Buen trabajo, Buu Buu.

—Justo ahora, estoy haciendo un baño para todas. Con esto voy a cavar una zanja que tendrá un poco de agua del río. Entonces cavó en la tierra para mezclarlo con el agua caliente que proviene de la tierra.

—¿Hm? ¿Un baño…?

—Los baños son muy difíciles. Cuando fui a decirle a Sutriona que la cena estaba lista mientras se bañaba, ella se enojó mucho. Estuvo cerca de matarme.

—…¿Qué?

Beatrice estaba estallando en llamas, pero Buu Buu no tenía consciencia de ello.

Ahí fue cuando él terminó de dar el golpe definitivo. Más que sólo combustible al fuego, era una bomba termal.

—La Bruja Blanca y la Sacerdotisa de Combate dijeron que me darían un afrodisiaco de bruja después de que acabara de ayudar. No sé lo que es un afrodisiaco, pero creo que mi casa podría usar un kit de primeros auxilios y tengo que comenzar por algo.

—De acuerdo, entiendo completamente. Parece que una cierta Bruja Blanca quiere ser quemaba en la hoguera.

3

Después de que acabaran de reunir comida, Beatrice invocó un mapa con Magia y se dirigió a la posada del pueblo. Ella descubrió que en su mayoría el pueblo estaba funcionando una vez más.

Ella agarró a la Bruja Blanca Filinion, la suave y esponjosa joven mujer en lentes que estaba tratando de hacer dinero a través del Intercambio.

—¿Por qué le estás dando a Buu Buu un afrodisiaco? ¿Indirectamente estás tratando de matarme?

—¿¡Hyaaaaaaaaaaahn!? ¡Fue una broma! Sólo una broma, Beatrice. Además, no era para que Buu Buu lo usará para él. Se suponía que lo diluyera en tu comida, para que así-…

—…

—De acuerdo, de acuerdo, Beatrice. ¡Aprendí de los errores de mis acciones, ¿así que podrías liberarme de tu agarre de hierro?!

Filinion tembló y mencionó otro tema para cambiar el asunto.

—P-por cierto, Beatrice, terminé de descifrar la pintura en ese muro.

—Dímelo.

Ellas se pasaron al final del camino para evitar que las personas pasaran.

Beatrice se apoyó contra un muro de ladrillos.

—¿Era lo que pensamos que era?

—Sí. Grandnir casi no tiene cultura de la escritura, así que tuve algo de problemas con los símbolos jeroglíficos. Aun así, casi todo encaja.

Como siempre, Beatrice usó algo de Magia de ilusión para acomodar su información usando líneas rojas y cajas.

La Bruja Blanca apretó a un costado de sus lentes con la punta de su dedo.

—Parece que los Orcos ibéricos tienen una tradición de añadir golosinas y decoraciones en los árboles para celebraciones y festivales. Piensa en ello como un árbol de navidad. Parece que se ha desarrollado a una forma de hábito de guardar a sus presas en árboles para asegurarse de que otras bestias no se las roben.

Beatrice estaba extrañamente asombrada de que Orco ibérico fuera un nombre oficial.

—Haaa. Pero animales que escalan árboles están por todas partes.

—Parece que por eso una cierta historia es contada entre los No-humanos. El Orco ibérico que escondió su importante presa bajo tierra y se la robó un topo. El Orco ibérico que escondió su presa en un árbol y fue robada por un ave. Sólo el Orco ibérico que sugirió que comieran juntos lograron disfrutar su comida.

—Hmm. En ese caso…

Beatrice colocó una versión miniatura de la casa de hojas de Buu Buu en el aire y dibujó el entorno alrededor basada en su memoria.

Ella finalmente llegó a la pequeña colina y al gran árbol en la cima. Ahí fue donde Buu Buu había observado el festival de la posada del pueblo cuando era niño.

—Hay un lugar interesante. Ese podría ser el mejor lugar.

—No tenemos mucho tiempo para esto, ¿así que no deberíamos mejor comenzar lo antes posible?

—Sí.

Más que con Filinion, Beatrice estaba hablando con alguien quien no estaba con ellas en el momento.

Ella borró su Magia administradora de información.

—Espera un poco más, Buu Buu.

4

—¿Qué es esto? ¿No hay nada más que pescado para cenar? ¡Estoy haaaaarta del pescado!

Justo enfrente de la casa de hojas que parecía una tienda, Sutriona se sentó cerca de una fogata y pataleó mientras vestía su vestido de listón negro sin ropa interior. Ese vestido era un objeto misterioso hecho por las Hadas usando seda de Araña de Tierra, y la leyenda decía que las flores de decoración se abrían y se cerraban como si estuvieran vivas. No estaba claro si esa parte era verdad, pero no importaba cuánto pataleara, la tela protegía su encantador cuerpo hasta un grado antinatural, nunca permitiendo echar una mirada debajo de su falda.

Mientras tanto, Buu Buu estaba bien con lo que fuera que comiera a pesar de sus quejas durante el día.

—El pez es bueno… Todos los huesos pequeños son un problema, pero a diferencia de otras carnes, no tienes que remover la sangre o los órganos, así que es fácil.

—¡Espera, espera! ¡Al menos quítales los intestinos! ¡¡Esos son demasiado amargos como para comerlos!!

Sutriona se quedó, pero ella debió pensar en llenar su estómago con algo substancial sería mejor que morder los pétalos de la Flor del Cielo Carmesí toda la noche. Ella infló sus mejillas un poco, pero finalmente tomó un pescado empalado. Ella tendía actuar como una reina, pero ella no podía evitar eso cuando ella realmente era la Reina Hada, y siempre había tenido a sus doncellas de santuario cuidando de ella.

—Por cierto, Buu Buu.

—¿Hm?

—Llevas esa Arma Brillante a pesar de que no eres un humano. ¿Por qué? No podemos usar Magia, por lo que parece un desperdicio.

—Un humano me lo dio. No sé realmente cómo usarlo, pero es duro y fuerte, lo cual es muy conveniente.

—Hmm.

La gruesa masa de metal era de más de dos metros de largo y parecía una viga de acero o un tronco. Era algo como una combinación de tres o cuatro espadas a dos manos, la cual cada una debería ser lo bastante pesada para aplastar un casco. Se necesitaba a alguien del tamaño de Buu Buu para moverla como un garrote, ¿pero cuánto esfuerzo necesitaría para que un humano pudiera moverla? Usando Magia de tipo Porcentaje, podrían amplificar los Parámetros de su cuerpo al punto de levantar un carruaje o roca, pero era poco claro por qué elegirían usar tal arma enorme.

—Beatrice estaba preguntando recientemente por mi Arma Brillante también. Espero que no diga que la quiere. Ya que es ella, no puedo decir que no.

—Bueno, dudo que tengas que preocuparte por eso. Las Armas Brillantes están optimizadas para su usuario específico, así que ella no sería capaz de hacer algo incluso si tratara de usar la tuya. …Aunque eso hace preguntarme qué estaba pensando la persona que te la dio.

—Incluso si no lo entiendo bien, usaré todo lo que pueda.

—Qué de mente abierta eres. No eres material para juegos mentales tampoco, ¿verdad?

5

Unos días después, Beatrice visitó la usual colina mientras tomaba un descanso de explorar el Laberinto. Como siempre, ella confió en su mapa de Magia.

El gran árbol tenía varias ramas que otorgaba una gentil sombra para proteger a cualquiera en la colina del sol.

Ella puso sus manos sobre sus caderas y dio un ligero suspiro.

Ella usó su Magia de ilusión para colocar una imagen AR de sus planes con el árbol, y pasó entre varias diferentes opciones.

—Decorar esta cosa va a ser un trabajo muy pesado.

—Oh, ¿ya comenzaron?

La Sacerdotisa de Combate Armelina se acercó por detrás. Ella no siempre se quedaba en el mismo Grupo que Beatrice y Filinion, así que probablemente ella regresó de dar una visita al Laberinto con un Grupo diferente.

—Sólo estaba pensando sobre exactamente qué deberíamos hacer.

—¿No atarlo con cuerda es nuestra única opción real? Con cables probablemente sería más fácil, pero me sentiría mal si nuestras festividades terminan dañando el árbol.

—Sí, creo que va a ser sólo un árbol de navidad cuando acabemos.

Ella y Armelina hicieron una lista de lo que necesitaban. Ellas no necesitaban lujosos metales para las decoraciones. Podían sólo ser cosas esculpidas en madera y coloreadas con pintura. Buu Buu estaría más feliz si ellas se concentraban más en los bocadillos. También necesitarían una escalera para trabajar arriba del árbol. Si no podían encontrar una en la posada del pueblo, tendrían que construir una ellas mismas.

—¿Pero los Orcos ibéricos realmente no hacen esta clase de cosas? Si hay algo al menos parecido como en nuestro mundo, asumo que cualquiera con un cierto nivel de inteligencia pensaría en esa idea.

—Buu Buu no parece conocer el concepto de las fechas. Por supuesto, parece que nos tomó un tiempo descubrir que Grandnir tiene catorce meses con veinticinco días cada uno.

—Es porque no necesitábamos saber eso para adentrarnos en el Laberinto.

—Es lo mismo para Buu Buu. Él sólo vive día tras día capturando su comida, por lo que él no necesita categorizarlos con números. Él sólo necesita saber sobre las temporadas.

—¿En serio? Pero necesitas el concepto de las fechas para toda clase de cosas: horóscopos, compatibilidad de amantes, el color o lugar recomendado de la suerte, o-…¿¡ah!?

—…Sorpresivamente tienes interés en esa clase de cosas, Armelina.

—¡C-como sea!

Después de accidentalmente dejar salir su lado femenino, Armelina se sonrojó y frenéticamente ondeó sus manos.

—Cualquiera que sea el caso, es una fortuna que él tiene esa Arma Brillante. Si no tuviera una fecha de fabricación y una fecha de transferencia, realmente habríamos estado en problemas. Dicen que puedes saber la edad de un Orco ibérico por las puntas de sus dedos, pero eso no es suficiente para descubrir el mes y día exactos.

—Cierto, —estuvo de acuerdo Beatrice con un ligero suspiro.

Ella recordó la palabra “¡ibérico!” tallado en esa gruesa arma.

—Si eso no hubiera sido un regalo de cumpleaños, no habríamos sido capaces de celebrar su cumpleaños así.

6

—Buu Buu, ¿cuándo es tu cumpleaños?

Cuando Buu Buu todavía parecía un lindo animal de peluche, Beatrice le preguntó eso a él.

Él simplemente inclinó su pequeña cabeza.

—¿Qué es un cumpleaños?

—Es el día cuando naces, Buu Buu.

—No recuerdo nada de algo tan atrás. ¿Todos los humanos lo recuerdan?

—Hmm.

Beatrice había gemido cuando él respondió con una mirada curiosa vacía de cualquier molestia emocional.

Era posible que su raza entera no tenía una fijación real a los cumpleaños. Por un lado, los cumpleaños eran sólo considerados especiales dentro de un sistema social con un concepto de edad basado en jerarquía y un conjunto de ideas de qué comportamiento era apropiado para la edad de uno. En una completa meritocracia, la edad ya no tendría un lugar especial en la sociedad, por lo que al concepto de cumpleaños se le daría menos enfoque. …O esa era una posibilidad, de cualquier manera.

—¿Sabes tu cumpleaños, Beatrice?

—El 15 de septiembre. ..Aunque el año tiene una longitud diferente en Grandnir, así que eso no importa mucho aquí.

—?

Buu Buu parecía desconcertado.

—¿Qué bien hace saber tu cumpleaños?

—Bueno, sólo una vez al año, puedes ser la persona importante. Puedes comer pastel, comer muchas otras cosas tanto como quieras, recibir regalos de todos y celebrar que naciste en ese día. Un cumpleaños es un día especial que todos tienen.

—¿En serio?

Buu Buu todavía parecía que no entendía.

Cuando respondió, él no parecía darle mucha importancia.

—Pero no creo que pueda hacer eso. No hay nadie que sepa mi cumpleaños.

7

Con la ayuda de la Bruja Blanca Filinion y la Sacerdotisa de Combate Armelina, Beatrice decoró el árbol en la cima de la colina de poco a poco.

Buu Buu había estado haciendo alguna clase de encargos para Sutriona últimamente, por lo que él no estaría por ningún lado cerca.

Filinion apoyaba la escalera desde la tierra y trabajaba para motivar a Beatrice quien estaba subida en la escalera.

—Sólo tenemos tres días más, así que estaremos aquí toda la noche si no logramos tener listo todo esto.

—Ya lo sé. Los bocadillos tienen que estar preparados en el mismo día, así que necesitamos tener listo todo esto antes de tiempo.

—¡Uhohoi! Tengo que decir que la vista desde aquí de la minifalda de la Espadachina Santa es realmente asombro-…¿¡gbah!?

—Uups, mi mano se resbaló y se me cayó mi Arma Brillante. Lo siento.

Mientras tanto, su trabajo estaba progresando sin problemas.

El clima había estado tan soleado que no habían sido retrasadas por la lluvia. Ninguno de los Break News se apareció para esparcir sus desastres naturales, pero eso podría haber sido gracias a la presencia de Sutriona.

—Por cierto, Beatrice, tienes otro regalo preparado para él, ¿no es así?

—Detente, Armelina. Sabes que ella se va a atar un listón alrededor de su cuerpo desnudo y dirá que ella es su regal-…¿¡gwah!?

—Uups, se me cayó también la vaina. ¿Me la puedes pasar?

Ella por supuesto que tenía algo para él. Y por supuesto que no era un listo alrededor de su cuerpo desnudo. Ya que era generalmente imposible traer algo entre los dos mundos, la única manera de conseguir un regalo en Grandnir era tomar un gasto innecesario al intercambiar con Gertrude, la tesorera del pueblo de la posada, pero no había sido muy molesto.

—Sólo tres días más.

Las personas en la posada del pueblo estaban ocupadas adentrándose en el Laberinto para ganar Puntos de Experiencia y aprender Magia, así que habrían estado asombradas de ver esto.

Pero era exactamente por eso que tenía sentido.

¿Ella cambiaría el mundo o no?

Esto tenía un significado diferente del de pelear por las Piezas que podrían llevar a un gran descubrimiento a tecnologías estancadas.

8

Su mente estaba casi completamente vacía.

No importaba cuánto conocimiento y habilidad tuviera, la inteligencia, pensamientos, y la personalidad en general necesaria para realmente usarlas, se había desvanecido y esparcido.

Este era el hombre rubio con barba sin afeitar que había sido el comandante de Elkiad.

—…ah…

Él tenía las heridas de su completa derrota, él estaba bajo la influencia de la tormenta de arena roja de locura de Sutriona, y sus signos internos habían colapsado su reloj interno debido a su estadía extendida en este mundo alterno. Y además, él había quedado en un estado donde él ni siquiera podía recordar su nombre.

Pero.

Esa podría haber sido la razón.

Sólo la “dirección” final de su mente se rehusaba a desvanecerse. Él uso toda la información sobre Grandnir que había reunido como el ejército de una cierta nación disfrazado como un Gremio, y él había reunido lo que necesitaba para continuar en esa “dirección”.

Él tendría su venganza.

Él se vengaría de ellos.

Su unidad había sido eliminada. Él no había visto a los otros miembros desde entonces, pero ya fuera que sus mentes hubieran sido destruidas por la tormenta de arena de locura o habían regresado a su mundo original en busca de ayuda, habían sido capturados inmediatamente, y entonces purgados.

Pero significaba poco para el comandante de Elkiad.

En el tablero de ajedrez de la guerra, los soldados eran simples peones. Y ni siquiera el más grande jugador de ajedrez podía completar un juego sin perder una sola pieza. Por lo que si él reunía sus excelentes subordinados como alguna clase de colección, él ni siquiera podría comenzar a pelear. Él no podía permitir que su corazón se quebrara cuando ellos fueran acabados o usados.

Así que no era por eso que su comandante estaba furioso.

Peones inútiles estaban destinados a ser aplastados. Si un peón se reusaba a escuchar, él lo tiraría de la tablero por su cuenta.

Era algo más lo que carcomía el núcleo de su mente.

Un Orco ibérico que apareció, sin pizca de inteligencia, había llevado el tablero de ajedrez a un caos.

Para reiterar, la guerra era un tablero de ajedrez y los soldados eran peones. El comandante había reunido todo lo que necesitaba y usó su intelecto para desafiar a su oponente, pero su oponente había pisoteado sus esfuerzos con nada más que fuerza bruta. Esa era la peor forma de hacer trampa. Su puntaje había sido aplastado, y ahora él estaba arrastrándose por el suelo. Se suponía que fuera un juego lógico donde se atacaban a la mente mutuamente, pero su oponente había logrado la victoria sin usar el cerebro siquiera una vez.

Él se vengaría por esa desgracia.

Él usaría cualquier medio necesario.

—…ah…ah.

Elkiad era un ejército. Lo primero que tenían que hacer cuando eran desplegados era investigación básica para ver qué había en el tablero de ajedrez. ¿Qué clase de lugar era, cómo era el terreno, cuál era el clima, qué clase de flora y fauna peligrosa puede encontrarse ahí, qué clase de personas vivían ahí, y qué clase de intereses se entrelazaban ahí? Incluso si ellos estaban trabajando en Grandnir, eso no cambiaba.

Por lo que el comandante de Elkiad sabía qué requería la mayor concentración de todo en Grandnir: los seres conocidos como paradojas con almas. Esos seres superiores estaban al mismo nivel que un Dragón de mil metros que traía consigo nubes de lluvia o un Hada Reina que creaba tormentas de arena roja de locura.

Los Break News venían en todas las formas y tamaños.

Algunos tenían voluntad por su cuenta y algunos no. Algunos entendían el lenguaje humano y algunos no. Algunos tenían forma humanoide y algunos no. Algunos se aliaban con los humanos y algunos no.

Hasta el último de ellos era único. No podían ser categorizados por alguna clase de marco de medición porque cada uno construía un marco por su cuenta.

Ellos llegaban deliberadamente a su propia cima.

Uno de ellos era una espada clavada en una cima de una montaña rocosa. La espada de doble filo era tan clara como el vidrio o el cristal. El hombre de Elkiad inestablemente se acercó a ese monstruo construido de materiales inorgánicos.

Esta era la Break News conocida como Lorelei.

Esa diabólica cuchilla proporcionaría a su portador con infinito poder, pero llevaría su portador y a sus alrededores a la destrucción por medio de histeria masiva conllevada por una abrumadora violencia y miedo.

9

El día prometí había llegado.

Traer a Buu Buu fue fácil. De hecho, esa colina era su lugar favorito. Una vez que Sutriona dejara de hacer sus peticiones de mandados falsos, él iría ahí indiferentemente.

—¿Hm? ¿Qué pasa, Beatrice?

—No es nada.

—Estás actuando muy nerviosa.

—¡D-dije que no era nada!

Los dos caminaron por el bosque mientras hablaban.

—¿Por qué estás mirando tu mapa usual?

—Am…buena pregunta. Esta zona es casi como propio patio trasero ahora, pero simplemente no puedo relajarme sin esto.

El clima todavía estaba soleado.

Su mundo original fácilmente cambiaba por el intercambio de Piezas, pero el tiempo fluía pacíficamente en Grandnir. Sin decir que el paisaje no cambiaba en absoluto, pero parecía que sucedía una paz placentera, como las esquinas de una piedra siendo lentamente redondeadas por la corriente de un río.

(De alguna manera, nosotros podríamos ser los que cambiamos más.)

Beatrice gentilmente sonrió al lado del No-humano de cuatro metros.

Buu Buu había sido tan pequeño como un animal de peluche cuando se conocieron por primera vez. Cuando ella lo había abrazado, él chillaría lindamente. Él había sido un llorón, y él habría mostrado sus lágrimas cuando se tropezara con una raíz de un árbol.

Había sido definitivamente un shock cuando se habían reunido unos cuantos años después, pero él no había cambiado en el interior. Él era sorprendido por cosas normales, confundido por cosas normales y actuaba en respuesta a cosas normales. Él era su amigo.

Él había cambiado.

Pero ella no hallaba ese cambio “malo”. Como habitante de un mundo afectado enormemente por las Piezas y descubrimientos, eso realmente parecía como un milagro.

—Beatrice. Quiero encontrar uno de estos enormes Huevos en Cubeta de Avestruz para comer hoy. No te pongas en mi camino como antes.

—Jejeje. Creo que podrías cambiar de parecer, Buu Buu.

—¿Hm?

—Entenderás pronto. Por aquí, Buu Buu.

Ellos caminaron por el camino usual como siempre.

El bosque se abrió y vieron la usual pequeña colina sobre la gentil cuesta debajo de la montaña.

—?

Al principio, Buu Buu no parecía saber qué era.

Rojo, azul, amarillo y otros colores decoraban el gran árbol sobre la colina. También estaba rodeado por bocadillos rostizados y bocadillos de azúcar todavía envueltos. Debajo del árbol brillando, varias hojas tropicales grandes habían sido tejidas para crear algo como una manta para picnic. Grandes platos fueron cubiertos con carne, pescado y otras comidas que Buu Buu amaría.

La Bruja Blanca Filinion, la Sacerdotisa de Combate Armelina y la Reina Hada Sutriona ya estaban ahí. El centelleo encima del árbol debía ser el Hada llamada Meridiana.

No era tan llamativo como las horribles fiestas de cena llevadas a cabo en el Palacio Mágico Independiente.

No había metales preciosos que no tenían valor fuera del valor monetario.

—Feliz cumpleaños, Buu Buu. —Beatrice dijo tranquilamente al lado suyo. —No fue fácil sin ningún material de referencia, pero hicimos lo mejor para hacer esto a la manera de un Orco. Espero que te guste.

—Esto es…

Buu Buu finalmente pareció entender.

—¿Todo esto es para mí?

—Así es. Hoy es el día para celebrar el hecho de que naciste. Así que no hay necesidad de contenerse. Tú eres la estrella hoy.

—…

Buu Buu se quedó en silencio por un rato.

Él había dicho que estaba bien estando solo ya que todos tenían miedo de él. Él había ido a salvar a su amiga incluso si eso significaba hacer que todos lo odiaran. Él siempre había dado por hecho que todos lo rechazarían, ¿así que cómo él veía este escenario?

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Beatrice nunca lo dejaría decir esa clase de cosas de nuevo.

Si él necesitaba apoyo emocional para eso, ella con mucho gusto lo proporcionaría.

—Vamos, comencemos, Buu Buu. Puedes dejar a un lado todas las cosas complicadas y sólo disfrutar.

Ella sonrió y tomó su mano.

Ella entonces lentamente y gentilmente lo invitó al círculo de amigas.

Ella lo haría a él parte de esa brillante luz.

Pero justo antes de que pudiera, una ráfaga de viento violenta sopló.

El espantoso viento llevaba consigo el abrasador calor del metal fundido.

Por un breve momento, Beatrice no tenía idea de lo que le había pasado. Ella había reaccionado al sentido de peligro acercándose por reflejo, y sacó su Arma Brillante estoque, pero no tuvo suficiente tiempo para activar alguna Magia.

Ella sintió un golpe lo bastante poderoso para tensar su brazo y hacer volar sus chispas naranjas.

Ella se dobló más de la mitad hacía atrás, y perdió su balance mientras un viento más abrasador lo atacaba.

Ese viento tenía una forma humana.

Sólo entonces ella fue capaz de alzar su voz.

—¿¡Elkiad!?

Ese hombre sonriente osciló ambos brazos para un golpe horizontal a su torso. ¿Ella tendría tiempo para activar su Magia o para tomar puntería? Sus pensamientos se movieron a alta velocidad mientras una forma gigante actuaba al lado de ella.

Era Buu Buu.

La presión venció a la masa de viento.

Si el hombre de Elkiad era una ráfaga de viento roja y abrasadora, entonces la pierna de Buu Buu era un muro gigante que detenía ese viento. La espada de cristal rápidamente cambió de curso mientras el hombre de Elkiad la usaba para defenderse, pero él y la espada fueron pateados como un proyectil de artillería.

Después de un sonido explosivo, él golpeó la tierra con la suficiente fuerza para arrancarla.

Pero el hombre rubio con barba sin rasurar no se detuvo ahí. Para minimizar el daño, él se forzó a rodar y botar unas cuantas veces.

Él terminó encima de la manta de picnic verde hecha de grandes hojas.

Los grandes platos de comida que habían sido hechos para hoy fueron arrojados al suelo mientras el hombre negaba completamente el golpe. Lejos a la distancia, él levantó una siniestra cuchilla que no era un Arma Brillante. Cambió forma de un látigo amorfo a una sola espada, y mucho calor rojo llenó su cuchilla transparente.

—Jaja.

Él produjo una risa que ya había pasado mucho desde que dejó el lenguaje humano.

Sólo un deseo por dolor y tragedia cubría su rostro y su cuerpo entero.

—¡¡Ajajajajaja!! ¡¡Ajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja!!

La espada se transformó de nuevo mientras reía.

Con un brillo naranja, la larga cuchilla bailó locamente por el aire como dulce derretido y formó un remolino en forma de látigo alrededor del hombre. Partió la colina, desgarró la manta de picnic, y cortó las ramas decoradas del gran árbol, pero una penetrante interferencia lo alcanzó antes de que pudiera extenderse hacía la Bruja Blanca Filinion o a la Sacerdotisa de Combate Armelina.

No era un arma o Magia.

Fue una mano desnuda. Una suave mano, que incluso podría ser llamada infantil, golpeó la cuchilla desde un costado para desviar su curso.

—¡¡Parece que este hombre realmente desea morir!!

La Reina Hada Sutriona ferozmente mostró sus dientes mientras observaba la desastrosa escena.

Pero al hombre Elkiad no parecía importarle.

Incluso si él estaba frente a alguien qué sin problemas se había referido al Dragón Break News de mil metros como “débil”.

Después de todo…

—Soy una Break News también.

El viento rugió mientras la forma amorfa regresaba a su forma de espada.

El calor naranja se convirtió en una fresca cuchilla transparente.

El hombre de Elkiad apuntó la punta hacía ella con una sonrisa torcida en su rostro.

—Su nombre es Lorelei. Este es mi poder ahora. Soy un Break News. Así que no creo que puedas aterrarme, Sutriona. Nunca fuiste mi objetivo. No eres más que un obstáculo.

Una sola gota de rojo apareció.

Una pequeña cortada apareció en el dedo índice derecho de la Reina Hada.

—Sólo diré esto una vez: sal del camino, Sutriona.

La cuchilla transparente se puso roja con el calor.

Lorelei se transformó en un retorcido taladro.

—Ya sea que lo hagas o no, no cambiará cómo terminará esto.

Entonces la cuchilla de vidrio explotó.

Era un torbellino de nuevo. Arrancó el suelo, cortó el aire y finalmente cortó el gran árbol encima de la colina. El torrente de destrucción consumiendo todo, ignoró la distancia mientras atacaba a Buu Buu y a Beatrice.

Incluso mientras el daño se acercaba, Beatrice descuidadamente tenía algo más en su mente.

Esto era un completo desastre.

La comida preparada para Buu Buu había sido pisoteada y la manta de picnic había sido cortada en pedazos. La Bruja Blanca y la Sacerdotisa de Combate habían sido casi asesinadas y la sangre de Sutriona realmente había sido derramada. Ellas habían investigado las tradiciones de los Orcos ibéricos desde cero y trabajaron duro para decorar el árbol para una celebración similar a esas tradiciones, pero ese árbol había sido cortado. La mera ubicación que había sido una parte de la vida de Buu Buu desde niño, había sido destrozada.

Esta se suponía que era una celebración de su nacimiento, así que esto era como escupirle a esos sentimientos.

Hace mucho que el tiempo se había detenido.

¿Qué había hecho Buu Buu?

Este podría haber sido su primer cumpleaños, ¿así que por qué tenía que pasarle esto a él?

Era verdad que él se había opuesto a Elkiad.

¿Pero Elkiad había estado peleando desde una posición justa? ¿Algo mejoraría por indagar ese asunto de nuevo después de haber concluido? ¿No era esto más que un resentimiento personal? Si este hombre pensó que estaba bien arruinar todo esto por un resentimiento personal, y si él podía llegar tan lejos basado en ese razonamiento…

Entonces difícilmente él podría quejarse si lo mismo le pasaba a él, ¿no?

Ella se movió casi frustrantemente lento mientras levantaba su Arma Brillante.

Ella no pensaría en contenerse.

Ella no se preocuparía en seguir las regulaciones de su oponente.

Ella haría a un lado todos los vagos pensamientos, se olvidaría incluso del hecho de que su propia vida estaba en peligro, y enfrentaría su objetivo. En un mundo vació de sonido, ella seleccionó la Magia que necesitaba. En un espacio vacío del tiempo, ella terminó de configurar el objetivo. Ella reunió fuerza en su dedo meñique hasta su dedo índice, se concentró en pulgar apretando, y terminó sus preparaciones.

Perdón si mueres.

Pero podrías también haber presionado la pistola en tu cabeza y jalado el gatillo.

Entonces ella liberó la Magia.

El mundo recuperó el sonido y recordó el flujo del tiempo.

Un gran estruendo le siguió.

Llamas naranjas destrozaron el torbellino rojo acercándose como si estuviera hecho de vidrio. No sólo eso, el aire fue quemado como una masa de calor explosivo disparado hacía el hombre de Elkiad. Él inmediatamente levantó a Lorelei, pero esa cuchilla se destrozó, dejándolo con sólo la empuñadura.

Su cuerpo botó como una pelota de goma.

Esta vez, él no estaba tratando de negar el golpe. Él simplemente sacudió sus extremidades, golpeó la tierra, y arrancó la tierra varias veces mientras su impulso lo llevaba.

—Espera. …¿No ese tipo estaba usando un Break News?

La Sacerdotisa de Combate Armelina pareció ser atrapada con la guardia baja.

—Él estaba hablando sobre Lorelei, —respondió Sutriona mientras presionaba un dedo en su sien y cerraba un ojo. —Es verdad que esa cosa es una Break News como yo y tiene el poder que presupone. …Pero a cambio del infinito poder que proporciona, Lorelei quiebra sus deseos. Después de otorgar hasta el último de sus ideales, resalta las contradicciones en sus corazones para llevárselo todo. La única manera de controlar a Lorelei es construir la definitiva y perfecta teoría que carezca de incluso la más ligera falla, pero una teoría así de perfecta no existe cuando te enfrentas con los billones y trillones de posibilidades en este mundo. Si le das a un pez patas y alas, ¿tendrías una creatura universal? Sólo tendrías una creatura patética que no puede estar de pie en tierra, en el aire o incluso en el océano.

—Pero…

La Bruja Blanca Filinion lentamente y con duda miró hacía ahí.

No a la comida trágicamente derramada, no al árbol que había caído y no al hombre de Elkiad con quien había jugado Lorelei y lo había llevado a su perdición.

Ella miró a la Espadachina Santa Beatrice.

—¿No deberíamos dejar esos detalles para después y detenerla? ¡Ya sea que el poder sea real o no y ya sea que todavía tenga ese poder o no, creo que ella está lista para ir a matarlo!

Beatrice dio un pasó frente a las demás.

Ella usó la Magia conocida como Interno.

Tan pronto un círculo y una palabra de poder apareció en su espalda, la Magia se activó y ella se desvaneció. Algo como alas de llamas naranjas habían estallado del círculo en su espalda y su delgado cuerpo voló del suelo con la fuerza de un meteoro. Ella se deslizó de entre la Bruja Blanca Filinion, la Sacerdotisa de Combate Armelina y la Reina Hada Sutriona. Nadie podía detenerla mientras se corría hacía el hombre de Elkiad yaciendo en el suelo. Ella plantó su tacón sobre el pecho de él.

Entonces una tira fue rasgada en el suelo como un avión de pasajes haciendo un aterrizaje de emergencia.

—¡¡Gah, gwah!! ¡¡¡¡¡¡¡Aghbagrehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!

Duraron varias docenas…no, varios cientos de metros.

Una vez que ella terminó de usarlo como una tabla de surfear humana, el hombre vio algo.

La Espadachina Santa inclinándose sobre él levantó su Arma Brillante como un arma contundente. Ella claramente ni siquiera necesitaba activar alguna Magia para esta acción. Era una señal obvia de que ella se rehusaba a asesinarlo sin darle tiempo de sentir el dolor, y que ella quería sentirlo en sus muñecas mientras la piel y sangre de él eran aplastadas.

Filinion, Armelina y Sutriona fueron dejadas atrás. Sin necesidad de decir que también Meridiana, el Hada del tamaño de una palma. Ninguna de ellas podía detenerla.

Eso pudo haber sido el por qué la única persona que podía actuar lo hizo.

La mano de alguien más tomó la Arma Brillante levantada de Beatrice por detrás.

La mano gigante de Buu Buu sostuvo la cuchilla del estoque.

—…

Al principio, Beatrice simplemente se dio la vuelta con furia al ser detenida. Cuando se dio cuenta de que Buu Buu lo había hecho, la sorpresa cubrió su rostro y entonces su expresión entera se quebró.

—Está bien, Beatrice.

—¿Por qué…?

—No quiero ver más de esto.

—¿¡Por qué!?

Beatrice le gritó como la descarga de un trueno.

—No hay razón para que te contengas, Buu Buu. Elkiad vino a Grandnir, hicieron un alboroto, y fueron atacados por ti, uno de los verdaderos habitantes de este mundo. ¡Eso fue todo lo que pasó, pero mientras giraba y giraba en su mente, él de alguna manera decidió que necesitaba tomar venganza! Este se suponía que era tu cumpleaños. Este se suponía que sería el día especial donde tú podrías ser la estrella. ¡¡Se suponía que celebraríamos tu cumpleaños!!

—…

—Pero él pisoteó todo eso. ¡Él pisoteó la fiesta, en este día especial y en un lugar que tiene muchos recuerdos para ti! No importa si él sabía o no sobre algo de esto. ¡No tienes que contenerte cuando este hombre se creyó demasiado que ni siquiera se dio cuenta que él era un invitado aquí en Grandnir! ¿No te molesta, Buu Buu? Año tras año, has observado con anhelo el festival de la posada del pueblo mientras has estado aquí solo. ¡¡Pero él te quitó ese paisaje!!

—Kee hee.

Pero ella escuchó estática en lugar de la respuesta que ella quería.

Horrorosa estática abandonó la boca del derrotado y deshecho hombre.

—Ja…Jaja. ¿De qué estás hablando? Me estaba preguntando de qué se trataba esto, ¿pero de qué demonios estás hablando? ¿Observando con anhelo el festival? ¿Estando aquí solo? ¿Es en serio? Debes de estar bromeando.

—¿De…qué estás hablando?

Podría haber sido mejor que ella no hubiera respondido.

El hombre de Elkiad estaba aquí para vengarse de Buu Buu y Beatrice. Si esa era su única meta, la estática saliendo de su boca podría ser sólo un medio de desgarrar sus corazones.

—Los humanos visitan Grandnir para reunir Magia y crear Piezas. Así es cómo traemos descubrimientos tecnológicos a la sociedad humana. ¿Así que realmente desperdiciaríamos nuestro tiempo y esfuerzo en un simple festival o desfile? Si vamos a hacer eso, tiene que estar relacionado con la exploración del Laberinto. …Por ejemplo, cuando derrotamos a un poderoso enemigo bloqueando el camino.

Ella debió inmediatamente cerrarle la boca.

Ella debió haberlo golpeado, aplastado y silenciado para acabar esto.

Pero ella cometió un error.

Ella lo había presionado para continuar.

—¿Así que a ese festival anhelaba unirse ese monstruo? Apuesto a que fue el que conmemoraba el día que eliminamos una villa de esas cosas con cara de cerdo.

10

El mundo pareció darse vuelta.

11

El color blanco explotó en la mente de Beatrice.

Ella se arrepintió de no masacrar a este hombre un segundo antes.

—…

Pero una vez que ella lo pensó racionalmente, habían cosas que no tenían sentido.

¿Dónde estaba la familia de Buu Buu? ¿Dónde estaban sus amigos? ¿Por qué ella nunca vio otro Orco ibérico?

Grandnir era una pequeña isla que incluso un humano podría caminar en tres días. Y Buu Buu había dicho que él nunca se acercó al Laberinto sin fin porque era aterrador. Si Orcos ibéricos con los mismos valores tenían una villa en Grandnir, ellos no entrarían al vasto Laberinto tampoco. Si estaban viviendo en algún lugar de esta pequeña isla, ella debería haberse encontrado con ellos en algún lugar.

Y sin embargo ella no lo había hecho.

¿Por qué Buu Buu estaba completamente solo, como si hubiera sido abandonado?

—Sí, así es. Ya lo recuerdo.

Sangre goteaba de la boca del hombre de Elkiad mientras continuaba sonriendo.

Él miró a la anormal Arma Brillante colgando de la cintura de Buu Buu.

Solía haber alguien que usó esa cosa. Jaja. ¿La has cuidado bien porque alguien te la dio? ¡¡Bueno, al arma a la que le has confiando tu vida es la misma arma que está llena con la sangre de tu familia y amigos, estúpida bestia!!

Los recuerdos formando el lado interno de Buu Buu parecían caerse a pedazos.

—No mucho después de que Elkiad fue establecido, contratamos a un miembro del personal externo como algo así como una guía. Esa es el arma de ella. Estoy seguro. Ella se desvaneció después de que destruyéramos la villa de Orcos ibéricos, pero apuesto a que ella te dio el arma y entonces se marchó como una forma de dejar atrás la culpa. Ajajaja. Es una lástima. ¡Si te hubieras dado cuenta de quién era ella, ella podría haberte asesinado junto con todos tus amigos!

—¿Por qué…? —La voz de Beatrice estaba rasposa. —¿¡Por qué harían eso!? No-humanos como los Orcos ibéricos no son iguales a los Artilugios sin vida que vagan en el Laberinto Y a diferencia de los Break News que están relacionados y dan poder a las Trampas gigantes, ellos no interfieren con nuestra exploración. ¿¡Así que por qué los matarían!?

—No me preguntes a mí. No estaba al mando entonces. Bueno, era un problema de qué tan cerca estaba la villa de la salida del Laberinto y ellos algunas veces detendrían a las personas de entrar porque ellos pensaban que el Laberinto era un lugar aterrador. Esas eran las razones, pero…no creo que fueran sus verdaderas razones.

En ese punto, el hombre de Elkiad sacó su lengua y le proporcionó el golpe final a un corazón amable.

—¡Ja! ¿Siquiera necesitas una razón para asesinar a un monstruo con cara de cerdo en otro mundo? ¿Por qué siquiera te estás tomando esto en serio? Hmm, am, ¿qué era? ¿Era porque eran realmente asquerosos? Ni siquiera recuerdo qué estaba pensando cuando hice a esos perdedores a un lado.

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Todos los pensamientos de ella fueron borrados.

Ella trató en vano de pensar mientras era abrumada por una extraña sensación flotante como si incluso el concepto de la gravedad se hubiera desvanecido.

¿Qué día era hoy?

El día para celebrar su cumpleaños.

¿Por qué ella fue tan arrogante en asumir que un humano podía darle algo así? Los humanos eran los que estaban devastando Gradnir para sus propios propósitos, así que no eran nada más que invasores malignos para los No-humanos.

Y para el momento que su mente esparcida logró concentrarse de nuevo, ella escuchó un sonido ensordecedor. Al principio, ella hizo una mueca por el gran volumen, pero cuando se dio cuenta de qué era, arrancó su corazón en pedazos.

Buu Buu estaba llorando.

Justo como un niño pequeño, él estaba llorando hacía el cielo a todo pulmón.

Por supuesto que lo estaba. Este lugar de sus recuerdos, sus recuerdos de observar ese festival, la extra grande Arma Brillante en la que él había confiado más que nada y todo lo que soportaba su corazón habían sido quebrados. Por supuesto que él iba a abandonar toda la racionalidad e inteligencia.

Todo lo que permanecería sería la gran violencia que había confrontado el Thousand Dragon y destruyó a Elkiad.

—Oh…

Voy a morir aquí.

Esa comprensión llegó a Beatrice.

¿Qué otra opción había? Los humanos habían masacrado la verdadera familia y amigos de Buu Buu, inocentemente pretendiendo estar del lado del bien y la justicia, lo levantó más y más con la patética farsa de una fiesta de cumpleaños, y entonces lo arrojó al abismo en el peor momento posible. El hecho de que no sabían o de que eran de diferentes grupos sólo importaba desde el punto de vista humano. Después de que se le quitara todo a él, Buu Buu vería a todos los humanos como iguales.

—Soy tonto…así que realmente no lo entiendo…

Finalmente, dijo Buu Buu mientras continuaba sollozando.

Había señales de furia en su voz.

¿Había algo más que él necesitara preguntar? ¿Por qué algo tan cruel le había pasado a él? ¿Cómo podían los humanos hacer tales cosas malvadas con tanta facilidad? ¿O por qué a las patéticas y horribles creaturas conocidas como humanos se les debería permitirles vivir?

Beatrice imaginó toda clase de abuso verbal.

Pero lo siguiente que él dijo traicionó hasta la última de sus expectativas.

—¡No puedo entender si debería realmente odiar a los humanos! —él dijo claramente. —¡¡No puedo entender si debería realmente volverme loco aquí!!

Beatrice no podía creerlo.

Ella no creía en sus oídos y cerebro.

Después de todo, no había forma de que él no sintiera furia. Su cuerpo entero estaba temblando y ella podía ver una luz definitiva de furia en los ojos llorosos de él.

Pero él lo estaba suprimiendo.

Incluso cuando se enfrentaba a tal maldad, ¿él se estaba rehusando a liberarse?

—¿Por qué, Buu Buu?

El hombre de Elkiad ya no importaba.

Ella se alejó de él, se volteó hacía él y miró a Buu Buu directamente. Ella estiró sus brazos mientras sostenía su Arma Brillante, dejándola indefensa.

—Puedes matarnos. ¡¡Puedes matarnos a nosotros los humanos!! ¿No te molesta? ¡Nunca estarás satisfecho si no lo haces, ¿cierto?! No hay razón para contenerte, suprimir esto y vivir en dolor. No valemos eso. ¡¡Seguramente entiendes eso!!

—Es verdad que el festival, la Arma Brillante y todo lo demás se ha derrumbado. Ya no hay nada puro y todo en lo que confié se me ha arrebatado…

Buu Buu habló mientras mordía su labio.

—Pero tú dijiste que serías mi amiga. Incluso si todo se ha ido y esos recuerdos fueron construidos a base de una mentira, tú no desapareciste. ¡Así que no quiero dejar de ser tu amigo! ¡¡No quiero volverme loco y cortar ese último hilo!!

—¡¡Buu Buu…!!

—Soy un tonto, así que no puedo decidirme.

Él tenía la mirada llorosa de un niño perdido en una ciudad desconocida.

—Creo que estoy haciendo algo malo aquí. Creo que es raro no hacer nada cuando todos fueron asesinados. Pero…No me importa si eso me hace tonto o un cobarde. ¡¡Simplemente no me puedo permitir hacer eso!!

Sólo entonces Beatrice finalmente recordó algo.

Después de rescatar a Meridiana del Thousand Dragon, Buu Buu dijo que él tenía miedo de justificar su violencia, perder el control y convertirse en un monstruo sin sentimientos. Él tenía miedo de que se convirtiera en alguien que asesinaba por más que sólo para vivir y comer.

—No seas tonto, Buu Buu.

Cuando él había revelado eso, ¿cómo había respondido ella?

Sí, así es.

—No dejaré que eso pase. Somos amigos después de todo.

Beatrice finalmente encontró lo que necesitaba hacer.

Ella sabía lo que tenía que hacer y cómo tenía que guiarlo como su amiga.

—Tú no eres tonto, Buu Buu. Ni tampoco un cobarde. Hallaste la respuesta más inteligente de cualquier de aquí.

Si él estaba temblando porque él tenía miedo de cruzar una cierta línea, ella sólo tenía que empujarlo gentilmente para alejarlo de esa línea.

Si ella quería continuar siendo su amiga, ella tenía que responder con una sonrisa.

Esto solucionaría todo. Ella llevaría todo a un fin.

Pero justo mientras ella pensaba eso, algo más pasó.

El sonido directamente detrás de ella era realmente uno tranquilo.

El hombre de Elkiad había guiado la punta de la cuchilla demoniaca Lorelei a la espalda de la chica.

12

Ella no entendía.

Esta vez, su mente realmente se puso en blanco.

—Ja…jaja.

Ella escuchó una risa.

Pero a pesar de lo que quería el hombre de Elkiad, ni una sola gota de sangre fluyó de la espalda de Beatrice. Lorelei ya no tenía el poder necesario para formar una cuchilla apropiada. Era como ser tocado por un palo, así que no causó un daño real.

¿Pero qué tal si…?

¿Qué habría pasado si Lorelei hubiera estado en su máximo poder?

¿Qué habría pasado ante los ojos de Buu Buu después de que él escogiera quedarse al lado de Beatrice en vez de tomar venganza por sus padres y amigos?

(Oh…)

¿Esto era esa misma crueldad?

Insatisfecho con sólo pisotear su pasado, ¿el hombre había tratado de quebrar la voluntad de Buu Buu de continuar en el futuro con el fin de empapar todo en sangre derramada?

A Beatrice no le importaba en lo más mínimo que él hubiera tratado de tomar su vida.

Ella entendió que él estaba a punto de contaminar algo mucho más preciado.

Por lo que…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

Lo siguiente que ella supo, era que había perdido completamente la consciencia.

Ella realmente no sabía qué había pasado.

En algún punto su posición había cambiado, Sutriona y las demás no estaban por ningún lado, ella estaba agarrando su Arma Brillante de estoque con furia y ella estaba de frente a Buu Buu quien sostenía su arma que parecía una viga de metal o un tronco.

Buu Buu parecía estar de pie enfrente del hombre de Elkiad, protegiéndolo.

Beatrice miró al hombre que parecía nada más que un gusano de sangre, y ella prácticamente le gruñó a Buu Buu.

—Muévete, Buu Buu.

—No lo haré.

—Tengo que matarlo. No tienes que hacer por tu cuenta. Como humana, limpiaré la suciedad que hicimos. Así que no necesitas preocuparte de nada.

—Decidí que seguiría siendo tu amigo. Sin importar qué.

Ellos se fulminaron con la mirada directamente entre sí.

Y su amigo de cuatro metros declaró algo.

—Así que no me rendiré contigo. ¡¡No te dejaré cruzar esta línea final!!

Uno de ellos era el Dragon Eater, una encarnación de violencia quien había derrotado al Thousand Dragon.

La otra era las Siete Llamas, una de aquellos al nivel máximo con 14,000 formas de Magia de fuego a su disposición.

Esos dos siempre caminaron lado a lado, pero ahora ellos se enfrentaron cara a cara.

13

Beatrice fuera la primera en moverse.

Ella sostuvo su Arma Brillante en estoque fuertemente en su mano y la usó para seleccionar alguna Magia. En lugar de tratar de acercarse a la extraordinaria masa de músculos que era Buu Buu, ella hizo un ataque que podía derrotarlo desde la distancia.

Jet de Metal.

Este era lo mismo que la mejor compra cuando se trataba de armas anti tanque. Eso era de una forma de carga. Esos usaban más que puro poder explosivo para atravesar la armadura del tanque. Después de direccionar los vectores en una sola dirección, el metal que había sido vaporizado por el intenso calor era expulsado como una lanza afilada. Eso abría un agujero por toda la gruesa armadura y entonces quemaba todo adentro.

Un jet de metal normalmente en su máximo sería de unas docenas de centímetros o algunos metros de largo.

Pero cuando era directamente creado con el poder de la Magia, esas presunciones eran fácilmente volcadas.

Queriendo decir…

Lucía como un láser brillante naranja.

Ocho de ellos quemaron el aire mientras se disparaban hacía Buu Buu desde ocho diferentes direcciones.

Viajaron más de mil metros.

Pero cuando se enfrentaban con ese poder extraordinario, Buu Buu simplemente giró su cuerpo para ágilmente esquivar las letales líneas de calor. No sólo eso, él usó su gruesa Arma Brillante para golpear una masa de roca cercana. Fue destrozada en pedazos y una lluvia de fragmentos afilados volaron hacía el delgado cuerpo de Beatrice.

Beatrice los ignoró.

Interno.

Un círculo mágico y poderosas palabras bailaron alrededor de su espalda, y alas naranjas estallaron de ellas. Eso transformó su cuerpo en un proyectil de artillería. Ella se elevó un poco del suelo mientras se disparaba hacía adelante. Todo mientras ella esquivaba las piedras desde una posición incluso más baja.

Corte por Plasma.

La cuchilla del Arma Brillante brilló naranja. Mientras ella se acercaba a su objetivo por la ruta más corta, la chica ajustó su agarré sobre la cuchilla que ahora era una fuente de calor tan poderosa que podía derretir el acero como mantequilla.

Buu Buu también corrió hacia adelante con arma en mano.

Sus pies hicieron agujeros en la tierra y él liberó todos sus músculos como un resorte para atravesar el aire.

Con un sonido ensordecedor, finalmente las Armas Brillantes de la bestia gigante y la chica se enfrentaron. No se preocuparon en fijar a las cuchillas. Ellos cruzaron caminos unas cuantas veces más, explosiones de chispas se esparcieron cada vez, y finalmente se hicieron a un lado con el fin de escapar del enfrentamiento. Ellos mantuvieron su distancia corta entre cada uno mientras corrían paralelamente por el campo.

Era un campo vacío.

La Bruja Blanca Filinion, la Sacerdotisa de Combate Armelina y el ensangrentado y apaleado hombre de Elkiad no estaban aquí. Este mundo sólo les pertenecía a los dos.

Podría haber sido por eso que Beatrice decidió ponerse seria. Ella arrojó toda la misericordia.

—Florece, gran flor. Revela los siete árboles.

El escenario cambió completamente.

Todo se convirtió en una arena redonda desconcertante rodeada de luz naranja. Era una colección de los Iconos para toda la Magia que Beatrice podía usar. Las paredes altas rodeándola eran tres diagramas de Magia. Había conjuntos de siete, cada una con dos mil accesos.

Estas eran las Siete Llamas. Este era la jarra definitiva de muerte, que usaría cualquier medio necesario para quemar hasta la muerte a todos los que fueran atrapados adentro.

—Esta es tu última oportunidad, Buu Buu.

Ella habló calmadamente en una voz que parecía estar maldiciendo al mundo.

—Muévete.

—No lo haré.

Esa respuesta inmediata fue seguida por Magia.

Racimo.

Ella levantó su Arma Brillante y una luz brillante fue lanzada por la punta. Estalló como un fuego artificial a más de doscientos metros y esparció bolas de fuego uniformemente en todas las direcciones. Esas bolas de fuego, similarmente estallaron, estallaron, estallaron y estallaron un poco más, para llenar por completo el cielo con 150,000 luces.

Lo que pasó después no podía haber sido más claro.

Cada una de ellas se clavó el suelo, llenando la superficie con el color naranja.

Después de una increíble explosión de llamas, una onda de calor y una onda de choque barrieron el campo. Tan lejos como el ojo podía ver, el escenario estaba cubierto con llamas, como si un fuego forestal se hubiera desatado. E incluso después de esa transformación, el escenario se distorsionó aún más. Los colores de la superficie y el cielo fueron sobrescritos con los de las llamas.

Y todo esto era simplemente una preparación.

Rodeado por el mundo de llamas y los incontables Iconos, Buu Buu estaba totalmente solo.

De pie en el centro, la Espadachina Santa lo enfrentó como una Reina.

Pero Buu Buu no retrocedió.

Si él se hubiera rendido ahora, él sabía que Beatrice caería en un abismo inalcanzable con esa oscura mirada todavía en sus ojos.

—Entonces hagamos esto. Prepárate, Buu Buu.

—Esa es mi línea. Mis ataques son muy pesados, Beatrice.

Después de hablarse entre sí, su enfrentamiento continuó.

Pesados rugidos estallaron uno detrás del otro.

14

Encima en una colina distante, el Hada del tamaño de una palma llamada Meridiana veía la intensa pelea en asombro.

El campo de batalla entero estaba cubierto de flamas rugiendo.

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Si Beatrice era anormal por producir esas llamas, entonces Buu Buu era anormal por continuar peleando sin ser retrocedido por esas llamas.

Meridiana quería saber cómo esto había pasado.

Este era el cumpleaños de Buu Buu, todos habían trabajado duro para celebrarlo, y ellas sólo querían ver la mirada de alegría en su rostro. ¿Así que cómo eso condujo a esta pelea a muerte con la persona más cercana a él?

—¡S-Señorita Sutriona! ¡Por favor detenga a Buu Buu y a Beatrice! A este paso, ninguno de ellos escapará ileso. ¡¡Con su poder, puede dete-…!!

—No pidas lo imposible.

La Reina Hada rechazó la idea francamente.

—Me especializo en la tormenta de arena de locura que quema las mentes racionales de las personas, pero no hay nada que pueda hacer contra este vórtice de aire. No es fácil para mí interferir cuando nada de lo que haga llegará a ellos.

—N-no puede ser… —lamentó Meridiana.

La Bruja Blanca Filinion también tenía una mirada sombría en su rostro.

—Y una forma de descontaminar efectivamente un arma química es con altas temperaturas de napalm o una bomba termal. Enfrentado a tanto poder de fuego, el pigmento de Sutriona podría ser neutralizado por una intensa reacción de oxidación.

Beatrice había sido acorralada por el combate del grupo de Elkiad en la posada del pueblo, pero eso era un problema de compatibilidad. Ella podía esparcir indiscriminadamente daño a gran escala todo lo que quisiera, pero no había nada que ella pudiera hacer respecto a una bala deslizándose a través de las brechas. Y si Beatrice hubiera hecho eso ahí, la mayoría de las personas en la posada del pueblo habrían sido atrapadas en el medio.

Con el Thousand Dragon, había sido un simple asunto de masa. Incluso si ella trataba de rostizar su cuerpo gigante desde la superficie, él podría haber extinguido sus llamas como pisar la colilla de un cigarrillo. Sin mencionar que el Thousand Dragon se especializaba en el vuelo. Si escapaba al cielo y repetidamente se abalanzaba hacía abajo como un meteoro, ella se habría cansado antes de que ella pudiera quemarlo.

Pero esto era diferente.

Ella era un ejemplo representativo del grupo de nivel máximo quienes proclaman que las cosas realmente comienzan al Nvl. 99. Ella tiene innumerables sobrenombres y ella era especialmente temida como las Siete Llamas el cual marcaba su habilidad de usar 14,000 tipos de Magia de fuego. En resumen, ella era uno de los humanos en la cima de los rankings.

Sutriona rascó su cabello plateado con una mano.

—Y pensar que un problema de compatibilidad se aparecería aquí con tal precisión puntual. No hay nada que pueda hacer. Humana, ¿tienes algo bajo tu manga como eso?

—Bueno…

Aunque no puedo decir que no, no es nada que pueda contener eso.

La Bruja Blanca Filinion y la Sacerdotisa de Combate también estaban al nivel máximo, pero eso no significaba que pudieran hacer lo mismo. Por un lado, los humanos formaban Grupos y Gremios para compensar por las debilidades de cada uno con sus propias fuerzas. Cuando una pelea se desataba en un Grupo, el desenlace estaba fuertemente relacionado a su compatibilidad.

De manera simple, Filinion y Armelina no podían derrotar a Beatrice en una pelea directa.

—Lo cual quiere decir… —dijo Meridiana.

La Reina Hada cerró un ojo y continuó por ella.

—Que sólo podemos rezarle a ese Orco ibérico y a un dios, que podría o no existir. Sólo podemos rezar que su cumpleaños no se arruine aún más.

15

Beatrice usó su almacenamiento de 14,000 para gobernar el fuego.

Buu Buu estaba rodeado por un fuego de infierno en todas direcciones y él sólo tenía sus propios brazos y su Arma Brillante en los cuales confiar. Y ya que él no podía usar Magia humana, él sólo podía sacudirlo como un garrote.

La situación no tenía remedio.

Él no tenía ni siquiera la más ligera oportunidad de tener la victoria.

O eso podría haber parecido.

El flujo del fuego era igual que el flujo del aire. Fluía hacía abajo. Buscaría una salida desde un espacio sellado, y se movería por su cuenta. La situación no era así de sencilla ya que las llamas en sí causarían que el aire se expandiera y creara sus propias corrientes de aire y ya que la Magia de Beatrice podía directamente manipular esas llamas, pero tenía que ver más con dinámica de fluidos más que con termodinámica. Era lo mismo que encerrar humo coloreado en un tanque gigante y revolverlo con un palo para crear corrientes de aire. El fluido visualizado se movía como quería.

Y Buu Buu tenía la fuerza física para derrotar a un Dragón de mil metros en el cielo.

Con un rugir del acero, el mundo naranja fue arrancado del control de Beatrice.

—!!

Con una sacudida horizontal como la de un bate, las llamas se envolvieron alrededor del arma como jarabe pegajoso. El mundo de muerte inescapable fue revuelto y una zona ligeramente segura apareció. Los brazos sosteniendo el Arma Brillante continuó arrancado el aire unas veces más. Con cada explosión de viento, una masa de naranja era liberada y se precipitaba hacía la Espadachina Santa quien supuestamente tenía el control.

La chica ni siquiera puso una posición defensiva.

En el instante del impacto, las llamas naranjas que parecían una explosión de metal fundido en millones de pedazos.

—Es inútil, Buu Buu.

Su voz sonaba como una maldición mortal.

—Mi defensa elemental de tipo Porcentaje me da un 100% de Resistencia al Fuego. …Eso quiere decir que ninguna llama puede herirme. Si pensaste que algo de astucia era suficiente para matarme, estás completamente equivocado.

—Pero no puedes matarme tampoco. No puedo hacer esa clase de cosa ya que soy tonto, pero tus llamas no pueden alcanzarme ahora.

—¿Oh? ¿Te has acostumbrado al calor?

Beatrice ajustó su agarré con un mano sobre el Arma Brillante y levantó el estoque horizontalmente. Ella colocó su mano vacía encima de la punta achatada.

¿Él se dio cuenta?

¿Él se dio cuenta de que esa Espadachina Santa carmesí había tejido secretamente alguna clase de Magia de ilusión? ¿Él se dio cuenta de los varios hilos rojos y cajas registrando cada una de las acciones que él había hecho hasta el momento? ¿Él se dio cuenta de que ella continuaba manteniendo el marcador igual y buscando una forma para penetrar perfectamente, como si investigara las idiosincrasias en un pitcher de baseball?

Y entonces la chica de cabello plateado y rojo habló.

—¿Entonces qué tal si te refresco, Buu Buu?

Primero, hubo tres pequeñas y simultáneas explosiones en tres diferentes direcciones alrededor de Buu Buu.

Después, una desagradable sensación pasó por la parte de atrás de su cuello gigante.

Un momento después, él saltó a un costado como si hubiera sido golpeado físicamente.

Después de un sonido como grietas pasando por un vidrio, una luz siniestra fue liberada en el espacio en el que él acababa de abandonar. Buu Buu no dejó de moverse. El mismo fenómeno continuó atacándolo. Cuando las hojas revolotearon en el aire fueron atrapadas en el fuego cruzado, se quebraron como un pedazo de vidrio caído.

—Esto es llamado enfriamiento en láser…pero supongo que no lo entenderías ya que creciste aquí en Grandnir.

Sus ojos brillaron en la luz de las llamas mientras ellas perseguían a la forma gigante huyendo de izquierda a derecha.

Ella le estaba apuntando.

—A un nivel más básico, el calor es vibración molecular. Al disparar láseres a una sola molécula desde tres o cuatro direcciones, esa vibración puede ser reducida a cero. …Eso es lo que estoy haciendo aquí. La única diferencia es que estoy usando detonaciones en lugar de láseres y haciéndolo a un nivel macro en lugar de a un nivel micro.

En resumen, esta era la Magia conocida como Escarcha.

Esto no estaba proporcionando energía para quemar al objetivo o reduciendo energía para enfriarlo. Estaba proporcionando energía y sin embargo lo estaba congelando. La Espadachina Santa se había quedado a la fuerza en su campo de experiencia para obtener este nivel de extrema libertad.

—!

Mientras Buu Buu continuaba esquivando horizontalmente, su cuerpo repentinamente se dobló en un ángulo recto.

Él corrió inesperadamente hacía adelante.

El mundo de llamas puras se había ido. Él quería mantenerla vigilada antes de que ella pudiera añadir más elementos extra e inciertos al escenario. Sus métodos no estaban mal, pero él había juzgado mal la situación.

Un momento después, una línea de luz se disparó desde el cielo a la tierra.

El cuerpo entero de Buu Buu fue golpeado sin piedad por un rayo que apestaba a ozono.

—Un trueno… Este es más simple. Al aplicar una vibración rápida al hollín soplado en el cielo, la electricidad estática rápidamente se acumula. Cuando pasa a un cierto punto, el rayo perforará el suelo por su cuenta.

—…Gh…

Pero Buu Buu todavía logró acercarse.

Él dio un golpe horizontal con su extraordinariamente grande Arma Brillante, pero Beatrice ni siquiera se molestó en esquivarlo.

Ella usó Viento Favorable. Al crear un intenso calor y azotando el viento, ella daba un empuje extra al ataque enemigo para que perdieran el control.

La gran fuerza que Buu Buu usaba para sacudir el arma causaba que se hiciera para adelante. Justo mientras él perdía su impulso, ella suprimió el ataque desacelerado el ataque del Arma Brillante en sí.

Normalmente, ella habría sido mandada a volar por la fuerza de Buu Buu, pero rayos lo bastante poderosos para partir un gran árbol sólo lo golpeó encima de la cabeza. Esa había brevemente socavado su fuerza.

Y entonces los labios de la Espadachina Santa se movieron y sus palabras se deslizaron en el mundo.

—Corte de Comadreja.

Un torbellino se convirtió en una colección de cuchillas de vacío.

Este era otro ataque que usaba la refrigeración y calentamiento del aire para crear cambios extremos a las corrientes de aire.

Si otro que no fuera Buu Buu hubiera sido atrapado por eso, su piel y sangre podría haber sido arrancado de sus huesos.

—Ya que sólo puedo usar fuego, algunos estúpidos piensan que pueden tener una victoria fácil si crean una Resistencia al Fuego buena, pero rápidamente les hice ver su error.

Todo lo que ella usaba comenzaba con fuego.

Pero Beatrice había alcanzado todos los otros Elementos a partir de ahí.

Con nada más que fuego, ella podría lograr atacar, defender, apoyar, calentar, perturbar y todo lo demás que ella pudiera necesitar.

Buu Buu dio unos cuantos pasos inestables hacía atrás.

Él podría avanzar contra cualquier enemigo, pero aquí a él lo estaba haciendo retroceder.

—Así es cómo he sobrevivido tanto.

El Arma Brillante de Beatrice cortó lentamente a través del aire.

Ella dibujó un gran círculo.

Ella apuntó la punta chata del estoque hacía Buu Buu.

—Sólo lo diré una vez más. …Muévete, Buu Buu. Mataré a ese hombre por mi cuenta. No para detener los gritos en mi corazón y no para consolar a las almas perdidas de tus amigos. Simplemente no hay razón para dejarlo vivir cuando él está dispuesto a derramar sangre y provocar gritos para su propio placer. Ni tampoco estamos obligados a dejarlo vivir. Este hijo de puta dice que es natural tomar las cosas de otras personas, así que es tiempo de enseñarle el dolor de que te quiten algo y después enviarlo al infierno.

—…No me moveré.

Su gruesa piel fue arrancada en lugares y él estaba apretando sus dientes, pero aun así levantó su extraordinariamente grande Arma Brillante.

—No necesito eso. Si quiere quitarme cosas a mí, entonces él puede hacerlo. Estaría más triste dejándote quitarles cosas a otras personas a que me quiten cosas a mí.

—Entonces…

Beatrice fuertemente apretó sus dientes traseros mientras la punta de su Arma Brillante se sacudía siniestramente.

—¡Tú nunca hiciste algo malo! ¿¡Así que por qué te tienes que resignar a que te quiten tus cosas!?

Ella dio un rugido mientras hablaba.

—¡¡Necesitas proteger esas cosas!! ¡Justo como protegiste a todos alrededor de ti! ¡¡Está bien protegerte a ti mismo también!! ¿¡Quién va a culparte por levantar tus puños por eso!? ¡¡¡¡Si alguien te llama monstruo mientras observa desde una zona segura, entonces ellos son los locos!!!!

Ella liberó una pieza especialmente grande de Magia.

Incendio Forestal.

Una línea naranja apareció en la superficie detrás de ella. Se extendió a la izquierda y a la derecha, y entonces un terrible calor y grueso muro de fuego estalló hacía arriba.

El muro de fuego pasó por la Espadachina Santa roja quién tenía Resistencia al Fuego esplendida y se apresuró hacía Buu Buu.

La masiva colección de fuego parecía un incendio forestal y se aproximó a más de sesenta kph. En lugar de quemar a un solo individuo, llenó un espacio de varios kilómetros de diámetro. En lugar de derrotar a alguien, los tragaba adentro. Esta Magia alcanzaba niveles bélicos excesivos que excedían más de lo que necesitaba para explorar el Laberinto.

Eso quería decir que esto se había acabado.

Mientras el muro de llamas se acercaba, Buu Buu giró y trató de sacudir su extraordinariamente grande Arma Brillante, pero no tuvo caso. La amenaza de una bomba con combustible de aire era su vasta área de explosión también como su aplicación de dañar completamente con una explosión que puede durar mucho más que una bomba normal. Similarmente, este fuego era largo. Cubría todo ampliamente en una zona como para esquivar, y, una vez que el objetivo fuera tragado, los debilitaría sin importar qué tanto apretaran sus dientes. Incluso si usaban dos o tres diferentes técnicas de defensa y evasión, estas llamas con seguridad todavía los tragarían por completo.

(Buu Buu. Lo hiciste muy bien.)

Beatrice habló en su corazón mientras sus ojos oscuros observaban los momentos finales.

(Pero esto es un asunto humano. Es un conflicto entre humanos muy, muy horrorosos. Así que, Buu Buu, no necesitas dudar. Liberaré las llamas justo antes de que mueras. Para el momento que despiertes, todos tus lamentos se habrán ido.)

Eso fue lo que ella pensó.

Pero algo más pasó un momento después.

El cuerpo gigante de Buu Buu rotó y su Arma Brillante dio un rugido mientras torcía las leyes del mundo.

—¿Qu-…?

La Espadachina Santa vio algo como un dragón gigante (uno de los legendarios dragones orientales del mundo de Beatrice, no uno de los Dragones que realmente vivían en Grandnir) enrollándose alrededor del Arma Brillante que parecía una viga de acero o un tronco.

Para el momento que ella se dio cuenta que era el fuego envolviéndose alrededor del arma como jarabe tomado con una cuchara, el Incendio Forestal de Beatrice chocó con fuerza con el dragón de fuego de Buu Buu.

—¿…é!? ¡¡Eso es…Buu Buu!!

Él mantuvo su lugar.

No, él fue hecho para atrás.

Él no podía usar Magia y él sólo podría producir una ráfaga de viento con su gran fuerza, ¿así que de dónde provenía esta energía?

Enfrentando una vista increíble, Beatrice hizo cálculos con aterradora velocidad.

(Para ganar la ventaja de los efectos del campo, comencé a cubrir toda la zona con llamas por kilómetros alrededor de nosotros.)

El campo de batalla se había desmoronado. Gracias al ataque de Buu Buu y a la poderosa Magia de Beatrice, las piedras se habían caído, agujeros gigantes en el suelo mostraban donde habían ocurrido las explosiones, y muchas otras señales de daño estaban presentes.

¿Qué tal si ninguno de esos hubiera sido hecho al azar?

Justo como un viento frío soplando por una montaña y justo como agua transparente fluyendo por un cañón, ¿qué tal si una ruta había sido creada para redirigir todo el calor esparcido en un solo punto concentrado que podría entonces liberarse al mismo tiempo?

¿Cuándo las llamas se habían pegado alrededor de su Arma Brillante como jarabe, ¿no habían sido comparadas con dinámica de fluidos más que con termodinámica?

(¿¡Esto es como destruir la presa para dejar fluir el agua río abajo!? Pero esto debería ser su primera vez viendo la mayoría de mi Magia. Y sus acciones son una cosa, pero él necesitaría predecir con precisión mis acciones y hacerlas trabajar para su plan…)

Ella puso sus propias preguntas sobre hielo.

Ella estaba rodeada por siete diagramas de árbol. Esos 14,000 Iconos eran símbolos de las Siete Llamas. Contar cada una de ellas habría sido demasiado trabajo, así que simplemente estaban ahí para abrumar al enemigo con su gran cantidad. Sin embargo, seguían siendo estructuras de un árbol. No estaban acomodados al azar.

(No me digas que él vio en ellas.)

Beatrice se estremeció mientras miraba a Buu Buu más allá de las llamas chocando.

La verdad llegó a ella.

(Él está haciendo más que sólo pelear. ¿¡Se está moviendo con precisión, guiando mis movimientos, y sin embargo, analizando mis diagramas de árbol al mismo tiempo!? ¿¡Cada vez que uso un pedazo de Magia, él nota de donde proviene de los diagramas de árbol, descubre donde se desarrollaría la Magia a partir de ahí, y finalmente entiende toda la estructura del árbol!?)

Buu Buu no era estúpido.

Su cuerpo era extraordinariamente grande incluso para un Orco ibérico, y él tenía la increíble fuerza necesaria para derrotar a un Dragón de mil metros, y someterlo. Esa era una poderosa ventaja, pero también contenía el riesgo de erróneamente quebrar sus propios huesos o desgarrar sus propios músculos.

Por lo tanto, Buu Buu fue forzado constantemente a realizar cálculos altamente precisos en cada parte de su vida diaria.

Como resultado, él no tenía los recursos de sobra para pensamientos innecesarios.

Y ese trabajo mental diario había expandido sin fin su intelecto. Mientras más entrenara su mente, más fuerte se volvía. ¡¡Si él liberaba todos los recursos, sabiendo que destruiría su propio cuerpo, sus pensamientos fácilmente podrían poner a la deriva las leyes del mundo!!

—¿Cómo, Buu Buu…?

Beatrice lentamente sacudió su cabeza.

El choque entre masivas llamas gradualmente cambió a favor de Buu Buu.

El muro naranja se aproximó a ella.

—¿¡Cómo puedes sacar toda esta fuerza y toda esta inteligente para ese monstruo de hombre!? Si hubieras usado toda esta fuerza para ti, podrías haber sido rey de Grandnir. ¡¡Podrías haber tomado todas las Piezas para ti e indirectamente reacomodar nuestro mundo a tú antojo!!

—No estoy pelando por él.

Esa voz debería haber sido ahogada por el abrumador rugido de explosivos, pero de alguna manera llegaron a los oídos de la Espadachina Santa.

—Estoy peleando por ti. Puedo pelear si es por ti.

—…!!

Justo mientras Beatrice trató de gritarle, el fuego cruzó una línea decisiva. Comenzó a envolver a la Espadachina Santa.

(Está bien.)

La voluntad de pelear no se desvaneció de sus ojos. Ella tenía Resistencia al Fuego del 100%, así que ninguna cantidad de fuego podría lastimarla. Eso significaba que ella podría usar su brillante luz y rugido explosivo como una pantalla de humo para apresurarse directamente a Buu Buu. Ella apuntaría para el momento de relajación cuando él tuviera la delantera. Entonces ella lo dejaría inconsciente.

(Si vas a egoístamente desear por mi felicidad, entonces egoístamente desearé por tu felicidad. Así que no dudaré, Buu Buu. ¡¡Mataré a ese malvado hombre y te traeré felicidad incluso si eso significa aplastar tus sueños con mis pies!!)

Pero…

Pero…

Pero…

Justo mientras el muro de llamas atacaba a la delgada chica, ella fue derribada a pesar de su Resistencia al Fuego del 100%.

—¿¡Qué-…!?

Esta vez.

Esta vez su mente realmente se puso en blanco.

Ninguna cantidad de llamas tenía alguna oportunidad de lastimarla, sin embargo ella simplemente había sido derribada hacía atrás como si fuera por una ráfaga de viento. ¿¡Qué había hecho Buu Buu!?

(Espera. ¿Una ráfaga de viento?)

Las llamas eran controladas por las corrientes de aire. Era más sobre dinámica de fluidos que termodinámica.

Beatrice tenía una Resistencia al Fuego del 100%, pero ella no tenía Resistencia contra otro Elemento.

Y ella anteriormente atormentó a Buu Buu al producir ataques de otros Elementos a pesar de comenzar desde una base de fuego.

En otras palabras…

—Esto no es…Fuego… Es una categoría diferente. ¿¡Es este el Viento que acompaña una onda de calor…!?

Ella se dobló hacía atrás por el golpe.

La mano sosteniendo su Arma Brillante fue barrida hacía arriba, así que ella fue brevemente dejada indefensa.

En ese instante, Buu Buu corrió directamente hacía el fuego infernal que él mismo había creado.

¡¡Él corrió directamente hacía Beatrice a pesar del daño a su propio cuerpo!!

16

Era la primera y última oportunidad de él.

Su estrategia engañosa no funcionaría una segunda o tercera vez. Más importante aún, la resistencia de Buu Buu no duraría lo suficiente para crear la misma situación de nuevo. Ya era un milagro que hubiera llegado tan lejos en un infierno abrasador que habría matado a un humano normal de deshidratación unas cien veces ya.

Es por eso que la ruta más corta y rápida era su única opción.

Un desagradable olor asado se elevó de su piel y un dolor punzante cubrió su cuerpo entero. Pero él apretó sus dientes. Estaba bien si él era quemado por el fuego que él había creado. No importaba si él colapsaba en el instante que la batalla acabara. Si, claro estaba, él podría darle un ataque a Beatrice. Él tenía que detenerla aquí y prevenir que ella cruzara esa línea definitiva.

Pero…

(Oh…)

El tiempo parecía detenerse.

Sus ojos vieron a los de Beatrice y él levantó su Arma Brillante con toda su fuerza, pero su mente estaba llena de angustia.

(¡¡A este paso, Beatrice morirá!!)

La ruta más corta y rápida era la única manera de hacer que su ataque acertara.

Pero eso significaba poner toda su fuerza en el golpe, así que él no podía contenerse.

El ataque no tendría sentido si la asesinaba.

Contenerse no tendría sentido si el ataque no la golpeaba.

Mientras él era capturado en ese dilema, Beatrice trabajó a la fuerza para corregir su pose doblada hacía atrás. Después de recuperar su centro de gravedad, ella comenzó a apuntar su Arma Brillante en estoque. Desde el principio a fin, ella preparó su arma para un contraataque. Incluso si el Arma Brillante de Buu Buu partía su cráneo, ella seguiría recibiendo este ataque. Esa intención se clavó en él.

Buu Buu dejó de considerar la ingenua posibilidad de que Beatrice usaría Magia de defensa extraordinaria para debilitar su ataque y permitirle sobrevivir milagrosamente.

Uno de ellos caería aquí.

No había otra posibilidad.

(No…)

Él no tenía tiempo de apretar sus dientes.

Él ni siquiera tenía tiempo para alterar el camino de su Arma Brillante.

(¡¡No!! ¡No quiero matar a nadie y no quiero que nadie te mate! ¡¡No quiero que una vida sea arrebatada por una razón tan inútil!!)

El momento final había comenzado.

Él no podía retirarse del escenario ahora.

Era el Arma Brillante de Buu Buu contra el Arma Brillante de Beatrice.

Las dos cruzaron caminos para acabar el momento final.

Y en ese instante, luz blanca azulada estalló del Arma Brillante de Buu Buu.

Casi parecía responder al dolor del Orco ibérico.

Esa arma de viga de acero o tronco fue removido a la fuerza de la ruta precisa que Buu Buu había imaginado. Era un movimiento antinatural, como si hubiera sido repelido por un extremadamente poderoso imán, y un desagradable crujido provino del brazo de Buu Buu. El fenómeno bizarro jaló todo su cuerpo.

Pero eso ligeramente retrasó el momento decisivo de muerte.

Mientras su Arma Brillante cambiaba de curso, se sacudió hacía la parte trasera de la mano de Beatrice en lugar de su mano. Tenía de objetivo el Arma Brillante en estoque que ella sostenía y lo repelió.

Sin un momento de retraso la gigante Arma Brillante revirtió curso y voló hacía la cara sorprendida de Beatrice.

El dolor, el impacto y la breve pausa traída por esas cosas fueron todas tejidas en este segundo ataque. Era una rutina no hallada en el repertorio de autoaprendizaje de Buu Buu. Los pensamientos fluyendo en él conocían el cuerpo de un Orco ibérico incluso mejor que él, y se especializaban en tácticas usando ese cuerpo gigante.

(¿Qué es esto…?)

Buu Buu sintió como si él estuviera viendo la pelea de alguien más, pero algo llegó a su mente.

—Lo siento.

—Siento mucho que esto es todo lo que puedo hacer.

¿Estos eran los recuerdos de Buu Buu o era alguna clase de información alojada en el Arma Brillante la cual podía usar Magia?

—Recordando eso, sólo pude rendirme al sistema y destruir tu villa.

—Así que dudo que esto sea suficiente como expiación, pero quiero que al menos tomes esto.

Una historia fue silenciosamente revelada a él.

Él recibió una nueva revelación sobre la identidad de en lo que había confiado tanto tiempo.

—Las almas de esas que asesiné están alojados como información en esta Arma Brillante.

—Si deseas recuperarte de esto, entonces encuentra una forma de llamarlos de vuelta a la tierra de Grandnir.

El mundo interno dividido y el mundo externo limpiamente encajaban.

El tiempo comenzó a moverse de nuevo.

Buu Buu una vez más sostuvo su arma. Él no estaba tomando prestado el conocimiento o técnica, y él no estaba controlando el arma como una posesión. Él estaba convirtiéndose en uno con el arma para cumplir su objetivo final.

Él salvaría a su amiga.

Era algo que cualquiera querría hacer, pero sólo él podría hacerlo.

—¡¡¡¡¡¡Beatriiiiiiice!!!!!!

Él estampó la gruesa Arma Brillante hacía la sorprendida cara de ella.

Esto seguramente la noquearía, pero él no dejaría que la asesinara. Era un extraño pedazo de mecanismo sólo posible para un Orco Ibérico que podía manipular tal palo gigante como una extensión de su cuerpo.

Con un gran rugido, la Espadachina Santa fue derribada al suelo.

Con eso, todo había acabado.

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