Capítulo 4: Desafiando un Obstáculo Completamente Imposible

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1

Mientras la tarde se volvía noche, la tierra se sacudió.

Después de saber que los Rojos ya no estaban activos, los humanos alzaron un grito de batalla de victoria que sacudió las montañas distantes donde Buu Buu y los demás estaban. La tierra solida fue sacudida por nada más que voces humanas y la emoción. Sonidos de explosiones apagadas, gritos y risas se mezclaron. Podrían estar celebrando con comida especial y bebidas traídas de la posada del pueblo parcialmente reparada.

Sin embargo.

Buu Buu no tenía tiempo para siquiera mirar en la dirección de la fiesta.

El tiempo era el enemigo.

Había algunas variaciones entre personas, pero unos días eran el límite. Y Beatrice ya había usado mucho de ese tiempo lidiando con los Orcos Ibéricos Rojos. No tenían ni un sólo minuto o segundo para desperdiciar. Su única opción era hacer explotar sus cerebros, y enlistar cada idea que pudieran pensar.

Armelina miró por encima.

—La barrera atmosférica artificial ha estado en silencio desde entonces. ¿Ese ataque lo detuvo o fue una situación irregular incluso para eso? Pero supongo que eso está bien ya que tendríamos peores problemas que curar a Beatrice si seguía disparando eso.

—*Chillido*. ¿Qué es un Arma Brillante? ¿No puede ella pedir prestado una de las que usan ustedes?

—Cada Arma Brillante está limitada a una sola persona, por lo que no puedes tomar prestada la de alguien más. También sería difícil traer una nueva Arma Brillante desde la Tierra a Ground’s Nir porque el trabajo de autentificación generalmente es hecho usando máquinas en la Tierra. Realmente es tu salvavidas, por lo que estás arruinado si pierdes la tuya.

—Je-Jefa. ¿No hay una forma de reparar un Arma Brillante?

—…Es técnicamente posible, pero estamos hablando de una colección de maquinaria precisa. Tendríamos que construir una fabrica de semiconductores hecha a mano con máxima esterilización. Sólo tenemos unos cuantos días, por lo que simplemente no hay suficiente tiempo.

—¿Qué hay del fondo del Laberinto? El Arma Definitiva Abyss es una muñeca mecánica, ¿cierto?

—Eso usa estándares completamente diferentes de lo que usamos en la Tierra. Parece que podemos conectar nuestras Armas Brillantes con Abyss usando un cable, pero eso sólo funciona porque Abyss está ajustando su registro para encajar. Sus métodos normales no funcionarían.

—S-si se llega a eso, podría conseguir la ayuda de Ileana para crear una poderosa poción de resurrección. Podríamos resucitarla cada cuantos días…

—Sólo tú podrías hacer eso, fenómeno con lentes. Un humano normal se volvería loco.

Con eso, Armelina rascó su cabello.

Entonces suspiró pesadamente.

—…Lo siento.

—No, no estamos buscando consuelo a través de palabras que suenan lindas. Necesitamos una solución realista, por lo que no podemos huir de los muchos obstáculos.

Estaban discutiéndolo así porque Beatrice estaba inconsciente.

¿Quién podía decirle directamente que ya no podía Cerrar Sesión, y que sólo podía esperar por la muerte mientras su cuerpo y mente lentamente se consumían?

El hombre conocido como Omega, quien había reinado en la cima de las fuerzas occidentales durante la Guerra Fría, había perdido su vida debido a un complot abusando de la inhabilidad de Cerrar Sesión. E incluso con la Reina Demonio Tselika a su lado, él había sido incapaz de alterar su destino. Eso mostraba qué tan preocupante era la situación.

Esto era algo que podía ser superar con grandes hechos históricos o milagros baratos por docenas.

El pecho maltratado de la chica tranquilamente se alzaba y caía en la gran mano de Buu Buu.

Después de escuchar lo que la Princesa Cascada de Hielo Wildefrau había dicho, Gruagach dudosamente levantó su mano.

—Tselika, peleaste contra este mismo problema antes, ¿no?

—…No estoy al tanto de algún método para realmente transferir a un objeto del tamaño de un humano entre mundos.

Una mujer demonio transparente con un halo de ángel y grandes cuernos flotó al lado de Gruagach.

Ella sostenía su hechizante cuerpo en sus brazos como si no supiera que hacer con ello.

—Más importante aún, si tienen personas con pociones de alto nivel y habilidades de congelamiento, sugiero usar un sueño congelado. Sólo retrasará lo inevitable, pero removerá el tiempo límite de algunos días. Si todo lo que necesitan es preparar una fabrica de semiconductores, entonces podrían construir uno incluso si toma años.

—Eso realmente es la última opción, ¿verdad? —respondió Armelina con un suspiro pesado.

Rusalka, cuya larga cola de caballo rubio formaba un rizo hermoso, habló mientras jalaba el traje de piel de Gruagach.

—Onee-sama, ¿no podemos obtener ayuda del Sabio? Ella parece conocer de las Armas Brillantes, y ella luce igual que Beatrice. Am, ¿no podría ser posible para ellas usar la misma Arma Brillante?

Todos excepto de la inconsciente Beatrice miraron al Sabio quien estaba sentada con su espalda contra un tronco de árbol partido.

Esa persona, que lucía muy parecido a Beatrice, pero era completamente diferente, negó con su cabeza.

—Depende de la cantidad de daño, pero por como lucen las cosas, es irreparable. La estructura interna siendo quemada lastima más que la espada quebrándose. De hecho, nunca había visto una destruida así antes. Además, Beatrice y yo somos similares, pero no idénticas. No podemos usar la misma Arma Brillante.

—¡Hackeaste nuestras Armas Brillantes en el Inframundo, ¿cierto?! ¡¡Seguramente hay alguna clase de truco que puedas usar!!

—Simplemente controlar remotamente uno es completamente diferente de alterar los permisos administrativos. De hecho, tendrían mejor suerte en preguntarle a Omega, quien incrementó la fuerza de la suya al hacer que sus hombres dejaran una configuración compartida en las suyas.

—¿Eh? ¿Pero qué hay sobre el Arma Brillante de Sibyl? —preguntó Filinion. —¿Y no tu estoque remendado está hecho al reescribir los permisos de esas armas robadas?

—Sí, así es. La Señorita Tetona está en lo correcto. Pero hacer eso requiere limpiar los contenidos. Trata de arreglar un Arma Brillante rota con una instalación limpia, y eliminaras todos los archivos que pudieran sobrevivir. Cuando lo piensan, lo que hizo Omega es simplemente una locura.

Eso debió haberle recordado a alguien importante para ella porque la Reina Demonio translucida con un halo de ángel y cuernos grandes suavemente cerró sus ojos. Casi como si estuviera ofreciendo una plegaria silenciosa.

Otro obstáculo insuperable había sido colocado en su camino.

Después de la aniquilación del Señor del Inframundo, las almas de los muertos habían sido liberadas. Nunca podrían convocar a ese héroe veterano de nuevo. El esqueleto con sombrero de vaquero era técnicamente sólo una simulación de su personalidad, por lo que él no necesariamente tenía la misma información técnica que Omega.

Armelina tragó saliva.

—…Así que finalmente estamos estancados.

—Deberías pensar en qué opciones están disponibles. Especialmente con un tiempo de límite tan corto. —El Sabio sonaba despreocupada. —Uno, pueden llevar a cabo experimentos de ultra alta Realidad Virtual usando el Arma Definitiva Abyss. Dos, en base a ese bombardeo usado en la batalla contra el mayor, Sibyl debió adquirir algo. Si ella tiene el poder de verlo todo, ella podría ser capaz de usar eso para encontrar un punto de partida.

Sin embargo.

Una cierta posibilidad llegó a la mente, y Buu Buu preocupado lo preguntó.

—…¿Qué tal si eso no es suficiente?

—Una perfecta realidad virtual y el poder de verlo todo son crueles a sus propias maneras, Buu Buu.

El Sabio permanecía insensible incluso ahora.

Podría haber sido su habilidad de proporcionar crueles opciones todo el tiempo lo que le permitían ser el Sabio.

—Eso podría presentarnos con el hecho de que nada de lo que podamos hacer funcionará.

2

Él sabía que todo lo que podía hacer por el momento era esperar, pero él no podía simplemente quedarse sentado.

Calor ardiente hacia erupción dentro de su cuerpo, y él no podía quedarse quieto.

—Buu…

Buu Buu camino por el oscuro bosque.

Él raspó su largo colmillo contra un árbol cercano.

—Deja que Beatrice se recupere pronto.

Con esa declaración, se movió al siguiente árbol.

—Deja que Beatrice se recupere pronto.

Después con el siguiente árbol. Y el siguiente. Y el siguiente.

—Deja que Beatrice se recupere pronto.

Parecía como si él fuera a marcar cada árbol en el bosque.

Y alguien estaba observándolo desde una corta distancia.

Era la Reina Hada Sutriona con su cabello plateado y la Vampira Kallinkantzaros con su cabello rubio.

Ambas eran Break News con increíble poder.

—Como sea, Vampira, ¿nunca notaste el color del cielo antes? ¿No proclamas controlar eclipses lunares?

—No te equivoques. La luna siempre tuvo esa forma. De hecho, el culpable podría haber basado el cielo y sol falsos en ello.

La chica de cabello plateado delgada en un vestido de listones negro suspiró exasperadamente.

—…Más importante aún, ¿qué está haciendo Buu Buu?

—Probablemente un amuleto de la buena suerte de Orco Ibérico, —tranquilamente respondió la Vampira quien estaba conectada a los Orcos Ibéricos de una forma diferente que el Sabio.

Kallikantzaros, quien vestía un negligé rojo encima de su cuerpo que era demasiado seductor para su apariencia de niña, continuó.

—Pero si realmente funcionara, los Orcos Ibéricos no habrían sido afligidos por esa Rojez.

—Hm. —Sutriona dio a su antigua conocida Vampira una mirada de soslayo. —Realmente tienes gustos extraños el acompañarlo cuando sabes que es inútil.

—La noche es la hora de los Vampiros. Aunque parece que yo también fui manipulada por ese falso sol. Aun así, no puedo siempre hacer todo. …Además, las Hadas están activas en el día, y duermen por la noche, por lo que sería más inusual que una de ellas estuviese vagando por aquí a esta hora.

Sutriona tosió para evitar responder.

—Eres incluso más simple que los Orcos Ibéricos, —suspiró Kallikantzaros. —Pero creo que ese amuleto de la buena suerte requiere tallar la marca en 1000 árboles. Seguramente él realmente no planea hacer eso.

—Oh, él lo hará. Incluso si sólo es para calmar su mente, aun así, él establecerá esa línea defensiva.

—…

La Vampira en negligé rojo y gorro para dormir se quedó en silencio.

Ella observó al gigante de casi 4m raspando su colmillo contra otro árbol, ella cruzó sus brazos de tal manera que aplastó sus enormes pechos, y ella giñó.

—…¿Es tan serio?

—¿Qué?

—Pensé que ese joven Orco Ibérico estaba muy apegado a esa humana porque ella le era conveniente. Los humanos le arrojaron rocas, pero ella en realidad habló con él. Así que, para ponerlo de otra manera, podría haber sido cualquiera con quien él pudiera hablar. Pensé que eso era todo.

—Kallikantzaros.

Una voz dijo su nombre.

La luz en los ojos de la Reina Hada había cambiado completamente en un cierto punto.

—¿Quieres que te golpee en serio?

—…Ya veo. Por lo que había una razón por la que tuvo que ser esa chica. Muy bien.

—?

—La vida y la luz del sol son tu territorio, pero la muerte y las sombras es el mío. Hay una opción que se abre a mí.

La Vampira Kallikantzaros giró su mirada hacia la distancia una vez más.

Lo más probable era que ese Orco Ibérico no se detendría hasta que él realmente lo completara. E incluso si él dejaba marcas en 1000 árboles, él no podría deshacerse del sentimiento de desamparo de tener a su madre o alguien incluso mas importante soltando su mano.

Y la Vampira sabía de una extremadamente rápida solución que rayaba en la trampa.

La Reina Hada sonaba algo exasperada mientras su cabello revoloteaba detrás de ella.

—Pensé que no respondías las plegarias de las personas.

—Sólo si están esperando alguna clase de recompensa. No estoy tan cerrada de mente como para abandonar a un niño perdido en la noche.

3

La Poción de Recuperación de la Bruja Blanca Filinion fue hecha perfectamente.

—Nn. Nhh…

Cuando Beatrice se sentó, y estiró sus brazos como era normal, un fuerte olor a follaje llegó a su nariz. Ella miró alrededor, y encontró una vista algo nostálgica. Lucía justo como la casa original de Buu Buu, la tienda triangular hecha de largas hojas dobladas que él había usado antes de la de troncos y ladrillos.

Y ella se dio cuenta de algo.

—Gh.

Cuando ella se levantó, y la manta se cayó, ella se dio cuenta que sólo estaba vistiendo una sola pieza blanca de ropa. Parecía bastante como un bikini ya que la parte de arriba y el fondo estaban conectados, pero básicamente era ropa interior. Piensen en ello como un leotardo que dejaba al descubierto el estomago.

La armadura cubriendo sus extremidades y pecho, y la minifalda alrededor de sus caderas no estaban por ningún lado.

(…Oh. Así que eso fue lo que pasó.)

La Espadachina Santa saltó un poco cuando ella tardíamente se dio cuenta que una delgada forma yacía justo a su lado en la oscuridad. Era una chica con un brazo faltante, y su cabeza estaba inclinada a un ángulo muy extraño. Dos hebras de cabello plateado moteado pasaron en frente de sus hombros, por lo que ella era aparentemente el Arma Definitiva Abyss. Beatrice no había notado su presencia porque ella no necesitaba respirar o incluso agitarse.

Y otra cosa.

—Beatrice, ¿estás bien? ¿Te duele algún lado?

—¡Wah, wah! ¿B-Buu Buu?

Beatrice frenéticamente jaló la manta hasta su pecho, y se ruborizó un poco.

El aire que entraba era algo frío, y la oscuridad era barrida por la gentil luz de una simple lámpara hecha al llenar una taza de porcelana con plantas de aceite, y añadiendo un retorcido trozo de tela como una mecha. La chica supuso que era de noche.

No tenía la obvia forma de un sujetador y bragas, pero ella sólo estaba usando esa ropa interior. Beatrice inquietamente sostuvo la manta en su pecho, y miró alrededor.

—¿Dónde estamos?

—Mi casa fue destruida, así que hice una nueva.

Sólo esas palabras llevaron una fría nube al rostro de la Espadachina Santa. Tuvo que haber habido más que cansancio y dolor de la intensa batalla. Ella estaba preocupada en la manera en que Buu Buu pensaba que era natural que sus cosas se le fueran arrebatadas o destruidas.

Mientras tanto, cuando se miraba desde una perspectiva diferente…

…Eso hacía sentir triste a Buu Buu.

Este no era el momento de que ella se preocupara por otros. Ella siempre se había preocupado por él, y lo había ayudado de cualquier forma que pudiera, pero él también entendía que ella tenía una tendencia de ser negligente con ella misma en el proceso.

Él no podía dejar que se le notara en el rostro.

Preocuparla no resolvería nada.

—*Chillido*. Si estás despierta, puedes comer algo. ¡Come bastante y siéntete mejor! ¡¡Guardé la carne más sabrosa para ti!!

—Ajajaja. Siempre es carne lo primero al despertar contigo…

La Poción de Recuperación de Filinion había curado las heridas y quemaduras directas, por lo que ella no tenía problemas en moverse. Ella buscó en su cadera por hábito, y entonces suspiró.

—¿Qué le pasó al mayor y a los demás?

—Gruagach los detuvo a todos, por lo que está bien. Están trabajando con el Sabio para volver a hacer la villa justo ahora. El efecto de la Rojez ha abandonado sus cuerpos, pero dijeron que querían trabajar con alguien en algo de trabajo concentrado en fuerza y concentrado en los detalles para asegurarse de que todo esté en orden. Dicen que es gracias a ti por destruir la…¿barrera atmosférica artificial? O algo así.

—¿Dónde están Filinion, Armelina y las demás?

—Deberían estar en la posada del pueblo humana. Después de toda la confusión, dijeron que necesitaban explicarles algunas cosas a todos. Aparentemente estaban teniendo un festival ahí, ¡por lo que podrían traer algo de bocadillos sabrosos!

La chica que había pasado mucho tiempo con Buu Buu llevó una mano a su boca, y sonrió por la alegría de él.

¿Ella simplemente estaba feliz de ver al Orco Ibñerico celebrando, o ella estaba feliz de verlo interesado en los humanos?

—Oye, Buu Buu.

—¿Sí?

Beatrice puso una plena sonrisa.

Y preguntó.

—…Así que, ¿escuchaste cuánto tiempo me queda?

Él había sido descuidado.

A pesar de que él sabía poco de la Magia, él debió haberlo notado.

Beatrice había buscado en su cadera por hábito. Ella había buscado por su estoque Arma Brillante. Era un movimiento casual de sus dedos, pero eso le había dicho la verdad: su Arma Brillante había sido destruida y ella no podía regresar a la Tierra.

A ella también le faltaba su equipo.

No era que ella no estaba produciendo la armadura para cubrir su cuerpo. Ella no podía producirla.

—Beatrice…

—Está bien, Buu Buu. No necesitas mirarme así.

Buu Buu jadeó, y palmeó su gran rostro, pero Beatrice negó con su cabeza. Ella siempre fue la madura. Escondérselo podría haber sido imposible desde el inicio.

La chica en su ropa interior todavía seguía sosteniendo la manta en su pecho.

—No tengo que explorar el Laberinto o salvar al mundo de una crisis. Eso me da más tiempo para simplemente estar contigo. Siento como si nunca hubiera hecho tiempo para tomarme las cosas con calma en Ground’s Nir. Mirándolo de esa manera, no es tan malo.

—…

—Y no me voy a arrodillar inmediatamente. Todavía tengo tiempo. Así que, dime, Buu Buu. Quiero saber las cosas en especifico si voy a enfrentar esto. ¿Me ayudarás a encontrar una forma de salir de esta situación?

—De acuerdo.

Buu Buu asintió una y otra vez.

Él parecía estar tratando de convencerse a sí mismo más que a nadie.

—Te ayudaré. El mayor y los demás sólo fueron salvados por tus esfuerzos. No puedo simplemente estar sentado e inquieto. No hay tiempo, así que tenemos que hacer lo que podemos hacer. ¡¡Por lo que trabajaré súper duro por ti esta vez!!

—Buu Buu.

—Cierto. ¡De acuerdo con Abyss y Sibyl, tienes cerca de 2 días! Todavía hay tiempo, así que haremos todo lo que podamos para salvarte. ¡¡Y el primer paso es comer!!

La casa de hojas no tenía estufa, por lo que él probablemente estaba cocinando la comida en una fogata afuera. Él se precipitó hacia afuera de la casa.

Por ese breve momento, Beatrice estaba sola con sólo la desactivada Abyss para su compañía. Ella buscó en su cadera por hábito, y entonces suspiró lentamente.

—Bueno.

Nadie estaba escuchando, pero las palabras suavemente se salieron de sus labios.

—…Supongo que esta vez realmente no hay esperanza.

4

Beatrice y Buu Buu se sentaron alrededor de la fogata para una cena.

Ella todavía estaba usando sólo su ropa interior, por lo que, había envuelto la manta alrededor de ella antes de salir afuera.

Cuando él cocinaba, tenias suerte si conseguías una gigante pieza de misteriosa carne cocinada, y él ni siquiera le añadiría sal a menos que lo pidieras. Él no se concentró demasiado en el cocinado, por lo que siempre había cierta probabilidad de conseguir algo medio crudo. …Pero, hoy también había vegetales, que presumiblemente los habría tomado de su jardín. Él podría estar pensando en su salud.

—Beatrice, este y este son los más sabrosos. Puedes tenerlos.

—¿Hm? Puedes quedarte los sabrosos. Fuiste tú quien los hizo después de todo.

—¡No! ¡¡Necesitas comer ahora mismo!!

—¡¡Whoa, pero toda esta carne grasienta es demasiado para una doncella como yo…!!

Había tomado algo llegar a este punto, pero siempre y cuando él añadiera algunas rocas de sal, su cocción era buena en un cierto sentido plano de pensarlo. La sal y la grasa tenían una forma de empaparse en tu cuerpo.

—Hoy hice algunos postres también.

—¿Oh? Eso es inusual.

—Lo enfríe en el río, así que tiene que estar bueno. ¡Melones Joyas son raras, y sé que estarás sorprendida cuando lo veas!

Buu Buu se marchó para ir al río donde la fruta se estaba enfriando.

Una vez que ella estuvo sola, Beatrice suspiró suavemente con la manta envolviendo su ropa interior.

Y justo entonces…

—Me uniré a ti.

—?

La Espadachina Santa se volteó hacia esa suave voz, y vio a alguien que lucía completamente cómoda en la noche.

Era una chica rubia infantil que vestía un traje de baño negro visible a través de un negligé rojo brillante. No, ella era algo baja, pero su cuerpo bien podría haber estado más curveado que el de Beatrice. …Específicamente cuando se trataba del tamaño de los pechos.

Ella era una Vampira y una Break News.

Era Kallikantzaros.

Ella mantuvo una cierta distancia de la fogata como si le desagradara luces no naturales.

—Sutriona me dijo lo que pasó. No pude unirme a la pelea ya que ocurrió cuando el sol estaba a su máximo. Los Orcos Ibéricos son especiales para mí también, por lo que te agradezco por arriesgar tu vida para detener su locura.

—Ya veo… En base a eso, puedo pensar que puedo confiar en lo que Buu Buu dijo sobre los otros Orcos Ibéricos. Pues verás, me desmayé antes del final.

—Así que, ¿qué harás?

La Vampira sostenía un muñeco de un cerdo gris, habló con una voz astuta, y gentilmente miró a la chica a los ojos.

—Discutamos el concepto de la vida. Los no-muertos no tienen interés en almas inestables, pero estoy dispuesta a hacer una excepción ya que usaste tu única vida para pelear por los Orcos Ibéricos. No puedes regresar a la Tierra sin tu Arma Brillante. Y no tienes oportunidades de sobrevivir sin regresar a la Tierra. Buu Buu y las demás, por supuesto, no dormirán mientras pasan los siguientes dos días intentando encontrar una solución, pero no hay garantía de que encuentren una antes de que el tiempo límite llegue.

—Y tú te has acercado a mí. Así que, ¿tienes alguna sugerencia?

—Soy una vampira.

Kallikantzaros metió el dedo índice de su mano vacía entre sus labios. Ella dobló el dedo como un gancho, y jaló su pequeña boca hacia un lado.

Eso podría sonar como una broma de un niño, pero tenía un significado diferente aquí.

Ella reveló un arma siniestra que era más afilada que un diente canino humano.

Ese colmillo era el símbolo de su especie.

—Tu cuerpo humano no puede soportar quedarse en este mundo por un periodo de tiempo extendido debido a un ligero margen de error en la composición atmosférica, y la rotación planetaria y la revolución. Entonces, sólo necesitas convertirte en algo que no sea una humana de la Tierra. Trato de sólo tener de objetivo a los Orcos Ibéricos, ya que me desagrada el sabor de la sangre humana, pero como dije, estoy dispuesta a hacer una excepción. Puedo soportar el sabor. Si lo pides, puedo convertirte en una Vampira justo aquí y ahora.

Beatrice lo pensó por un momento.

Esto le daba un plan de respaldo. En su estado actual, ella debería querer tener eso más que nada.

Sin embargo.

Después de tomarse su tiempo, ella lentamente negó con su cabeza.

—…Tengo que rechazar tu oferta.

—¿Por qué?

—Me disculpo si suena como un insulto, pero la persona en la que Buu Buu puede confiar sin preocuparse no es la “Vampira Beatrice”.

La mirada preocupada de Buu Buu se había fundido en la mente de ella.

Ella lo vio diciendo esas obvias mentiras dolorosas.

Pero era exactamente por eso.

Ella no podía simplemente comprometerse a esto. Si ella re-escribía todo con una simple decisión. No habría forma de regresar. Esa era la forma que ella lo veía. Ser una humana nacida en la Tierra debía poseer algún significado para ella más de lo que pensaba.

Kallikantzaros sonrió ligeramente.

Y ella mostró respeto por esa resolución.

—Esto no será fácil.

—Lo sé.

—Muy bien. No te forzaré, pero he proporcionado la tentación. Saber y no saber son dos cosas diferentes. Como aparentemente ustedes los humanos dicen, un hombre ahogándose se agarrará incluso de una pajita. Observaré detrás de escenas para ver si tu resolución vacila mientras lentamente eres aplastada entre el dolor y el miedo.

Un sonido silencioso le siguió.

Al dar un sólo paso hacia atrás, Kallikantazaros verdaderamente se retiró a las sombras, pero ella dejó una última declaración.

—Sin embargo.

—?

—…Incluso si te quiebras, y patéticamente te aferras a esta opción. No me reiré de ti. Porque definitivamente te debo una por el incidente de los Orcos Ibéricos. Por esta única vez, te prometo esto.

Eso fue todo.

La Vampira se desvaneció en las oscuras sombras, y Beatrice estaba sola una vez más.

—¡*Chillido*! ¡Mira, mira, Beatrice! ¡Esto es un Melón Joya!

—Oh, ¿Buu Buu?

—¿Hm? ¿Qué te pasa? ¿Pasó algo?

—No, no es nada, —ella respondió con una sonrisa y negando con su cabeza.

Sí.

Por su resolución, nada había pasado.

5

Por supuesto, Buu Buu no descansó después de poner a Beatrice en la cama dentro de la casa de hojas. La Bruja Blanca Filinion y la Sacerdotisa de Combate Armelina habían establecido una nueva base en la Cueva de las Lágrimas abierta en el lado del acantilado costero. Incluso con la celebración dejando a todos bajando la guardia, ellas no podían traer a Buu Buu a la posada del pueblo llena de humanos, pero tampoco podían realizar una reunión para planear las cosas en frente de Beatrice cuya vida estaba en la tabla para cortar. Ya que ninguno de sus usuales lugares para reunirse estaba utilizables, necesitaban uno nuevo.

…Buu Buu se preguntaba cómo podía haber vivido tal vida sin rumbo hasta ahora.

Él había construido una casa de grandes hojas, buscado comida en el bosque y pasando cualquier tiempo extra durmiendo. ¿Realmente él estaba aprovechando su vida? Si él hubiera hecho otras cosas, y haber usado su tiempo de forma más importante, ¿podría él haber encontrado una solución inmediatamente cuando alguien importante para él estaba en una crisis?

Él se había vuelto complaciente.

Tanto había pasado en el pasado, por lo que él sabía que este ambiente actual no estaba garantizado de que durara para siempre. Y, sin embargo, él estaba satisfecho con lo que se le había dado. Él había estado tan feliz ese día cuando se había reunido con Beatrice, y él había fracasado en seguir trabajando después de eso.

—*Chillido*… Necesito hacer algo.

Esa cueva del océano también contenía la colección de tesoros de la Reina Demonio Tselika. La zona de la entrada recibía la carga completa de las olas avanzando y retrocediendo, y podía inundarse en cualquier momento, pero había más pendientes adentro, y el agua de mar casi no tenía efecto ahí. Ya que no había forma de entrar al Laberinto, era un punto ciego raro donde nadie más en la pequeña isla podía llegar a ellos.

La luz de la luna afuera era reflejada por el agua de mar y muros de rocas, por lo que el interior estaba lleno con una luz azulada tenue. Daba el escenario de un brillo extraño diferente del de una fogata o musgo luminoso.

—Así que aquí estás, Buu Buu.

Le habló alguien que lucía muy parecida a la Espadachina Santa de armadura roja. Era el Sabio. La delgada Elfa Real Sibyl estaba de pie a su lado.

—Estaba explicando mi investigación de los problemas que enfrentamos. Nadie más aquí vale la pena que se le explique, así que esto es perfecto.

La Bruja Blanca de lentes y la oficial de policía Sacerdotisa de Combate claramente hicieron una mueca por eso, pero era inusual para estas antiguas enemigas el juntarse así.

El rojo de las ascuas fue añadido a la luz azulada en la Cueva de las Lágrimas.

El Sabio casqueó sus dedos, y el escenario de la cueva cambió. Incluso la oscuridad colgante y la pálida luz azul que bloqueaban la vista de uno como una luz de fondo que funciona como un velo para ocultar la respuesta delante de los ojos de uno.

Los muros y techo estaban llenos de patrones geométricos dibujados en líneas negras aparentemente hechas de carbón. Naturalmente, esto no era sólo un grafiti. Cada punto de la intersección de las dos líneas estaba etiquetado con un símbolo, y parecía controlar alguna clase de “corriente”.

—Bueno, de manera simple, este es el diagrama de circuito del Arma Brillante de Beatrice, —tranquilamente explicó el Sabio.

El mango del estoque de Beatrice había contenido la circuitería que llenaba cada superficie de la cueva.

—Keihin Seibi’s Etranger D-508ex. Ya que ella fue confinada en el impresionante Palacio Mágico Independiente, me sorprendí de hallar que ella usa una versión personalizada de un producto comercial, pero eso podría haber sido para asegurarse de una fácil reparación de partes en caso de un malfuncionamiento. Aparentemente ella tiene sirvientas capaces, por lo que sus especificaciones han sido mejoradas en gran medida cronometrando del lado de software de las cosas.

—…¿Hiciste tanto progreso? ¿¿¿Entonces para qué fueron esas dos horas de cinismo y sarcasmo???

La joven mujer de lentes hizo un comentario cansado, pero no era el momento para eso.

El Sabio permanecía tranquila después de haber desperdiciado tanto tiempo porque ella no estaba interesada en comenzar hasta que Buu Buu apareciera.

—Recuperé el diagrama del fabricante de la Tierra, y Sibyl usó sus tesoros secretos para ver el estoque roto. Comparando los dos, revelaron las partes que faltan. El peor daño está aquí.

Ella suspiró gentilmente, y unas cuantas chispas se escaparon de su palma, y circularon un cierto punto en el diagrama del circuito cubriendo las superficies de la cueva. La doncella del santuario que era una chica de universidad, conocida como Filinion, lo vio como un apuntador laser sobre un pizarrón blanco en un salón de clases.

—Esa es la zona de la autentificación personal que administra los privilegios administrativos…En otras palabras, a quien le pertenece el Arma Brillante. En términos de celulares, es algo como la tarjeta SIM que contiene todas las configuraciones de perfil. A menos que arreglemos esto, Beatrice no puede regresar a la Tierra.

—¿*Chillido*?

Buu Buu inclino su cabeza con una gran mano sobre su boca, pero eso no significaba que hubiera dejado de pensar. Los Orcos Ibéricos usaban sus cerebros parecidos a supercomputadoras para controlar cada fibra muscular, para que así no destruyan sus propios cuerpos con sus músculos abrumadoramente poderosos. Él podría no entenderlo ahora, pero ciertamente iba a aprender. Él sólo tenía que llegar a comprenderlo antes de que se les acabara el tiempo. El Sabio había vivido con el mayor y los demás, por lo que ella entendía eso, y estaba tratando de llenarlo con tanta información como fuera posible.

¿Pero el Sabio estaba condiciendo a la mente brillante a la respuesta?

A pesar de que Buu Buu no entendía todo, apretó sus dientes, ¿y estaba forcejeando para compensar qué tan detrás se sentía?

—Oye. —Armelina puso una mano sobre su cadera. —Así que, ¿estás diciendo que la función de transferencia sobrevivió?

Si eso fuera todo lo que necesitáramos, no necesitaríamos confiar en su estoque roto. Esa arma contundente colgando de la cintura de Buu Buu es una Arma Brillante, también.

Pero él no podía salvar a nadie al darle a Beatrice su compañero que parecía un tronco o una viga de acero.

La administración no era tan floja para dejarle a ella usar uno prestado.

Ella no sólo podía dirigirse a casa y listo. Había una razón de que usaran términos como Inicio de Sesión y Cerrar Sesión. La tecnología para moverse entre mundos sólo calificaba como un sistema de transferencias una vez que una llegada segura era garantizada. Eso quería decir que naturalmente habría poderosos seguros para asegurar quien estaba siendo enviado en adición al punto de origen y punto de destino. Ya que necesitaban transferir exactamente al 100% a una persona, no el 99% o el 101%.

Buu Buu desesperadamente hizo funcionar su cerebro con su cabeza todavía inclinada.

—¿Quieres decir que el nombre de Beatrice está escrito dentro de su espada? ¿Y eso fue borrado, por lo que tenemos que escribirlo ahí de nuevo?

—Justamente así, Buu Buu.

El Sabio aplaudió con una sonrisa que ella nunca le daría a ninguna de las demás.

—Reescribir los ajustes de perfil desde cero sería difícil, por lo que tenemos que extraer la información dañada, y recuperarla. Por supuesto, la información dejada adentro del estoque dañado está incompleta, así que no podemos simplemente usar eso. Pero eso quiere decir que sólo tenemos que llenar las brechas.

—Algunas veces veo anuncios para servicios que recuperar información perdida de tu celular o memoria flash, ¿pero realmente funciona así de bien?

—Ya que tienes el coraje de admitir tu propia ignorancia, lo explicaré. Incluso si hay piezas faltantes, es posible llenar eso al estimar los contenidos usando las cadenas de datos procedentes, y seguirlas. Podría ser simple pensar en ello como los cuadros de una película o caricatura. Diez minutos o una hora completa faltante sería, por un lado, pero si sólo es un cuadro o dos aquí y por allá, no es un problema mayor. Puedes llenar las brechas.

Pero por otro lado…

—Para recuperar la información, primero debemos extraer información detallada en qué tanta de la información queda adentro del estoque roto.

—¿*Chillido*? Pero pensé que podríamos verlo todo con el tesoro de Sibyl.

La delgada chica de largas orejas suspiró, y respondió la pregunta de Buu Buu.

—Puedo verlo, pero no puedo explicarlo. Si saco los surcos minúsculos del diagrama del circuito, el Sabio puede crear un diagrama apropiado usando sus propias reglas, pero este concepto de un…¿programa electrónico? Eso es algo completamente diferente.

—Bueno, sí. Hace mucho tiempo, aparentemente había personas con la impresionante habilidad de leer la escala de do-re-mi al mirar los surcos de una disco, pero no importa qué tanto miraran a la suave superficie de un Smartphone, nunca podrían saber nada sobre una canción contenido en un archivo comprimido en el dispositivo. Poo hoo hoo.

—…No tengo idea de qué significa eso, pero aún puedo saber que te estás burlando de mí…

—Je. Ejeje. Lo que sea que te haga pen-… ¿¡auuuuh!? ¡Esta elfa guerrera Amazona acaba de golpearme en mis tetas con la cuerda de su arco!

—Golpeaba mis largas orejas muchas veces cuando aprendía a usarla, por lo qué sé cuál es su poder. …Y ese insulto te ha hecho ganar otro golpe.

La cazadora persiguió a su presa huyendo, y Armelina sonaba algo exasperada mientras miraba.

—¿Estás diciendo que no podemos revisar directamente el software, por lo que, tenemos que comenzar al reconectar el hardware de circuitos quemado para acceder a él?

—Precisamente. Así que, la ignorante ha llegado a entender su ignorancia.

El Sabio asintió, y llevó una mano a su cadera.

El estoque remendado en la vaina de ahí tenía su poder de procesamiento incrementado a la fuerza al juntar los restos de varias Armas Brillantes, por lo que, ella sabría cómo conectar el Arma Brillante rota.

El Sabio con armadura roja y minifalda blanca torció las esquinas de su boca en una sonrisa.

—No hay necesidad de ser pesimista. La zona necesaria de reparación es más pequeña que una estampilla postal.

—Pero como con el microfilm, ¿qué tanto espacio llena eso cuando se expande a un tamaño visible al ojo humano? …Lo haces sonar simple, pero al nivel de semiconductores, es docenas de veces más pequeño que un cabello, ¿cierto? ¿O quizá cientos de veces? Incluso si el tesoro de Sibyl nos deja hacer trampa contra las habilidades de un microscopio electrónico, el trabajo no será tan sencillo.

—Eso es cierto, pero tengo una idea.

El Sabio chasqueó sus dedos, y las chispas que estallaron circularon alrededor, por encima de la cabeza de Buu Buu.

—Buu Buu, eres amigo de las Hadas de tamaño de una palma, ¿no es así? Júntalas inmediatamente y pídeles su ayuda.

—¿*chillido*? ¿Vas a hacer que hagan una poción?

—Los contenidos de un Arma Brillante son una colección de cables hechos de oro puro más delgado que un cabello. Un humano normal no podría esperar trabajar con ellos, y, como tu amiga de allí dijo, el aumento sensorial del tesoro de Sibyl podría no ser suficiente para lograr el trabajo. Sin embargo, las Hadas son hábiles en artesanías. Incluso pueden tejer un vestido lleno de listones con seda de Araña de Tierra, por lo que no deberían tener dificultades de trabajar con algo más delgado que un cabello. Podría no gustarles trabajar con acero o plata, pero no deberían sentir nada de asco hacia el oro.

Con eso dicho, el Sabio rio.

—Buu Buu, eres el único que puede contactar a esas Hadas cautelosas. Con eso dicho, también eres la única persona que puede contactar al Sabio quien trabaja detrás de escenas de la historia. Este es el poder que tú construiste por el camino que avanzaste. Siéntete libre de usar esas cartas del triunfo.

Pero…

Armelina trazó la punta de su dedo a lo largo de su delgada barbilla, y pensó profundamente.

Y, tan negativo como era, ella abrió su boca. Ella había sabido que llegarían a esto desde el comienzo, por lo que no había punto en actuar presumida sobre el conocimiento después del hecho.

—Tenemos un estricto limite de tiempo. Quiero decir, ni siquiera nos quedan dos días. Estoy de acuerdo en confiar en las Hadas, pero ¿no deberíamos trabajar en algún seguro en paralelo, sólo para estar seguros?

—Supongo que preguntaré. ¿Exactamente qué propones?

—Las Hadas no son las únicas hábiles con sus manos. Hay muchas personas diferentes reunidas en la posada del pueblo. ¿Qué tal si confiamos en ellas? Con la emoción de resolver el problema del Rojo, las personas sin nada mejor qué hacer podrían tratar de ayudarnos fácilmente.

Además, eran los humanos quienes usaban Magia representada por las Armas Brillantes. Tenía el mayor sentido usar manos humanas para resolver esto.

Pero el Sabio negó con su cabeza.

—No te detendré si vas e intentas eso por tu cuenta, pero no te voy a ayudar con tu esfuerzo inútil. Sólo estoy aquí ahora por respeto a sus esfuerzos en revelar la causa de la Rojez y liberar al mayor y a los demás de ello. No esperes apoyo completamente ilimitado de mi parte.

—¿Esfuerzo inútil…?

—No tengo ningún problema con sus habilidades técnicas, y la mano de obra sería útil, pero Beatrice es de Máximo Nivel, lo cual viene con sus pros y contras. Las personas van a reconocer sus logros cuando ella se esté alzando en los rangos, pero una vez que ella comience a decaer, ellos sólo se concentraran en el lado negativo, y trabajaran en contra de ella. Pide ayuda, y dudo que alguien te la de. En el peor de los casos, podían pretender ayudar para que así puedan envenenarla.

—…Pero…

Armelina había sugerido la idea, pero guardó silencio.

La posada del pueblo humano estaba gobernada por los intereses de organizaciones al igual que por lo que personas individuales querían. Definitivamente había naciones y corporaciones que se beneficiarían en el balance del poder si el ariete del Palacio Mágico Independiente del gobierno japonés era removido.

¿Qué pasaría si su estado comprometido se volvía ampliamente conocido?

En el peor de los casos, alguien podría incluso planear un ataque a la casa de hojas donde ella dormía. Ninguno de ellos quería pensar sobre la posibilidad de interferencia cuando el intento de rescate ya estaba sobre la cuerda floja.

Mirándolo así, sería, de hecho, más eficiente juntar un equipo de No-humanos de Ground’s Nir, quienes estaban atados al simple lazo de la gratitud.

El Sabio había visto una enfermiza cantidad del deseo que se reunió alrededor de la Magia, por lo que ella se rio desdeñosamente antes de continuar.

—Esto no se trata de si realmente pasará o no. La inhabilidad de eliminar la duda consumaría algo del costo de nuestro trabajo, dije que no teníamos tiempo, ¿no es así? Realmente no creo que podamos permitirnos molestarnos en complots secretos.

—…

Armelina no tenía forma de refutar, pero ella tampoco parecía satisfecha.

Mientras tanto, Buu Buu habló.

—Así que, necesito pedirle ayuda a las Hadas. ¿Pero eso es todo lo que puedo hacer? ¿No hay nada más que pueda hacer?

—Hm… —El Sabio pensó por un momento. —Incluso si será más delgado que un cabello, necesitaremos mucho oro puro para colocar nuevos cables. Ground’s Nir es lo bastante pequeño para caminar el perímetro en sólo tres días, y los codiciosos humanos usan engranajes de los Artilugios del Laberinto como su moneda en lugar del oro. No sé cuánto esté enterrado en la isla, pero a diferencia de la Tierra, donde puedes comprarlo por gramos en un intercambio, probablemente será difícil de obtener. Buu Buu, ¿puedes encargarte de eso?

6

Beatrice podría sospechar si ella se despertaba y él no estaba ahí.

A él le faltaba el conocimiento y la habilidad, pero Buu Buu tenía que compensar eso con lo que él podía hacer. Con tan poco tiempo restante, él no sólo podía quedarse sentado sin ninguna idea.

Cuando él se marchó de la Cueva de las Lágrimas, el sol ya había salido.

Él se despidió de Filinion y Armelina, quienes tenían que descansar en la Tierra, y él se apresuró a la casa de hojas a la mitad de la montaña.

Él tomó algunas Manzanas de Estómago Lleno y Plátanos Llenadores que encontró creciendo en los árboles en el camino, y el halló a Beatrice afuera de la casa con la manta envuelta a su alrededor.

Él había sido demasiado lento.

Sólo unos cuantos segundos tarde, pero él gentilmente apretó sus dientes a qué tan inútil lo hacía sentir eso.

—Buenos días, Buu Buu. ¿Dónde estabas?

—*Chillido*. Me desperté con hambre. Así que fui a reunir algo de comida para hoy.

Buu Buu siempre había vivido una vida donde la mitad de su día era obtener comida. Incluso durante una emergencia como esta, seguía necesitando comida y agua para funcionar. Por lo que esto era algo necesario, pero una inspección cercana mostraría que en su mayoría él tenía frutas que crecían en arboles en lugar de animales que tendría que cazar en una batalla de astucia de comer o ser comido.

Él no tenía tiempo para eso ahora.

Incluso el tiempo dedicado a obtener comida se sentiría como un desperdicio.

—¿Qué estás haciendo, Beatrice? Si despertaste porque tienes hambre, te daré el más grande.

—…Las chicas necesitamos tomar un baño diariamente. Puedo cavar un agujero por el río para producir unas aguas termales, y usar el agua del río para controlar la temperatura, ¿cierto?

—Sí. Puedes ir a tomar un baño, Beatrice.

—Ese sueño fue hecho pedazos cuando te apareciste mirándome así.

Un desayuno de sólo frutas se sentía carente para Buu Buu, pero él tenía cosas más grandes por las cuales preocuparse ahora. Y él notó que Beatrice parecía disfrutar bastante la fruta. Esa cantidad podría haber sido la justa para ella.

—La carta, la carta…

—?

Beatrice miró en confusión mientras Buu Buu colocaba un delgado pedazo de madera cerca del techo de la casa de hojas. Él apenas podía escribir, y el mensaje era casi completamente comunicado a través de la ilustración, pero las Hadas del tamaño de una palma lo leerían cuando se aparecieran. La situación difícilmente podía empeorar, pero el contrataque estaba comenzando.

—Buu Buu. ¿Qué vamos a hacer hoy?

—Buu. Vamos a la playa.

Él, por supuesto, tenía una razón para esto.

Los dos bajaron el gentil acantilado de un camino de la montaña sin pavimentar. Ellos discutieron cosas sin sentido por el camino: estaría genial poner rieles para un carrito de mina por aquí, a Ileana no le gustaría eso, y así.

Una vez que dejaron el bosque y llegaron a la playa, Buu Buu alzó su voz sin pensarlo.

—¡Ah! ¡¡Casi todo fue lavado!!

—¿Hm?

Beatrice lo miró con curiosidad, y él frenéticamente cubrió su boca con ambas manos.

Los cadáveres podridos de la creatura marina gigante del Inframundo deberían haber estado en la playa. Él había reunido grandes semillas ahí para llegar al cielo, pero casi no había señales de la carne negra pudriéndose, la cual él había visto entonces. Él dudaba que hubiera sido todo el trabajo de pequeñas langostas y cangrejos limpiando la playa, por lo que las olas chocantes debieron agarrarlos, y los barrió al océano.

Beatrice cepilló su cabello a un costado de su rostro, y miró el océano que brillaba con el sol de la mañana.

—Esta zona ha sido limpiada bastante, pero sigue sin lucir como un buen lugar para nadar.

—*Chillido*. Tendrá que ser limpiado de poco a poco. Los pescados son una fuente importante de comida también.

Con eso, Buu Buu se acercó a un pedazo de carne podrida que todavía quedaba en la playa.

Él recordó lo que el Sabio había dicho en la Cueva de las Lágrimas antes del amanecer:

Siempre están las montañas del norte. El tesoro de Sibyl debería ser capaz de ubicar con precisión las venas de oro, pero no tenemos tiempo de excavar. …El Inframundo sería la mejor apuesta. El Señor del Inframundo reforzó a la fuerza esa creatura marina podrida para mantenerla viva. Eso quiere decir que tiene que tener un lado mecánico que incluye mucho cableado de oro puro. Necesitamos oro, pero no una gran cantidad. Probablemente sería más rápido reunir algo de esa basura, y extraerlo de ahí.

Los limpiadores de la playa no podrían comer cosas duras como esta.

Habría sido genial si nada mas que extrañas partes mecánicas hubieran permanecido en la playa, pero él no tuvo tanta suerte. Él metió su mano en la pila negra, y tentó alrededor por algo fuera de lugar. Algo como gruesos cables, delgados circuitos integrados de computadora o conectores hechos de metal pesado. Él no sabía qué sería útil, por lo que él jaló todo que pareciera artificial, y lo reunió todo.

—¡Oh, por Dios! ¡¡No puedo soportarlo más!!

Él escuchó un sonido de aleteo.

—¿B-Buu Buu? No hay nadie más aquí, ¿cierto? ¡Sólo eres tú, ¿cierto?!

Era el sonido de Beatrice removiendo la manta que envolvía a su alrededor. La chica ahora sólo vestía ropa interior de una pieza, pero parecía disfrutar mientras pateaba a las olas retrocediendo y chocando.

Ella rio como una niña, y le habló.

—¡Buu Buu! Hay aves marinas volando muy de cerca. Podría haber un banco de peces cerca. ¡¡Quizá eso sea gracias al Inframundo también!!

—Entonces puede usar esto.

Buu Buu levantó algo parecido a una red de agujeros pequeños. Era algo que él había sacado de la pila negra. Podría originalmente haber rodeado y apoyado alguna clase de órgano interno gigante, pero su propósito no era claro.

Beatrice dijo que no parecía un buen lugar para nadar, pero ella sostuvo la red con ambas manos, y se movió sólidamente en el agua. Las ondas debieron haber puesto más resistencia en sus pies de lo que ella había esperado porque ella se echó para adelante, se tropezó y arrojó la red mientras estaba empapada.

Y justo entonces…

—Buu Buu.

—!

Los hombros de Buu Buu saltaron cuando él escuchó una voz femenina directamente detrás de él.

¿Cuándo pudo alguien acercarse a él en una playa abierta? Mientras permanecía escondida detrás de una de las pilas negras para que la Espadachina Santa no pudiera verla, el Sabio sostuvo su dedo índice sobre sus labios y giñó.

—…Esto se volvería complicado si Beatrice me encuentra, así que quédate así.

—*Chillido*

—Parece que has juntado una buena cantidad. Deberíamos ser capaces de extraer todo el oro puro que necesitamos de esto. Me encargaré del resto, y puedes dejar que me encargue del fuego.

—Gracias, Sabio.

Esas palabras causaron que quien se parecía a Beatrice brevemente perdiera su calma.

Sus ojos se abrieron ampliamente, y entonces ella formó una sonrisa de nuevo.

—No, gracias a ti. Pensé que nunca escucharía esas palabras de un Orco Ibérico. También aprecio lo que hiciste por el mayor y los demás.

—¿Hay algo más que pueda hacer?

—Me llevaré esta pila de basura, pero no quiero que Beatrice me vea. Distráela, y entonces encuentra una buena oportunidad para llevarla a la playa.

—?

—De manera simple, quiero que juegues con Beatrice. Ve.

El Sabio se presionó en su espalda, y él fue empujado por detrás de la pila negra con la fuerza que uno no esperaría de ella en base a su apariencia.

Beatrice le sonrió mientras sostenía la red sobre la playa.

—Mira, Buu Buu. ¡Realmente hay un banco de peces reunido cerca de la playa! Esta va a ser una gran captura, así que persíguelos desde allá hacia mí. ¡¡Rápido!!

—Bien.

El término “gran captura” le recordaban el día en el que la villa fue atacada. Ese había sido el día que Beatrice le enseñó al joven Buu Buu cómo atrapar un pez, y coincidentemente lo salvó. Si no fuera por el ataque, Beatrice podría haber sido aceptada por los aldeanos mucho más pronto.

Y para reiterar, obtener comida era un requerimiento constante. A las reglas de la naturaleza no le importaba tu conveniencia personal, y la punta del dedo helada del hambre y muerte apuntaría a cualquier por igual.

Si teníamos comida, no tenías de qué preocuparte.

Y podías tomarte el tiempo usualmente gastado en obtener comida, y usarlo en algo más.

—¡*chillido*! ¡¡Reúnanse, peces!!

—¡Ajaja! ¡¡Buu Buu, están escapando entre tus piernas!!

7

Un solo gramo de oro puro podía ser machacado a más de 3 kilos. Eso, por supuesto, significaba el largo de los kilómetros, no el peso de los kilogramos. Ya que era suave, la fatiga del metal no era una preocupación como lo era con el acero y la plata. No se oxidaría con el aire a temperatura ambiente, y no sería dañado por la mayoría de químicos otros más que agua regia o un amalgamador.

Después de que el Sabio disolviera todo el material de desperdicio, y extrajera sólo el oro puro, había menos de 10 gramos en total. El mundo de los semiconductores era microscópico, por lo que eso era difícilmente sorprendente.

Sin embargo, la naturaleza del oro funcionaba a su favor.

No era fácilmente alterado, por lo que no tenían que preocuparse sobre que queden inutilizables, y podían reusar el mismo oro para practicar tantas veces fuera necesario antes de hacerlo de verdad.

—*Frotar*, *frotar*…

Una voz provino de la villa de Hadas en el bosque.

Meridiana del tamaño de una palma estaba usando sus incluso más pequeñas palmas para aplicar presión al metal precioso de oro brillante como si girara como un taladro. El punto de fusión del oro era de 1063 grados Celsius, pero ya estaba lo bastante suave que no era necesario calentarlo.

Con sólo un pedazo de oro más delgado que un cabello, se mezclaría en el paisaje, e incluso las pequeñas Hadas lo perderían de vista si no eran cuidadosas. Sería atrapada en el aire como un ala, ignorando la gravedad y vagando sin rumbo de lado a lado en el aire.

—Uups.

Su hermana, Alice, tomó el oro en sus manos y lo envolvió alrededor de sus muñecas. Mientras el hilo de oro intersectado lucía como líneas cruzadas de salsa encima de comidas lujosas de carne de pescado blanca, su brillo aumentaba. Ganó una dureza en forma de una tabla el cual no tenía un solo hilo. Y aunque esto era metalistería delicada, no podían permitirse romper el hilo. Todo tenía que estar conectado como un dibujo de un solo trazo.

Esto produjo un anillo lo bastante largo para un dedo humano.

El impresionante producto tenía el brillo del oro puro y la belleza de un ala transparente de insecto, pero mientras la Mayor Morgan volaba alrededor e inspeccionaba el anillo mientras colgaba de una rama de árbol con seda de Araña de Tierra…

—Está roto en algunos lugares.

—¿¡Hweh!?

—Que no te desanime, Alice. No es completamente tu culpa. Mira. Había un bulto cuando el hilo de oro fue hecho. Eso lo hace inutilizable. Necesita una densidad equitativa por completo.

—¡¡U-uuuh!! ¡¡Deja de insultar el trabajo de Meridiana!!

Por supuesto, ellas tenían que volver a hacerlo hasta que lo tuvieran bien.

Y un sólo éxito milagroso no era suficiente. Necesitaban la confiable habilidad de repetirlo miles de veces sin ningún error.

Si el hilo de oro se rompía, la señal no podría pasar. Si la densidad no era igual, habría una discrepancia en la resistencia eléctrica, y podría sobrecalentarse o comenzar un incendio. Justo como un camino estrecho repentino causaría un embotellamiento de tráfico, el flujo de electricidad también requería un control de tráfico. La historia de los semiconductores usada en Armas Brillantes era una competencia para colocar tantos “caminos” y “luces de tráfico” como fuera posible en un sólo circuito integrado para proporcionar el mejor control de tráfico. De paso, un simple encendedor hecho de una batería y papel de aluminio tomaba ventaja de esto al intencionalmente causar un embotellamiento para comenzar el fuego.

Las Hadas vivían en el mundo natural, y no entendían los detalles de las teorías detrás de los semiconductores que controlaban el flujo de electricidad para realizar masivas cantidades de cálculos, pero sabían que su habilidad era necesaria y estaba siendo probada.

Tiraron el anillo fallado en una olla grande que estaba sobre el fuego para derretirlo. Por supuesto, la olla sólo era grande para sus sentidos de escala, por lo que sólo era del tamaño de una lata de comida.

No tenían tiempo para esperar a que se enfriara naturalmente, por lo que arrojaban el bulto derretido en un balde de agua. Con un sonido humeante único, mucho vapor de agua se alzó del balde. Una gran ventaja del oro puro era ese, a diferencia del vidrio, no se dañaría a nivel microscópico incluso cuando era expuesto a extremas diferencias de temperatura.

Ellas ya habían repetido esto innumerables veces.

A ellas se les dio esta tarea por sus productos hechos de tejer seda de Araña de Tierra, pero la forma de oro puro cambia más fácilmente que la delgada pero gruesa seda de araña. Si que se quebrara el hilo fuera el único problema, el trabajo sólo requeriría extra cuidado, pero la densidad equitativa parecía volverse más difícil mientras más se enfocaban en ello. Justo como los artesanos tradicionales obteniendo una “sensación” a través de la repetición siendo más importante que una simple teoría.

—Meridiana, ¿tus manos están bien? No las estás dañando, ¿o sí?

—Estoy bien. Más importante aún, Alice, necesitamos seguir enfocadas. Una vez que podamos obtener una sensación de esto, habremos hecho un gran avance. No podemos verlas, pero estamos apilando las piedras del progreso. Siempre y cuando no dejemos que esa pila colapse, podemos hacer esto. Tiene que estar dentro de nuestro alcance ahora.

—Uuh. Si tú lo dices, supongo trabajé un poco más…

En verdad, el tiempo gastado en esperar a que el oro se derritiera y se enfriara era mucho más difícil para sus psiques que el tiempo gastado en concentrarse en el trabajo. Podría haber sido en cómo no te sentías nada cansado mientras te recostabas sobre tu escritorio para trabajar toda la noche, pero tan pronto ponías tu espalda en tu silla, sientes que nunca podrías volver a levantarte.

Era mejor no tener montañas o valles.

Porque había una probabilidad de que nunca podrían regresar arrastrándose si rodaban por el valle.

—*Frotar*, *frotar*, *frotar*… ¿O es más que sólo frotar?

Por lo que, en lugar de sólo esperar, Meridiana continuó practicando el movimiento de giro parecido a un taladro con sus manos vacías.

Y su hermana tuvo un pensamiento sobre esa conducta diligente.

—…Meridiana, luces como una clase de Mosca de Restos de Arcoíris.

—¡¡Alice!! ¡¡¡¡¡No debiste haber dicho eso!!!!

8

El sol se había puesto y la noche llegó.

Beatrice tenía poco tiempo ya que había perdido su Arma Brillante, y no podía regresar a la Tierra, pero no podían llenar perfectamente sus listas con nuevas tareas. Reunir materiales, aprender las técnicas apropiadas, y los otros trabajos necesitaban tiempo para completarse. Y si intentaban hacer demasiado a la vez, solamente se abrumarían a sí mismos.

—Así que.

Después de salir de su barco ataúd fantasma, la baja pero curvilínea Vampira Kallikantzaros habló dentro del bosque del sur lleno de mangles.

—Así que los humanos de la posada del pueblo no van a actuar. Incluso después de que ella salvara su mundo.

—Bueno, el problema en sí está siendo callado, —respondió la Reina Hada Sutriona.

La chica de cabello plateado era un poco diferente de una humana cuando ella mantenía su poder contenido, por lo que ella tenía el mal hábito de escabullirse en la posada del pueblo, y tomar juguetes y bocadillos humanos. Ella simplemente lo expandía en su ruta normal para observar a los humanos.

Filinion o Armelina podrían haber monitoreado la festiva posada del pueblo, pero eran humanas en sí. Sutriona tenía confianza de que pelearían si una batalla se desataba, pero habría algo de “esperanza” contaminando sus observaciones. Subconscientemente pasarían por alto algo de la malicia porque no querrían creer que estaba ahí. Si alguien iba a observar la posada del pueblo mientras se curaba las heridas de la batalla del Inframundo, tenía que ser alguien con una perspectiva exterior. Un tercero era la mejor opción.

—Por el momento, no he captado detalles de un plan de ataque directamente dirigido a Beatrice mientras ella está indefensa. Pero algunos de los más informados están comenzando a darse cuenta que nadie puede contactar a Beatrice en la Tierra o Ground’s Nir desde la batalla de Orcos Ibéricos. Por supuesto, ellos inicialmente asumirán que ella regresó a la Tierra para descansar después de esa gran batalla. Pero no hay señales de ella regresando al Palacio Mágico Independiente al cual ella llama casa, y ella no está disfrutando el festival de la posada del pueblo. Y nadie pensaría que está trabajando duro explotando el Laberinto tan pronto. …Alguien podría juntar esos rumores y darse cuenta que algo está mal.

Beatrice sí tenía conocidos humanos, pero Filinion, Armelina, Wildefrau, Huldra, Gruagach, Rusalka y cualquier otro humano que estuviera preocupado por ella, habría peleado en la línea frontal en la batalla contra el mayor.

Si alguien no sabía lo que había pasado al final de esa batalla, pero también estaba buscando persistentemente el paradero de Beatrice, un motivo hostil tendría que ser asumido.

Era la misma manera en que los humanos trataban a los Break News.

Ellos no los investigaban porque les gustara. Les tenían miedo y los odiaban, por lo que no podrían estar tranquilos hasta que tuvieran tanta información posible. Y si mostraban alguna señal de debilidad, era momento de dar un golpe definitivo. Era un estado familiar para Sutriona y Kallikantzaros.

La Vampira en negligé rojo ligeramente cepilló su largo cabello rubio.

—Para bien o para mal, las acciones de las de Máximo Nivel resaltan mucho. ¿Cómo está yendo el trabajo?

—El verdadero trabajo comienza esta noche. —Sutriona dijo rápidamente esas palabras que llevaban un gran significado. —Todavía queda tiempo, pero esta será la primera y última oportunidad. Si no funciona, dudo que haya tiempo para llegar a otra idea. El fracaso causaría que la tensión al hilo lo rompiera, por lo que dudo que podamos esperar el mejor rendimiento de ello después.

Era más difícil para un grupo cambiar planes que con una sola persona.

Incluso si el Sabio y Sibyl tenían una resolución de acero, no todos podían seguirles el paso. Y en una situación apremiante donde no tenían personal para desperdiciar y cada engranaje era necesario, no se podían permitir perder ni una sola persona. El Sabio y los demás habían estado en la cima por tanto tiempo que no estaba claro cómo manejarían una necesidad de acomodar su línea más débil.

Por lo que tenían que tener éxito en este intento inicial cuando la moral estaba alta.

El rescate de Beatrice dependía de sí o no podrían lograr esto antes de perder la presunción de que sólo necesitaban mirar a la cima, y hacer lo que esa persona decía.

Ya fuera que pudieran arreglar el estoque Arma Brillante y salvar a Beatrice o no, dependía en la habilidad de aquellos realizando el trabajo.

Pero eso no era lo que los Break News podían hacer.

—Es una fortuna que esto esté pasando en la noche. Especialmente tan pronto después de que el incidente de Orcos Ibéricos desconsideradamente ocurriera durante el día. —En su negligé y gorro de noche, Kallikantzaros frotó el muñeco de cerdo gris en sus brazos y habló sin expresiones. —Así que, ¿dónde colocarás el rompeolas? Ya que sólo tienen una oportunidad en esto, no quieres que nadie interfiera con su trabajo, ¿o sí?

—Pelear contra toda la posa del pueblo no será necesario. Dije que sólo eran algunos de los más informados los que estaban entendiendo todo, ¿no es así? Podemos suprimir esto al asegurarnos de que esa información no sea esparcida al resto de ellos. Dirijámonos a la posada del pueblo. Podemos hacer mucho tiempo al usar la fiesta ruidosa para escabullirnos hacia esos individuos listos y darles una advertencia.

9

Después de asegurarse de que Beatrice estaba profundamente dormida en la casa de hojas, Buu Buu se abrió paso hacia la Cueva de las Lágrimas en la costa. El ecosistema difería entre el día y la noche, y él tenía miedo de los fantasmas, pero él tenía que soportarlo.

No había razón para precipitarse.

De hecho, era importante tomarse su tiempo para reparar el estoque de manera correcta.

—*Chillido*… ¿Todos están aquí?

Su voz buscando respuesta fue contestada por algo volando hacia él desde las profundidades de la cueva brillando con un tono azulado. Él lo atrapó en su gran mano para descubrir un matraz triangular conteniendo un liquido colorido burbujeante.

Una joven mujer en lentes tetona, la Bruja Blanca Filinion, explicó.

—Dudo que estés acostumbrado a estar despierto toda la noche, así que usa esa bebida energética. No pude suportar que me dijera que no podía hacer una, así que tuve que probarle que estaba equivocada.

—¿Qué significa eso?

—Am, una bebida energética es, bueno…¿eh? Es algo difícil de explicar. Es una bebida extraña que mejora tu eficiente cerebral con azúcar y otros nutrientes, que usa endulzantes artificiales, saborizantes artificiales y carbonatación para enmascarar el sabor de los químicos, y eso realmente sólo deja que la cafeína haga todo el trabajo.

La duda oscureció el rostro de Buu Buu mientras la explicación continuaba.

Podría haber sido lo mismo que tratar de describir la bebida carbonata más popular a un Marciano, y hacerlo sonar más como un veneno que algo como: “es oscura, dulce, fría y burbujeante, es súper popular, y sin embargo, nadie realmente sabe cómo se hace, y es extrañamente adictiva.”

A lado de la chica de lentes, Armelina abrió la tapa de un matraz triangular idéntica, y se tomó los contenidos.

—No es dañina, así que bebe.

—De acuerdo.

Después de dar su descripción alargada, Filinion frotó su frente contra el muro de la cueva, pero algunas veces las acciones hablaban más fuerte que las palabras.

Buu Buu copió las acciones de Armelina para inclinar su cabeza hacia atrás y beber los contenidos del matraz triangular, y entonces él parpadeó sus ojos.

—Khh… ¿Q-qué es esto…?

—Oh, ella tomó ventaja de ser de otro mundo cuando ella lo Mezcló, por lo que podría ser demasiado para un principiante. Los estándares de seguridad de Japón nunca te dejarían meter tanta cafeína en una sola bebida.

—Por favor deja de implicar que simplemente arrojé un puñado de cafeína en algo de agua azucarada. Es sólo que la perfecta distribución de casualidad incluye mucha, y no mencioné todo el esfuerzo que pasé con la receta porque quería mantener mi imagen como una asombrosa mujer madura, pero esto es realmente algo que sólo una curadora más fuerte del Máximo Nivel podría haber hecho. ¡¡Además, esto es mucho mejor que esas bebidas importadas que bien podrían ser venenos leves!! ¡¡No puedo creerte!!

—Fuiste tú quien dijo que la cafeína hacia todo el trabajo.

Esas dos continuaron discutiendo mientras caminaban más profundo en la Cueva de las Lágrimas donde encontraron que los preparativos iban en marcha. El Sabio, Sibyl, Meridiana y Alice estaban presentes. El estoque roto de Beatrice y su hoja yacían en la tierra, y todas estaban paradas en circulo a su alrededor. Todas habían traído sus propias “armas”. El Sabio sacó su estoque remendado, Sibyl se puso el adorno con tres joyas y las Hadas del tamaño de una palma sostuvieron el oro puro en sus manos.

El Sabio se volteó hacia los nuevos llegando.

—…Qué buen momento. ¿Qué tal si comenzamos?

—¿Qué deberíamos hacer?

—La Bruja Blanca mantendrá esta zona limpia desde un punto de vista esterilizado y desinfectado. La Sacerdotisa de Combate usará un gran obstáculo para ajustar el flujo de aire en la cueva, para ajustar la temperatura y humedad. Juntas, deberían ser capaces de construir una habitación limpia para trabajar con los semiconductores.

El Sabio había dominado todas las Magias de todos los Elementos, por lo que ella podía hacer todo lo que Filinion o Armelina pudieran hacer. Ella no lo hacía porque tenía que concentrarse en extraer y recuperar la información en el estoque roto de Beatrice.

Además…

—Buu Buu, puedes ser nuestro encargado del registro. La supervivencia de Beatrice depende en su habilidad de Desconectarse y regresar a salvo a la Tierra. Ella puede reparar fácilmente su Arma Brillante o conseguir una nueva una vez que regrese a la Tierra, pero quiero proporcionar tanto apoyo como sea posible sólo por si acaso. Aprende todos los pasos aquí para que así estemos preparados en caso de que algo pase en una fecha posterior. Si algo sale mal, serías el primero en notarlo ya que eres el que siempre está a su lado.

No se habría acabado una vez que la rescataran.

Para que ella pudiera continuar, querían preparar lo suficiente para poder fácilmente lidiar con la misma situación de nuevo.

Si ella reparaba su Arma Brillante, y la seguía usando, tendrían que monitorearla después. Si ella lo remplazaba con uno nuevo, siempre podría destruirse de la misma manera de nuevo. Si algo había pasado una vez, siempre podría pasar de nuevo.

La inteligencia y capacidad cerebral de los humanos y Orcos Ibéricos eran fundamentalmente diferentes. Con el máximo uso de su cerebro al nivel de supercomputadoras, él podía ser capaz de responder a esta situación por su cuenta, incluso si él no encontraba al Sabio o a las Hadas. Crear esa clase de seguro, y dejar una posibilidad para el futuro removía algo de la presión psicológica en Sibyl, Meridiana y las otras participando esta vez. Parecía como algo simple, pero significaba mucho. Justo como caminar en un puente colgante, cuanto mayor sea la altura y el momento más importante, menos de tu habilidad normal podrías ejercer. Decirte a ti mismo que te relajaras no era suficiente para realmente relajarse. Incluir un efecto garantizado era como tener una carta del triunfo.

Buu Buu entendía eso.

Lo entendía, pero aun así silenciosamente apretó sus puños al no ser de algún uso inmediato. Él sólo deseaba que su compresión y habilidades pudieran hacer algo; lo que fuera, en la línea frontal de aquí. Armelina ligeramente le dio un codazo mientras cambiaba su bastón de metal en una caja gigante, y la colocó en el pasadizo de la cueva generando un sonido brusco.

—Capturé el flujo del aire. Alteré el diseño para preservar el estancamiento actual, y guardar el aire en el área de trabajo.

—Comencé la distribución también. La esterilización y la desinfección tomará efecto en 4, 3, 2, 1. Limpiando ahora. La esterilización se mantiene a más de 99.9%. Pueden comenzar cuando quieran.

El aire pareció enfriarse de repente.

El Sabio colocó su estoque remendado sobre el suelo, y alcanzó el estoque de Beatrice yaciendo paralelo al suyo. Ella removió unos tornillos especiales que lucían como cristales de nieve, abrió la amortiguación que tenía forma de algo parecido al caparazón de un cangrejo, y reveló unos cuantos paneles delgados de plástico adentro. Los extremos estaban descoloridos y derretidos con cableado de oro expuesto en lugares. Era un trabajo engañoso, pero los dedos del Sabio se movieron con una precisión perfecta. Este trabajo requeriría la misma delicadeza que desactivar una bomba.

—…Lo encontré. Sibyl.

—Sí. Lo estoy viendo.

La Elfa Real respondió con una voz calmada, pero ella ya había cerrado sus parpados los cuales estaban decorados con delgadas pestañas. Las tres joyas en el adorno circular podían ser vistos parpadear pálidamente en la oscuridad. Ella probablemente estaba revelando un diagrama de circuito diferente de lo que estaba simplemente en la superficie.

—Hadas, para asegurar un entendimiento mutuo, usaré los números derivados del diagrama del circuito en los muros de la cueva: Concéntrense en el #3 y el #8, y sobre #12 y #19. Conecten esos con hilo de oro sin permitir que toque algo más.

—Alice.

—¡Estoy en eso!

Meridiana produjo hilo de oro más delgado que un cabello, y Alice siguió las instrucciones de Sibyl para conectar el cableado dañado saliéndose de las roturas en las placas del circuito. En fabricas de semiconductores, el cableado se imprimía usando algo parecido a máquinas de tejer, pero los brazos de Alice rivalizaron eso en velocidad.

Si los hilos minúsculos tocaban algo más que los puntos terminales en el aire, podría causar un corto circuito, y dañar más información, pero no había duda en los movimientos de los dedos de Alice. Ella reparó los circuitos rotos al unir las brechas de acuerdo a las instrucciones de Sibyl.

No había nada que el Sabio pudiera hacer hasta que el hardware estuviera completo.

Ella ocasionalmente usaría un bastoncillo de algodón para limpiar el sudor de las frentes de las Hadas, pero poco después, Sibyl abrió sus ojos.

Ella miró a su compañera, y habló.

—Los preparativos están completos, Sabio. Es tu turno ahora.

—Entendido.

Con el cableado completo, las Hadas usaron sus alas transparentes de insecto para alejarse volando, mientras los dedos del Sabio trazaban el estoque remendado yaciendo en el suelo. Inmediatamente, varios cuadros rectangulares aparecieron en la oscuridad.

Durante la batalla del Inframundo, ella había tenido acceso a las Armas Brillantes de Beatrice y las demás sin una conexión alámbrica con el fin de ver fotografías de Capturas de Pantalla contenidas adentro. La Espadachina Santa había usado un cable cuando se conectó con Abyss, pero el Sabio no tenía tales requerimientos.

Ella podía acceder a la información con una conexión inalámbrica.

Si ella podía acceder, ella podría encender el estoque roto de Beatrice.

Alice inclinó su cabeza mientras veía las filas de texto alfanumérico desplazándose rápidamente a través de cuadros rectangulares.

—¿Hmm? Así que, ¿está funcionando?

—Alice.

Su hermana, Meridiana, colocó una mano sobre su espalda.

Al mismo momento, las cejas del Sabio temblaron ligeramente.

—…¿Qué es esto?

Esa podría haber sido la respuesta esperada de una persona normal.

Pero eso no era un buen augurio.

Una pregunta de la boca del Sabio y una situación que ella no había esperado eran suficientes para predecir el comienzo de una catástrofe.

El texto alfanumérico desplazándose por los cuadros no le era familiar a Buu Buu, Meridiana y a los demás de Ground’s Nir. No, podría haber sido igual de incomprensible para Filinion y Armelina de la Tierra. Pero Buu Buu notó algo extraño mientras lo veía. Esos eran definitivamente filas de texto alfanumérico, pero había algunas zonas que sólo contenían puntos. Y la cantidad de caracteres no numéricos y no alfabéticos estaba incrementándose. Había brechas sin sentido en la información desplazándose.

El Sabio claramente chasqueó su lengua.

Había habido una comprensión tácita entre ellos.

Ellos sólo tenían una oportunidad para esto.

Si no tenían éxito mientras la moral estaba en lo alto, los quebraría y nunca podrían recuperarse.

10

El Sabio había dicho que intentarían todo lo que estuviera a su disposición.

Pero eso decía implícitamente que ella no sabía cómo recuperar la información perdida.

Dejaron la Cueva de las Lágrimas sin llegar a una conclusión definitiva.

¿Podrían salvar a Beatrice o no?

No tenían garantía de ello.

—…

—E-estará bien, Buu Buu.

Tarde por la noche, Filinion le habló gentilmente a Buu Buu, quien estaba caminando penosamente de vuelta a casa bajo el cielo nublado.

—Aún no se nos acaba el tiempo. Tenemos un día completo más, así que tenemos muchas oportunidades de voltear esto. Así que, estará bien. Por favor, no dejes que te deprima.

—Cierto…

Él quería creerle.

Dejar que sus pensamientos negativos lo atraparan sería inútil. Le preocupaba infinitivamente que no tenían un plan real. Él sabía eso, pero él no podía detener a esa mala sensación creciendo dentro de él. Él podía saber que estaba siendo tragado por una grande pero invisible corriente. Él sentía una perdida por venir. Su espalda hormigueó con esa sensación familiar que le recordaba cuando mucho le habían arrebatado o destruido.

Su cabeza se sentía pesada.

Él sentía un peso en su estómago.

Los ductos de sus lágrimas amenazan con aflojarse si baja su guardia. Él quería gritar a todo pulmón, y sólo correr sin destino.

—Lo único que sabemos que no podemos arreglar esto al no hacer nada, dijo Armelina. —Este no es el momento de deprimirnos, Buu Buu. Debemos mantenernos cuerdos incluso más que antes. Vamos a salvar a Beatrice, ¿cierto? Así que, no tenemos tiempo para conmocionarnos. No podemos desperdiciar nada de tiempo con el límite acercándose.

Sí.

Eso era correcto.

No importaba lo que pasara, el límite se acercaría de igual manera. Si no querían simplemente esperar a que llegara el desastre, tenían que seguir peleando sin importar la situación.

No estaban peleando porque sabían que podían ganar. La carga en sus hombros no era tan ligera que podrían rendirse sólo porque estaban perdiendo.

Tenían que verse a sí mismos afortunados por aprender esto tempranamente. Tenían que forzar su camino al siguiente plan.

No se estaban enfrentado a esta información en el último segundo. Todavía tenían un día. Incluso si el final estaba garantizado que llegaría si no hacían nada, todavía tenían todo un día en el cual trabajar. Por lo que estaría bien. Beatrice no iba a desaparecer inmediatamente. Si él regresaba a su casa de hojas, él encontraría a Beatrice durmiendo plácidamente ahí. Había una existencia definitiva ahí.

Por lo que.

Por lo que.

Por lo que.

—…Me iré a casa. *Chillido*, necesito concentrarme de nuevo.

—Así es. Todavía tenemos el día de mañana, así que no necesitamos desperdiciar esa oportunidad.

—Jaja. Ver el rostro de Beatrice se deshará de tus preocupaciones. Cuando tienes miedo de una ansiedad sin forma, nada te calma mejor que algo con una forma definida.

Los tres discutieron eso sobre el camino arriba de la montaña hacia la casa de hojas. Buu Buu gradualmente recuperó su sonrisa en el camino.

—Entonces…entonces todavía tenemos una oportunidad. Beatrice seguirá estando bien. *Chillido*, espero que se componga pronto. Quiero jugar con ella. ¡Le mostraré qué tan bueno me he vuelto al pescar!

Estaban siendo demasiado ingenuos.

Beatrice colapsó al suelo como si ella hubiera tratado de arrastrarse fuera de la casa de hojas.

Sus extremidades estaban convulsionando ligeramente mientras se sofocaba con la sangre que ella había tosido.

11

Lo siguiente que supo era que el sol ya estaba en el cielo.

Buu Buu ya no podía recordar lo que había pasado mientras tanto.

—¡Oye, ¿qué está pasando?! ¿¡El daño a los nervios autonómicos realmente pueden hacer todo esto!? Ella no mordió su lengua, ¿o sí? Beatrice, abre tu boca. ¡¡Apresúrate y ábrela, idiota!!

—Si ella está tosiendo sangre, ¿eso quiere decir que tiene una hemorragia interna? ¿Movimientos irregulares de su diafragma dañaron sus pulmones? No, ¿es ulcera por el estrés? Armelina, quítate. ¡¡Sé qué Poción de Recuperación necesita, así que sostén su mandíbula y mantén su traquea despejada hasta que termine de administrarla! ¡¡Sólo no dejes que se sofoque!!

Algunos recuerdos fragmentarios permanecían, pero él sólo realmente sabía que estaba aliviado de que Filinion y Armelina habían estado con él. Él no podría haber hecho nada por su cuenta. Sin la Poción de Recuperación de Filinion y las habilidades de primeros auxilios de Armelina, Beatrice podría haber perdido su vida ahí.

¿Por qué él no lo había considerado?

Si él dejaba a Beatrice por su cuenta, ¿quién la vería si condición empeoraba? Ella no podía confiar en Abyss, quien no podía moverse. Si Buu Buu hubiera estado con ella…o si se lo hubiera pedido a Ileana, Wildefrau, o alguien más para ayudar, podrían haber evitado que se volviera a sí de malo en primer lugar.

—Uuuh…

Si sólo hubiera sido un pequeño obstáculo que cualquiera pudiera haber eliminado.

Pero el tonto de Buu Buu ni siquiera lo consideró. Él había sido demasiado ingenuo. Él no había tomado la amenaza seriamente.

—¡¡Ouaaaaaaaahhhhhhhhh!! ¡¡¡¡¡Aahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!

Él lo odiaba.

Él odiaba su propia ignorancia desesperada.

Se sentía como el resultado de vivir tal vida despreocupada. Era su castigo por desperdiciar tanto tiempo y aprender nada. Pero si eso era así, ¿por qué el castigo no estaba siendo dirigido a él? Siempre era así para él. Sólo el sobrevivía mientras todos por los que se preocupaba, colapsaban a su alrededor.

¿Por qué el mundo era así?

Era como si personas no relacionadas fueran enviadas al infierno para que así él sufriera.

En lo profundo del bosque, él empujó su frente contra una gran piedra y derramó grandes lágrimas. No era el momento para esto. Tenían menos de un día, por lo que el tiempo límite realmente se estaba acercando. Él sabía eso, pero no había nada más que pudiera hacer.

Entonces él escuchó el crujir de la maleza detrás de él.

—Ciertamente estás haciendo un escandalo esta mañana, Buu Buu. Bueno, supongo que esa chica debe estar satisfecha si tanto te importa ella.

—…¿Sabio?

—Cualquiera en la isla podría encontrarte después de que gritaras así. Más o menos he descubierto todo, así que te daré un reporte.

Esa persona que se parecía tanto a Beatrice se sentó en un montículo cercano, y chasqueó sus dedos. Chispas se esparcieron como si sus dedos estuvieran hechos de pedernal, y un marco rectangular de luz roja apareció en el aire.

—Después de extraer la información del Arma Brillante de Beatrice, descubrí que hay demasiados daños como para recuperarlo tal cual. Te dije eso en la cueva anoche.

—¿Hay…hay alguna otra manera de salvar a Beatrice? ¡¡Si la hay, por favor dime! ¡¡Haré lo que sea!!

Este no era el momento de llorar.

A él no le importaba si lo hacía estúpido o tonto. Si había algo que él pudiera aprender, él lo haría. Él se acercó al Sabio como si fuera a agarrarla, pero ella solamente negó con su cabeza calmadamente.

—No. Reparar la sección de autentificación personal del Arma Brillante es la única manera de regresar a Beatrice a la Tierra, y salvarla.

—¿Entonces…?

—Tenemos que reparar nuestro método de reparación. Quería predecir los contenidos de los espacios blancos usando los archivos inmediatamente precedentes, y seguirlos, pero bloques enteros faltan, y eso no es factible. —El Sabio levantó un delgado dedo índice cubierto en metal articulado. —El Arma Brillante de Beatrice tiene bloques enteros de información perdida, por lo que necesitamos encontrar una manera de llenar esas brechas. Ya que no podemos confiar en la información alrededor, necesitaremos una pista diferente.

—¿Qué es? ¿Esto se está dirigiendo a una buena dirección a una mala dirección? ¡¡Sólo dime eso francamente!!

—Es difícil de decir. Hay algunos formatos diferentes para los contenidos de un Arma Brillante, pero Beatrice usa una versión personalizada de un modelo comercial. Eso quiere decir que estaría estructurada de manera similar a los que usan otras personas.

El Sabio abrió un nuevo marco, y lo colocó detrás del que estaba lleno de agujeros. Eso llenó los agujeros desde atrás.

—Comparamos la información comida por insectos de Beatrice con el conjunto de datos completos de alguien más, y entonces llenamos lo que falta. Eso debería dejarnos reparar fácilmente los bloques enteros de información faltante.

—¡E-entonces podemos salvar a Beatrice, ¿cierto?! ¡¿No tengo que preocuparme de nada, ¿cierto?!

—Sin embargo.

El Sabio lo interrumpió.

Las palabras llenaron su pecho con una sensación siniestra.

—…Eso requeriría muestras de más de sólo cinco o diez personas. Necesitaríamos reunir tantas muestras sea posible para promediarlos y diluirlos en una información plana y promedio que es algo como un órgano artificial que es compatible con cualquiera. Sí, mi suposición sería que requeriría las Armas Brillantes de más de 1000 personas. Sólo obtener ayuda de sus amigas no será suficiente aquí.

—…………………………..………..………..………..………..………..………..………..………..………..………..………..………..…

Buu Buu silenciosamente miró a una cierta dirección.

Él no necesitaba revisar el mapa. Él miró a la posada del pueblo parcialmente reparada donde los humanos se reunían. Era un símbolo de paz donde celebraciones continuaban ahora que la amenaza Roja se había ido.

Sin ningún conocimiento o habilidades, ese era el único candidato en el que podía pensar Buu Buu.

—Buu Buu, eso no sería fácil.

—Pero…

—Esto no es sobre lo que piensen de Beatrice.

El Sabio debió haber predicho varias cosas para el momento que ella vio el nuevo método de repararlo, por lo que ella rechazó su idea.

—Como puedes ver por su estado, las Armas Brillantes son el arma más fuerte y el salvavidas final de los humanos visitando este mundo. Se pierde, y lentamente morirán, sin importar qué tan alto sea su Nivel. Nadie simplemente te prestará la suya si se los pides. Darte sus Armas Brillantes es como dejarles sus vidas en tus manos.

Y, sin embargo, ellos necesitaban ver las Armas Brillantes de 1000 personas. Y sólo la posada del pueblo tenía los suficientes humanos.

…Si él no podía esperar su cooperación, ¿qué más podría hacer?

¿Podía sólo esperar sentado para que Beatrice muriera? ¿Ella realmente no podía confiar en nadie por ayuda mientras se arrastraba por el suelo y tosía sangre, a pesar de que un método ya había sido propuesto?

—Iré a la Tierra, —dijo el Sabio. —Los corporativos ociosos esperando resultados en la Tierra podrían ser más laxos que los de Máximo Nivel, quienes se sienten en casa en las líneas frontales de este mundo, y ven a sus Armas Brillantes como sus compañeros. Ya que no tengo el tiempo de hacer un acercamiento gradual mientras aplico presión, requeriré un ataque cibernético bastante temerario, pero si tiene éxito, podría ser capaz de robar los suficientes planos directamente de los servidores del fabricante.

Si tenía éxito.

Quizá podría.

…Ni siquiera el Sabio podría garantizar resultados. Para la arrogante Sabio, era bastante tímido el considerar la posibilidad que las cosas no irían como se planeaban.

Buu Buu había visto a Beatrice toser sangre sobre el suelo.

Tenía que considerar la posibilidad de que no funcionaría.

—Buu Buu, me gustaría hacer una sugerencia. Quería dejar esto como un último recurso, pero realmente estamos llegando a ese punto. Conoces a Wildefrau, esa experta en el Elemento de Agua, ¿cierto? Me tomaré mi tiempo en la Tierra para asegurarme de tener éxito, así que hay algo que quiero que hagas aquí.

—?

—Puedes establecer un seguro definitivo para Beatrice.

12

Él estaba temblando sobre sus pies.

Buu Buu había fracasado en cumplir los requerimientos básicos de procurar comida, por lo que él se tambaleó de regreso a la casa de hojas mientras sostenía su estómago, él cual todavía no sentía nada de hambre.

No era suficiente. Eso era todo lo que él podía pensar: No era suficiente.

Por lo que, él debería haber celebrado la respuesta que el Sabio le había dado. Se hizo para compensar lo que a Buu Buu le faltaba.

La Bruja Blanca Filinion y la Sacerdotisa de Combate Armelina estaban reunidas alrededor de la fogata haciendo algo.

—Oye, chica de lentes. ¿Es esto comestible? Parece como un moco gigante.

—¿Cómo te atreves a desafiar mi conocimiento del cuerpo humano? ¡¡Y no es un moco!! Es sólo que incluir sólo los nutrientes necesarios no es muy satisfactorio, así que, al igual que dietas, lo hice para que se expanda en tu estomago para que te sientas llena. Y el chocolate, yogur y sabores de fresa tienen mi sello de aprobación. Todo lo que falta es presentar la patente.

—¿Ehh? ¿Para que este moco gigante se solidifique al fondo de una olla?

—¡¡Bien, regresemos esto!! ¡¿Debes arruinar todos mis esfuerzos porque tu pobre desarrollo corporal te hacer ver todo desde una perspectiva negativa?!

Mientras la chica de lentes se acaloraba, la oficial de policía suspiró, levantó la espátula de madera que ella estaba usando para revolver la olla sobre el fuego, y golpeó a la Bruja Blanca ligeramente en la frente. Filinion gritó y rodó por el suelo.

—…*Chillido*. ¿Qué están haciendo?

—Oh, le pedí a Filinion algo para desayunar, y ella me dio esta comida misteriosa del espacio, así que estamos discutiendo de qué hacer con ella.

—¡Estoy bastante segura que tu reacción fue una exagerada justo ahora! ¡Eso fue ir más allá que canalizar a un esposo dominante que voltea la mesa de te! ¿¡Cierto!?

La chica de lentes con lágrimas no había aprendido su lección, por lo que la oficial de policía le invitó otro golpe con la espátula. Un bucle infinito se estaba estableciendo, pero Buu Buu entró a la casa de hojas porque él no tenía tiempo de mirar.

Beatrice estaba yaciendo pacíficamente adentro.

¿Quién parecía en peor estado: ella o Abyss yaciendo desactivada a su lado?

—Buu… Buu…

—Beatrice.

Él lentamente dobló sus piernas y se sentó cerca de la almohada de ella, intencionalmente suprimiendo la poderosa emoción en su garganta, y habló en cortas oraciones.

—Estará bien. Encontramos una forma de salvarte. Así que estará bien. Esta vez…esta vez es en serio. Realmente te salvaremos.

—…

—No hay nada de qué preocuparse. El dolor y el sufrimiento se irán pronto. A esta hora mañana, estarás corriendo perfectamente bien. Así que descansa tranquila y duerme. Todo se resolverá cuando despiertes…

Ella estaba yaciendo en el suelo con sólo ropa interior y una manta, y ella levantó la mirada a verlo con ojos medio cerrados.

Ella respiró y exhaló, y habló en una voz rasposa.

—¿El Sabio te dijo algo, Buu Buu?

—…

—Suficiente. Voy a golpearla por hacer que pongas esa cara…

—¡¡No, Beatrice!!

La Espadachina Santa seriamente trató de pararse, por lo que él rápidamente la retuvo en el suelo. La diferencia entre la fuerza de un humano y un Orco Ibérico no importaba aquí. Beatrice estaba tan débil que él temía que con sólo tocarla la quebraría.

Después de ser casi derribada a la fuerza, Beatrice levantó la mirada para ver el rostro de Buu Buu.

—Dijiste que todo se acabaría si iba a dormir. Por lo que, ¿ella mencionó a Wildefrau?

—…

—Estoy suponiendo que el Sabio sugirió un sueño congelado. Bueno, tiene sentido como una forma de seguro en caso de que no puedas resolver esto dentro del tiempo límite. Con años o incluso décadas de trabajo, seguramente encontrarás muchas soluciones…

—Beatrice…

—Lo siento, Buu Buu. Pero no usaré ese método.

—Pero…¡pero! ¡No puedes simplemente rechazarlo porque fue la idea del Sabio! ¡¡Si tenemos algo que sabemos que funcionará, entonces…!!

—Ya rechacé un seguro que seguramente funcionaría, Buu Buu. Aunque no era un sueño congelado. —Beatrice sonrió ligeramente. —Oye, Buu Buu. Sueño congelado también tiene sus riesgos. Asumo que el Sabio te los explicó.

—Uuh…

—Sí, esa es la razón para la mirada triste en tus ojos. …Quiero golpearla en serio.

—Pero…incluso así, quiero salvarte.

La chica suspiró.

Ella apenas podía moverse, pero ella liberó un respirar extrañamente cálido, mientras ella llegaba al punto crucial del problema.

—¿Incluso si significa rehacerme por lo que te volverías mí más grande enemigo?

Un gran temblor recorrió el cuerpo de Buu Buu.

Él fue incapaz de moverse por un rato.

—El sueño congelado suena bien, pero requiere muchos ajustes. Es un proceso delicado donde el más ligero error me costaría la vida. —Beatrice miró a esta persona preciada a los ojos. —E incluso si puedes preparar mi cuerpo para que pueda sobrevivir, ¿qué hay de las otras formas de vida? Apuesto a que mis gérmenes, flora intestinal y sistema inmune serían borrados y reseteados. Una vez que despierte de mi largo sueño, no seré capaz de vivir en un ambiente normal. No sería capaz de tocarte ya que vives en el bosque. Mi sistema inmune podría recuperarse después de pasar un largo tiempo en la Tierra, pero también podría ser que nunca me recupere.

—…

—Jajaja. ¿Es confuso hablar de cosas que son demasiado pequeñas de ver? Sin embargo, no aceptaré eso. Siento escalofríos con sólo pensar en rehacerse a mí misma para que te vuelvas mi enemigo letal. No sé que te dijo el Sabio con esa suave sonrisa en su rostro, pero esa no es una apuesta que esté dispuesta a realizar.

A Buu Buu se le dijo todo eso.

No pasaría mañana o pasado mañana. Ese riesgo ocurriría si les tomaba años o décadas encontrar una solución.

—…Pero.

Por supuesto que él tenía miedo.

Él ya no estaba solo. Pero esa chica de cabello rojo y plateado siempre había estado jalando de su mano al centro de ese circulo de personas. La idea de perder a Beatrice era incluso más dolorosa que tener su corazón partido en pedazos. Pero ser algo que pudiera matarla también lo pondría triste.

—Pero sigo queriendo que vivas.

—Si no puedes estar con la persona que amas, realmente no puedes llamarlo vivir.

—¡¡Sólo quiero que seas feliz, no importa en qué forma sea…!!

—Si realmente piensas que ese sería un destino feliz, entonces dejaste que el Sabio te influenciara. Quizá necesitas una dura lección…

—Podría no ser posible resolver esto sin perder nada. ¡¡Podría ser necesario abandonar algo!!

La delgada chica estaba imperturbable por los gritos del monstruo.

De hecho, ella estrechó sus ojos como una madre mirando a su hijo hacer un berrinche.

—Escucha, Buu Buu. Los recuerdos de nuestro tiempo juntos no sólo son tuyos.

—…

—Si tengo que abandonar algo, entonces mi vida es de segunda importancia. Protegeré el tiempo que pasamos juntos y los lazos que construimos. Los protegeré y moriré. No me importa si es el Sabio o tú; no dejaré que nadie me quite el derecho de estar con la persona que amo… Esa es mi dignidad y mi orgullo. Nunca distorsionaré a la Beatrice a la cual cuidaste mucho. Si tuviera que verte con miedo, entonces ya no sería yo…

Entonces, ¿qué se suponía que hicieran?

¿Había alguna forma de extender el tiempo límite sin el truco del sueño congelado?

—Hagamos lo que podamos.

—Beatrice…

—Peleemos tan duro como podamos y aceptemos el resultado. Solucionemos esto de manera justa. Ya sea que tenga éxito o fracase. Permaneceré fiel a mí misma hasta el final, así que no te preocupes, Buu Buu. No iré a ningún lado.

Persuadirla con palabras simplemente no pasaría.

Ella nunca estaría de acuerdo en abandonar su vida actual e ir a otro lado.

—Uuh.

Su vista se puso borrosa.

Llorar en frente de esa chica sufriendo sólo la preocuparía más. Era como decirle que él se había rendido incluso antes de tratar. Pero no importaba qué tan fuerte apretara sus dientes, él no podía permanecer clamado.

Él fue un tonto.

Él fue tan estúpido, estúpido, estúpido, y no podía perdonarse a sí mismo por dejar que esto pasara.

¿Él era realmente tan tonto que no se dio cuenta que él necesitaba aprender tanto como fuera posible en el tiempo límite restante con esperanzas de encontrar más cartas con las cuales jugar?

—¡¡Uuuuuuuuh…!!

—Jaja. No hay forma que pudiera dejar a un llorón como tú, Buu Buu…

Mientras tanto, el tiempo estaba pasando.

El verdadero sol ya estaba en su cima, indicando que la mitad del día ya había pasado.

13

Buu Buu estaba de pie encima de una colina.

Los humanos que habían venido de la Tierra distante habían construido la posada del pueblo como una base para sus exploraciones del Laberinto. Algunas cicatrices permanecían de la batalla del Inframundo, pero seguía siendo la parte más activa de la isla.

Muchos humanos estaban reunidos ahí, lo cual también significaba muchas Armas Brillantes.

Todo lo necesario para salvar a Beatrice estaba ahí.

—…

Pero mientras él estaba de pie ahí, un sonido seco llegó a sus oídos.

Un esqueleto con un sombrero de vaquero había subido hasta ahí. Era Onda de Calavera quien reunía los restos de muchas personas quienes habían perdido sus vidas en este mundo.

—No estás considerando una muy mala idea, ¿o sí?

—Buu. …Oye, Onda de Calavera. —Buu Buu continuó mirando a la distancia. —¿Cómo se siente morir?

—No podría decirte. Realmente sólo soy una emulación de la personalidad de una persona muerta. Fui construido después de la muerte, pero en realidad no he pasado al punto de morir yo realmente. Y si una información de segunda mano es lo suficientemente buena, podrías obtenerla de cualquiera.

—…

—¿Irías a aceptar su muerte si te dijera que no es tan mal? Para ser claros, ese no es el verdadero problema. Buu Buu, esta es tu vida. En lugar de pensar sobre la persona enfrentando la muerte, deberías pensar en cómo te sentirás al quedarte solo.

—Beatrice dijo que ella preferiría morir que vivir sin mí.

—Ella es una chica fuerte. Y tú no estás ayudando en el asunto, pero no es eso de lo que alguien esté hablando. —El esqueleto puso sus manos en su cintura sin piel y carne. —Escucha, el Inframundo ya no está. Eso quiere decir que controlo a todos los humanos que mueren en Ground’s Nir.

—…?

—No estoy diciendo que crearé una emulación de la personalidad de Beatrice. Míralo de una manera más simple. Si ella muere, su cuerpo se deshará hasta los huesos y ella se convertirá en una parte de mí. Ella será atraída a mí y será conocida como Onda de Calavera. ¿Serías capaz de soportar eso?

Buu Buu no dijo nada.

Pero una clara presión emanaba de su cuerpo gigante, y eso parecía satisfacer al esqueleto con sombrero de vaquero.

—…Así que lo entiendes.

—*¿C-chillido?* ¿A qué te refieres?

—No quieres que se te quite nada de Beatrice, ¿cierto? Incluso si eso es el destino, y no se puede evitar, no puedes simplemente aceptarlo, ¿verdad? Lograste recuperarte después de que tu villa fuera atacada, y que tu familia entera fuera asesinada, pero esto simplemente no lo puedes soportar. Incluso cuando sientes que te arrebatan las cosas es inevitable, hay un limite definitivo cuando es demasiado. Por lo que, esa sensación es real. ¿Y en este mundo qué es lo que es más poderoso que eso? Incluso si el dios en los cielos lo ha determinado, e incluso si ella se rindió, ¿por qué tienes que hacerte del lado en la vida que se te dio? Sé honesto contigo mismo. Sé honesto, y sabrás lo que tienes qué hace hacer.

Era una sensación obscura.

Era húmedo y desagradable.

Comer y vivir.

Buu Buu había rechazado la violencia para cualquier otro propósito, por lo que esta sensación nunca debería haber existido en su corazón.

—A la mierda con eso, —dijo Onda de Calavera. —¿Qué hay de malo con esto?

El monstruo tembló de miedo, pensando que esto era un resultado del cansancio que provenía de precipitarse ahora que se sentía arrinconado, pero Onda de Calavera rio.

Él bajó su sombrero de vaquero con una mano y lo dijo claramente

—¿Qué podría estar mal con un hombre enamorándose de una mujer?

El tiempo se detuvo.

La confusión hirviendo dentro de él había sido nombrado y categorizado, por lo que él finalmente podría comenzar a procesarlo de manera correcta. Incapaz de soportar el incómodo silencio, la sensación rugió por todo el cuerpo de Buu Buu, pero no tenía una salida.

Así era cómo funcionaba el amor.

Si podías controlar la sensación, nunca podría llamarse amor en primer lugar.

—El bien y el mal, y todas esas preocupaciones no importaban, —dijo el ser que existía más allá de la muerte. —No importa si eres estúpido, tonto o carente de algo. Siempre y cuando tengas eso dentro tuyo, estarás por encima del mundo. Eres un ganador. Incluso si alguien más trata de negarlo, nada se desperdició en el camino de ganar eso. Nada en absoluto. Después de todo, no hay camino establecido para llegar a ello. Todos tienen su propio camino, y todos son la respuesta perfecta para esa persona.

—…

No lo entiendo. No lo entiendo. No entiendo.

Sólo hace unos cuantos segundos, Buu Buu podría haber respondido así. Justo como lo había hecho innumerables veces antes durante sus días sin rumbo.

Pero eso había cambiado.

Él ya no se estaba quedando atrás. Él estaba en la línea frontal del mundo.

—¿Tienes miedo de perderla? ¿Quieres enloquecer cuando incluso imaginas el momento que te es arrebatada? Entonces piensa lo que realmente necesitas hacer. No estoy hablando sobre un alboroto desenfrenado o resignación emocional. Todos saben que los hombres están dispuestos a tirar sus vidas por amor. Así que haz de lado lo que es posible e imposible, alinea todas las cartas que tienes, y piensa lo que puedes hacer por la persona que amas.

—…

—No estoy hablando de descubrir cual carta elegir. ¿Las has dividido en las que puedes elegir y las que no? Entonces ya sabes de algunas cartas que no podrías elegir. Si podías ayudarla con su sufrimiento, pero retiraste tu mano antes de incluso tratar porque los muros de la realidad están en tu camino, entonces nunca te perdonarás a ti mismo. Ahora, vamos a revolverlas de nuevo. Coloquémoslas y mirémoslas de nuevo… ¿Qué elegirás? La que sea que tomes, ahora que sientes esa furia, es lo que realmente quieres hacer.

Buu Buu esnifó su nariz.

Frotó sus ojos, y miró a la posada del pueblo lleno de humanos una vez más.

—¿Has encontrado lo que realmente quieres hacer?

—Sí. Beatrice dijo que hagamos lo que podamos, pero sé que esta no es la respuesta correcta. No dejaría satisfecho a nadie.

Él ya no tenía la mirada de un niño perdido.

La luz en sus ojos no vaciló.

—…Intentaré hacer lo que no puedo hacer. Esa tiene que ser la respuesta correcta.

14

Un ligero temblor recorrió el suelo.

Las personas miraron alrededor en confusión, y después pudieron ver la anormalidad.

—Buu…

Era un gigante con rostro de cerdo, quien casi tenía cuatro metros de alto. El Orco Ibérico gris con increíbles músculos poderosos estaba caminando directamente hacia la posada del pueblo.

La posada del pueblo actuaba como la base de los humanos, pero no estaba rodeado por altos muros. Había excepciones como los Break News, pero los humanos confiaban en la potencia de fuego de sus Magias lo bastante como para renunciar a una pared. En lugar de defenderse con escudos, eliminaban las amenazas con sus armas. Esa era la política general sobre los No-humanos para las personas que usaban y protegían la posada del pueblo.

Y ese Orco Ibérico no era simplemente una bestia salvaje. Podrían decir que él tenía un registro criminal. Incluso si él había peleado para salvar a Beatrice, Filinion y Armelina del feroz ataque de Elkiad, a él no se le había dado una oportunidad para explicar las circunstancias.

En ese momento, la Reina Hada Sutriona había usado su poder al nivel de un desastre para dejar el resultado incierto, pero si él iba por su cuenta a tocar esa vieja herida, los humanos tendrían pocos problemas para recodar lo sucedido.

El ambiente del festival se desvaneció casi instantáneamente.

El pueblo seguía asustado por la batalla del Inframundo, y un pánico se llenó como si alguien hubiera molestado el nido de avispas.

—¡Detente! ¡¡Detente justo ahí!!

—Tratar de convencerlo es inútil. Gritar sólo lo provocará. ¡¡Unidad de escudos, al frente!! Una vez que lo detengan, disparen. Sólo sigan su entrenamiento. ¡¡Y se llega a ello, podemos siempre usar Magia de Recuperación siempre y cuando no mueran!!

—Ese es el Dragon Eater. Puede moverse mucho más rápido de lo que piensan. No bajen su guardia, y siempre manténganlo en su vista. ¡¡No olviden usar el buscador de Maldición!!

Y, sin embargo, él había entrado a la posada del pueblo.

Él no había hecho nada, pero muchas Armas Brillantes ya estaban apuntando hacia él.

Armas Brillantes.

Él necesitaba tantas como fuera posible para proteger a alguien que le importaba.

—Quiero salvar a Beatrice…

¿Cuánto coraje había tomado para sacar esas palabras?

Él siempre había mantenido su distancia incluso durante los festivales que habían lucido muy divertidos, pero él había quebrado su propia política para acercarse a estos extraños y bajar su cabeza. ¿Qué tanto esa elección había hecho palpitar su corazón en su pecho?

—¡¡Por favor ayúdenme!! No tiene que ser por mucho tiempo, pero necesito sus Armas Brillantes. ¡¡Eso es todo lo que necesito para salvar a alguien importante para mí!!

Naturalmente, no hubo respuesta.

Varios destellos como relámpagos de luz se aproximaron peligrosamente. Esta era Magia de advertencia que no tenía poder destructivo. La intensa luz sólo estaba destinada a cegar al objetivo, y el ataque real llegaría de los caballeros completamente armados, quienes sostenían escudos tan grandes que podían ocultar su cuerpo entero detrás de ellos.

La unidad de escudos se cargó hacia adelante en una fila para formar un sólo muro.

Usaron el poco tiempo disponible para acercarse a su objetivo.

Por supuesto, cegar a un Orco Ibérico no era suficiente para detenerlo de pelear. Con sus orejas y nariz, él tenía varios sentidos para usar. Si él sacudía su gruesa Arma Brillante colgando de su cintura, él podría eliminar a todos los caballeros aproximándose de un sólo golpe.

Pero él no lo hizo.

Él suprimió el miedo y apretó sus dientes mientras permitía que varios escudos largos se cargaran directamente hacia él.

Él los ignoró y alzó su voz.

—¡¡Se me dijo lo importante que son las Armas Brillantes para los humanos!! Se me dijo que darle a alguien una es como darle la vida a esa persona. ¡¡Se me dijo que nadie me daría la suya si la pedía!! Así que no la pediré. ¡Arriesgaré mi vida para ganarme su confianza! ¡¡Le mostraré que es seguro dejarme verlas, y que no tomaré sus vidas!! ¡¡Así que-…!!

Sus palabras fueron interrumpidas.

Incluso largos escudos podrían ser usados para feroces ataques, si el portador golpeaba al objetivo con la esquina. Pero la unidad de escudo sólo estaba destinada a contenerlo.

El verdadero ataque era un bombardeo detrás de ellos.

Con una explosión, una bola gigante de llamas golpeó a Buu Buu entre los ojos. Incluso los poderosos músculos de un Orco Ibérico tenían su límite, si él no esquivaba en absoluto. Su cabeza tambaleó. Él desesperadamente trató de mantenerse consiente, y sangre fluyendo de su frente partida cubrió su ojo derecho.

Él había perdido la mitad de su campo de visión, pero él aun así gritó.

—Ayúdenla. ¡¡¡¡¡Por favor ayuden a Beatrice!!!!!

Un segundo y tercer ataque cruelmente volaron hacia él.

La unidad de escudo reunida a su alrededor fue lanzados al aire por algo de fuego amigo mientras las mayores técnicas de Mágica continuamente golpeaban el cuerpo gigante de Buu Buu. Su gruesa piel fue partida, y su sangre salió disparada.

…Pelear y robar las Armas Brillantes podría haber sido una opción.

Pero Buu Buu no había elegido esa ruta. Incluso si todos esos sacrificios salvaban a Beatrice, ella todavía tendría una vida que vivir después. Él no podía dejar que el futuro de ella fuera aplastado por resentimiento y lamento.

Beatrice había dicho que su vida era de segunda importancia.

Buu Buu sentía lo mismo.

Si él podía darle un futuro brillante, él estaba dispuesto a sacrificar su propia vida.

—…Sus…Armas…Brillantes…

Los rugidos explosivos continuaron una y otra vez.

Más y más grandes ataques fueron disparados hacia él, el equipo de los disparos comenzó a respirar pesadamente por la carga psicológica. Y un sabor a oxido se esparció por su boca, y sin embargo, Buu Buu consiguió sacar las palabras.

—Préstenme sus Armas Brillantes…sólo por un poco. Lo juro…se las traeré… de vuelta…

Hubo un temblor.

Él finalmente había llegado a su límite.

—…Salven…

Sus palabras se cortaron.

El cuerpo gigante del monstruo cayó derribado hacia adelante.

—…Beatri…

Mientras tanto, el Hada del tamaño de una palma Meridiana se puso pálida, y gritó mientras miraba desde lejos.

—¡¡L-Lady Sutriona!! Buu Buu está…deprisa…haga algo…ahh…sólo tiene que distraer…¡¡sólo atraiga la atención de los humanos a otra parte!!

—Espera. —La Break News dijo esa palabra con un suspiro exasperado. —Aunque sí necesito golpear a ese bastardo huesudo después, este es el obstáculo que Buu Buu se puso a sí mismo. Por lo que él tiene que superar esto por su cuenta. Tiéndele una mano aquí, y sólo causarás que su corazón se pudra.

—¡¡Esto no es sobre alguna cosa psicológica!! ¡¡Nada de eso importa si él es asesinado aquí y ahora!!

—No estaría tan segura sobre eso.

Sutriona tenía razón.

Después de que el monstruo gris colapsara boca abajo, la persona que había disparado ese golpe final en realidad lucía confundida mientras limpiaba el sudor de su mentón. Los novatos inexpertos estaban celebrando, pero los veteranos de Máximo Nivel podían saber que algo no estaba bien. Si él era tan duro, él podría haberse cargado directamente a través de su barricada y llegar a ellos. Cada uno de sus poderosos ataques les tomaba tiempo para activarlos, por lo que estaban perdidos si él se acercaba. Y, sin embargo, él se había mantenido en un lugar. Él había querido su oportunidad. Él nunca sacó el Arma Brillante en su cintura, y él continuó divagando. Se decía que un hombre ahogándose agarraría incluso pajillas, ¿pero este monstruo no tenía ese instinto biológico? No debería haber sido posible no sacar tu arma cuando te enfrentas a una muerte segura, por lo que todos los que habían visto ese coraje imposible, sintieron un temblor recorrer sus espaldas, como si hubieran visto a alguien cometer suicidio en sólo el agua de un lavabo.

Nadie dio el golpe final.

Habría sido difícil encontrar una parte de él que no estuviera húmeda con sangre. No podían saber si él seguía respirando. Pero por alguna razón, nadie se acercó incluso después de que él colapsara indefenso al suelo. Nadie pensó en deshacerse de su cadáver en alguna ubicación distante. Era una isla pequeña, pero las reglas de supervivencia del más apto seguían aplicando fuera de la posada del pueblo. Ya que este animal ya no podía pararse por su cuenta, ¿asumieron que otra bestia se encargaría de la limpieza por ellos?

No.

Quizá simplemente no querían acabarlo.

Quizá querían ver qué pasaría después.

—…

Una de las personas que habían formado la unidad de escudo improvisada permaneció en su lugar sin decir una palabra.

Él era un hombre conocido como el Caballero Puro.

Él estaba parado mientras miraba a la bestia ensangrentada.

—¿Qué te pasa? Se acabó, ¿no?

—Regresemos y emborrachémonos.

Incluso cuando otros blandiendo largos escudos lo llamaron, el Caballero Puro no se movió. Él era de un rango mucho más bajo. Incluso después de un comentario franco de alguien con una clara posición en la jerarquía, él los ignoró y se mantuvo quieto. Él sintió un ligero pinchazo de culpa.

Este monstruo había sido enfrentado con tal hostilidad.

El Caballero Puro se preguntaba qué estaba tratando de lograr el monstruo. A menos que fuera una distracción de algún tipo, no había una buena razón para recibir de frente un suicidio. E incluso si hubiera sido una distracción, no había ninguna razón para que no usar el Arma Brillante en su cintura.

¿Realmente podría haber nada más en ello?

Él había dicho que quería tomar prestado todas las Armas Brillantes para rescatar a Beatrice.

Eso no tenía sentido en absoluto, ¿pero realmente eso era todo?

—¿Qué pasa? ¿Estás viendo una forma de sacar beneficio de esto? ¿O quieres su cabeza como trofeo?

—Este maldito cerdo tiene un Arma Brillante como si pensara que es humano. Jejeje. Me pregunto cuantos engranajes conseguiré si vendo esa cosa en la casa de empeño.

Hubo un fuerte sonido de metal sobre metal. Ni siquiera el Caballero Puro sabía por qué él había golpeado a su amigo en la cara.

15

—Buu Buu.

El Orco Ibérico lentamente abrió sus ojos cuando escuchó su nombre.

Sus alrededores ya se habían obscurecido.

Y con la luna igual detrás de ella, la Vampira Kallikantzaros bajó la mirada para ver su rostro, con su pequeño pero curvilíneo cuerpo vestido en un negligé rojo y sombrero para dormir.

—…Qué lastima. Si te hubiera tomado sólo un poco más el despertar, tendría una excusa para clavar mis colmillos en ti.

No estaba claro qué tan seria estaba ella con respecto a eso.

Por alguna razón, la pequeña chica estaba sentada en una simple carreta hecha de madera.

Cuando el herido Buu Buu se sentó, él se dio cuenta que él estaba en la ubicación de conflicto previo.

Y había algo extraño ahí: espadas, lanzas, hachas, arcos, garrotes, martillos, látigos, bastones y escudos.

Todas las diferentes armas y armaduras que los humanos usaban, formaron una pila más grande que Buu Buu.

Eran Armas Brillantes.

Esos eran los dispositivos de control para el sistema tecnológico conocido como Magia. Dejar esto en alguien en este mundo extraño habría sido lo mismo que dejar tu vida en sus manos.

—¿Por qué están aquí…?

—No sé qué pasó durante el día, —dijo la chica rubia en negligé rojo, quien se sentó en la carreta presumiblemente para transportar las Armas Brillantes. —Pero parece que la Reina Demonio Tselika hizo algo detrás de escenas. Esa tóxica mujer es aparentemente venerada como una diosa por una parte de un grupo en su Tierra…. Over the Wall, ¿se llamaba? El balance de poder en la Tierra está directamente conectado a ese en la posada del pueblo. Si ella es venerada por una sociedad secreta que manipula la Tierra detrás de escenas, entonces ella puede también controlar lo que es visto como bien y mal en la posada del pueblo. Ella colocó el trabajo previo necesario para controlar a la mayoría.

—???

—…Aun así, eso quiere decir que ella logró que cooperaran después de que te atacaran tanto mientras estabas indefenso. Ella dio un empuje extra a los que ella podía confiar después de que ya estaban abrumados por lo que pasó. Casi como un ataque en pinza psicológico. A los afectados, probablemente les es como una picazón de culpa. …Esa tóxica mujer realmente es una Reina Demonio en el fondo. Una cierta reina que conozco casi parece linda en comparación.

—*C-chillido*… No estoy seguro de lo que estás diciendo, *toser*, ¿pero piensas que Sutriona es linda?

—¿¡Bfff!? ¿¡Q-q-q-qué te poseyó para llegar a esa conclusión!? ¿¡Quién…siquiera la querría!? ¡¡*Toser*, *toser*!!

La Vampira se ruborizó en un rojo brillante y gritó furiosa, por lo que Buu Buu la ignoró y miró la pila de Armas Brillantes.

Él había logrado la tarea imposible que el Sabio le había dado.

Ahora finalmente podrían arreglar el Arma Brillante de Beatrice, y regresarla a la Tierra. Entonces Beatrice no tendría que sufrir más.

Estaba a la vista.

Estaban alcanzando el tiempo limite, pero ya estaba a la vista.

—Ahora, una pregunta de lo que concierne de lo que se aproxima. Como dije, Tselika posee gran poder en la Tierra al controlar una parte de Over the Wall. Hubo una cosa a la que ella no tuvo respuesta cuando la contacté, por lo que quiero tu opinión también, Buu Buu. Por lo que escuché, probablemente fuiste el último en verla.

—?

—¿Dónde está el Sabio?

Ese símbolo de la muerte habló claramente.

Buu Buu finalmente comenzó a ver esperanza, pero sus palabras parecían indicar una oscuridad sin fondo.

—Ni siquiera la red de información de Tselika puede encontrarla. Eso podría no ser sorpresa siendo el Sabio, ¿pero a dónde desapareció en la Tierra? Y sólo para estar segura, ella regresará antes del tiempo limite, ¿verdad?

16

Las ruedas de madera gruñeron mientras rodaban por la montaña.

Buu Buu jaló la carreta llena de Armas Brillantes de vuelta a su casa sobre la colina.

La Cueva de las Lágrimas también era el cofre del tesoro de Tselika.

Si esa Reina Demonio blanca no sabía la respuesta, entonces la única otra posibilidad era aquí.

Pero no había señales de ella.

No había fogata encendida, y la casa de hojas con forma de tienda estaba envuelta en silencio.

—…

Era inútil ahora.

Todo se había derrumbado a si alrededor.

…El Sabio se había ido a la Tierra después de sugerir poner a Beatrice en un sueño congelado. Ella podría haber intentando ignorar el tiempo límite y tomarse su tiempo. Si era así, el malentendido era parcialmente culpa de Buu Buu. Él había fracasado en cambiar el punto de vista del Sabio o de Beatrice, por lo que él había vagado sin sentido.

Si él hubiera mostrado más coraje entonces, esta crucial ramificación podría haber ocurrido más a tiempo.

Pelear contra la corriente de la destrucción era inútil después de que ya te tenía en sus garras.

—¿Por qué…?

Él se sintió verdaderamente desesperado.

Él sólo podía esnifar y llorar, mientras él se recostaba en el mango usado para jalar la carreta.

—…¿¿¿¡¡¡Por qué!!!???

No había un destino invisible. No había ni un cruel dios. No importaba qué tanto se llenara con el lamento y temblara, este era quien él era. Había sido lo mismo con el ataque a su villa. Había sucedido todo sin que lo supiera, y se había acabado para el momento que lo notó. La decisión final ya se había hecho, mucho antes de que él se diera cuenta de lo que estaba pasando. Siempre era así. ¿Simplemente era su destino tener sus cosas arrebatadas o destruidas? Era su culpa por no actuar para prevenirlo antes de que pasara. Él maldecía qué tan lento era. No podía perdonar su mente por nunca ser capaz de seguir el paso.

Él no podía detenerse, pero tampoco tenía a donde ir.

Él simplemente siguió sus instintos hogareños, y regresó lentamente a su casa parecida a una tienda hecha de grandes hojas.

Permanecía igual.

Beatrice estaba durmiendo en su ropa interior y una sabana mientras esperaba el tiempo límite el no estaba proporcionado como un número obvio.

No hubo un cambio conveniente.

—¿Qué…pasa, Buu Buu?

—Beatrice…

Él no tenía idea qué mirada tenía en su rostro.

Él simplemente se aferró a ella, y fracasó en esconder el temblor en su voz.

—Estará bien.

Dijo él.

Él no tenía opción mas que decirlo.

—Mira. Hablé con todos en la posada del pueblo, y me prestaron sus Armas Brillantes que son más importantes que sus vidas. Así que todo estará bien. El Sabio se encargará de ello ahora. No hay nada de qué preocuparse. Definitivamente te recuperarás ahora.

Esa solución ya no era viable.

Debido a un pequeño malentendido, no tenían idea de dónde estaba el sabio.

Buu Buu estaba espantado.

Él era conocido como el Dragon Eater, pero él estaba completamente aterrado.

No hay nada que pueda hacer. Intenté todo lo que pude pensar, pero no fue suficiente.

Su cuerpo entero estaba envuelto en el vago terror que decir esas palabras serían verdad.

—Sí…

Beatrice ni siquiera podía sentarse, pero ella sonrió un poco mientras yacía boca abajo.

—Estoy realmente contenta.

—…Beatrice.

—Ganaste el coraje para hablar con otros humanos, ¿no? Mira qué tan golpeado estas. No podría haber sido fácil. Pero me alegra que lograras esa clase de progreso.

—¿Beatrice?

—…De esta manera no estarás sólo sin mí. Buu… Buu…

Ella estaba sonriendo.

Su cabeza se tambaleaba un poco con esa sonrisa fugaz en su rostro.

Y entonces, su corto periodo de consciencia se desvaneció.

Casi como si este fuera estado natural.

—…Por supuesto que lo estaré.

Finalmente.

Buu Buu mordió su labio y habló.

—Por supuesto que lo estaré.

Una vez que comenzó, no pudo parar.

Alguna clase de presa podría haberse roto dentro de él.

—¡¡Por supuesto que estaré solo!! ¡¡No quiero a alguien más!! ¡Tienes que ser tú, Beatrice! ¡¡Nadie más puede reemplazarte!! Yo…yo…

No había nadie para responder.

Él había tallado un símbolo en 1000 árboles, él había reunido a todas esas personas que eran más inteligentes que él, y él había convencido a todos de la posada del pueblo para dejar sus Armas Brillantes a él.

Y, sin embargo.

La cruel realidad insistía en quilatárselo.

Él sólo podía gritar y gritar.

Él sólo podía reunir toda su fuerza para lamentar qué tan injusto era.

—Tú me gustas más. ¡¡Tienes que ser tú la que me sonría!!

Y.

Justo entonces.

—…?

Él repentinamente levantó su cabeza.

Una pálida luz estaba parpadeando. Era adentro de la misma tienda de hojas. Y él estaba bastante seguro que eso no había estado ahí. La luz roja era pequeña, pero era inestable. Podría haber sido un incendio. Beatrice no podía protegerse a sí misma ahora mismo, por lo que su vida estaría en peligro si una lámpara caía y comenzaba un incendio.

Sin embargo, lo que él encontró no fue lo que estaba esperando.

No era una lámpara llena de aceite.

La luz provenía del Arma Definitiva Abyss, quien supuestamente había sido desactivada al lado de Beatrice. Un símbolo triangular rojo estaba apareciendo y desapareciendo debajo de su pecho. Podría haber sido alguna clase de advertencia. Las líneas en su ropa apretada a la piel de color negro también se habían vuelto rojas.

—¿Abyss…?

Sucedió tan pronto él dijo su nombre.

Él no podía apartar sus ojos de la luz roja destellando. Tenía el mismo ritmo que el latir de su corazón. No, la luz podría ni existir en realidad. Una voz llegó a su cerebro mientras miraba la advertencia triangular roja que parecía quemarse directamente en lo profundo de su mente.

Abyss// Me tengo que disculpar. Había calculado que esto pasaría desde el comienzo.

Él no podía pelear con ello.

Él no podía mover un sólo dedo.

Buu Buu no sabía que Beatrice, Filinion y Armelina habían usado una realidad virtual para experimentar el final del mundo por adelantado, por lo que él no sabía que Abyss era capaz de conectarse directamente a cerebros vivos.

Abyss// Había esperado estar equivocada, pero parece que esperé demasiado de la amabilidad del mundo.

Abyss// Este será un tema difícil.

Abyss// Buu Buu, ¿deseas salvar a Beatrice?

—Si hay alguna forma…

Un sonido tensado provino de todos los músculos de su cuerpo.

Él todavía seguía siendo controlado en alguna manera, pero el gigante con cabeza de cerdo, aun así, lenta pero seguramente asintió con enorme cabeza.

—…¡Si hay una forma conveniente de hacer eso, entonces haré lo que sea!

Abyss// Es algo horrible y muy cruel.

Abyss// Serás incapaz de ver el mundo después de que ella haya sido salvada.

Abyss// Sabiendo eso, ¿todavía deseas salvarla?

Eso iba sin necesidad de decirlo.

El arma definitiva tomó su silenció por respuesta y continuó.

Abyss// Si no puedes arreglar el Arma Brillante de Beatrice, debes proporcionarle una nueva.

Abyss// Siempre has sido capaz de hacer eso.

Abyss// Esa arma en tu cintura es un Arma Brillante.

Abyss// Crearás un perfil con nuevas configuraciones para esa Arma Brillante libre que nadie a usado.

Buu Buu no entendía los detalles de la tecnología, pero él tenía una pregunta. Él estaba bastante seguro de que el Sabio había dicho que eso no era posible.

Pero no había duda en la voz de Abyss.

Abyss// El hecho de que puedes oírme es prueba de que estás calificado.

—…¿Calificado?

Abyss// Normalmente, conectarme requiere de un terminal de información de alto nivel como un Arma Brillante.

Abyss// Sin embargo, estás ingresado a mí sin nada por el estilo.

Abyss// ¿Cómo determinaste que estaba intentado cometer suicidio en el eje central del Laberinto?

Abyss// ¿Cómo supiste el método para desafiar a Desastre, quien fue creado de carne muerta?

Abyss// ¿Cómo sentiste la tristeza del Señor del Inframundo, quien usaba señales para controlar un recipiente de carne?

Abyss// No son necesarias las palabras.

Abyss// Poses el poder de controlar directamente débiles corrientes eléctricas.

Abyss// Estás equipado con esa función.

No había forma que esta explicación se sintiera real para él.

De cualquier manera, Abyss era más lista que él, y le estaba dando su garantía a él.

Eso era todo lo que entendía él.

Abyss// En la simulación, los otros Orcos Ibéricos predijeron el golpe de un trueno.

Abyss// ¿Cómo las almas en el Arma Brillante tomaron control de tu cuerpo?

Abyss// ¿Sentiste una extraña sensación crepitante cuando la barrera atmosférica artificial fue destruida?

Abyss// Todo eso que pasó tuvo significado.

Buu Buu no tenía forma de saberlo, pero los Orcos Ibéricos Rojos habían intentado usar sus cerebros a niveles de supercomputadoras para realizar cálculos equivalentes a la de un Arma Brillante para que así pudieran hackear las Puertas e Invadir la Tierra. Pero simplemente realizar los cálculos en su cabeza no era suficiente. Si no podían intercambiar señales reales, no podrían controlar las Puertas.

Abyss// Esto probablemente fue originalmente parte de su papel como un arma secreta contra mí.

Abyss// Los Orcos Ibéricos absorbieron los puntos fuertes de muchas formas de vida con el fin de pelear conmigo.

Abyss// Sólo puedo asumir que una de esas formas de vida era alguna clase de pez eléctrico que podía producir electricidad.

Abyss// Aunque no sé si estaba destinado a entender la electricidad que me controla o si estaba destinado a destruirme directamente.

Incluso después de decirle esto, Buu Buu no repentinamente sabía cómo controlarlo.

Era posible que nadie supiera.

Los Orcos Ibéricos controlaban a sí mismos sus poderosas fibras musculares para evitar destruirse solos, pero esto podría haber sido la más grande de las técnicas secretas incluso para ellos.

Abyss// Sólo necesitas sostener esa Arma Brillante libre, y fuertemente lo será.

Abyss// Necesitas registrar a Beatrice como su dueña.

Abyss// Puedes resolver esto al tomar la imagen de Beatrice en tu cabeza, y enviárselo al Arma Brillante.

Abyss// Después de observarla de cerca por tanto tiempo, deberías ser capaz de hacer esto.

Pero eso podría no ser todo.

Abyss había dicho desde el comienzo que él sería incapaz de ver el mundo después de que Beatrice se hubiera salvado.

Abyss// El pez eléctrico es sólo una posibilidad que fue rechazado al final y se desvaneció.

Abyss// Sólo poses el brote degenerado, y tu cuerpo no está especializado para su uso.

Abyss// Si usas a la fuerza ese poder, tu cuerpo será expuesto a la corriente eléctrica que tú mismo creas.

Abyss// El destino de una Anguila de Alto Voltaje sin forma de permitirse liberar su electricidad está claro como el agua.

Abyss// Por lo tanto, esto es una espada de doble filo.

Abyss// Destruirás tu propio cuerpo.

Abyss// Ese sacrificio es la única manera de salvar a Beatrice.

Había una forma de salvarla.

Si Buu Buu tomaba esa decisión.

Saber y no saber eran dos cosas muy diferentes.

Un hombre ahogándose incluso se aferraría a unos palillos.

—…

Él pensó sobre a qué se refería eso.

Pero Buu Buu sonrió suavemente.

Abyss// Lo siento.

Por alguna razón, ella se disculpó.

Y un momento después, él estaba libre de los lazos de ella.

No hubo más luz proviniendo del Arma Definitiva Abyss. Ni siquiera Buu Buu en sí sabía si ella realmente estaba brillando o si había sido una ilusión que él sólo podía ver.

La voz de ella ya no llenaba su cabeza.

—Está bien…

Eso fue todo lo que dijo.

—No tienes nada de qué disculparte. Estoy muy agradecido.

Él no tenía tiempo.

Ahora no era el momento de temblar y dudar.

Él tenía una forma de salvar a Beatrice.

Él lentamente respiró y sacó el Arma Brillante que parecía como un tronco o una viga de metal.

—¿Buu…Buu…?

Él escuchó una voz.

Él finalmente entendió por qué Abyss se había disculpado. La consciencia de la chica había estado en alzas y bajas, y acababa de elevarse una vez más. Él no sabía si Beatrice había escuchado la voz que escuchó en su cabeza, pero las palabras de Buu Buu habían sido dichas en voz alta con normalidad. Fue solo un fragmento de la conversación, pero ella podría haber sentido algo siniestro al respecto.

—No hay nada de qué preocuparse. —Él sonrió. —Esta vez realmente te salvaré. Así que no necesitas temblar en dolor ni un momento más…

Beatrice lentamente negó con su cabeza.

Ella parecía reunir toda su fuerza restante para decirle que no quería eso.

Él ya sabía eso, pero él no escuchó.

Él permanecería leal a sí mismo hasta el final, justo como ella había dicho. Él usaría su propia fuerza para correr a la línea de meta con el fin de proteger algo más importante que su propia vida. Él había tomado esa decisión.

Onda de Calavera había revelado que ese sentimiento era amor.

Él comenzó a decirlo, pero tragó saliva y guardó silencio. Sólo importaba que él lo sabía. Él no abrazó ese sentimiento con el fin de sentir satisfacción y preocuparse por ello. Así que él tragó las palabras. Él pisó y aplastó el pequeño sentimiento creciendo dentro de él, y dio el último paso.

Él la salvaría.

Él salvaría la vida de la persona que le importaba más que nada en el mundo.

¿Era este un pequeño milagro?

¿O era un acto de maldad?

Con el agarre del Arma Brillante gigante en ambas manos, Buu Buu la sostuvo verticalmente, la presionó con su frente contra la parte llamativa, y gritó desde el fondo de sus entrañas.

Una vez que comenzó, no tomó mucho.

Parecía una llovizna. Algo salió disparado desde la parte de arriba de su cabeza hasta su trasero. Varios destellos extraños azulados llenaron la casa de hojas, y él sentía el olor desagradable de su propia piel asándose.

Él no tenía forma de revisar sus propias condiciones. Su visión completa se había blanquecido. Cada uno de sus órganos se retorció por su cuenta, y se movían tan violentamente que él pensó que estaba siendo rasgado desde la piel hasta el interior.

Él no sintió dolor.

Sus músculos no deberían de convulsionar. Él ni siquiera podría saber si estaba respirando. Su corazón latió irregularmente, y su mente parecía partirse. Cuando un pedazo caía, él no podía recordar qué era sin importar qué tanto lo intentara. No, él incluso podría no haber sido capaz de siquiera recordar. ¿Qué estaba siendo destruido, las fibras de sus músculos, su ganglio, su esqueleto, sus órganos, su corazón, su vida? Él se sentía horriblemente impaciente, pero aun así se concentró tan fuertemente en la imagen de esa persona más importante. Eso se volvió el único pilar de su mundo. Él ya estaba al borde de olvidar su meta inicial. Antes de perder vista de todo, él tenía que llenar el Arma Brillante gigante con la sonrisa de esa chica que permanecía en el núcleo de su alma.

Él escuchó alguna clase de ruido fantasma.

Él sintió una presión como si hubiera algo en el otro lado del Arma Brillante alzada que parecía un tronco o una viga de metal. Era una bestia cuadrúpeda, un pescado escamoso y un ave monstruosa que gobernaba los cielos con sus alas. Se transformó una y otra vez para mostrar todas las formas de vidas que los Orcos Ibéricos habían incorporado en su línea genética, y habló con una voz sin sonido. El significado de las palabras no llegó a él, pero la emoción contenida vívidamente lo perforó.

Detente.

Regresa.

Ese podría haber sido el grueso pilar que soportaba su vida. Todas las formas de vida literalmente eran formas de vida. La vida era primero, antes que nada. Él no podía superar la voluntad de usar su propio poder para seguir viviendo. Ser el más fuerte podría hacer esa presión de vivir incluso más fuerte. La motivación que le ayudaba durante sus previas batallas ahora estaba trabajando en contra suya.

Pero. Aun así.

Él sintió unas tenues presencias afuera de la casa de hojas en forma de tienda. Había más de mil presencias ahí. Buu Buu rápidamente se dio cuenta que eran las Armas Brillantes que los humanos de la posada del pueblo le habían prestado. Ellos habían escuchado su petición, y le prestaron ese poder para que Beatrice pudiera vivir.

Él ahora estaba conectado al Arma Brillante que parecía un tronco o una viga de metal.

Así que, ¿por qué él sería incapaz de conectar con las otras?

—No me detendré…

Él deshizo la idea de ser el más fuerte como un ser único.

¡Él ya no estaba solo, y él podría continuar con la ayuda de todos!

—La protegeré. ¡Ese es el camino que elegí! Esta…¡¡Esta decisión, de las cosas más fuertes, es en lo que puedo pensar!!

Él moriría. Él sabía eso. Pero eso era por qué él deseaba bastante llenar el Arma Brillante con la imagen, sonrisa y maravillas de la persona que le importaba más. Si él hacía eso, él podría haber dejado algo detrás. Justo como una flor esparciendo la gota de su fruto.

Él no se convertiría en la nada. Él no tenía miedo.

Él llenaría el Arma Brillante.

Él llenó ese espacio en blanco.

Después de ver más allá de la más fuerte que lo había apoyado, no había nada más dentro de Buu Buu. Su cabeza tambaleó, y nunca se alzaría de nuevo. Sus poderosos huesos y músculos no eran de ayuda en absoluto en soportar su peso. Mientras él colapsaba hacia atrás, él ni siquiera podría pensar en una razón por la cual necesitaba mantener su balance.

Su cuerpo entero había sido freído.

Se había acabado.

Los gritos sonaban diferentes ahora. Su garganta ya había olvidado cómo vibrar, por lo que probablemente ahora provenía de la chica yaciendo en el suelo. Pero él no sintió miedo. Él no entendía por qué estaba escuchando ese grito agudo.

Si él colapsaba, se habría acabado.

Rompería los restos restantes de su mente.

Él sabía eso, pero él no peleó.

Él ya no tenía la fuerza para pelear.

Pero.

Sin embargo.

Justo antes de colapsar completamente, él miró el rostro de la chica, cuyo rostro estaba arrugado como una niña chillando, y él sonrió ligeramente.

Él no podía recordar por qué estaba sonriendo.

Pero en el momento en que verdaderamente se desvaneció del mundo, un hilo de sonidos que él no entendía salió de su boca:

Estará bien ahora.

17

Era tan pequeña como para que los humanos caminaran el perímetro en tres días.

Con el escenario de tierra y mar, era un lugar calmado, pero nunca aburrido.

Una sola figura caminó ahí.

Esa Espadachina Santa tenía un cabello rojo y plateado distintivo, armadura roja y una minifalda blanca. Sin embargo, ella no traía su usual estoque en su cadera.

En su lugar, ella llevaba algo en su espalda que era lo bastante grande para ser confundido por un tronco o una viga de metal.

El arma contundente claramente era demasiado grande para ella, pero no había dolor en su rostro.

…Ella se preguntaba cuál sería el mejor lugar.

Ella había mirado un número de lugares diferentes, pero siempre había habido una única respuesta.

Era una pequeña colina a la mitad de la montaña.

Él siempre había estado de pie en ese lugar que vigilaba la posada del pueblo que los humanos usaban como una base.

Había un sonido tranquilo ahí.

La chica había clavado la punta de una pala grande en la tierra.

—¿Oh, Beatrice? ¿Realmente deberías estar fuera tan pronto?

Esa pregunta provenía de la Bruja Blanca Filinion, la amiga de la chica.

La Espadachina Santa no removió la punta de la pala de la tierra, mientras la arrastraba por la colina.

—Quería venir a Ground’s Nir, y ver qué tanto me había recuperado.

—…No es eso. ¿Estás bien?

La Sacerdotisa de Combate sostenía otra pala, y ella tenía una extraña mezcla de preocupación y exasperación en su voz.

Los movimientos de la chica casi se detuvieron, pero al final, la Espadachina Santa en armadura roja dibujó la línea hasta el final.

—Por supuesto que no estoy bien.

Ella miró a las líneas que había dibujado en la tierra.

Era un muy largo rectángulo capaz de contener una forma de casi 4m.

—…Pero tengo que hacer esto. Tengo que cuidar de él y despedirme.

Una vez que eso estuvo decidido, el resto no tomó mucho.

Los sonidos al escavar continuaron por un rato. Gracias a la Magia del tipo Porcentaje que tomaba la forma de la ropa que vestían, tenían la fuerza de equipos de construcción, por lo que rápidamente construyeron un rectángulo hechos de líneas rectas artificiales no vistas en la naturaleza.

—No sólo termina con la muerte…

Ella parecía reflexionar en cada palabra individualmente.

Nadie sabía que había en el corazón de la chica mientras cavaba ese gran agujero. Filinion y Armelina habían permanecido de pie a su lado, y pelearon espalda a espalda con ella, pero ni siquiera ellas podían estar seguras.

En momentos así, negar con tu cabeza y decir que no sabías era la forma más grande de compasión.

Y la Espadachina Santa Beatrice dijo una última cosa.

—Porque Buu Buu me dijo que siguiera viviendo.

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