Capítulo 5

Una mañana lluviosa.

La habitación de Homura estaba más oscura de lo usual.

Después de detener la alarma de su reloj, Homura sintió que algo estaba fuera de lugar.

—Ah, es cierto…

Hoy era Domingo.

Una semana había pasado desde que comenzó a correr y hacer cajas de almuerzos.

Touya le dijo que tomara un descanso hoy, pero ella olvidó apagar la alarma de su reloj.

Extrañamente, su cuerpo no se sentía cansado. Sus músculos habían estado con un terrible dolor los primeros dos o tres días, pero su cuerpo se había acostumbrado pronto.

Cuando ella cerró sus ojos y escuchó la lluvia afuera, ella sintió como si regresara a su depresiva y sombría forma de ser.

La larga semana corriendo en las mañanas parecía mentira en ese momento, como si todo hubiera sido un sueño.

Después de fallar en volver a dormir debido a una codicia por la indolencia, Homura se levantó al mediodía y fue a Honmachi.

No había signos de esa mujer en la estación hoy. Ella miró a los folletos en la pared como siempre mientras pasaba por la puerta de entrada.

Ella caminó por enfrente de las boutiques de la estación antes de llegar a la tienda a la que se estaba dirigiendo.

Era un famoso restaurante tradicional japonés del cual leyó en una revista.

Era principalmente un restaurante, pero también vendías cajas de almuerzos en el escaparate.

Cuando Homura llegó ahí, apenas habían abierto para las horas de la tarde, y ella fue capaz de comprar cajas de almuerzo recién hechas después de estar en fila por sólo un corto tiempo.

Sin tener motivación para regresar inmediatamente a casa, Homura se dirigió al centro comercial cercano y tomó asiento en la zona de comida.

—Oh, cierto, tengo que tomar una foto.

Después de partir sus palillos, ella se dio cuenta que había olvidado tomar una foto primero, y ella rápidamente bajó sus palillos. Mientras aguantaba su hambre, ella usó la cámara de su teléfono para tomar fotos de la caja de almuerzo desde varios ángulos por el bien del estudio.

El sabor era bueno, como se esperaba. Bastante alimento estaba vertido en él.

Cuando ella reflexionó en sus propios esfuerzos, ella recordó cómo finalmente le había gritado su probador de sabor ayer.

¿Cómo es que sólo la apariencia ha mejorado a pesar del hecho de que el sabor no ha cambiado en absoluto? preguntó él.

Hay cosas que necesitas hacer antes de añadir algo como pulpo o decoraciones de conejo, dijo él.

Pero no importaba lo que ella dijera, parecía como si Homura mataba el sabor de sus ingredientes mientras más los cocinaba.

Ella era mala en cosas en las que tomaba tiempo en hacer.

Por lo tanto, ella no estaba hecha para cocinar.

Incluso esta caja de almuerzo no era tan impresionante en términos de apariencia. Aunque había estudiado las fotos, no lucía tan sabroso para ella, tan que incluso desdeñosamente pensó que sus propias cajas de almuerzo los superaban.

Pero cuando lo probó apropiadamente, extrañamente llegó a pensar que una apariencia llamativa era innecesaria y que esta clase de decoraciones simples eran en realidad lo mejor.

En el centro del atrio de la zona de comida, había un pilar ancho con pantallas mostrando los reportes de las noticias.

Notándolo, Homura miró a las noticias y programas de preguntabas siendo presentadas, y una transmisión sobre la Tierra Imaginaria llamó su atención. Aunque menos comparado con el nombre PPTINU, el nombre del Club de Exploración salió frecuentemente. En particular, la imagen del tutor del Club de Exploración de una preparatoria publica en Osaka siendo entrevistado como un comentarista apareciendo varias veces. Él parecía un buen e interesante maestro.

Si voy a entrar al Club de Exploración, debería unirme a él en su lugar. Tales pensamientos pasaron por la mente de Homura.

Por supuesto, era eso realísticamente imposible, y ella no pensaba que la aceptarían ahí si fallaba en unirse al Club de Exploración de la preparatoria Seiran.

Y aunque actualmente los estaba alejando de la esquina más alejada de sus pensamientos, también estaban los asuntos de sus estudios.

Bueno, ella estaba en un problema sin importar qué.

Repentinamente, ella notó una sombra caer sobre su mesa, y ella habló.

—¿Estos asientos están libres?

Un grupo de tres chicos con llaves tintineantes colgando de sus pantalones estaban de pie frente a ella. Probablemente eran estudiantes universitarios o estudiantes mayores de preparatoria. Tenían estilos de cabello llamativos que encajaban. Ella podía oler el olor a productos de peluquería incluso desde esa distancia.

—Ah, adelante.

Debido al clima lluvioso, muchos de los asientos de la zona de comida estaban vacíos.

Mientras se sentía mal por ello en su interior, Homura trajo una caja de almuerzo desde afuera del centro comercial y compró sólo bebidas aquí antes de sentarse, pero para que estos chicos se le acercaran apropósito en esta situación…

Su objetivo era, por supuesto, ligarla.

—¿Estás sola?

De hecho, había pasado un tiempo desde que había venido a Honmachi ella sola.

—No, estoy esperando a alguien, —ella respondió mientras hacía una sonrisa forzada de disculpa.

—Eh, eso está mal, ¿cierto? Parece que has estado sentada aquí sola por un rato.

Ellos ignoraron su indirecta.

—¿O te han dejado esperando?

—Ah, parece que fue así.

Justo como lo esperaba, las cosas se estaban poniendo problemáticas.

Incluso cuando todos los chicos le hablaban con amabilidad cuando estaban por su cuenta, por alguna razón se volvían absurdamente competitivos en el momento en que había dos o tres de ellos juntos.

Mientras que sabía que no funcionaría, ella revisó los mensajes de su celular e hizo una expresión de decepción.

—No estoy recibiendo ninguna respuesta, así que supongo que me rendiré e iré a casa ahora.

—Entonces eso significa que no tienes nada que hacer. Tienes algo de tiempo libre, ¿cierto?

Es verdad que tenía mucho tiempo libre. Hasta ahora, claro está. Están una semana tarde, chicos.

—En vez de esa caja de almuerzo sombría, ¿qué tal si comes algo de carne a la parrilla o carne a la parrilla con nosotros?

—Oye, ¿qué hay con esa exageración con la carne, viejo?

—No, no, en realidad esto es bastante sabroso.

Ah, ella había dicho algo innecesario.

—¿En serio? ¿Qué tanto? Por favor dinos.

—¿Eh? Arhm…

“Si ya no vas a comer, ¿qué tal si me das algo?” “Como dije, tu racha de glotonería se está mostrando demasiado, viejo.”

Homura estaba siendo gradualmente presionada.

Ya que su asiento estaba frente a la barandilla del atrio, ella estaba en una posición difícil de la cual levantarse rápidamente.

Ella no sería capaz de pararse a menos que se parara entre las sillas e hiciera de lado a los otros chicos.

Ella pensó en pretender llorar ya que era problemático, pero eso sería una declaración de derrota en alguna manera para ella, por lo que no quería hacerlo. A ella no le gustaba la idea de hacer las cosas serias aún más al llamar a los guardias de seguridad del local.

—Perdón por hacerte esperar.

Justo cuando ella estaba preocupada sobre qué hacer, una voz ronca sonó.

Sin embargo la dueña de la voz estaba escondida de la vista de Homura detrás de las espaldas de los chicos.

—Eh, ¿quién?

Cuando se dieron la vuelta, una sola chica estaba de pie ahí.

Ella era algo más baja que Homura y tenía una atmosfera salvaje en ella.

Ella tenía cabello ligeramente largo, un estilo de cabello con cortes salvajes. Ella llevaba una caja de instrumento de aire sobre su hombro, y la caja estaba cubierta con estampas, dando la imagen de rock punk. Su ropa encajaba perfectamente esa impresión también, haciendo parecer como si estuviera a punto de estar en escena.

—Sí, sí, lo siento.

Ella a la fuerza pasó por los chicos que hablaban suave y se sentó justo al lado de Homura.

—Toma.

—¿S-sí?

Siguiéndole el juego, Homura recibió la caja del instrumento de la chica.

—Oye, ¿eres amiga de esta chica?

—Así es. ¿Tienes un problema con esa?

La chica, a quien Homura había conocido por primera vez hoy, respondió indiferentemente.

—¿Cierto? —dijo ella mientras se volteaba hacía Homura para buscar un acuerdo, a lo cual Homura sólo podía asentir repetidamente.

—No, ella acaba de decir “¿Quién?” hace un segundo, ¿no es así?

Sí, lo hizo.

—Realmente no puedes seguir el juego[1], ¿verdad? —la chica dijo mientras fulminaba con la mirada a Homura.

—¡Ah!

Uno de los chicos repentinamente gritó.

—Esta chica es Kamikoma de Hiyoshi.

“¡Geh!” “¡Kamikoma…espera, i-idiota!”

Los chicos repentinamente entraron en pánico y vigilaron sus alrededores.

Eran como herbívoros de la sabana quienes estaban atento a los depredadores, a pesar del hecho de que habían hecho un alboroto por carne hace poco.

—¿Esta chica? ¿Idiota?

La chica llamada Kamikoma inclinó su cabeza inexpresivamente.

—A-ah, no, lo siento.

—¿Insignificante? ¿Pechos pequeños? ¿Huesos pequeños y escuálida?

—¡Nosotros no dijimos nada de eso!

—Oh, cielos, chicos, ¿están libres ahora? ¿Qué tal si les invito algo de té?

—Lo sentimos. ¡Por favor perdónanos!

“¡Lo sentimos!” “¡Lo siento!”

Después de inclinar sus cabezas lastimosamente en disculpa, los chicos se fueron de la zona de comida.

No, sería más preciso decir que huyeron. Homura no entendió la razón del por qué en absoluto.

Aunque Kamikoma era baja y tenía brazos delgados, decían que era en realidad una maestra en combate mano a mano…

Decían que había un martillo con espinas en realidad en su caja…

Bueno, dejando eso de lado—

—Muchas gracias.

Homura se paró de su asiento mientras sostenía la caja e inclinaba la cabeza en agradecimiento.

—Está bien. Parece que estás acostumbrada a esa clase de trato. No habrías tenido ningún problema con ellos incluso sin mí.

—Eso no es cierto. Realmente me salvaste.

—Es sólo porque estaban siendo desagradables para la vista.

Después de decir eso, Kamikoma estiró sus brazos y miró alrededor de la zona de comida.

—Oh, ahí está, —dijo ella y después ondeó su mano. —Perdón por eso, Orie. Por aquí.

Por Orie, ella se refería…

—Realmente me hiciste esperar, ¿sabes?

Kamikoma se dio la vuelta y sonrió maliciosamente.

La que apareció frente a ellos era la compañera de Homura, Kujou Orie.

Ella vestía un vestido negro formal y una chaqueta boleto. Ella sostenía una caja de violín en sus manos.

A diferencia de Kamikoma, ella daba la impresión de una intérprete de música clásica.

Su actual atmósfera adulta la hacían parecer diferente de cuando estaba usando el uniforme escolar.

—Hinooka-san…

—Como pensé, eres tú, Kujou-san. ¡Qué coincidencia!

Kamikoma miró de aquí para allá entre ellas.

—¿La conoces, Orie?

—…

Kujou permaneció en silencio con una expresión indescifrable.

—Oye, Orie.

Homura reflexivamente intervino entre ellas.

—Ah, sí, somos compañeras de clase. Hemos estado juntas desde secundaria, —ella explicó tan brillantemente cómo fue posible.

Descansando su barbilla en sus manos, Kamikoma miró a Kujou a la espera.

Pero la chica en cuestión meramente frunció el ceño.

—Podría…no ser una coincidencia. Muchos estudiantes de la Preparatoria Seiran tienden a venir aquí.

—Ah, eso es verdad.

—…¿No me vas a presentar? —dijo Kamikoma.

Dejando escapar un pequeño suspiro, Kujou comenzó a hablar.

—Ella es Kamikoma Sera-senpai. Ella es del tercer año en la Preparatoria Hiyoshi.

Como pensé, ella es mayor que nosotras, pensó Homura mientras su suposición basada en la actitud de Kamikoma era confirmada.

…Eso significaba que, aunque era grosero de decir, ella eran naturalmente bastante baja.

Pero la presencia que daba ella no daba esa sensación en absoluto.

—Mi padre y la madre de Kamikoma-senpai se conocen por trabajo relacionado a sus músicas, y así es cómo senpai y yo llegamos a conocernos… y ella es Hinooka Homura-san.

—Mucho gusto, Hinooka-san.

Homura estrechó la mano ofrecida de Kamikoma.

Tomando de vuelta su caja con Homura, Kamikoma la apuntó y habló.

—Por cierto, este es un sax.

—¿Sax…?

img022_2

—Un Saxofón.

—Ooh, —…Pero incluso si le decían eso, Homura solamente entendió vagamente lo que era.

Pero ella al menos sabía que instrumento tenía Kujou.

—Tú tienes un violín, ¿verdad, Kujou-san? Así que tocas el violín. Es asombroso.

—…En realidad no. Esto es todo lo que tengo.

Kujou alejó su mirada.

—Ahí vas de nuevo siendo modesta. Sus ropas también son perfectas… ¿Vienen de algún concierto?

—No, vamos a uno ahora. En realidad estábamos pensando en comer aquí primero antes de ir, pero se me hizo tarde debido a algunas circunstancias…

Repentinamente, Kamikoma aplaudió en epifanía.

Kujou estrechó sus ojos como si tuviera una mala premonición.

—Si quieres, ¿quisieras venir a escuchar nuestro concierto en vivo?

—¡Un concierto en vivo! ¡Sí! ¿¡Está bien!?

—Por supuesto. Es en “Rhapso”, más allá de arcada.

—¡Ah, conozco ese club de música en vivo! ¡Por favor déjenme ir!

—…Aunque los menores no son permitidos en la noche, —intervino Kujou.

—Es verdad, los menores no pueden entrar, pero estará bien si mi nombre es mencionado.

—Ooh, ¿el legendario pase a camerinos?

—Además, quizá terminen compartiendo una mesa, pero están bien con eso, ¿cierto?

—Claro, no importa.

—Muy bien. Tenemos que hacer un ensayo, así que nos adelantaremos. Hinooka-san, el concierto comienza a las 6:30.

—¡Muchas gracias! Lo espero con ansias.

En ese caso, ella hubiera deseado elegir vestir ropa apropiada de ante mano.

Mientras caminaban de lado a lado, Kamikoma y Kujou lucían como sus posiciones de senpai y kouhai eran revertidos basados en sus apariencias, pero Kujou realmente parecía una kouhai en la forma en que asentía a la plática de Kamikoma, lo cual Homura encontró divertido, de alguna manera.

Justo cuando se estaban yendo de la zona de comida, Kamikoma se detuvo y se dio la vuelta hacía Kujou.

—Ah, tengo que ir al baño. Y creo que compraré algo de comida ligera también. Adelántate y espérame, Orie.

—De acuerdo.

Después de decir adiós desapasionadamente, Kujou se dirigió a las escalares del centro comercial.

Pero, después de ondear su mano, Kamikoma regresó una vez más con Homura y se sentó en una silla con sus rodillas arriba.

—…?

Mientras se sostenía en la barandilla, Kamikoma observó a Kujou bajar las escaleras que perforaban el atrio.

Homura la siguió y también la observo bajar.

—Kujou-san es algo linda.

La pequeña senpai asintió ligeramente.

—¿Eres amiga de Orie? —Kamikoma preguntó una vez.

—Sí… al menos, lo creo así…

—Ya veo. ¿Orie está encajando en la escuela?

—A-ahm.

—Esa chica es tímida con los extraños, y tiene algo de problemas con las palabras.

¿Cómo era en secundaria?… Vergonzosamente, Homura no recordaba en absoluto.

—Si recuerdo bien, también la Preparatoria Hiyoshi…

—Así es. Es una universidad preparatoria justo igual que Seiran. Invité a Orie a asistir ahí, pero esa chica decidió su actual camino por su cuenta. Probablemente por oposición hacía sus padres.

—¿En serio? Ella realmente es asombrosa… Completamente diferente a mí, quien deja las cosas a los demás.

—Hinooka-san.

Kamikoma se dio la vuelta hacía Homura.

—Tengo una honesta petición que pedirte. Es sobre Orie.

—¿Sí?

—No te diré que te lleves bien con ella. Pedírtelo no cambiará nada. Pero, si esa chica está siendo molestada, ¿podrías decirme? Porque ella nunca me lo diría por su cuenta.

Kamikoma-senpai parecía estar preocupándose por Kujou desde el fondo de su corazón.

Incluso así, ¿qué podría prometer Homura cuando ella en sí estaba aturdida por no encontrar un lugar para ella en la escuela?

—Nadie en nuestra clase es así. Por favor no te preocupes sobre eso. Además, yo seriamente quiero acercarme más a Kujou-san.

Homura apretó su puño mientras le respondía a Kamikoma.

—¿En serio?

Kamikoma acarició su pecho en alivio.

—Perdón por repentinamente decir algo así cuando nos acabamos de conocer hoy.

—Eres como un chico apuesto, Kamikoma-senpai.

—Para con eso de apuesto. Al menos llámame varonil.

 

Homura logró entrar fácilmente al club de música en vivo.

Cuando bajó las escalares iluminadas atmosféricamente, ella llegó a la sala que era bastante amplia en comparación con lo estrecho de la entrada.

Ella se preparó para parecer fuera de lugar ya que los menores normalmente no estaban permitidos, pero, para su sorpresa, la mitad de la audiencia eran extranjeros.

El escenario con cuadros de azulejos estaba iluminado por luces ámbar, haciéndolo parecer como si estuvieras viendo a través de un vaso de whiskey. Había un gran piano de cola colocado en la esquina del escenario. Cámaras también estaban colocadas en la parte trasera.

—Ooh, este es el legendario… ¡Jazz! ¿¡No es así!?

Homura se preguntó si era el jazz que su padre algunas veces escuchaba.

Aunque todas las canciones sonaban exactamente igual para Homura.

Justo mientras era guiada a través por la audiencia sentándose y llegando a su mesa, la actuación musical repentinamente comenzó.

A diferencia de los conciertos que Homura estaba acostumbrada a ver, las cortinas fueron calmadamente subidas sin aplausos o aclamaciones.

Músicos cargando instrumentos como trompetas, bajo y guitarras acústicas con una apariencia ligeramente extraña estaban de pie en el escenario y tocaron su música mientras balanceaban sus cuerpos. Como se esperaba, había muchos músicos extranjeros.

En cierto sentido, la baja Kamikoma-senpai resaltaba bastante entre ellos mientras tocaba el sax.

—Kujou-san está…

No había señal de Kujou en el escenario. Sin embargo, Homura tenía la sensación de que los violines no encajaban para el jazz.

Homura quedó absorta con la presentación, pero ella notó a la persona compartiendo la misma mesa con ella cuando las bebidas fueron llevadas.

—…Ah.

—…

Ella encontró los ojos de la otra persona, quien la había estado mirando.

Homura asintió en saludo, y la otra persona también asintió tranquilamente con sus parpados cerrados.

La persona era una chica con hermoso cabello largo, quien parecía ser una menor también y era probablemente una amiga de Kamikoma-senpai.

Ella era tan sorprendentemente hermosa que era obvio incluso en la oscuridad en los asientos de la audiencia, y Homura terminó ignorando la presentación mientras miraba a la otra chica. Los circuitos de su memoria comenzaban a trabajar al máximo poder de procesamiento cuando fuera que ella viera a alguien increíblemente hermosa.

—…

La otra chica levantó su vaso ligeramente y tímidamente señaló al escenario.

—Ah… lo siento.

Homura volvió a su cordura.

La agradable presentación continuó, y después de varias canciones, Kujou apareció en escena.

Rodeada por los altos (excepto por una) músicos en la escena, los hombros blancos de Kujou resaltaban visiblemente. Ella lucía como una pequeña reina en su vestido negro.

—Uooh, ella realmente es bonita, como lo esperaba.

Homura dejó escapar un suspiro de admiración.

La presentación continuó. Basada con el tiempo, esta pieza probablemente sería la última.

Cuando su violín entró en la melodía, el resto de la banda bajó su volumen y actuó como apoyo para su presentación.

Homura sintió un escalofrío corriendo por detrás de su cuello. La manera en que Kujou movía sus dedos era tan hábil y hermoso.

La presentación de Kujou fue un impacto para Homura mientras lo escuchaba por primera vez.

Homura sintió que el jazz era música sin un protagonista ya que no había un conductor y la melodía era compleja. Por otro lado, el violín, un instrumento clásico en solo, podía ser comparado con un bulto de chillidos agresivos y gritos.

Y sin embargo, el violín que tocaba Kujou parecía hablar alegremente en un concierto con la melodía de los instrumentos alrededor.

—…¿Qué melodía es esta?

—”Qué tan Alta está la Luna”.

La chica al lado suyo contestó el murmuró sin pensar de Homura. Ella también estaba algo emocionada.

La expresión seria de Kujou-san se partió mientras sonreía felizmente.

Era la primera vez que Homura la había visto sonreír.

La presentación de la banda también se hinchó en el tono junto con el violón, y cuando llegaron al clímax, Kujou terminó apasionadamente de cencerrear su violín y la presentación acabó.

Toda la audiencia se levantó y aplaudió. Silbidos y aclamaciones bañaron el escenario.

Homura también saltó de su asiento y puso todas sus profundas emociones que sintió en sus aplausos.

Kujou-san se puso roja mientras era abrazada por un músico de guitarra extranjero.

—Ajá.

Viendo de cerca, Kamikoma-senpai también estaba siendo abrazada por alguien al lado.

—¿Hmm?

Cuando ella miró de nuevo a su mesa, la otra persona ya no estaba ahí.

La que estaba abrazando a Kamikoma-senpai, o más bien abrazándola fuertemente hasta el punto de tirarla al suelo, era la hermosa chica. Kamikoma-senpai parecía sin palabras mientras tenía una expresión tímida.

Repentinamente recordando la sed de su garganta, Homura tomó un sorbo de su bebida, pero inmediatamente frunció el ceño.

—E-esto es alcohol… ¿un cóctel?

img023_1

1 – No sé si esto es un modismo únicamente de mi país (y cómo esto también lo es en inglés y no sé otra forma de traducirlo) se podría decir que “seguir el juego” se refiere a continuar con la “acción” improvisada de alguien más, siguiendo esa “acción” con más “acción” improvisada por la otra persona
Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: