Capítulo 6: Los juramentos de cada uno

Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4,

1

El rostro de la joven chica recostada sobre la cama estaba relajado, parecía como si solamente estuviera durmiendo.

Veía sus pestañas que estaban al borde de sus párpados cerrados, pensando vagamente que eran algo largas. Incluso en su expresión facial estaba rígida, y en su cara durmiente se dejaban entrever sus rasgos juveniles que eran apropiados para su edad.

Y ahora que lo pensaba, le daba la impresión de que no había visto ni una sola vez aquella cara durmiente de ella.

Ella siempre se levantaba más temprano que Subaru, siempre fue dura consigo misma, y hasta ahora se había dado cuenta de lo adorable que era aquella silueta que en ocasiones se relajaba y perdía su terquedad.

Su rostro de sorpresa, su rostro sonrojado, su rostro malhumorado, su rostro que parecía estar a punto de llorar, la sonrisa que dejaba entrever en su rostro luego de reconciliarse, todas esas expresiones que parecía podría seguir viendo en innumerables ocasiones de ahora en adelante.

—Rem…

Dijo su nombre, no hubo respuesta de ella aunque tocara sus pálidas mejillas. Aquella Rem quien se encontraba recostada en la cama no tenía puesta su ropa de sirvienta, ni tampoco tenía su diadema ornamentada con flores en su hermoso cabello azul, no era su apariencia a la cual se le estaba acostumbrado a ver. Su indumentaria para las batallas—Ahora era innecesaria para ella.

—Así que aquí estabas, ¿eh?

En la habitación silenciosa y sin movimiento alguno, aquella voz iba dirigida hacia Subaru quien había pasado un tiempo sin moverse en ese lugar.

Volteó lentamente hacia atrás, y observó a una mujer con un vestido azul oscuro parada en la puerta de la habitación. Aquella mujer con una largo y hermoso cabello, caminó hacia donde se encontraba denotando un comportamiento de elegancia.

Sin embargo, su andar dejaba entrever una ligera preocupación, dando una impresión como si aquella elegancia con la que había nacido, fuera diferente. Y eso traía una sensación de malestar a Subaru quien había entrado en contacto con ella.

—Ella…

—Nada ha cambiado. No puedo hacer nada por ella más que sólo estar aquí. Para mí es algo decepcionante, se podría decir que es propio de un cobarde.

—Para nada. ¿No crees que a ella le alegraría que estuvieras a su lado?

Mientras se cohibía, ella le dijo aquellas palabras de consolación a Subaru quien tenía su cabeza agachada. Pero, ante aquellas palabras que no daban consolación alguna, Subaru terminó viéndola a ella.

—…Lo siento. Hablé de más. He de haber herido tus sentimientos, ¿verdad?

—… Yo debería disculparme. Acabo de desquitar mi ira contigo. Seguro que eso enfadaría a Rem. Casi como si ella me dijera: “No debes de desquitarte con otras personas, Subaru-kun”.

Bajó su cabeza ante aquella mujer que se disculpaba, y Subaru imitó el tono de voz de Rem para luego reír ligeramente para sí mismo.

Se le había venido a su mente la voz de ella con ese comentario de hace un momento. A pesar de eso, nadie había escuchado lo que había dicho. No había nadie que le hiciera ver que aquella imitación de Subaru no se parecía en nada a la de ella.

Ante aquel acto hueco y sin sentido de Subaru, aquella mujer que estaba frente a él bajó su mirada denotando un gran dolor. Inconscientemente, ella tomó su brazo izquierdo—Su brazo izquierdo que acababa de ser conectado nuevamente, estaba tomándolo como si estuviera sujetándolo con su mano derecha.

En aquella habitación en la que caía el silencio, Subaru agitó la cabeza pensando en que esto no debería seguir de esta manera.

Seguir hundiéndose en aquella sensación de desaliento era sencillo, detenerse ante una sensación de incapacidad era fácil. Pero, eso era algo que no debía hacer aquel hombre en el que Rem confiaba.

—¿Decías que había un asunto que querían tratar conmigo?

—Así es. Queremos que te unas a la plática, todos están en la sala de reuniones. Y pues…

Al ser instigada sobre el asunto en cuestión, aquella mujer con una expresión de alivio comenzó a hablar. Pero, se detuvo a la mitad de ello, y sus mejillas se endurecieron denotando vergüenza. Al ver ese comportamiento, Subaru se señaló a sí mismo;

—Soy Natsuki Subaru.

—Lo siento. Natsuki Subaru-sama, ¿verdad? Lo recordaré. A pesar de que me han dicho los grandes favores que ha hecho, en verdad me disculpo por mi gran descortesía.

—No hay problema. Ya que ahora hay muchas cosas que debes recordar, no te preocupes.

Aquella actitud de esa mujer que en verdad denotaba estar disculpándose— Cada vez que ella se comportaba de una manera femenina y elegante, recorría una sensación de malestar en el pecho de Subaru. No estaba acostumbrado a ser tan insensible como para decírselo.

—Bien, nos vemos después, Rem.

Sacudió su cabeza, y Subaru acarició gentilmente el rostro durmiente de Rem. Ligeramente curveó hacia arriba y abajo al pasar por su pecho, ciertamente había calidez en el cuerpo que acababa de tocar. Inclusive había vida, había existencia en ese cuerpo.

-Eso era lo único que quedaba de ella, luego de haber desaparecido de los recuerdos de las demás personas.

—En la sala de reuniones, ¿eh? Lamento mucho haberlos hecho esperar. ¿Vamos?

—Sí, vayamos. Natsuki Subaru-sama.

Aquella mujer sonrío ante aquel llamado, y en tal gesto denotaba fuertemente sus rasgos femeninos.

Sin querer reconocer aquello, Subaru miró hacia otro lado, mientras escondía una sonrisa nada sincera a la de sus verdaderos sentimientos.

—Lamento que hayas tenido que venir hasta aquí para llamarme, Crusch-san.

Y así, mencionó el nombre de ella quien era ahora una persona totalmente diferente.

2

Esto ocurrió luego de que todo terminara y Subara llegara a la capital Imperial.

—¿Quién es…Rem?

Con la cabeza inclinada denotando extrañeza, Emilia le dijo eso a Subaru.

Aquel gesto y comportamiento de Emilia, le daban indicios de que estaba jugándole una mala broma, algo ante lo que probablemente Subaru también se dejaría llevar.

Sin embargo, el comportamiento de Emilia no dejo entrever rastro alguno de ello, jamás mostró que estuviera jugando y al final saliera con: “Estaba bromeando” hacia Subaru quien estaba estupefacto. Inclusive Petra y los demás niños. Ninguno de ellos recordaba a Rem.

A pesar de haber visto aquella realidad que estaba frente a sus ojos mientras estaba en medio de las carretas dragón, Subaru hizo que la carreta dragón corriera presurosa hacia la capital Imperial.

Algo debe estar mal, creía que algo como eso simplemente no podía ser verdad.

Y es que, todo había ido muy bien. Se suponía que Subaru había alcanzado la felicidad extrema. Había protegido a todos sus seres queridos, había logrado su objetivo, había superado el dolor y la tristeza, una y otra vez su espíritu había sido cortado, pero a pesar de eso, se suponía que lo había logrado todo aunque fuera a pataleadas.
A pesar de todo eso…

—…

Cuando Subaru puso su pie en la sala de reuniones, se concentraron en él las miradas de las personas que se encontraban en el interior. La incomodidad que sentía en el lugar, parecía como un complejo de víctima que le estaba dando remordimientos.

Quienes se encontraban en la sala de reuniones eran tres personas: Emilia, Ferris y Wilhelm. A ellos se le sumaban Subaru y Crusch quien lo había llevado hasta ahí, ellos cinco se encontraban en la sala de reuniones.

—Ah, qué bueno que vuelve. Lamento haberla usado, Crusch-sama.

—Para nada. No te preocupes, Ferris-sa…

—Basta con que me llame Ferris. Ferri-chan y Crusch-sama han estado juntos por mucho, mucho tiempo, ¿no cree que añadir “san” a estas alturas es algo un tanto estricto? Cielos, eso es algo cruel-nya.

Ferris recibió a Crusch hilando unas palabras con un tono de familiaridad. No tenía puesta su indumentaria de caballero de la guardia imperial, su apariencia era como la de una mujer con una minifalda puesta.

Fue jalada por Ferris, quien obligó a Crusch, quien tenía una expresión de estar en problemas, a sentarse justo a su lado.

—No puedo decir que me comportaré como antes lo hacía, pero daré mi mejor esfuerzo. Ferris-sa… No, mejor dicho, Ferris.

—No te preocupes, no tienes por qué presionarte. Ferri-chan siempre será amigo de Crusch-sama, y siempre estaré a su lado. Además, me da la impresión de que descubriré un nuevo encanto en usted, Crusch-sama.

Sostuvo la mano de Crusch quien era admirable, Ferris se comportaba como siempre lo hacía. Ante el comportamiento de Ferris, Subaru sintió un complicado sentimiento en el interior de su corazón.

A pesar de que Crusch había cambiado completamente, Ferris no estaba tratando de cambiar su forma de acercarse a ella.

Preguntándose qué problemas estará escondiendo detrás de esa sonrisa, no pudo siquiera imaginarlo

—Subaru…

Dijo Emilia a Subaru quien había detenido su paso, mientras lo veía con una mirada que denotaba preocupación. Ante aquella mirada de melancolía, Subaru soltó un suspiro, y actuando naturalmente se sentó a su lado.

—No te preocupes, ya estoy calmado, Emilia-tan. …Ya estoy bien.

Su tono de voz fue apropiado, estaba manteniendo la calma. Sin embargo, no pudo cruzar miradas con Emilia, ni siquiera pudo darse cuenta de que inconscientemente ambas de sus manos estaban temblando.

—Bien, ahora que Subaru-dono y Crusch-sama han regresado, es hora comience la conversación.

Antes de que el ambiente se llenara de un odioso silencio, Wilhelm comenzó a hablar con una voz baja.

Era extraño que Wilhelm tomara el liderazgo en una conversación. Comprendiendo que el espadachín demoniaco no sería útil para esto, Ferris tomó el puesto de mediador.

—Bien, justo como dijo el viejo Wil… ¿Deberíamos comenzar confirmando nuevamente la situación actual?

Eso dijo, y así comenzó una conversación que trataba sobre el sometimiento de la ballena blanca y del arzobispo del pecado “Pereza”.

La situación en la que se vieron envueltos Rem, Crusch y los miembros de las tropas de sometimiento, era sencilla.

Se separaron de Subaru y los demás, Rem y los demás, que habían recolectado la cabeza de la ballena blanca, fueron detenidos en su camino de regreso a la capital imperial, y fueron atacados improvistamente por otros miembros del culto de la bruja. Y como resultado de ello, la mitad de las tropas de sometimiento resultaron heridas y la otra mitad murieron en su camino de regreso. El otro grupo que iba con ellos “Colmillo de Acero” se retiraron del lugar rápidamente por instrucciones del vice-capitán, y evadieron las pérdidas.

—Los miembros del grupo del “Colmillo de acero”, regresaron con refuerzos desde la capital imperial, pero… Los arzobispos del pecado ya no estaban, los únicos que quedaban eran las víctimas…

—Tan sólo víctimas en un estado igual al mío, ¿verdad?

Ella continuó con las últimas palabras que iba a decir Ferris, Crusch frunció el ceño denotando dolor. Tal vez su decepción hacia ella misma era la causa de aquella angustia que se mostraba en su expresión.

Ya que de alguna manera, parecía que esta conversación no le daba más que la impresión como si estuviera hablando de los problemas de otras personas.

—Sus propios recuerdos fueron borrados… ¿Eh? ¿Crees que eso también fue obra de los arzobispos del pecado?

—Hay un 80 o 90% de probabilidades de que así sea. Hay más informes de personas que se encuentran en la misma situación que Crusch-sama con problemas de memoria. Sus recuerdos fueron borrados repentinamente, lo que significa que ni siquiera con métodos de sanación podrían ser restaurados. Hasta ahora eso era algo desconocido, pero si nos ponemos a pensar en “Pereza”…

—El culto de la bruja, arzobispos del pecado. No estaría mal pensar en que esa sería una de sus autoridades, ¿verdad?

Quien asentía seriamente con los brazos cruzados era Wilhelm. Aquel anciano tenía un rostro serio, y dirigió su vista que brillaba como el filo de una espada hacia Crusch. Ante aquella mirada, Crusch enderezó su cuerpo sin pensarlo.

—No, no es nada que involucre a Crusch-sama. Lamento mucho haber hecho que se asustara.

—…Yo debería disculparme, perdónenme por ser un amo tan incompetente. Estoy haciendo un gran esfuerzo para tratar de recordar acerca de usted, Wilhelm-sama.

Wilhelm-sama, luego de que aquel anciano espadachín fuera llamado de esa manera, sintió recorrerlo un ligero dolor en una parte de su cara.

Al ver esa apariencia dolorosa del amo por quien blandía su espada, parecía como si tuviera una sensación de culpa como su sirviente que lo avergonzaba a sí mismo. Esos mismos remordimientos los tenía Subaru, tanto así que inclusive podía comprender el dolor que había ahora en el interior de su corazón.

—Ahora que finalmente habíamos acabado con “pereza”, inmediatamente aparecen otros arzobispos del pecado, esto es de lo peor. Bueno, aunque de alguna manera puedo comprender que el culto de la bruja comenzara a moverse justo en este punto en el que ahora Emilia-sama participaría en las elecciones reales.

—…Justo como pensé, me pregunto si fue culpa mía…

Luego de ser el objetivo de ataque de la conversación de Ferris, Emilia agachó su cabeza ligeramente. Ante el ligero susurro de Emilia, Ferris afirmó sin denotar vacilación alguna; “Así es”.

—Ya que Emilia-sama es mitad elfa, era de esperarse que el culto de la bruja no la dejara pasar desapercibida. Ya que sin duda alguna es más que obvio que quienes causan esos grandes alborotos están relacionados con ellos, que siempre son un grupo de gente espeluznante.

—Las personas odian a los medio elfos, y tratan de hacerles daño… ¿Verdad?

—Decir que tan sólo los odian, se queda corto. Las personas están obsesionadas con exterminar de raíz a los medio elfos, a Emilia-sama. Y en esta ocasión… Pues… Ellos son sólo un pequeño grupo.

—Y algo tan grave como esto es lo que hicieron esas cuantas personas. ¿Incluso Subaru…?

Dijo el nombre de Subaru con una voz temblorosa, y Emilia perdió las palabras que tenía para decir luego de eso. Sin embargo, le transmitió con la mirada las palabras que diría luego de que se detuviera. Seguramente, eso era lo que Emilia quería preguntar.

“¿Incluso Subaru se odia a sí mismo?” eso era.

—Tch. Qué tonterías. Ferris, piensa bien en tu forma de hablar. No hables de esa manera en la que haces ver a Emilia como la mala. Los malos de principio a fin, son esas malditas basuras, ¿no es así?

Subaru había protegido a Emilia, quien estaba teniendo sensaciones de remordimiento, y a quien también le había dañado sus sentimientos implícitamente. Desde hace unos momentos Ferris veía fríamente a Emilia, y refutó su actitud.

—Estás equivocándote con la persona a quien estás culpando. Irrazonablemente estas lastimando a uno de tus amigos, eso no es de ayuda para nada, ¿no crees?

—Fuuhn, eres tú quien se equivoca de persona al tratar de persuadirla, Subaru-kyun. ¿Sabes distinguir la experiencia de las personas?

—Tch

Ese sarcasmo, claramente iba dirigido con malicia hacia Subaru. Es por eso que Subaru apretó fuertemente sus dientes, daba la impresión de que se levantaría repentinamente. Sin embargo, antes de que eso ocurriera

—Ferris. Eso que acabas de decir es imperdonable. Discúlpate debidamente.

Antes de que Subaru comenzara a poner fuerza en sus rodillas para levantarse, quien regañó a Ferris fue nada más y nada menos que Crusch.

Hasta hace unos momentos Crusch quien llevaba puesto un vestido, había mantenido una actitud femenina, y con una mirada fuerte e imponente justo como ella era anteriormente, regañó con mano dura a su caballero que estaba siendo descortés.

—Tal y como dice Subaru-sama, está más que claro las personas a las que deberías culpar por los hechos. Además, tampoco estás calificado para poder burlarte con tu manera de expresar tus opiniones. Lo entiendes, ¿verdad?

—…Entendido, Crusch-sama.

Al final de unas severas palabras, Crusch había terminado su oración de una manera un poco suave.

En su manera de actuar y hablar, de principio a fin, dejaba entrever su anterior manera de ser, algo que había sorprendido a Subaru.

Inclusive Ferris, con una actitud que denotaba no estar ocultando su sorpresa, bajo su cabeza ante Subaru y Emilia en señal de arrepentimiento.

—Le ofrezco mi más sinceras disculpas, Emilia-sama. Y también a ti, Subaru-kyun, lo siento.

—¿Sabes…? No, dejemos eso a un lado. Regresemos al tema principal. De alguna manera pude comprender acerca del asunto de la pérdida de memoria de Crusch-san. Lo siguiente es sobre Rem… Y las otras personas que desaparecieron de los recuerdos de los demás.

Ante las disculpas a modo de juego de Ferris hacia él, Subaru retomó el tema principal— El tema principal para Subaru, finalmente comenzarían hablar sobre el estado de Rem.

—Quiero que quede claro, porque Rem no producto de mis delirios ni nada de eso. Ella es… Muy importante para nosotros. Y es que si no fuera por ella, no habríamos podido vencer a la ballena blanca.

—Subaru-dono…

Ante un Subaru que se mostraba desesperado por la discordancia entre todos los demás y sus recuerdos, Wilhelm dejó salir unas palabras con su tono de voz decaído.

A diferencia de Crusch que había perdido sus propios recuerdos, esta vez se trataba de Rem, quien había sido borrada de los recuerdos de los demás. Los daños de los recuerdos del escuadrón de sometimiento que fueron atacadas improvistamente, se podían dividir en esos dos casos. Sin embargo, Subaru y los demás estaban concernientes de otros antecedentes similares en relación con los daños de los recuerdos de Rem que fueron atacados improvistamente.

—Es similar al resultado de la “neblina” de la ballena blanca, ¿verdad? Las personas que eran tragadas por esa neblina, también desaparecían de los recuerdos de las demás personas.

—Subaru-dono nos había dado la información de que la ballena blanca estaba relacionada con la “Gula”. Lo que nos daría a entender que son capaces de hacer tal cosa, los arzobispos del pecado que atacaron improvistamente a Crusch-sama y los demás son “Gula”.

—Una autoridad de los arzobispos del pecado, ¿eh? … Ferris, analizaste el cuerpo de Rem, ¿verdad?

Ferris había terminado de sanar las heridas superficiales del cuerpo de Rem quien ahora mismo seguía dormida en la cama. Después, Ferris quien además de haberla sanado, había emitido un diagnóstico médico, hizo su cara hacia un lado ante las palabras de Subaru.

—Lo diré claramente, no había anomalía alguna— Aunque ese resultado, es un tanto extraño, ¿no? No importa lo que hiciera, no reaccionaba, era similar a como si su cuerpo sólo estuviera durmiendo. Su condición era completamente como la de “la princesa durmiente”.

—…¿Qué dices?

Ante aquella repentina alegoría, Subaru levantó su entrecejo. Y en su lugar quien levantó su cabeza fue Emilia.

—He escuchado sobre eso. Acerca de aquella enfermedad en la que no despiertan y se mantienen dormidos… ¿No? Inclusive se dice que no envejecen, ni adelgazan mientras están en ese estado durmiente.

—Es una enfermedad con pocos casos documentados en el país. Hay información de casos en los que cayeron en el estado de “princesa durmiente”, pero jamás se ha escuchado de casos en los que despierten de ese estado. A excepción de aquello de los recuerdos, los casos son similares a este.

Quien complementó lo dicho por Emilia fue Wilhelm, pero su tono de voz estaba lleno de sentimientos reales con demasía.

Probablemente, alguno de sus viejos amigos podría haber caído en tal enfermedad conocida como “princesa durmiente”.

Sea como sea, parecía no haber rango de especulación entre la relación de la enfermedad de la “princesa durmiente” y el estado actual de Rem.

—No hay de otra más que obtener información más detallada directamente de “Gula”. Lo que significa que a fin de cuentas, no podemos evadir una batalla contra el culto de la bruja. Aunque ya estoy determinado.

Miró de reojo el rostro de perfil de Emilia, Subaru nuevamente mencionó su determinación en cuanto a la confrontación contra el culto de la bruja.

La obsesión del culto de la bruja hacia los medio elfos, algo que proyectaría una sombra sobre el camino de Emilia de ahora en adelante.

Así que aun omitiendo el caso de Rem, era imposible evadir un enfrentamiento. Es por eso que, tenía que incrementar más y más su determinación.

—Y es por eso que, Subaru-kyun y los demás irán con todo contra el culto de la bruja, ¿verdad?

Ante un Subaru que pensaba eso, Ferris dejó salir un suspiro como denotando cansancio y dijo: “Ya veo.”

Después—

—Sobre la promesa de la alianza… Será disuelta, ¿verdad-nya?

Ante las palabras que dejó salir Ferris, el ambiente en la sala de reuniones se mantuvo en silencio como congelándose.

En un instante, Subaru no lograba entender lo que había dicho. Sin embargo, cuando había llegado a comprenderlo, en el interior de Subaru inmediatamente comenzó a sentir el calor de una emoción violenta.

—¿A qué te refieres? ¿Por qué cambias el flujo del tema actual por algo tan repentino como disolver la alianza?

Pero, contrario a sus sentimientos en el pecho que estaban ardiendo, Subaru regresó la pregunta con una voz tranquila. Después de todo, no era un oponente al cual debería hablarle de una manera egoísta y sin pensar claramente. Al menos, eso era lo que Subaru creía de Ferris.
Por ello, Ferris hizo una cara de sorpresa al ver que Subaru no había terminado gritando;

—No tiene sentido, justamente eso. Una alianza se forma para buscar beneficios mutuos. …Pero, esos puntos ventajosos ya fueron compensados, ¿no? Es por eso que seguir trabajando juntos no tiene sentido, ¿no crees-nya?

—¿Y qué pasará con los derechos de explotación del bosque? Ciertamente debido a su apoyo contra la ballena blanca y el culto de la bruja, pensé que podríamos haber quedado a mano…

—¿Estás diciendo que debemos trabajar junto con Emilia-sama quien continuamente es objetivo del culto de la bruja? ¿Puedes prometer que Crusch-sama no será mayormente lastimada, Subaru-kyun?

—Eso es…

Ante la pregunta de Ferris, Subaru vaciló en sus palabras.

No podía negar la determinación de Ferris al ver el completo cambio que había sufrido Crusch.

Porque Subaru se sentía responsable de las heridas que él también había sufrido.

Subsecuentemente, quien objetó el comentario de Ferris no fue Subaru.

—Yo estoy en desacuerdo con esa opinión, Ferris.

Permaneciendo sentado en una silla, Wilhelm le dijo aquello a Ferris mientras lo observaba de perfil.

Ferris observaba al espadachín demoniaco, luego de recibir una opinión de desacuerdo de uno de sus compañeros.

—¿Por qué estás en desacuerdo conmigo, anciano Wil? Crusch-sama terminó así tras ser atacada por “Gula”, ¿qué significado tendría seguir trabajando junto con Emilia y los demás?

—Es una petición de un compañero… Enfrentarnos a “Gula”, será una oportunidad perfecta para poder vengar a nuestro amo.

—Tch. ¡¿Estás diciendo que eso es más importante que la vida de Crusch-sama?!

La refutación serena de Wilhelm hizo que la expresión facial de Ferris explotara repentinamente. Ferris miró la palma de su mano de arriba a abajo, mordió sus labios irritantemente.

—Si seguimos involucrándonos con el culto de la bruja, sin duda alguna volverá a ocurrir una cosa parecida a la de esta ocasión. Y cuando eso ocurra, ni siquiera Crusch-sama se podrá defender a sí misma. …Y yo, tampoco tengo las fuerzas para hacerlo.

—Ferris…

Observando sus pálidos y delgados dedos, se podía notar que Ferris tenía una expresión cercana a la del odio.

Subaru quien también había sentido esa ira, finalmente comprendió ese sentimiento de remordimiento.

Aquello que remordía a Ferris, era lo mismo que le sucedía a Subaru, la sensación de incapacidad.
A pesar de que Crusch era muy importante, él se odiaba a sí mismo por no tener la fuerza para poder protegerla. Inclusive con su magia de curación que se suponía tenía dominada, no podía curar a Crusch en su estado actual.

—Crusch-sama debe sentir un gran dolor. No entendiendo nada, no recordando nada… Por eso, ¿no creen que ella no quiere pelear? ¿Verdad? ¿No es así?

Como implorándoselo, la expresión facial de Ferris quien volteaba viendo a Crusch, estaba colapsándose. Había perdido por completo toda la actitud que tenía hasta hace unos momentos, inclusive ahora su cara de perfil denotaba que estaba a punto de llorar aunque trataba de ocultar esa debilidad.

A pesar de eso, ansiaba con todo su corazón que Crusch no fuera lastimada—.

—Si se trata sobre los recuerdos, sin duda alguna trataré de hacer algo en cuanto a eso. Puede que ahora no lo logre, pero demostraré que con mi magia puedo arreglarlo sin falta alguna. Por eso mismo, le pido evite el peligro…

—Ferris, muchas gracias por preocuparte por mí.

Ante Ferris quien hacía notar sus verdaderos sentimientos, Crusch le sonrió gentilmente.

Sin embargo, detrás de aquella sonrisa, no había una postura que denotaba seguiría la petición de uno de sus subordinados y que reconocía el hecho de retirarse del peligro. Lo que se encontraba ahí era una fuerte determinación y voluntad.

En relación a la petición de Ferris, tenía una determinación de querer pelear, una voluntad de fuerte rechazo y gentileza.

En el interior de ella que no tenía recuerdo alguno, sin duda alguna quedaba aquella voluntad que caracterizaba a la desaparecida Crusch Karsten.

Incluso Subaru lo comprendía. Era imposible que Ferris, uno de sus caballeros no se diera cuenta de ello.

Crusch colocó sus manos encima de las temblorosas manos de Ferris, después miró firmemente a Subaru y los demás.

—Incluso ahora, hay demasiadas cosas que no entiendo por completo. No puedo recordar ni una sola cosa de mi yo anterior. Incluso para ustedes, creo que el estar en contacto conmigo es causa de demasiados desconciertos. … A pesar de eso, por ahora puedo darles las gracias a las personas que me respetan.

—Crusch-samaa…

—Ferris te has preocupado por mí con el corazón, entiendo completamente el por qué trataste de guiarme con tu mano. Me pediste que siguiera tus palabras, y anduviera por el camino seguro. Pero…

Crusch miró a su alrededor a Subaru y los demás uno por uno, y al final observó gentilmente a Ferris quien tenía una voz llorosa.

—Sin saber nada, seguir en esta condición en la que no sé nada, no quiero que todo siga fluyendo de esta manera. Si tuviera que elegir algo, no quiero hacer lo que alguien más me dice, quiero elegirlo por mi propia voluntad. Y he decidido seguir haciendo un gran esfuerzo para lograrlo.

Aun habiendo perdido sus recuerdos, la voluntad de un humano es enormemente sublime.

Si no es en la memoria, ¿en dónde es que se alojan tales cosas como la esencia y la voluntad de las personas? Había perdido los recuerdos de su propio pasado, a pesar de eso, ante aquella silueta tan fuertemente existencial de Crusch, Subaru se indagaba inconscientemente.

¿Acaso a eso mismo, se le debería llamar el “alma” de la Crusch anterior?

—Uh, Uuhk, Uuuk

—Con todo lo que ha dicho Crusch-sama, eso significa que nadie anhela la ruptura de la alianza.

—Así es. Les hemos causado muchos problemas a ustedes, Emilia-sama y Subaru-sama.

En el estado sollozante en el que se encontraba Ferris, le era imposible seguir participando en la conversación. En su lugar, Wilhelm había tomado la palabra en la plática, Crusch quien estaba abrazando a Ferris volteó hacia donde estaban y pidió disculpas.

—No, no hay problema. Después de todo, no se puede decir que fallamos al llegar a un acuerdo. Cooperaron con la evacuación de Ram y los demás hacia el “santuario”, además, tenemos que hablar claramente con Roswaal.

—Te lo agradezco, Natsuki Subaru-sama. Por aquella conclusión…

—Aah, para nada. Vayamos a lo siguiente, ¿qué haremos con Anastasia y los demás?

Emilia y Crusch, habían consentido continuar con la alianza, y al final Subaru dijo aquel nombre.

La ballena blanca y “Pereza”, ambos casos estaban relacionados indirectamente, y al final ese era el personaje no invitado en la conversación— Lidiar con Anastasia Hoshin, era un gran problema para ambas facciones.

—…No hay problema con Julius, pero Anastasia-sama seguramente tomará ventaja de esta situación, ¿verdad?

Resonando su nariz, balbuceó Ferris con sus ojos rojos, quien estaba entre el pecho de Crusch, denotando cierto desagrado.

En realidad, si el rumor de la condición actual de Crusch una de las “más poderosas contendientes para la elección real”, se esparciera sería malo. Lo cual sería un problema aún más enorme comparado con el sometimiento de la ballena blanca, por lo que sería de esperarse que Anastasia lo usara a su favor.

—Pero, ellos también participaron en la hazaña del sometimiento de la ballena blanca, ¿no? ¿Pueden ocultar eso acerca de Crusch-san?

09_0311

—Eso es lo que yo debería estar diciendo, ¿no crees? Subaru-kyun y los demás… Hasta que sea decidida una manera de lidiar con ello, les pediré que lo mantengan como un secreto. Ya que, esa es una condición que añadiré a la alianza.

Solamente la última parte la mencionó rápidamente, Ferris lo dijo como haciendo a un lado a Subaru.

En relación con la alianza, había dicho que la anularía, luego añadió una condición egoístamente, una actitud enormemente egoísta a la cual quería hacerle notar sus quejas, pero—.

—Claro, entendido. Te perdonaré en consideración por tu rostro sollozante.

Quizás, Subaru quiso ponerle fin a la conversación de una manera grosera, algo muy apropiado para la relación entre Subaru y Ferris.

La sensación de impotencia de él, el estado mental de ser confortados por las personas apreciadas, ya que Subaru había sentido tal dolor como para ser capaz de comprenderlo.

3

—Muchas gracias por su apoyo hace unos momentos, Wilhelm-san.

La conversación en la sala de reuniones había terminado, dejando en el interior a Ferris que estaba sollozando y a Crusch quien la consolaba, Subaru había detenido a Wilhelm para hablarle en el corredor.

El espadachín demoniaco que se había volteado, continuó con sus palabras diciendo: “Para nada”, con una actitud que no dejaba sentir el cansancio de las continuas batallas.

—No hice algo tan importante. Más que nada, fue algo necesario en un momento crucial.

—Para nada. Si Wilhelm-san no hubiera estado ahí no habríamos podido derrotar a la ballena blanca, y después de eso pude confiar en usted la seguridad de Emilia y los demás. Muchas gracias.

Un resultado impecable, no fue exactamente perfecto. Pero, Subaru lo decía de verdad con todo el corazón.

Sin embargo, ante el agradecimiento de Subaru, la expresión fácil de Wilhelm no cambió. Después de todo, era un personaje con un fuerte sentido del deber, que sentía la responsabilidad por las heridas de las demás personas. Ante tal espadachín demoniaco tan gentil, Subaru logró hacer una sonrisa de alguna manera.

—Aún no estoy totalmente calmado por la situación, pero he de imaginar que irá a visitar el sepulcro de su esposa, ¿no? No estoy diciendo que es momento de relajarnos, pero sería lo mínimo ahora que has vencido a un oponente tan importante para ti.

—Tch.

Ante las palabras de Subaru quien trataba de cambiar el tema, las mejillas de Wilhelm se endurecieron ligeramente.

Su reacción sorprendió a Subaru, frente a él quien estaba desconcertado, Wilhelm nuevamente actuaría de una manera digna de exalto. Repentinamente, él bajo su cabeza profundamente frente a Subaru.

—Debo disculparme con usted, Subaru-dono.

—Espe— ¡Deténgase, por favor! Yo en verdad estoy agradecido con usted, Wilhelm-san…

—No, nada de eso. Hace algún tiempo, no pensaba en ustedes como nuestros aliados. Aunque suene algo miserable, opiné en la continuidad de la alianza con Emilia-sama por unas razones meramente egoístas. Y, aquella arrogancia propia que oculté en mis intenciones verdaderas, ahora me avergüenza.

Aquellas reflexiones propias que había hecho Wilhelm inentendibles, no hacían más que se mostraran signos de interrogación sobre Subaru.

Y repentinamente frente a Subaru, Wilhelm dobló las mangas de su chaqueta. Tenía enrolladas unas vendas hasta la punta de sus hombros, que incluso ahora estaban empapadas de sangre.

—Eso debe doler, ¿no? Pero, tratándose de heridas, seguro que Ferris puede sanarlas…

—Estas heridas no se pueden sanar. Recibí unas heridas incurables por parte de una persona, el corte de una espada teñida con la “protección del dios de la muerte”.

—¿No pueden ser sanadas…? ¡Eso es malo, Wilhelm-san!

Ante Wilhelm quien había volteado seriamente su cabeza hacia otro lado, Subaru se quedó con una cara de perplejidad al no poder creerlo.

Heridas incurables, Subaru trataba de imaginar algo tan horripilante. Si no se detenía tal sangrado interminable, no sería más que cuestión de tiempo para que le costara la vida.

Sin embargo, a diferencia de Subaru quien estaba siendo atacado por una sensación de malestar por ello, Wilhelm estaba tranquilo.

—Por ahora, mi vida no está en peligro.

—¿Cómo puede decir eso? ¿Qué es lo que debemos hacer con esas heridas…?

—Estas heridas recibidas, no fueron de ayer y hoy. Tan sólo se volvieron a abrir las viejas heridas que recibí hace mucho tiempo. Además, a decir verdad, para mí no son grandes.

Mientras escuchaba la serena voz de Wilhelm, Subaru se dio cuenta del hecho de que su cuerpo estaba temblando.

Ese estremecer gradualmente contagiaba sus manos y pies, sin darse cuenta comenzó a morderse sus dientes. Inmediatamente después, esa razón se desbordaba del espadachín que estaba frente a sus ojos, comprendió que estaba terriblemente lleno de un carácter de seriedad.

El espadachín demoniaco continuó con una voz serena.

—Estas heridas de la “protección divina del dios de la muerte”, aumentan la fuerza mientras más cerca esté de la persona que recibió la protección divina. Si me acerco a la persona que me hizo estas heridas, las heridas sanadas se abrirán nuevamente. Estas heridas son de esa clase.

—Entonces, en el pasado, aquella persona que le hizo esas heridas al estar cerca fue…

—Mi hombro izquierdo recibió estas heridas del antiguo “espadachín sagrado”.

Ante esas palabras, Subaru contuvo el aliento y miró a Wilhelm.

En sus pupilas que reflejaban a Subaru, mientras se alojaba en ellas una llama que estaba encendida con serenidad, él dijo:

—Teresia van Astrea. Se abrieron las heridas que me hizo mi esposa. Y para asegurarme de ello, tengo que seguir persiguiendo al culto de la bruja.

4

Su intención era seguir caminando sin sentido alguno, pero ahora que se daba cuenta, se encontraba parado delante de la habitación donde estaba Rem dormida.

Ahora que tenía el tiempo libre, los pies de Subaru terminaron dirigiéndose debajo de ella. A pesar de que estaba consciente del hecho de que seguía dependiendo de Rem quien continuaba dormida.

—Me dijiste que yo era fuerte, pero… Justamente porque estabas ahí junto a mí, era que yo podía mostrarme como alguien fuerte, Rem.

La silueta de Rem recostada, no había tenido cambio alguno, ni en la mañana, ni en la tarde, ni en la noche.

Respiraba al dormir. Su corazón seguía latiendo. Sin embargo, más allá de las funciones vitales, aquella chispa de la vida no estaba en ella. Parecía que estaba ahí, y a la vez no. La existencia de Rem, no se encontraba más que en el interior de Subaru.

—…

Se sentó a un lado de la cama de Rem, y Subaru reflexionaba mientras veía esa cara durmiente

Reflexionaba en “cortarse el cuello con una daga”, para traer de vuelta a Rem quien no puede despertar.

No podía recordar lo de aquel momento. Tan sólo que superó todas las dificultades, logrando alcanzar junto con todos los demás la felicidad extrema. Era verdad el hecho de que no vaciló en dejar ir todo aquello.

Algo como haber olvidado a Rem, algo como haber avanzado en un futuro en el que ella no se encontraba, ya lo había repetido o innumerables veces en su batalla contra “pereza”, así que no le importaba volver a experimentar ese infierno. Eso era lo que pensaba.

Se cortó la garganta con una daga, con el dolor, la sangre y la sensación de pérdida, experimentó la sensación de extraviarse a sí mismo.

Cuando finalmente todo se había despejado, frente a Subaru quien había experimentado “el regreso de la muerte”, se encontraba la silueta de Rem durmiendo en la cama.

—… No puede ser… Hubo autoguardado justamente después de que me suicidara… Es una reverenda mierda…

Subaru pensó que tenía que haber un error ante aquel cambio de punto de recomienzo, así que trató de suicidarse nuevamente.

Sin embargo, aún con esa conducta espasmódica, Subaru se percató de la paradoja en la que se encontraba suspendido aunque usara “el regreso de la muerte”, en la que no podía salvar a Rem, Subaru dejó caer la daga y colapsó.

Por ejemplo, aunque pudiera regresar al tiempo antes de su batalla decisiva contra Betelguese, ya habrían pasado unas cuantas horas en aquel punto del tiempo en el que Rem y los demás comenzaron a movilizarse hacia otra dirección.

No importaba cuán rápido fuera para llegar con Rem siendo atacada improvistamente en su camino de regreso, no podría alcanzar a llegar a tiempo.

Y suponiendo que pudiera alcanzar a llegar, no tenía método alguno para derrotar a aquellos nuevos arzobispos del pecado. Además, tendría que ignorar los actos barbáricos de Betelguese, significando así el sacrificar a Emilia.

Si tratara de salvar a Rem dejaría a Emilia, y para salvar a Emilia tendría que dejar a Rem. Aunque hiciera un sacrificio, ni siquiera podía ser cubierta la posibilidad para poder rescatarla.

Al percatarse de aquellas crueles opciones, Subaru terminó sin poder suicidarse. Y, se mantuvo junto a Rem, sin tener en ni una sola medida de contraataque—

—Justo como pensé, aquí estabas.

Aquella voz parecida a la de las campanas vino a sus espaldas, lo cual hizo que Subaru alzara sus hombros y volteara. Quien estaba viendo a Subaru con una ligera sonrisa era una preciada joven chica que había estado sola por un tiempo, hace unas cuantas horas.

¿Cómo es que lo vería a él esa preciada persona? Incluso si él mismo pensaba que era patético.

—Emilia, ¿eh…? ¿Hay algún otro caso que quieran tratar conmigo?

—No tiene por qué haberlo, ¿cierto? Yo también a ella… Yo también estoy relacionada con Rem-san, ¿verdad?

—Rem-san, ¿eh?

Se acercó a la cama, Emilia le echó un vistazo a Rem que estaba al lado de Subaru. Aquel honorífico que había añadido al nombre de Rem mientras acariciaba su propio cabello plateado, lo había hecho sentir una sensación de malestar.

Ante las palabras de Subaru, Emilia balbuceo: “Ya veo”.

—Entonces, yo la llamaba a ella sin honorífico, ¿eh?

—Después de todo, eres una invitada del Sr. Roswaal, Emilia-tan. No es necesaria una explicación para con la hermana menor de Ram, ¿no?

—Bien, entiendo. Es que, es totalmente igual a Ram. Es imposible, que me equivoque.

Mientras Emilia observaba el rostro durmiente de Rem, vagamente en el interior de su mente se dibujaba la figura de Ram. Eran hermana mayor y menor, gemelas idénticas como una gota de agua. Pues eran idénticas, exceptuando el color de su cabello y de sus ojos, el tamaño de su pecho y de su mirada.

El hecho de que a estas alturas, Ram también había olvidado a Rem, hacía que su pecho sintiera un fuerte dolor.

—No has dormido, ¿verdad, Subaru? Lo mejor será que descanses un poco.

—No es como si estuviera cansado. Es sólo que no puedo hacer nada.

—Pero, en verdad estás pensando en que quieres hacer algo, ¿no? Si haces eso, y sigues haciendo que tu mente se esfuerce, tu cuerpo terminará fatigándose por ello. Así que, por favor, te lo pido.

Ante aquel resueno de súplica, Subaru finalmente volteó a ver a Emilia. Era la primera vez que sus miradas se cruzaban luego de que entrara a la habitación, ante aquel melancólico color que estaba en sus ojos azul púrpura, Subaru dejó salir un suspiro.

Pues había logrado comprender las verdaderas intenciones por las cuales había entrado a esa habitación.

—Soy patético, ¿no?

—Claro que no, para nada. He sido salvada por ti innumerables veces, Subaru. En verdad, lo digo de verdad.

Emilia negó con su cabeza ante un Subaru que reía irónicamente para sí mismo. Ella desde un principio, había venido a esta habitación preocupándose por un Subaru demacrado. Para estar junto a un Subaru que estaba esforzándose de más.

Con la cintura inclinada, Emilia cruzó miradas con Subaru que estaba sentado en una silla, y continuó hablando.

—Seguro que estará bien, no puedo decir que he llegado a comprenderlo del todo. Quisiera entender tus sentimientos, Subaru… Pero, la he olvidado por completo a ella, no importa lo que diga alguien como yo que no entiende nada, porque creo que a fin de cuentas sólo seguiré lastimándote, Subaru.

—…

—Pero, hay algo que si quiero que sepas de antemano. No trates de cargar y angustiarte por lo de Rem tú solo. Permíteme cargar junto contigo esa angustia, Subaru.

—Emilia…

Ante las palabras impensables de Emilia, Subaru se quedó congelado en su lugar y abrió sus ojos completamente.

Pues aquella proposición de Emilia, fue realmente inesperada para Subaru.

—Pero, no recuerdas nada sobre Rem…

—Y sólo porque no recuerdo nada, ¿no debería pensar en que quiero hacer algo al respecto? Verte con esa cara deprimida, significa que ella era muy importante para ti, ¿no, Subaru? Es por eso que también quiero ayudarte, ¿es tan extraño que piense de esa manera?

—…

—Al igual que tú me ayudaste, yo quiero ayudarte a ti, Subaru. Si estás herido, yo quiero hacer algo al respecto. Eso es algo más que obvio, ¿no?

Una confianza sin vacilación alguna y un sentimiento de profundo afecto que no denotaba ni una sola duda.

Emilia se había tomado la molestia de decir esas palabras, y por primera vez había disuelto la obstinación de Subaru.

Al darse cuenta de ello, pensó en que realmente se había comportado como un tonto con esa obstinación.

—… Eres increíble, Emilia-tan…

—¿Eso crees? Yo pienso que tú eres mucho, mucho más increíble, Subaru.

—No, claro que no. Me alegra que hayas sido tú, Emilia.

Ante Subaru quien había murmurado eso, Emilia hizo una expresión de sorpresa. Como si hubiera entendido y a la vez no lo que él dijo, ante esa expresión de Emilia, Subaru sonrió. Después, reconoció por sí mismo esa forma de sonrisa que habían tomado sus labios, y finalmente Subaru se dio cuenta.

Desde que me había enterado del estado durmiente en el que se encontraba Rem, esto de ahora fue mi primera emoción que vino de mi corazón.

—Hay algo que quiero pedirte, Emilia.

—¿Qué cosa?

—¿Podrías voltearte hacia atrás? …Voy a llorar un poco.

—Claro, entiendo.

Sin preguntar nada y sin objeción alguna ante la petición de Subaru, Emilia se dio la vuelta. Mientras se sentía aliviado por esa consideración suya, Subaru bajó la mirada hacia sus rodillas, dejándole todo a las emociones sonó su nariz, y las lágrimas comenzaron a fluir.

Frente a Rem quien seguía durmiendo, había desperdiciado tiempo siendo carcomido por su propia impotencia. Inclusive hizo que Emilia se preocupara, a pesar de eso, ella le pidió que no estuviera preocupado.

Que tan sólo porque él mismo recordaba a Rem, que tan sólo porque él mismo estaba preocupado por Rem, que tan sólo porque él mismo estaba tratando de salvar a Rem, lamentándose pensando en su autocomplacencia.

Ante aquella estupidez de sí mismo, Subaru seguía haciendo resonar su nariz. Después;

—…

En aquella habitación en la que solo se escuchaba el sonido de sus sollozos, repentinamente Subaru sintió una calidez envolver su cuello.

A su espalda, abrazando a Subaru quien sobrepasaba el reposo de la silla, se encontraba Emilia acariciándole gentilmente su cabeza.

—…

No hubo palabra alguna, no fue necesario decir palabra alguna.

Tan sólo, mientras se sentía aliviado por esa gentileza, Subaru detuvo aquel débil sonido junto con sus lágrimas.

Para después, hacer un juramento.

—Yo, sin duda alguna, voy a regresarte a la normalidad. No lo dudes, Rem.

Eso dijo. Subaru se lo dijo a ella.

Frente a ti, aquel hombre del que te enamoraste, te mostraré que me volveré el más grande héroe, eso dijo.

De ser así, estaría a mitad de ese camino, ¿no?

—Yo, sin duda alguna… Tu héroe, sin duda alguna, irá por ti. Espérame.

Ese fue su propio juramento, una declaración de guerra que iba encaminada contra aquel enemigo denominado destino.

Aquellos obstáculos al frente de Natsuki Subaru, aquellas personas que actuaban con malicia, sin duda alguna derrotaría a esas sucias personas.

Nada más y nada menos que Natsuki Subaru lo haría.

—Sin duda alguna. …¡¡Cueste lo que cueste!!

No podía pensar más que en el vacío de Rem, de aquella persona importante, en medio del tiempo que había comenzado desde cero.

Es por eso que te regresaré a cómo eras antes.

Por aquellos días perdidos, por aquel tiempo que caminé junto a ti, y por esos tiempos en que caminaré junto a ti.

Porque una vez más, he de traerte de vuelta con estas manos.

FIN

09_0322

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: