Capítulo 7: Un reencuentro incomprensible.

—¿Qué ocurre, hermano? ¿Por qué pones esa cara tan de repente?

—¿Eh…?

Terminó reaccionando de una manera muy tonta inconscientemente, ante aquella voz de un hombre de mediana edad que parecía estricto.

A lo que aquel hombre frunció su entrecejo hasta el punto en que se formó una arruga ante aquella respuesta.

—Ya te lo he dicho, ¿qué harás? ¿Va a comprar una manzene o no?」

—¿Eh…?

—¡La manzene! Quieres comerla, ¿no? Estabas diciéndome eso tú mismo, cuando repentinamente te pusiste de esa forma, y eso me asustó… Bien, ¿qué vas a hacer?

Era un hombre musculoso, con un rostro con cicatrices, y tenía aquel fruto rojo en sus manos.

Tan sólo observaba aquel fruto parecido a una manzana que estaba mostrándole, y la cara del hombre de mediana edad.

—Ah, la verdad es que, estoy sin un centavo para sobrevivir.

—… ¿Qué dices? No soy el tipo de personas que da la caridad. ¡En ese caso, vete de aquí! Este es un comercio. No regalo nada a la caridad.

Aquel hombre hizo un ademán con su mano, denotándole claramente que se fuera de ese lugar, entonces comenzó a marcharse.

Mientras Natsuki Subaru, observaba sus alrededores.

—¿Eh? ¿Eh?… ¿Qué significa esto?

Lanzó aquella pregunta con todas sus fuerzas a la nada, ante aquella duda y confusión.

 

※    ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※

Nada había cambiado, las multitudes yendo y regresando por la calle principal, la única excepción  era que los transeúntes se extendían por el ancho de la calle cuando los carruajes tirados por lagartijas pasaban en ocasiones.

Era la hora en que la luz del sol daba a todo lo que podía.

La temperatura no era muy caliente, pero al ver la piel de aquel lobo o mejor dicho hombre lobo que pasaba frente a sus ojos, se podría decir “está haciendo mucho calor, ¿no?”. Comenzaban a desvanecerse aquellas impresiones de su mente.

Se desvanecían, pero…

—Este no es el momento para estar pensando en esas cosas. ¡¿Qué fue lo que pasó?!

Agachó su cabeza hasta sus pies, como torciéndose.

Ante aquella posición de sufrimiento que había hecho Subaru, comenzaron a reunirse las miradas de varias personas con aspectos extraños a su alrededor.

Aquellas miradas eran fuertes.

Se parecían a aquella especie de continuas miradas atemorizantes hacia él hace apenas unas horas… más bien, eran las mismas.

—Es verdad… Eso pasó hace unas horas.

Mientras lo decía, observaba sus alrededores, e inclinó su cabeza para voltear a ver el cielo claramente.

El sol estaba en lo alto. Y al menos, en lo que respecta al conocimiento de Subaru, se suponía que ya era el ocaso.

Esta no era la primera vez que Subaru había experimentado esta sensación.

Después de todo… cuando fue traído a este mundo alterno, ya había experimentado el cambio de la noche a la mañana. Hasta donde se podría decir no fue un primer impacto muy fuerte, pero claramente había algo diferente a lo de aquel momento.

—Mi estómago… No tiene daño alguno.

Murmuró, mientras levantaba su jersey para comprobar su estómago.

Se suponía que había sido cortado fuertemente con algún tipo de gran cuchillo, y no había rastro alguno del desangrado que había tenido.

Y tampoco, indicio alguno de que hubieran cosido su ropa.

Inclusive, no se podía observar la suciedad o polvo en su amado jersey.

La bolsa de plástico estaba en buen estado en su mano, en el bolsillo de su pantalón también se encontraban su cartera y celular, sin cambio alguno.

En cierto sentido, todo estaba en su perfecto estado inicial.

Parecía que algo estaba mal en su cabeza.

—Esto de ser invocado en un mundo alterno ha sobrepasado mis capacidades, ¿qué hago? Qué clase de situación es esta…

Anteriormente había sido sanado por Satella, por lo que podía aceptar que la restauración de sus heridas estaría relacionada con ella.

Pero era evidente que la herida que recibió en el almacén de objetos robados era mortal. Inclusive, tuvo la sensación de haber muerto realmente en el momento en que perdió la consciencia.

Si tales poderes de curación existieran, no le quedaba de otra más que pensar que en este mundo tuvieran las habilidades para revivir a los muertos con magia.

—Parece que el valor de la vida en este mundo es menor… Mejor dicho, ¿quién estaba en aquel momento?

Al concentrarse para ver sus desordenados recuerdos, Subaru recordó algo importante justo antes de perder la consciencia.

Así es, fue asesinado cuando su estómago fue cortado. Recordaba haber escuchado la voz de una mujer. Encontró un cadáver en el almacén de objetos robados, y aquella persona que lo había asesinado, podría haber sido la misma que lo atacó por sorpresa. Y bajo aquellas circunstancias a punto de morir…

—¡Es verdad, Satella!

Aquella chica de cabello plateado, había entrado al almacén de objetos robados para buscar a Subaru.

Al recordar aquellas consecuencias ocasionadas por sus acciones, Subaru sintió un remordimiento carcomer su pecho.

Había algo que ella le había dicho claramente a Subaru.

No debía hacer nada por su propia cuenta, y si algo ocurriera tenía que llamarla a ella, eso fue.

Había algo más allá que una simple preocupación por aquellas palabras para Subaru.

Que en realidad, significaban llamar a Satella en caso de que ocurriera una emergencia.

Sin embargo, Subaru había olvidado incluso aquellas indicaciones al solo gritar en aquel lugar.

Y como resultado de ello, Subaru no puedo escapar del atacante, y con ello terminó llamando a Satella a una trágica escena.

En medio de la oscuridad, mientras estaba ahogado en el charco de su propia sangre, definitivamente Subaru había terminado observando cómo aquella chica de cabello plateado había sido cortada por la atacante.

Aquella chica que dejó de moverse antes que Subaru, y se encontraban en el mismo mar de sangre tirados en el suelo.

—Me encargó cuidar de Satella… Eso me había pedido, ¿no?

Decía Subaru mientras recordaba a Puck habérselo dicho antes de que se desvaneciera.

No eran unas palabras cualquiera.

Subaru no comprendió la profundidad de aquello, acerca de las terribles situaciones que les esperaban a ellos dos y lo cual preocupaba al pequeño gato.

Sin embargo, a pesar de esas continuas advertencias, Subaru fracasó al dejarlas pasar por alto.

Esto es el resultado por ello.

Sin saber aquella razón, fue abandonado en la calle, sin saber cómo se encontraban sus compañeros que había conocido, y sin tener una sola pista de ello, había perdido su destino.

—¿Soy un idiota…? No, en verdad soy un idiota. No tengo el tiempo para solamente estar ahí agachando la cabeza. Tengo que ir a buscar a Satella y Puck…

Es posible que ellos dos estén muertos Subaru agitó su cabeza para borrar aquellos crueles pensamientos en su mente.

Sin haber obtenido mérito alguno, sin haber sido de ayuda en algo, se podría decir que tan solo fue una máquina de defecación que sólo pudo salvarse a sí misma.

De ser así, era imposible pensar en que aquella hermosa chica con una actitud de franqueza, bondadosa con personas entrometidas, capaz de usar magia y aquel ser espiritual que flotaba en el aire, que además era excéntrico pudieran estar muertos.

No, no quería que ellos estuvieran muertos.

—Sea como sea, ahora tengo que…」

Dirigirse al almacén de objetos robados, eso había decidido Subaru.

Si ese fue el último lugar en el que recuerda haber estado consciente, entonces podría encontrar algunas pistas sobre sus propias acciones.

Tan pronto como tuvo aquella idea ya se había puesto en marcha. Aquella determinación de Subaru era muy fuerte.

Un significado tan fuerte como el de hacer pedazos la indecisión para el Subaru de ahora, que en su mundo original hubiera usado aquella determinación de resignación como “hoy no iré a la escuela”.

Pero aquella fuerte determinación que tenía Subaru…

—Qué onda, hermano. ¿Qué te parece si te diviertes un rato con nosotros?

Tres hombres estaban parados como obstruyendo el paso del callejón, ante lo cual se dejó entrever un mal augurio.

 

※    ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※

—¿Qué pasa? ¿Por qué pones esa cara?

—Parece que no entiende su situación. ¿Qué tal si le damos una buena lección para que comprenda?

Ante la intimidación, Subaru permaneció perplejo, y aquellos hombres sonrieron cruelmente hasta el punto en sus labios se distorsionaban.

Subaru observaba con un estado mental que denotaba dejar entrever que aquella actitud de esas personas, eran como las de unos viles actores.

Eran tres hombres. No se podía decir que su apariencia era buena, y sus rostros denotaban claramente su vulgaridad en la personalidad y su educación, era el clásico tipo de rufián.

Tenían cicatrices en la cara y la piel como si estuvieran acostumbrados a las peleas, y daban una impresión de que le hacían justicia al uso de violencia.

Al ver todo eso, a Subaru se le vino a la mente algo inevitable. Después de todo, ellos fueron…

—Oigan… ¿Acaso me golpeé en la cabeza o algo así?

Ellos fueron el motivo por el cual hace unas horas antes, Subaru pudo hacerse compañero de Satella y Puck.

Indudablemente se podía pensar que su situación actual era como la de un “mob[1]“, ¿no? En este mundo alterno de tercera dimensión, algo como el rehúso de personajes no debería ser posible, ¿no? Entonces,  sólo quedaba decir que eran personas diferentes con rostros iguales.

—¿Es posible que se reúnan tres personas diferentes con esos rostros iguales y que además sean delincuentes?

Si fuera uno no habría problema, pero eran tres. Aunque era difícil pensar en el hecho de que estuvieran en el mismo grupo y tuvieran los mismos rostros. En los recuerdos de Subaru se encuentran aquellos rostros de esos tipos.

—¿Me pegué en la cabeza? … O ¿acaso es que han venido a tomar venganza conmigo? Es un mundo alterno pero eso no ha cambiado, ¿eh? ¿Están conscientes de que no trajeron a sus compañeros?

En su mundo original, era común que al vencer a uno de ellos, trajeran a sus demás compañeros para vengarse.

Al final, no importaba cuántas veces lo derrotarás, pues los enemigos aparecerían uno tras otro, y en muchos casos llevándote al inminente “fin del juego” contra un formidable enemigo que supera la fuerza común (overpower).

En comparación con tal patrón repetitivo de cadenas negativas, aquella fuerza mental de ellos debe ser evaluada razonablemente con su propia fuerza y no con una exterior, ¿no?

Sea cual sea el caso, a Subaru no le quedaba pensar más que ante tal desarrollo, esos oponentes que querían vengarse se habían equivocado de persona.

—Bueno, entiendo que quieran abusar del débil, así que no diré que están en lo incorrecto. Pero, este es un mal momento…

—¿Qué está diciendo ese tipo? ¿Estará loco?

Aquellos hombres se burlaron de aquella manera de buscar una solución mediante el diálogo amistoso de Subaru.

Inclusive Subaru se dejó llevar por esa actitud. Trató de terminarlo amistosamente, con el pretexto de que tenía prisa, el Subaru original era un humano de temperamento impulsivo.

Sin embargo, al pensar en la gravedad de las circunstancias, lo tomó con desprecio, e intentó contenerse, pero…

—Escucha, hermano. Por ahora, danos todo lo que tengas. Y te dejaremos en paz.

—Ah, claro, claro. Todo lo que tenga, ¿eh? Tengo prisa, así que lo siento, de verdad.

—¡Haz como un perro! ¡Tírate al suelo en cuatro patas, y grita pidiendo ayuda!

—¡¡No se pongan engreídos, malditos!!

Debido a aquel comentario que habían lanzado, habían acabado con su paciencia rápidamente.

Repentinamente, aquellos hombres se conmocionaron ante los movimientos enfurecidos de Subaru.

Subaru apuntó al tipo que se encontraba en medio de esos hombres estupefactos.

Era el hombre que anteriormente había repelido perfectamente el ataque de Subaru ya que tenía un cuchillo. Pero debido al repentino ataque, no le dio tiempo para sacar el cuchillo. Y luego…

—¡Tú serás el primero! ¡En verdad odio a las personas que no aprecian la vida! ¡¡Muere!!

Le dio un golpe con todas sus fuerzas con la palma de la mano en el mentón.

Después, en esa misma posición golpeó su torso descubierto con su puño izquierdo, y lo hizo chocar contra la pared.

En el siguiente instante, ante la lenta reacción del otro hombre, Subaru lo hizo caer al haberle aplicado lo conocido en el Judo como una barrida al pie adelantado.

Y aprovechando una abertura, apuntó al último hombre en pie, colocando todo su cuerpo y tomándolo por la parte de la cintura con todas sus fuerzas.

Hizo lo que se conoce como el movimiento suplex, y se llevó a cuestas al hombre y lo estrelló contra la pared.

Le dio una patada al hombre que comenzaba a gritar por el golpe para callarlo, y cuando se dio la vuelta otro hombre se levantó.

—Maldito…

—Bien, este es un uno a uno. No tienes ni un hacha ni un cuchillo. ¿Qué harás?

Al ver a un firme Subaru en una situación de adrenalina pura, aquel hombre cambió su expresión como si estuviera abrumado.

En realidad, era el hombre que se había desmayado por la magia de Satella en la pelea anterior.

El único oponente al que no había analizado perfectamente, pero al ver su reacción Subaru concluyó que no tenía ninguna arma mortal con él.

—¡En una pelea a puños, no te será fácil ponerme contra el suelo!

—Déjate de estupideces, maldito. ¡Aah! ¡No me subestimes, maldito mocoso!

Ante la provocación hecha con un ademán con la mano, el otro hombre se vio muy enfadado y escupió saliva.

Aquel hombre que se había dejado ir con todo, recibió un golpe directo con el puño. Sin fallar, Subaru le dio en el pecho, pero aprovechando la fuerza con la que iba, embistió a Subaru, tratando de ponerlo contra la pared. Sin embargo…

—¡Qué ingenuo!

Apretó fuertemente las muñecas de ambos brazos del hombre que lo estaba tomando por los hombros, y Subaru hizo pedazos la fuerza de los brazos de aquel hombre con una que lo superaba.

Claramente pudo observar recorrer el dolor en el rostro de aquel hombre, ante lo cual Subaru  hizo una expresión de frialdad.

—No me subestimes por ser un Hikikomori. Gracias a que estuve blandiendo la espada de madera diariamente sin sentido alguno, mi fuerza de agarre es superior a los setenta kilos. E incluso, puedo hasta con ochenta kilos en el press de pecho.

Un pasado que ciertamente no quería recordar, aquellos extraños momentos en los que se la pasaba aplastando manzanas en su casa.

Una vida de Hikikomori en la que no había dejado de entrenar su cuerpo diariamente.

Mientras su oponente no lo superara y tuviera una similar constitución física y fuerza, Subaru no podría perder en términos de fuerza física básica.

Aquel hombre gritó al sentir sus muñecas ser apretadas, y en el momento en que Subaru dejó de apretar fuertemente, lo golpeó con su rodilla.

Subaru rápidamente se puso a su espalda, luego de haberlo golpeado en el estómago lo dejó en una posición como estando doblado.

—No me odies si mueres, ¡Es sólo que quise intentarlo una vez, un levantamiento hacia atrás contra el suelo!

Puso sus manos en las caderas de su oponente, y lo arrojó violentamente hacia atrás.

Fue un lanzamiento corto, un tiro hacia atrás en la lucha profesional, pero antes de caer al suelo se encontró en su camino con algo aún más malicioso. Aquel hombre sin nada que poder hacer, se golpeó la cabeza contra el muro, cayendo inmóvil al suelo en un instante.

Luego de comprobar que aquellos dos hombres estuvieran inmóviles, Subaru se dirigió hacia donde se encontraba el primer hombre con el cuchillo al que golpeó.

Comparado con los demás aquel hombre del cuchillo no tenía mucho daño, y mientras mostraba algo de agonía trató de sacar el cuchillo de su bolsillo al ver que Subaru se acercaba. Al ver lo que estaba tratando de hacer, Subaru le dio una patada de lleno en la cara. Y cayó tendido al suelo.

—¡Sí, fue pan comido! ¡El mal no prosperará en este mundo!

Tomando una posición decisiva de triunfo, Natsuki Subaru celebró su triunfo en ese lugar.

Tuvo un sentimiento de alivio al comprender que no fue en vano todo aquel entrenamiento sin objetivo alguno que hacía diariamente. Fuera como fuera.

—Pero, mi situación no ha cambiado para nada. Me deshice de los estorbos, y ahora tengo que ir al almacén de objetos robados.

Rápidamente Subaru salió del callejón, luego de haber comprobado que aquellos tres hombres no estuvieran muertos.

Los transeúntes vieron a Subaru salir de aquel callejón sin herida alguna, ante lo cual sintió preocupación por aquellas voces que había escuchado con un tono de gran sorpresa “Oh”, ya que parecía que querían informar en voz alta como si ellos hubieran visto a un ladrón en el acto.

Por supuesto, alguien como Subaru que es alguien tímido ante extraños no sería capaz de hacerlo, pero terminó escapado del lugar trotando.

[1] “mob” término usado en un MMORPG, es aquel grupo de monstruos/enemigos que se regeneran en cierta zona/mapa para que los jugadores puedan pelear varias veces con ellos, en algunos casos los “mobs” aumentan de dificultad.)
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