Capítulo 9

—¿El flujo y reflujo de la marea? —repitió Inari.

—El flujo y reflujo de la marea, —afirmó Homura.

No había puntos de control por la costa sur en el mapa.

Normalmente, esta sería una zona que no necesitarían acercarse durante la carrera.

Siguiendo la propuesta de Homura, el equipo de la Preparatoria Seiran había decidido dirigirse ahí sin importar qué. Su plan no sólo era dudoso, sino además desesperado también.

Estaban caminando mientras prestaban cuidado a la tierra la cual había cambiado por una repentina pendiente descendente.

—Mis instintos son bastante buenos en momentos cuando tengo cero confianza en ello, ¿sabes?

—Eso me hace sentir tan aliviada, tanto como lo sintió Godzilla cuando abordó el bote gigante, —replicó Inari sarcásticamente mientras quitaba las ramas delante de ella. —Ahora bien, ¿qué vamos a encontrar ahí…?

Los árboles se apartaron para revelar el escenario delante de ellas.

Las dos habían llegado a la cima de un acantilando que veía hacía el mar. Esto era verdaderamente donde la tierra terminaba y el mar comenzaba.

La península del norte se extendía por el mar a cuatro o cinco kilómetros desde ellas hacía su derecha.

—Hmm… Admito que parece un buen lugar para pescar, pero…

—…

Desde arriba venía la abrazadora luz del sol y el resplandor del Bagel cortando el cielo como una navaja pulida. Toda esa luz estaba reflejándose deslumbrantemente por las ondas del mar que llenaba su vista tanto como podían ver sus ojos.

Mientras protegían sus ojos de la cegadora luz, Homura miró hacia la costa debajo del acantilado.

En el mapa, el acantilado servía como una barrera que cortaba todo el paso hacía la base de la península.

Una zona muy rocosa se esparcía por debajo. Sin embargo, no estaba tan falto de puntos de apoyo como para negar por completo el acceso humano.

Aun así, era un lugar de aparecían tortuosa.

—Oye, tengo una pregunta para ti, Inari-senpai. ¿La marea está viniendo o yéndose ahora mismo?

—Es el reflujo. Es justo tiempo de que la marea retroceda.

—Guau, ¿puedes saberlo?

Homura, quien había preguntado como una anfitriona de un show de preguntas a pesar de no saber la respuesta, estaba honestamente impresionada.

—Hay muchos charcos de marea que se forman a lo largo de la playa rocosa. Esos se sumergen en el océano a máxima marea y tienen agua de océano y peces atrapados en ellos después. ¿Ves?

—Jojo. ¡Respuesta correcta!

—Sí, sí… Realmente eres una chica rara, ¿sabes? —dijo Inari en exasperación.

—Me pregunto cuánto tomará hasta que baje la marea, en realidad, ¿cuál es el intervalo entre el aumento del flujo de las mareas de Nutella?

—Supongo que es natural que sigues sin experiencia con el mar en las exploraciones de la Preparatoria Seiran… Como sea, es mucho más complejo aquí que en la Tierra. Involucra la rotación de Nutella y revolución estelar, el arreglo de los satélites naturales, el ciclo de perturbación de una cosa no sé qué de Bagel… Ah, cielos, no tengo mucho conocimiento sobre esa clase de cosas. Básicamente, sigue un ciclo de doce horas.

Pero incluso si sabían el periodo del ciclo, este lugar estaba en el lado opuesto de la isla de donde estaba Nanakubo, por lo que no serían capaces de ver la señal de humo para contar las horas aquí.

—…El océano es realmente brilloso, ¿no?

—Tienes razón. Mis ojos están ardiendo por los rayos ultravioleta… Desearía tener unos lentes de sol…

—No, no eso. Quiero decir es un color brillante.

—¿Hmm?

Las dos entrecerraron sus ojos y miraron al océano.

Sus ojos no estaban acostumbrados al brillo, pero todavía podían ver la gradación de color del océano parecía a la del océano alrededor de la Isla Iriomote.

—Hmm, tienes razón. ¿Está inesperadamente poco profundo aquí? Creo que escuché sobre esta clase de terreno por alguien. Amm, veamos…

—…Alguien…está caminando en el agua…

—Ah, cierto, cierto. Es una laguna, una laguna… ¿¡Eeeh!?

La voz de Inari se sorprendió mientras se daba cuenta de lo que había dicho Homura. Inari tensó sus ojos hacía la izquierda, donde Homura estaba viendo.

De hecho, había siluetas de formas humanas casi ocultas por el resplandor de las ondas encima del océano en la dirección opuesta desde la península.

Homura e Inari apresuradamente se acercaron a esa dirección, y con una gran coincidencia, encontraron unas escaleras naturales que bajaban el acantilado y lograron caminar la playa rocosa la cual estaba ceca en la mera baja.

—¿Quién es?

Las siluetas que aparecieron parecían ser dos estudiantes hombres. En ese caso…

Mientras Homura recordaba los nuevos miembros que fueron presentados hace poco hoy, Inari habló en un tono emocionado.

—¡Esto es…! ¿¡Están cruzando por el borde de un margen de arrecife!?

El margen de arrecife de corales se extendía de la playa hacía el fondo del acantilado hacía afuera del océano.

—Fufufu. ¿Finalmente te diste cuenta de mi plan? —Homura tenía una mirada triunfante. —Por cierto, ¿qué es un margen de arrecife?

—¡Es el borde de un arrecife de coral! ¡Mira, hay un ligero camino por el agua! …¿Y no era tu plan encontrar un camino secreto sobre la playa rocosa al lado de la isla? Esto es completamente opuesto a lo que tenías en mente.

—¡El agua está tan cálida! ¿No parece como si estuviera brillando por debajo?

—¡Oye, es peligroso saltar por el agua así! ¡Homura!

La advertencia de Inari no llegó a los oídos de Homura. Su emoción era natural, considerando qué tan decepcionante había sido robada su oportunidad de unas vacaciones liberales.

 

—Hola.

—Qué onda.

Los dos chicos, que parecían estar caminando sobre el agua pero en realidad estaban vadeando las ondas hasta sus pantorrillas, hablaron para saludar a Inari y Homura desde donde estaban parados sobre el margen del arrecife.

Los dos chicos actuaron calmados y tranquilos, tanto que Homura esperaba que dijeran “Ah, somos nativos de aquí”. Y el contraste entre el claro cielo azul y vivido océano hacían a la atmósfera irreal de este lugar muy prominente.

—Mira, ¿ves? Son el equipo Seiran, justo como pensé.

—El agua es profunda por ahí por lo que no deberían acercarse. Es peligroso.

Los dos chicos sobre el margen del arrecife resultaban ser de la Escuela Pesquera Nagato.

Su escuela había hecho la presentación de vida acuática costera de apariencia babosa que había interesado bastante a Ameno.

Sus nombres eran Nagusa e Ishimi.

Ishimi fue el que le dijo a la advertencia a Homura cuando ella tropezó en el agua. Nagusa estaba agachándose en el océano hasta su cintura y bajando la mirada hacía el agua.

—Chicas, ustedes deberían regresar a la isla.

—Vinieron porque nos vieron aquí, entonces me disculpo por preocuparlas, pero-

Homura parpadeó sorprendida por sus palabras, lo cual se desviaba mucho de sus expectativas.

—¿Eh? ¿Qué están haciendo aquí? ¿Qué hay de la carrera?

—No estamos interesados en la carrera.

—No hay forma que pudiéramos desperdiciar esta oportunidad, ¿sabes?

Sus respuestas mostraban qué tan maniacos de la vida marina eran. Ambos estaban muy bronceados.

Inari los cuestionó con ojos destellando con interés.

—Oigan, ¿este margen del arrecife continúa hasta la punta de la península del norte?

—Sí.

—Por supuesto.

Los dos chicos asintieron casualmente.

—Es porque esto sirve como una gran bahía. Una vez que esté completamente baja la marea, partes del arrecife plano probablemente se expondrán aquí y allá. ¡No puedo esperar! —exclamó Nagusa.

—Aunque tendremos que regresar al punto de partida antes de eso, —Ishimi remarcó.

Parecía que Ishimi era ligeramente más prudente que Nagusa.

Homura cuestionó a Ishimi sobre su idea.

—Oigan, ¿es posible que podamos caminar por todo el margen del arrecife hasta allá? —preguntó Homura mientras apuntaba de sus pies hasta el borde de la península norte.

—Probablemente es imposible. Es poco profundo aquí, pero es dudoso que lo sea también todo el tramo.

—Podrían ser capaces de lograrlo si nadan parte del camino, —sugirió Nagusa.

—No, las corrientes del océano son realmente malas, especialmente el reflujo de la marea. Un error y terminarán a la deriva en el mar.

Incluso mientras estaban detenido encima del agua calmada, la marea continuaba retrocediendo.

Varias partes de arrecife de coral comenzaban a asomarse fuera del agua a lo largo de la línea del margen del arrecife que formaba la bahía.

La forma original “a” de la isla ahora estaba conectada con la línea punteada del arrecife de coral y comenzaba a cambiar en la forma tosca de la letra Griega θ (Teta).

—Hinooka-san, eres una aspirante a maga, ¿cierto? ¿Puedes usar magia del tipo líquido?

—¿Te refieres usando un modelo lcosa (veinte lados) limitado? —Homura lamentablemente negó con su cabeza. —Pero, quizá si estuviera senpai aquí-

Esas dos palabras hicieron a los chicos voltearse hacía Inari.

Inari con mal humor alejó su cabeza en una rabieta. Homura ondeó sus manos frenéticamente para aclarar el malentendido.

—Ah, no. Con senpai, me refiero a Misasagi-senpai. Ella me dijo que esa clase de magia es su especialidad.

Homura no había escuchado algo sobre que Inari fuera talentosa en la magia.

—¿Entonces debería acompañarlas para estar seguros? —preguntó Nagusa.

—Para. Si las ayudas tan obviamente, probablemente será una violación a las reglas de la carrera, —reprendió Ishimi.

—¿Puedes usar magia, Nagusa-kun?

—No en realidad. Pero soy bueno nadando. ¡Y he realizado entrenamiento de primeros auxilios!

—Como si eso fuera suficiente. Incluso si esto es una carrera, no podemos bajar la guardia. Incluso con un chaleco salvavidas, podrías no ser capaz de regresar si te vas a la deriva en el mar.

—Así que, ¿por eso es necesaria magia del tipo líquido…?

Ishimi asintió.

Era verdad, si tuvieran magia que pudiera manipular las corrientes de agua, podían usarlo como un motor para moverse libremente en el agua.

Como alguien cuyo recuerdo de irse a la derivar sin poderlo evitar dentro de un lago frío todavía estaba fresco, Homura entendía por la experiencia cómo esa clase de magia podría determinar si vivías o morías en tal situación.

—¡Flores Enhalus!

Nagusa hizo completamente a un lado la conversación mientras sus ojos destellaban con emoción por su descubrimiento.

Esas flores, las cuales iban a la deriva por la superficie del agua transparente, eran la fuente del brillo que Homura había notado antes.

Una inspección cercana, las flores blancas del tamaño de trigo cubrían la superficie del océano a su alrededor.

Si esto no fuera en medio de una carrera, ellos podrían haber sido capaz de mirar este escenario como de fantasía asombro en su tiempo libre, pero… La idea hizo que Homura se sintiera decepcionada desde el fondo de su corazón.

—Homura, me asegurare que tu chaleco esté apropiadamente abrochada.

—Ah, claro.

Inari se acercó a Homura.

Ella abrochó el chaleco que Homura había estado usando holgadamente y apretó firmemente su cinturón. Ella entonces revisó de nuevo su propio chaleco y parecía estar concentrándose.

—¿Vamos a…? —preguntó Homura.

—No sabremos hasta intentarlo, —dijo Inari en tono alentador.

—Entonces intentemos ir tan lejos como podamos por el momento…

Aunque esto era una expansión del plan original de Homura, ella no podía evitar pensar que esto era bastante temerario.

Sin embargo, si funcionaba, serían capaces de alcanzar la península del norte bloqueada.

El puntaje del punto de control de ahí seguía siendo desconocido, pero podría hacerlas regresar al juego después de estar atrás en la carrera dependiendo de los puntajes de los otros equipos.

Con los dos chicos de la Pesquera Nagato gritando alientos de apoyo y deseando buenos deseos por su seguridad por detrás, Homura e Inari comenzaron a caminar por el margen del arrecife.

—Asegúrense de cuidarse de los tiburones también, ¿de acuerdo? —Homura gritó de broma a sus apoyos.

—¡Como si los tiburones fueran a entrar a un charco de arrecife como este! —gritó Ishimi.

—Encontrar tiburones estaría genial. ¡Amo a los tiburones! —gritó Nagusa mientras ondeaba ambas manos.

Había cerca de tres kilómetros entre ellas y la costa opuesta en la península.

Tenían que seguir un camino curveado que daba vuelta al mar. Con la marea baja aproximándose, el camino gradualmente apareció debajo del agua. Se veía prometedor. Sin embargo…

—¿Cómo regresamos?

—Hmm… Sería mejor si regresamos a pie sobre la península. Parecen ser puntos de control de puntaje alto ubicado a lo largo del resto de la península y el terreno hace poco probable perderse, así que definitivamente vale la pena hacerlo, —sugirió Inari.

—Pero eso podría ser bastante temerario a su propia manera. Podría estar comiendo mucho tiempo en el camino… ¿No es casi hora de que la cuarta señal de humo sea disparada…?

—No, más importante aún, el regreso de la península-

Inari estaba a punto de decir algo, pero entonces sacudió su cabeza con un “no importa” y continuó pisando firmemente el arrecife de coral mientras hacía chapuzones cuando vadeaba sus piernas por el agua.

Había algunos puntos por el camino donde terminaban sumergidas hasta sus cinturas, pero gracias a la marea baja aproximándose y el retroceso del nivel del agua, su camino por el agua de mar se había convertido en un increíblemente de caminar.

Cuando llegaron a un cierto punto con sólo un kilómetro restante hasta la península, Homura e Inari se detuvieron.

—…

—Oh, cielos… esto es…

Las flores Enhalus cubriendo la superficie del agua estaban siendo jaladas por la corriente del mar, el cual hacía claro que el agua dentro de la laguna estaba fluyendo hacia afuera, hacía el océano.

Frente a ellas, el camino del margen del arrecife se cortaba y tenía una brecha de cerca de treinta metros de profundas aguas antes de que volvería a continuar.

—No…parece que vayamos a ser capaces de caminar… incluso si esperamos a que la marea retroceda un poco más…

El agua en la brecha parecía ser de diez metros de profundidad. La corriente estaba fluyendo fuertemente, y formaba un remolino más adelante hacía el océano. Lucía muy peligroso de cruzar.

—…

Inari se sentó en el borde del camino y miró hacía el agua, y entonces ella puso su rostro más allá de la superficie del agua y miró las profundidades del agua transparente.

Levantando su cabeza de nuevo, Inari se volteó hacía Homura mientras agua era enviada volando de su cabello.

—Homura… ¿Eres buen yendo bajo el agua?

—S-si sólo es por cinco segundos, creo…

—No estoy hablando sobre simplemente lavar tu cara como en una bañera. —Inari volteó a reconfirmar la dirección a la que se estaban dirigiendo. —Vamos a atravesar por el agua un poco…

Inari se levantó con una expresión determinada. Ella repentinamente comenzó a quitarse su chaleco salvavidas.

—¿Q-qué estás haciendo?

—Escucha, tú quédate aquí, Homura. Una vez que llegue al otro lado, lánzame esto.

Inari puso el chaleco salvavidas removido en las manos de Homura.

Entonces, después de dar un profundo respiro, Inari se sumergió en el agua con un enorme chapoteo.

—¿¡Vas a nadar hacía allá!? —gritó Homura sorprendida, aunque era dudoso si Inari en realidad logró escucharla.

Nado de estilo libre, Inari no se dirigió directamente hacía donde el camino del margen del arrecife continuaba, en su lugar viró a la derecha a 45 grados hacía la sección interna del charco de arrecife.

—…

Homura no podía ver claramente desde donde ella estaba, el camino en el que Inari nadó con su cabeza bajo el agua como un torpedo.

Sin embargo, ella todavía tenía que elevarse ocasionalmente a la superficie por aire.

—¡Senpai, una fuerte corriente se acerca…!

Inmediatamente después de subir por un profundo respiro, Inari se sumergió y agarró parte del coral en el fondo del mar.

Ella soportó la corriente por unos cuantos segundos así, y entonces comenzó a avanzar al arrastrarse por el agua usando la fuerza de sus brazos.

Después de que ella avanzara profundo bajo el agua así por un rato, la corriente tratando de llevarse a Inari parecía disminuir.

Inari se soltó y pataleó fuera del arrecife de coral, y comenzó a nadar rápidamente en un ángulo inclinado hacia la izquierda con el fin de salir a la superficie.

—…Fiu.

Cuando ella vio a Inari aparecer encima del visible margen del arrecife en el otro lado y ondeando su mano, Homura dejó escapar un profundo suspiro de alivio.

Los manierismos de Inari mientras ella sacudía su cuerpo y enviaba el cabello volando lejos de ella era parecido a las de un animal.

Justo como se le dijo, Homura lanzó el chaleco hacía Inari por encima del agua, y entonces ella puso su mano sobre el cinturón de su chaleco para quitárselo.

—De acuerdo… ¡Es mi turno ahora…!

Mientras Homura se decidía a cruzar a continuación, Inari le habló desde el otro lado.

—¡Homura! ¡Tú ve y regresa a la isla!

—¿¡Eeeeh!?

—¡Iré a la península norte y regresaré por mi cuenta!

—¿¡Por qué!?

—Esta corriente es demasiado para ti. Además, si tengo que seguir a tu ritmo, probablemente no lo lograremos a tiempo.

—¡Qué grosera! ¡Pero entendido!

—¡…Oye, al menos trata de objetar un poco! ¿¡Por qué sólo eres mansa y obediente en momentos así!?

—¡¡Tú eres la que es “mansa[1]“, Senpai!!

Está bien de la manera que eres, Homura.

Confiando sinceramente en otros cuando ella lo necesitaba era la naturaleza de Homura. Y tratar de confiar en otros incluso cuando no era necesario era la manera de ser amigable y cordial de Homura.

—Nos veremos en el punto de control N. ¿¡Entendido!? —preguntó Inari.

—¡Sí, el punto de control N! ¡Es una promesa, ¿cierto?! —Homura ondeó su dedo meñique en el aire frenéticamente.

El punto de control N era la ubicación que las personas tenían que pasar si intentaban tomar un enorme desvío para llegar a la costa norte. Homura comenzó a rápidamente regresar por el margen del arrecife.

—¿Hmm?

¿Ella acababa de ver algo atravesando el agua por la esquina de su ojo? Pero cuando ella se volteó, no había nada en el agua.

—¿Fue eso…alga marina?

 

Después de renuentemente mirar a Inari, quien se volvía distante con su sorprendente fuerza en las piernas, Homura se dio la vuelta para regresar.

Nagusa e Ishimi ya no estaban donde ella los había encontrado antes, habiéndose movido a la sección interna de la basta laguna. El plano del arrecife del que hablaban comenzó a aparecer dentro de la bahía.

Con cada paso que daba Homura, los cangrejos reaccionaban y rápidamente se alejaban del plano arrecife.

Pequeños peces de varios colores se habían quedado dentro de los charcos de la marea, como si tubos de colores naturales hubieran ganado vida.

Homura tenía que llegar al punto de encuentro con Inari tan pronto como fuera posible, pero ella entró en trance por todas las cosas estaba presenciando por primera vez una tras de otra.

El punto de observación al que Nagusa e Ishimi se habían movido parecía estar mucho más adelante adentro de la bahía. No notaron a Homura en absoluto mientras ella regresaba su ruta.

Homura corrió mientras repetidamente creaba ondas por la calmada agua con sus sandalias de playa.

Rodeándola estaba el mar verde esmeralda en todas direcciones.

Ella incluso comenzó a tararear mientras sus pensamientos vagaban.

Homura no había esperado que Inari-senpai llegara así de lejos para ayudarla.

Aunque, ella claramente mantenía su actitud de que ella “sólo estaba dándole a la poco confiable Homura una mano”.

¿Qué era lo que Hayashi-senpai estaba planeando de lo que sospechaba Inari…? Homura todavía no entendía las razones detrás de las acciones del senpai.

Habría sido mejor si hubieran cooperado con la preparatoria Hiyoshizaka.

La manera en él que instigó a los otros equipos justo al inicio de la carrera había sido beneficioso al final, pero ella no tenía idea de qué tanto había planeado de su parte, considerando que estaban en tal extraño y desconocido lugar.

En primer lugar, las acciones de Hayashi-senpai básicamente causaron que el equipo Hiyoshizaka se autodestruyera mientras hacía caer a los otros equipos con ellos, y por lo tanto barriendo sus oportunidades de victoria. Bueno, ganar podría haber sido un prospecto difícil desde el comienzo considerando que Kanae prácticamente se estaba durmiendo de pie, pero aun así…

¿Hay todavía algún secreto que se me ha estado escondiendo…? Esa rápida sospecha repentinamente atacó a Homura.

—…¡Wah!

Mientras ella estaba perdida en sus pensamientos, a Homura se le resbaló su pie sobre una pieza de coral suave corroído por las mareas y se sumergió en un charco de la marea, creando un enorme chapuzón.

—Agh~… Y justo cuando estaba de buen humor…

Afortunadamente, ella no había recibido heridas.

Homura yacía en una pose ridícula con la parte superior de su cuerpo y piernas sobresaliendo del charco de la marea.

Espero que nadie haya visto eso… Ella vigiló sus alrededores por la vergüenza.

—…?

Ella vio a Nagusa e Ishimi, quienes continuaban apasionadamente sus observaciones mientras repetidamente se sumergían y salían a la superficie en una parte profunda de la laguna.

Y había una aleta negra azulada saliendo del agua y acercándose a ellos por detrás…

¿Eh? ¿Una aleta? ¿Un tiburón?

Ella no tenía tiempo para revisarlo más, mientras la desconocida aleta calmadamente se dirigía hacia Nagusa e Ishimi a un paso acelerado.

—…¿Eh? Espera, espera, espera-

Homura saltó del charco de la marea en pánico.

En el proceso, ella golpeó su codo contra un pedazo sobresaliendo del coral.

—…Ah, auu…

La sensación en su brazo golpeado se entumió por un instante.

—¡N-Nagusa-kun! ¡¡Ishimi-kun!!

Sin embargo, justo cuando Homura los llamó, los dos se sumergieron bajo el agua al mismo tiempo.

—¡H-hay un tiburón! ¡Un tiburón! ¡Maldición, ¿no pueden oírme?!

En ese momento, ella no le importaba si las personas la llamaban la chica ruidosa que gritaba lobo (o más bien, tiburón). Homura gritó tan fuerte como pudo.

Sin otra opción ahora excepto el acercarse, Homura saltó hacía adelante mientras apuntaba hacía el camino del arrecife de coral en el agua.

No fue un salto muy hábil, pero ella estaba yendo tan rápido como podía.

Los dos chicos estaban explorando un hueco del tamaño de una piscina de veinticinco metros rodeada por arrecife de coral.

Sus chalecos salvavidas se habían quedado indefensos en la superficie del coral.

—Fiuu.

Después de que Homura corriera cerca del charco, Ishimi fue el primero en salir a la superficie.

—¡Ishimi-kun!

—Uwah. ¿Qué, Hinooka-san? ¿Regresaste?

—Ahora no es el momento para eso. ¡Hay un tiburón, un tiburón está aquí!

—Ajaja, ¿tus ojos te jugaron una broma? No hay forma de que un tiburón esté en una laguna como esta-

Ishimi rió mientras pisaba agua, pero cuando él miro más cuidadosamente a Homura, sus ojos se abrieron ampliamente.

—¡Hinooka-san, tu brazo, tu brazo! Estás sangrando.

—…

Sin escuchar las palabras de Ishimi, Homura miró hacía el agua y buscó a Nagusa.

—Ahí está-

Nagusa estaba mirando a un muro perpendicular de arrecife de coral y estaba descuidando el prestar atención a su espalda.

Homura estaba aliviada de encontrar a Nagusa, pero inmediatamente después, un escalofrió recorrió su piel.

El contorno de alguna creatura bajo el agua podía verse aproximándose al hábilmente navegar los canales que servían como las carreteras de la laguna.

—…No puede ser, ¿en serio?

Al ver a Homura desesperadamente apuntando al agua, Ishimi finalmente dejó de pensar que era una broma.

Él tomó un profundo respiro y pateó un muro cercano de arrecife de coral para sumergirse de nuevo a donde estaba Nagusa.

Ishimi nadó ferozmente y frenéticamente tocó el hombro de Nagusa, pero en ese mismo momento, la nariz del tiburón que se había elevado gradualmente por el agua se frotó contra los pies descalzos de Nagusa.

Nagusa dejó escapar una explosión de burbujas de aire por la sorpresa por la repentina sensación e impacto.

El tiburón no se rindió y arremetió su barbilla hacia adelante una y otra vez para tratar de morder el pie de Nagusa.

Nagusa salvajemente se azotó en el agua y su pie golpeó al tiburón en el costado de su rostro, causando que se encogiera y retrocediera por un instante.

Ishimi tomó el brazo de Nagusa y los dos nadaron de vuelta hacía el borde que servía como punto de apoyo hacía la superficie.

Homura tragó saliva mientras observaba todo desde la arriba de la superficie del agua, como si ella estuviera viendo una película silenciosa.

Ella reprimió sus pies temblorosos del miedo y dio un pasó hacía adelante.

—Hi (Hidrogeno)-

Homura comenzó a recitar un hechizo de encantamiento mientras colocaba su mano en la hebilla de su chaleco.

El tiburón, después de retirarse temporalmente, calmadamente se movió en círculo e incrementó su velocidad bajo el agua mientras nadaba hacía los dos chicos de nuevo.

Ishimi y Nagusa desesperadamente nadaron hacía el borde, pero incluso si lo alcanzaban a tiempo, no había suficientes puntos de agarrarse para que dos personas subieran al mismo tiempo.

No lo lograrían…

Homura impacientemente lanzó su chaleco y entonces empezó a correr para saltar, sumergiéndose en el agua detrás de los dos chicos.

Ella fue repentinamente rodeada por un mundo azul de silencio.

Mientras lentamente se hundía por el templo bajo el agua, Homura torció su cuerpo para mirar al perseguidor.

Ox (Oxígeno)… Ph (Fósforo)…

Para el momento que vio al tiburón, ya estaba justo frente a sus ojos.

Homura empujó su brazo y completó el último patrón.

Mg (¡Magnesio!)

Una línea blanca brillante y caliente se manifestó bajo el agua.

Se unió en patrones geométricos mientras se balanceaban y formaban una esfera del tamaño de una pelota de volibol. Era una de los pocos encantamientos de Homura, el hechizo de la bola de fuego.

…¡Kuh…!

Por un instante, un sonido anormal fue producido y abrumó sus oídos.

Y entonces la esfera brillante pronto se enfrió al color del plateado y se convirtió en un bulto con una superficie parecida a un espejo. Lucía como una enorme burbuja, siendo falta de cualquier calor detectable o sensación de amenaza.

El tiburón simplemente nadó alrededor de la bola de fuego y continuó tenazmente a perseguir a Nagusa e Ishimi.

¡E-En ese caso!

En el siguiente instante, una feroz corriente de burbujas se elevó dentro del agua con la bola de fuego plateada en su centro.

El tiburón avanzando repentinamente sumergió su nariz se hizo hacía abajo para evitarlas.

Homura liberó su concentración, lo cual causó que errores aparecieran en el patrón de la bola de fuego, e hizo que estallara y se esparciera en incontables rayos pequeños de luz.

—Pwaah-

Homura llevó su rostro a la superficie, la cual estaba formándose espuma por las burbujas esparcidas.

Ella podría decir que no había nadado tan bien como ella pensó.

—¡Hinooka-san, por aquí!

Ella escuchó el chapoteó de alguien saltando de vuelta al agua.

Ya fuera Ishimi o Nagusa quien la hubiera llamado por detrás, pero ella no tenía el tiempo o permitido dar la vuelta justo ahora.

Ahora que lo pienso, olvidé quitarme mis sandalias primero…

Mientras permanecía con miedo del tiburón a pesar de que ella había perdido vista de él, Homura piso el agua y lentamente movió su pesado cuerpo hacía atrás.

Eventualmente, Homura notó que algo estaba claramente mal.

Primero lo sintió en su piel. Y entonces lo vio-

—…¿Q-qué?

Un enorme remolino se estaba formando en la superficie de la laguna tanto como ella podía ver.

La pesada e hinchada superficie del agua hacía parecer a la laguna la estructura de fibras de músculos, o estilo de detalle heterogéneo de las pinturas de Van Gogh.

—Kyah.

La corriente literalmente agarró a Homura.

—¡Uwah!

—¡Oye!

Nagusa e Ishimi dejaron escapar cortos chillidos. También fueron engullidos por las angustias de la corriente.

Homura estaba siendo bruscamente azotada y lanzada por dentro del agua, dejándola incapaz de entender que camino era arriba o abajo.

Estoy… ¡siendo llevada por el agua de mar…!

La borrosa vista en sus ojos repentinamente cambió. El horizonte de agua, el sol y el Bagel flotaron en la vista, revolviéndose alrededor de ella en todas direcciones.

…¿¡Qué…!?

Mientras Homura estaba completamente a merced de fuerzas naturales más allá de su control, ella vio una figura humana alta parada en la playa rocosa dentro de su campo de visión boca abajo.

Después de una experiencia sofocante que se sentía como si durara muchos minutos, pero en realidad fue sólo unos cuantos segundos, Homura fue sacada con vida del racimo de furia de corrientes de agua.

Ella cayó y aterrizó en un charco de la marea del tamaño de una bañera de unos baños públicos.

—Aaaahj, *toser*, *toser*…. Eso fue terrible-

Mientras tosía el agua que tragó, Homura notó a alguien de pie al lado del charco de la piscina.

—¿O-Oozore-senpai…?

Era el vicepresidente del club de la Preparatoria Nagumo, Oozore.

Él miro a Homura desde arriba con una mirada de soslayo fría y habló cortantemente.

—No dañes descuidadamente la vida salvaje natural de Nutella.

Él estaba usando el mismo uniforme que usó en el pódium durante la reunión de la AV.

Había gotas de sudor en su rostro mientras vestía una corbata perfectamente atada, pero su expresión permanecía fría.

Sin embargo, más importante aún, Oozore no debería haber estado aquí en la isla.

—…Amm, ¿cómo llegaste aquí? ¿Q-qué hay de la reunión de presidentes del club?

—Está en receso justo ahora.

Ya veo… ¿Pero qué hay del anillo de transportación para llegar aquí? Más bien, ¿por qué estás aquí en primer lugar? Todas esas preguntas eran importantes, pero lo que le interesaba más a Homura era…

—¿N-no tienes calor…? Quiero decir, usando ese uniforme escolar aquí…

—…Sí, hace calor…

Repentinamente Homura notó las sombras parpadeantes invocadas encima de ella y Oozore miró hacia arriba. Arriba de ellos flotaba una bola gigante de agua.

Era el cuerpo principal del hechizo que había sacado a Homura de la laguna.

Para ser precisos, la bola de agua no estaba flotando, pero estaba siendo apoyada por pilares de agua que continuamente succionaban el agua de la laguna y charcos cercanos de la marea.

Era una escultura de azul transparente que lucía como si pesara más de cientos de toneladas en su totalidad.

Asombroso… Homura miró hacia arriba asombrada.

Después, Ishimi y Nagusa también salieron del agua.

—¡Ah! ¡Bienvenidos, chicos!

Homura rápidamente se levantó del charco de la marea.

Homura y los dos chicos, quienes habían sido rescatados sin entender qué estaba pasando, todos miraron el hechizo de Oozore con expresiones estupefactas.

Oozore estiró sus manos directamente enfrente de él, y la bola de agua calmadamente se movió en el aire de acuerdo a sus movimientos.

Dentro del agua, el tiburón que los había atacado ahora estaba nadando alrededor aparentemente inofensivo como si estuviera en el tanque de un acuario.

Una vez que pasó el margen del arrecife y llegó al océano, la bola de agua silenciosamente descendió y finalmente se hundió en el agua sin romperse la forma hasta que completamente se sumergió. El tiburón capturado se sacudió en el océano sin ningún rasguño.

Así que esta es la magia del Hechicero…

Homura miró a Oozore con honesta admiración.

—Oozore-senpai, perdón por las molestias.

—¡Muchas gracias!

Ishimi y Nagusa inclinaron sus cabezas hacía Oozore repetidas veces.

—…

Oozore asintió ligeramente y entonces dirigió su mirada detrás de los dos chicos, donde no debería haber nadie.

Mientras los dos chicos estaban a punto de voltearse por la confusión.

—Maldición, Oozore-san se robó la mejor parte.

—¡Hiii!

—¡Uoooh!

Los dos chicos fueron sorprendidos por el sonido de esa voz murmurada melancólica, y en realidad saltaron por la sorpresa.

El agua del océano estaba flotando de nuevo en la laguna. La voz provenía del centro de la laguna.

—Ustedes dos… ¿Por qué están chapoteando en un lugar como este…?

Se sentía como si la temperatura alrededor repentinamente cayera.

Una miembro del club usando un chaleco salvavidas encima de un traje de baño estaba sentada en la superficie del agua en medio de las corrientes de flujo y remolino en una actitud completamente calmada.

Ella estaba bien balanceada sobre su costado en una silla coloreada de blanco y negro, con cerca de ocho metros en total de longitud con una aleta dorsal en su espalda.

En realidad, no, con una inspección más cercana, esa “silla” era en realidad una enorme orca.

—¡¡P-Presidenta Suou…!!

Nagusa e Ishimi tragaron saliva.

—Así que ustedes se rindieron de la carrera desde el inicio, eh… ¿A pesar de que sabían que harían las cosas problemáticas y arduas para los chicos de la Preparatoria Hakozaki sin su apoyo…?

Mientras ella decepcionantemente los regañaba, los chicos claramente comenzaron a temblar.

Esa chica era la presidenta del Club de Exploración de la Escuela Pesquera Nagato, Suou.

Ella tenía constitución delgada, cubierta por un traje de baño de carreras con líneas de azul claro encima de un fondo blanco. Su largo y glamoroso cabello negro estaba trenzado ágilmente detrás de su cabeza para que no se mojara.

—T-Tuvimos confianza en las habilidades del equipo de Yoshio, a-así que pensamos que estaría bien., —tartamudeo Ishimi.

Mientras los dos chicos eran regañados, el interés de Homura y curiosidad fueron completamente tomados por la orca.

—¿E-es ese un familiar?

—Correcto, Hinooka-san. Este es la orca Bobby. Uno de los leales sirvientes de nuestro club. Por cierto, ¿tu herida en tu brazo está bien?

Homura finalmente notó su propio estado.

—Ah, sí, sólo me rozó un poco, espera, ¿dijiste sirvientes? ¿Hay otros?

—¡Tenemos una manada entera de orcas!

—¡Entiendo, esta isla está a lo largo de la ruta de migración de la manada de Bobby, ¿cierto?!

Nagusa aplaudió sus manos comprendiendo, pero Suou sólo lo fulminó con la mirada. Ella los llamó con un gesto siniestro, haciendo que los dos chicos se pusieran pálidos de nuevo.

—Nagusa, Ishimi, vengan aquí y suban. Los llevaré a la meta en la península norte en mi regreso. Me siento intranquila dejándolos por su cuenta después de esto. Naturalmente, han sido descalificados de esta carrera, así que no rompe ninguna regla. Me tomaré el tiempo de castigarlos un poco, chicos.

—S-sin objeciones, —respondió débilmente Nagusa.

—Entendido, pero… ¿qué hay de ella?

Ishimi miró preocupado a Homura, quien finalmente regresó a sus sentidos y recordó su actual situación.

Oozore habló en su usual tono reservado.

—Hinooka-san sigue en medio de la carrera. Si intentas regresar a la meta, apresúrate y vete.

—¿Eh? P-por supuesto… ¿cierto?

—¿Dónde está Inari?

—Inari-senpai se fue por su cuenta al punto de control en la península norte…

—Ya veo. Entendido.

Suou llamó a Oozore.

—Oozore-san, ¿vienes con nosotros? Todavía tenemos espacio en Bobby.

—No, estoy bien. Regresaré al tiempo límite, —Oozore respondió con indiferencia.

Homura inclinó su cabeza a Oozore y Suou.

—Perdón por los problemas que les causé, Oozore-senpai, Suou-senpai. Me iré ahora.

Homura se fue corriendo, pero una voz le habló por detrás.

—¡Hinooka-san!

Ishimi y Nagusa estaban cabalgando detrás de Suou encima de la orca.

Estaban ondeando sus manos a Homura.

—¡Gracias, Hinooka-san! ¡Realmente nos salvaste! ¡Buena suerte en la carrera!

—¡Te invitaremos algo de vuelta en la Tierra!

Homura les sonrió.

—¡En ese caso, invítenme el helado de Limón Plano de lujo!

 

Eventualmente, Homura llegó al punto de control N donde se suponía que se encontraría con Inari.

Ella había seguido un simple camino con muy pocas probabilidades de perderse, pero involucraba constantemente subir colinas, así que ella estaba sin aliento cuando llegó.

Una muy enojada Inari estaba esperando a Homura ahí.

—Qué lenta…

Inari la fulminó con la mirada tan pronto pudo ver a Homura.

—¡Eres demasiado lenta! ¿¡Qué demonios estabas haciendo!? ¡Has arruinado completamente la ventaja por la que arriesgué mi cuerpo y alma para ganar!

Inari vomitó con vehemencia muchas quejas.

—Fui mordida por insectos, tuve que quitarme mi traje de baño e incluso me caí del acantilado…

—Y-ya, ya, me atrasé por un acto de Dios.

Homura consoló a Inari mientras calmaba su respiración irregular.

Una mirada cercana, el chaleco salvavidas de Inari ahora estaba lleno de agujeros. Ramitas estaban atascadas en su cabello y tenía arañazos por todo su cuerpo.

Sin embargo, la tarjeta de puntaje, la cual se había desgastado en una poca cantidad de tiempo, ahora orgullosamente tenía varias estampas que servían como prueba de magníficamente conquistar la península norte.

El punto de control desconocido de la punta de la península en lo más lejano del norte, ¡eran asombrosamente 55 puntos! Sin embargo…

—En este punto… no hay forma de que regresemos a tiempo. Ya hice llorar a mis ojos por eso.

Realmente había lágrimas en los ojos de Inari.

—P-pero las señales de humo…

—¡La quinta señal ya ha sido disparada! ¡Incluso corriendo a máxima velocidad en una línea recta no nos hará llegar a la meta a tiempo! Aah~, y después de que me involucré tanto… Nana se va a burlar de mí…

—…Lo siento. —Homura tristemente dejó colgar su cabeza. —…Como disculpa, te pondré mucho de esto sobre ti… —Proclamar que era la mínima recompensa que podía hacer, Homura buscó en su bolso y sacó un cierto paquete.

—Estos son parches para mordidas de insectos…

—Inari suspiró por los intentos mezclados de buena fe y medio bromeando de corazón de Homura.

—…Por cierto… ¿Qué estás sosteniendo bajo tu brazo?

Inari miró fuertemente al objeto en forma de barra que Homura había estado llevando desde que llegó aquí.

—Esta es…¿una varita…mágica…Nutelliana?

—…¿Haaah? ¿Un bastón mágico?

—Sí. Busqué algo que pudiera usar en un lugar de un palo, y encontré esto por un arroyo en la montaña. No solamente es un palo de madera. Está tallado a mano. Y parece ser bastante viejo también… Senpai, tú fuiste la que me dijo que buscara cuidadosamente por el bosque, ¿recuerdas?

—Sí dije eso. Lo hice, pero… ¿Podría tomar eso por un segundo?

Inari arrebató el palo de madera de la mano de Homura. Era cerca de un metro y veinte centímetros de largo. Tenía un agarre como la de un bate de béisbol, y estaba plano en el extremo opuesto. Homura no lo había notado, pero las iniciales “HT” estaban talladas en letras alfabéticas en el fondo del agarre.

—…¿Quién es HT? —preguntó Inari inclinando su cabeza con curiosidad.

—¿¡No esto debería valer muchos puntos en la carrera!? ¿¡Cierto!? —Homura emocionadamente preguntó dudosamente a Inari.

—…

Después de preguntárselo por un rato, Inari miró de soslayo a Homura.

—…¿Dónde encontraste esto?

 

Los equipos de cada escuela habían llegado uno detrás del otro al punto de meta en el lado sur de la isla.

Una simple zona de descanso había sido colocada debajo de la sombra de las rocas, donde los cansados participantes eran premiados con agua y frutas.

El último equipo en llegar justo ahora era la Preparatoria Kanazawa Asano.

Iguchi y Otomaru habían regresado después de declarar que habían cortado a través de la jungla y haberse metido directamente en ella.

—¡Kanazawa Asano en la meta! ¡Bienvenidos!

Nanakubo les habló mientras imponentemente estaba de pie con un reloj en una mano.

Otomaru mostró su tarjeta de puntaje, y entonces Nanakubo les apuntó la sombra.

—Chiba está haciendo el conteo central uno por uno. Ustedes descansen por ahora. Tenemos comida para ustedes también.

—De acuerdo.

Mientras Otomaru iba a descansar con su cuerpo empapado de sudor, una estudiante se acercó a él.

—Ferishidades en regreshar a shalvo.

—…¿Himekawa…?

La que Saludo a Otomaru era Himekawa de Tomakomai Denpa, quien había llegado a la meta hace poco.

Por alguna razón, ella estaba incluso más mareada e inestable sobre sus pies que Otomaru quien estaba cansado de correr.

Cuando él escuchó la situación actual de la carrera de Himekawa, los ojos de Otomaru se abrieron ampliamente.

—¿Eh? ¿Seiran todavía no ha llegado? Pero pensé que de seguro éramos los últimos nosotros.

La compañera de Otomaru, Iguchi, murmuró con un rostro pálido como si ella hubiera visto el infierno mientras inmediatamente se agachaba en el suelo.

Himekawa dejó caer su cabeza también cuando ella descubrió el puntaje de Otomaru.

—Ferishidades… Du Eguipo ahora eshda en segundo rugar. Gue deshafordunado, sus punduachiones han sido sobrepashados de nuevo…

—…No puedo saberlo bien por tu extraña apariencia, ¿pero no tu rostro está un poco pálido, Himekawa?

—No de preogupes, eshdoy bien.

—S-Shizune-san, n-necesitas descansar en la sombra…

Su compañero Kuwazono preocupadamente corrió hacía ella.

—Greo haberde dicho no llamarme Shizuna-san, Yuu-kun-

—Sí, lo siento…

Otomaru y Kuwazono hicieron sentarse a Himekawa quien estaba murmurando y débilmente consiente, en la sombra, y le dieron agua y soda de limón con sabor a tabletas de sal.

Después de alejarse un poco de ella, Kuwazono continuó la conversación en su lugar. Él le susurró a Otomaru mientras encogía su ya baja estatura incluso más y mantenía un ojo sobre Himekawa.

—Shizune-san parece tener insolación. Ella colapsó después de exigirse demasiado…

—Oh, cielos… Eso debió haber sido bastante malo. Gracias a Dios no luce herida, —dijo Otomaru.

—Dije que deberíamos habernos rendido de la carrera, pero…

—Ella no escuchó, ¿cierto? A pesar de su usual actitud tranquila, ella en realidad es bastante terca. Pero pensar que colapsó. ¿Qué pasó después de eso?

El tono de Kuwazono se volvió incluso más apologético mientras él respondía.

—Amm, la cargué…

—…!

Otomaru estaba incluso más sorprendido por eso que por la inesperada imprudencia de Himekawa. Pero eso se lo mantuvo para sí mismo sin decirlo en voz alta y en su lugar regresó al tema de la carrera.

—Ya veo… Tu equipo también pasó por mucho. ¿Quién está actualmente en primer lugar? —preguntó Otomaru acerca del asunto que le preocupaba más ahora mismo.

—La Preparatoria Hakozaki… —respondió Kuwazono.

—¿Eh? ¿En serio? Entonces eso significa que los equipos que se dirigieron primero a la zona del acantilado fracasaron…

Otomaru miró a los de primer año que habían llegado antes que él, y él vio a los dos chicos de la Central Hamamatsu quienes estaban desplomados en la tierra, y Nagashino quien dejó caer su cabeza en decepción. Kuwazono siguió su mirada y habló.

—El equipo de la Preparatoria Nagumo de Nagashino está actualmente en tercer lugar… Mi equipo está en cuarto.

La Preparatoria Hakozaki era parte de la misma “facción que se había rendido” como el equipo de Otomaru, pero tenían que elegir dejar el lado norte de la isla tan rápido como fuera posible en el momento que vieron los acantilados.

Nagusa e Ishimi, los miembros del equipo descalificado de la Pescadería Nagato, había llegado al punto de meta hace un rato siendo llevados por una orca familiar de Suou-senpai y yendo alrededor de la costa de la isla.

Los miembros del definitivo último lugar, Pescadería Nagato, y el equipo arriba favorito, la Preparatoria Hakozaki, estaban hablando casualmente entre sí sin preocuparse por el mundo.

Nanakubo revisó su reloj a intervalos regulares. La señal para quince minutos restantes ya se había disparado al cielo antes de que el equipo de Otomaru llegara.

—…

Otomaru y Kuwazono se sentaron encima de una roca alta y miraron tensamente al bosque del norte del cual el equipo de la Preparatoria Seiran debería estar regresando.

Eventualmente, la renuente Iguchi y los dos chicos de la Pescadería Nagato se les unieron.

—Quedan tres minutos, —murmuró Nanakubo. —…¿Dónde demonios está esa chica holgazaneando? ¿Ella decidió jugar a ser superior de nuevo?

Los dos de segundo año de la Preparatoria Nagumo apoyando a Nanakubo comenzaron a discutir sus preocupaciones de que un accidente hubiera ocurrido. Nanakubo los fulminó con la mirada a los dos de soslayo con una mirada ligeramente dolorosa.

—…¿A-algo…les habrá pasado…? —murmuró Kuwazono temblando.

—¡De ninguna manera! Inari-senpai está con Hinooka-san. Y Hinooka-san es en sí curiosamente tenaz, —afirmó Otomaru.

—…C-cierto…

Otomaru tranquilizó al intranquilo Kuwazono.

 

Pronto, voces llamaron a Otomaru y a los demás por detrás.

Provenía de la playa circular de donde se transportaron por primera vez aquí. El contorno de un pequeño bote podía ser visto entrando por el arco de piedra conduciendo del océano exterior a la ensenada y desembarcando por la playa.

—¿Qué es eso? ¿Un kayak de mar?

—¿No es eso una canoa?

Uno de los curiosos espectadores quienes se reunieron alrededor gritaron.

—Espera… ¿No son esa Hinooka-san e Inari-senpai…?

Incluso al verlas a lo lejos, Kuwazono todavía estaba intranquilo.

—¿S-son ellas…? ¿Dónde encontraron ese bote? —se preguntó Otomaru con ojos ampliamente abiertos.

Las dos chicas estaban realmente subidas en un kayak.

El kayak lucía como de la clase de modelo holgazán que podrías encontrar en cualquier playa de la Isla Iriomote, pero era más amplia en tamaño y cubierta de tela, obviamente construida para resistir de frente las olas.

Siguiendo las órdenes de Inari, las dos inmediatamente se bajaron del kayak.

Homura se tropezó en la playa. Ella usó su remo en lugar de un bastón para pararse de nuevo.

Las dos chicas caminaron por la playa mientras jalaban el kayak en sus manos.

Justo cuando parecía que estaban caminando normalmente hacía al punto de meta así, ellas repentinamente levantaron el kayak y se lo pusieron sobre sus cabezas por alguna razón. Esta vez, Inari estaba dirigiendo.

La vista de la misteriosa forma de vida de cuatro patas subiendo el acantilado rocoso era bastante surreal.

—…¿Son idiotas?

—Nana-senpai… ¿La hora…?

Mientras Nanakubo observaba a las dos chicas con una expresión estupefacta, Nagashino le llamó la atención por el tiempo.

—Ah, cierto.

Nanakubo apresuradamente revisó el tiempo y entonces mediatamente sopló su silbato.

*Preeeeeeeeeet*

Al mismo tiempo que el silbato era soplado, el kayak llegó en frente de los miembros del club esperando.

Después de lanzar el kayak a la tierra, las dos chicas colapsaron encima de él y dieron respiraciones jadeantes con rápidos ascendentes y descendentes movimientos en sus pechos.

—Oye, Homura… ¿¡Por qué teníamos que llevar el bote hasta aquí!? —gruñó Inari mientras forcejeaba para recuperar oxígeno.

—…Pero… nos trajo hasta aquí…

Nanakubo estiró su mano frente a Homura. Pensando que Nanakubo estaba tratando de ayudarla a levantarse, Homura levantó su mano, pero fue abofeteada.

—Ah, cierto, la tarjeta… —Dándose cuenta de que Nanakubo estaba pidiendo su tarjeta de puntaje, Homura débilmente se la entregó para ella. —Nanakubo-senpai… ¿lo logramos a tiempo?

—Llegaron a la meta en el último minuto de la manera más ridícula y cliché posible… Me molesta algo…

Nanakubo gruñó mientras revisaba el puntaje en la tarjeta.

—¿Encontramos esta canoa? ¿Kayak? Como sea, la encontramos en río arriba. Inari-senpai dijo que probablemente había sido dejada por otros investigadores en el pasado.

—¡Eso es obvio sin explicaciones! La próxima vez, definitivamente me aseguraré de que los botes estén prohibidos.

—Oh, vaya, vaya.

Mientras los otros de primer año se reunían alrededor del kayak por curiosidad, Nanakubo molesta hizo que se fueran.

Había habido varias cosas peligrosas, pero todos los participantes habían logrado acabar la carrera con seguridad, y ahora todos estaban alrededor de Nanakubo una vez más.

—Gracias por esperar. Ahora anunciaré el resultado del puntaje de la carrera.

—Primero, en tercer lugar, el equipo de la Preparatoria Nagumo, ¡Nagashino y Hiraoka! Su puntaje es de ** puntos.

—Siguiente, en segundo lugar, el equipo de la Preparatoria Kanazawa Asano, ¡Otomaru e Iguchi! Su puntaje es de ** puntos.

—Y… empatado a tiempo en segundo lugar está el equipo de la Preparatoria Seiran, ¡Inari y Hinooka! Incluso nosotros, los superiores, no esperábamos que nadie viajara río abajo en un kayak. No teníamos idea de que algo como eso fuera dejado en la isla. Tch.

—¿Eh? Entonces… ¿es en contra de las reglas? —preguntó Homura.

—No nos importa si usan lo que está en la isla. Aunque prohibiremos el uso de botes comenzado la carrera del próximo año. Su presencia hace las cosas muy injustas para los otros equipos.

—¡Síii! Pero segundo lugar, ¿eh? No, esto es un gran logro a su propia manera, ¿no?

Homura rascó su cabeza con una expresión fresca mientras Himekawa y Otomaru la miraban preocupados.

—Qué lástima, no logramos el primer lugar, Inari-senpai. Pero el segundo lugar es bueno también, ¿cierto?

—Eso sólo hace nuestro duro trabajo inútil… ¿cuál fue el punto de que viniera…?

Inari cayó de la decepción.

A su lado, Iguchi lucía mucho más triste y lamentable que Inari mientras dejaba colgar su cabeza y sonreía tristemente con lágrimas en sus ojos.

—Jaja… ¿Todo fue inútil? ¿Inútil? ¿Todos los desesperados y valientes forcejeos contra las cosas flácidas e inquietas retorciéndose que encontramos, fueron inútil? Ajaja, ja…

Mientras miraba tristemente a la desesperación de Iguchi, Nanakubo continuó el anunció de los puntajes.

—En primer lugar está el equipo de la Preparatoria Hakozaki, ¡Yoshi y Kirishima! Felicidades, bien hecho. Las puntuaciones restantes estarán escritas en las tarjetas cuando se las regresemos, así que podrán confirmarlo entre ustedes.

Mientras los dos miembros de la Preparatoria Hakozaki eran bañados de plausos, Yoshi indiferentemente comenzó su discurso de victoria.

—Gracias, gracias. Sólo logramos ganar al tomar la delantera mientras todos los demás estaban forcejeando. La llave de nuestra victoria fue no restringirnos para nuestra ruta planeada inicialmente, y rápidamente nos rendimos de puntos de control más allá de nuestro alcance. Ah, pero rechazamos el premio. Por favor, dénselo al segundo lugar mejor.

—¿¡Haaah!? ¿¡Qué!? ¿¡Piensas que aceptaremos eso!?

Nanakubo voló de la furia, sintiendo como si el duro trabajo que ella y los demás habían puesto en preparar esta carrera estaba siendo ridiculizado.

Y no sólo era Nanakubo, los equipos eliminados también gritaron “¡Ella tiene razón, ella tiene razón!” en protesta.

—Como sea, le daremos nuestro derecho al premio a la Preparatoria Seiran, —dijo Kirishima. —Hinooka, tú salvaste a Ishimi y Nagusa de la Pescadería Nagato en la laguna, ¿cierto?

La propuesta del equipo Hakozaki era bastante imprudente, pero ellos no cederían.

—…¿Eh? Ah, sí, lo hice. Pero-

Homura estaba confundida mientras conversación repentinamente pasaba hacía ella. Ella cruzó sus palmas abiertas en una forma de X enfrente de su pecho.

—Eso no tiene nada que ver con esta carrera… Además, incluso si no hubiera estado ahí, el Hechicero Oozore-senpai y Suou-senpai seguramente habrían logrado salvarlos sin importar qué.

Homura estaba nerviosa mientras todos los ojos se concentraban en ella.

Nanakubo desesperadamente trató de protestar.

—Ustedes no pueden hacer eso. ¡No lo permitiremos! Si realmente quieren perder sus derechos como los vencedores, entonces entreguen el premio al segundo lugar con el orden apropiado, idiota.

Incluso mientras eran golpeados en el pecho por Nanakubo, los dos miembros de Hakozaki cruzaron sus brazos y pensaron en un contraargumento.

—Entonces, ¿qué tal esto? —Pareciendo haber pensado en algo, Yoshio obstinantemente levantó su brazo. —Por favor denle cinco puntos extra a la Preparatoria Seiran por derrotar al tiburón. Eso es justo, ¿cierto?

—…¿Cinco puntos extra? ¿Piensas que después de que ellas estaban atrás las deje ganar así? La Preparatoria Seiran y la Preparatoria Kanazawa Asano tienen un puntaje igual, por lo que Kanazawa Asano gana por llegar primero.

—Es cierto. ¡Llegamos aquí primero, así que si a alguien se le debería dar el premio, debería de ser a Kanazawa Asano, ¿cierto?! ¡Seiran estaba en tercer lugar desde el comienzo! ¡La Preparatoria Nagumo está en cuarto lugar! ¡La manera en que los puntajes fueron calculados está mal! —gritó Iguchi furiosamente.

Iguchi tampoco cedería sobre el asunto, esperando obtener la victoria como un premio de todos sus senpai, sin importar qué.

Escuchando las posiciones actuales declaradas tan fuertemente así, puso a Nagashino incluso más deprimida.

Otomaru, quien había estado escuchado en silencio hasta ahora, finalmente habló.

—Si no fuera por ese incidente en la laguna, probablemente habríamos llegado en último después de ellas… E incluso sin eso, el equipo de Seiran es increíble por ser el único que fue hasta el extremo de la península norte y regresaron a tiempo. Esa clase de hazaña es de lo que realmente está hecho el Club de Exploración, ¿no es así?

—¡O-oye, Omaru! —protestó Iguchi.

—Realmente fue difícil. —Homura añadió sin el más mínimo rastro de modestia.

—Oye, ¿Homura? Fui yo quien consiguió los puntos de control en la península, ¿recuerdas? —interrumpió Inari, sin intenciones de permanecer en silencio después de escuchar eso. —Así que, ¿cuál es el veredicto, Nana?

—Ya basta con el “Nana, Nana”. Ah, cielos… ¡Muy bien, lo tengo! ¡Simplemente decídanlo con piedra, papel o tijera!

—¿¡Eeeeeeh!? —Después de que todos los presentes dejaran sacar gritos de protesta y resignación por un rato, los dos equipos en cuestión se rindieron y accedieron a ello.

—¡Gana, Maru-kun! ¡Si no lo haces, nuestro futuro va a ser oscuro cuando regresemos!

Otomaru rechazó la petición de Iguchi.

—¿A qué te refieres con “oscuro”? Espera, ¿yo seré el que lo haga? ¿Me estás dando toda la responsabilidad a mí incluso en un juego de piedra, papel o tijeras?

—Piedra, papel o tijera, ¿eh? Bueno, esa clase de decisión es típica de Nana. —Inari parecía un poco feliz por alguna razón. —Bueno, te lo dejaré a ti,—dijo ella mientras le daba un empujón en la espalda a Homura.

—¿Eh?

Por lo tanto, Otomaru y Homura fueron a pararse enfrente de sí.

—¡Aquí vamos! Piedra, papel—

 

El ganador fue la Preparatoria Seiran.

Después de que eso fuera decidido, Nanakubo usó el Anillo de Transportación para irse con Homura de vuelta a la Tierra primero.

No había señales de alguien en la Playa Ufara en la oscura noche.

Después, Nanakubo regresaría a Nutella por su cuenta e iría por los otros miembros del club esperando.

Al transportar repetidamente personas en grupos pequeños separados entre los dos planetas con un Anillo de Transportación así, fueron capaces de hacer preparativos en Nutella y enviar a Oozore-senpai y Suou-senpai cuando fueron a inspeccionar el progreso de la carrera.

Como la que fue confiada con el Anillo de Transportación de máximo secreto que sólo era conocido por los miembros del Club de Exploración, Nanakubo tenía que continuamente usarlo para saltar entre mundos a intervalos regularmente planeados de acuerdo con el progreso de la carrera y el tiempo correspondiente que pasaba en la Tierra, por lo que ella estaba bastante cansada y gruñona.

—Cuando lleguen a la reunión, pregunta por “el karaoke en todos los edificios del club”. Ellos entenderán después de escuchar ese mensaje en código.

—¿Eh? ¿Karaoke? Amm… ¿No mi club tiene permitido una petición sin veto? —preguntó confundida Homura.

Irritada por ser detenida de regresar a Nutella, Nanakubo le respondió con impaciencia.

—Obviamente quieres hacer una petición sobre la Nutelliana, ¿cierto?

—S-sí.

—¡En ese caso, no te quejes y ve a decirles el mensaje que dije! ¡Apresúrate y ve, la reunión de presidentes de club acabará pronto! ¡Además, si no regreso pronto a la isla, todos van a comenzar a preocuparse, ¿cierto?!

—¡Sí!

Homura apresuradamente se volteó para correr hacía el camino que conducía a la casa de alojamiento, pero entonces Nanakubo fue la que la llamó y la detuvo por capricho.

—…Hinooka, muchas gracias. —Nanakubo puso sus manos juntas en un bucle en frente de su pecho. —La última parte fue completamente a la suerte, pero lo hiciste bien. Y trajiste de vuelta a Inari también.

—…¡Sí!

Nanakubo está haciendo la pose para transportar a una sola persona. Era la primera vez que Homura lo veía.

—Pero lo siento, Nanakubo-senpai. Inari-senpai fue a Nutella, pero ella no tiene la intención de regresar al Club de Exploración-

—¿¡Q-Qué…!? ¿Después de todo eso…? ¿Qué tan terca es esa chica…?

Nanakubo cerró sus ojos en profunda concentración.

—¡Sí, así que deberías decirle que regrese también, Nana-senpai!

—Ya basta con el Nana…

El Anillo de Transportación en el dedo de Nanakubo emitió una luz pulsante, expandiéndose hasta que la luz cubrió el cuerpo entero de Nanakubo, su traje de baño y parka incluidos.

La luz radiante se encogió y lucía como si estuviera siendo absorbida en el anillo hasta que estaba flotando en el aire por su cuenta.

En el siguiente instante, el anillo repentinamente desapareció.

—…Pero gracias, senpai.

 

Homura dejó la playa y se apresuró a la casa de alojamiento mientras la reunión de presidentes de club se acercaba a su fin.

—Fiu~. —Homura dio un profundo respiro en frente de la puerta de la sala de reunión.

Ella había hablado con el empleado de seguridad de pie frente a la puerta y pidió permiso para entrar.

—…Uuh…

Ella se había apresurado a venir aquí desde Nutella, pero ahora que se miró bien, su apariencia estaba fuera de lugar y desliñada.

Su cabello todavía estaba mojado. Sus pies estaban cubiertos en arena. Ella había venido sin la oportunidad de tomar una ducha, por lo que ella todavía apestaba a agua salada.

En primer lugar, ella lucía como si hubiera estado jugando en la playa en la noche con una parka encima de su traje de baño, así que, ¿qué más se necesitaba decir?

Eventualmente, Homura obtuvo permiso para entrar y fue llevada a la sala de la reunión.

Dentro de la larga y amplia habitación, había dos largas mesas opuestas en forma de gentiles arcos, y sentados alrededor de ellas estaban los presidentes del club, vice presidentes y maestros tutores de cada escuela.

—…

Todos los ojos se concentraron en Homura.

Un proyector fue colocado enfrente de la habitación, y débiles sonidos de la naturaleza ambientales podían ser escuchados de los altavoces.

Kamikoma-senpai y Taga-senpai de Hiyoshizaka estaban presentes.

También Inou de Tomakomai Denpa, Chigozuka de Ecchuu Takaoka y Shiragiku de Kanazawa Asano.

Oozore-senpai y Suou-senpai, a quienes Homura había visto hace poco en Nutella, también estaban sentados en las mesas con expresiones despreocupadas como si nada hubiera pasado hoy.

Y sentada en el frente estaba el Concejal Misasagi, con sus brazos silenciosamente cruzados.

El tutor de la Preparatoria Naguma estaba fulminando con la mirada a Homura como si ella fuera una intrusa, junto con otros en la habitación.

Incapaz de soportar la tensa atmósfera, Homura buscó rostros familiares de la Preparatoria Seiran.

…¡Ahí…!

Ahí estaban. Touya, el vicepresidente provisional de su club, Ameno, la representante(?) de las unidas sonda de Nutella, y Fujimori-sensei estaban sentados juntos. Y por último, Misasagi-senpai estaba mirando a Homura por sorpresa a su repentina entrada.

Sin embargo, la expresión de Misasagi-senpai era una muy diferente a la de las miradas molestas de Touya y Fujimori hacía Homura.

—…

Misasagi reflexivamente puso sus dedos en su ligeramente abierta boca y miró a Homura con ojos ampliamente abiertos.

—¿Dijiste que tenías una propuesta especial, novata de Seiran?

Tenryuu-senpai fue el que llamó a Homura mientras ella inconscientemente se ponía rígida en donde estaba parada.

—…¡S-sí! ¡Amm! ¡S-soy Hinooka Homura, de primer año en la Preparatoria Seiran! ¡Me disculpo por interrumpir en medio de su reunión!

Homura frenéticamente inclinó su cabeza. Entonces, después de dar un gran trago de saliva, ella dijo el mensaje.

—Traje una petición de todos los de primer año. Q-quisiéramos tener karaoke en los edificios del club.

—Karaoke, ¿en serio? Muy bien, lo consideraremos, —Tenryuu respondió despreocupadamente.

—¿Qué? ¿Sólo por eso viniste?

El tutor de la Preparatoria Nagumo habló en un tono brusco, pero Tanakura-sensei de Hiyoshizaka gentilmente lo apaciguó diciéndole “Ya, ya”.

Sintiéndose tan avergonzada que quería desaparecer ahí y ahora, Homura entonces pidió que le disculparan de salir de la habitación.

Pero aun así-

Homura no se olvidó de la radiante y orgullosa sonrisa de Misasagi-senpai desde donde estaba sentada al lado de Touya, el cual estaba con su usual expresión aturdida. Los otros presidentes del club también dejaron caer sus hombros, y una atmosfera de resignación y alivio llenó la habitación.

Homura se inclinó varias veces más de lo necesario y estaba a punto de dejar la habitación.

Sin embargo, una voz le habló para detenerse.

—Oye, espera.

La voz provino de los altavoces colocados con el proyector.

—¿Eres la Chica de Fuego?

La persona mostrada en el proyector, a quien Homura no le había prestado atención hasta ahora, le habló.

La persona habló un japonés ligeramente acentuado, pero en tiempo real.

Homura fue completamente sorprendida, al no haber imaginado que la pantalla era una video conferencia.

—Eres la señorita Hinooka, ¿correcto?

La persona era una chica de apariencia muy inteligente con cabello rubio y piel ligeramente bronceada.

Homura estaba desconcertada por la irrealista primera impresión que ella tenía de sus ojos azules, los cuales parecían brillar.

—Oye, Chia, aquí está, ¿cierto? Aunque ella parece estar congelada.

La persona que respondió al nombre “Chia” fue Fujimori-sensei.

—Así es, Señorita Chandra. Es ella.

Homura estaba molesta por el tono casual y despreocupado de Fujimori, pero más importante aún…el nombre de Chandra le hacía recordar algo a Homura.

—Felicidades, Señorita Hinooka. Mucho gusto, soy Meivelle Srinivasa Chandra, la hija de Anand Ajaib Chandra.

Homura estaba confundida por el repentino listado de tales nombres tan largos.

Chandra… Chandra… ¡Dr. Chandra!

Ese nombre estaba profundamente conectado con el Club de Exploración.

Se refería a nadie más que al Dr. Chandra, el científico que descubrió Nutella.

Sin embargo, Homura no sabía que el Dr. Chandra hubiera tenido una hija joven. Más tarde, Homura escucharía en otro lado que ella todavía tenía catorce años.

—Realmente me gustaría ir a felicitarte en persona, pero ahora mismo estoy en Beijing, así que me disculpo.

—Beijing… ¿Estás en China? —preguntó Homura.

—Sí. Tu nombre de pila es Homura, ¿correcto? ¿Podría llamarte Homura?

—S-sí, claro.

Mientras Homura estaba congelada por la confusión, Tenryuu interrumpió desde el costado.

—La Señorita Chandra, justo como parece, está en su adolescencia. Sin embargo, ella en realidad es una inspectora representativa de la UN de los cuarteles generales de la PPTINU. Ella está actualmente en China inspeccionando los grupos investigadores de ahí. Por cierto, gracias por su arduo trabajo a pesar de qué tantas ganas deben de dar la urgencia de divertirse ahora mismo.´

La sonrisa de Meivelle se volvió fría como si convirtiera en una persona completamente diferente.

—No negaré que soy joven, pero por alguna razón lo siento desagradable cuando me lo dices tú, de todas las personas, Tenryuu.

—Kukuku. Perdón por eso. Sin embargo, ¿no sería grosero no molestarla por eso?

—Oh, vaya, qué considerado de tu parte. Todavía no veo la razón por la que te hicieron el investigador representante japonés en lugar del Caballero Oozore.

Meivelle fulminó con la mirada duramente a Tenryuu, pero entonces sacudió su cabeza y levantó su mano hacía la cámara en un gesto de saludarse de mano.

—Pido tus disculpas por eso. Una vez más, felicidades, Homura. Eres una marca de beso infinitesimal entre dos esferas abrazándose entre sí.

—¿M-marca de beso? ¿Q-qué significa eso?

—Te has vuelto un personaje histórico que inició el primer contacto con una Nutelliana.

—¿H-histórica…? E-en ese caso, somos dos.

—¿Dos? —respondió Meivelle.

—Yo y Touya-kun, que está ahí. Encontramos a Subaru-hime en Nutella juntos.

Homura miró hacía Touya, quien había estado frunciendo el ceño preocupado desde que inicio la conversación. La expresión de Homura era una ligeramente orgullosa.

—Oh, cielos, mis disculpas, —dijo Meivelle con su mano sobre su boca por la sorpresa. —Perdóname por el error. Entonces lo diré una vez más. Felicidades, Caballero Touya. Por favor recuerda que no soy la única que está profundamente aliviada de que regresaras a la Tierra a salvo. Rezo por la buena suerte con la que ustedes dos están bendecidos para llevarla al futuro-

Homura se encogió de hombros tímidamente.

—S-sí,,, Muchas gracias.

Touya también se levantó de su asiento y se inclinó profundamente hacía Meivelle.

—Muchas gracias, Señorita Chandra. Es un honor.

Misasagi y Ameno sonrieron orgullosamente por sus miembros compañeros del club.

Sin embargo, sólo Fujimori estaba ondeando su mano frenéticamente a Homura en un gesto de callarla y tratando de echarla de la habitación tan rápidamente como fuera posible. Naturalmente, Homura pretendió no ver su gesto.

—Eh~… C-cuando dices buena suerte~…

—¿Sí? —La cabeza bronceada se inclinó con una sonrisa de buena fe a la inquietud tímida de Homura.

—Exactamente… ¿a qué nivel de buena suerte te refieres? ¿Como la suerte asombrosa de abrir una caja Pino y hallar que está lleno con todos los Pinos[2] en forma de estrellas?

—¿Pino? —Meivelle abrió ampliamente sus ojos azules confundida. —¿Qué es un Pino? Pero, ya veo, aunque depende en la definición de “forma de estrella”, si los dos objetos en cuestión son en forma de estrella en lugar de esféricas y redondas, entonces pueden tocarse en dos puntos separados a la distancia más corta posible.

Meivelle tenía una expresión como la de un niño haciendo un acertijo que encajaba con su edad. Homura añadió más después de darse cuenta de algo.

—¡Espera, ¿no tienen Pinos en India?! ¿Es porque el calor hace que se derritan? Como sea, los Pinos son—

—¡Sí! ¡Sí, puedes irte ahora! ¡Gracias por entregar el mensaje! —gritó Fujimori mientras corría hacía Homura.

—¿Eh~?

Habiendo alcanzado su límite en tolerar esta desviación de la reunión, Fujimori agarró el brazo de Homura y la arrastró fuera de la sala de la reunión.

Cuando ella echó una mirada en la habitación mientras de mala gana era arrastrada, ella vio a Ameno tenazmente continuando después de Homura y explicando sobre los Pinos.

—Los Pinos son leche solida sin grasa al 10% y 8% de grasa de leche, y principalmente contienen lípidos y abundante calcio…

[1]Sunao (素直) es la palabra japonesa para manso, obediente, dócil, etc. Es el nombre de pila de Inari
[2]Pino (ピノ) es una marca de chocolates cubierto en helado, vendido en paquetes de seis en Japón.
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