Capítulo 9

Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5, Parte 6, [Search Engine] Análisis del 5to Round [Absolute NOAH],

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Amatsu Erika
‘Vampira’ Hermana Mayor encariñada con Satori
Amatsu Ayumi
‘Zombi’ Hermana Menor encariñada con Satori

 

1

Valquiria Karen se volvió en innumerables partículas de luz y se desvaneció de este mundo.

Sólo los lentes inteligentes azules permanecían.

Si lo que ella dijo era verdad, la siguiente batalla del Coliseo sería entre Amatsu Erika y Amatsu Ayumi. Eso querría decir que una moriría y la otra asesinaría.

No tenía idea si las reglas permitían que otro concursante interviniera, pero incluso si lo permitían, Miramatsu Yukie, la Elfa Oscura, estaría fuera de los límites ya que ella había perdido y eliminada de la competencia. La concursante calificada era Itou Helen, la Bruja, pero su siguiente encuentro sería el destinado 5to round. Ella estaba en el precipicio donde otra batalla garantizaba su muerte.

Así que no había nada que pudiéramos hacer.

Tratar de rescatar a mis hermanas significaría dejar ir la vida de la kouhai a la que había trabajado tan duro de proteger. Pero si no la usaba, tenía garantía de perder a un miembro de la familia, quien vivía bajo el mismo techo que yo.

No importaba que eligiera o hiciera, alguien moriría.

De alguna manera, la chica conejita azul había sido perfecta hasta el final. ¡Nunca había visto tan perfecto estancamiento de malicia!

—Senpai.

La pequeña chica gentilmente hizo una sugerencia mientras lágrimas salían para unirse al sudor cubriendo mi rostro.

—Vamos. A proteger a tu familia. No me importa.

—¡Pero entonces tú morirás! Es el Precipicio de las Cinco Batallas y el demonio de las estadísticas. ¡¡Llegarás al predeterminado callejón sin salida!!

Si estaba tan completamente calculado como las ganancias de un casino, entonces esto era absoluto. Cuando incluso el más raro de los errores podría llevarlos a un infierno de deudas, por supuesto que sería completo. Esta prisión no era algo de lo que pudiéramos liberarnos con una idea mal pensada.

Odiaba esto.

Estaba asustado.

No quería perder a nadie. ¡No quería aceptar un sacrificio después de llegar tan lejos! Erika y Ayumi eran importantes para mí. ¡E Itou Helen apenas si había escapado de las garras de la muerte una y otra vez conmigo! ¡¡No podía soportar el priorizarlas y elegir para abandonarlas ahora!!

—Senpai.

—…Detente.

—No hay otra forma. Tengo que ir. Así que pregúntale a Maxwell-san el descubrir donde será el siguiente escenario y cuando el encuentro comenzará.

—¡¡Dije que te detuvieraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!!

Me agarré del cabello con toda mi fuerza.

Alto. Por favor detén esto. Si dices eso, me rendiré. ¡Decidiré que puedo aceptar tu oferta y que debería respetar tu opinión! ¡¡Usaré esto como excusa para rendir de tu vida!! ¡Así que basta! ¡¡No me hagas igual de malo que la Cruz Brillante!!

—No te preocupes. —Itou Helen sostuvo su varita de vidrio con ambas manos. —Senpai, siempre estuviste apresurado antes de los encuentros. Si te hubieras rendido de mí o haber renunciado, no podía haber hecho nada. Pero siempre estuviste peleando a mi lado. Así que ahora es mi oportunidad de salvarte. No huiré. Por favor déjame luchar por ti. Para proteger lo que te importa a ti.

¿¡Qué se supone que hiciera!?

¿¡Qué podía hacer!?

—…¡¡Ghhh!!

Tensé mi cuerpo entero sin pensarlo, y el dolor explotó en mi muslo derecho. Itou Tamago erróneamente me había disparado ahí, y después la lanza de oro de la Valquiria, me la clavó ahí.

Maldición.

Tendría problemas incluso al correr hacía el escenario especial así. Sin embargo, si sólo pudiera mostrarle a Erika y Ayumi que estaba sano y salvo, y probar que no había sido atrapado por la Cruz Brillante, ¡¡podría ser capaz de detener el peor de los escenarios posibles!!

Maxwell había mantenido su silencio hasta ahora, pero él usó una corta burbuja de texto de SNS para mostrar algo de texto.

—He confirmado la información de la 1ra Transmisión de Kukyou y sitios de retrasmisión de videos. Parece que el siguiente encuentro será llevado a cabo en el Tír na nÓg, un crucero de lujo anclado en el bloque del puerto de la estación del tren, en la zona de compras del distrito turístico del puerto.

—¡¡Maxwell…!!

—Debe tomar su decisión pronto. Ya sea que haga la situación peor o no, si no actúa ahora, una o la otra de la Señorita Erika y la Señorita Ayumi tendrá garantizada por pérdida su vida.

La bruja rubia asintió y corrió hacía la salida de la zona subterránea.

Traté de agarrar el borde de su capa, pero no podía alcanzarlo. Simplemente perdí mi balance, colapsé patéticamente en el suelo, y causó más dolor y sangrado en ese maldito muslo derecho. Me arrastré por el frío piso, apreté mis dientes en frustración, y alcé mi voz para liberar mi furia.

—¡¡Maldito demonio!! ¡¡Sé que sabes lo que significa enviar a Itou Helen al 5to round!!

—Haaaa…

Escuché un suspiro exagerado.

Vi sana piel morena bronceada, largo cabello plateado y orejas puntiagudas. Era Muramatsu Yukie, la Elfa Oscura.

—¿Vas a desperdiciar el poco tiempo que tienes para maldecir el programa que tú escribiste? Para ser honesta, eso es incluso más patético que hacer algo de lucha en la con una almohada de cuerpo.

Ya sabía eso.

Sabía que estaba mal culpar a Maxwell, y que yo tenía la mayor culpa aquí. Eso no era sobre tener una herida de bala y lanza en mi muslo derecho. Era mi vida propia autoindulgente que me había evitado aumentar la fuerza interna necesaria para pararme cuando mi familia estaba en peligro incluso con esa clase de herida.

El dado ya había sido lanzado.

Itou Helen estaba en camino hacía el campo de batalla de una muerte segura. No había forma de cambiar eso ahora. En ese caso, ¿eso era el “mejor” y “optimo” curso de acciones para mí? Eso era obvio. Lo sabía desde el comienzo.

No podía desperdiciar incluso un segundo del tiempo que Itou Helen estaba arriesgando su vida para darme.

Tenía que repetir las simulaciones tantas veces como se necesitara.

Esta era una prisión de muerte planeada por el simulador superior llamado Laplace. Era un ambiente inescapable y letal. Pero tenía que encontrar una brecha en la lógica y alterar la supuestamente conclusión absoluta. Erika, Ayumi e Itou Helen. ¡¡Tenía que encontrar la más grande conclusión donde ninguna de sus vidas se perdiera!!

Esnifé y finalmente me empujé con mis brazos para reunir mi fuerza y levantarme.

—…Maxwell.

—Dígame.

—Perdón por esa lamentablemente y horrenda tontería. Espero que estés dispuesto a darme una segunda oportunidad. Necesito tu ayuda para salvar a todos.

—No. Perder su calma por la preocupación del destino de alguien más no es nada del qué avergonzarse. Eso sólo muestra que se preocupa lo bastante por ella para hacer a un lado su propia dignidad. Si acaso fuera, siento orgullo de tener un usuario como usted.

Mierda, qué IA tan bien hecha.

Era difícil de creer que yo lo había hecho.

Entonces la elfa oscura crispó sus orejas y habló.

—Eso está bien por Maxwell, ¿pero qué hay del otro?

—?

—Am…Laplace, ¿así era? El simulador de la Cruz Brillante. No puedes simplemente ignorarlo, ¿o sí?

—…

Eso era cierto.

Laplace era superior a Maxwell. La Cruz Brillante había sido capaz de confiar en él para aplastar cualquiera de nuestros planes secretos por adelantado. Con la diferencia en especificaciones, no había forma de cambiar eso.

Por lo tanto, no podíamos continuar sin destruir a Laplace. Para salvar a mi hermana mayor Erika, mi hermana menor Ayumi y a mi linda kouhai Itou Helen, tenía que separar a Laplace de la Cruz Brillante.

No podía evitar la tragedia sin aplicar un golpe definitivo a la amable IA, la cual nos dio una oportunidad al traicionar a su propia administradora, la chica conejita azul.

¿Pero qué tal si era igual que Maxwell? ¿Qué tal si la IA no tenía la culpa de realizar las tareas dadas a él y su apariencia de bueno o malo provenía de quien lo poseyera y lo usara?

Entonces una burbuja de SNS apareció en la pantalla de mi Smartphone.

Pero este no era de Maxwell.

Un muy similar pero diferente ser hizo una sugerencia.

Era un mensaje corto.

Pero mostraba más sabiduría que cualquiera en el mundo.

—Laplace> No deje que le moleste, mi huésped bondadoso.

2

Y así.

El lamento triste del más patético mundo, y egoísta asaltante reverberó por el frío mundo.

3

Mi cuerpo se sentía pesado como el plomo mientras lo arrastraba por las largas, largas escaleras.

Dejé el frío y pesado mundo subterráneo para alcanzar la superficie.

Llegué a fuera.

Sentí como si mi edad mental hubiera incrementado más de una década en sólo este día. Pero ese crecimiento no era algo positivo. Era indudablemente el resultado de mi mente siendo desgastada y deteriorada.

Demasiadas cosas dolorosas habían pasado.

Había hasta el momento demasiado sacrificio y dolor.

¿Por qué no el héroe justiciero pasaría corriendo, golpearía a los villanos y para después vivir feliz por siempre? ¿¡Por qué el mundo real tenía que tener una distinción tan poco clara entre el bien y el mal, y lo correcto y lo equivocado!?

—Fiu… Parece que la bruja realmente ya no está por ningún lado. —La delgada elfa oscura en una blusa sin mangas y falda pegada disfrutó la fría briza nocturna. —Y estoy sorprendida. Estaba planeando en abandonarte en algún punto cuando el momento fuera indicado, pero ahora estoy aquí, cuidando de ti.

—Para mí, más de esto es sorpresivo de lo que no. Quiero decir, mi vampira hermana mayor y zombi hermana menor van a pelear hasta la muerte en televisión nacional. Simplemente no puedo imaginarlo.

—Deberías estar agradecido.

—Oh, lo estoy.

Después de todo, estaba enfrentado tal mundo horrible, pero no había malicia obvia que pudiera ver.

Mis hermanas estaban desgastando sus vidas para salvarme, quien pensaban que era un rehén de la Cruz Brillante. Con el fin de detener a mis hermanas de asesinarse entre sí, mi kouhai se dirigió al escenario final que aseguraría en un 100% su muerte.

¿Cómo no podría estar más que agradecido?

Tenía que pagarles a esas chicas que habían jurado proteger mi felicidad incluso si significaba sus muertes. Así que arriesgaría mi vida para ello. Tenía qué. Si se preocupaban tanto por mí, ¡tenía que pagarles! No necesitaba una razón real. ¡¡Esta era la clase de “humanidad” que todos ellos tenían!!

—Ahora, tengo una pregunta, —dijo la elfa oscura. —Para ser honesta: ¿qué tan poderosos son los vampiros y zombis comparados con otros Archienemigos?

—Extremadamente.

—¿Y no te estás mal basando porque son tu familia?

—Familia o no, son extremadamente peligrosos.

Era verdad que pensé que las pociones de la bruja eran aterradoras porque podían convertir humanos en monstruos. El elfdisparo y elfamarrar de la elfa oscura podían ser usados para pelear una gran guerra si eran usados para golpear los puntos ciegos de la guerra moderna.

Pero ellos eran diferentes.

Los vampiros y los zombis estaban en un nivel completamente diferente.

Si tenías 10 Archienemigos diferentes ingresados en un simulador de desastre ambiental, realmente creía que sería el vampiro y el zombi al final.

Esto no era un favoritismo a mi familia.

La bruja y la elfa oscura eran poderosas también. No perderían con Erika o Ayumi en una batalla una a una.

Pero Erika y Ayumi no tenían ninguna razón para obedecer esas regulaciones.

El aspecto más aterrador de los vampiros y zombis no eran sus garras o colmillos. Era su abrumador poder de infección y habilidad para multiplicar sus secuaces. Una vez que uno comenzaba, había un riesgo de que sólo uno de ellos se tragara el planeta entero de 7 billones de personas. Mientras que una bruja o elfa oscura era poderosa como una en individual, el poder de Erika y Ayumi controlaban a todos. Quizá era la diferencia entre un arma táctica y un arma estratégica.

No importaba qué tan duro Itou Helen, la Bruja de Circe, se esforzara en esto.

Si un arma táctica y un arma estratégica detonaran simultáneamente, la diferencia en escala podría causar que mis hermanas consumieran a Itou Helen.

Para ser franco, sabía muy bien qué tan ridícula era una guerra sin límites contra esas dos ya que había experimentado ese incidente en mi simulador de desastre ambiental. Con una vampira y zombi, habías perdido desde el momento que elegiste jugar la carta “guerra contra ellas. No importaba quién ganara al final. Tenías que asumir que el peor de los posibles escenarios era la raza humana entera siendo aniquilada antes de que la guerra terminara.

Rezaba para que eso nunca pasara fuera de un simulador. A diferencia de una bruja o sirena, no podían simplemente sonreír y decir que trataron de liberar un poco de su poder por diversión.

Y ese momento había llegado.

Una vampira y una zombi iban a pelear y usar su poder entre sí en la realidad.

Esto verdaderamente estaba fuera de control. Sin Laplace, la Cruz Brillante apenas si lo estaba soportando. Quería decir, era obvio. Podrían haber anunciado el comienzo del Coliseo como si fueran alguna clase de reyes, pero nunca podrían mantener el control. Había una seria posibilidad de que este fuera el día final del mundo.

El coliseo estaba dentro de una jaula de insectos en forma de dado gigante. Mis hermanas no tenían forma de interactuar con personas normales durante la batalla. ¿Pero qué tal si secretamente mordían a un miembro del personal o miembro de la audiencia? Si el número de infectados incrementaba exponencialmente a partir de ahí, perderían rápidamente el control. Los zombis y vampiros inundaría la ciudad desde el crucero y la aniquilación de la humanidad pronto le seguiría.

Y esas dos lo harían.

Esto no era sólo un asunto de su carácter o personalidad. Si realmente pensaban que su familia estaba en peligro, naturalmente harían a un lado todas las dudas.

Esas Archienemigas eran más humanas que cualquiera.

Pero eso no significaba que eran dependientes o débiles. Eso era lo que la Cruz Brillante pensó mal mientras elegían hacer a un lado su humanidad…no, mientras eran manipulados por ciertos Archienemigos en sí.

—…Pero tienes que detener a esas hermanas.

—Sí, lo sé.

Mi más confiable familia eran ahora mis más terroríficas enemigas. Era difícil imaginar una pesadilla peor.

Y cuando te enfrentabas con un enemigo al que no veías forma de derrotar, un débil y patético humano tenía muy pocas opciones.

—Así que usaré cada opción disponible para mí. Sabía desde el comienzo que no podía esperar vencer contra sus colmillos y garras.

4

El crucero Tír na nÓg.

Era de 450m de largo con un desplazamiento de 130,000 toneladas. Mirando sólo el tamaño, ese paraíso oceánico era 1.5 veces más grande que un portaaviones nuclear, y estaba actualmente anclado al puerto de la Ciudad Kukyou.

Su forma majestuosa coloreaba la noche oscura, y hacía un punto de referencia temporal que era visible incluso a la distancia.

Su principal atracción no era sus viajes globales o casino oceánico. Era el espacio rentado para firmar una variedad de tratados y acuerdos entre naciones y corporaciones. Cuando las muchas leyes y tratados de diferentes naciones se interpondrían del firmar, el barco les proporcionaba un espacio en aguas internacionales que no le pertenecía a ninguna nación.

…Un barco en aguas internacionales realmente tenían que obedecer las leyes del país con el que estaba registrado, pero podía ser registrado con un país que nunca hubiera visitado pero tuviera un baja tasa de impuestos, tales como Panamá, para evitar problemas si algo pasaba.

En otras palabras, estaban usando métodos como ese para pasar de las leyes y escabullirse a través de los puntos ciegos.

—*Jadeo*… *jadeo*…¡urp!

Traté de actual tranquilo y organizar la información en mi cabeza, pero esto realmente era todo lo que podía hacer ahora.

Incluso yo estaba sorprendido.

Mientras pasaba el tiempo, más y más cosas raras comenzaron a pasar en mi cuerpo.

La herida estaba en la pierna derecha, por alguna razón sentí un escalofrío en mi cuerpo entero. No podía detener la sensación de nauseas que parecía volcar mi estómago hacía afuera. Quizá debido a un problema de presión, las señales de dolor me evitaban pensar correctamente. Ya no podía descubrir que estaba pasando con mi propio cuerpo. Si dejaba que un doctor me viera, ciertamente insistirían que pasara por cirugía inmediatamente y permaneciera hospitalizado. Y con una obvia herida de disparo y una herida de apuñalamiento, definitivamente me reportarían a la policía. Tenía que evitar perderme el momento final debido a los adultos.

—…¿No esto va más allá de lo que puede lidiar los primeros auxilios?

Muramatsu Yukie, la elfa oscura con largo cabello plateado, sonaba un poco cautelosa. Aunque, todo lo que había hecho yo fue mojar algo de algodón con desinfectante, presionarlo contra mi pierna, y atarlo con hilo de plástico. Y vendajes normales no habrían tenido sentido aquí. Al menos y no habría detenido el sangrado.

La enfermería estaba cubierta en sangre, y algunas de las ventanas estaban rotas. Había abierto con una patada la puerta de la biblioteca. También había unos cuantos agujeros de balas calibre .45. La escuela probablemente estaría rodeada por carros policía pronto. Pero si podía pasar de esta noche y liberarme del Precipicio de las Cinco Batallas sin perder a nadie, nada más importaba. No me importaba terminar con las manos esposadas.

No podía usar un tren, autobús o taxi así. Tenía a la hermosa y delgada elfa oscura prestándome un hombro mientras caminábamos por la ciudad oscura para llegar al puerto.

Encontramos la meta muy fácilmente.

El crucero gigante me hizo sospechar que la Cruz Brillante ya no tenía el sentido del valor del dinero. Estaba tan brillantemente iluminado que parecía llevar un paisaje nocturno entero alrededor. Hombres en trajes negros estaban por todas partes. Ninguno de ellos tenían armas obvias, pero sabía que tenían que tener pistolas escondidas debajo de sus ropas.

—Esto es como una ruta de patrullaje de soldados en un FPS. Los que caminan sobre la cubierta probablemente tienen ametralladoras mientras los que están en puestos de observación probablemente tienen rifles francotiradores.

—¿Realmente podemos entrar así?

—Sólo hay una forma de saber. Maxwell, ten las cosas listas.

—Claro.

Un oficial en el fondo de la pasarela estaba revisando los boletos de invitación de las personas. Mientras nos acercábamos, sus ojos se abrieron sorprendidos.

¿Una foto de Amatsu Satori había sido enviada? ¿O sólo era que estaba ensangrentado, arrastrando una pierna detrás de mí y apoyado por una elfa oscura en una blusa sin mangas y falda apretada?

No importaba de cualquier manera.

El oficial buscó en su traje. ¿Sacaría una pistola o una radio? Lidié con eso antes de que pudiera averiguarlo.

—Maxwell.

—Claro.

Un estallido más ruidoso que un petardo provino del muslo del oficial. No, del bolsillo de sus pantalones. El litio de la batería de su celular se había detonado. Era casi imposible que esto asesinara, pero podía quebrar un hueso cuando estaba justo al lado de tu piel así.

—¡Gyah! ¿¡Gyah!? Mi…pierna…mi…¿¡Owaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!?

—Disculpe.

Los dos pasamos del oficial mientras él rodaba en el suelo. Incapaz de levantarse, él gritó una advertencia.

—¡Mayday! ¡Mayday! ¡¡Una persona no autorizada ha abordado el Tír na nÓg¡¡ ¡¡Probablemente está aquí por la vampira y zombi, así que-…!!

Él no podía usar su celular, pero con hombres en negro patrullando la cubierta, su voz podía llegar a ellos fácilmente.

O debería haber sido así.

Sin embargo, ni una sola persona respondió a sus gritos.

—¿Qué…?

Confundido por la obvia situación anormal, el hombre debió haber notado la hermosa pero de alguna manera lamentable canción cubriendo la superficie del océano.

Sí, esta era una sirena.

Estaba aliviado de haber contactado a Kuroyama Hinoki. Después de saber que Yuubari Setsuna se había disfrazado de la sirena, conseguí su información de contacto sólo por si acaso. Su canción tenía el poder de encantar a la tripulación en la cubierta, atarlos a su voluntad y hacerlos saltar en el océano.

—Cometieron un grave error cuando presumieron su dinero al elegir un crucero, Cruz Brillante.

Escupí esas palabras y usé el hombro de la elfa oscura para subir la escalerilla.

No había llamado a Hanesaki Minori y Yuubari Setsuna. Ellas habían dejado el camino de una Leanan Sídhe y comenzado algo nuevo.

Una burbuja de charla apareció en mi Smartphone.

—Advertencia: la canción de Kuroyama Hinoki sólo afectara a la tripulación sobre la cubierta. La Cruz Brillante debajo de la cubierta continuará comportándose normalmente, sea cuidadoso.

—Lo sé. Más importante aún, toma control de la intranet del barco una vez que estemos adentro. Accede a un mapa del barco y ubica el escenario del Coliseo y los vestidores de mis hermanas.

—Claro.

Una vez adentro, me encontré con hombres en negro sosteniendo la clase de pistolas vistas en películas. Una lluvia de balas habrían asesinado a un humano como yo y a una elfa oscura como Muramatsu Yukie.

Así que di una instrucción a través de mi Smartphone.

—Usa los rociadores contra incendios en los muros y persianas contra fuego encima. Si alguno de ellos queda, sobrecarga el poder del tablero de energía. Inunda el corredor y después electrifica.

—Claro. Ejecutando acciones.

Lo terminaría antes de que pudieran disparar.

Mientras los hombres sacaban pistolas automáticas de sus bolsas de mano, la válvula del rociador al lado de ellos explotó y un feroz jet de agua derribó a los hombres musculosos en negro como pinos de boliche. Y mientras forcejeaban para ponerse de nuevo en pie, persianas contra fuego increíblemente gruesas cayeron desde arriba como guillotinas.

—Oh, asegúrate de que no mueran.

Maxwell fielmente siguió mis instrucciones. Las persianas se ralentizaron en el último segundo y sólo contuvieron a los hombres en negro en sus cabezas o torsos.

—Kwah…¿¡tú…!?

Los pocos que escaparon desesperadamente apuntaron sus armas de fuego hacía mí, pero era demasiado tarde.

Mientras los rociadores tiraban agua sobre sus cabezas, electricidad pasó por ahí. Sonó como un exterminador de insectos en una noche de verano.

No hubo gritos.

No tenían tiempo para eso.

Con un retumbar feroz, los hombres en negro arquearon sus espaldas, tiraron sus armas y colapsaron en el agua.

El piso estaba lleno con lo que parecían cadáveres.

Los hombres continuaron retorciéndose un poco mientras hablaba.

—Maxwell, corta el poder del tablero de energía. Continuemos.

—Claro. El camino es seguro ahora. Adelante, usuario.

—Como una Archienemiga, podría no ser nadie para hablar, pero eres monstruoso, —dijo Muramatsu Yukie.

—Los humanos siendo los verdaderos hombres es un cliché por alguna razón.

Con ese comentario, caminé más profundamente mientras seguía el mapa que Maxwell había adquirido.

El escenario especial de esta noche parecía ser en el nivel más bajo del crucero. Esa zona normalmente sería hogar de un casino gigante.

Podía sentir un retumbar debajo de mis pies.

No, era algo más…

—Usuario, las cosas han cambiado en la página de videos del canal oficial. Parece que el encuentro de la Señorita Erika y la Señorita Ayumi ha comenzado.

—¡Maldición! ¿¡Dónde está Itou Helen!?

—Ella se ha unido satisfactoriamente. El encuentro ha cambiado a un encuentro a muerte entre tres. Los vendedores de boletos han rápidamente ajustado las probabilidades del encuentro. Usando ruletas de terminología, Itou Helen está siendo tratada como 0.

Detener su pelea a muerte era máxima prioridad. No iba a dejar que ninguna de ellas se perdiera después de todo esto.

Tuve la luz fosforescente por encima detonada para eliminar al hombre en la mesa de la recepción con una lluvia de vidrio y entonces abrí de golpe la larga puerta.

Fui inmediatamente golpeado por voces vitoreando apasionadamente.

Era un espacio redondo gigante. Estábamos en el segundo piso de asientos…no, quizá el tercer piso. Los asientos a lo largo del muro redondo eran muy parecidos a los asientos reservados en una casa de ópera, pero tragamonedas y máquinas de póker de video estaban alineadas entre ellas. Este piso probablemente estaba destinado para personas que querían apostar contra las maquinas mientras veían a famosos apostadores jugar póker, blackjack, bacará y otros juegos en el primer piso.

Todos esos juegos de mesa habían sido removidos y una jaula de insectos gigante transparente había sido traída en su lugar.

Hermosas chicas estaban en el centro de la pasión y locura.

Amatsu Erika, la Vampira.

Amatsu Ayumi, la Zombi.

Itou Helen, la Bruja.

Eran Archienemigas inmortales. Pero esa no era razón para ponerlas en frente de las cámaras de TV como fenómenos, y observarlas matarse entre sí para tu gozo y diversión.

Mientras me apoyaba del hombro de Muramatsu Yukie, di instrucciones a través de mi Smartphone.

—¡Maxwell, ¿cuál es la situación?!

—Seguro. En base a la información del canal oficial, la Señorita Erika y la Señorita Ayumi estaban trabajando juntas para atacar a Itou Helen, quien intervino.

Maldición, pero supongo eso es mejor que tenerlas atacándose entre sí.

Desde la perspectiva de mis hermanas, podían confiarse como hermanas más que en alguna Archienemiga desconocida quien repentinamente se apareció. No importaba cuánto les dijera Itou Helen que dejaran de pelear, no iban a escuchar.

Entendía eso.

Pero su respuesta ni siquiera valía 50 puntos.

No había razón para pelear en primer lugar. Inmortales y Archienemigos deberían haber sido capaces de ir la escuela con normalidad y hacer amigos con normalidad. Eso era todo lo que debería haber sido. No podían dejar que la Cruz Brillante las influenciara. ¡Sin importar la razón, pelear y reducir el número de Archienemigos sólo haría a esas personas regocijarse!

—Usuario, la Señorita Erika y la Señorita Ayumi están siendo chantajeadas con una falsa amenaza contra su bienestar. Dudo que puedan relajarse sólo porque una extraña como Itou Helen proclama que no hay nada de qué preocuparse. ¿No sería mejor dejarles saber que está a salvo tan pronto sea posible?

—¡Oh, es cierto! ¡Eri-…!

Alcé la voz, pero un aclamo ensordecedor la ahogó. Además, estaban dentro de una jaula de insectos hecha de grueso vidrio reforzado. Sin un dispositivo de comunicación como un auricular, mi voz no podía llegar a ellas.

—Bajemos para que así pueda tomar mi lugar como representante. No tenemos tiempo. Necesitamos eliminar cualquier cosa que se ponga en nuestro camino.

—Claro.

Los asientos elevados gentilmente estaban en espiral hacía abajo a lo largo del muro circular. Eso era molesto para alguien que quería bajar rápidamente, pero simplemente tenía que seguir moviéndome.

Una actuación llamativa de micrófono provino del Coliseo. La voz sonaba mucho como la chica conejita azul, pero la entonación era extraña. Probablemente era una voz sintética.

—¿¡Es este el final de la subida y vuelta de la racha de victorias de la bruja!? ¿¡No es oponente para grandes Archienemigos de renombre como una vampira y zombi!? ¡Ella simplemente está siendo agotada justo ahora, ¿pero tendrá una oportunidad de tener un regreso?!

—Dudo que esto sea simplemente una diferencia en poder, —dijo Maxwell. —Itou Helen está concentrada en convencerlas de detenerse, así que ella está siendo negligente de pelear apropiadamente.

—Estoy al tanto de eso.

Ninguna de ellas realmente quería pelear. El escenario había sido establecido en la peor posible manera, forzándolas a hacerlo.

Así que terminaría esto. Lo lograría a tiempo. ¡No podía permitir que esas Archienemigas amables se lastimaran entre sí por mucho más tiempo!

Escuché fuertes pasos de hombres en negro moviéndose por debajo para bloquear nuestro camino.

—La información era correcta. Es Amatsu Satori. ¡Con él, podemos poner un verdadero collar en los cuellos de las Archienemigas!

—A quién le importa. La fanfarronada está funcionando bien. ¡De algún modo, el de verdad sólo se está poniendo en el camino!

—¡¡Alto!! ¡¡Necesitamos hablar contigo y con tu acompañante!!

La Cruz Brillante estaba en completo desorden con Laplace y Karen fuera. Y no importaba cuántos de ellos hubiera. No me importaba si tenían pistolas, granadas o lo que fuera. Ya me había decidido.

Tenía mi respuesta desde el comienzo.

—¡¡Cállate, monstruo!! ¡¡Derrota a cada uno de ellos, Maxwell!!

—Claro.

Varios gatillos fueron jalados sin dudar. Pero ni una sola bala fue disparada. Antes de que eso pudiera pasar, Maxwell tomó control del barco entero y sacudió el piso. El barco se balanceó de izquierda a derecha como en una tormenta, por lo que los hombres en negro fueron incapaces de apuntar, estamparon sus cabezas en el muro y se desmayaron.

—La batalla permanece dos contra uno, e Itou Helen, la Bruja ha sido llevada a la esquina. ¿¡Está ella siendo rodeada o está reuniendo los ataques de sus oponentes en una sola dirección para que así ella pueda realizar un contraataque cruzado con una poción!? ¡¡Como sea, esto se está poniendo emocionante!!

La pelea a muerte continuaba en la jaula de insectos.

Escuché al infernal comentario de la voz sintética mientras descendía la pendiente en espiral con la ayuda de Muramatsu Yukie, la chica de piel morena brillante. Más y más hombres en negro aparecieron y los enloquecidos espectadores miraron en curiosidad hacía nosotros desde las puertas a los asientos encajonados. Con ayuda de Maxwell, ataqué a cualquiera que me mirara a los ojos y continué mi viaje a las profundidades de la tierra.

Había 30 o quizá 40 de ellos en total.

Me rendí de contar al final.

De cualquier manera, barrí con todos y finalmente llegué al abrazador inframundo.

—¡Erika! ¡¡Ayumi!!

No estaba seguro que mi voz llegara a ellas incluso de tan de cerca. El grueso vidrio reforzado estaba entre nosotros y los reflectores cegadores y gritos ensordecedores estaban concentrados en ellas. Se sentía como si toda forma de malicia estuviera concentrada en un sólo punto por una lupa para rostizar a mis hermanas y kouhai. Y un humano normal nunca duraría incluso unos cuantos minutos en el calor abrazador de esa cocina solar. No me sorprendería si todo mi estómago hirviera.

Pero no importaba qué tan gruesa fuera la jaula de insectos, seguía siendo transparente. Al llegar al lugar del representante, serían capaces de verme. Las Archienemigas sabrían que estaba ahí con la ayuda de una elfa oscura usando una blusa sin mangas y una falda pegada.

—¡Está bien! ¡Todo fue una mentira! ¡¡No fui capturado por la Cruz Brillante, así que no hay razón para forzarse a pelear!!

Dije eso.

Eso acabaría con esto.

Itou Helen…estaba bien. Su ropa y cuerpo habían recibido daño, pero ella era afortunada de seguir viva después de tener una pelea contra una vampira y zombi. Ella me dio una pequeña sonrisa después de que viera que apenas logré llegar a tiempo.

Pero en su vestido de lolita gótica, Erika dijo esto:

—Dudo que Satori-kun pudiera llegar hasta aquí por su cuenta. Incluso con la ayuda de Maxwell, el Laplace de la Cruz Brillante es incluso más poderoso.

—¡Erika…!

Traté de explicar que ella estaba equivocada, ¿pero realmente la convencería al decir que destruí a Laplace? ¿Ella realmente creería que había anotado una gran victoria contra la Cruz Brillante, como si esto fuera una película de Hollywood o algo así?

Y mientras me ponía nervioso, Ayumi añadió más con oscuridad en sus ojos y su estómago expuesto por su ropa deportiva y sudadera desabrochada.

—Un Doppelganger, un Ainsel o un Tomokazuki… Sí, esto podría ser un Archienemigo transformado para lucir como él.

—En otras palabras, sólo ver el rostro de Satori-kun no es suficiente para saber si está a salvo.

Sólo para estar seguras, deberíamos obedecer sus instrucciones hasta el final. ¡Después de todo, Onii-chan sólo tiene una vida!

…Maldición.

¡¡Maldición, maldición, maldición!! No podía dejarlo terminar así. ¡Mis palabras no podían llegar a ellas, si cualquier cosa que dijera sería interpretada como una conspiración de la Cruz Brillante! ¿¡Confiaban tanto en la Cruz Brillante, en una forma negativa!?

Dentro de la caja de insectos, la bruja en vestido negro y larga capa lucía insegura de qué hacer. Ella tenía la mirada de una corredora que tuvo la línea de meta del maratón removida delante de sus ojos y le decían que tenía correr una segunda vuelta.

—¿¡Q-qué hacemos!? —preguntó la elfa oscura.

—…Itou Helen no se ha dejado llevar tanto como ellas. Ella entiende que soy yo realmente.

Eso quiere decir que ella era la única que me escucharía.

Eso quería decir que sólo había una cosa que pudiera hacer.

—Maxwell, ella no tiene auricular esta vez. ¿Hay alguna manera de contactar a Itou Helen a través del grueso vidrio reforzado?

—Claro. Ondas ultrasónicas sólo sacudirían el vidrio, así que…oh, ya sé. Por favor sostenga su Smartphone hacía Itou Helen. Usaré microondas direccionales para atravesar el vidrio y hacer vibrar el líquido linfático en sus oídos así que ella lo reconocerá como una voz.

—¿No exponer las cabezas de las personas a ondas EM causa cáncer?

—La Organización Mundial de la Salud simplemente ha preguntado la pregunta. De paso, la misma organización también ha dicho que beber café o té incrementa el riesgo de cáncer.

Mientras tanto, la delgada elfa oscura prestándome su hombro estaba tan sorprendida que olvido incluso mover sus largas orejas.

—¿P-puedes hacer todo eso con un Smartphone?

—Permítame hacer algunos ligeros ajustes y puedo freír un huevo con un Smartphone, —presumió Maxwell. —Aunque reduciría bastante el tiempo de vida del dispositivo.

…Ahora, ¿mi “voz” realmente llegaría a ella?

Como prueba, apunté el Smartphone hacía Itou Helen con la pantalla puesta de costado y susurré algo obsceno.

—!!

El rostro entero de mi kouhai se puso rojo y se encogió mientras se envolvía a sí misma en su larga capa. Ella miró de un lado al otro, tratando de descubrir qué había pasado.

—Bien, parece que puede oírme. …¿Y esa linda kouhai sabe qué significa eso? Qué pequeña niña tan lasciva.

—Y tú eres indudablemente basura, —añadió Muramatsu Yukie.

Si ella podía escuchar, esto funcionaría.

—Maxwell, continúa analizando la batalla. Además, construye una ruta de victoria para Itou Helen. Me pondré de su lado.

—Claro. …¿Pero cuál es su plan?

—No importa si no puedo terminar el malentendido ahora. Si actúo como el representante de Itou Helen, mis hermanas probablemente asumirán que ambos somos asesinos de la Cruz Brillante. Y entonces las derrotaremos. Podemos convencerlas de la verdad después.

Una vampira y una zombi.

Teníamos que hacernos enemigos de ellas y después ganar.

—Si no podemos detener la batalla, entonces tenemos que reducir la cantidad de daño hecho. Así que tenemos que ganar al apoyar a Itou Helen quien todavía está siendo razonable. ¿Entiendes, Maxwell?

—Claro.

Ahora, era tiempo de la verdadera batalla final.

¡¡Tenía que derrotar al Precipicio de las Cinco Batallas y al demonio de las estadísticas, y después sacar a todas de aquí vivas!!

5

Como una bruja, Itou Helen tenía el misterioso poder de volver a humanos en animales con una variedad de pociones. Eso normalmente la haría muy adaptable y la dejaría controlar la cantidad de daño en sus alrededores, haciéndola una Archienemiga útil. Ella era como una bomba guiada a precisión usando GPS. Incluso si el objetivo estaba en una zona urbana o justo detrás de un hospital, ella podría dejar caer su bomba sin dañar a nada más que el objetivo. Ella era la más fuerte en esa dirección.

Pero como una vampira y zombi, Erika y Ayumi eran diferentes.

Una vez que eran lanzadas, causarían un daño masivo, pero ni siquiera ellas podían controlar el alcance de ese daño. Eran una clase simple de la bomba más fuerte que podía borrar una ciudad, un país o incluso un continente, haciéndolas unas Archienemigas muy difíciles de usar. Para ser franco, si las condiciones eran correctas, podrían traer resultados más aterradores que un arma nuclear o dos.

Ya que estaban dentro de la jaula de insectos, podía ignorar la posibilidad de una batalla en grupo o pandemia.

Entonces me concentré en lo que tenía que preocuparme de una batalla en individual. Estaba aliviado de haber sido su pelea de hermanas dentro del simulador de desastre ambiental.

—Tenemos que prevenir que Ayumi la muerda a toda costa. Como vampira, Erika succiona una cantidad letal de sangre para tomar su alma, pero un zombi puede infectarla con una sola mordida. Así que eso la hace una técnica de muerte instantánea.

—Claro. En ese caso, ¿sería ideal concentrar los ataques en la Señorita Ayumi para derrotarla rápidamente?

—No, Ayumi es difícil de derrotar porque no tiene una debilidad obvia. Erika es la que tiene algo para tomar ventaja de ello. Los vampiros podrían ser inmortales, pero en realidad tienen varias debilidades específicas.

Por ejemplo, no podían cruzar agua fluyendo.

…Este era un crucero, así que estaba sobre el océano. Eso quería decir que mi hermana mayor, en su vestido de lolita gótica y un pequeño sombrero de fantasía, tendrían que haberle quitado algo de su poder.

—No podemos ignorar a Ayumi por su técnica de muerte instantánea, y es por eso que quiero concentrarme en ella, pero Erika está en el camino ahí. Creo que sería ideal usar la debilidad de Erika para derrotarla primero y entonces concentrarnos en una batalla una a una contra Ayumi.

Respiré y exhalé.

De acuerdo, hora de pelear.

…Para protegerme, Erika y Ayumi habían ofrecido sus vidas a la Cruz Brillante a pesar de saber qué grupo tan repulsivo eran. Y estaba aquí peleando contra ellas.

—Itou-san, ¿puedes escucharme? Primero, usa una poción para transformar tu cuerpo. ¡Puede ser un calamar o una araña, o algo más que te permita moverte por los muros de vidrio o techo para escapar hacia arriba! ¡No hay forma de que puedas ganar mientras eres llevada a la esquina así!

Ella inmediatamente reaccionó. Líquidos coloridos pasaron por la varita de vidrio, ella vertió la poción mezclada en su pequeña boca, ella lo tragó, y varios objetos parecidos a tentáculos de calamar salieron estallando de las caderas debajo de la corta falda. Ella usó esas para escalar los muros transparentes y ella llegó a la cima en un santiamén.

Mi vampira hermana mayor y zombi hermana menor fueron dejadas atrás. Ambas miraron al techo de la jaula de insectos.

Era cerca de 15m de altura.

—Erika puede transformarse en un enjambre de murciélagos o mariposas para volar, así que sé cuidadosa. Además…Oh, ya sé. Date un brazo de camarón pistola. ¡Prepárate para regresar los disparos usando una lanza de onda de choque supersónica!

Justo como dije, un tornado negro apareció en la jaula de insectos. Mi hermana en vestido de lolita gótica se deshizo para formar un enjambre de cientos si no es que miles de murciélagos. Cada uno tenía colmillos succionadores de sangre, así que podían rodear a un humano normal y succionarlos y dejarlo seco en un santiamén.

Pero si sabías que venían a ti, no había nada qué temer.

En su sombrero y larga capa de bruja, Itou Helen usó las ventosas del calamar para colgarse del techo transparente mientras colgaba hacía abajo y regresando el ataque. Ella partió un órgano parecido a las largas pinzas del camarón pistola, disparando más y más lanzas de onda de choque que partían el aire.

Normalmente, este ataque sólo podría derribar a una presa tan pequeña como la uña de tu dedo meñique. Y sería completamente inofensivo para un humano que lo escuchara en la playa.

Pero eso era porque el camarón pistola real era de sólo 5 cm de largo. Itou Helen era de sólo 140 cm de alto, así que, ¿qué tan poderosas eran las ondas de choque que producía sus extra largas pinzas?

Además, Erika lo había arruinado al elegir murciélagos. Ella podría haber tenido más suerte con mariposas o cuervos. Los murciélagos y delfines usaban el eco que los oídos humanos no podían escuchar, así que eran sensibles a esta clase de onda ultrasónica u onda de choque. Ellos recibirían las ondas ultrasónicas, lo cual añadiría daño acústico encima de la simple onda de choque. Más y más del enjambre de murciélagos fueron golpeados.

Y no había nada que Ayumi pudiera hacer mientras tanto.

Después de todo, los zombis no podían volar y el vidrio reforzado era demasiado liso para escalar. A diferencia de una ciudad en escombros, no había nada de lo que ella pudiera agarrarse y lanzar. Así que, escapar al techo prevenía que la pelea fuera dos contra uno. Podíamos concentrarnos en Erika por ahora.

O eso pensé.

Mientras usaba su ropa deportiva que exponía su estómago y sudadera desabrochada, Ayumi apretó sus dientes en frustración, pero entonces ella se agachó y tomó uno de los cadáveres de los murciélagos golpeados por el ataque.

En otras palabras, una parte de la piel de nuestra hermana.

—Advertencia, —dijo Maxwell.

—¡¡Ayumi, chica tonta inapropiada!!

Ella no dudó en arrojarlo. Su fuerza era cerca de 10 veces más que la de un humano. Eso quería decir que ella podría arrojar una pelota de baseball a 2000kph. Incluso si el murciélago era suave, podía matar a alguien con su velocidad, justo como un cortador de agua a ultra alta presión.

El vestido negro y capa de Itou Helen revolotearon mientras ella frenéticamente saltaba a un costado.

Grietas salieron en el techo de vidrio reforzado con tremenda velocidad. Esto iba más allá de la bala calibre .45 que había recibido en el muslo. Si eso golpeaba a un humano de carne y hueso, sería aplastado en pedazos.

Era como jugar un juego de ajedrez donde seguías terminando en jaque.

Un sólo mal movimiento significaría la muerte, y esa situación se rehusaba en terminar.

—Itou-san, baja a mi señal…¡¡ahora!!

E Itou Helen no sólo dejó que pasara.

Los murciélagos se estaban reuniendo en el suelo para formar el sexy cuerpo de Erika una vez más. Ella probablemente había decidido que los murciélagos eran un mal oponente para las ondas de choque. E incluso si los vampiros pudieran transformarse en una variedad de animales, no escuchabas frecuentemente que se transformaran directamente de un animal a otro, como de murciélago a lobo. Incluso si iba a transformarse en otro animal, ella primero tenía que regresar a su forma humana como si fuera una terminal.

Itou Helen cayó justo encima de ella mientras sostenía su varita de vidrio en ambas manos.

Las 10 piernas como de calamar se extendieron de sus caderas, como si estuviera cayendo de los cielos para cazar a su presa.

Erika sólo dijo una silaba mientras miraba hacía ese próximo juego de la grúa.

—Ah.

Tan pronto escuché eso a través de la transmisión, los muchos tentáculos tragaron su seductivo cuerpo con un sonido pegajoso. Ella puso un forcejeo frenético, pero las muchas ventosas se pegaron a sus pechos y caderas, y los tentáculos en sí se envolvieron alrededor de sus extremidades y torso, restringiendo su movimiento. Incluso si ella se convertiría en 1000 ratones o 10,000 polillas para escapar, parecía que los tentáculos se adjuntarían a los tentáculos.

Itou Helen tragó una nueva poción colorida. Una vez que lo tragó, los tentáculos se desprendieron de sus caderas. Los tentáculos se concentraron en atar a Erika y la capa de Itou Helen revoloteó detrás de su ella mientras ganaba libertad.

Un vampiro no podía controlar a alguien sin succionar una cantidad letal de sangre. Probablemente le tomaría demasiado tiempo domar todos esos tentáculos los cuales, en su totalidad, eran muchas más veces el tamaño de un humano.

Y.

La bruja y la zombi se vieron de frente, una a una.

Una tensión de hormigueo continuó por un tiempo. Este era la vuelta ideal de eventos dada las circunstancias. Pero era difícil de llamarlo un camino seguro. Después de todo, una zombi como Ayumi tenía una técnica de muerte instantánea. Incluso si ella sólo causaba un rasguño, todo se acabaría si te mordía. Eras zombificado inmediatamente. Y los zombis modernos eran rápidos. Con su fuerza en las piernas 10 veces el de un humano, ella podría fácilmente atrapar a un leopardo en una corta distancia. Aunque ella aparentemente destruía sus propias puntadas por largas distancias.

Mientras tanto, aunque una bruja podía fortalecerse con varias pociones, Itou Helen seguía siendo sólo una delgada chica que cuidaba animales en la escuela. Si se daba las características del animal o planta equivocada, ella sería asesinada inmediatamente. Dada la velocidad de Ayumi, Itou Helen sólo tendría tiempo de añadir una cosa más.

¿Qué debería hacer ella?

¿Qué poción supuestamente le diría que usara?

El tiempo no me esperaría. Mientras lo pensaba, Ayumi comenzó a moverse en su ropa deportiva. Ella se movió directamente hacía adelante para cazar a la bruja rubia tan rápidamente como fuera posible.

Inmediatamente di un grito.

—¡¡Itou-san!!

6

Para ser franco, la mordida de Ayumi era absoluta. El más ligero rasguño era demasiado. Itou Helen podía usar músculos de un oso o un tigre y el caparazón de un cangrejo o tortuga, pero todavía permitiría un ligero rasguño.

Sería difícil escapar a los muros o techo usando piernas de araña o alas de cuervo. Ayumi una vez más tomaría uno de los cadáveres de murciélagos que eran parte del cuerpo de Erika y lo lanzaría como un misil. Si ella seguía haciendo eso, Itou Helen sería debilitada o la jaula de insectos se quebraría completamente, dejándola sin un lugar para escapar.

Ni defender o escapar funcionaría.

Así que, ¿qué opción quedaba?

Así es.

—¡Una flor! ¡¡Puede ser una rosa, un lirio o lo que sea! ¡¡Sólo atrae a Ayumi!!

Una flor.

Una planta.

Existían en el fondo de la cadena alimenticia, y no podían moverse usando brazos o piernas por su cuenta. Es por eso que usaban a los insectos y otros animales para llevar su polen y semillas para ellos.

Algunas colocarían sus semillas dentro de las deliciosas y nutrientes frutas. Algunas usarían el aroma del néctar para atraer insectos en lo profundo de la flor para cubrir sus cuerpos con polen.

Color, sabor y aroma. Usaban una variedad de métodos para inteligentemente controlar las formas de vidas por encima de ellas en la cadena alimenticia. Algunas veces, incluso se quedarían con su depredador al usar un dulce aroma para atraer al depredador del depredador.

El ejemplo más extremo eran las plantas carnívoras. Tenían raíces en la tierra y no podían dar ni un solo paso, y estaban forzados en el rango más bajo de la cadena alimenticia, pero ellas volcaban esa presunción al atraer insectos y exitosamente cazarlos.

En otras palabras, si Itou Helen no podía moverse, ella no tenía que hacerlo. Si no teníamos oportunidad de ganar, sólo teníamos que hacer que Ayumi nos diera una.

Tan pronto Itou Helen tragó la poción hecha en la varita de vidrio, flores gigantes florecieron de sus hombros.

Ellas causaron estragos en los sentidos de Ayumi, como alguien ondeado líneas guiadoras en el camino equivocado en un aeropuerto por la noche. El esfuerzo y fuerza de voluntad no podía superar esto. Esta increíble guía estaba al mismo nivel como el aroma usado para dirigir a las hormigas hacía la comida, o el baile que usaba una abeja para transmitir una dirección precisa a las otras abejas.

Y la gran fuerza muscular de Ayumi trabajaba en su contra aquí. Mientras más grande la velocidad, más difícil era corregir el rumbo. Si el mismo carro volteaba las ruedas mientras se movía a 10kph y 100kph, el semicírculo que dibujaría sería enteramente diferente.

Así que incluso si ella sabía que había sido engañada y conducida a extraviarse, la chica cuyas coletas tenía extremos enrollados, no podría quitarse de esos rieles invisibles.

Era sólo 20cm.

Sólo 200mm. El error era más que el tamaño de una botella de refresco, pero robó a los colmillos y garras de Ayumi su oportunidad de atacar.

Y en el instante que Ayumi pase de ella, Itou Helen sostuvo su varita de vidrio horizontalmente. Ella no necesitaba dar un golpe apropiado. A la velocidad de Ayumi, incluso una pelota de pachinko flotando por el aire anotaría un golpe limpio.

Y.

Por lo tanto.

Con el sonido de vidrio partiéndose, Ayumi fue sacudida por el cuello, como si hubiera sido golpeada por un lazo.

Fragmentos de vidrio brillaron con la luz reflejada.

Mi kouhai soltó lo que quedaba de la varita mágica, se volteó hacía mí, y sonrió un poco.

—…Guau.

Una vampira y una zombi.

Incluso con la asistencia de Maxwell, ella peleó con esas dos Archienemigas a la vez y las neutralizó sin quitarles la vida. No estaba por preparar el escenario para la Cruz Brillante, pero Itou Helen, la Bruja podría verdaderamente haber sido la nueva Reina del Coliseo. Al menos, cualquier inmortal que viera esta transmisión lo pensarían dos veces antes de meterse con ella.

—No fue eso.

Pero la elfa oscura con largo cabello plateado sacudió su cabeza mientras me prestaba su hombro.

—No fue por el apoyo de Maxwell. Ella ganó esa fuerza porque arriesgaste tu vida para venir aquí.

Honestamente no sabía cómo responder eso. No sentía que hubiera hecho algo tan increíble.

Y no parecía ser el único confundido.

Los anuncios de la voz sintética se detuvieron. Los asientos de la audiencia al estilo de una casa de ópera guardaron silencio. Nadie había esperado este resultado. Y las tres Archienemigas sobrevivientes nunca serían encontradas en los escenarios de la Cruz Brillante. Una chica había superado incluso el Precipicio de las Cinco Batallas y el demonio de las estadísticas para salir victoriosa en el centro del ring.

—…Dah, no, esto no puede…

Escuché algunos fragmentos de palabras confundidas y sin sentido. ¿Ahora qué, Cruz Brillante? ¿Vas a declarar el encuentro inválido? ¿Abandonarás tus propias reglas en una transmisión nacional? Este no es sólo un encuentro de MMA. Son apuestas legales. Lo pusiste de esa manera. Si ignoras el resultado y lo declaras invalido, los clientes que apostaron en el resultado van a hacer un alboroto.

Y no les di tiempo.

Le susurré a mi Smartphone.

—¿Maxwell? ¿Acabaste?

—Claro. Los preparativos están completos y no los pueden apagar. Podrías comenzar en cualquier momento.

El 4to round en la escuela había sido una excepción, pero había sido parte de su transmisión en la estación de TV, el hotel lujoso, el estadio y este crucero. Y con las defensas de Laplace perdidas, no fue difícil que Maxwell hackeara la transmisión.

Había reunido mucho material en las previas batallas. Incluso si proclamaban que los resultados de la simulación amateur del Coliseo subterráneo eran un error, no podían decir lo mismo sobre este Coliseo que estaban mostrando como una forma de entretenimiento. Si hackeaba la transmisión nacional y revelaba la información reunida, todos despertarían de este fiebre durmiente.

Muchas personas famosas probablemente serían arrestadas. Podría haber muchos suicidios antinaturales y accidentes mientras la culpa fuera intercambiada. Las personas normales siempre se habían sentido a salvo mientras miraban los programas de preguntas y noticias en línea mientras criticaban a esas personas, pero un gran pánico podría esparcirse por Japón cuando descubrieran que habían participado y apostando en una organización de secuestros, encarcelamientos, ejecuciones y asesinatos. La opinión internacional de Japón podría decaer y podría causar un gran daño tan lejos como el comercio se hablaba. Si desencadenaba una crisis económica, ni siquiera un ermitaño que viviera en una cabaña en la montaña sin TV estaría ileso.

Me recordó a lo que la chica conejita azul, Valquiria Karen, había dicho.

La Cruz Brillante no había sido hecha por humanos.

Mucho esfuerzo había sido puesto para contener a los Archienemigos para que así los humanos no temieran de ellos al punto de arrojar rocas incluso a los Archienemigos más inofensivos. Incluso si eso significaba crear la aterradora imagen de esos “grandes enemigos”, y hacer que se asesinaran entre ellos en una manera tan obvia. Y también habían controlado el lado horrible de los humanos y les había evitado escapar. Ambas formas de oscuridad habían sido controladas.

Esto era lo opuesto.

Para salvar a mi familia y kouhai; sólo un puñado de personas, estaba jugando una carta demasiado extrema y causaría un pánico masivo que enviaría a 130 millones de personas de Japón en las profundidades del miedo.

¿Qué era lo correcto de hacer?

¿Cuál era la opción correcta?

Yo….

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

—Aun así, destruiré la Fundación de Prevención de Desastres Cruz Brillante.

—No, no puedo destruir la Fundación de Prevención de Desastres Cruz Brillante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[Search Engine] Análisis del 5to Round [Absolute NOAH]

—Uuh…

Amatsu Ayumi gimió mientras lentamente abría sus ojos.

Ella podía saber que estaba recostada en el suelo. ¿Cuánto tiempo había estado desmayada? Como fuera, si su oponente hubiera sido seria, sus puntadas habrían sido removidas, y ella habría sido arrancada en pedazos.

Ella sacudió su cabeza en el suelo y vio una clase de montaña gigante.

Esa montaña de tentáculos era más grande que ella, y una delgada mano ondeó erráticamente mientras se salió desde adentro.

—A-A-A-Ayumi-chaaan….

—¡Oh, qué asco! Me alegra no haber peleado con ese…

—Fgyghhh. N-no, no puedo salir. Sigo mordiendo, pero no puedo eliminar su alma. A-Ayumi-chan. ¿Podrías tratar de morderlo?

—¡No voy a morder esa masa pegajosa! ¡¡F-fuguu!! Y a diferencia de ti y los vampiros, no puedo controlar los zombis que hago, así que creo que sólo serás apretada incluso peor.

Para bien o para mal, los tentáculos habían sido completamente separados de su dueña original. Justo como una cola de lagartija, podían sacudirse solas por un rato, pero eventualmente se quedarían sin energía.

Amatsu Erika habló adentro de la montaña de tentáculos.

—Como sea, esa chica fue increíble, ¿no es así?

—Sí, lo fue.

—¿Cómo piensas que supero el Precipicio de las Cinco Batallas?

—De acuerdo con la Cruz Brillante, este era el 5to round de esa bruja. Pero ella peleó con ambas de nosotros a la vez, ¿cierto? Eso podría haber enloquecido la ecuación.

—Oh, ¿así que esto cuenta como un +2 y saltó directo al 6to round?

—Bueno, las cosas habrían resultado diferentes si hubiéramos peleado en el mundo abierto de la Ciudad Kukyou en lugar de este ring antinatural, pero el resultado es el resultado. Maldición, siento ganas de volver hacer todo como una desafiadora…

Por una cierta razón, esas dos hermanas eran insistentes en sostener la posición del Archienemigo número 1. Ellas incluso habían peleado entre ellas por eso.

Pero ahora un caballo negro había aparecido de la nada.

Incluso si las condiciones de batalla habían sido fuera de lo ordinario, ellas no podían simplemente ignorar este resultado.

—Además, ella está en preparatoria, pero ella parece como un animalito pequeño más que yo, su hermana menor de secundaria.

—¡Y ella está copiando mi cabello rubio!

—¿Por qué Onii-chan tuvo que reclutar a la idol perfecta que parece como alguien que tomó las mejores partes de nosotras dos? ¡Fuguuu!

—¡¡Como su hermana mayor, realmente preferiría que él no añadiera amenazas cuando ya tenemos a esa Representante de la Clase vecina con la que contender!!

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