Epílogo

—Agh, brrr.

—¿Podrías dejar de hacer sonidos tan raros?

—Pero tengo mucho frío. Es asombroso que siquiera esté viva así…

—No tuvimos mucha elección ya que tuvimos que usar el frío extremo para matar a todo el moho y esporas en nuestros cuerpos.

Wildefrau y Huldra estaban discutiendo en una manera familiar. A diferencia de sus previas formas de fantasmas que se reducía a una capa desnuda y pelaje desnudo, estaban completamente equipadas con sus Armas Brillantes y armadura al estilo Porcentaje y ropas. Sus almas habían regresado a sus cuerpos y el almacenamiento frío había sido removido. Ya que también los ayudó a calentarse, corrieron a las profundidades del Inframundo, pero…

—Oh, parece que la Jefa y las demás han llegado al clímax.

—Ahora que estamos de vuelta a la normalidad, no puedo evitar notar qué tan vergonzosos son esos trajes.

—Para ti, “normal” no es mucho mejor.

Beatrice, Filinion y Armelina estaban brillando con una luz pálida.

La única que podía interferir con la Siguiente Generación Embryo era el Sabio ya que ella tenía un Arma Brillante, así que debieron haber aclarado su malentendido.

Podían salvar a los humanos y a los Orcos Ibéricos.

A sus almas se les podría dar cuerpos, y se les daría la libertad de la vida una vez más.

—Esto no es algo que podemos hacer indefinidamente. —El Sabio ni siquiera miró atrás hacía Wildefrau y Huldra. —Podría haber muchas Siguiente Generación Embryos, pero se activan al absorber nutrientes de la carne del Inframundo. Usarlos destruirá al Inframundo en sí. Tenemos un número limitado de oportunidades, así que no podemos desperdiciarlas. Así que no me hablen. Sólo me distraerá.

Finalmente se estaba acabando todo. Las en-realidad-no-muertas estaban siendo liberadas del Inframundo. Manipular el ambiente alrededor para así producir una forma de vida ideal de acuerdo a los valores dados era un método verdaderamente complejo, pero el mundo entero afuera de la isla había sido sumergido. No tenían que preocuparse de aislar un pequeño campo experimental, y no importaba si algún nuevo continente se alzaba hacía la superficie.

—*Chillido*… Estuve realmente preocupado.

—Ajajaja. Sí, tengo que disculparme esta vez, Buu Buu.

—¡¡Esto no es divertido!! ¡¡Buu, repentinamente moriste frente a mí!!

Mientras sostenía la presión mientras Buu Buu se acercaba, Beatrice repentinamente pensó.

Con tantos Siguiente Generación Embryos, ¿qué tan lejos podría esparcirse la salvación? ¿Serían capaces de traer de vuelta a las Hadas que habían sido sacrificio para la Thousand Dragon? Traer de vuelta a Elkiad sería un problema, ¿pero qué hay de los antiguos humanos? Habían solucionado las cosas con el Señor del Inframundo, pero no podían relajarse aún. Así era como le parecía a ella.

Pero entonces el Sabio le habló con espinas en su voz.

—Borra esa sonrisa de tu cara. Está distrayendo.

—¿Ahhn?

Beatrice estaba a punto de enloquecer, pero entonces se dio cuenta que el Sabio estaba irritada sobre algo.

Casi como si estuviera enojada por la realidad de no hacer lo que ella quería.

 

Una dragona negra de 1000m flotaba en el océano antes del amanecer como una isla.

Cazadora Invocadora Gruagach y Noble Bailarina Rusalka estaban viendo el distante Inframundo encima de ese cuerpo gigante.

De las dos, Gruagach repentinamente levantó su cabeza.

—¿Onee-sama?

—Rusalka, lo siento, pero apóyame.

La Cazadora Invocadora lentamente se levantó, y puso una pose de arquería. Su flecha contenía el alma de su contratista. En otras palabras, la Reina Demonio Tselika. Esto fue una petición de Tselika.

Ella liberó esa sola flecha.

La línea blanca de luz dibujó un arco parabólico mientras cortaba por el cielo oscuro antes de amanecer. Usaba de apoyo la Magia de Viento de Rusalka para volar con precisión a lo que de otra manera habría sido una imposible larga distancia.

 

Después de tratar de llegar a un buen lugar para sus últimos momentos, y no llegar a nada, Omega sonrió amargamente y subió por encima del Inframundo por algo de aire fresco.

Una línea blanca cayó a sus pies. La flecha brillante se transformó en una hechizante Reina Demonio con cuernos y alas.

—Está hecho.

—¿Ahora…?

Después de la respuesta casual del hombre, la mujer pausó como si dudara en hablar.

—¿Beatrice y las demás saben?

—Su conocimiento no afectara al éxito de la operación, así que no hay necesidad de que sepan.

Si cualquiera hubiera visto los dos ejemplos de lado a lado, la diferencia habría sido clara.

Mientras Beatrice y las demás hacían el cambio de muertas a vivas, sus contornos comenzaron a brillar con una luz pálida, pero el fantasma de Omega permanecía igual. No, mientras que su contorno ya parecía absorber la oscuridad de la noche, ahora parecía hundirse incluso más.

—Con el Inframundo perdido, los vivos y los muertos ya no serán capaces de interactuar. Un muro sólido está siendo construido en este mundo y el más allá.

—…

—No necesitas lamentarte. Si lo piensas, este es el estado natural de las cosas. Nuestras almas fueron completamente encarceladas y modificadas por el Señor del Inframundo, así que no somos iguales a Beatrice y las demás que estaban a la mitad de ello. Somos espíritus muertos mientras que ellas sólo eran cuerpos astrales…

En ese caso, ¿para qué había estado peleado este hombre?

Incluso si él no había realizado ninguna acción conspicua, acoger al grupo de Beatrice tenía que haber sido peligroso. Las cosas habían tenido suerte esta vez, pero si Beatrice y las demás hubieran perdido contra el Señor del Inframundo, una investigación habría comenzado para encontrar cómo había pasado todo. La muerte no podía escapar del Inframundo, así que él habría sido encontrado y severamente castigado. Él tuvo que ponerse en mucho peligro, ¿pero por qué?

No había forma de salvarlo, así que, ¿qué había estado pensando mientras miraba al ignorante Grupo de la Espadachina Santa emocionarse a la posibilidad de la resurrección? Dependiendo de cómo lo viera él, podría haber sentido furia y trabajado para entorpecer los planes de ellas.

—Supongo que fue todo gracias al sólido golpe que me diste.

Omega sonrió amargamente, y ligeramente golpeó con su puño el centro de su pecho.

Él pensó que había visto un brillo blanco ahí, y dudaba que estuviera imaginándolo.

—Reina Demonio Tselika Wien Alpha Chelydia Lumidrier. Fui salvado por un pedazo de tu alma. Y no sería un buen esposo si no usaba la libertad que me diste para algo de lo que pudieras estar orgullosa.

—Cariño…

Él probablemente intentaba desaparecer así.

Mientras esperaba hasta el final que el Grupo de Beatrice fuera resucitado, él desaparecía en silencio para así no colocar una carga innecesaria en ellas, que podría hacerlas fracasar.

Él había elegido un lado y abandonado el otro. La Reina Demonio silenciosamente bajó su cabeza y mordió sus labios mientras forzaba las siguientes palabras.

—…Gracias.

—Claro. Te estaré esperando en el otro lado. Espero que ese emulador pueda distraerte de la soledad mientras tanto. Él es un buen chico, pero él no tiene un alma. Seré yo quien el que estés al final.

Ella no pudo levantar su cabeza.

Tselika no estaba preparada para morar el momento en el cual él desapareció.

Ella escuchó sus pasos mientras se volteaba y se alejaba caminando. Y ella escuchó varias voces hablando a la vez.

—Ahh, ahh. Así que este es el fin, ¿eh? Meridiana y las demás adoran construir cosas, así que quizá harán tumbas para nosotras.

—Bueno, dado qué tan aterradora fue la Thousadn Dragon, creo que podemos confiar en que ella ya cambió.

—Ohh, ohh. No creas que te irás hasta que te salude, Omega.

—…Así que finalmente estamos siendo liberadas…

—Si lo que nosotros los humanos dejamos atrás ayudará a crecer a la nueva vida, entonces creo que no tiene punto quedarnos aquí. Sólo deseo poder haber visto la forma completa de Abyss al menos una vez.

Tselika mantuvo su cabeza agachada mientras escuchaba cada voz desaparecer a la vez.

Continuó y continuó.

Hasta el final.

 

—Guau…

Esa voz inocente provino de Rusalka, quien se sintió echa a un lado sobre la espalda de la Thousand Dragon. No, quizá era esa gran distancia lo que le permitía mirar el final desde una perspectiva objetiva. Ese gigantesco Inframundo visiblemente se retorció desde adentro como mirar una manzana pudriéndose a avance rápido.

Y mientras lo hacía, algo fue liberado en el cielo oscuro.

Eran pequeñas y palidas luces que parecían luciérnagas.

Eran miles, diez miles, cientos de miles…no, incluso más.

Las incontables luces parpadeantes volaron silenciosamente a los cielos como si tuvieran un destino en mente.

—…Qué hermoso. Me pregunto que será eso, Onee-sama.

Gruagach estrechó sus ojos, y colocó una mano sobre la cabeza de la chica.

Y ella respondió tranquilamente.

—Debe ser algo fuera de nuestro alcance.

 

Era completamente de noche aquí.

Un enviado había llegado al Palacio Mágico Independiente en Roppongi, Tokio. El bajo hombre tenía su cabello negro cuidadosamente partido a un lado, y se cabello brillaba como una cucaracha. Él proporcionó una respuesta con una ligera sonrisa en su rostro.

—Con respecto a su asunto de investigación, sólo puedo decir que no podemos tomar una decisión por nuestra propia discreción.

—No, supongo que no. Estaba esperando terminarlo así. Sin embargo, no esperaba que la oficina del gobierno estuviera abierta después de horas así.

Iroka, la mayor de las tres hermanas sirvientes, respondió con una expresión calmada.

Si la gallina de los huevos de oro que sola apoyaba el 15% del ingreso de impuesto de la nación, repentinamente decía que estaba creando el estado independiente más pequeño del mundo en medio de Tokio, no había forma que fuera aprobado. La petición sería anulada en algún punto. Pero eso estaba bien. Ellas podían estropear los engranajes al crear conflictos entre las personas nacionales y extranjeras que quieren detener a su ama, quieren usarla, verla como una amenaza o ver esto como una oportunidad.

Esto prevenía un cambio y seguro jaque mate donde el gobierno ordenaba que se les quitara el Palacio Mágico Independiente y enviaran el SAT contra terroristas, si no obedecían.

Tener su independencia aprobada por supuesto sería lo mejor, pero simplemente comprar tiempo seguía siendo buenas noticias. Al usar ese tiempo para llegar a un segundo y tercer plan para fortalecer sus defensas, podían incrementar las probabilidades de supervivencia de su amada ama.

Era una extraña idea, pero ningún país tenía leyes oficiales determinando el proceso para un pedazo de su territorio declarar su independencia. En su lugar se tenía que usar un referéndum nacional donde todo podía ser puesto en consideración. ¿Por qué algo tan importante era dejado al aire? Porque tener un método establecido para algo incrementaba las posibilidades de que alguien en realidad lo hiciera. Nada sería más tonto que crear reglas que activamente trabaja en contra de su propio país.

Para resumir, era simple proclamar que lo estabas haciendo, pero ya fuera a pasar o no en realidad era un asunto diferente.

—No te preocupes, Misoka. Él es un enviado apropiado. Parece que no estaban tan apresurados que enviaron a un asesino pretendiendo ser uno.

—…

—Así que, Haruka, deja de añadir gotas para los ojos como un ingrediente secreto para ese té. Matarlo sólo haría esto más problemático.

—Agh.

El hombre cucaracha se había estado preparando para tomar un sorbo, pero él en su lugar bajo la taza de vuelta al platillo.

—D-debo tomar como un problema en cómo se refieren a mi como un enviado. Ese término se refiere a un representante enviado a otro país.

—¿No es eso lo que proclamamos que somos? Esta tierra ya no pertenece a Japón.

La sirvienta de lentes no estaba sonriendo.

Ella no era una filántropa. Si era necesario, ella estaba dispuesta a salir al mar, y tirar un cuerpo envuelto con pesas. Pero este bajo hombre tenía información que ella quería, por lo que ella no lo hizo.

—Así que, ¿dónde exactamente nuestra petición se detuvo? Seguramente nos puede decir eso. Si cree en la justicia, no debería tener razón en escondernos eso.

Si tenía que ver con dinero, tendría que ser el Ministerio de Asuntos Internos o el Ministerio de Finanzas. Si tenía que ver con tecnología, sería al Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología o el Ministerio de Economía, Intercambio e Industria. No, si era sobre las Piezas, también podría ser la Oficina de Patentes. Si tenía que ver con la influencia de la chica en el balance de poder, podría ser la burocracia policiaca o al Ministerio de Asuntos Extranjeros. Por supuesto, todo eso era sólo restringir asuntos políticos. Si miraban al mundo financiero también, el rango de posibilidades incluiría corporaciones mayores e inversores.

Mientras que Iroka consideraba un número de posibles enemigos, y los marcaba a cada uno como debilidades diferentes como personas o características como organizaciones, el enviado sacó un pañuelo de su bolsillo, y limpió el sudor de su frente. Sorprendentemente el olor del suavizante de telas era la variedad hogareña encontrada en supermercados normales. Él podría tener una amada esposa a quien le ocultaba la naturaleza de su trabajo, o él podría intentar hacer creer a Iroka eso, para que ella bajara su guardia.

Y él habló.

—…E-en Ichigaya.

—¿¡El Ministerio de Defensa!?

No importaba qué tan inesperada fuera la verdad que encontrara, Iroka no dejaría salir una reacción tan honesta en medio de negociaciones. Esto provino de Misoka, la más impulsiva segunda hermana.

El hombre bajo comenzó a sudar incluso más, y él intentó contenerlo con el pañuelo.

—Alguien a tu nivel sería capaz de encontrar la verdad sin importar lo que hiciéramos. Intentar engañarlas sólo dañará mi credibilidad en el futuro. Y eso no es lo que yo…no, eso no es lo que los altos mandos querrían después de enviarme aquí como un “enviado” como lo ponen.

—…Suena a que esto tampoco es divertido para ti.

—Servicio gubernamental tiene sus bajas, pero estoy dispuesto a aceptar algunas dificultades después de encontrar a alguien que verdaderamente valga la pena servir.

Era posible que esa declaración fuera hecha para encajar sus sensibilidades, por lo que Iroka no fue lo suficientemente descuidada para simpatizar con este hombre.

—Pero ya que pasaste por la molestia de vernos frente a frente en este escenario, ¿puedo asumir que tus “altos mandos” no intentan simplemente destruir el Palacio Mágico Independiente? ¿Puedo asumir que o están declarando que “un hombre muerto no miente”?

—Para ser honesto, proteger su reputación es probablemente la máxima prioridad aquí, pero este no es el momento de preocuparse sobre eso. Hay un asunto de más presión, después de todo.

—?

—El fin del mundo. …¿Eso les recuerda algo?

La expresión de la sirvienta con lentes no cambió.

Pero si alguien tan bien conectada como ella no pudiera pensar en algo, entonces probablemente no era un problema en la Tierra. Iroka hizo una nota mental que esto probablemente tenía que ver más con Ground’s Nir.

—Tenemos una máquina que es simplemente conocida como el simulador porque su código desarrollador es desconocido. Esa caja puede llamarse el verdadero núcleo de esta nación. Incluso los muchos Por Encima de los Muros que han puesto raíces en el mundo sólo han predicho su existencia pero no han sido capaces de alcanzarlo en sí. La máquina se ha expandido sin límites y repetidas veces añadidas a adjuntos externos para evolucionar como una creatura viviente, así que no tengo idea qué generación de actualizaciones tiene. Sin embargo, ese ser aparentemente llegó a una respuesta recientemente. Y esa respuesta describe el fenómeno que pronto traerá el fin del mundo.

—…

—Ese ser ha estado sonando la alarma ya por un rato. Ha pasado un largo tiempo trabajando sutilmente en las personas visitando Ground’s Nir para aplicar presión externa en forma de fanatismo y discriminación con el fin de probar cualquier reacción peligrosa. Bueno, admitiré que ha habido veces que la influencia ha ido demasiado lejos, e intencionalmente eliminado el flujo de la alarma con Elkiad. Pero las cosas han cambiado. Recientemente, el simulador comenzó a producir repetidamente una respuesta completamente diferente. Algo más grande debió haber pasado en ese otro mundo, y los rieles de la historia han cambiado completamente, —dijo el bajo enviado. —Y eso quiere decir que este no es momento para que nos preocupemos sobre las apariencias. Debemos superar con seguridad el fin del mundo, y tenemos que encontrar una solución que ponga a nuestro país en la posición más ventajosa. Para hacer eso, necesitamos tanto poder como sea posible. Y como la representante de los de Máximo Nivel, la Señorita Beatrice necesita tomar un papel de liderazgo en esto.

 

Era como un sueño hecho realidad.

¿Qué tanto había esperado el Sabio para este momento? Este sueño había parecido tan lejano de alcanzar; en lo profundo de su ser, que ella se había rendido, y realmente sólo ido por los movimientos de perseguirlo.

—Buu…

—…Mayor.

Él lucía muy parecido a Buu Buu, y ella probablemente era la única que podía identificar a cada uno.

Sin embargo…no, por lo tanto ella podía saberlo con la vista.

El Sabio arrojó todo a un lado, y corrió hacía él en una muestra de alegría femenina que ella nunca habría mostrado normalmente.

—¡¡Mayor!!

Este podría haber sido un momento que todos deberían celebrar.

Incluso el grupo de Beatrice quienes habían sido sus enemigos.

Sin embargo.

(…?)

Elfa Real Sibyl, quien había vivido por mucho tiempo, de alguna manera se odiaba a sí misma por sentir tanta frialdad dentro de sí, y viera todo tan objetivamente. Pero ella no podía alejar la mirada sin importar lo que hiciera. Su corazón latía dentro de su pecho. Esa era una señal de alerta de tensión.

Pero ella no tenía idea de qué estaba causando la advertencia.

Y mientras Sibyl estaba confundida a su propia señal, algo pasó frente a ella.

—Sabio…

—¿Qué pasa, mayor? ¿Todavía te duele en algún lado? Oh, ya sé. Si no es eso, entonces consigamos algo para comer. Eres simplemente un glotón como luces, después de todo. Aprendí a hacer tu favorito: ¡Conejo Maestro pinchado y Pez Cortado bañado de yogurt! Cuando veas esto, prometo que te gu-…

—…Oh, oh, Sabio. ¿Qué has hecho?

—………………………………………………………………………………………………………………………………………………¿Eh?

El Sabio, de todas las personas, sonaba completamente confundida.

Ella no estaba siendo criticada. El hombre conocido como el Mayor habló con angustia en su voz.

—Todo habría acabado si hubieras dejado que la naturaleza tomara su curso. Todos los vivos podrían haber vivido sus vidas sin incidentes…

—¿Qué? ¿¡Mayor!?

Alguna clase de fuerza siniestra llenó el aire.

No debería haber habido nada malo con su nuevo cuerpo. El Sabio había sido extremadamente cuidadosa para asegurarse de eso. Sin embargo, algo como grietas rojas se estaban formando. Las grietas brillaban como magma, y palpitaban irregularmente como una voluntad maligna infectando la piel y sangre del Sabio.

Él parecía contenerse algo.

Casi como si él accidentalmente fuera a masacrar a su vieja amiga si él relajaba su guardia incluso un poco.

—…Te expliqué nuestra enfermedad, ¿no es así?

—S-sí.

—Esta enfermedad causa que nuestros vasos sanguíneos se obstruyan y se quiebren como si nuestra sangre se oxidara. Pero no tenemos idea de qué era exactamente…

El Sabio dejo de respirar. Ella supuestamente debería estar en un sueño hecho realidad, pero sus ojos se abrieron ampliamente.

—Sabio. No sé si actualmente te ves a ti misma como los Puntos de Experiencia enviados del futuro o como el cuerpo que existe en el pasado. Pero creo que esta destrucción no es la que viste. Porque que los muertos que regresen a la vida es algo que nunca fue permitido en el curso apropiado de la historia. Ya que has experimentado la verdadera destrucción, asumiste que ninguna otra amenaza existía, y bajaste la guardia, ¿no es así? No importa qué tan doloroso sea, esto nunca habría pasado si hubieras dejado que el tiempo pasara como era la intensión.

—¿No querrás decir…Mayor…?

—El Enjambre Rojo.

Era como ver una pupa incompleta abriéndose para revelar la forma roja adulta.

Él se desvistió de su amabilidad.

Y esa encarnación carmesí del mal y la destrucción dijo una declaración.

—Poner nuestros cuerpos al límite para pelear con Abyss estaba bien y todo, pero un diseño erróneo nos dejó incapaz de prevenir que este elemento asesino nos apoderara. ¡¡Si sólo nos hubieras asesinado al principio, nada de esto habría pasado…!!

 

Incluso la bien conectada Iroka frunció el ceño a esto.

—…¿Los Orcos Ibéricos?

—Sí. Esa es la identidad del Enjambre Rojo en la respuesta final alcanzada por el simulador. —El bajo enviado limpió sudor con su pañuelo. —Esos No-humanos son una especie de un mundo extraño, pero han tomado infinitamente los puntos fuertes de las plantas y otros animales al reproducirse con ellos. Podrían llamarlos lo más fuerte. Podrían decir que han controlado completamente el proceso de selección natural que normalmente confía en la coincidencia.

—Pero espera. ¡Espera! Son de Ground’s Nir, ¿no? ¡No hay forma de que lleguen a la Tierra! ¿¡O van a usar algún truco para influenciar las cosas aquí como lo hizo Tselika!?

Lo más probable es que la Segunda Hermana Misoka ni siquiera estaba pensando en negociar. Ella simplemente estaba preguntando una pregunta honesta.

—…Las Puertas existen.

—¡¡Pero!! ¡¡Sólo los humanos puede-…!!

—¿No acabo de decir que los Orcos Ibéricos son No-humanos que han tomado los puntos más fuertes de las plantas y otros animales al reproducirse con ellos?

Ciertamente había una posibilidad.

Simplemente no lo habían considerado porque era demasiado horrible.

—Espera…¿estás diciendo que ya han contactado humanos y tomado elementos humanos antes de que siquiera el Sabio los conociera?

—Tienen rostros de cerdo y cuerpos humanoides. En qué porcentaje de humano pueden ser vistos es desconocido, pero podrían ser capaces de pasar por las Puertas. Simplemente nunca pensaron en intentarlo antes.

Seres completamente bípedos que sostenían y usaban herramientas con sus manos, y hablaban usando la misma lengua que los humanos tenía que ser raro. Había Hadas y Elfos en Ground’s Nir, pero era posible todavía que los Orcos Ibéricos hayan ganado esas características a través de diferentes raíces.

Y en ese caso…

—Un nuevo fin del mundo ha sido introducido, —concluyó el pequeño enviado.

Él no era más que un enviado. Un mensajero. Todo lo que hizo fue pasar la respuesta que el simulador había producido.

Esa cruel colección de unos y ceros tomaron prestado la boca del bajo hombre para hablar.

—Una vez que pierdan el control, los Orcos Ibéricos pasarán por las Puertas de Ground’s Nir y aparecerán por toda la Tierra. Esa es la identidad del inesperado fin.

 

El Sabio no había dicho mucho al respecto.

Para prevenir una migración de cuarta dimensión que significaría enviar 6 o 7 billones de personas al pasado usando Puntos de Experiencia, ella había ido destruyendo toda la tecnología relacionada a ese salto por el tiempo, y ella había abandonado a una era entera mientras su caída se aproximaba. El grupo de Beatrice no sabía cuándo fue esa era, pero todo estaba sobre balanza mareante, y ellos no preguntaron mucho sobre eso.

¿La guerra cubriría el rostro del planeta, una siniestra plaga se esparciría sin fin, la avaricia de las personas y actos malvados traerían un gran desastre, estarían repletos de recursos y comida, o meteoritos repentinamente lloverían del cielo?

La identidad de esa ruina seguía siendo un misterio.

Pero Buu Buu y las demás no habían estado muy preocupados sobre ello.

Eso fue en el futuro distante, mucho después de que Buu Buu, Beatrice y las demás hubieran muerto. Podrían haber sentido como si estuvieran discutiendo eventos de otro mundo que nunca los visitaría.

Pero había una cosa que no podían permitirse olvidar.

La historia podía cambiar. De hecho, ya había cambiado.

Eso había sido probado cuando el Sabio viajo al pasado, y fue destruyendo toda la tecnología relacionada con el viaje de cuarta dimensión, y cuando el grupo de Buu Buu había derrotado a la supuestamente invencible Sabio. Y ese cambio no estaba garantizado a ser una cosa positiva.

Además, nada estaba dicho de que sólo había una forma de acabar el mundo.

¿Qué tal si hubieran fracasado en suprimir una plaga mundial? ¿Qué tal si los americanos y los soviéticos hubieran comenzado una guerra nuclear? ¿Qué tal si fallas criticas hubieran ocurrido en los electrodomésticos en el mundo al final del siglo? ¿Qué tal si el meteoro que había caído en Rusia no se hubiera quebrado en la atmosfera, y hubiera golpeado la superficie intacto? Qué tal si, qué tal si, qué tal si, qué tal si…

De esas posibilidades no era algo de lo que se pudiera reír como si fuera absurdo.

Cambiar algo causaría que algo más se alzara en su lugar.

—B-bmoh…

Y algunas veces, una amenaza completamente diferente se aparecía en una fecha incluso más temprana.

Ni siquiera el Sabio podría ver en el futuro ahora.

—¡¡¡¡¡¡Bmoaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!

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