Epílogo

Vistiendo su traje Yozakura, Hishigami Mai salió de Mikuchi-sama y entró a la cima de la plaza de perro. Varios helicópteros de transporte grandes habían aterrizado en la montaña nevada tarde por la noche.

Uno de ellos contenía a una chica de cerca de diez años vistiendo ropas de luto y rodeada por guardaespaldas.

—¿Se ha acabado?—preguntó Hafuri.

—Yo derroté a Hishigami Shikimi por mi cuenta, pero no fui yo quien lo acabó.

Mai escupió su respuesta y preguntó algo ella.

—¿Cómo están las cosas “afuera”?

—Como se reportó previamente, la epidemia zombi terminó exactamente al mismo tiempo en cada ciudad afectada alrededor del país. No hay daño mayor y todos los zombis y personas asesinadas por los zombis se han recuperado.

—Pero ya que tenemos este entendimiento común, supongo que todos tenemos aún nuestros recuerdos de la epidemia zombi.

—La mayoría de las personas normales sólo tienen vagos recuerdos del comienzo y la llegada de su fin de la epidemia zombi, así que espero que algo de malestar social continúe por el momento. Y la verdad de esto será difícil de hacerla pública. No podemos tener a las técnicas del Hyakki Yakou esparcidas como alguna clase de estafa.

—¿Así que esto significa que un Sr. Tanaka que se convirtió en zombi retendrá sus recuerdos de ser asesinado por un Sr. Yamada quien todavía era humano? Incluso si no hay leyes para cubrir esto, probablemente va a tensar algo las relaciones.

—Estoy más preocupada por grupos estafadores a gran escala o cultos mostrando tomar ventaja del malestar social. Si eso pasa…

—Claro. Si me pagas extra, estoy dispuesta a correr y hacer algo de control de daños.

A una corta distancia de Hishigami Mai y Hafuri, la Sunekosuri llamada Ohatsu miró alrededor encima de la nieve blanca pura.

La tensión de la desesperanzadora epidemia zombi se había relajado completamente y un Hyakki Yakou sin Majina llenaba el escenario alrededor de ella.

Ahí fue cuando ella se dio cuenta que realmente se había acabado.

Y una era había llegado a su fin.

—¡¡Ohatsu!!

Otro pequeño Youkai canino corrió hacía ella, pero Ohatsu con resolución lo rechazó.

—¿Realmente piensas que suplicaré por mi vida?

—…

—¡Yo soy del verdadero Hyakki Yakou! ¡¡Soy una compañera de la oscuridad que construyó una era entera con Majina!! Tomaré el castigo que nuestro fracaso me ha hecho ganar. ¡¡Llévame a donde desees y corta mi cabeza con gusto!! ¡¡Los victoriosos pueden construir una nueva era por encima de mi cadáver!!

Ella no trató de congraciarse con él.

Ella orgullosamente aceptaría su castigo sin intentar negociar.

—Uuhh…

Pero cuando el Sunekosuri se encontró con esa voluntad de acero…

—¡¡Uuhhhhhhhhh!! ¡¡Uuhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!

Él apretó sus ojos y sin embargo no pode evitar que las lágrimas transparentes se derramaran.

Ohatsu dio un suspiro exasperado.

—¿Es esa reacción patética lo único que puedes lograr cuando tu esposa está preparada para aceptar su muerte?

—No me importa. ¡¡No me importa eso!!

Él negó con su cabeza y ahogó la voz de ella.

—Es verdad que no puedo perdonar lo que hiciste. Escupiste sobre Hafuri-sama, arrastraste incontables personas inocentes en esto y conspiraste para derrocar el país. Destruirte sería la respuesta obvia y probablemente deberíamos celebrar esta conclusión.

Pero el Sunekosuri le dio la vuelta a todo eso.

—¡¡Pero simplemente estoy tan agradecido de que estés viva!! ¡¡Eso es todo lo que me importa!!

Ohatsu no dijo nada más.

Ella estrechó brevemente sus ojos. Después de ser separados por tanto tiempo, los dos Youkai se acercaron entre sí sólo una vez.

—Si tan sólo pudieras ser así de honesta, jovencita, —dijo Hishigami Mai.

—¿Sobre qué? —preguntó Hafuri frunciendo el ceño.

—Ohatsu comenzó a trabajar con Majina porque ella sintió que necesitaba una conexión con el líder del Hyakki Yakou si ella iba a crear un sistema para prevenir que los humanos cazaran Youkai inofensivos y sin poder. En otras palabras, era para proteger a su esposo e hijo.

—¿Hm? ¿Qué tiene que ver eso conmigo?

—Pregunta: ¿cuál era la meta de Majina y Mei?

—Como se reportó, prevenir un desastre mundial conllevada por la Zashiki Warashi Prototipo Ver.39 del Hyakki Yakou…no, la Zashiki Warahi Ensangrentada.

—Ese fue el medio, no la meta. —Mai rechazó simplemente. —La Zashiki Warashi Ensangrentada ciertamente era un problema mayor, pero ellos tenían otro miedo. Un Zashiki Warashi es un Youkai inestable con un balance muy fácil de romper entre la fortuna y el desastre. Y Majina y Mei sabían de alguien mucho más sensible y delicada que una Zashiki Warashi pura.

—No querrás decir…

—Sabían de una mitad humana, mitad Zashiki Warashi. En otras palabras, tú. Tu existencia no tiene precedentes, así que nadie sabía si traerías una gran fortuna o un gran desastre. ¿Te convertirías en una Zashiki Warashi Ensangrentada o te convertirías en algo incluso peor? Esa era una posibilidad diferente y sólo había una forma de pelear contra ella: revelar cada último detalle de la especie Zashiki Warashi, incluso si significaba alterar el cuerpo de su esposa e incluso si significaba desenterrar las técnicas del primer Hyakki Yakou las cuales ellos tanto detestaban. Eso era lo único que podían hacer con las esperanzas de que pudieran rehacerte en algo inofensivo en lugar de tomar tu vida si sus miedos se hacían realidad.

—…

—El Hyakki Yakou que Majina quería aparentemente era una organización en la cual humanos y Youkai pudieran coexistir. De esa manera, incluso la Zashiki Warashi Ensangrentada era un espécimen útil y crear una vida feliz para una mitad humana, mitad Youkai como tú sería el juicio definitivo de su organización y una lección para el mundo. Así que mientras divulgaban los secretos de la Zashiki Warashi blanca y roja, estaban esperando llegar a hacer funcionar algo tan verdaderamente irregular como una versión mitad humana.

Hafuri guardó silencio por un momento, pero finalmente negó con su cabeza.

—Todo eso es especulación. No fueron más que un sistema cruel. ¿Qué pruebas tienes de que sentimientos personales como esos acechaban por encima de la superficie?

—Mei.

—?

—¿Por qué piensas que él le dio a su esposa un nombre tan significativo? Ese nombre es un signo de la resolución para “vagar” entre la Zashiki Warashi blanca y roja. Y para que ustedes tres pudieran vivir como una familia feliz al final. Su esposa fue el viaje de dificultades, por lo que su nombre significa “vagar”. Y tú eras la meta, por lo que tu nombre significa “celebración”.

Esta vez, la solitaria chica llamada Hafuri realmente se quedó en silencio.

Sin embargo, eso no duro tampoco.

Pero no porque ella abrió su boca. Era por los nuevos pasos acercándose sobre la nieve.

—Jinnai Shinobu…

La Zashiki Warashi en yukata roja estaba con él.

Ella era la Zashiki Warashi Prototipo Ver.39 del Hyakki Yakou…no, la Zashiki Warashi Ensangrentada.

—¿No pensaste el tratar de escapar de nosotros?

—Pensé sobre ello un sin número de veces, pero no pude imaginar cómo no sería simplemente capturado al final.

Él dio un suspiro cansado antes de continuar.

Su rostro se torció mientras miraba a Hafuri…no, a la chica en ropas de luto.

—Además, Majina me pidió hacer algo al final. Él me pidió que cuidara de su esposa e hija. Simplemente no podía darle la espalda a eso.

—…

Él había dicho “al final”.

Ese hombre había sido el más grande enemigo y padre de Hafuri. Incluso sin una explicación detallada, la chica de diez años concluyó que nunca lo volvería a ver de nuevo.

El chico de preparatoria rubio continuó mientras inclinaba su cabeza.

—…Lo siento.

—No hay nada de qué tengas que disculparte. Acabar la epidemia zombi a escala nacional y regresar vivo es más que suficiente.

—Cierto, cierto, —casualmente interrumpió Hishigami Mai. —Y no es como si Jinnai Shinobu no hubiera logrado nada. Tal vez no pudiéramos llegar a tiempo para Majina, pero la madre de Hafuri apenas si lo logró.

—?

—Una Zashiki Warashi se apega a su familia. Sin Majina, había una posibilidad de que la Ver.40 simplemente se desvanecería. …Pero no pasó de esa manera. Los Youkai parecen tomar un gusto naturalmente hacía Jinnai Shinobu y ese rasgo debió evitar que ella vagara. Eso es lo que nos dio la oportunidad que necesitábamos para reconectarla a ti.

Hafuri miró en la dirección que Mai apuntó con su pulgar.

De pie en la nieve blanca pura estaba incluso una Youkai más blanca pura. Ella era la forma ideal de la Zashiki Warashi. Ella simplemente protegería a quien fuera que se estableciera como su amo. La sexy Youkai no podía hacer nada más que eso, pero esto todavía significaba que la chica ya no estaba sola.

—…

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Sus miradas se encontraron.

Hishigami Mai colocó una mano sobre el hombro de Jinnai Shinobu y ellos se marcharon junto con la Ver.39.

Dejaron a la madre e hija solas.

Justo antes de irse, Mai pensó en algo.

(Nunca encontramos a Hishigami Shikimi.)

El actual Hyakki Yakou todavía estaba buscando a través de Mikuchi-sama y Ciudad Bozen, pero Mai dudaba que la encontraran.

Esa mujer era la fundadora de la línea Hishigami.

Ella se especializaba en la destrucción y ella era temida más que nadie, pero ella se había aferrado a este mundo por mil años con el simple deseo de ser útil para alguien y recibir sus gracias.

Mai sólo podía asumir que la mujer continuaría viajando de oscuridad a oscuridad como siempre lo había hecho.

 

El sospechoso estaba muerto.

Asesinatos en serie basados en viejas tradiciones y modelados con sacrificios ceremoniales habían ocurrido en la plaza de perro sobre la cima. Rastros se habían encontrado de que personas perdidas habían sido restringidas y encarceladas. Más investigación era requerida.

Justo mientras Uchimaku Hayabusa terminaba de usar su laptop para escribir y enviar un reporte, un joven hombre lentamente se acercó desde la distancia.

Hayabusa cerró su laptop y se levantó.

—Perdón por pedirle vernos tan tarde.

—Está bien. Me habría aburrido en la habitación de huéspedes. Además dudo que envíen más aviones con esta nieve. Si gustas, puedo hacer una llamada y tener una habitación abierta para ti en un hotel propiedad Hishigami. Haré lo mismo para mí, así que sólo lo haré por ti mientras me encargó de ello.

—No, simplemente dormiré aquí y esperaré a la mañana. Estoy acostumbrado a ahorrar dinero así.

—Ya veo.

El hombre en ropas japonesas rió y estrechó sus ojos.

Su nombre era Hishigami Kyou.

Él era uno de los administradores principales del Grupo Hishigami, la compañía de comercio general más grande de Japón. Él también era parte de los Hombres Hishigami y estaba tercero en la línea de la familia principal Hishigami.

Él no era alguien que esperarías ver en un vestíbulo de aeropuerto local tan tarde por la noche cuando vuelo tras vuelo era cancelado. Incluso si él estaba esperando en la lujosa habitación de huéspedes que personas normales no podían usar y usualmente ni siquiera sabían que existía. Si este hombre lo deseaba, podría tener hasta el último empleado trabajando como loco para limpiar toda la pista de nieve y enviar un vuelo chárter con la cresta Hishigami sobre su cola.

—Escuché lo que dijiste, así que honestamente sólo quería hablar contigo.

—Me siento honrado.

—No hay necesidad de ser formal. Eres un trabajador del gobierno, así que pones comida sobre la mesa usando el impuesto removido de actividades económicas normales. No confías en el mundo económico, ¿cierto? Pagar impuestos es un deber, no un derecho. —Kyou habló simplemente. —Tú estás trabajando con…sí, creo que era Enbi. La Mujer Hishigami que se especializa en otros humanos. Si sus talentos fueran a florecer, ella podría eliminar un máximo de una cuarta parte de la población de la tierra. Hay algunos que desean dejar florecer ese potencial con el fin de resolver el calentamiento global o la crisis energética, pero has hecho un excelente trabajo conteniéndola. Tal vez debería evitar decir esto como un miembro de la familia principal Hishigami, pero te respeto como un igual.

—…

—No hiciste una cita porque no era de casualidad que estuvieras por la zona, ¿cierto? ¿Qué era lo querías discutir con un hombre que nunca habías conocido? Si es algo razonable, responderé amablemente.

—Muy bien, de acuerdo.

Uchimaku Hayabusa se encogió de hombros sólo una vez y lentamente inhaló.

—Hishigami Kyou-san. Esto podría ser algo que un oficial de policía no debería decir.

—¿Qué es? ¿Estás alcanzando tu límite en cuanto a Enbi se refiere? Si es así, puedo proveer algo de apoyo razonable para naturalmente removerla de ti.

—No, no es eso. —El detective sonaba como si estuviera levantando la bandera blanca. —Quiero golpearte justo en la cara. De esto se trata esto, hijo de puta.

Hishigami Kyou parecía sorprendido.

Un momento después, un sonido solido sonó y el hombre en ropas japonesas fue arrojado al suelo. Uchimaku Hayabusa hizo una mueca mientras miraba desde arriba al hombre. Casi parecía como si su propio esqueleto de cristal se hubiera hecho pedazos por la fuerza reaccionaría del golpe.

Él acababa de hacer algo que rechazaba completamente su estilo de vida como policía.

—¿Por qué?

—¿Por qué qué?

—¡Tienes demasiado! ¡Demasiado!! ¡¡Recibes demasiada fortuna que se desborda!! ¿¡Así que por qué no le das nada de eso a Enbi y a las demás!?

—No sabes nada de los Hishigami-…

—Oh, sí lo sé, —interrumpió Hayabusa. —¡Sé todo sobre sus papeles referentes a los Hombres Hishigami y las Mujeres Hishigami! Y sé que hay una verdad en ello incluso si no hay prueba real. Enbi – y Mai y Shikimi también – viven en un mundo que conlleva tragedia, no comedia.

—…

—Es verdad que son monstruos.

Uchimaku Hayabusa apretó sus dientes y forzó a salir su voz.

—¡¡Pero ustedes son los que las hicieron monstruos!! ¡¡Si les hubieran tendido una mano incluso un poco y les hubieran mostrado al menos la bondad de sostener y consolar a un bebé recién nacido, no se habrían convertido así!! ¿Realmente pueden los Hombres Hishigami menospreciar a las Mujeres Hishigami? ¡Ustedes unilateralmente las lastimaron, y sin embargo ellas continúan avanzando en esa aterradora oscuridad! ¿¡Rechazar a alguien sólo porque son un poco locas es su idea de “razonable”!?

Eso fue todo lo que logró decir.

Varios sonidos secos llenaron el vestíbulo.

Sin embargo, no fueron los sonidos de los puños de Uchimaku Hayabusa lloviendo sobre Hishigami Kyou.

En su lugar, fueron los sonidos de impactos bruscos alcanzando el torso del detective con cárdigan.

Los grandes sonidos eran casi explosivos por su cuenta.

—Gh…

Uchimaku Hayabusa no sabía qué había pasado.

No era de su estómago y no de su pulmón tampoco, pero él sentía una substancia desconocida fluyendo al revés a través de su cuerpo.

—Bh…

Los impactos causaron que varios órganos se convulsionaran y menearan, y toda su fuerza abandonó sus piernas y cintura. Él colapsó al suelo. Mientras Hishigami Kyou se levantaba lentamente, varias mujeres jóvenes vistiendo trajes especiales que cubrían todas sus articulaciones lo rodearon.

Esas soldados parecían haber aparecido del aire y sus puños lo habían golpeado como rayos láser curveados. Las líneas de luz estaban coloreadas de rojo, azul y amarillo.

Ellas estaban vestidas en traje kunoichi-esco como Hishigami Mai.

Los protectores sobre sus brazos derechos portaban la cresta Hishigami y lo que podía haber sido sus nombres propios.

—¿Qué-…? ¿Son…Mujeres…Hishigami?

—Por supuesto que no. Nunca tomaría una elección tan irrazonable.

Hishigami Kyou levantó una mano para revisar su mejilla hinchada, pero su expresión permaneció completamente calmada.

—Sin embargo, ellas tienen una parte de esas características artificialmente implantadas en ellas. Ellas no son Mujeres Hishigami, pero ellas pueden hacer las mismas cosas. El nivel de sus habilidades por supuesto se deterioraron algo, pero ellas no perderán mi control. El color de cabello y ojos podrían parecen extraños, pero eso es probablemente debido a la medicina Youkai que están usando. Aunque no estoy completamente seguro del por qué su cabello crece blanco por encima de eso. Es el límite más lejano de lo que podemos considerar “razonable”.

—…

Hayabusa trató de decir algo, pero él no podía reunir sus pensamientos. Él simplemente subió sus desenfocados ojos desde el suelo y Hishigami Kyou calmadamente le preguntó algo.

—¿Así que qué quieres hacer con las Mujeres Hishigami?

El hombre sonaba perplejo.

En ese instante, los pensamientos de Hayabusa se concentraron en un solo punto y él usó su mente clara para responder.

—Quiero que sean felices. No, quiero hacerlas felices…

Él no estaba seguro de que si sus labios o garganta siquiera se movían, pero él los usó para estrujar las palabras.

—Quiero darle a esa chica una vida normal…donde no tenga la necesidad de tenerle miedo a nada, no necesite actuar rudo y no tenga la necesidad de herir algo. No quiero que se contenga tanto. Quiero que viva feliz mientras crece más y más. Es mi deber pelear contra todos ustedes que tratan de robarle esa vida normal…

Ese fue el límite.

Su consciencia se desvaneció como un delgado hilo que se ha roto.

Por un tiempo, el hombre controlaba todo cerró fuertemente sus ojos como si saboreara el sabor de algún café.

—Kyou-sama.

—¿Qué sucede, Zei?

—¿Por qué recibió ese primer golpe? Si nos hubiera dado la libertad para movernos un poco antes, no habría tenido la necesidad de soportar ese dolor.

—Bueno…

Hishigami Kyou abrió sus ojos nuevamente y sonrió con gozo en sus labios.

Él le dio una mirada a Zei, Akane y Ran, las tres armas sin igual alrededor de él.

—Es verdad que nosotros sólo actuamos de una manera razonable. Si el mundo se está dirigiendo en una dirección cruel, debemos teñirnos de los mismos colores. Así es lo que son los Hombres Hishigami. Nuestro odio de las Mujeres Hishigami no es nada más que un reflejo de esa tendencia del mundo.

—…

—Pero esto es interesante. Si un joven como él apoyara el lado razonable de este país…no, del mundo, tal vez incluso nosotros podríamos vivir una vida de alegría y placer. Él encarna una forma de lo “razonable” que se pone furioso por personas como Enbi y Mai y quien defenderá por completo a los Hishigami.

La mujer llamada Zei no protestó.

El joven hombre en ropa japonesa lentamente suspiró mientras que hermosas mujeres lo rodeaban como perros fieles.

—Trátenlo con cuidado. Asegúrense de que encuentre una mañana razonable y placentera cuando despierte.

—Entendido. ¿Qué hay sobre el Departamento de Policía Metropolitana de Tokio?

—Por supuesto, no vamos a contactarlos. ¿Por qué acabaría esta maravillosa forma de lo razonable antes de que comience sin una buena razón? Y solucionar incidentes como estos fuera de la corte sigue siendo una elección perfectamente razonable.

—Entonces así es cómo manejaremos esto.

—Me pregunto si él se ha dado cuenta que es mi deber hacer a una cierta persona feliz y pelear contra todos los que se pongan en el camino. Y si alguien viera esa conversación a través de lentes razonables de la sociedad normal, no puedes evitar malinterpretarlo como él pidiendo a nuestra familia que le demos la mano de la chica en matrimonio.

—Si se me permite decirlo, ¿está disfrutando esto porque él no entiende la gravedad de lo que está haciendo?

—¡Jaja! ¡¡Esa es una opción bastante única para alguien con tal amor por todas las cosas razonables!!

 

El tren sólo funcionaba cinco veces al día.

Jinnai Shinobu y la Zashiki Warashi tomaron el último tren de ese horario desesperanzador y se sentaron en los asientos del tren con sus hombros juntos.

Si Majina estaba diciendo la verdad sobre la Zashiki Warashi Ensangrentada, entonces no había garantía de que los dos serían libres. Era incluso posible que hubieran sido enterrados como enemigos de la sociedad, pero eso no había pasado. Hafuri podría haber heredado el deseo de Majina de que humanos y Youkai coexistieran y eso podría haber cambiado lentamente la organización del Hyakki Yakou.

—No puedo creer esto…

—¿Creer qué?

—Que recuerdas todo lo que pasó cuando eras una zombi. Claro, era una situación extrema, pero dije demasiado y ahora como que quiero morirme…

—Sí, sí. Recuerdo que arrojaste a alguien en una jaula, llevándola al exterior como parte de un espectáculo de fenómenos, haciéndola comerse un pañuelo y un jamón medio comido, controlándola remotamente con un celular y Smartphone, e inclusive arrojarla por unas escaleras cuando todavía estaba en la jaula. ¿Cierto, Shinobu?

—¡Detente justo ahí, Zashiki Warashi! ¡Esto es etiqueta en el tren! ¡¡No puedes realizar un martinete dentro de una cabina de tren sacudiéndose!!

Shinobu puso una resistencia desesperada cuando él casi caía víctima de una técnica de lucha, pero la Zashiki Warashi no estaba siendo seria. Ella solamente hizo un mohín con sus labios y hablaron mientras regresaban a sus asientos.

—Pero, Shinobi. Ahora que lo pienso, tú lógica no se sostiene.

—¿Hm?

—Podría haber sido verdad que todo el asunto de “Onee-chan” era una ilusión de lo que quería ser. Podría ser verdad que realmente sólo soy una chica normal y un alma inmadura que está en igualdad contigo.

Mientras ella hablaba, ella gentilmente tomó la mano del chico.

—Pero eso sólo quiere decir que puedo enamorarme como una chica normal. No creo que signifique que ese amor esté limitado a ti.

—No seas tonta. ¿Piensas que todo el romance del mundo es dependiente de algún hilo rojo o en el destino? Nueve de diez veces, el amor en sí es el resultado del estado de ánimo o de la atmósfera dando el último empujón en la dirección correcta. En otras palabras, di lo que quieras, pero quien sea que lo diga primero es el ganador. ¿Y quién podría ser si no yo?

—Tu corazón realmente se ha vuelto muy oscuro. Siento que necesito lavarlo.

—Simplemente eres demasiado pura.

Jinnai Shinobu sonaba exasperado, pero aun así él apretó la mano de ella y sonrió.

—Pero no preguntes sobre la décima vez de diez, Yukari.

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Si la historia de la Zashiki Warashi Ensangrentada era verdad, el mundo terminaría dentro de poco.

Un verdadero desastre llegaría que haría la batalla con el grupo de la Aoandon y la epidemia zombi de Majina como si fueran nada. Un futuro sin esperanza estaba viniendo para incendiar el mundo.

Una pelea inevitable les esperaba a ellos dos después de eso.

Pero por el momento, podían permanecer como felices amantes.

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