Epílogo

Una vez que se había acabado, casi parecía demasiado fácil.

Tselika y la poseída Gruagach se habían desvanecido de la Tierra.

Los Krakens y Escilas que habían liberado en la ciudad todavía estaban arrastrándose, pero probablemente seguían aquí por la Cazadora Invocadora. Con su ama desaparecida, los monstruos enloqueciendo por la ciudad también se habían desvanecido en el aire.

Una vez que la amenaza se había ido, las cosas se movieron rápidamente.

La ciudad de clase mundial con más de 10 millones de residentes rápidamente resumió sus funciones.

—Buu, —dijo Buu Buu cuando Beatrice visitó Ground’s Nir para reportar la situación. —Beatrice, recogí a esa persona Gruagach. Los humanos dañarán su cuerpo si permanecen aquí demasiado tiempo, así que regrésala a su mundo.

—Gracias, Buu Buu.

Gruagach tenía sus propias circunstancias y su cuerpo había sido poseído a través de la armadura escorpión azul, pero ella no era exactamente inocente. Seguramente ellos encontrarían nuevos hechos si investigarán el cómo ganó su conexión con Tselika.

Habiendo dicho eso, sería demasiado dejarla a la devastación de Ground’s Nir.

Sería mejor si ella regresaba a la Tierra, ser expiada de sus crímenes y recuperarse a partir de ahí.

—Por cierto, Beatrice. Noté alto extraño.

—¿Sí?

Buu Buu inclinó su cabeza y no se detuvo ahí.

—Cuando recogí a Gruagach, esa persona Tselika no estaba ahí, —él explicó.

—…

—Ya que ella estaba siendo llevada hacía tu mundo por Gruagach, quizá ella aterrizó en algún otro lado después de dejar a Gruagach.

 

El Palacio Mágico Independiente era una zona despejada en el centro de Roppongi, Tokio.

Con la conmoción acabada, las 3 se reunieron en un lugar una vez más.

—Dado mi trabajo, preferiría evitar algo que resalte mucho, —suspiró la mujer con lentes y una falda pegada.

La única que lucía más incómoda que ella era la doncella del santuario rubia esponjosa con lentes de fondo de botella.

—Nunca me dijiste que estabas trabajando con la policía o un sector externo o lo que fuera. Casi disparé un arma de fuego frente a ti, así que, ¿qué me va a pasar ahora?

—Eso es parte de lo que se trata esta reunión. Y veo que ambas usan lentes. —La chica en vestido rojo parpadeó. —Bueno, vieron qué tan horriblemente fracasaron la JSDF y la policía antidisturbios. No querrán cavar sus propias tumbas, así que realmente dudo que vayan a hacer una investigación real de lo que pasó durante todo eso.

—Para ser franca, tú eres la que está en la posición más peligrosa en esto. —La mujer en falda pegada sonaba exasperada. —La mayoría de los problemas serán barridos debajo de la alfombra, pero el grupo Corredor de Información no va quedarse de la vista gorda en esto. La roja Espadachina Santa dejó el Palacio Mágico Independiente sin una votación central dando el permiso. Algo va a suceder, así que sé cuidadosa.

—Ese es mi problema.

La chica de largas coletas negras se encogió de hombros y pasó al siguiente tema.

Viendo eso, la doncella del santuario rubia esponjosa con lentes y la mujer en traje pegado se inclinaron.

Pasaron de 45 grados para uno de 90 grados.

—¡¡Perdón por todo!!

—No usaré mi trabajo como una excusa. ¡¡Te engañé de cualquier manera!!

Pero la chica de vestido rojo sólo suspiró.

—¿Engañarme? Pero nunca les dije todo sobre mí tampoco. Como que estaba confinada al Palacio Mágico Independiente. No es como si estuviera escondiendo algo. Solamente lo investigaron por sus cuentas y se engañaron a sí mismas al pensar que era inocente, ¿cierto?

—Pero…pero reporté sobre Buu Buu. ¡Incluso mencioné el secreto de su Arma Brillante y las almas de los Orcos Ibéricos! ¡¡Esa tiene que ser tu más grande debilidad!!

—Realmente no importa si las personas saben eso.

—Am, para tener una idea de qué tan poderosa eres, secretamente medí la Magia de estilo Porcentaje que usas… y eso quiere decir que les di tus medidas. ¡Como las de tus pechos!

—De acuerdo, vayamos a resolver esto afuera, vaca.

Ese era el ocasional comentario punzante, pero generalmente era pacifico.

Ya se confiaban las unas a las otras.

Pequeñas grietas como esta no eran suficientes para quebrar esa confianza.

—Más importante aún, quiero preguntar sobre Tselika.

—Ella era falsa, ¿sabes?

Con ese comentario, la doncella del santuario con enormes pechos sacó su Smartphone para que las otras pudieran ver.

Mostraba la página de información que ella manejaba.

—El nombre Súcubo es sólo algo que los humanos le dieron, así que ella en realidad no lo es. Ella es de una raza similar que vive en Ground’s Nir, así que no olviden que no todas las leyendas halladas en la Tierra van a aplicar.

—Sí, sí. ¿Podemos continuar?

—Aparentemente, la mayoría de los demonios no tienen un cuerpo físico. Y eso incluye a demonios mayores como Lord Satán y Lord Belcebú. Es por eso que ya sea que posean un cuerpo humano o susurren en los oídos de las personas para tentarlos a hacer malas acciones. Bueno, de cualquier manera esa es la interpretación.

—¿Sí? Y es por eso que Tselika usó esa armadura y ese aceite de sangre para controlar a esa retorcida estudiante estrella llamada…¿cómo era? ¿Gruagach?

—Sí, —confirmó la doncella del santuario con su cabello rubio esponjoso atado en una forma de tubo largo. —Pero esa explicación no aplica para un cierto tipo de demonio: el Súcubo. Esos demonios hacen cosas malas al…am, bueno, ah…durmiendo con humanos, así que no pueden cumplir sus papeles sin un cuerpo físico por su cuenta, ¿cierto?

—¿Eh…?

—Una variedad de teóricas han sido propuestas en consejos religiosos, pero las normas son que crean un cuerpo temporal de alguna manera o pueden elegir a libertad ser tangibles o intangibles.

En ese caso…

Un silencio desagradable cayó sobre las tres.

—¿Qué tal si Tselika fue capaz de mantener un cuerpo físico con suficiente poder para continuar interfiriendo con la Tierra a través de la ligera barrera incluso sin usar a Gruagach como un ancla?

—¿Estás diciendo que ella podría haber escapado justo antes de que esa estudiante estrella fuera arrojada a la Puerta…?

Esa sólo era una posibilidad.

No había fundamentos para ella.

Ellas no permitirían que fuera verdad.

 

Era simplemente conocido como la sala de conferencias.

No tenía un gran título y no tenía asignado un número.

No tenía sillas lujosas o mesas y nada de muebles lujosos de interior para decorar. Ni siquiera una sola botella de té fue proporcionada. De hecho, incluso el espacio rectangular no existía.

No era más que una comunidad en una red secreta.

Era usada por consejeros de coordinación para que los preparativos de recuperación pudieran ser hechos rápidamente si cualquier repentino y devastador daño era hecho a Tokio por un desastre u otra emergencia. Era esencialmente la versión electrónica de descentralización.

Pero otros habían encontrado otro valor en su anonimato y se había convertido en la guarida del mal.

—Podemos dejar las operaciones de recuperación para la capital hasta después.

—El tema en cuestión es cómo lidiar con la Espadachina Santa Beatrice.

—Eso no estuvo bien para nada.

—Este problema está en el mismo nivel que repentinamente perder contacto con un submarino llevando un arma nuclear. Dependiendo de cómo las otras naciones interpreten esto, la tensión podría alcanzar el punto de quiebre.

Los altos parlantes no tenían nombres y no se les asignó números. No pensaron en las identidades o influencias de cada uno. Eso era lo que les permitía tener una votación justa sin que yaciera toda clase de razones primero.

No importaba quién estaba hablando.

Sólo les importaba que llegaran a la respuesta correcta.

No tenían la clase de orgullo barato de alguien que siente alegría por mostrar su conocimiento.

—¿Entonces qué deberíamos hacer? Deshacernos de ella sería una perdida para la nación.

—Ella es inútil si no puede ser controlada.

—Las cinco grandes ciudades regionales han encontrado a sus siguientes candidatas: una Princesa de la Cascada de Hielo y una Noble Bailarina. Dejarles esto a ellas siempre es una opción.

—No podemos decidir eso tan fácilmente.

—Es para eso que es la sala de conferencia. Votemos, como siempre.

Un voto anónimo era prácticamente como abandonar la responsabilidad.

Incluso si el resultado era un fracaso, no podrían ser personalmente criticados. Ellos habían hecho la decisión juntos, lo cual suavizaba cualquier culpa que pudieran sentir.

Eso les permitía presentar opiniones audaces sin miedo, pero también introducía el miedo de pasar hacía más extremas y elevadas opiniones sin pensar en ellas apropiadamente.

La política se estaba inclinando hacía abandonar a las personas de Tokio y construir más zonas regionales, pero eso podría haber sido la influencia de esta sala de conferencia.

—El plan de Tselika nunca podría haber alcanzado la fruición si Beatrice no hubiera actuado.

—Ella había estado llevando a cabo su deber de reunir Piezas para el beneficio de Japón. Estaba dispuesto a hacerme de la vista gorda si ella se divertía un poco, pero esto es demasiado.

—También estoy preocupado sobre el Orco Ibérico con el que ella tiene contacto.

—Escuché que el Arma Brillante que ese No-humano lleva, tiene las almas de sus compañeros Orcos Ibéricos alojadas adentro como información. Esa es una irregularidad igual o incluso más grande que Tselika.

—Eso también podría conducir a No-humanos cruzando entre los dos mundos.

—¿Deberíamos confiscarlo?

—¿Qué tal si le dejamos eso a Beatrice? Como una manera de pagar por su crimen.

La charla irresponsable comenzó a cambiar en una cierta dirección y alcanzó a su finalización cuando una cruel esencia comenzó a crecer. Justo como siempre. Y nadie cuestionó la manera en que las cosas se estaban desarrollando.

Todos estaban riendo en frente de monitores separados por grandes distancias, pero no había una verdadera razón para esto.

No tenían idea de que su conversación estaba siendo monitoreada con todos sus nombres reales adjuntados.

(Ahora bien. Necesito mantener a esos idiotas hablando entre sí en círculos interminables como siempre.)

Ellos se veían a sí mismos como reyes, pero Dios nunca les dejaría menospreciar a otros.

Ese privilegio era algo que Dios le prestaba al rey.

(Molestar a Beatrice ahora sería una tontería al extremo. ¿Por qué comenzarían otro incendio cuando la conflagración de Tselika aún no se ha apagado completamente? Admitiré que estas personas son genios cuando se trata de exasperar a una anciana como yo. Como siempre.)

Si a esas intrusivas e influyentes personas se les diera sillas de apariencia importante para sentarse, con alegría entrarían a la jaula. Y mientras su completamente inútil discusión compraba algo de tiempo, la anciana sólo tenía que guiar sus opiniones casualmente para convertirlos en los títeres perfectos. Podrían llevar a cabo una reunión de 4 horas y ser guiados a una respuesta en los últimos 5 minutos y sin embargo nunca lo cuestionaban, por lo que era impresionante de alguna manera.

(¿Qué vas a hacer ahora, Tselika Wien Alpha Chelydia Lumidrier? La recuperación retrasada de la ciudad realmente nos hirió. Particularmente la red de vigilancia. Así es cómo ella logró desaparecer.)

Varios mensajes bailaron dentro del software email mostrado en otro marco de la pantalla.

Habían sido enviados al Santuario Ushigashira.

Estaban discutiendo una fiesta de cena para la Cumbre de Yokohama.

—La G22… Los líderes de las 22 naciones líderes y desarrolladas. ¿Ella se ha unido a uno de ellos?

Si eso pasaba, no serían capaces de simplemente reunir a cualquiera sospechoso en alguna clase de cacería de brujas. Las acusaciones falsas se desarrollarían en incidentes internacionales y este país se volvería aislado. Pero si nada pasaba y todos esos líderes regresaban a casa, sería difícil llegar a Tselika. Si ella controlaba al líder de una gran nación que influenciaba la sociedad internacional como un todo, ella lentamente podría apretar su agarré en Japón desde una zona segura y ella no tendría razón para permanecer en un lugar. Si ella continuaba moviéndose de persona en persona mientras ignoraba la estructura de la pirámide de la sociedad humana, sería imposible capturarla.

(Pero eso es sólo si ella sigue 100% cautelosa de los humanos. Si la dejamos ir esta vez, ella podría dejarse llevar y cometer un error. Incluso tengo a la carnada perfecta para ella con la sala de conferencia.)

La anciana pensó fríamente pero entonces suspiró.

En lugar de a su enemigo, sus pensamientos se dirigieron a una persona descuidada: una doncella del santuario con cabello rubio esponjoso y lentes de fondo de botella.

—Disfruta el tiempo que tienes, gran demonio. Pero incluso si uso la sala de conferencias como un rompeolas e incluso si me tengo que sacrificar a mí misma, nunca te dejaré llegar a la princesa doncella del santuario.

 

Era una noche de luna.

Una chica en vestido rojo lentamente caminó por el largo jardín después de acabar la cena. Su Smartphone había recibido un mensaje de un remitente desconocido.

La imagen de icono de la cuenta era un pétalo de flor de cerezo.

—Hola, Espadachina Santa. Sólo voy a asumir que ya sabes que es imposible enviar mensajes desde Ground’s Nir.

—…

Ya que ella estaba confinada en el Palacio Mágico Independiente, el ambiente de internet de la chica también era monitoreado, pero este mensaje había sido enviado a pesar de eso. El remitente podría ser un idiota o alguien protegido por algo incluso más grande que el sistema de monitoreo de esta nación.

—¿Cómo?

—Incluso yo me sorprendí. Honestamente no tenía planes una vez que perdí a Gruagach. Nunca imaginé que algo más me daría un ancla aquí.

Beatrice les había pedido a las sirvientas investigar eso después del hecho.

“Eso” siendo lo que Tselika había enterrado debajo de un cierto árbol de flores de cerezo.

—¿Encontraste sus cabellos?

Ella no respondió.

—Se descomponen muy rápidamente, ¿cierto? ¿Fue la tierra, los insectos o el agua? ¿Llegaron a una vena subterránea de agua o se convirtieron en vapor y entraron a la atmósfera? Esa ancla se ha dispersado tanto como para que alguien lo localice ahora. Y es por eso que puedo permanecer aquí por siempre. Mientras poseo persona tras persona.

La chica no podía hacer nada mientras las repuestas seguían llegando.

—Logré mi meta. Tú te metiste en mi camino, Beatrice, pero nunca habría cruzado entre los mundos sin su ayuda. Aunque parece que mi plan de fingir mi muerte no fue lo bastante bueno. Aun así, me ayudaste más que impedírmelo, así que decidí agradecerte directamente.

El dispositivo estaba siendo monitoreado.

Sería inútil preguntar el tener la señal rastreado. Si Tselika no podía ser ubicada en este ambiente, no había nada más que pudieran hacer.

—¿Qué planeas hacer?

—Quería estar ante las flores de cerezos con sus cabellos. Pero ahora que he completado esa máxima prioridad, más y más deseos están creciendo en mí. Creo que disfrutaré una vida cómoda. Descuida, Beatrice. No tengo nada más que ver contigo. No te daré caza por toda la eternidad.

Era en realidad la chica de vestido rojo quien tenía asuntos con Tselika.

Al enviar su influencia a través de la ligera barrera entre mundos, Tselika se había descontrolado por Tokio aunque sin en realidad cruzar esa barrera, pero para preparar eso, ella había colocado su alma y rastros dentro de la armadura y suave piel de Gruagach, hizo que Gruagach pasara por la Puerta, e intencionalmente dejó que el filtro entre los mundos capturara su alma.

Lo cual significaba una cosa: Ella había logrado el objetivo final de la chica de coletas.

Dígase de otra manera, recuperar las almas de los Orcos Ibéricos del Arma Brillante de Buu Buu, darles cuerpos físicos y liberarlos.

Tselika tenía una porción de la respuesta.

—No tiene caso. Ríndete de capturarme y hacerme hablar. Mi técnica es mía y sólo mía. No dejaré que incluso la más grande nación toque esa cristalización que creé por él. Pero es posible. Necesitas hallar satisfacción en sólo esa información.

El mensaje de pétalo de flor de cerezo parecía responder las preguntas de la chica por adelantado.

Esa sería otra razón por la que Tselika se estaba quedando en la Tierra en lugar de regresar a Ground’s Nir donde ella sería cazada con sólo números. No era por su propia seguridad sino para asegurar que la técnica conectada a sus recuerdos fuera robada.

Y la chica en vestido rojo se dio cuenta que ella esperaba que ese fuera el caso.

Si lo era, ella no tendría que despreciar a esa demonio.

—Realmente no gano nada de esto. Sólo quiero presentarte una pequeña pregunta.

—Sólo ve al punto, —le apresuró la chica.

—Pasar entre los mundos suena bastante simple, pero es más que un simple tema de distancia. Y he escuchado susurros de una teoría interesante en este mundo: la teoría de la relatividad. Pareciera que el tiempo y la distancia están cercanamente relacionados.

El mensaje era sólo texto, pero llevaba verdaderas emociones.

Contenía algo de diversión pero también algo de furia.

—¿Entonces no la tecnología para trascender esa distancia también lleva la posibilidad de interferir con ese otro concepto de cercanía relacionada? Dígase de otra manera, tiempo. Su hogar fue cubierto en sombras y se desmoronó. ¿Pero eso realmente fue debido a la crueldad de este mundo? ¿También es posible que haya una barrera de tiempo al igual que la de espacio cuando pasas entre mundos? Esa posibilidad me asusta un poco.

—Tiempo…

—Aunque, eso realmente no compensa cuando lo miras desde una perspectiva de casualidad. Y yo técnicamente realmente no he viajado entre mundos, así que deberías asumir que no tengo idea de qué estoy hablando. Habiendo dicho eso, es posible que esas Puertas pudieran ser usadas para algo completamente diferente si las condiciones eran las correctas.

Tselika probablemente había perdido el interés.

Así como había llegado sin aviso, ella terminó la conversación sin aviso.

Justo como una flor de cerezo que se esparce en el viento a pesar de que cualquiera desearía que se quedaran floreciendo para siempre.

Pero primero ella dejó un mensaje final.

—Sé cuidadosa. Si bajas la guardia, alguien en que confías podría tirarte cuando menos lo esperes. Justo como esta demonio lo hizo.

 

El redondo Buu Buu era pequeño y lucía como un animal de peluche. Él estaba de muy buen ánimo esta mañana. Todos tenían miedo de los Orcos Ibéricos, pero él aun así tenía una amiga. Cuando él estaba con ella, él perdería la noción del tiempo.

La amiga que había conocido en el bosque se llamaba Beatrice.

—Buu Buu. ¿Quieres ir más profundo en el bosque hoy? Hay una cascada que crea un arcoíris y podemos capturar una tonelada de pescados ahí.

—¡¡Vamos, vamos!! ¡¡Los peces son difíciles de comer con todos su pequeños huesos, pero escuché que capturar muchos pescados significa que has crecido!!

—Buu Buu. La señal más noble de crecer es que tienes a alguien que hace la comida para ti y que te esperará a que regreses a casa.

—Pero quiero aprender a cómo cazar. Si puedo capturar mi propia comida, entonces realmente habré crecido. ¡Y entonces podré hacer comidas para ti, Beatrice!

Con eso decidido, él tenía que ir por su caña de pescar.

Desafortunadamente, él no le podía decir a Beatrice sobre la villa de los Orcos Ibéricos. No sólo su ubicación sino que también que incluso vivían como un grupo así. La villa estaba ubicada cerca de la entrada del Laberinto, pero sólo ellos sabían de su existencia. Una vez que todos en la villa sabían más sobre Beatrice y aceptaron que ella era una buena persona, ellos le permitieron darle permiso.

Así que Buu Buu regresó a la villa solo, tomó su caña de pescar y regresó.

Él vio a alguien en el camino.

Ella vestía una armadura roja.

Ella usaba un Arma Brillante gigante sobre su espalda que podía ser confundida por un tronco o una viga de metal.

Ella tenía las sexy líneas de cuerpo de una mujer adulta y su cabello plateado y rojo revoloteaba detrás de ella.

—…

La mayoría de los humanos responder con miedo cuando ven a Buu Buu o a los otros Orcos Ibéricos. Algunos inclusos lanzarían rocas. Ya que todos en la villa le decían que entraban en pánico en lugar de estar furiosos, él no podía odiarlos por eso, pero eso lo hacía sentirse triste. Él realmente deseaba no tener que sentirse así antes de ir a jugar con Beatrice.

Sin embargo, ella no parecía molesta de verlo.

Por alguna razón, ella lucía triste incluso a pesar de que ella estaba sonriendo.

—Vamos. Apresúrate.

Ella gentilmente se movió a un lado para que así Buu Buu podía continuar por el camino con su caña de pescar en ambas manos.

—Ve con tu amiga antes de que el círculo se cierre.

Él podría haberlo pensando de más.

Podría no haber habido disgusto en su rostro.

Pero cuando él calmadamente la observó, él sintió como si ella apenas pudiera controlar algo dentro de ella.

—¿Estás bien?

—…

—Luces como si estuvieras a punto de llorar. Nunca había visto a alguien lucir así. Sé qué hacer si tienes dolor de estómago o si te duele un diente. Hay muchas clases diferentes de frutas y orugas en el bosque y puedes combinarlas para hacer una medicina.

Pero nada más sucedió cuando él caminó más cerca.

La mujer en armadura roja no dijo nada más, dio la espalda y se marchó.

Buu Buu inclinó su cabeza.

—Supongo que ella no tenía dolor de estómago o de diente.

Esa fue su conclusión.

Beatrice tenía que estar esperándolo, así que él comenzó a correr con la caña de pescar en su mano.

¿Qué habría pasado si él se hubiera cuestionado ese encuentro?

¿Por qué esa mujer había estado en un sendero de animales secreto al que ninguno humano se le había dicho?

Y si ella se dirigía a la dirección opuesta, ¿eso significaba que ella estaba de camino a la villa?

 

Mientras tanto, la mujer de armadura roja llevando una larga espada sentía una opresión en su pecho.

Pero ella continuó caminando por el sendero de animales. Eso fue todo lo que ella hizo. Ella no podía mirar atrás dado lo que ella estaba a punto de hacer. Y si ella miraba para atrás, los demás lo notarían.

Ahí fue cuando ella escuchó crujidos en los arbustos cercanos.

Esas personas no lo harían por error. Eran las elites que habían recibido entrenamiento estandarizado de una nación aliada. Eso quería decir que esto era una señal intencional para decirle a ella que estaban ahí. Le estaban diciendo que no eran enemigos y todo estaba yendo como lo planeado.

El círculo alrededor de la villa se había cerrado.

Ahora nadie podría escapar.

—Asumo que son el Elkiad del que se me dijo.

Cuando ella respondió vocalmente, un hombre dio un paso fuera de los arbustos para responderle. El hombre de cabello gris era su líder. Incluso a su edad e incluso con la dignidad que él había establecido, él aun así no podía dejar estos escenarios peligrosos. Ese hombre, quien se había casado con la guerra, rió y le respondió en una voz profunda.

—Así es, vagabunda. Nuestros preparativos están completos. No te faltó ninguno de camino a aquí, ¿cierto?

—No, no vi a ninguno en absoluto. Todos están en la villa.

Ella casualmente mintió.

Ella no miró atrás.

—Entonces comencemos esta misión de búsqueda y destrucción, Beatrice. Tenemos grandes expectativas de tu trabajo aquí.

 

En ese día, Buu Buu se divirtió mucho. Él pescó con una chica que parecía como una hermana mayor, y sin embargo, conservaba su inocencia, y entonces él emocionadamente regresó a la villa esperando que todos lo alabaran. Cuando él les mostrara la canasta llena de pescados, seguramente aceptarían que Beatrice era una persona asombrosa y le permitirían a él decirle donde estaba la villa.

Pero para entonces, todo se había acabado y nada quedaba.

Nada en absoluto.

Nadie en absoluto.

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