Epilogo

Buu Buu corrió por las montañas.

Beatrice había ido sola. Él lo había notado muy rápidamente, pero él se había atrasado demasiado. Él corrió y corrió, pero no encontró rastro de ella.

Después de revisar por todas partes que él pudo pensar, él finalmente llegó a la entrada del Laberinto.

Los Orcos Ibéricos y todos los otros No-humanos en Ground’s Nir evitaban siquiera acercarse a ese lugar. Incluso él nunca habría tenido nada que ver con ese profundo y oscuro agujero si Beatrice y las demás no se lo hubieran pedido.

—*Tragar*.

Pero él dio un paso dentro una vez más.

Para ver si alguien importante para él estaba a salvo, él quebró ese tabú y entró al Laberinto por su cuenta.

Pero justo antes de que pudiera hacerlo…

—¿Buu…Buu…?

—¿¿¿¡¡¡Beatrice!!!???

—…Jaja. Luzco muy patética, ¿verdad?

La Espadachina Santa era un desastre cuando dejó las profundidades. Ella siempre parecía como su hermana mayor, y él la veía como una persona poderosa quien calmadamente lo cuidaba desde un paso o dos delante de él. Y sin embargo, ella ahora lucía muy débil. Su armadura estaba rota, ella tenía cortadas y moretones por todos lados, y uno de sus ojos no se abriría ya que sangre se rezumaba por su mejilla. Ella cojeaba mientras caminaba, y con cuidado sostuvo sus cotillas con su mano dominante.

Ella debía haberse relajada después de finalmente ver un rostro familiar.

Beatrice colapsó hacía el frente, por lo que Buu Buu halló una forma de apoyarla sin destruirla en sus muy grandes manos.

—Lo siento. Lo siento, Buu Buu…

—…¿Qué pasó?

—No pude convertirme en una compañera apropiada para ti. No, nunca estuve calificada en primer lugar…

—¿¡Qué pasó, Beatrice!?

Él gritó, pero ella no respondió.

La más fuerte Espadachina Santa se desmayó en los brazos de esa persona preciada.

La batalla con el Sabio había sido más o menos un desastre. Beatrice sólo había intentado resistir en lugar de realmente enfrentarse a ella. E incluso eso había sido arriesgado.

El trabajo de Espadachina Santa de Beatrice era uno raro que le permitía manejar la ofensa, defensa, recuperación y apoyo todo por su cuenta. Usando sus limitados Puntos de Experiencia en cada una de esas direcciones podría haberla convertido en una mil usos que no resaltaría en alguna forma, por lo que ella se había enfocado en el fuego y aprendido toda esa Magia. Eso debería haber sido el camino más corto para el más grande éxito.

Y sin embargo…

—Je.

Después de remover todas sus ataduras, el Sabio sonrió ligeramente y sacó su espada; la que eran pedazos de los restos de muchas Armas Brillantes destruidas, con su mano izquierda. El mundo entonces floreció como loco con incontables cambios. Algunos usaban agua, algunos usaban viento, algunos usaban tierra…y algunos usaban el fuego en el que Beatrice se había especializado. El Sabio sobrepasaba todo lo demás mientras con una tormenta de Magia combinada en una sola masa gigante.

Cuando ella dibujó un círculo con la punta de su espada, ella ya había golpeado a Beatrice con más de 100 explosiones que la habían enviado a volar hacia atrás.

—¿Ataqué la villa de Orcos Ibéricos con Elkiad? Sí, lo hice. ¿Le di mi Arma Brillante al joven Buu Buu? Sí, lo hice. ¿Coleccioné los contenedores innecesarios de sangre para usarlos para mis propios propósitos? ¡Sí, lo hice! ¡Pero tú no sabes nada! ¡¡Ni siquiera sabes la definición de un Orco Ibérico!!

—!!!

El Sabio tenía el mismo rostro y sabía Magia no familiar, pero Beatrice se levantó. Las suelas de sus botas rasparon el suelo, ella levantó su estoque y ella intentó escapar de las explosiones alejándose impotentemente.

—Los Orcos Ibéricos no eran originalmente gigantes de rostro de cerdos.

Ella disparó innumerables llamas, pero ni siquiera una de ellas golpeó al Sabio. De hecho, Beatrice usó esas llamas para sacudir el aire con la extrema diferencia de temperatura y producir cuchillas de vacío o para frotar el hollín, y humear partículas y producir relámpagos. Y sin embargo, apenas si había tenido algún efecto.

(¿No sólo es Resistencia al Fuego? ¿¡También dominó el viento y el agua!?)

—Los orcos originalmente eran una especie sin una forma definida. Repetidamente se cruzaban con toda clase de animales y plantes, y sus descendientes conservaban las fuerzas de esas otras especies. Los gigantes de rostro de cerdo con extraordinaria fuerza muscular y un magnifico sistema digestivo son simplemente la forma a la que llegaron como resultado de eso. Parece que hubo eras durante las cuales se elevaron a los cielos o el mar antes de llegar a este punto. Si hubieran continuado reproduciéndose con Elfas o Sirenas, probablemente se habían vuelto guapos y hermosos. Si se hubieran reproducido repetidas veces con humanos, se habrían vuelto intelectuales con un entendimiento completo de la Magia.

Beatrice quería silenciar esa boca hablando.

Ella quería terminar este monologo y hacer que el Sabio lamiera el suelo en su lugar.

Ella apretó sus dientes y envió ataques feroces, pero el Arma Brillante en la mano izquierda del Sabio envió luces de muchos Elementos con dos o tres veces esa intensidad.

—Son la cima de todas las cosas vivas. Pero era por eso que se sentían arrinconados.

Ella no podía derrotarla. Sin importar lo que hiciera.

—Los cuerpos de los Orcos Ibéricos cambiaron drásticamente con sus optimizaciones frecuentes, pero su sangre se oxidaba y sus vasos sanguíneos se rompían como alguna clase de desastre. Su mayor vino directamente a mí con una petición. ¡Esencialmente tenían una bomba sin importar en donde evolucionaran, así que él quiso que acabara con todos excepto por Buu Buu, el único que no mostraba señales de ese trastorno! Los Orcos Ibéricos pueden reproducirse con cualquier animal o planta, por lo que la villa podía ser repoblada incluso con Buu Buu como el único sobreviviente. Pero si la enferma villa permanecía, Buu Buu sin dudarlo elegiría a sus hermanos enfermos por encima de alguien más. ¡¡Así que el mayor me pidió que los matara a todos para que eso no pasara!!

Finalmente.

Su situación no había mejorado, pero Beatrice finalmente sintió que tenía algo a lo que aferrarse.

—¿Es por eso que trabajaste con los soldados de Elkiad y atacaron la villa?

—Sí.

—¿Y es por eso que dejaste que el pequeño Buu Buu escapara en el día del ataque?

—¡¡Sí!!

—Si realmente estabas satisfecha con eso, ¿por qué digitalizaste las almas de los Orcos Ibéricos que asesinaste? ¿¡Por qué se las diste a Buu Buu!? ¿¡Por qué juntar sus cuerpos al final!? ¡Y no es como si estuviera directamente relacionado, ¿pero por qué creaste la Piedra del Sabio en la cabeza de Ola de Calavera?! ¡No estuviste satisfecha con nada de lo que hiciste, así que simplemente has estado tratando cada método en el que pudiste pensar, ¿no es así?! ¡¡¡Así que, ¿¿¿realmente puedes estar frente a Buu Buu y sentirte orgullosa de lo que has hecho, Sabio???!!!

—…

—Si eso es suficiente para silenciarte, entonces ya tengo mi respuesta. Si no puedes responderme, lo haré por ti. Tu vida fue un fracaso. ¡¡Es por eso que todos esos Orcos Ibéricos se rindieron de curarse, e hicieron que los mataras!! ¡No importa qué razones pudieras haber tenido, ¿cómo siquiera podrías decir que lo que hiciste estuvo bien?!

Por un breve momento, las llamas de Beatrice contuvieron la Magia cambiante del Sabio. No, incluso la hicieron retroceder.

—¡¡Explícame todo lo que hiciste y ve a disculparte con Buu Buu por todo, Sabio!! ¡¡No importa qué grandes excusas hagas, eso es algo de lo que no puedes escapar!!

—Quería… —El Sabio apretó sus dientes. —Quería salvarlos también.

—Pero te rendiste. No importa lo que pudieras haber pensado, lo hiciste. ¡Y es por eso que los cadáveres están apilados en la realidad!

—Pero…

¿Ella realmente tenía más que decir? ¿Ella todavía tenía más excusas del por qué ella había estado en lo correcto? La Espadachina Santa encontraba el acto más desagradable de lo que en realidad fueran las excusas, pero las siguientes palabras del Sabio fueron completamente inesperadas.

—¿Qué habrías hecho si el mayor te hubiera convencido de que Ground’s Nir sería destruido si no lo hacías?

—¿Qué…?

—¿Por qué piensas que los Orcos Ibéricos continuamente tomaban la fuerza de tantos animales y plantas diferentes a pesar de los riesgos involucrados? Y no sólo estamos hablando de un individuo. Su villa era una reunión organizada de esa gran fuerza. Pero no sólo era por la diversión de ello. Tenían una misión. Una razón de ser.

La mente de Beatrice casi se puso en blanco, pero un pedazo de información flotaba en la superficie por alguna razón.

…A los Orcos Ibéricos no les gustaba que los humanos visitaran el Laberinto.

—Eran porteros.

El Sabio habló la cruel verdad del mundo.

—Existían para detener a ese que yace durmiendo en la parte más profunda del Laberinto cuando se eleve a la superficie. ¡El mayor y los otros estaban enfrentándose a la muerte de su especie, por lo que su única elección fue dejar todo con Buu Buu y hacerlo reconstruir la villa! ¡¡Y él tiene que hacer antes de que ese monstruo se arrastré saliendo de las profundidades!!

 

Y…

—Eso debería bastar.

—Sí, supongo que está más o menos completado.

Las voces hablaron en lo profundo de la biblioteca gigante construida al secretamente rediseñar una parte del Laberinto.

El Sabio vestía una armadura roja. Una Elfa Real rubia, de ojos verdes, vestía un vestido verde que revelaba su delgado y pálido cuerpo desde el pecho hasta debajo del ombligo. Estaban lidiando con algunos equipos médicos y una mesa de examinación mucho más robusta y larga que una destinada para humanos. En lugar de electrónicos, eran dispositivos metálicos que podrían ser mostrados en un museo, así que algunos podrían haber pensado que parecían más aparatos de tortura.

Pero había más que eso ahí.

Por ejemplo, la comida que se había enfriado después de que nadie la tocara. Entre la comida estaban las brochetas de Conejo Maestro y Pescado Cortado empapados en yogurt que una cierta persona continuaba comiendo a pesar del valor nutricional o la falta de esta. También había algo como un libro de imágenes gigante dibujado en la escritura jeroglífica sólo vista en muros antiguos de arte. Había una tosca pero fuerte tela usada para pulir colmillos de animales y un desodorante especial de Mezcla que podía eliminar incluso el más fuerte bestial de los olores en un instante.

Las dos continuaron deshaciéndose de todo.

Pero después de alcanzar su punto de quiebre, el Sabio arrojó una botella de desodorante contra el muro.

Sibyl, la Elfa Real, con una como corona adornando su hermoso rostro, cubrió sus largos oídos al estrepitoso ruido, y habló como un padre exasperado mientras un aroma floral empezaba a flotar.

—Vamos, no arrojes cosas.

—Lo siento.

—Ahora bien. Desastre era del tipo no-muerto, así que necesitamos esterilizar nuestros cuerpos enteros ahora que estamos acabadas.

—…Por favor no me pidas tomar un baño contigo a esta edad.

—No actúes como si no hubieras encontrado útil el trabajar con una Elfa Real longeva que apenas si envejece. Además, ni siquiera puedes hacer tu propio desayuno sin una sirvienta. Y sin embargo viertes todo tu esfuerzo en cosas como practicar el cómo hacer delicias para Orcos Ibéricos.

—Ya te he pagado de más.

—Esa casi es la peor parte. Realmente estoy agradecida que arreglaras esta cosa y la tomaras.

Los largos oídos de la delgada Elfa se crisparon mientras jugaba con una extraña arma que parecía un arco y un bastón. Una rama gruesa de árbol estaba doblaba en una forma de luna creciente, hiedra verde estaba envuelta alrededor de eso y jalaba una cuerda, y un cristal grande como un globo ocular estaba incrustado en el extremo superior. Probablemente le había pertenecido a alguien que había perdido su vida en Ground’s Nir. En otras palabras, era un Arma Brillante. El Sabio lo reparó, liberó la cerradura de autorización de ID, y se lo dio a la Elfa Real.

La bañera transparente en la que se metieron estaba llena con un surtido de agentes desinfectantes como una alta concentración de alcohol medicinal y cloro. No era un baño eléctrico, pero sentían un dolor punzante en sus pieles mientras se metían hasta sus hombros. Estaban usando toallas para el baño, pero ya que este era con propósitos de desinfección, ocasionalmente metían sus cabezas debajo de la dolorosa agua de la bañera sin preocuparse por sus cabellos.

—Haa…

—Vamos, si te vas a meter, entonces trata de relajar y sumergir tu cuerpo.

—Estás llena de quejas hoy.

—Kh. No muevas tus piernas en la bañera. ¿Dónde piensas que me estás tocando? Además, este líquido desinfectante bastante sucio está salpicando fuera de la bañera.

—¿A quién le importa? Nos vamos de aquí hoy de cualquier manera.

Un corto silencio cayó. Mientras se sumergían en la bañera de vidrio, que tenía marcas de medidas como una jarra, se rindieron ante la sensación efervescente de la desinfección atacando cada parte de sus suaves pieles.

Finalmente, la delgada y pálida Elfa Royal abrió su boca de nuevo. Y ella habló solemnemente.

—…Así que eso es lo que realmente va a pasar, ¿eh?

—Este lugar realmente sólo fue usado para alcanzar el marco del éxito a través de fracasos repetidos. Sólo estamos reusando ya que estaba aquí, así que no es una perdida dolorosa.

—Pero tú te quedaste aquí más tiempo que nadie. Quizá incluso más de lo que estuviste en la Tierra.

—…

—¿Y aun así lo vas a desechar?

—Sí.

Con un sonido de chapoteo, el Sabio descansó la parte trasera de su cabeza en el borde de la bañera transparente. Sus pechos se elevaron y cayeron mientras ella tomaba un profundo respiro y miraba al alto, alto techo.

—Completé mi obligación con el mayor y el resto de los Orcos Ibéricos. Les di muerte y dejé a Buu Buu al punto de inicio de una nueva villa. Jeje. Y parece que él está bien a su manera rodeado de chicas. …Así que a partir de ahora, voy a hacer lo que quiera. Si Buu Buu ya ha creado una nueva villa, no debería ser un problema si me dejo llevar y traigo de vuelta a los viejos Orcos Ibéricos. Especialmente si están perfectamente sanos esta vez.

—…Eso viola los principios de la bioética. Aunque yo no podría opinar y decir eso como una Elfa Real que casi tiene una esperanza de vida infinita sin ningún riesgo en absoluto.

Las almas digitalizadas, Ola de Calavera y Desastre. Era cierto que los experimentos del Sabio tenían una sensación Nigromancia de programación y ella no podía garantizar el éxito. De hecho, ella parecía estar buscando la respuesta al reunir información en los fracasos.

—Tuve que arrojar cualquier clase de ética cuando les cumplí su deseo. Y lo hice al manchar mis propias manos con sangre. Así que ahora es tiempo de que ellos me concedan mi egoísmo. Esa es la manera en que lo veo.

—Eso es muy de ti. No importa en donde comiences, siempre terminas siendo muy mala.

—Jaja. Eso es lo que él dijo también.

El Sabio chasqueó sus dedos y la biblioteca entera estalló en llamas. Las dos estaban empapadas en alcohol medico altamente inflamable, pero ellas ni siquiera se tensaron.

—Adiós, mis fracasos.

—Si nos vamos de aquí, ¿dónde deberíamos poner una tienda ahora?

—¿Qué tal un lugar cálido, tranquilo y con buena comida?

—No creo que un paraíso celestial sea una opción.

Ellas miraron a las ascuas flotando como si estuvieran viendo luciérnagas sobre un arroyo transparente. Por supuesto, si sólo una de ellas caía en la bañera…no, si tan sólo una tocaba la invisible substancia volátil, ellas arderían en fuego.

—¿Cuándo llegará la ruina ahora?

—Pensé que ustedes los Elfos eran buenos en las estadísticas ya que tenían mucho tiempo libre, amante de las profecías Sibyl. Nadie reúne más información que tú.

—…¿Crees que lo lograremos a tiempo, dada la velocidad de operación del Laberinto?

—Debemos asegurarnos de que lo hacemos, —dijo el Sabio. —Ground’s Nir. El monstruo en las profundidades de la tierra. Nos hemos perfeccionado continuamente para que así podamos dejar a Buu Buu y a los demás vivir con felices sonrisas en sus rostros incluso si esta isla es un arsenal avanzando que produce calamidades gigantes con incontables engranajes.

 

Beatrice estaba gravemente herida, pero era por eso que ella no podía Cerrar Sesión inmediatamente y regresar a la Tierra. Esas heridas permanecerían. Si esas profundas heridas se abrían sin su apoyo del tipo Porcentaje, ella moriría antes de que ella pudiera recibir los beneficios de la medicina moderna. Ella necesitaba Magia de curación antes de regresar.

—¡Por aquí! ¡Por aquí!

Filinion estaba insegura de adónde ir, pero después de un consejo de Sutriona quien se había mezclado con los humanos, ella había elegido curar a Beatrice en la casa de Buu Buu en lugar de la posada del pueblo. Las guerreras de máximo nivel que eran las representativas de los más fuertes, tendrían a crear resentimientos, así que era mejor no dejar que nadie la viera tan débil.

La Bruja Blanca tomó el liderazgo mientras Buu Buu y Armelina sólo podían seguir sus instrucciones al hervir agua y limpiar el sudor.

Y sintiéndose tan impotente podría haber sido el por qué Armelina habló.

—¿Pero no la historia de Beatrice no tiene nada de sentido?

—¿Te refieres a la posibilidad de las Puertas transcendiendo el tiempo al igual que el espacio? Siquiera antes de pasar al concepto del tiempo de las paradojas, realmente no sé cómo funcionan las Puertas, así que realmente no sé qué decir.

—No, no eso. …Esta persona que luce exactamente igual que ella y dice ser Beatrice. Pero esto es Ground’s Nir. ¿No hay una explicación más simple para esto que algo tan loco como el viaje en el tiempo? Además, ¿no causaría una paradoja si conoces a tú yo del pasado?

—Buu. ¿A qué te refieres? Esto suena confuso, pero quiero saber todo lo que pueda sobre Beatrice.

—Podría no ser tan obvio para ti ya que naciste aquí, pero la combinación de la Magia del tipo Porcentaje que usamos nos da diferentes apariencias entre el mundo real y Ground’s Nir.

—Espera un segundo. ¿Es por eso que el Sabio no habría tenido miedo de conocer a su yo del pasado?

—Si ella sabía sobre Beatrice en primer lugar, ella podría ajustar su propia apariencia para que encajara. —Armelina eligió sus palabras cuidadosamente. —Por supuesto, eso es más fácil decirlo que hacerlo. El sólo elegir el mismo equipo que Beatrice no sería suficiente. Tu apariencia en Ground’s Nir es una combinación de tu apariencia original y el equipo que vistes. Pero el Sabio ha dominado toda clase de Magia. Ella podría haber intentado billones o incluso trillones de combinaciones para hacerse parecer tan igual a Beatrice como para sorprenderla.

Ellos no tenían prueba de eso tampoco. Era sólo otra teoría. Pero incluso era verdad, el motivo seguía siendo un misterio. No tenían forma de explicar el por qué el Sabio ajustaría su apariencia para igualar a la de Beatrice en algún punto del pasado.

Buu Buu y los demás miraron abajo a donde dormía Beatrice. Buu Buu habló tranquilamente a la frágil chica que permanecía inconsciente y sólo fruncía el ceño mientras se movía incómodamente.

—…¿Qué pasó, Beatrice?

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