Epílogo

De cualquier manera, habían estado en Ground’s Nir todo este tiempo.

—H-hwee… ¿¡N-no es hora de que finalmente regresemos a la Tierra!? Q-quiero decir, mi familia puede ser estricta y mi abuela me va a regañar.

—Revisa el reloj, Filinion. Es bastante aterrador, ni siquiera un día completo ha pasado desde que comenzó todo esto.

La Bruja Blanca se había puesto casi completamente en blanco, pero ahora ella realmente se volvió cenizas. Aunque era difícil de saber con lo blanca que era normalmente.

Estaban en la salida del Laberinto.

Se abrieron camino a una zona bastante hueca mientras perseguían a Abyss, así que no había sido difícil de llegar a la salida a pie. Por supuesto, ese era un testamento de qué tan cerca estuvo Abyss de traer la ruina.

—Ground’s Nir…parece estar bien.

—Sí.

Beatrice le respondió a Wildefrau mientras miraba alrededor.

Tan lejos como ella podía ver, nada había cambiado. Pero ella no olvidaría el forcejo secreto que había pasado protegiendo el estatus quo. El grupo de Beatrice había peleado una batalla letal que desgastó sus vidas. En el pasado, los Orcos Ibéricos habían hecho lo mismo a pesar de que nadie les había pedido eso, y habían ocultado ese hecho en sus corazones sin decirle a nadie. Abyss habría fallado.

Pero a menos que Ground’s Nir dejara de funcionar como una armería gigante, otra Abyss eventualmente llegaría a completarse. La siguiente podría no darse en forma de una chica, pero se le daría la “forma del más fuerte” calculado en base a quien fuera que acechara en el Laberinto.

Ground’s Nir en sí no se detendría.

Detener la fábrica significaba asesinar la isla. Habían peleado con Abyss para prevenir eso, por lo que destruir la fábrica tendría las cosas al revés.

—¿Pero siquiera quién construyó esta armería? ¿Y por qué están tratando de crear algo tan peligroso?

—Buu. Eso es lo que conseguiremos que nos diga.

—…¿En serio esa es una buena idea? ¿No se supone que destruirá el mundo una vez que llegue a la superficie?

—Bueno, ella ya fue destruida y dejó de funcionar. Más importante aún, Buu Buu dijo que ella parecía rechazar los comandos de la armería Ground’s Nir al mismísimo final.

Buu Buu sostenía una muñeca rota en su mano.

Era la Abyss de cualquiera que fuera la generación que ella había alcanzado a este punto.

Esa chica había soñado en ver la superficie, pero para evitar destruir el mismísimo paisaje que ella deseaba ver, ella había elegido tomar su propia vida. El grupo regresó a la casa de Buu Buu con ese cadáver e inmediatamente se pusieron a trabajar.

O más importante aún…

—Ahora que lo pienso, el Sabio hizo esto también, ¿no es así?

Beatrice miró a Abyss quien yacía sobre el piso.

—Conectó múltiples Armas Brillantes para incrementar su velocidad de procesamiento, quiero decir. Abyss procesó Puntos de Experiencia para aprender Magia, así que ella tenía que tener una función similar dentro de ella. Espero que sólo conectarlos fuera suficiente.

El grupo de Buu Buu no sabía lo que había pasado con el Sabio.

Ella había sido atrapada en la explosión del propulsor de Abyss, y después cayó en lo profundo del Laberinto a través del pozo retorcido del eje central. Tenían mucha curiosidad de si había sobrevivido o no, pero regresar a la zona profunda mientras estaban tan exhaustos sería suicida. Sería bueno si pudieran descender o ascender libremente por el eje central, pero no había nada que pudieran hacer ahora. Si el Sabio fue capturada en alguna parte del eje, moverse con el elevador podría proporcionar un golpe final.

—¿Sabes qué tan exactamente ella estaba conectada?

—Sólo lo vi, pero no parecía como fibra óptica. E incluso en Ground’s Nir, apuesto a que podrías hacer cables normales de cobre u oro con un aislante alrededor. —Beatrice buscó dentro de su armadura. —Además, recogí unos cuantos cables dentro de la zona más profunda. Un objeto nunca antes visto parece que daría algunos Puntos de Experiencia al instante.

—Por Dios… Pero realmente necesitamos volver a pensar el concepto de “Incluso en Ground’s Nir”. Esa armería haya abajo era más tecnológicamente avanzada que la Tierra. Si alguien me dijera que Ground’s Nir era una nave nodriza que descendió del espacio exterior, les creería.

Era incierto lo que pasaría.

La Espadachina Santa adjuntó el cable al pomo de su estoque y a la parte de Abyss donde su brazo cortado había estado.

Inmediatamente, la tierra se sacudió como si fuera un terremoto.

—¡Espera, espera, espera! ¡Reactivarla no va a destruir el mundo, ¿o sí?!

Filinion con lágrimas puso sus manos encima de su cabeza y gritó, pero el temblor antinatural pronto paró.

La cabeza de Abyss se sostuvo en de alguna manera extraño ángulo, pero ella abrió sus ojos un poco.

Ella parecía haber hecho algo para cortar la petición usual de la armería.

—¿Funcionó…? —preguntó Wildefrau.

—Y, oye, Abyss en realidad está despierta, —añadió Armelina.

Buu Buu miró hacia abajo a su rostro.

—¿Podemos preguntarle cosas, Beatrice?

—Ella no puede hablar. Pero ella está diciendo que ella escribirá en un teclado espejismo con el movimiento de sus ojos, así que puedo leer eso en su lugar. Además, ella dice que no tiene mucho tiempo. Si ella es activada por mucho tiempo, ella no será capaz de cortar la petición de la armería, por lo que necesita comenzar una larga hibernación una vez que acabemos.

—Ya veo, —dijo Buu Buu.

Y entonces él le habló a Abyss.

—Este es el mundo que protegiste, Abyss.

—…

La muñeca rota estrechó sus ojos.

Ella ni siquiera necesitaba palabras para esto.

No había señales de advertencia rojos.

—B-bueno, parece que ella no puede hablar por mucho, así que, ¿no deberíamos ir directo al grano? En otras palabras, ¿preguntar por qué Abyss fue hecha?

Filinion les urgió y los globos oculares de Abyss comenzaron a moverse rápidamente pero sistemáticamente.

Ella debió haber recibido ya la lista de lo que tenía que decodificar.

Con su estoque añadido a la muñeca, Beatrice era como alguien hablando en el teléfono o como una médium.

—Para pelear.

—¿Contra qué exactamente?

—El enemigo de todos. Que destruyó a los humanos y los hundió en el océano.

Beatrice frunció el ceño a las mismas palabras que ella estaba diciendo.

Armelina también lució asombrada.

—¿De qué está hablando?

—No, espera. Espera sólo un segundo, —interrumpió Wildefrau. —Los humanos a los que se está refiriendo podríamos no ser nosotros.

Eso le recordó algo a Beatrice.

Había una estatua humana en la casa de Buu Buu. Era una tallada de madera pequeña que él dijo que era para agradecerle a los humanos que repentinamente llegaron a Ground’s Nir como mensajeros del cielo.

Beatrice había asumido que era una leyenda en base a la interpretación errónea que los Orcos Ibéricos tenían de Beatrice y los demás humanos de la Tierra. O quizá el Sabio quien había convertido el eje central en un elevador para sellarlo y para permitirles controlarlo.

¿Pero qué tal si no se habían equivocado?

—¿Había originalmente otros humanos en este mundo también?

Sus marcos y líneas de Magia de fuego de ilusión estaban marcando una teoría temeraria.

Y por el momento, todo lo que habían visto de este mundo era una isla que podían caminar en alrededor de 3 días. Sólo la gigante armería dejada por los antiguos humanos. En ese caso…

—¿Alguien…los destruyó? ¿¿¿Hundieron las islas, continentes y otros espacios habitables…y con la gran fuerza que ni siquiera la armería gigante de Ground’s Nir era suficiente para contraatacar…???

—¡Y ya que la fábrica todavía está tratando de completar a Abyss, lo que sea que destruyó a los antiguos humanos debe seguir vagando en este mundo!

Era lo mismo que con el Sabio.

¿Por qué necesitarían tan poderosa fuerza de pelea?

Porque un enemigo incluso más aterrador los esperaba.

—¿Quién es…? —dijo Beatrice.

Ella completamente olvidó en administrar la información con marcos y líneas.

—¿¡Quién demonios es este formidable enemigo con el que se requiere tanto poder para pelear!?

 

Pasando el bosque sur de Ground’s Nir y en la playa en medio de la noche…

—Oh, cielos.

Estas palabras fueron dichas por Kalikantzaros, la Vampira yaciendo en una silla de playa sobre la cubierta del barco fantasma. Incluso entre los Break News, ella tenía la más grande afinidad para la oscuridad y la muerte. Eso podría haber sido el por qué ella fue la primera en notar el cambio.

Ella le dio a la luna una mirada irritada mientras sorbía algo de Te de Rocío, el cual reproducía un sabor oxidado usando la reacción entre muchas hierbas y la brisa del mar.

—¿Un despertar fuera de temporada? ¿Tendremos un clima anormal este año?

 

La Cueva de las Lágrimas tenía una entrada abierta en el lado del acantilado costero, lo cual permitía que grandes cantidades de agua de mar entrara. Dentro de la cueva, un esqueleto usando un sombrero de vaquero usó una antorcha para iluminar los muros. En la noche, la luz de la luna se reflejaba en el agua de mar y envolvía a la cueva entera en una luz pálida azulada, pero eso no era lo que él había venido a ver aquí.

—En serio, esa esposa mía quería un enorme almacén de tesoro, pero a ella realmente no le importó lo que había ahí originalmente. Bueno, eso es parte de lo que lo hace tan linda.

El débil azul fue barrido mientras la tosca luz hecha a mano revelaba una colección de pinturas rupestres cubriendo un muro.

No había obvia escritura o números. Sólo diagramas planos que ignoraban cualquier sentido de la perspectiva. Y eso lo hacía más difícil de decodificar que un horrible código calculado por una computadora.

O quizá el escritor había evitado algo de eso porque estaba tan acostumbrado con los códigos. Podría haber tomado ventaja de cómo reproducir el sabor de una olla especifica de sopa de miso era más difícil que romper una contraseña completamente digital.

(Este no es una de las pinturas rupestres de los Orcos Ibéricos que algunas veces veo. De hecho, se siente más como si los Orcos Ibéricos se hubieran topado con los códigos analógicos dejados por los antiguos humanos y los copiaron sin saber qué significaban.)

En ese caso, no habría una forma de decodificarlo por ningún método normal. Requeriría un procesador que superara las limitaciones de la arquitectura von Neumann. Pero él sólo instintivamente entendió qué estaba mostrado ahí.

Aunque eso podría haber sido porque él ya había muerto una vez.

—Hmm. Una existencia que trae una era de conflicto que supera la simple muerte, ¿eh?

 

Nadie lo sabía, pero en el lamentable planeta conocido como la Tierra, había unos cuantos Individuos o grupos conocidos como Sobre el Muro, que reunían todas las formas de información a través de periodos de tiempo y barreras nacionales. Por ejemplo, el buscador más grande del mundo. Por ejemplo, una familia de envíos que había controlado la distribución de bienes desde la Era del Descubrimiento. Por ejemplo, un grupo de adivinos que seguían cerca de jefes de estado y presidentes honorarios de corporaciones mayores mientras veían los destinos de esos VIPs. Capitalismo o socialismo, registros del pasado distante o simulaciones del futuro distante, tenían todas las formas de información en la puntas de sus dedos y podían guiarla en la dirección que desearan.

Y aquí había uno de esos Sobre los Muros.

—…

Un pequeño sonido podría ser escuchado.

—? ¿Sucede algo, Carta Maestra?

—No…

En algunas catacumbas de europa occidental iluminadas por innumerables velas, una chica conocida como un caballero y una maga recibió una vaga respuesta a su pregunta, lo cual probablemente sólo incrementaba la inocente duda de la chica. Después de todo, “ella” había reunido gran confianza de los de Sobre los Muros como el segundo advenimiento de la repuesta de dispositivos que le habían dado permiso para el establecimiento de cada magia cabal en el mundo y que proporcionaba respuestas inmediatas a cualquier misterio dado.

Pero esa reina demonio translucida, Tselika Wien Alpha Chelydia Lumidrier, estaba demasiado concentrada en una cierta posibilidad para mantener las apariencias.

Ella había usado cualquier medio necesario para egoístamente reunir toda la información clasificada para el estado de Ground’s Nir, y eso había conducido a un cierto resultado:

—…¿¿¿Volcar…el alma…???

 

En el Santuario Ushigashira de Akasaka, Tokio, la Maestra del Atico suspiró tranquilamente mientras escuchaba las voces de niñas divirtiéndose.

Había cosas que llegaban a ella incluso entre mundos.

—Ya veo. Así que el tiempo de la princesa doncella del santuario finalmente ha llegado.

 

¿Por qué el otro mundo no parecía tener otra tierra aparte de Ground’s Nir?

¿Por qué el barco Siguiente Viajero regresó vacío después de zarpar al océano?

¿Por qué no había señales de quien fuera que construyó la armería claramente hecha por el hombre?

…Las respuestas a todas esas preguntas fueron encontradas aquí.

En medio de la noche, el oscuro océano se partió a la mitad y una gigante estructura emergió. Era lo bastante largo para tragarse a Ground’s Nir por completo, y lucía como una creatura marina, específicamente como un tiburón u orca podrida.

 

—Maldecido por Dios para vagar por toda la eternidad, esa tierra es conocida como el Inframundo.

Mientras Beatrice leía los movimientos de los ojos de Abyss, una sensación increíblemente desagradable corrió por su espalda.

Se sentía horriblemente equivocado que “eso” apareciera como algo físico en lugar de un mero concepto.

Pero podría haber sido posible en otro mundo como este.

Después de todo, el Arma Brillante de Buu Buu contenía muchas almas digitalizadas de Orcos Ibéricos. ¿Quién podría decir que no era posible remover directamente las almas de las creaturas vivientes y después usarlos de alguna forma?

Eso podría haber sido el por qué no dudó en destruir, no le temía al final y no lo veía como un tabú. Para él, estar muerto y sin alma era la norma. Un cuerpo viviente como el huevo contenido en su cascaron antes de ser cocinado en un huevo frito. La historia lo ha probado. Había bombardeado las islas y hundido los continentes como si meramente estuviera expandiendo su territorio de alguna manera y adquiriendo algunos esclavos para que trabajaran para él. Realmente habían destruido a los humanos así.

Cuando diseñaron a Abyss como una arma contraatacante, los humanos habían decidido hacerla una muñeca, pero eso podría haber sido porque la esperanza final de los humanos estuvo en un ser que nunca tendría alma y por lo tanto no podía ser afectada por el Inframundo.

Y Abyss dijo más sobre la identidad de la existencia espeluznante que había borrado por completo a la raza humana del mundo entero.

Ella dio la definición final.

—Esa tierra está gobernada por el Señor del Inframundo, por el mismo problema de la muerte que todos los seres vivos deben enfrentar.

Las líneas conectadas a todos los marcos condujeron a una sola respuesta.

Ese fue el momento cuando el verdadero enemigo fue probado.

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